martes, 3 de marzo de 2026

PALABRAS PROFÉTICAS DE ENGELS: CRISIS TERMINAL DEL CAPITALISMO Y LA TERCERA GUERRA MUNDIAL



EL IMPERIO CAPITALISTA CONTRA EL MUNDO

Friedrich Engels y Lenin (Vladímir Ilich Uliánov) analizan el escenario de la primera guerra mundial y sus consecuencias. Este estudio tiene gran valor porque actualmente el mundo esta inmerso en la tercera guerra mundial, no declarada por el imperialismo yanqui y sus aliados occidentales.

Engels, en 1887, concluye su exordio con éstas proféticas palabras: “Es absolutamente imposible prever cómo terminará todo esto y quién vencerá en la lucha; sólo un resultado es absolutamente cierto: EL AGOTAMIENTO GENERAL Y LA CREACIÓN DE LAS CONDICIONES REQUERIDAS PARA LA VICTORIA DEFINITIVA DE LA CLASE OBRERA…” Más abajo cierra su exposición dirigiéndose a los capitalistas: “Pero, cuando hayan desatado las fuerzas que más tarde ya no podrán controlar, entonces no importa lo que ocurra: al finalizar la tragedia ustedes serán destruidos y la victoria del proletariado será ya un hecho o será de todos modos [ doch ] inevitable.”

Engels, veintisiete años antes, escribe el prefacio de un folleto en el cuál adelanta juicios sobre la primera guerra mundial. Lenin publica, el prefacio y un comentario en 1918, en medio de las consecuencias de la primera guerra. Hoy, el capitalismo imperialista, encabezado por el declinante imperio yanqui, fabrica pretextos para llevar su guerra a cualquier país o nación que posea alguna riqueza apetecida por avaricia de los monopolios. ¡La guerra contra el mundo está declarada que no les quepa duda!

Tacna, 10 de junio 2011

Edgar Bolaños Marín

 

PALABRAS PROFÉTICAS

 

En la actualidad, gracias a Dios, nadie cree en los milagros. La profecía milagrosa es un cuento. Pero la profecía científica es un hecho. Y en nuestros días, cuando encontramos alrededor nuestro muy frecuentemente el desánimo vergonzoso e incluso la desesperación, es útil recordar una profecía científica que ha resultado cierta.

Federico Engels tuvo oportunidad, en 1887, de referirse a la futura guerra mundial en el prefacio al folleto de Segismundo Borkheim En memoria de los ultrapatriotas alemanes de 1806-1807 (Zur Erinnerzmg für die deutschen Mordspatrioten 1806-1807). (Este folleto corresponde al volumen XXIV de la “Biblioteca Socialdemócrata”, que se editaba en 1888 en Göttingen-Zurich.)

 

He aquí cómo juzgaba Federico Engels la futura guerra mundial, hace más de treinta años:

“...Para Prusia-Alemania ya no es posible ninguna otra guerra que la guerra mundial. Y sería una guerra mundial de proporciones sin precedentes y de violencias jamás vistas. De ocho a diez millones de soldados se matarán entre sí, y al hacerlo destruirán toda Europa hasta devastarla como nunca la devastaron hasta ahora las mangas de langosta. La devastación de la guerra de los Treinta Años comprimida en tres o cuatro años y extendida a todo el continente; hambre, epidemias, corrupción general, tanto de las tropas como de las masas populares, como consecuencia de una aguda miseria; una desesperante confusión en nuestro artificial mecanismo en el comercio, la industria y el crédito; todo esto terminará con la bancarrota general, la bancarrota de los viejos Estados y de su tradicional sabiduría estatal; una bancarrota tal, que las coronas rodarán por docenas por el suelo y no habrá nadie que las levante. Es absolutamente imposible prever cómo terminará todo esto y quién vencerá en la lucha; sólo un resultado es absolutamente cierto: el agotamiento general y la creación de las condiciones requeridas para la victoria definitiva de la clase obrera.

“Tal es la perspectiva, si el sistema de mutua competencia en materia de armamentos, llevado al extremo, produce finalmente sus frutos inevitables. He aquí señores, príncipes y estadistas, adónde ha conducido a la vieja Europa la sabiduría de ustedes. Y cuando no les quede nada más que iniciar la última gran danza guerrera, eso nos vendrá muy bien [ uns kann es recht sein ]. Puede ser que la guerra nos relegue por un tiempo a un segundo plano, puede ser que nos quite determinadas posiciones ya conquistadas. Pero, cuando hayan desatado las fuerzas que más tarde ya no podrán controlar, entonces no importa lo que ocurra: al finalizar la tragedia ustedes serán destruidos y la victoria del proletariado será ya un hecho o será de todos modos [ doch ] inevitable.

