domingo, 7 de junio de 2026

LA LEY DEL SOPLONAJE – RECETA DE LA DICTADURA DE PINOCHET

 


Nota Breve:

La solidaridad comunitaria cuadra por cuadra, barrio por barrio, distrito por distrito deberá confiar en sí misma. La seguridad sólo será seguridad si las familias se organizan registrando a cada vecino, sus profesiones u oficios. No se puede confiar en los aparatos de seguridad del Estado porque estos son controlados por las minorías plutocráticas. Identificando posibles focos de peligro y aquéllos traidores pagados (soplones) a la vida comunitaria.

La receta Pinochetista puede ser utilizada a la inversa para fortalecer la seguridad ciudadana.

Tacna, 07/006/2026

EBM

La ley del soplonaje – Receta de la dictadura de Pinochet

Por  werken rojo

 

 29 mayo, 2026

por Franco Machiavelo

 

Hay una vieja fórmula que nunca se escribe en los manuales oficiales del poder, pero se practica con una constancia casi quirúrgica: dividir, vigilar y hacer que el vecino observe al vecino como si la vida en común fuera un tribunal permanente. No es un accidente histórico, es una tecnología política que reaparece cada vez que ciertos sectores sueñan con una sociedad ordenada no por justicia, sino por obediencia.


La lógica es simple y, precisamente por eso, peligrosa: convertir la desconfianza en norma social. Donde antes había comunidad, se instala sospecha. Donde había solidaridad, se instala cálculo. Y donde había organización popular, se instala el miedo a hablar.


En ese modelo, el “soplón” no es una figura marginal, sino una pieza central. Se premia la delación como virtud cívica, como si informar sobre el otro fuera un acto de patriotismo y no una erosión profunda del tejido social. Se normaliza la idea de que trabajadores vigilen trabajadores, estudiantes vigilen estudiantes, vecinos vigilen vecinos. Incluso se intenta que los niños crezcan entendiendo que la lealtad no es hacia la comunidad, sino hacia quien castiga más rápido.


Cuando una sociedad comienza a ser empujada hacia ese punto —cuando se vuelve deseable que todos vigilen a todos— no estamos frente a una simple política de seguridad ni a un exceso administrativo. Es una advertencia histórica brutal: es el síntoma clásico de un desplazamiento acelerado hacia formas de fascismo social, donde el control ya no se ejerce solo desde arriba, sino que se delega horizontalmente para contaminar cada relación humana.
El resultado es una sociedad fragmentada, donde la política deja de ser un espacio de disputa de ideas y se transforma en una administración del silencio. El miedo reemplaza al debate. La autocensura reemplaza a la organización. Y la obediencia reemplaza a la conciencia crítica.


Este tipo de arquitectura social no es nueva. Ha sido probada en distintos momentos históricos bajo distintas banderas, siempre con el mismo objetivo: neutralizar cualquier forma de disenso antes de que se convierta en fuerza colectiva. No importa el nombre que se le dé; el mecanismo es reconocible: vigilancia extendida, sospecha permanente y castigo ejemplar.


En ese clima, los primeros en ser señalados no son los extremos violentos que el discurso oficial dice temer, sino los que cuestionan, los que organizan, los que no se adaptan. Primero vienen los incómodos, luego los críticos, después los que no se arrodillan. La frontera entre “seguridad” y persecución se vuelve cada vez más borrosa, hasta desaparecer.


Y lo más inquietante es que este tipo de racionalidad no necesita masas fanatizadas: le basta con individuos aislados que crean que informar sobre el otro es un acto de orden. Es una política que no solo gobierna cuerpos, sino que intenta reconfigurar la conciencia misma, enseñando que la desconfianza es prudencia y que el silencio es supervivencia.


La historia ya ha mostrado a dónde conduce ese camino: sociedades donde el miedo se vuelve estructura, y donde la vigilancia deja de ser una excepción para transformarse en cultura. Allí, la libertad no se prohíbe de inmediato; primero se vuelve sospechosa. 

