10/07/2019
Una
ciudad de inteligencia artificial en el este de China
Foto: Sputnik
News
Guerra comercial o Guerra de ‘Big Data’
En la era de la globalización se está transitando
hacia una nueva forma de acumulación, que algunos lo denominan como
“Capitalismo de Inteligencia Artificial” y otros como Data Capitalismo. Su
origen y desarrollo debe analizarse históricamente a partir del anclaje
estadounidense en el complejo industrial y militar desde la posguerra. El
acopio de datos y el capitalismo de vigilancia se desarrollan primero en el
marco de la guerra fría desde 1950 y tiene su relación con el complejo
militar/industrial norteamericano. La “guerra psicológica” a partir de datos
cobra aquí una centralidad inusitada.
En la actualidad, la pugna por el liderazgo en el
5G es una pugna por los datos, estos son los verdaderos motivos que subyacen en
la guerra comercial que Washington mantiene con Pekín, dado que la empresa
china Huawei ha tomado la delantera en el desarrollo del ‘big data’. Estados
Unidos recela de la marca china, a la que acusa de posible espionaje que
dejaría ya de ser monopolio norteamericano. El origen y desarrollo de la
empresa Huawei también lleva una raíz militar indiscutible. Su fundador,
Zhengfei fue miembro del Ejército Popular de Liberación durante décadas. En
1982 se radicó en la provincia de Shenzhen cerca del mayor centro financiero de
Asia, Hong Kong. Cinco años después, concretaría su sueño y hoy amenaza con
superar tanto a Washington como a Londres.
Trump y su gobierno plantean para los propios
norteamericanos, y en tiempos preelectorales sin mayor desarrollo ni
fundamento, la idea de la supuesta “amenaza China” a su seguridad nacional.
Pero en Osaka-Japón, durante la Cumbre del G20, Trump no tuvo problemas en
afirmar que no existe tal amenaza. Además, que EEUU podría seguir vendiendo a
Huawei productos que la empresa emplea en su cadena de valor en muchos
productos pero no será en todos, afirmaba Trump. No es difícil imaginarse a
cuáles productos se refería el presidente.
La agencia encargada de cibernética (CISA) en el
Departamento de Seguridad Interior dijo que Estados Unidos debería ser
cuidadoso de los drones fabricados por China. Porque podrían contener
componentes que pueden comprometer su información y compartirla con servidores
ajenos a su compañía. Steve Banon, (ex) estratega de Trump, ha sostenido que
atacar a Huawei es lo más importante para lograr el proyecto de ‘Make América
Great Again’. Trump señaló que Huawei continuará en la lista negra (Entity
List). El verdadero objetivo es impedirle a China, o retardar, todas sus
capacidades de crecimiento y de proyección a través de la Nueva Ruta de Seda en
el amplio sentido de la palabra.
Esto es lo que verdaderamente importa en esta pelea
más allá de las subas de tarifas aduaneras, que por cierto son cuantiosas.
Trump no tuvo reparos en no imponer aranceles adicionales sobre productos
chinos. Dejando en claro que la Guerra Comercial no es el motivo real del
conflicto entre ambos países sino una especie de guerra fría digital. EEUU
muestra particular resistencia a que los avances chinos, y en primer lugar de
Huawei en el desarrollo del servicio 5G, se instalen en Occidente. Putin afirmó
en el foro económico de San Petersburgo que los intentos de excluir sin más a
Huawei de los mercados internacionales pueden calificarse como la primera
guerra tecnológica de la época digital.
La agencia Bloomberg, al hablar de “guerra fría
digital” y de “cortina de hierro digital”, señaló que China como respuesta
aceleraría su propia industria de tecnología informática para disminuir, en las
cadenas de valor, su dependencia de insumos importados. En este contexto
trascendió que en junio ya tenía activo un reemplazo propio de Android en sus
teléfonos. En otras palabras, el avance chino y la nueva formación social
emergente en construcción no se detendrán, más bien tienden a independizase
cada vez más del Occidente anglosajón.
Capitalismo de Big Data o nuevas formas sociales de
producción
La red 5G y su 'big data', es la nueva bomba
nuclear que cambiará la manera de ver el mundo y revolucionará el capitalismo
con eso que ya se denomina “inteligencia artificial”, lo que conlleva el
desarrollo de nuevos “mercados o micro-mercados”. Esta es la bomba que ya tiene
desarrollada el Gobierno chino de Pekín y muestra cómo Estados Unidos puede
estar siendo sobrepasado. Eso es lo que sabe el Gobierno de Trump. De hecho, el
gobierno chino tiene completamente claro que la red 5G es una de las armas
principales que tiene para ganar la actual guerra comercial.
