domingo, 18 de octubre de 2026

FRANCIA: LOS BARRIOS OBREROS A LA VANGUARDIA

 


Europa 5 octubre, 2026


Movilización de estudiantes de secundaria: los barrios obreros a la vanguardia.

Por Ulysse Rabaté

Seamos claros desde el principio: el movimiento estudiantil que recorre el país en los últimos días es impresionante. Sus repercusiones son numerosas y, por supuesto, inciertas. Pero por su magnitud, su trayectoria y su presencia multifacética en la agenda política, esta movilización ya representa un punto de inflexión en la vida política francesa contemporánea.

La importancia de lo que está sucediendo se evidencia en la contundente reacción conservadora que intenta imponer la idea de un movimiento con motivos dudosos, violento o cooptado. El movimiento es, de hecho, una clara muestra de la irresponsabilidad política del gobierno actual. Sus adversarios de facto tienen razón al tomarlo en serio.

En esta etapa, el movimiento presenta ciertas características y rasgos estructurales que intentaremos enumerar aquí desde la perspectiva de una sociología de las movilizaciones, necesariamente reexaminada a la luz de los acontecimientos actuales. Los puntos tratados no pretenden ser exhaustivos y deben interpretarse como interrogantes aún sin respuesta.

1- El movimiento viene de abajo

Las primeras reivindicaciones son las de igualdad de trato, formuladas desde el punto de vista y a partir de una experiencia particular de desigualdades.

Esta es la característica principal e ineludible de la situación actual: el movimiento de mejora de la enseñanza secundaria, que ahora se extiende por todo el país, tuvo su origen en los institutos de clase trabajadora de los suburbios parisinos , en Seine-Saint-Denis y Val-de-Marne. Lo que alumnos y personal docente denuncian ya no es la tradicional «falta de recursos», sino el deterioro de las condiciones de aprendizaje en centros donde la gran mayoría del alumnado proviene de familias que viven en barrios obreros.

Las demandas iniciales buscan la igualdad de trato, formuladas desde la perspectiva y la experiencia vivida de la desigualdad, reivindicando la identidad social de los barrios obreros. Los códigos vecinales dan forma a la estética de esta movilización, desde el lenguaje hasta la vestimenta. Al derribar estigmas, el movimiento revela la convergencia entre la cultura callejera y el activismo político.

2- La importancia central de los barrios en el surgimiento del movimiento también se evidencia en su cobertura mediática y represión.

El movimiento estudiantil de secundaria hereda el legado de formas recientes de protesta surgidas en los barrios obreros de Francia.
Las imágenes de confrontación directa entre estos grupos de jóvenes y las fuerzas del orden pudieron haber evocado las de los disturbios urbanos del verano de 2023. Esta continuidad se evidencia en la prominencia de la violencia policial desde los primeros días del movimiento. El tiroteo a quemarropa contra un menor con una granada en Saint-Ouen-l’Aumône (95) el lunes 28 de septiembre —que fue filmado— y la ceguera sufrida por un estudiante de secundaria en Tours son, en este sentido, sucesos que ya forman parte de la narrativa de la movilización. De este modo, el movimiento estudiantil hereda el legado de formas recientes de protesta arraigadas en el mundo de los barrios obreros de Francia y lleva su impronta cultural.

La irrupción de la juventud obrera en la arena política, a través de este movimiento estudiantil, forma parte de una historia reciente que ya es muy dinámica: desde las movilizaciones espontáneas de jóvenes de los barrios durante la crisis sanitaria de la Covid-19 hasta la ejemplar movilización electoral del verano de 2024 contra la extrema derecha , pasando por las revueltas de 2023 , los jóvenes de los barrios obreros han ocupado objetivamente el terreno político en los últimos años, aunque estas aspiraciones democráticas sean constantemente negadas o estigmatizadas.

Finalmente, y este es un factor que consideramos fundamental para el análisis, este movimiento juvenil forma parte de una «guerra de posiciones» en la lucha cultural contra la extrema derecha: muchas figuras públicas que afirman representar a los barrios están ahora «tomando postura» y fomentando un orden cultural que activa claramente una línea de conflicto en torno a cuestiones de racismo y democracia. La juventud movilizada, a través de sus referencias, se alinea claramente con este orden cultural. Las elecciones presidenciales de 2027 inevitablemente configuran esta dinámica de posicionamiento. No se identifican simplemente como una posibilidad, sino como un factor concreto y muy real que justifica la movilización y le otorga peso.

3- El movimiento es «propolítico».

El cuestionamiento del mundo político y de las instituciones es inherente al nacimiento del movimiento y a sus reivindicaciones iniciales.
Este es un rasgo llamativo de esta movilización, que quizás no se destaca lo suficiente: los funcionarios electos que visitan los bloqueos reciben un trato cordial, incluso son aclamados. Y el año 2027 se percibe en gran medida como una posible vía de escape para estas quejas. Si bien durante años la narrativa predominante ha sido la de una desconexión entre los jóvenes y la política, una desconexión entre los barrios obreros y la política, estas movilizaciones transmiten un mensaje completamente opuesto.

Los funcionarios electos que llegan portando sus bandas no son acusados de «oportunismo» por los principales participantes, sino que son recibidos con pragmatismo como una valiosa fuente de apoyo para amplificar la denuncia de las injusticias. ¿Por qué no aprovecharlo? Desafiar al sistema político y a las instituciones es fundamental para los orígenes del movimiento y sus principales reivindicaciones. Las consignas no se basan en una retórica de «fuera los corruptos», sino que se centran en demandas concretas: maestros, enfermeras, horario escolar, sillas, mesas.

El movimiento no se define «en contra» de las formas de participación establecidas, ni contra los adultos (aunque, desde una perspectiva sociológica electoral, ¡podría hacerlo!), y se caracteriza por una fuerte solidaridad entre estudiantes y personal docente del sistema educativo nacional. La precariedad de lo que Bourdieu denominó «la mano izquierda del Estado» se manifiesta en este destino compartido, escenificado durante los bloqueos, con, por ejemplo, el importante papel de los auxiliares docentes en la movilización y legitimación de las demandas estudiantiles.

4- El movimiento es, en términos más generales, la expresión llamativa de un intercambio dinámico entre las culturas populares y la cultura política.