“Londres, 15 de diciembre de 1887.

Federico Engels”

 

¡Qué profecía genial! Y qué riqueza de ideas en cada frase de este análisis científico de clase, preciso, claro y breve! Cuántas cosas podrían aprender allí quienes hoy se entregan a un descreimiento, un desaliento y una desesperación vergonzosos, si… si esas personas, habituadas a arrodillarse servilmente ante la burguesía, o que se dejan atemorizar por ella, supieran pensar, fueran capaces de pensar!

Algunas de las predicciones de Engels ocurrieron de modo distinto, pues no podía esperarse que el mundo y el capitalismo no sufrieran cambios en los treinta años de desarrollo imperialista vertiginosamente rápido. Pero lo más asombroso es que una gran parte de lo pronosticado por Engels se está cumpliendo “al pie de la letra”. Y ello porque Engels hizo un análisis de clase perfectamente exacto, y las clases y sus relaciones mutuas continuaron siendo las mismas.

“…Puede ser que la guerra nos relegue por un tiempo a un segundo plano…“ Los acontecimientos marcharon precisamente en esta dirección, pero fueron todavía más lejos y aun peor: una parte de los “relegados a un segundo plano”, los socialchovinistas y sus “semiadversarios” sin carácter, los kautskistas, comenzaron a elogiar su movimiento de retroceso y se trasformaron en directos renegados y traidores al socialismo.

“…Puede ser que la guerra nos quite determinadas posiciones ya conquistadas…” Toda una serie de posiciones “legales” les fueron quitadas a la clase obrera. Pero en cambio ésta se templó en las pruebas y recibe duras pero útiles lecciones de organización ilegal, de lucha ilegal, de preparación de sus fuerzas ilegales para el asalto revolucionario.

“…Las coronas rodarán por docenas…” Varias coronas han caído ya, una de ellas vale por una docena de las otras: la corona del monarca absoluto de todas las Rusias, Nicolás Románov.

“…Absolutamente imposible prever cómo terminará todo esto…” Después de cuatro años de guerra, esta imposibilidad absoluta, si se nos permite decirlo así, es todavía más absoluta.

“…Desesperante confusión en nuestro artificial mecanismo en el comercio, la industria y el crédito…” Al finalizar el cuarto año de guerra, esto se puso de manifiesto íntegramente en uno de los Estados más grandes y atrasados que los capitalistas, arrastraron a la guerra: en Rusia. ¿Pero acaso el hambre creciente, la escasez de vestimenta y materias primas, el desgaste de los medios de producción en Alemania y Austria, no demuestran que una situación igual se aproxima con enorme rapidez a otros países?

Engels sólo describe las consecuencias de la guerra “externa”, no se refiere a la interna, es decir, a la guerra civil, inevitable hasta ahora en todas las grandes revoluciones de la historia, y sin la cual ningún marxista serio puede concebir la transición del capitalismo al socialismo. Y aun cuando una guerra externa puede prolongarse por un determinado tiempo sin provocar una “desesperante confusión” en el “artificial mecanismo” del capitalismo, es evidente que la guerra civil es inconcebible sin consecuencias parecidas.

Cuánta estupidez, qué cobardía —sin hablar del servilismo interesado frente a la burguesía— revelan aquellos que, dándose todavía el nombre de “socialistas” —como nuestro grupo de “Nóvaia Zhizn”, nuestros mencheviques, eseristas de derecha, etc.—,  señalan malignamente las manifestaciones de esta “desesperante confusión”, culpando de todo al proletariado revolucionario, al poder soviético, a la “utopía” de la transición al socialismo. La “confusión”, la desorganización, según la excelente expresión rusa, es provocada por la guerra. Es imposible una guerra dura sin desorganización. No puede haber guerra civil, condición inseparable y acompañante de la revolución socialista, sin desorganización. Renegar de la revolución, del socialismo, “por causa” de la desorganización, significa poner sólo de manifiesto la falta de principios y en la práctica desertar al campo de la burguesía.

“…El hambre, las epidemias, la corrupción general, tanto de las tropas como de las masas populares, como consecuencia de una aguda miseria...”

Con cuánta sencillez y claridad llega Engels a esta indiscutible conclusión, que debe ser evidente para cualquiera que sea capaz de reflexionar aunque sólo sea un poco en las consecuencias objetivas de una guerra dura y penosa de muchos años. Y cuán asombrosamente estúpidos son aquellos numerosos “socialdemócratas” y seudo “socialistas” que no quieren o no pueden comprender una idea tan sencilla como esta.