En el fondo, el problema no es sólo que los
teléfonos de Huawei espíen a otros gobiernos y personas. Además tiene que ver
con las disputas de poder en la actualidad, ya que quién controle la red 5G
controla el proceso de la producción social, económica y política. La cuestión
radica en que esta nueva plataforma va a llevar a internet a una nueva
dimensión, “direccionando” con ello el futuro de la humanidad, una situación
que también podría conllevar a la nueva formación social emergente, que bajo la
iniciativa de Pekín, podría impulsar y sostener una transición multipolar hacia
el postcapitalismo.
Podemos preguntarnos hacia donde se desarrolla esta
nueva tecnología: si fortalecerá el capitalismo de la Inteligencia Artificial o
estimulará la transición hacia nuevas relaciones de producción social, con
tecnologías fuertemente desarrolladas pero cada vez más orientadas hacia el
desarrollo de una nueva formación social que tiene la potencialidad de volcarse
al servicio de necesidades sociales reales y comunitarias-colectivas. Es
básicamente una pugna entre las grandes empresas transnacionales con sus redes
globales, por un lado, y los proyectos vinculados al surgimiento de una nueva
formación social emergente multipolar que se está gestando alrededor de esa
idea-fuerza que llaman la Nueva Ruta de Seda –NRS-.
El gran problema de la guerra “comercial” de Trump
con enfoque proteccionista, especialmente contra Huawei por el dominio de las
nuevas tecnologías, es la interdependencia de las cadenas de valor entre las dos
mayores economías del mundo, EEUU y China. Donde los daños provocados al otro
siempre implicarán daños también a sí mismo, a las propias empresas proveedoras
de EEUU. Bajo la presión proteccionista de Trump, distintos países han
prohibido a la compañía Huawei suministrar componentes para el desarrollo de
las redes 5G. Entre los países que aprobaron esta decisión se encuentra
Australia, Japón y Nueva Zelanda.[1]
Estados Unidos ha estado impidiendo que Huawei venda equipos en su mercado.
Mientras tanto Alemania, Reino Unido y la Unión Europea se encuentran
analizando sin ningún protagonismo las acciones que llevarán a cabo. El dilema
es que la Unión Europea Política está encorsetada por el Oeste, aunque los
Empresarios de la UE Económica quisieran, luego de los diálogos con Xi Jinping,
avanzar en entablar nuevos y mejores lazos con el Este, Asia-Pacifico.
Trump tenía en claro que no podía afectar a las
propias empresas norteamericanas en las cadenas de valor con Huawei. Por eso
levantó en Osaka los impedimentos para vender insumos a los productos netamente
civiles. Es llamativo en este contexto la visión de Xi Jinping hacia la
nueva formación social en construcción (alrededor de la iniciativa de la Nueva
Ruta de Seda –NRS-), cuando declaró en el foro económico de San Petersburgo, en
presencia de Vladimir Putin, que China está dispuesta a compartir la tecnología
5G con todos sus socios pese a la desconfianza que genera su gigante de las
telecomunicaciones Huawei, acusado de espionaje por Washington.
El Data Capitalismo un proyecto globalista en
peligro
La tecnología 5G cobra una importancia vital en el
‘Data Capitalismo’ de corporaciones como Google, Facebook, WhatsApp, Instagram
y otras empresas globalistas. El G5 proporciona las condiciones técnicas para
seguir avanzando en el Data Capitalismo que tiene su punta de lanza digital en
el dinero electrónico (cripto-monedas) y en la robótica. Huawei es líder en
esta tecnología y una de las firmas que más contribuciones técnicas ha aportado
para que pueda ser una realidad concreta. Huawei ha desarrollado para la nueva
formación social emergente alternativas a las plataformas dominantes de Occidente,
con sus propias redes, en algunos casos superiores en calidad.
La tecnología 5G llegó para transformar las cadenas
de valor de muchos negocios. La primera superpotencia que llegue a controlarla,
como China[2],
garantizará el dominio de la economía mundial, al menos por los próximos 30
años. El desarrollo del conocimiento tendrá otras dimensiones, en las que la
superpotencia que acceda y controle esta tecnología será la vanguardia.