La sensación de injusticia, bien conocida por los sociólogos de los barrios, es omnipresente y está vinculada a una demanda de igualdad.
Desde las primeras horas de la movilización, quedó claro que su surgimiento era independiente de cualquier estructura política establecida. Los partidos y sindicatos no tenían presencia en los institutos afectados y fueron prácticamente invisibles durante los bloqueos iniciales. Esto no significa, por supuesto, que la política estuviera ausente. Se descubrió entonces que existían esfuerzos espontáneos para documentar estas condiciones en las redes sociales, y que las sucesivas generaciones habían transmitido la experiencia de la desigualdad.
Referencias como el movimiento de los Chalecos Amarillos se utilizan y reinterpretan en el discurso público, que en las redes sociales demuestra una clara conciencia colectiva del contexto político más amplio. El creciente número de discursos estudiantiles frente a las escuelas secundarias revela una voz controlada que se dirige a la sociedad sobre las condiciones de vida en las escuelas y en los barrios obreros. El tema de la injusticia , bien conocido por los sociólogos que estudian estos barrios, es omnipresente y está vinculado a una demanda de igualdad.

La adversidad, un acelerador de la politización.

La expresión de algo que «ya existe» antes del mundo político.

Como en muchos procesos de movilización popular a lo largo de la historia, la adversidad ha sido un acelerador de la politización, aunque a menudo subestimado: el tema que ahora se incorpora al debate político público lleva años presente en protestas y conversaciones cotidianas. Lo que emerge aquí es una cultura política nutrida por la cultura popular, más que por los canales tradicionales de politización. Esto es, sin duda, lo que hace que este movimiento sea incontenible, en el mejor sentido de la palabra: la expresión de algo ya presente, adelantado al mundo político.

Fuente: Politis

https://www.elviejotopo.com/topoexpress/francia-los-barrios-obreros-a-la-vanguardia/

ACTUALIZACIONES DE LA POLITICA DE CONTROL DE BLOGGER

Vamos a hacer algunos cambios en nuestras políticas, que entrarán en vigor el 16 de diciembre de 2026. Para saber cómo pueden afectarte estas modificaciones, consulta más información en la política de contenido de Blogger.

Como era de esperar el control ideológico se acentuara como puede leerse en la política de Blogger, lo que probablemente tendremos que buscar otras maneras de informar a nuestros lectores.

Política de contenido de Blogger

Blogger es un servicio de comunicación y expresión personal. Creemos que Blogger incrementa la disponibilidad de información, fomenta el debate sano y posibilita el establecimiento de nuevas relaciones entre las personas. Consideramos que censurar estos contenidos iría contra el espíritu de un servicio basado en la libertad de expresión.

No obstante, para mantener estos valores, tenemos que frenar los abusos que pongan en peligro nuestra capacidad de prestar este servicio y la libertad de expresión que promueve. Como consecuencia, hay ciertos límites en el tipo de contenidos que se pueden alojar en Blogger. Los límites que hemos definido cumplen los requisitos legales y sirven para mejorar el servicio en su conjunto.

Dependemos de los lectores de los blogs para que denuncien el contenido que consideren que incumple las normas de la comunidad de Blogger. Si encuentras una entrada que crees que las incumple, te agradeceríamos que lo denuncies a través del enlace "Denunciar" situado en el panel de navegación de la mayoría de los blogs. Si no encuentras este enlace en el blog, puedes denunciar posibles infracciones a través de este enlace.

Normas de la comunidad

Nuestras normas de la comunidad son fundamentales para que Internet siga siendo un entorno agradable en el que crear contenido. Te rogamos que te atengas a estas normas. Es posible que actualicemos nuestras políticas ocasionalmente; no olvides consultar esta página cada cierto tiempo. Ten en cuenta que, a la hora de aplicar las políticas que se indican más abajo, podemos hacer excepciones teniendo en cuenta cuestiones artísticas, educativas, documentales o científicas, o en aquellos casos en los que el hecho de no emprender ninguna acción respecto al contenido suponga otros beneficios importantes para el público.

Contenido para adultos

En Blogger permitimos el contenido para adultos, incluidas las imágenes o vídeos con desnudos o actividad sexual, pero debes marcar tu blog como "contenido para adultos" en tu configuración de Blogger. Además, nosotros también podemos marcar blogs con contenido para adultos aunque sus propietarios no lo hayan hecho. Todos los blogs marcados como "contenido para adultos" se colocan detrás de una página intersticial de advertencia. Si tu blog tiene una página intersticial de advertencia, no intentes eludirla ni inhabilitarla: está ahí para proteger a todos los usuarios.

Hay algunas excepciones a nuestra política de contenido para adultos:

  • No utilices Blogger como medio para ganar dinero con contenido para adultos. Por ejemplo: no puedes crear blogs que contengan anuncios o enlaces a sitios comerciales de pornografía.
  • No se permite ningún contenido sobre relaciones sexuales ilegales, incluyendo imágenes, vídeos o textos que representen o fomenten la violación, el incesto, la zoofilia o la necrofilia.
  • No publiques ni distribuyas imágenes o vídeos íntimos y sexuales de desnudos privados con contenido sexualmente explícito o no explícito sin el consentimiento de las personas que aparezcan en dichas imágenes o vídeos. Si alguien ha publicado sin tu consentimiento un desnudo privado tuyo o una imagen o un vídeo íntimo y sexual con contenido sexualmente explícito o no explícito donde apareces, denúncialo.
Explotación y abuso sexual infantil

No crees, subas ni distribuyas contenido en el que se explote a menores o se abuse de ellos. Esto incluye toda clase de material de abuso sexual infantil. Para denunciar el contenido de un producto de Google que pueda constituir explotación de menores, haz clic en Denunciar abuso. Si encuentras contenido de este tipo en otros sitios de Internet, ponte en contacto directamente con el organismo competente de tu país.

En términos más generales, Google prohíbe utilizar sus productos de un modo que ponga en peligro a menores. Esto incluye comportamientos abusivos hacia menores como estos (entre otros):

  • "Acoso a menores (grooming)" (por ejemplo, hacerse amigo de un/a menor online con la finalidad de conseguir, ya sea online u offline, un contacto sexual o intercambiar imágenes sexuales con ese/a menor);
  • "Extorsión sexual" (por ejemplo, amenazar o chantajear a un/a menor mediante un acceso presunto o real a imágenes íntimas de un/a menor);
  • Sexualización de un/a menor (por ejemplo, imágenes que reflejen, incentiven o fomenten el abuso sexual infantil o representen a menores de manera que pudiera derivar en explotación sexual infantil); y
  • Tráfico de menores (por ejemplo, publicidad o requerimiento de menores para su explotación sexual comercial).

Eliminaremos ese contenido y tomaremos las medidas oportunas, como presentar una denuncia ante el Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos, limitar el acceso a funciones de productos e inhabilitar cuentas. Si sospechas que un/a menor está en peligro o ha sido objeto de abuso, explotación o trata, ponte en contacto con la policía de inmediato.

Actividades peligrosas e ilegales

Se prohíbe usar este producto para participar en actividades ilegales o para promocionar actividades, productos, servicios o información que puedan causar daños graves e inmediatos a personas o animales. Si bien permitimos publicar información general sobre este tipo de contenido con fines educativos, documentales, científicos o artísticos, no toleramos contenidos que propicien de manera directa daños a otras personas o que fomenten actividades ilegales. Si recibimos notificaciones sobre actividades delictivas, es posible que tomemos las medidas oportunas, como denunciarte ante las autoridades pertinentes.