¿Es concebible una guerra de muchos años sin corrupción tanto de las tropas como de las masas populares? Por supuesto que no. Semejante consecuencia de una larga guerra es absolutamente inevitable durante varios años, si no durante toda una generación. Pero nuestros “hombres enfundados”, los llorones intelectuales burgueses que se autotitulan “socialdemócratas” y “socialistas”, ayudan a la burguesía, echando la culpa a la revolución por las manifestaciones de corrupción o el inevitable rigor de medidas que se toman para combatir particularmente los casos agudos de corrupción, a pesar de que es claro como el día que esta corrupción ha sido producida por la guerra imperialista y que ninguna revolución puede librarse de tales consecuencias de la guerra sin una larga lucha y sin una serie de duras medidas de represión.

Nuestros melosos escritores de Nóvaia Zhizn, Vperiod o Dielo Naroda están dispuestos a aceptar “en teoría” una revolución del proletariado y de otras clases oprimidas, con tal de que la revolución les caiga del cielo, en vez de nacer y crecer en una tierra empapada en la sangre de cuatro años de matanza imperialista de los pueblos, con millones y millones de personas atormentadas, agotadas y corrompidas por esa matanza.

Ellos oyeron y admitieron “teóricamente” que una revolución se puede comparar con un parto, pero cuando se llegó a los hechos, se acobardaron vergonzosamente y sus gemidos pusilánimes hicieron eco a los ataques malignos de la burguesía contra la insurrección del proletariado. Consideremos la descripción de un parto, hecha en una obra literaria, donde la finalidad del autor es la reconstrucción veraz de todo el rigor, todos los tormentos y todo el horror de este acto, como por ejemplo en La joie de vivre (“La alegría de vivir’) de Emile Zola o en Las memorias de un médico de Veresáiev. El ser humano nace en un acto que trasforma a la mujer en un montón de carne casi inanimada, torturada y desgarrada, enloquecida de dolor, ensangrentada. ¿Pero se puede considerar como ser humano al “individuo” que ve exclusivamente eso en el amor y en sus consecuencias, en la trasformación de la mujer en madre? ¿Quién renunciaría al amor y a la procreación por este motivo?

El parto puede ser fácil y puede ser difícil. Marx y Engels, los fundadores del socialismo científico, han dicho siempre que la transición del capitalismo al socialismo vendrá inevitablemente acompañada de prolongados dolores de parto. Y Engels, analizando las consecuencias de la guerra mundial, describe con sencillez y claridad este hecho indiscutible y evidente: la revolución que sigue a la guerra y está relacionada con la guerra (más aún —agregamos por nuestra cuenta—, estalló en el transcurso de la guerra y está obligada a crecer y sostenerse en medio de la guerra mundial que la rodea), una revolución semejante constituye un parto particularmente difícil.

Con clara comprensión de esto, Engels se refiere con especial prudencia al nacimiento del socialismo en la sociedad capitalista, pronta a sucumbir en la guerra mundial. “Sólo un resultado (de la guerra mundial) —dice— es absolutamente indudable: el agotamiento general y la creación de las condiciones requeridas para la victoria definitiva de la clase obrera.”

Este pensamiento lo expresa aún con mayor claridad al final del prefacio que analizamos:

“Al finalizar la tragedia ustedes (los capitalistas y terratenientes, reyes y estadistas burgueses) serán destruidos y la victoria del proletariado será ya un hecho o será de todos modos inevitable.”

Un parto difícil aumenta considerablemente el peligro de una enfermedad grave o de un desenlace fatal. Pero si las personas pueden morir durante el parto, la nueva sociedad, que nace del viejo régimen, no puede morir; todo lo que puede pasar es que el nacimiento sea más doloroso y prolongado, su crecimiento y desarrollo más lentos.

La guerra no ha terminado todavía. El agotamiento general ya se produjo. En cuanto a los dos resultados directos de la guerra, pronosticados condicionalmente por Engels (tanto la victoria ya conquistada de la clase obrera, como la creación de las condiciones que hará esto inevitable, a pesar de todas los dificultades), en cuanto a estas dos condiciones, ahora, a mediados de 1918, las tenemos a ambas.

La victoria de la clase obrera ya es un hecho en uno de los países capitalistas menos desarrollados. En los otros países se van creando, con inauditos esfuerzos, con inauditos dolores, las condiciones que harán “inevitable, de todos modos” esta victoria.

