viernes, 27 de abril de 2018

POLÉMICA REVOLUCIONARIA (03)




Polémica Revolucionaria (03)

BIENVENIDA LA POLEMICA REVOLUCIONARIA

13 de febrero de 2014

Estimados compañeros de la Universidad Socialista del Perú- José Carlos Mariátegui (USP-JCM):

            Les trasmito  mis congratulaciones por el exitoso inicio   de la cátedra popular, ocurrido el jueves 06 de febrero.

Algunos aspectos de la Sesión Inaugural de la Cátedra Popular 

            En la citada sesión,  alcancé a contabilizar más de 60 personas asistentes al evento. Aproximadamente 10% éramos veteranos mayores de 60 años, entre los cuales me incluyo;  30% eran jóvenes, menores de 30 años, que se están preparando para pronto asumir la dirección del proceso; y 60%, el mayor contingente, eran adultos, que actualmente se encuentran entre los 30 y 60 años de edad, que están cumpliendo su responsabilidad generacional de dirigir el movimiento en la presente etapa. Dentro de ese total, había un destacado 10% de asistencia femenina, lo cual es un  buen síntoma, que espero se siga incrementando en las próximas sesiones. Otra característica muy importante del público asistente a la primera sesión, que hay que destacar, fue la presencia de varios compañeros provenientes de una delegación del sur del país.

Por diversos motivos, otros compañeros activistas del frente unido en Lima, conocidos nuestros, no pudieron asistir. Pero  estamos seguros que ellos (aproximadamente 120 activistas más),  están siguiendo a la distancia  el desarrollo del evento. Esta situación debe ser motivo para acompañar  la difusión y debate de ideas de manera presencial que se realizará todos los jueves,  con la difusión de las ideas centrales por medios virtuales. Reitero, debemos de asimilar el ejemplo de la difusión de las conferencias de José Carlos Mariátegui en la Universidad Popular Gonzáles Prada (ver notas de prensa y textos de las conferencias, en el libro Historia de la Crisis Mundial) Seguir el ejemplo de Mariátegui, no debe ser un simple lema, sino una práctica cotidiana.

La sesión estuvo convocada para las 7:00 de la noche, pero por la demora de algunos asistentes, comenzó a las 7:30 pm. La parte expositiva y deliberativa, concluyó a las 9:30 pm. Las 2 horas de duración previstas, alcanzaron para cumplir todos los  objetivos  propuestos. Felicitaciones. (Yo no pude quedarme a la última parte que se improvisó al final del evento, después de las 9:30 pm,  porque  me esperaban en un compromiso familiar). 

Algo sobre el Ensayo Teoría y Práctica de la Reacción

Me parece que los dos expositores convocados para la primera sesión (Mauricio Domínguez y yo), nos preparamos lo mejor que pudimos. Observé que  Domínguez  llevó anotados algunos apuntes, me parece muy bien, y hay que apoyarlo y estimularlo para que los divulgue por escrito. Y yo, igualmente, llevé un breve esquema de mi intervención, la cual fue precedida por dos comentarios introductorios que previamente al evento divulgué por correo. Los seis compañeros que intervinieron como comentaristas en el intercambio de ideas, también asistieron debidamente preparados, y contribuyeron a precisar algunos conceptos y presentar algunas sugerencias de tareas conjuntas. Los directivos de la USP-JCM tienen ahora, la tarea de sistematizar estas intervenciones.

Los dos expositores (Domínguez y yo), y los seis comentaristas, coincidimos en resaltar la importancia del ensayo Teoría y Práctica de la Reacción, que era el tema central de la primera sesión. Señalamos que ese ensayo de Mariátegui, inicialmente formaba la primera parte del libro Polémica Revolucionaria, libro que Mariátegui comenzó a escribir a inicios de 1926, como continuación y desarrollo del libro  La Escena Contemporánea (que fue publicado en noviembre de 1925).