El 5G en la feria del año 2018 era tan solo un
proyecto y en 2019 ya es una realidad. La capacidad de la 5G es por lo menos 10
veces más rápida que la actual 4G, materializando aún más lo que conocemos como
el internet de las cosas. La automatización de labores de las casas, como
cocinar o el manejo autónomo de los autos, por citar solo un par de ejemplos,
podrán realizarse desde un celular. La empresa china One Plus ha presentado su
primer teléfono móvil con 5G con mayor velocidad y que supone toda una
revolución. Pero esto no es todo. Ahora también desde un Smartphone podremos
minar la criptomoneda Ethereum, la segunda criptomoneda más importante del
mundo. La idea la ha lanzado la compañía Wings Mobile a través de su terminal
Wings X.
Muchas compañías de telecomunicaciones fuera de
China cuentan en sus planes estratégicos con el apoyo de Huawei, hecho vetado a
menudo por el gobierno de Trump. Tras años de desarrollo, conceptualización y
estandarización, las redes 5G están desplegándose. Es una tecnología diseñada
para mejorar las velocidades de conexión a internet, reducir a la mínima
expresión la latencia -tiempo de respuesta de la red- y que, a su vez, generará
un sinfín de oportunidades en todos los sectores.
Nadie duda de la eficiencia de los smartphones
de Huawei y la fascinación que provocan. Su tecnología y sus cámaras son
únicas. De hecho, la empresa china ha registrado hasta 2.570 patentes relativas
al 5G, pero es que, además, ha llegado a firmar acuerdos con 40 operadores a
nivel global. Huawei ha suministrado 70.000 estaciones base según estimaciones.
La firma china, al día de hoy, cuenta con el 35% de la cuota de mercado en
Europa, siendo uno de los tres principales proveedores de esta tecnología en la
región.
China es líder indiscutible en 5G a nivel mundial
como puede apreciarse en el gráfico arriba. Huawei figura en primer lugar y
otra empresa china (Hisilicom) ocupa el tercer puesto. De factura europea,
Ericsson y Nokia se sitúan razonablemente cerca de los aportes hechos por
Huawei en materia del 5G, ocupando el segundo y cuarto lugar. La empresa
Qualcomm de EEUU aparece recién en quinto lugar. Es decir, las
transnacionales del Occidente anglosajón han quedado atrás. Esto constituye un
fuerte golpe para el proyecto globalista, un impacto más grande incluso que
para el proyecto proteccionista de Trump.
‘Big Data’ y la batalla por la nueva (cripto)
moneda global
El dinero digital en la actualidad es cada vez más
un fenómeno que se generaliza. Hoy las entidades bancarias tienen ya una applicación
para realizar las transacciones. El dinero físico en cambio pierde cada vez más
terreno en su uso y hay ya amenazas para que desaparezca del todo. La
criptomoneda hará su desembarco generalizado en un futuro no muy lejano con lo
que los bancos podrían ser también historia. Lo anterior implica y supone una
gran batalla geopolítica por la criptomoneda.
En este contexto hemos de comprender cómo el fundador
y director general de Facebook, Mark Zuckerberg, lanzó el 18 de junio de 2019
su propia criptomoneda: Libra. Es una criptomoneda respaldada por una serie de
activos y opera sin tener referencia de soberanía alguna más que el propio
conglomerado global de empresas trasnacionales que constituyó para lanzarla,
porque no se relaciona con ningún Estado-Nación ni banco central, sino que
constituye un paso claro en la construcción globalista de un Estado más allá de
las naciones y la utilizará a escala mundial sin “límites” ni compromiso con
banco central alguno. Aunque sí podría llegar a referenciarse en la BIS, el
banco central de los bancos centrales, bajo control de los capitales
financieros globales.
Cuáles podrían haber sido los motivos de lanzar
precisamente en junio de 2019 esta criptomoneda Libra, basada en Facebook.
Veamos el contexto geopolítico. El 20 de marzo de 2019, la Reserva Federal de
EEUU decidió mantener sin cambios los tipos de interés, dando una señal que no
profundizaría la política de contracción monetaria. Las fuerzas globalistas
tenían todo su interés puesto en la profundización de la contracción monetaria,
elevando para ello las tasas de interés y esperaban que esto ‘provocara’ una
depresión mundial en plena campaña electoral presidencial en EEUU que impactara
de modo negativo antes que se inicie el año 2020 y con ello “golpeara”
duro al gobierno de Trump y en la reelección de éste. Cuando se conoce, ya,
que la intención de voto para la reelección de Trump se encuentra en un 64%
positivo. De poder provocarse este golpe que lleve a la gran depresión, la
caída del dólar sería inminente.