Dejen que graznen los llorones “socialistas”, dejen que rabie y se enfurezca la burguesía. Sólo aquellos que cierran los ojos para no ver y se tapan los oídos para no oír, pueden dejar de observar que han comenzado en todo el mundo los dolores del parto de la vieja sociedad capitalista, grávida de socialismo. Nuestro país, colocado en el tiempo a la vanguardia de la revolución socialista por la marcha de los acontecimientos, está sufriendo dolores particularmente agudos del primer período del parto. Tenemos todas las razones para enfrentar con total firmeza y seguridad absoluta el porvenir, que nos prepara nuevos aliados y nuevas victorias de la revolución socialista en varios de los países más avanzados. Tenemos el derecho de sentirnos orgullosos y de considerarnos afortunados porque nos ha tocado en suerte ser los primeros en derribar al capitalismo en una parte del globo terrestre, a esa fiera salvaje que empapó la tierra en sangre, llevó la humanidad al hambre y a la corrupción, y que muy pronto sucumbirá inexorablemente, por monstruoso y feroz que sea su frenesí en la hora de la muerte.

29 de junio de 1918.

Pravda, núm. 133, 2 de julio de 1918. Firmado: N. Lenin

Obras Completas, V. I. Lenin, Editorial Cartago,  Bs As, 1970, Tomo XXIX, Pág. 259 - 264

LOS SIETE LIBROS DE JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI



 

(16 de octubre de 2025)

Por Miguel Aragón

Sumilla sintética (*).-

 

1.0.         *CONDICIONES HISTÓRICAS EN QUE SE DESARROLLÓ  LA OBRA DE MARIÁTEGUI*

 

1.1  *En el Mundo*: Formación del capitalismo monopolista, rentista y en descomposición,  en los países más desarrollados.  

1.2 Gran guerra europea entre las grandes potencias capitalistas, por un nuevo reparto del mundo (1914-1918)

1.3 Gran Revolución Rusa (7 de noviembre de 1917). Inicio de la construcción del socialismo, y de la formación  de una nueva época histórica en la humanidad. 

1.4 *En el Perú*: Largo periodo de crecimiento capitalista (1895-1929); desplazamiento del viejo civilismo feudal por el nuevo civilismo burgués. Formación y desarrollo del movimiento proletario peruano.

 

2.0.- *ETAPAS DEL DESARROLLO INTELECTUAL Y POLÍTICO  DE  MARIÁTEGUI*

2.1 Etapa de preparación:  (1911-1917)

2.2 Etapa del Comité de Propaganda  Socialista: (1918-1927)

2.3 Etapa del Grupo Organizador del Partido Socialista  del Perú: (1928-1930)

 

3.0.- *LOS SIETE LIBROS DE MARIÁTEGUI*

A la edad de  23 años (en 1918) Mariátegui  “se orientó resueltamente al socialismo”; al publicar el libro *La Escena Contemporánea*  (1925) declaró “soy un hombre con una filiación y una fe”; y al publicar el libro *7 Ensayos de interpretación de la realidad peruana* (1928) declaró “tengo una declarada y enérgica ambición: la de concurrir a la creación del socialismo  peruano”.

En el lapso de siete años, entre los años 1923 y 1930,  Mariátegui escribió *7 libros*, orientados  a cumplir su “declarada y enérgica ambición“.  En esos libros expuso los  conceptos teóricos, los  fines políticos, y sus propuestas de selección de los combatientes (revisar objetivos en el preámbulo del *Manifiesto Comunista* de 1848).

Los siete libros escritos por Mariátegui son  los siguientes:

 

3.1.- *La Escena Contemporánea*.-  A partir de setiembre de 1923 Mariátegui comenzó a escribir artículos semanales en la revista *Variedades*. La columna se titulaba *Figuras y Aspectos de la Vida Mundial*. Una parte de sus primeros  artículos los agrupó en siete  capítulos, con los cuales formó el libro *La Escena Contemporánea*. En ese  libro   interpretó *teóricamente la realidad mundial* de su tiempo, tanto en los aspectos económicos, sociales  como políticos. Inicialmente el esquema general del libro fue analizar la lucha que, en ese tiempo, se llevaba entre *revolución, reacción y reforma*.

El capítulo más   importante del libro es *Hechos e Ideas de la revolución rusa*. Dentro de ese capítulo, a su vez, el artículo más destacado  es el titulado *Lenin*.   Ese primer libro. lo terminó de escribir en setiembre de 1925, y fue publicado el 25 de noviembre de 1925, justamente hace 100 años.

 

3.2.- *El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy*.-  A partir de enero de 1924, paralelamente al anterior libro, y en la misma sección de la revista *Variedades* (Figuras y Aspectos de la Vida Mundial), Mariátegui comenzó a escribir otra serie de  artículos que formarían el libro *El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy*. En ese segundo libro, Mariátegui *interpretó teóricamente la evolución  de la mentalidad y del espíritu*  de los hombres de su generación (1920-1945).

Para el mes de noviembre de 1928, Mariátegui ya tenía casi culminado los capítulos de ese libro (ver Índice provisional en la contratapa del libro de la COC-JCM tomo 03). Mariátegui  no llegó a editar el libro.