Aprovecho para reiterar y precisar, que los diez artículos (con 51 páginas) incluidos en la segunda parte de la actual edición del libro Defensa del Marxismo, solamente son “una mínima parte” del largo ensayo escrito por Mariátegui mayormente en los años 1926 y 1927, titulado Teoría y Práctica de la Reacción. En una carta de enero de 1928, Mariátegui informó  que ese ensayo tendría una extensión similar al libro  La Civilización Manual y otros ensayos del escritor colombiano Baldomero Sanín Cano, libro publicado por la editorial Babel el año 1925,  libro que  tenía 213 páginas, dato que he podido verificar utilizando el buscador de google.  Resulta demasiado obvio que las escasas 51 páginas de la actual edición, no se pueden comparar con un libro cuatro veces más extenso.

Por eso mismo, reitero que para aproximarnos al verdadero contenido del ensayo Teoría y Práctica de la Reacción deberíamos leer y estudiar el Tomo 17 de la Colección Obras Completas de José Carlos Mariátegui, titulado Figuras y Aspectos de la Vida Mundial II, 251 páginas, que incluyen artículos de Mariátegui escritos en los años 1926, 1927 y 1928, junto con  los diez artículos que aparecen en las 51 páginas de la  segunda parte de Defensa del Marxismo, con lo cual obtenemos una recopilación de un total de 302 páginas. La USP-JCM debería conformar una comisión de investigación, que revise los materiales mencionados, y otros más, incluida la Correspondencia de Mariátegui, y que luego seleccione los artículos  que podrían formar parte del citado ensayo, para ser incluidos en una nueva edición del libro, tal como se tiene previsto. En este caso, preferible es “errar por exceso, que errar por defecto”. Esta tarea de investigación, podría ser un excelente aporte de la USP-JCM a la difusión de un pensamiento de Mariátegui no recortado ni falseado. La responsabilidad de esta tarea le corresponde absolutamente a los activistas  de la actual generación.

Si el primer ensayo que Mariátegui escribió para el libro Polémica Revolucionaria lo tituló Teoría y Práctica de la Reacción, por simple analogía, podemos deducir que el objeto del segundo ensayo del mismo libro era Teoría y Práctica de la Revolución. De esa manera, Mariátegui desarrolló y complementó los conceptos teóricos ya avanzados en el libro La Escena Contemporánea.

Los libros La Escena Contemporánea (1925) y Defensa del Marxismo. Polémica Revolucionaria (1929) debemos entenderlos como una contribución fundamental al desarrollo de la construcción teórica del socialismo peruano en su aspecto general; así como los libros Peruanicemos al Perú7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, debemos de entenderlos como el desarrollo de la construcción teórica en su aspecto particular. Ni en los primeros, ni en los segundos, no hay cabida para una supuesta “construcción ideológica”, concepto totalmente ajeno al marxismo. Nuevamente  recomiendo revisar el libro de Raimundo Prado El concepto de Ideología en Marx, Editorial Mantaro, febrero de 2008, libro de fácil acceso y lectura, que yo he suministrado para su venta  en la cátedra popular.      

            En las exposiciones, como en el debate, suscitado el día jueves 06, entre todos los que intervinimos,  expusimos muchas ideas  coincidentes, así como algunas ideas discrepantes. Me parece que  los directivos de la USP-JCM tienen la tarea de sistematizar esas numerosas  coincidencias, así como las pocas diferencias. El procesamiento de estas diferencias será la fuerza impulsora de la investigación y del desarrollo del movimiento socialista peruano, y contribuirá al fortalecimiento del frente unido en Lima. Recordemos siempre que “la unanimidad es siempre  infecunda”, y que pretender construir una “facción doctrinariamente homogénea” es una utopía reaccionaria, totalmente ajena a la experiencia socialista. En más de 160 años de historia del movimiento socialista mundial, y cerca de 100 años de historia del movimiento socialista peruano, nunca ha existido una “facción doctrinariamente homogénea”, ni en los tiempos de acción de Marx y Engels, ni en los tiempos de Lenin, ni tampoco en los tiempos de Mariátegui. La ley del desarrollo del movimiento socialista peruano, americano y mundial, siempre ha sido “la unidad y lucha de contrarios”.

Algunas Observaciones al estudio del ensayo Defensa del Marxismo

Estoy revisando los  apuntes de mi intervención del día jueves06, la cual pienso ampliar y corregir, intentando recoger y tomar en cuenta  las opiniones de todos los que participaron en el fructífero debate, así como las opiniones de los que se manifestaron previamente al evento, a través de los grupos de correo, como por ejemplo el compañero Manuel Velásquez, quien fiel a su propio estilo, expreso sus discrepancias.