Los globalistas esperan en una coyuntura de crisis
generalizada con bancarrotas a gran escala, poder ofrecer ‘salvar’ la economía
mundial mediante la introducción de una criptomoneda bajo su control y sin
dependencia de banco central alguno, que pasaría por encima de toda soberanía
de cualquier Estado Nación incluso de EEUU, responsabilizándolo por la crisis.
En este marco, Donald Trump volvió a criticar la
política monetaria de la Reserva Federal, a una semana de que el organismo
celebrara su reunión de junio, y afirmó que los tipos de interés de la Reserva
Federal eran demasiado elevados y que afectaban negativamente el crecimiento de
la economía real. Por lo tanto, Trump avanzó en la amenaza de sustituir a
Powell de la presidencia en la Fed si éste continuaba con la conspirativa
contracción monetaria. La realidad es que, después de estos “choques” de Trump
contra el presidente de la Fed, éste se inclinó por cambiar y volver a una
política de expansión monetaria que podría dejar la “gran crisis” al menos
hasta después de las elecciones. En las mismas, Trump podría ser reelecto como
presidente por otros cuatro años más. Dicho resultado afectaría particularmente
a los intereses globalistas.
Es en ese momento preciso que sale la criptomoneda
Libra. Como una opción de poder ser utilizada a escala global. La Libra se
cimienta en un blockchain (cadena de bloques) con 100 "nodos" seguros
para validar y registrar las transacciones. Blockchain es una suerte de
registro público infalsificable que permite transferir monedas virtuales en
forma rápida y segura. "Libra", que es descrita como "una nueva
moneda global", fue presentada por la mayor red social del mundo como un
medio de pago con el potencial de sacar de las sombras a las criptomonedas.
Esta moneda virtual será operada por la Asociación
Libra, que está integrada por Facebook y otras 27 corporaciones, entre otras,
por emisoras de tarjetas bancarias como Mastercard y Visa, compañías de
transporte como Uber, Lift y otras transnacionales. Asociación Libra
tendrá su sede en Ginebra, Suiza, país donde se radica casualmente también el
Banco Central de los Bancos Centrales (el Banco de Basilea) del mundo manejado
por las fuerzas globalistas. La asociación Libra será la única entidad
capaz de crear ("acuñar o quemar") la moneda digital (diferente a las
otras criptomonedas) manteniendo de este modo un control igual que un banco
central. Podrán hacer emisiones sin límite. Libra estaría respaldada por una
reserva de activos que podrán ser una canasta de otras monedas pero no por oro,
es decir sin garantía de respaldo. Lo anterior la somete a volatilidad, pues al
fin de cuentas es otra moneda fiduciaria sin garantías ni respaldo en oro, al
igual que el dólar y las monedas fiduciarias en general en este momento. Libra
si tiene el proyecto de llegar a constituir una moneda global manejada por las
fuerzas globalistas. Por el momento se estima que contará ya con un universo de
dos mil millones de personas de todo el mundo que son usuarios de Facebook.
Mientras tanto, Pekín ha buscado diversificar sus
tenencias de oro ante la segura caída del dólar como moneda de reserva
internacional hegemónica y está preparándose para un mundo de mayor
incertidumbre. Las reservas globales de oro de los bancos centrales se
dispararon en 651,5 toneladas en 2018, 74% más en comparación con el año
anterior, otro síntoma de la gran crisis esperada. Por lo mismo, los precios
del oro han marcado un nuevo récord en junio de 2019 al alcanzar los 1.439
dólares por onza, su máximo en seis años.
Las fuertes inversiones en oro realizadas por Pekín
para poder alejarse del dólar, muestran que China ha estado en los últimos años
vendiendo progresivamente sus bonos del Tesoro de EEUU, disminuyendo sus
tenencias desde 1,32 billones a finales de 2013 hasta 1,1 billones en abril de
2018. El oro ha estado superando a la mayoría de las diez monedas más líquidas
del mundo desde que estalló la guerra comercial entre EEUU y Pekín. Este ha
apostado por el metal precioso para "diversificar sus reservas",
reducir su dependencia de la moneda estadounidense y poder introducir
oportunamente una criptomoneda respaldada por oro, lo cual los globalistas no
van a poder lograr. También en este campo la China multipolar lleva la ventaja
sobre el Occidente anglosajón.