Prácticas engañosas, fraudes y estafas

No engañes ni confundas a los usuarios con fines lucrativos ni para causar un daño personal. Por ejemplo, no des instrucciones destinadas a cometer estafas o fraudes, facilitar estas prácticas o reclutar personas para dichos fines. Se considera contenido engañoso, entre otras cosas, las reseñas falsas, estafas para ganar dinero fácil, pagos por adelantado, estafas románticas, de sorteos y de inversión.

Hostigamiento, acoso y amenazas

Está prohibido acosar, intimidar o amenazar a otras personas. Tampoco permitimos que se use este producto para involucrar a otras personas en este tipo de actividades o incitar a otras personas a realizarlas. Por ejemplo, está prohibido marginar a otras personas o abusar de ellas, amenazarlas con causarles daños, sexualizarlas de manera no consentida, exponer información privada para amenazarlas, despreciar o menospreciar a víctimas de violencia o tragedias, incitar a otras personas a actuar de esta manera o acosarlas de algún otro modo. El acoso online es ilegal en muchas jurisdicciones y puede tener graves consecuencias en la vida real, tanto para quien acosa como para la víctima. Si recibimos notificaciones de amenazas o de otras situaciones peligrosas, es posible que tomemos medidas oportunas, como denunciarte ante las autoridades pertinentes.

Incitación al odio

El contenido que incita al odio está prohibido. El contenido que incita al odio es aquel que promueve o justifica la violencia, o cuyo fin principal es fomentar el odio hacia una persona o un grupo por su raza u origen étnico, religión, discapacidad, edad, nacionalidad, condición de exmilitar, orientación sexual, sexo, identidad de género u otra característica que esté asociada a la discriminación o marginalización sistemáticas.

Suplantación y falsificación de identidad

No te hagas pasar por ninguna otra persona o entidad ni proporciones información falsa acerca de ti. Esto incluye hacerte pasar por cualquier persona u organización a la que no representes o proporcionar información engañosa sobre la identidad, las cualificaciones, la propiedad, la finalidad, los productos, los servicios o los negocios de un usuario o un sitio.
También incluye el contenido o las cuentas que falseen u oculten su propiedad o propósito principal, por ejemplo, ocultando o falseando intencionadamente tu país de origen u otros datos reales sobre ti al dirigir contenidos sobre cuestiones políticas, problemas sociales o asuntos de interés público a usuarios de un país que no sea el tuyo. Con esto no queremos decir que no puedas publicar parodias o sátiras, ni usar seudónimos o apodos, tan solo que evites el contenido que pueda confundir a los lectores con respecto a tu identidad real.

Malware y contenido malicioso similar

No transmitas malware ni contenidos que perjudiquen o afecten al funcionamiento de redes, servidores, dispositivos de usuarios finales u otras infraestructuras. Esto incluye el alojamiento directo, la inserción o la transmisión de malware, virus, código dañino o cualquier otro tipo de software dañino o no deseado, o de contenidos similares. En este supuesto se incluye también cualquier contenido que transmita virus informáticos, cree ventanas emergentes, intente instalar software sin el consentimiento de los usuarios o afecte de alguna otra forma a los usuarios a causa de su código malicioso. Para obtener más información, consulta nuestras Políticas de Navegación Segura.

Contenido engañoso

No distribuyas contenido con la intención de engañar, manipular o confundir a los usuarios. Esto incluye lo siguiente:

Contenido engañoso relacionado con procedimientos cívicos o democráticos: contenido que sea constatablemente falso y pueda socavar significativamente la participación o la confianza del público en procedimientos cívicos o democráticos. Esto incluye toda aquella información que contradiga los registros oficiales del Estado en cuanto a los procedimientos de voto público, la admisibilidad de un candidato según su edad o lugar de nacimiento, los resultados electorales o la participación censal. También incluye declaraciones falsas de que una personalidad política o funcionario público haya fallecido, se haya visto implicado en un accidente o esté sufriendo una enfermedad grave repentina.

Contenido engañoso relacionado con teorías de la conspiración perjudiciales: contenido que fomente o dé credibilidad a afirmaciones que indiquen que determinados individuos o grupos llevan a cabo sistemáticamente actos que causan daños de manera generalizada. Este contenido se ha desmentido con pruebas sólidas y ha provocado o incita a la violencia.

Contenido engañoso relacionado con prácticas sanitarias perjudiciales: contenido sanitario o médico engañoso que promueva o anime a otras personas a desarrollar prácticas que puedan provocar daños físicos o emocionales a personas o supongan un riesgo grave para la salud pública.

Contenido manipulado: contenido que haya sido manipulado o alterado técnicamente con intención de engañar a los usuarios y que suponga un riesgo notorio de daños graves.

El contenido engañoso puede estar permitido en contextos educativos, documentales, científicos o artísticos, pero te rogamos que ofrezcas información suficiente para que los usuarios entiendan a la perfección el contexto. En algunos casos, este contenido no estará permitido en nuestras plataformas por mucho contexto que aportes.

Imágenes explícitas no consensuadas

No almacenes ni distribuyas imágenes o vídeos íntimos y sexuales de desnudos privados, con contenido sexualmente explícito o no explícito, sin el consentimiento de las personas que aparezcan en dichas imágenes o vídeos. Si alguien ha enviado sin tu consentimiento un desnudo privado tuyo o una imagen o un vídeo íntimo y sexual con contenido sexualmente explícito o no explícito donde apareces, denúncialo.

Información personal y confidencial

No almacenes ni distribuyas información personal o confidencial de otras personas sin su autorización. Esto incluye información sensible, como números de la seguridad social, números de cuentas bancarias, números de tarjetas de crédito, imágenes de firmas y documentación personal sobre salud. En la mayoría de los casos, si esa información está disponible para el público general en Internet o en registros públicos, como números de identificación nacional incluidos en un sitio web gubernamental, no solemos tomar medidas.

Suplantación de identidad (phishing)

No utilices este producto para suplantar identidades. Esto incluye solicitar o recopilar datos sensibles, como contraseñas, información financiera y números de identificación personal.

Productos y servicios regulados

No vendas, publicites ni facilites la venta de productos y servicios regulados. Estos son algunos ejemplos de productos y servicios regulados: alcohol, juegos de azar y apuestas, productos farmacéuticos, suplementos dietéticos no autorizados, tabaco, artículos pirotécnicos, armas y dispositivos médicos o sanitarios.

Spam

No envíes spam. Esto puede incluir contenido no deseado de carácter promocional o comercial, repetitivo o absurdo, contenido no deseado creado por un programa automatizado o cualquier otro tipo de contenido que parezca una solicitud masiva.