Antes de eso, considero necesario señalar algunas  observaciones al Temario por desarrollarse a partir de hoy día, jueves 13 de febrero. Hubiese preferido que otro compañero tomara la iniciativa en señalar estas observaciones,  pero ante el silencio, ya sea por desconocimiento o por indiferencia, no me queda otro camino que yo mismo asumir personalmente esta responsabilidad. No es mi intención centralizar, y mucho menos monopolizar el debate (esas intenciones, se las dejo a otras “grandes eminencias”  de mi propia generación), pero como colaborador de la USP-JCM, me siento en la obligación de contribuir con algunas informaciones poco conocidas, para  así ayudar a precisar algunos conceptos.

Con fecha 21 de setiembre de 1928 Mariátegui publicó el tercer artículo del ensayo Defensa del Marxismo, artículo titulado La crítica revisionista y los problemas de la reconstrucción europea. Sin embargo, en la actual edición del libro, tomo 5 de la COC-JCM, ese artículo aparece con el título “La Economía liberal y la economía socialista”, y con ese mismo título errado aparece en el Temario de la cátedra en desarrollo.

Con fecha 31 de mayo de 1929 Mariátegui publicó el artículo titulado La libertad y el dogma, pero ese título se omite en la actual edición del libro Defensa del Marxismo, y el contenido del artículo se diluye,  al aparecer integrado dentro de otro artículo. En el Temario de la cátedra, también se omite ese título.
Para realizar estas observaciones, actualmente no se requiere ser un erudito en la obra de Mariátegui. Resulta suficiente con revisar periódicamente la Bio-bibliografía de José Carlos Mariátegui (noviembre de 1963),  publicada por Guillermo Rouillon hace cincuenta años, libro que muy pocos acostumbran leer, y tomar en cuenta en sus propuestas.
 
En una próxima edición del libro Defensa del Marxismo, hay que revisar y corregir estas  y otras irregularidades. Y  de manera similar, en una próxima difusión del Temario de la cátedra, también hay que corregirlas. Además, como otra tarea de investigación,  hay que comparar los textos originales de los artículos publicados en las revistas Variedades y Mundial, con los textos publicados por el propio Mariátegui en la revista Amauta, revista en la cual Mariátegui los agrupó y numeró de manera diferente. Esta tarea de investigación, que incluye visitas a la Sala de Investigaciones de la Biblioteca Nacional,  requiere un trabajo serio de comisiones. Resulta muy difícil, que una sola persona intente y pueda realizarlo con éxito. Como ayuda, para facilitar este trabajo de revisión, reitero la invitación para revisar el libro Escritos de José Carlos Mariátegui 1928, editado por Ricardo Melgar y Francisco Amezcua el año 2009.     

Por último, considero necesario adelantar que una cosa es el Pensamiento de Marx, y otra cosa diferente es el Camino de Marx (o Escuela de Marx, o canon de Marx). En el ensayo Defensa del Marxismo, Mariátegui no hace propiamente la defensa “del Pensamiento de Marx”, sino la defensa explícita “del Camino de Marx”. En este ensayo, Mariátegui no recrea ni se  detiene en los debates sostenidos por el propio Marx entre los años 1844 y 1883, sino en la acción y los  debates sostenidos por los continuadores de Marx en las tres primeras décadas del siglo XX.

Quien revise, con atención, el conjunto de los artículos de este ensayo Defensa del Marxismo, podrá observar que Mariátegui no hizo la defensa del “pensamiento de Marx”, sino que su atención principal estuvo en  la defensa del pensamiento de Sorel,  y en la defensa del pensamiento de Lenin, es decir, en la defensa del pensamiento de  dos  destacados exponentes del Camino de Marx (o marxismo),  en los comienzos del siglo   XX. Mariátegui nunca fue pasadista, no se entretenía como acostumbramos nosotros, en “recrear debates del pasado”, sino que en su tiempo, década de 1920, se adentraba en los debates de ese tiempo. Ese es otro aspecto que debemos de rescatar, y reivindicar, del ejemplo de Mariátegui. Espero que el desarrollo de la presente cátedra, sirva para promover próximamente un debate teórico de los problemas actuales del desarrollo del marxismo en los comienzos del  siglo XXI.  