La sociedad de consumo basada en el marketing y los
medios de comunicación están utilizando cada vez más el ‘Big Data’ para llevar
a cabo una guerra psicológica que conduce al control de conductas y la
manipulación de las mismas. Más recientemente, no solo se lo aplica en el
mercadeo sino también en la política electoral como ha sido muy documentado
para el caso de las elecciones en EEUU en 2016. Hay innumerables denuncias y
evidencias de la manipulación de comportamientos realizada por Facebook y no
solo en torno a las elecciones en EEUU. Con el Big Data se logra también
‘organizar la toma de decisiones en el acto electoral’ hacia el candidato
predeterminado, demonizando de mil modos y formas a las opciones reales que
cuestionan el sistema neoliberal. No solo caracterizándolos política e
ideológicamente como extrema derecha o izquierda como sucedía antes del Big
Data, sin revelar que se trata de una población trabajadora harta de las
políticas neoliberales. Los medios venden las elecciones como un poder
democrático que solo lo es en su apariencia. El Big Data en el momento
electoral opera habiendo construido una subjetividad emotiva, pre política y
cognitiva en las masas, que asocia a sensaciones y sueños que construyen un
vínculo entre uno y los otros donde emerge el “es como yo”, enfatizando el como
yo soy y no como quien quisiera ser, o qué sociedad quisiera construir. Un: le
gusta lo mismo que a mí, sufre por lo mismo que yo, se esfuerza lo mismo que
yo, tiene una hija lo mismo que yo, le gusta el deporte lo mismo que yo, odia
la burocracia y a los políticos los mismo que yo.
El modo de acumulación del llamado Capitalismo de
Inteligencia Artificial basado en el Big Data está compuesto por: (a) Una
materia prima de usadores del Internet; (b) Unos medios de producción
consistentes en la Inteligencia Artificial, los algoritmos, la ciencia de los
datos, etc.; (c) Productos predictivos que crean conductas inmediatas o
futuras; (d) Un nuevo meta-mercado donde se comercian la predicción de
comportamientos actuales y la posibilidad y realidad de modificar o controlar
comportamientos.
Con la Inteligencia Artificial –IA- se desarrolla,
gracias a los algoritmos matemáticos, que las máquinas aprendan imitando el
aprendizaje humano. Esta manipulación de las conductas colectivas hace que la
democracia actual, en esencia, pueda ser profundamente anti-democrática. Este
capitalismo global tiende a que no haya “sujeto real de la política” sino solo
una participación de individuos y colectividades con subjetividades e
identidades manipuladas y “formateadas” para tal o cual ‘consumo’ electoral e
incluso religioso/político. La IA da forma a Dios incluso a través de los
avances de la Era Digital de ahí la denominación de “Capitalismo de
Inteligencia Artificial”.
El ‘Capitalismo de la Inteligencia Artificial’ ha
penetrado mucho en la religión y con fines políticos. El lugar más interesante
del mundo desde una perspectiva religiosa no es el Estado Islámico o el
Cinturón de la Biblia (el protestantismo evangélico en el Sur de EEUU), sino el
Silicon Valley. Allí es donde los gurúes de la alta tecnología están elaborando
para nosotros religiones que prometen todas las recompensas antiguas
(felicidad, paz, prosperidad e incluso vida eterna) pero aquí y ahora, en la
Tierra y con la ayuda de la tecnología IA, en lugar de después de la muerte y
con la ayuda de seres celestiales.
Anthony Levandowski es un ingeniero que trabajó
para Google y Uber, y fundó una iglesia. Concretamente, se proclamó 'Decano'
del 'Camino
del Futuro', una organización religiosa que, según sus estatutos, se
centrará en la creación, aceptación y adoración de una Deidad basada en
Inteligencia Artificial, desarrollada mediante hardware y software de
computadora. Una IA se parece mucho no ya a Dios, sino a la religión
organizada. En Alemania, IA quiere revolucionar otra vez la cristiandad con
un robot cura. "El Señor esté con vosotros". "Y con tu
software".