 

3.3.- *7 Ensayos de interpretación de la realidad peruana*.- A partir de setiembre de  1924, recién recuperado de su primera grave crisis de salud,  Mariátegui comenzó a escribir artículos semanales en la revista *Mundial*. En esa revista, la mayor parte de sus colaboraciones  aparecieron  en la sección *Peruanicemos al Perú*.  Con esos artículos comenzó a formar  los capítulos del libro que inicialmente tituló  *10 Ensayos de interpretación de la realidad peruana* (ver carta de JCM a   Enrique Bustamante, del 15 de octubre de 1927, en libro *Correspondencia*, Tomo I, pp.307).

A comienzos del año 1928 (ver carta de JCM a Samuel Glusberg del 10 de enero de 1928, en *Correspondencia*, Tomo II, pp.330), Mariátegui decidió desdoblar el libro  en dos partes, terminando  primero  el conocido libro *7 ensayos de interpretación de la realidad peruana*, el cual  lo publicó el 6 de noviembre de 1928.

En sus *7 Ensayos*, Mariátegui escribió  sobre *algunos  aspectos sustanciales de la realidad peruana*. Parta facilidades  del estudio, los 7 ensayos los podemos agrupar en tres aspectos: evolución económica y social en primer lugar;  evolución del estado y del factor  religioso en segundo lugar; y sobre la evolución de la instrucción pública y la  literatura en tercer lugar.  Hasta el presente, este libro continúa siendo el libro más importante en el Perú, y es *el punto de partida* obligado para posteriores estudios de nuestra realidad profunda.

 

3.4.- *Ideología y política en el Perú*.-  De los diez  ensayos previstos inicialmente,    Mariátegui agrupó los otros tres  en el libro *Ideología y Política en el Perú*. A diferencia de los anteriores libros, que fueron  de carácter teórico,  en este libro Mariátegui expuso sus *propuestas políticas* y sus Tesis de transformación de la realidad peruana. Este libro lo llegó a terminar de escribir,  pero no llegó a editarlo  como libro.

 

3.5.- *Polémica Revolucionaria*.- A partir de comienzos del año 1926,  como continuación del libro *La Escena Contemporánea*,  Mariátegui comenzó a escribir otro libro de *interpretación teórica* de la realidad mundial, libro que inicialmente  lo tituló Polémica Revolucionaria, y posteriormente lo tituló *Defensa del marxismo*. Este libro está formado por dos ensayos extensos, *Teoría y práctica de la reacción*, y *Teoría y práctica de la revolución*. El contenido  lo terminó de escribir a fines del año 1929, pero no logró editarlo como libro.  

 

3.6 *Invitación a la Vida  Heroica*.- este libro es continuación del libro *El Alma Matinal*, vendría a ser *la última estación del hombre de hoy*. En noviembre de 1928, Mariátegui anunció que lo estaba escribiendo. Al fallecer lo tenía avanzado, pero parecería  que *no  llegó a terminar de escribirlo*. En este libro, que lo comenzó a escribir cuando ya tenía culminada la interpretación de la realidad mundial, la interpretación de la realidad  peruana, así como la propuesta política de la revolución socialista en el Perú, Mariátegui incluyó varios artículos en los cuales estudió y propuso los fundamentos de *la preparación del combatiente*. 

 

3.7 *La Novela y la Vida*.- Por último, Mariátegui escribió una novela, cuyo tema estaba ambientado en la Europa posterior a la guerra, y las consecuencias traumáticas dejadas en muchos hombres.  En los meses  finales de su vida, Mariátegui expresó que tenía “el proyecto de una novela peruana” (ver carta de JCM a Samuel Glusberg, del 18 de febrero de 1930, en libro Correspondencia, Tomo II, pp.730). 

 

 

( * )  *Sumilla Sintética* de la exposición, en la Escuela de Historia de la Universidad Nacional de Trujillo.

 

Información.- Durante la segunda mitad del año 2025, en compañía con otros intelectuales, hemos estudiado y debatido  cada uno de los siete capítulos del libro *La Escena Contemporánea*. Ahora, nos proponemos un plan mas ambicioso, estudiar, comentar, debatir y desarrollar cada uno de los *7 Ensayos de interpretación de la realidad peruana*, para colaborar con la conmemoración digna de su Centenario de publicación, en noviembre de 2028. De manera similar, paralelamente, aspiramos a colaborar con la conmemoración del centenario de los otros libros de Mariátegui. Abril de 2030 es nuestra meta.

A PROPÓSITO DE RAZAS, RACISMO, FASCISMO

Diagnóstico de la sintomatología del paciente puede tener idénticos resultados en el caso de los defensores de la teoría de la lucha de razas. ¡Cualquier parecido es mera coincidencia!