Organizaciones y movimientos violentos

Los movimientos y las organizaciones no gubernamentales violentos conocidos no están autorizados a usar este producto con ningún fin. No distribuyas contenido que facilite o promueva las actividades de estos grupos, como reclutar, coordinar actividades online o presenciales, compartir manuales u otros materiales que puedan facilitar que se provoquen daños, promocionar ideologías de organizaciones no gubernamentales violentas, promover actos terroristas, incitar a la violencia o hacer apología de ataques perpetrados por organizaciones no gubernamentales violentas. En función del contenido, también podemos tomar medidas contra el usuario. El contenido relacionado con organizaciones no gubernamentales puede ser admisible por motivos educativos, documentales, científicos o artísticos, pero asegúrate de proporcionar suficiente información como para que los usuarios puedan entender el contexto.

Imágenes no autorizadas de menores

No almacenes ni distribuyas imágenes de menores de edad sin el consentimiento explícito de sus padres, su tutor/a o su representante legal. Si alguien ha almacenado o distribuido una imagen de un/a menor sin el consentimiento oportuno, denúncialo.

Contenido violento o sangriento

No almacenes ni distribuyas contenido violento o sangriento que implique a personas reales o animales y tenga como principal objeto el impacto o el sensacionalismo, o que sea innecesario. Esto incluye gráficos ultraexplícitos, como la desmembración o la grabación en primer plano de cuerpos mutilados, y material gráfico, como contenido que incluya gran cantidad de sangre. El contenido puede ser admisible por motivos educativos, documentales, científicos o artísticos, pero asegúrate de proporcionar suficiente información como para que los usuarios puedan entender el contexto. En algunos casos, es posible que el contenido sea tan violento o impactante que, independientemente del contexto que se proporcione, se elimine de nuestras plataformas. Por último, no alientes a otros a cometer actos de violencia.

Aplicación de la política de contenido de Blogger

Te agradeceríamos que nos avises siempre que sospeches que se infringen las normas de la comunidad, bien a través del enlace "Denunciar" situado en el panel de navegación de la mayoría de los blogs o mediante este enlace.

Cuando un usuario denuncia un contenido, no se elimina automáticamente. Nuestro equipo revisa el contenido denunciado para comprobar si infringe las normas de la comunidad. Si el blog no las incumple, no emprenderemos ninguna acción contra él ni contra su propietario. Si consideramos que un blog infringe nuestras normas de la comunidad o detectamos otras señales de abuso, tomaremos una o varias de las siguientes medidas, dependiendo de la gravedad de la infracción o del nivel de riesgo detectado:

  • Colocar una página intersticial de advertencia sobre contenido sensible antes del blog o la entrada
  • Retirar la entrada, de forma que solo esté disponible para el autor del blog
  • Eliminar el contenido, la entrada o el blog ofensivos
  • Inhabilitar el acceso del autor a su cuenta de Blogger
  • Inhabilitar el acceso del autor a su cuenta de Google
  • Denunciar a este usuario ante las autoridades legales pertinentes
  • Limitar el acceso a determinadas funciones, como reducir los límites de uso o retirar el acceso a una función por completo

También podemos tomar cualquiera de las medidas anteriores si detectamos que un usuario ha creado varios blogs en los que incurre en un uso inadecuado de forma reiterada. Si se ha inhabilitado un blog tuyo, no crees otro que se centre en una actividad similar. A menos que se indique lo contrario, todas las medidas restrictivas son globales y permanentes.

Apelar decisiones sobre medidas por incumplimiento de políticas

Si se han tomado acciones contra tu contenido o tu cuenta, recibirás una notificación sobre el tipo de medida por incumplimiento de políticas y el motivo por el que se ha aplicado. La notificación también incluirá información sobre los pasos que puedes seguir para apelar nuestra decisión si crees que se trata de un error. Para presentar una apelación, haz clic en Apelar o en Solicitar revisión. Las apelaciones suelen resolverse en un plazo de 10 días hábiles, aunque los casos complejos pueden llevar más tiempo. Si se aprueba tu apelación, te avisaremos y tomaremos las medidas oportunas para revocar nuestra decisión anterior. Si no se aprueba tu apelación, tu contenido o tu cuenta seguirán restringidos después del periodo de revisión de 10 días.

Hay circunstancias en las que no es posible apelar (por ejemplo, ciertos casos en los que se retira contenido para cumplir una resolución judicial). Deberías recibir más información sobre las opciones de apelación que tienes en la notificación que te enviamos sobre tu contenido o tu cuenta.

Si te ampara la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea ("DSA"), también puedes tener la opción de remitir tu reclamación a un órgano certificado de resolución extrajudicial de litigios. Consulta más información sobre la DSA de la Unión Europea. Si tienes alguna duda de carácter legal o quieres consultar otras soluciones a las que puedas recurrir, incluida la opción de remitir este asunto a un tribunal, te recomendamos que hables con tu abogado.

 


ESTAR EN CONTRA DEL CAPITALISMO NO ES SUFICIENTE

 


15 octubre, 2026


Por Mike Beggs, Ben Burgis y Bhaskar Sunkara

Vivimos en una época donde todo es político, excepto la política misma. Habitualmente, tratamos las decisiones cotidianas sobre cultura, consumo e identidad personal como expresiones de lealtad moral, buscando significados ocultos y asignándolas a bandos políticos. Inferimos visiones del mundo enteras a partir de lo que la gente ve, compra, comenta o publica en línea.

Sin embargo, en este ambiente de constante conflicto ideológico, las cuestiones políticas más fundamentales casi nunca se plantean. ¿Cómo debe organizarse una economía? ¿Son las disparidades de ingresos y riqueza intrínsecamente reprochables, o son aceptables siempre que nadie pase hambre? ¿Puede coexistir la igualdad política con la desigualdad económica? Si la democracia es beneficiosa para los gobiernos, ¿por qué no lo es para los lugares de trabajo?

Hemos dedicado gran parte de nuestra vida a abogar por reformas que beneficien a los trabajadores en el presente. Entendemos que, si bien la historia a veces da pasos de gigante, el progreso social suele implicar luchas diarias por obtener beneficios a corto plazo.

Sin embargo, quienes nos consideramos socialistas debemos ofrecer no solo una crítica profunda del capitalismo —arraigada en la vida y las luchas de la gente común—, sino también una visión de lo que debería reemplazarlo. No cómo sería ese sucesor dentro de siglos, una vez superados los obstáculos económicos, ambientales y logísticos gracias al avance tecnológico, sino cómo podría funcionar una alternativa en el presente. Sin ello, la oposición al capitalismo corre el riesgo de quedar reducida a poco más que una protesta moral abstracta.

