Escribe: Milciades Ruiz
La parasitosis es
una enfermedad causada por organismos vivos (parásitos) que viven y se
alimentan de otro ser vivo (huésped). En nuestro organismo, los parásitos,
suelen causar malestar, diarrea, anemia y otros males. Para recuperar
la salud, se los elimina con remedios. Las plagas diversas,
causan daños materiales a grupos humanos y, cultivos, impidiéndoles prosperar. Para eliminarlos,
se aplican plaguicidas.
“Eso, quién no lo
sabe”, dirán muchos. Pero, mirando la misma contrariedad en ámbitos mayores, entraremos
en contradicción. Sabemos que hay humanos que viven y se alimentan, parasitando
masas humanas y, que las plagas políticas causan enormes daños a la población
desprotegida. Sabemos que los “chupasangre”, se banquetean con el presupuesto
nacional, resultado de los impuestos que pagamos. Entonces por qué, no
aplicamos la remediación.
¿Acaso no sabemos
que nuestra patria está enferma? Donde apretemos, la podredumbre de la
corrupción, dimanará purulenta y pestilente. Esta enfermedad es crónica en todo
el organismo nacional, y tenemos varios ex presidentes de la república
encarcelados por corrupción de alto nivel. Sin embargo, no se pone remedio a
esto. Al contrario, son los parásitos los que eliminan a las víctimas que
reclaman remediación. En vez de luchar contra los parásitos gobernantes, solo
esperamos que, un nuevo gobierno ponga remedio, creyendo que los parásitos se
eliminan entre sí.
¿Y quién no sabe que
el país, sufre una diarrea criminosa de alta infección delictiva? Se sabe que,
esta diarrea es causada por parasitosis política. Pero nada de arreglar el
sistema político causante de todos estos males. Por el contrario, la infección
se ha multiplicado. A la disputa electoral del 2021, para apoderarse del país,
acudieron 20 especies políticas, pero ahora tenemos el doble. Si no se corta
esta infestación, las especies políticas seguirán aumentando.
He generalizado con
sentido figurado, analogías que también son aplicables al ámbito mundial, solo
que a este nivel nuestro raciocinio tropieza con dificultades analíticas, sobre
todo si somos objeto de manipulación periodística. Claro que, toda regla tiene
su excepción y no todos son parásitos. Pero “la excepción, no hace la regla”.
El asunto es que, por más de un siglo, nos han acostumbrado a pensar que el
sistema político de gobierno, exclusivo de los partidos políticos, es el más
democrático y, nadie reclama el remedio contra la suplantación de la
representatividad popular.
No se plantea
cambiar el obsoleto sistema de gobierno vigente por otro que de acceso a los
sectores mayoritarios organizados como bloque social. No solo están ya
organizados los colegios profesionales sectoriales que, tienen mayor
representatividad que los partidos políticos, sino también, las asociaciones y
gremios por línea de actividad, desde el nivel de valle hasta el nacional. Pero
se insiste en un sistema que es causante histórico de los males que padece el
Perú.
Desde 1872, los
partidos políticos han tenido el manejo del país, salvo algunas interferencias
pasajeras. Lo que hoy padece el país, es el resultado de ese manejo exclusivo,
antidemocrático y segregacionista. Si se sabe cuál es el agente infeccioso,
¿Por qué, no cortar la infección? Y no es que, yo sea un extremista por pensar
de esta manera. Solo interpreto a mi manera, la opinión mayoritaria de los
peruanos recogida por organismos oficiales, cuyos reportes se los muestro a
continuación.
En el informe de las
encuetas del INEI, “Perú: Percepción Ciudadana sobre Gobernabilidad, Democracia
y Confianza en las Instituciones”, Abril – Setiembre 2025, se señala que la
corrupción y la delincuencia se mantienen como los principales problemas que
enfrenta el país. El 59,3% de la población entrevistada, considera a la
corrupción como la principal preocupación. Solo un 2,6% de la población confía
en los partidos políticos, frente a un 94,1% que declara no confiar. De manera
similar, el Congreso conformado por los partidos políticos, solo alcanza 3,8%
de aprobación y una desconfianza del 92,9%.
La percepción
ciudadana sobre el funcionamiento de la democracia en el Perú refleja un clima
de creciente descontento durante el semestre Abril - Setiembre 2025. A nivel
nacional, un 75,3% de la población opina que la democracia funciona mal o muy
mal. De la población consultada sobre las razones de por qué la democracia
funciona mal o muy mal, la mayoría señaló que se debía a los políticos,
Por su parte, PROETICA con el apoyo del PNUD (ONU) y otras entidades, ha dado a conocer en el presente mes, los resultados de su encuesta nacional, preguntando a la población su percepción sobre la corrupción en el Perú. Señala que, la corrupción, junto a la delincuencia, se ha consolidado como el principal problema del país impactando directamente en la vida cotidiana del 87% de la ciudadanía. Esta, ha respondido que, la corrupción perjudica la economía familiar y, ocasiona una serie de males como se grafica en la siguiente figura:
Las encuestas y estudios del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Perú- PNUD, también han comprobado que, la corrupción corroe todas las instituciones, incluyendo la desconfianza en la administración de justicia, situación que se refleja en la opinión ciudadana.
Son muchas las repercusiones de la corrupción, pero para no extender la nota, solo señalo la expansión del narcotráfico que, aumenta el cultivo de coca, no solo en el VRAE (Valle río Apurímac y Ene) controlado por las autoridades, sino también en otras regiones.
Podríamos concluir entonces que, existe conciencia nacional sobre los problemas que aquejan al país, pero no hay poder popular para decidir los cambios requeridos. Construir este poder para rehabilitar nuestra patria, es la principal tarea de las organizaciones políticas del pueblo amazónico, serrano y costeño. Dar muestras de honestidad y ser consecuentes con la ideología política, nos permitirá recuperar la fe perdida. Salvo mejor parecer.
Diciembre 15/2025
Mayor información en https://wordpress.com/view/republicaequitativa.wordpress.com
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