 

Vaya que si son curiosos estos señores.  Dicen que no hay que olvidar el pasado. Pero, el pasado en un mundo interconectado, es global y no es exclusivamente tawantinsuyano. Si comenzamos mirando con un solo ojo (tawantinsuyo) y creemos que “en el país de los ciegos el tuerto es rey”, tenemos que decepcionarlos haciéndolos pisar tierra e historia. En el Perú, ya muchos tuertos y entuertos que hemos tenido que soportar, para nuevamente caer en uno más.

Pero, veamos, porque indicamos que la moda del tuerto Almagro ya no pega.  ¿Les dice algo el nombre Adolfo Hitler? Pues, es el fundador de un partido llamado Nacional Socialista, cuyo alias era NAZI. Ya lo ¿recuerdan? Pues ese señor, junto a Joseph Goebbels su ministro de propaganda, crearon la teoría –para las plateas, es decir para la “chusma” alemana– de la raza superior para oponerla a la teoría de la lucha de clases. ¿Les suena la campanita, el tintín de los recuerdos? Pues sí, deben recordarla bien, porque el señor Jesús Marco Rodríguez Silvestre dice que “El que no tiene origen e identidad, no gravita en este gran proyecto de reivindicar el estado Tawantinsuyu, la lucha de clases con Mariátegui nos trajo confusión estratégica; tenemos que continuar con la lucha de razas…” Vale decir, el cuentico de las razas nuevamente. Ustedes saben en qué terminó el cuentico alemán de las razas… y decimos cuentico porque los nazis para las plateas parlaban y parlaban contra las razas inferiores (no arias) pero por debajo de la mesa hacían grandes negocios con los potentados más poderosos de las finanzas de origen judío y otros no ARIOS. Esto es, Hitler y sus compinches pactaban con los dueños de las grandes empresas alemanas y norteamericanas en contra de la inmensa masa trabajadora que vivía del sudor de su frente. Entonces, un CUENTO (es decir, simple propaganda) era aquello de las razas porque lo real LUCHA DE CLASES era lo que practicaban: alianza con los explotadores para exprimir o aplastar a los explotados.  Pregunto yo, ¿Cuál es la diferencia entre el cuento restauracionista tawantinsuyano y el cuentazo NAZI?

Dicho sólo de paso, cuando escriban sobre José Carlos Mariátegui asegúrense de haberlo leído y, sobre todo, leído BIEN. No vayan a seguir los pasos del conocido mutante boliviano, Fausto Reynaga, que lo citaba juntando fragmentos de artículos distintos para “hacerlo decir cosas que nunca señaló”.

Edgar Bolaños Marín

16 marzo 2018


Respuesta a los siguientes comentarios en Facebook:

Jesus Marco Rodriguez Silvestre El que no tiene origen e identidad, no gravita en este gran proyecto de reivindicar el estado Tawantinsuyu, la lucha de clases con Mariategui nos trajo confusión estratégica; tenemos que continuar con la lucha de razas y cada día tenemos que sumar y sumar. La nación originaria del Tawantinsuyu llegara al poder, no por la humanización de sus opresores, o por maquillar la constitución de una república Criolla ramera. Tenemos que emerger y erupcionar como volcán y algunos opositores pro sistema criollo tienen que ser arrollados por la fuerza de nuestras ideas e ideología. El sistema Euro Latino de la República es un cadáver político, Una élite corrompida ya no tiene autoridad moral para conducir y manejar nuestras vidas. Demostremos que somos capaces de auto gobernarnos y dejemos a los nuevos felipillos, tratando de confundirnos. La lucha que gestaron nuestros antepasados como nación y raza tenemos que continuarlos hasta llegar al poder, Tupac Amaru es nuestro padre, por que el se inmolo por libertar a su raza y nación, mientras que Mariátegui fue un líder impostor al fundar el P.C.P y solo lo sumió en la anarquía y confusión a la nación originaria del Tawantinsuyu. Mantengámonos firmes, aprendamos a dar nuestros primeros pasos, sin ayuda de nadie, las organizaciones que quieran unirse a nosotros deben renunciar a sus organizaciones; pero nosotros no tenemos por que ser furgón de cola de ninguna organización. KAUSACHUN TAWANTINSUYU.