Muchos socialistas han pensado que no debemos preocuparnos por lo que Marx llamó en su momento “escribir recetas” para “las cocinas del futuro”, porque, una vez que la clase trabajadora haya vencido al viejo orden, afrontará y resolverá los problemas de la construcción de un mundo nuevo mediante la resolución de problemas democrática y colectiva. Sería insensato e inapropiado, según este razonamiento, intentar anticipar los resultados de este proceso.

Sin embargo, la vieja idea socialista de que los detalles se resolverán solos «después de la revolución» es un grave error. La experiencia de la Unión Soviética fue un ejemplo de fracaso económico sistémico, no solo de represión política. El autoritarismo, sin duda, exacerbó los fallos de las economías planificadas de múltiples maneras. Durante los peores momentos de Iósif Stalin o Mao Zedong, incluso los funcionarios estatales a menudo temían pronunciarse en contra de decisiones económicas catastróficamente erróneas. Pero la aparente suposición de muchos socialistas antiestalinistas del siglo XX de que la democracia por sí sola habría curado los males de esas sociedades es difícil de defender.

Los problemas de diseño son problemas reales. Por otro lado, si el único futuro poscapitalista posible no está ya ahí, esperándonos, la cuestión de los valores no puede ignorarse. Necesitamos decidir qué objetivos nos importan, porque los objetivos nos permiten evaluar nuestro diseño. Nos guste o no, esto nos lleva al terreno de la filosofía política normativa. Un buen punto de partida es la teoría de la justicia de John Rawls.

Rawls creía que las instituciones sociales justas son aquellas que podemos respaldar desde lo que él denominó «la posición original». Los agentes en esta posición conocen los hechos relevantes para decidir entre diferentes arreglos políticos y económicos. Sabrían, por ejemplo, cómo funcionaría cualquier modelo en la práctica: si se enfrentarían a la escasez de bienes esenciales, cuán fácil sería cambiar de trabajo, etc. También sabrían que tendrían que vivir en la sociedad que están diseñando. Sin embargo, su visión estaría nublada por un «velo de ignorancia» sobre una cuestión crucial: quiénes serían ellos en esa sociedad.

Rawls argumentó que, incluso bajo el velo de la ignorancia, podríamos aceptar a regañadientes las desigualdades si cumplían dos condiciones. Primero, las posiciones más privilegiadas debían estar al alcance de todos bajo condiciones de «igualdad de oportunidades». Segundo, la existencia de tales desigualdades debía beneficiar a los menos favorecidos.

Incluso si se está de acuerdo con Rawls en que cierta desigualdad distributiva puede justificarse mediante su principio de «maximización del mínimo», es difícil creer que necesitemos tanta como la que genera el capitalismo. Los factores que impulsan la desigualdad limitada dentro de las cooperativas de trabajadores son precisamente los que resultan relevantes para mantener en marcha el motor de la productividad. Pero solo se da el caso de que algunos individuos adquieran cientos de veces más del producto colectivo que otros cuando los beneficiarios directos de esa desigualdad, o sus benefactores, tienen el poder de simplemente tomar esa parte sin tener que justificarse ante los perjudicados.

Aceptamos que los mercados y la producción de mercancías ocupan un lugar importante en nuestro modelo. Pero rechazamos categóricamente la sugerencia de que esto demuestre que necesitamos el capitalismo.

Existe un sector «privado» de producción de bienes, cuyos costos se cubren con las ventas en el mercado, y un sector «público» no mercantilizado que opera con fondos públicos. El sector no mercantilizado incluye la burocracia y las agencias gubernamentales bajo control central, pero también puede incluir diversas agencias comunitarias con considerable autonomía, que, sin embargo, se financian con fondos públicos.

Las empresas de nuestro sector de producción de materias primas son democráticas en dos sentidos. Primero, las estructuras de gestión y administración son elegidas por los trabajadores mediante un proceso democrático. Segundo, cada trabajador recibe una parte de los ingresos residuales de la empresa. Sin embargo, se trata de empresas en el sentido de que son entidades autónomas productoras de materias primas que deben cubrir sus costos con sus ingresos y cumplir con sus obligaciones contractuales de pago.

No nos equivoquemos: en nuestro modelo, gran parte de la economía estaría bajo propiedad estatal directa como parte del sector público. Una compañía de seguros de salud controlada por los trabajadores, por ejemplo, tendría los mismos incentivos negativos que una compañía de seguros de salud capitalista convencional, y sabemos por la experiencia de las socialdemocracias que este es precisamente el tipo de actividad para la cual los beneficios sociales de la desmercantilización superan con creces cualquier consideración de cálculo. Argumentos similares se aplican a sectores como la educación, la energía, el transporte y las telecomunicaciones. También coincidimos con la postura socialista tradicional de que los sectores estratégicos de la economía deben estar bajo la planificación estatal y que el sector no mercantilizado será mayor que el típico bajo el capitalismo.

La creación de nuevas empresas y la expansión de las existentes implican alianzas entre bancos públicos y empresas controladas por los trabajadores. Los trabajadores no invierten su propio patrimonio en sus empresas. La inversión en bienes de capital y otros activos proviene de los bancos asociados. Los mecanismos de financiación difieren de las formas capitalistas de deuda y capital, y están diseñados específicamente para combinar la democracia en el lugar de trabajo con el control democrático nacional del uso de los recursos sociales. El sistema bancario público asigna la financiación donde más se necesita, gestionando y distribuyendo el riesgo. Las empresas colectivas individuales se convierten en custodios, en lugar de propietarios, de la parte del patrimonio social que se les confía. Tienen libertad para gestionar las cosas a su manera, pero son responsables de mantener el valor del patrimonio social y tienen incentivos para utilizarlo eficientemente para satisfacer las necesidades de sus conciudadanos.

La posibilidad de quiebra empresarial es un componente necesario de una economía dinámica. Salvo quiebra total, las empresas e industrias enteras a veces necesitan contraerse en lugar de crecer. Nuestro modelo equilibra la seguridad con mecanismos que incentivan a las personas a trasladarse a los puestos de trabajo donde se las necesita. Un estado de bienestar apoya a las personas temporalmente desempleadas, brindándoles acceso a educación y capacitación para desarrollar nuevas habilidades. Mientras tanto, el sistema bancario público participa activamente en la creación de nuevas empresas democráticas, aprovechando la información detallada que recopila para identificar las áreas con mayor potencial de desarrollo. La política macroeconómica está comprometida con el pleno empleo, de modo que nadie que desee un trabajo remunerado se vea obligado a buscarlo durante mucho tiempo.

Este tipo de socialismo no sería una utopía ni un punto final exento de conflictos para la historia de la humanidad.