Retomando, no siempre resulte el ‘producto
predictivo’ como se ha mostrado en el caso del Brexit y en las elecciones
presidenciales de 2016 en EEUU, es parte del momento en que nos encontramos en
el despliegue de esta opción de “democracia de apariencias formateadas” que tiende
a una monarquía financiera global que debe ser ocultada detrás del círculo de
su corte de funcionarios, CEO’s o Gerentes.
Este tipo de Inteligencia Artificial[4]
aplicada al mercado permite el desarrollo del micro-emprendedurismo, como un
formato derivado de las herramientas que otorgan las Plataformas. Grandes
consorcios globalistas (como Facebook, Uber, Google, Airbnb, etc.) subcontratan
a microempresas[5]
e individuos en el último eslabón, mayormente para la recopilación de datos. Se
genera así una red de microempresas dependientes de las Plataformas, ya que por
su escala le sería imposible obtener una cantidad importante de datos y
desarrollar de manera autónoma estas tecnologías. Google es una de las
corporaciones que más otorga este tipo de herramientas para que las
micro-empresas/micro-emprendedores puedan crecer, eso sí desarrollando a
Google.
Los consorcios globalistas en general no corren
riesgos, siempre suelen ganar. Los riesgos más directos son para los
“micro-emprendedores” o trabajadores independientes, hiperespecializados y
proveedores de servicios o bienes atomizados que hoy en día son mayoría en la
fuerza de trabajo de los menores a 40 años.
El peligro de la Inteligencia Artificial (IA), que
avanza en una tecnología de propósito general, es que permanezca en manos
privadas que sirven a los intereses de unos cuantos consorcios globalistas. Si
la IA permanece bajo control de las fuerzas del mercado desembocará en forma
inexorable en un mega-rico oligopolio de datos monetizables de multimillonarios
que cosecharán la riqueza creada por los robots que desplazan la mano de obra,
dejando a su paso un masivo desempleo a su alrededor, generando una crisis no
solo económica sino social y política. Sin importar que venga primero, la gran
crisis económica con un crash bursátil o más bien la social y política a partir
de la robotización, serán estos trabajadores independientes, primero que nadie,
los que serán “arrojados a la calle” por el Capital Global, pero ya no para
buscar trabajo sino para rebelarse como sujeto político colectivo contra este
sistema globalista.
La economía de la nueva formación social multipolar
en construcción bajo liderazgo de Pekín tiene la potencialidad de proveer una
solución a la Gran Crisis venidera, si proyecta con la IA asignar, a partir de
la recolección de mega datos desde las bases económicas, recursos, mediante los
análisis de macrodatos (big data) y si las robustas asas de
retroalimentación (feedback loops) pueden suplir las imperfecciones,
mientras se oriente a distribuir en forma equitativa la inmensa riqueza que
crea en medio de una mega economía planificada y robotizada. La IA, entonces,
bien puede ser desarrollada para el bien común de los pueblos; operar con los
principios de inteligibilidad y equidad, respetar los derechos de la privacidad
y nunca concederle el poder autónomo para dañar, destruir o manipular a la
humanidad y a la naturaleza.
Este sujeto comunitario/colectivo, si logra superar
la enajenación con el producto, la alienación con su actividad creativa y el
extrañamiento con su ser trabajador, pueblo y nacionalidad en lo pluriversal,
podrá avanzar para reivindicar otra sociedad, otra economía, otra política,
otro mundo donde las grandes mayorías populares puedan ser humanos dignos.
Bibliografía consultada
ámbito.com, En medio de batalla por Huawei,
China propone compartir su tecnología 5G www.ambito.com, 7 de junio 2019
Nueva Acción, MARK ZUCKERBERG SE ASUME
COMO BANQUERO CENTRAL DEL Mundo, Así funcionará Libra, la criptomoneda,
www.nuevoaccion.com
19 de junio de 2019
Néstor Restivo, La guerra digital, www.pagina12.com.ar,
16 de junio de 2019
Thorstein Pollet, The Fed Has No Choice But to
Return to Ultra Low Interest Rates, Zero hedge, 10 de junio de 2019
Jim Willie, Gold Standard Coming Into View…US
Must Adapt Gold Trade Note, www.silverdoctors.com, 17 de junio de 2019
Tyler Durden, American Global Hegemony Is
Breaking Down, Zero Hedge, 31 de mayo de 2019
Marcos Merino, La inteligencia artificial está
agitando un mundo que no esperábamos: La religión, www.xataca.com
[1] La empresa china Huawei
consiguió 50 contratos con tecnología 5G, 03/07/2019. https://laopinion-digital.com/ultimas-noticias/la-empresa-china-huawei-consiguio-50-contratos-con-tecnologia-5g/03-07-2019
. China, dispuesta a compartir tecnología 5G pese a medidas de EEUU. https://www.hispantv.com/noticias/china/430281/xi-tecnologia-5g-tensiones-eeuu-huawei.