jesus Marco Rodriguez Silvestre Edgar Bolaños José Carlos Mariátegui, tu líder es un vulgar plagiario; todo lo que hizo fue leer a Manuel Gonzales Prada y llamando "Indios" a la nación Tawantinsuyana, con su lucha de clases lo sumió en la anarquía. Lo reconoce a la nación cobriza originaria del Tawantinsuyu al decir "La civilización del Tawantinsuyu ha perecido, pero el material biológico del Tawantinsuyu, después de 4 siglos permanece inmutable e indestructible" Parece que eres tu el que no has leído bien. Respecto a Hitler, El solo se opuso a que su nación cayera en la órbita comunista y fuera esclavo de los Judíos. Eres demasiado ingenuo en política y sin darte cuenta ya eres esclavo del judaísmo y si lo sabes eres un servil de la nación mas racista que existe en la tierra. Si desconoces nuestra cultura no te pongas a hablar babas, porque personas como tu hay cientos de miles, pero nosotros somos 25 millones y nuestro mensaje va para ellos y tu confórmate con ser servil del judaísmo mundial. Si eres Judío respeta a la nación que con su saber científico y laboriosidad, ha salvado de morir de hambre a la humanidad. Nuestros alimentos están en todas las mesas de la humanidad y estoy seguro que ellos nos bendicen y siempre querrán que la única raza que falta por libertar, sea libre al fin para beneplácito de la humanidad.

Kunturi Yujra José Carlos Mariátegui, es un ignorante que no conoce la filosofía, política y religión de los incas. Como convicto marxista abrazó la filosofía materialista, peor es su ignorancia, porque no conoce la materia, la materia en sí, entonces como dice ser materialista?


LA DECADENCIA DEL DEPREDADOR

 


Escribe: Milcíades Ruiz

El pueblo trabaja sin estar informado de que, en el mundo, suceden hechos que lo involucra, pero se le oculta. Lo cierto es que, el poderío de EE UU, el peor enemigo de los pueblos latinoamericanos, cuyos abusos son repudiados, viene decayendo sostenidamente. Según sus propias estimaciones, en la primera mitad de 2025, la pérdida de valor del dólar, fue del 11%, la mayor en más de 50 años, desde 1973 y, se espera que, para fines del 2026, podría depreciarse un 10% adicional. ¿Qué tiene que ver esto, con nosotros?

Tiene mucho que ver. Desde 1944, somos prisioneros del dólar. Tras la derrota de Hitler que desató la segunda guerra mundial, la economía europea quedó destrozada. Esto no sucedió con EE UU ya que la guerra no llegó a su territorio y sacó provecho de esa ventaja. Sus fábricas, instalaciones viales y población, no fueron bombardeadas ni sus tesoros saqueados. Vendió aviones, buques, tanques, alimentos etc. a los países europeos en guerra, haciendo un gran negocio. Pero los europeos quedaron endeudados extremadamente y sin capacidad de pago.

EE UU reunió a los países deudores en el balneario de Bretton Woods (Nueva York), condicionando el problema de la deuda bajo sus intereses. Uno de los principales enganches fue imponer a los 44 países representados, la obligación de adoptar el dólar como divisa internacional y moneda comercial para todos los negocios internacionales. Esta medida se extendió a todos los países del mundo. Es allí que, empieza a funcionar la vampirezca succión de riqueza extraída a todos los países en beneficio de EE UU y nos convirtió en esclavos del dólar.

Fue así como se creó la necesidad mundial de comprar dólares para cubrir fondos estatales y obtener toda clase de mercadería importada, transporte internacional, estudios en el extranjero, etc. etc. La mayor demanda del dólar hizo elevar automáticamente su valor, generando riqueza para EE UU. A mayor demanda su precio sube y tenemos que poner más monedas nuestras, dando mayor valor agregado al dólar y devaluando nuestra moneda. Si esto lo hace toda la población mundial, es de imaginar la inmensa riqueza que EE UU viene captando por más de 80 años.

Todo el pan que comemos es de trigo importado comprado con dólares, como todos los fideos, galletas y demás harinas procesadas. Todos los insumos para la crianza de pollos, para fertilizar cultivos, para combustible de motores, vehículos, y más de mil tipos de mercancía extranjera, tenemos que adquirirlos comprando dólares, de manera directa e indirecta. Así, nuestra moneda se ha venido devaluando constantemente por el sobreprecio del dólar. Hasta hemos tenido que cambiar nuestra moneda por pérdida de valor, como sucedió en el gobierno de Alan García, en que pagábamos los pasajes de bus con varios billetes y los ahorros quedaron sin valor.

Pero esta prisión ha empezado a derrumbarse. Algunos países, ya no están negociando con dólares, sino con monedas propias y los bancos centrales desconfiando del dólar, prefieren guardar sus reservas en oro y otras monedas. EE UU viene utilizando aranceles como medida de extorsión política contra países que no se sometan a sus mandatos, aumentando mayores impuestos a las ventas extranjeras en su mercado y así, captar fondos. Pero con ello, agrava la situación, porque disminuye el abastecimiento encareciendo la vida interna y, reduciendo el movimiento económico, con lo cual, el dólar pierde valor.