Sin embargo, nuestro propósito al proponer un modelo no es dar por concluido el progreso futuro ni descartar otras posibilidades. Se trata de demostrar que es posible y deseable ir mucho más allá de lo que la mayoría de las personas que hoy tienen inclinaciones socialistas pueden imaginar.

Fuente: https://jacobin.com/

https://www.elviejotopo.com/topoexpress/estar-en-contra-del-capitalismo-no-es-suficiente/

 

miércoles, 23 de septiembre de 2026

CÓMO HACER FRENTE A LA PEOR DE LAS POSIBILIDADES: EL FASCISMO

 


La multitud anima a Adolf Hitler durante el congreso nazi en Nuremberg (Alemania), en 1938. 

Edwy Plenel

18/09/2026

Nos faltaba vigilancia. Sin embargo, estábamos advertidos. Y desde hace mucho tiempo. “El vientre de donde surgió la bestia inmunda sigue siendo fértil”: así se tradujo durante mucho tiempo el último verso de La Ascensión Resistible de Arturo Ui, obra de teatro escrita en 1941 en su exilio finlandés por Bertolt Brecht (1898-1956). Para describir la mecánica del advenimiento del nazismo, el dramaturgo alemán transforma a Adolf Hitler en un gángster de Chicago, un jefe mafioso tan grotesco como despiadado. “El Arturo Ui”, resumió, “es una parábola, diseñada con el objetivo de destruir el respeto habitual y peligroso frente a los grandes asesinos". 

La elección de Brecht de un escenario norteamericano no es inocente. El 31 de octubre de 1936, en un discurso pronunciado unos días antes de su reelección, el presidente Franklin Delano Roosevelt (1882-1945) había atacado a los “viejos enemigos de la paz” que son “el monopolio industrial y financiero, la especulación, la banca agusanada”, antes de continuar así: “Habían comenzado a considerar al gobierno de los Estados Unidos como un simple apéndice de sus asuntos privados. Ahora sabemos que es tan peligroso ser gobernado por el dinero organizado como por el crimen organizado". 

Así que aquí está el vientre fértil, cuya evocación subraya nuestra actual mafiosificación del mundo: este capitalismo criminal, fuera de la ley, que, para sobrevivir, está dispuesto a tirar a las ortigas los harapos de las democracias debilitadas y en declive. Pero, ampliamente popularizada, hasta el punto de convertirse en una expresión común, esta conocida traducción es algo infiel.

No hay ninguna “bestia inmunda” en el texto original de Brecht. ¡Porque esta tierra pútrida sigue siendo fértil! », ofrece la más reciente de las traducciones francesas, que la hace desaparecer. “El vientre sigue siendo fértil de donde sale”, sugirió la traducción que la precedió, en la misma editorial.

Con su “eso”, pronombre indefinido, esta variante se une al corazón del propósito de Brecht: este mal político radical no nos es desconocido, no es ni extraño ni externo. Además, lo sabes muy bien, dice al público en el subtítulo de su obra: “Este gran atraco que conoces bien". 

De la génesis del desastre

En resumen, la llegada al poder de fuerzas autoritarias que pisotean los derechos, amordazan las libertades, discriminan a las minorías y despiden al ideal democrático, en definitiva, de esos enemigos de la igualdad a los que llamamos “extrema derecha” y cuyas vestimentas mundiales son infinitamente variadas, nunca es una fatalidad.

Lejos de ser una catástrofe impredecible, inimaginable e impensable, es el producto de un proceso durante el cual, mucho antes de que ocurriera, las indiferencias y la ceguera, las renuncias y los compromisos, los abandonos y las capitulaciones, la acompañaron y facilitaron. Este es el significado de ese “resistible” del título de Arturo Ui, adjetivo al que Brecht renunciará en la versión del texto posterior a la Segunda Guerra Mundial, ya que el ascenso había resultado, por desgracia, irresistible.

“Que las cosas sigan como antes, aquí está la catástrofe”, desliza en su Libro de Pasajes Walter Benjamin (1892-1940), ese otro antifascista alemán. Producto tanto de lucidez como de desesperación, su suicidio en Portbou, España, el 26 de septiembre de 1940, puso fin trágicamente a su huida de la Europa nazificada que le permitiría encontrar, en los Estados Unidos, a su amigo exiliado Theodor W. Adorno (1903-1969) con quien no había dejado de escribirse.

Es de este “como antes”, de esta génesis del desastre, de los hábitos y de las adaptaciones que hacen el juego y la cama a la catástrofe, de lo que nos habla Le Nouvel Extremisme de droite, texto profético de Adorno, de una conferencia pronunciada en 1967 en Viena, Austria, ahora reeditado por la colección de bolsillo “Champs” de las ediciones Flammarion, en una traducción de Olivier Mannoni.

“Las condiciones sociales del fascismo siguen existiendo”, afirma desde el principio esta figura de la escuela de Frankfurt. Dos décadas después del colapso del régimen nazi, Adorno se propone desarrollar “la idea de que las condiciones de existencia de los movimientos fascistas siguen estando presentes a nivel social, si no a nivel político inmediato”.

Leer este texto hoy, casi sesenta años después, es tomar la medida de la larga somnolencia que precedió a la evidencia que, ahora, nos alarma y nos abruma: esta posibilidad de lo peor de la que el estadounidense Donald Trump, el ruso Vladimir Putin, el israelí Benyamin Netanyahu, el argentino Javier Milei y muchos otros son las encarnaciones.

Nos tranquilizamos demasiado bien. A medida que las generaciones siguientes se dieron cuenta de ello, la inconmensurabilidad de los crímenes nazis, en primer lugar el genocidio de los judíos de Europa, se hizo una pantalla, adormilando nuestra vigilancia. Ante la monstruosidad de la Shoah, el “nunca más” se ha convertido en un “nada se parece, nada se parecerá a eso”, lo que lleva a una lectura de la catástrofe por el final, en el olvido, incluso la ignorancia de lo ordinario que la había hecho acontecer.

Así desvitalizadas, como si hubieran sido vaciadas de sus mecanismos internos, las palabras “fascismo” y “nazismo” se han convertido en obstáculos a la lucidez. Se les conjura oficialmente para que nos cieguen mejor sobre sus renacimientos. Descarnadas de la época que las contextualiza y las documenta, han acabado perteneciendo a un pasado congelado cuyas conmemoraciones son tan distantes, que las encierran en los escaparates de una “historia antigua”, para retomar la fórmula de Nietzsche en sus Consideraciones obsoletas.

Un requisito de similitud sirvió de coartada a la ceguera: si no es del todo lo mismo, si no hay bandas armadas como las secciones de asalto del partido nacionalsocialista, esvásticas y saludos nazis, es porque no hay riesgo de reincidencia.