Huawei y el mayor operador de telefonía móvil de Rusia firman un acuerdo para
el desarrollo de tecnología 5G en el país, https://actualidad.rt.com/actualidad/317098-huawei-operador-telefonia-rusia-firmar-acuerdo-5g
[2] Corea del Sur lanza su 5G: El
reducido tamaño del territorio nacional -100.000 kilómetros cuadrados- y el
hecho de que casi la mitad de los 51 millones de surcoreanos residen en torno a
la región capitalina han facilitado la instalación de esta red. Aunque partes
de las ciudades estadounidenses de Chicago y Minneapolis estrenaron redes este
miércoles, la surcoreana cubre buena parte del territorio: funciona ya en 85
ciudades, autopistas o líneas férreas de alta velocidad y se irá ampliando en
los próximos meses. https://www.efe.com/efe/america/tecnologia/corea-del-sur-estrena-la-primera-red-nacional-de-telefonia-5g-mundo/20000036-3944904
[3] Inteligencia Artificial se
desarrolla gracias a los algoritmos de Machine Learning (ML) o Deep learning
(DL) los cuales son algoritmos matemáticos que permiten a las máquinas aprender
imitando el aprendizaje humano. Según el algoritmo utilizado una maquina puede
aprender a identificar, clasificar, diferenciar, generalizar, cuantificar o
predecir. Para que este algoritmo se desarrolle, necesita de una gran cantidad
de Datos, que es la forma de “percibir” el mundo. Alimentar la Inteligencia
Artificial, tanto en tiempo real como de manera acumulativa permite comprender
gustos, deseos, miedos y así promocionar los mensajes de las marcas de manera
personalizada. A su vez, esta nueva forma de rentabilidad permite no solo
comprender los comportamientos, sino que es posible avanzar hacia su
manipulación, y a largo plazo construyendo subjetividades acordes a las
necesidades del capital y no las de las personas individuales ni mucho menos
del Sujeto Colectivo.
[4] Inteligencia Artificial aplicada
al mercado permite el desarrollo de micro-emprendedurismo, como un formato
derivado de las herramientas que otorgan las Plataformas. Dichos consorcios
subcontratan a pequeñas empresas sobre todo para la recopilación de datos.
Siempre ganan, nunca corren riesgos. Manejan esos datos para predecir las
tendencias que tomaran las personas. Google es una de las corporaciones que más
otorga este tipo de herramientas para que las
micro-empresas/micro-emprendedores puedan desarrollarse. Se genera una red de
microempresas dependientes de las Plataformas, ya que por su escala le sería
imposible obtener una cantidad importante de datos y desarrollar de manera
autónoma estas tecnologías.
La mayoría son corporaciones globales que ofrecen servicios de entregas rápidas, búsquedas de hoteles y distintos tipos de alojamiento, venta de viajes, alquiler de autos, etc. Este nuevo modelo impacta en el trabajo, flexibilizándolo, como en al caso de los trabajadores de Uber. Por un lado se encuentra el trabajador, por otro el consumidor y ahora los generadores de datos.
La mayoría son corporaciones globales que ofrecen servicios de entregas rápidas, búsquedas de hoteles y distintos tipos de alojamiento, venta de viajes, alquiler de autos, etc. Este nuevo modelo impacta en el trabajo, flexibilizándolo, como en al caso de los trabajadores de Uber. Por un lado se encuentra el trabajador, por otro el consumidor y ahora los generadores de datos.
[5] Las Microempresas son el
resultado también de pequeñas y medianas empresas que al ser
hiper-especializadas en la guerra económica de mercado para lograr “ser”
eficientes, se desprendieron de áreas y secciones enteras. Este proceso fue
dando forma a las microempresas o micro-emprendedores, y al discurso sobre el
micro-emprendedurismo.
https://www.alainet.org/es/articulo/200904
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