En sus perspectivas de la economía mundial, el FMI, publicado en enero 2026, estimó que el mundo seguirá estancado en su crecimiento económico por tercer año consecutivo (3%). El crecimiento de EEUU, en el 2024 fue solo del 1,8 y, en el 2025 bajó a 1,7. A menor crecimiento, mundial y norteamericano, menor es la circulación monetaria, el dólar se debilita y EE UU deja de percibir valor agregado, por tipo de cambio desfavorable.

La participación del dólar en las reservas de los bancos centrales ha disminuido notablemente en los últimos 20 años. Así, mientras que en 2001 la moneda estadounidense representaba el 72,7 % de las reservas mundiales, en 2025 este porcentaje cayó al 56,3 %. La depreciación del dólar impactará en los consumidores estadounidenses, empresas, inversores y, en toda la economía yanqui. Por ejemplo. será más caro para ellos, viajar al extranjero.

La creciente preocupación por el crecimiento, la inflación y la deuda pública también impactará negativamente al dólar. La persecución de migrantes debilita el mercado laboral, encareciendo costos. La política arancelaria del presidente Trump está provocando que los inversores abandonen masivamente los activos estadounidenses, lo que está provocando una caída del valor de los bonos, las acciones y la propia moneda.

Hay preocupación entre los más adinerados que tienen sus fortunas en dólares. Cada caída del dólar hace disminuir sus fondos. Esta semana, el multimillonario Ray Dalio, del fondo de cobertura (hedge fund) más grande del mundo, aseveró que el sistema monetario de EE.UU. se encuentra próximo al colapso e instó a tomarse en serio las posibilidades de una guerra civil en el país. Dijo que tanto los bancos centrales, como los fondos soberanos están recurriendo al oro como refugio ante este peligro y que, los conflictos comerciales en el mundo están generando "guerras de capital".

Por la desconfianza en la economía yanqui, los tenedores de bonos del Tesoro de EE.UU. buscan deshacerse de estos. China que era el mayor tenedor mundial, ya se deshizo hasta casi a la mitad de los mismos, bajando a 683.000 millones de dólares en noviembre pasado, el nivel más bajo desde 2008. Igual están haciendo otros acreedores de la deuda estadounidense.

En el Perú, la devaluación del dólar también es evidente.


Por último, la depreciación del dólar hace bajar la rentabilidad de las exportaciones y el fisco recauda menores montos para el presupuesto nacional. Pero también, el dólar barato favorece las importaciones y la mayor rentabilidad de los grupos de poder importadores, como el grupo Romero a través de su empresa corporativa ALICORP. Los menores costos no se reflejan en el precio de los derivados del trigo, aceite comestible y una serie de productos fabricados con insumos importados que siguen costando igual.

De esto, nada dicen las empresas periodísticas que, son sufragadas por las empresas de los grupos de poder. La leche evaporada y otros productos lácteos, procesados fraudulentamente con leche en polvo importada, sigue costando igual. El grupo Gloria financia a las empresas periodísticas con avisaje y, lo mismo hace el grupo Romero, el mayor importador de trigo, soya y otros insumos. Sería largo enumerar los casos.

Es que la prensa maneja la opinión pública. Pero la prensa está en manos de empresas internacionales y nacionales que, lucran con este negocio, sin importar la moralidad. Reciben de sus auspiciadores, pagos para ocultar la verdad, para tergiversar las noticias y manejan el negocio siguiendo métodos neurológicos con los que inducen conductas masivas de acuerdo a su conveniencia. De este modo, generan miedo, entusiasmo, rechazos, conformidad, etc. Los resultados electorales dependen de este manejo mediático.

Pero el mundo está cambiando y la tendencia es que la hegemonía de EE UU va llegando a su fin. Un nuevo orden mundial se está gestando y el monopolio monetario del dólar será insostenible. Por más que EE UU recurra a la fuerza y a sus amenazas, el proceso histórico es irreversible. El país, no puede ir contra la corriente. La dominación internacional y nacional vigente están en contra de la renovación. Quieren conservar el modelo de desigualdad imperante porque les favorece. Quieren que el Perú, siga bajo el dominio de EE UU.

Sería bueno que los candidatos se pronuncien sobre esta temática, pero están en otra onda, donde la hipocresía abunda. En esta campaña electoral, la prensa ya viene orientando el voto popular a favor de los candidatos de los grupos dominantes. El pueblo mayoritario está por el cambio, pero no tiene acceso al poder. Abrir las compuertas para que ejerza su legítimo derecho de gobernar es nuestra tarea. Salvo mejor parecer.

Febrero 10/ 2026

Mayor información en https://wordpress.com/view/republicaequitativa.wordpress.com