Y es así, con la certeza de haber conjurado el peligro epidémico de una nueva peste parda, que nuestros gobernantes y nuestros medios de comunicación, en las últimas décadas, se han adaptado a palabras y hechos, ideologías y políticas -especialmente sobre inmigración y seguridad-, facilitando el camino a los nuevos fascismos de este siglo XXI cuyo progreso parece, de nuevo, irresistible.

Rastrear las señales de un regreso a lo peor

El fascismo siempre puede volver, en nuevas formas pero con las mismas constantes. Porque su surgimiento no es ajeno a la incompletitud de las democracias. Porque no es una agresión externa, sino una descomposición interior. Esto es lo que Theodor W. Adorno no dejó de martillar hasta su último aliento: murió en 1969, dos años después de la Conferencia de Viena.

La generación de supervivientes a la que pertenecía seguía obsesionada por el colapso alemán que había presenciado y que no había podido evitar. ¿Cómo pudo surgir la barbarie en el corazón de la civilización? ¿Por qué ningún dique se había mantenido, hasta permitir el crimen contra la humanidad? ¿Qué resortes psicológicos han podido facilitar la perdición del hombre en este odio absoluto al Otro -el judío en este caso-, que es la negación de su propia humanidad?

Estas preguntas, lejos de despedir el pasado, lo transforman en vigilancia del presente. Por lo tanto, para Adorno y sus semejantes, era obvio que había que rastrear las señales, incluso las más débiles, de un regreso de lo peor. Y rastrearlos en profundidad, mucho más allá de las apariencias.

Es por eso que se burla aquí de esta “consolación burguesa de orden quietista” que se tranquiliza por la denuncia de las provocaciones de grupos neonazis, sin ver que el mal está más enterrado, anclado en la imperfección de una “democracia que en ninguna parte se ha materializado real y completamente”, una democracia “que sigue siendo formal”, “no, hasta la fecha, totalmente a la altura de la idea que tiene de sí misma”.

“No quiero abordar el tema de las organizaciones neonazis”, dijo en otra famosa conferencia, de 1959, recogida en Modelos críticos. Considero que la supervivencia del nacionalsocialismo dentro de la democracia es potencialmente más amenazante que la supervivencia de las tendencias fascistas contra la democracia. Bajo el título "¿Qué significa: repensar el pasado?", Adorno amartilla, a la atención de un público alemán, su convicción de que "queremos liberarnos del pasado erróneamente porque el pasado del que queremos escapar sigue estando muy vivo".

Seguirán otras tres conferencias que, todas, desarrollan este cuestionamiento: en 1960, en torno al “deseo autoritario”, como continuación de una investigación publicada en 1950 en los Estados Unidos sobre “la personalidad autoritaria”; en 1962, bajo la forma de un llamamiento “para combatir el antisemitismo hoy”; y esta, de 1967, buscando identificar “el nuevo extremismo de derecha”.

Forman un tríptico coherente, como señala la filósofa Marie-Andrée Ricard, traductora de la primera de ellas: “A los ojos de Adorno, la personalidad autoritaria, el extremismo de derecha y la ideología nacionalista, especialmente la antisemita, son las tres caras principales de una misma plaga que se llama fascismo, o que tiende al menos hacia este orden antidemocrático y, por lo tanto, también potencialmente totalitario". 

Antes de estas conferencias con fines pedagógicos y en el punto de partida de las reflexiones que las inspiran, hay una obra fundacional, coescrita con Max Horkheimer (1895-1973) durante la guerra, La Dialectica de la razón. Fechada en mayo de 1944, su introducción la presenta como un "intento de comprender por qué la humanidad, en lugar de comprometerse en condiciones verdaderamente humanas, se hundía en una nueva forma de barbarie".

En contra de las filosofías del progreso, cuyo tiempo lineal no integra las bifurcaciones regresivas, Horkheimer y Adorno cuestionan la autodestrucción de la Ilustración, este colapso de la justicia y el derecho donde las democracias pueden dañarse.

La primera de las “Notas y bocetos” colocadas en el anexo de este libro pone de relieve la motivación íntima de los dos autores: una ira nunca apagada contra todos estos hermosos espíritus, llenos de certezas e instalados en su comodidad, material o ideológica, que no quisieron ver o, peor aún, que no temieron el ascenso del nazismo.

Se titula “Contra los que tienen respuesta a todo”, y comienza así: “La época hitleriana nos enseñó, entre otras cosas, que es estúpido ser demasiado inteligente. ¡Cuántos argumentos bien fundados no han presentado los judíos para demostrar que Hitler tenía pocas posibilidades de tomar el poder en un momento en que su ascenso ya era tan obvio! Recuerdo una conversación en la que un economista afirmaba que era imposible poner a toda Alemania en uniforme, argumentando que los intereses de los cerveceros bávaros se opondrían a ello. Entonces, otras personas bien informadas afirmaron que el fascismo era imposible en Occidente. Sin embargo, con su estupidez, estos espíritus malignos han facilitado la tarea a los bárbaros". 

Comprender lo que nos ha pasado, para resistir mejor

A menos de un año de una elección presidencial francesa que, en 2027, podría ofrecer el poder a la extrema derecha, ¿cómo no leer estas líneas sin pensar en nuestros espíritus malignos contemporáneos que, desde los primeros avances electorales del Frente Nacional en 1983-1984, no han dejado de relativizar el peligro?

Cuatro décadas durante las cuales, bajo presidencias de izquierda y derecha, este riesgo fue sucesivamente minimizado, instrumentalizado, valorado, trivializado, enmarcado, frecuentado, ennoblecido... Y después de tres elecciones presidenciales en las que la extrema derecha pasó a la segunda vuelta (en 2002, 2017 y 2022), tiene el viento a favor, y está más que nunca en una posición de fuerza galvanizada por un contexto internacional favorable a los nuevos fascismos.

Pero nada es inevitable: la historia nunca se escribe de antemano y lo improbable puede frustrar los escenarios más establecidos. Por lo tanto, es importante comprender lo que nos ha sucedido colectivamente, para resistir mejor, hacer frente y suplir con inteligencia nuestras carencias y debilidades. Esta es la finalidad de este ensayo de Theodor W. Adorno, cuyos diagnósticos son también profecías.

En primer lugar, plantea desde el principio, está el capitalismo, su “tendencia siempre dominante a la concentración del capital”, su carrera infinita hacia la codicia y la depredación, este “ilimitismo” que siempre ha sido su marca, en un deseo de explotación sin frenos ni límites de la vida, tanto de los hombres como de la naturaleza, y este reinado absoluto de la mercancía que reifica y deshumaniza.

En 1967, cuando el pleno empleo aún reinaba, la revolución digital apenas tartamudeaba y la inteligencia artificial pertenecía a la ciencia ficción, Adorno ya ve acechar “el espectro del desempleo tecnológico” y llegar ese momento en el que “incluso las personas integradas en el proceso de producción ya se sienten potencialmente superfluas”, en otras palabras, este tiempo de degradación en el que “se consideran en realidad como posibles desempleados”.