La vigencia del Pensamiento de Marx concluyó definitivamente en 1883, con la muerte de Carlos Marx. Resulta imposible pretender desarrollarlo después que su cerebro cesó de funcionar. Mientras que, por el contrario, la vigencia del marxismo (o Escuela  de Marx, o Camino  de Marx, o Canon de Marx) sigue vigente hasta la actualidad. Mariátegui tenía sumamente clara esa perspectiva, cuando escribió: “La crítica marxista estudia concretamente la sociedad capitalista. Mientras el capitalismo no haya tramontado definitivamente, el canon de Marx sigue siendo válido. El socialismo, o sea la lucha por transformar el orden social de capitalista en colectivista mantiene viva esa crítica, la continua, la confirma, la corrige.” (JCM, Defensa del Marxismo, pag. 40).

Esta “lucha por transformar el orden social capitalista en colectivista” no ha concluido hasta  la actualidad, ni en los países propiamente capitalistas, ni tampoco en los países que ya iniciaron la construcción del socialismo desde 1917. Por lo tanto, “el canon de Marx”,  o “la Escuela de Marx”, o “el Camino de Marx”, es decir el marxismo, sigue siendo válido, y sigue estando vigente hasta la actualidad. Y podemos agregar, con total convicción,  que seguirá estando vigente por muchos años más, hasta la superación de la división de la sociedad en clases, la culminación de la lucha de clases,  la extinción del trabajo asalariado, del capital, y del Estado. Me parece un absurdo sin sentido, pretender reducir la  vigencia del marxismo solamente hasta “fines del siglo XIX”,  argumentando que su vigencia concluyó con el paso del capitalismo de su primera fase de libre concurrencia a su fase superior de capitalismo monopolista, o fase “imperialista”.  

Por otro lado, tenemos que reconocer que la concepción materialista de la historia, como todo método y  teoría científica, está en permanente “movimiento, cambio, transformación y desarrollo”. Con cada nuevo descubrimiento científico, y con cada nueva conmoción social, el marxismo está obligado a cambiar de forma y adaptarse a la nueva realidad, en caso contrario dejaría de ser marxismo. Por eso mismo, los socialistas estamos en la obligación de someter el marxismo a una permanente revisión, “en el sentido de renovación y continuación de la obra de Marx” (JCM, Defensa del Marxismo, pag.20). En ese constante trabajo de “renovación y continuación” del marxismo, el marxismo no necesita cambiar ni asumir otra denominación, y vanos son todos los intentos de ir “más allá del marxismo”. Por eso mismo, Mariátegui concluyó “Sorel logró una continuación original del marxismo, porque comenzó por aceptar todas las premisas del marxismo (…) Lenin nos prueba, en la política práctica, con el testimonio irrecusable de una revolución, que el marxismo es el único medio de proseguir y superar a Marx(JCM, Defensa del Marxismo, pag.126)     
  
Cuando Mariátegui afirmó, con total convicción, que “el marxismo es el único medio de proseguir y superar a Marx”, nos estaba proponiendo que “no hay otro medio” de proseguir y superar a Marx. Así lo entendió Lenin, quien “prosiguió y superó a Marx” pero nunca propuso colocar agregados a su denominación. El único medio era y es  el marxismo. Pretender el desarrollo del marxismo, en forma paralela, o posterior al marxismo, agregando en forma antojadiza otros “ismos” adicionales, para ir “más allá del marxismo”, nos parece un absurdo anti-marxista, anti-leninista y anti-mariateguiano.

Bueno pues, este será otro de los motivos polémicos que, como “hilo de engarce”, recorrerá y acompañará el desarrollo de toda la cátedra,  desde hoy día 13 de febrero, hasta su culminación a comienzos de abril. Recordemos con Mariátegui: “Polemizar con una tesis es, tal vez, la mejor manera de estimularla y hasta de servirla. Lo peor que le podría acontecer a la (tesis) de Elmore sería que todo el mundo la aceptase y la suscribiese sin ninguna discrepancia. La unanimidad es siempre infecunda(JCM, Un Congreso de Escritores Hispano-Americanos, en libro Temas de Nuestra América, pag. 17)      

Saludos, y bienvenida la polémica revolucionaria

Miguel Aragón


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