Cuando llega a su punto de ruptura, convertido en capitalismo del desastre, ya que su insaciabilidad lleva a la humanidad a un callejón sin salida, el capital se encuentra con esta cualidad particular del fascismo de ser, según Adorno, “una práctica sin concepto”. Con esto quiere decir ser una máquina de poder, un “poder incondicional”, hábil para captar a las masas unificándolas en torno a un “léxico del miedo” y una “llamada a la personalidad autoritaria”. La nueva extrema derecha, tal y como la entiende Adorno, no necesita una “teoría realmente constituida”, solo le importa su adaptabilidad a un único objetivo: la conquista, cueste lo que cueste, sin fe ni ley, del poder.

Mucho antes de que los discursos de extrema derecha ganaran hegemonía en la batalla cultural, Adorno predijo que este sería “el ámbito en el que pueden intentar, y lo intentarán con seguridad, e intentarán aún más desencadenarse”.

Considerando la propaganda “como el centro, como la cosa misma” del fascismo, anticipó esta dictadura de las opiniones que, hoy en día, sofoca lentamente la democracia de la información, deslegitimando las verdades de hecho en favor de las mentiras que son las supuestas verdades alternativas - de creencia, convicción, identidad, comunidad, prejuicio, etc.

Mejor aún, Adorno anticipa el advenimiento -o más bien el regreso, porque ya era una característica de la modernidad reaccionaria de la década de 1930, documentada por el historiador Jeffrey Herf- de este tecnofascismo del que los oligarcas de la Silicon Valley californiana son hoy los promotores y Elon Musk la figura emblemática.

Evoca aquí esta “curiosa unidad de sistema de demencia y perfección tecnológica” que desplegó el nazismo y, en otro lugar, subraya cómo el fetichismo de la técnica es uno de los rasgos distintivos de la “personalidad autoritaria”, que la considera como un fin en sí misma, donde el objetivo buscado justifica todos los medios, sin ningún límite moral, sin ningún impedimento ético.

“La cuestión es saber quién manda, eso es todo”: esta réplica de Humpty Dumpty a Alice en Al otro lado del espejo (1871), la obra de Lewis Carroll, podría resumir el vínculo que Adorno establece entre la psicología social -la “personalidad autoritaria”- y la dinámica política -el golpe de fuerza transgresor- en la génesis ininterrumpida de la extrema derecha.

“Es soberano quién decide la situación excepcional”, se hace eco de Carl Schmitt (1888-1985), ese jurista alemán unido al nazismo que teorizó el estado de excepción en el que se impone una voluntad sin obstáculos mediante la designación de un enemigo vital. Una estrategia resumida abruptamente por el estadounidense Curtis Yarvin en una entrevista con Le Grand Continent: “Cuando actúas con una autoridad desinhibida, las cosas se arreglan rápidamente”, confiesa este vaquero de la “Ilustración oscura”  trumpista, conocido por sus comentarios racistas, esclavistas y eugenistas.

La democracia es el arte y la exigencia de los límites

Por el contrario, la democracia es el arte y la exigencia de los límites y la precaución. Estado de derecho, separación de poderes, derecho internacional, igualdad de derechos sin distinción de nacimiento, apariencia, creencia: estos principios, tan blandidos como maltratados hoy en día, no dicen otra cosa que la necesidad de obstaculizar los poderes, impedir sus abusos, proteger a los individuos, autonomía de la sociedad, respeto de las oposiciones.

Para derrocarlos, los fascismos siempre encontrarán nuevos chivos expiatorios para arruinar el ideal que fundamenta este ideal democrático, a saber, la proclamación, desde el siglo XVIII, de la igualdad natural, motor de todas las emancipaciones. Caza al inmigrante, al extranjero, al diferente, a las minorías, en todas las latitudes ya que el origen no protege de nada.

“No hay hábito particular para este monje”, subraya el historiador estadounidense Robert O. Paxton en Le Fascisme en action (Seuil, 2004), libro escrito bajo el impacto de la guerra contra el terrorismo que, tras el atentado del 11 de septiembre, abrió el camino para el renacimiento del fascismo estadounidense, del que la presidencia de Trump es la culminación.

Al unirse a la alarma visionaria de Theodor W. Adorno, Paxton subraya las “pasiones movilizadoras” de las acciones fascistas cuya imaginación desafía a las fuerzas democráticas. Podemos definir el fascismo, escribe, como una forma de comportamiento marcado por una preocupación obsesiva por el declive de la sociedad, por su humillación y victimización, por los cultos compensatorios de la unidad, la energía y la pureza. »

Anticipando el devastador advenimiento del trumpismo, Paxton recomendó no limitarse a buscar “réplicas exactas” para descubrir los signos de advertencia de un nuevo ciclo fascista. Por su parte, los discernía “en situaciones de parálisis política durante una crisis, en la actitud de los conservadores en busca de aliados más enérgicos y dispuestos a renunciar a los procedimientos legales y al respeto de la ley para obtener un apoyo masivo a través de la demagogia nacionalista y racista”. “Los fascistas”, resumió, “están cerca del poder cuando los conservadores comienzan a tomar prestados sus métodos". 

Estamos ahí. Solo una pasión movilizadora contraria podrá hacer retroceder esta sombra ganadora. Es la conclusión de Adorno la que llama a desplegar “la fuerza decisiva de la razón”, es decir, reagruparse lo más ampliamente posible en la defensa de lo esencial. Pero sin ilusiones ni demagogías, subraya, es decir, “apelando a la verdad realmente no ideológica”.

Frente a la extrema derecha, nos dice Adorno, no basta con creer que pensamos políticamente lo correcto. También es necesario hacer converger y esforzarse por federar todas las buenas voluntades que toman conciencia del riesgo incurrido, más allá de los matices y divergencias que las atraviesan u oponen.

“La forma en que evolucionarán las cosas, y la responsabilidad de su evolución, depende de nosotros en última instancia”, concluye Adorno. Una conclusión que vuelve a la caída de Arturo Ui:

“Pero tú, levanta la vista, deja de cotorrear
Aprende a ver y, por fin, actúa".

Somos nosotros y nosotras los que tenemos que actuar juntos, con la certeza de la posibilidad de lo peor.

 

Edwy Plenel

Antiguo director de "Rouge", es fundador y director de Mediapart, Francia. Este texto es el prefacio de la edición francesa de bolsillo de "El nuevo extremismo de derechas" de Theodor W. Adorno.

Fuente:

https://www.mediapart.fr/journal/culture-et-idees/080926/presidentielle-2027-affronter-la-possibilite-du-pire

https://www.sinpermiso.info/textos/como-hacer-frente-a-la-peor-de-las-posibilidades-el-fascismo