 

Fuente: https://werkenrojo.cl/la-ley-del-soplonaje-receta-de-la-dictadura-de-pinochet/

 

SIN LOS COMPORTAMIENTOS COLECTIVOS INEVITABLES DE LAS CÉLULAS NO EXISTIRÍA LA COMPLEJIDAD DE LA VIDA.

 


La vida compleja no surgió solo por la genética: la física también habría sido clave

Un nuevo marco científico sostiene que la multicelularidad pudo emerger por restricciones físicas, además de por cambios en el ADN

Pablo Javier Piacente / T21

03 JUN 2026 19:45

Actualizada 05 JUN 2026 13:16

 

La transición hacia formas de vida complejas podría no depender únicamente de los genes. Un estudio reciente propone que la física, presente desde la presión mecánica hasta en el transporte de nutrientes, habría desempeñado un papel decisivo en el origen de los organismos multicelulares.

¿Cómo evolucionaron en la Tierra primitiva los primeros organismos unicelulares hasta desarrollar formas de vida compleja, con innumerables células, tejidos y órganos? Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Biotechnology sugiere que no se trató solamente de una misteriosa evolución genética, sino además de movimientos físicos imposibles de evitar.

Una vez que las células crecen y no tienen espacio, deben reagruparse por ahuecamiento, plegado o ramificación. Según una nota de prensa, estas estrategias simples, repetidas y estratificadas a lo largo del tiempo pueden dar lugar a estructuras elaboradas de embriones, órganos y tejidos vivos.

Restricciones físicas y cambios genéticos actuando en conjunto

De esta manera, los científicos del Instituto Tecnológico de California (Caltech), en Estados Unidos, sostienen que las restricciones del transporte de oxígeno y nutrientes o los comportamientos colectivos inevitables de las células habrían colaborado con los cambios genéticos, para propiciar la creciente complejidad de la vida.

El trabajo sugiere que la autoorganización celular refleja un salto evolutivo en el que la coordinación entre células dejó de ser una rareza y pasó a ser una necesidad. En ese marco, fuerzas físicas como el hacinamiento celular, la difusión limitada de nutrientes y la presión mecánica empujaron a los tejidos hacia soluciones recurrentes: cavitación o ahuecamiento, plegamiento y ramificación. Esas formas no serían accidentes de la biología, sino respuestas casi inevitables a problemas de escala.

En consecuencia, la vida compleja no habría nacido únicamente de instrucciones genéticas más sofisticadas, sino también de restricciones materiales que obligaron a las células a organizarse. Esto supone una interacción estrecha entre mecánica, señalización y regulación génica, una combinación que permite construir tejidos y órganos cada vez más complejos, con precisión en el espacio y el tiempo.

Una primera distribución desigual

En ese sentido, los autores plantean que, antes de la existencia de grupos celulares estables, pudo haber ocurrido una asimetría interna dentro de una sola célula: una distribución desigual de moléculas, orgánulos o tensiones mecánicas que generó una primera polaridad funcional. Esa diferencia inicial, desencadenada por el entorno o por la compresión, habría abierto el camino a la adhesión, la división del trabajo y, finalmente, a la multicelularidad.

Referencia

Decoding the origins of cellular self-organization for engineered biology. Qi Chen and Magdalena Zernicka-Goetz. Nature Biotechnology (2026). DOI:https://doi.org/10.1038/s41587-026-03161-w

Vale destacar que otros estudios recientes en arqueas muestran estructuras similares a tejidos cuando se las somete a compresión mecánica, un hallazgo que refuerza la idea en torno a que las fuerzas físicas pudieron ser decisivas en la evolución temprana de la vida multicelular.

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Por otro lado, si la autoorganización obedece a principios físicos relativamente universales, comprenderlos podría ayudar a diseñar tejidos en laboratorio, mejorar modelos embrionarios y avanzar en medicina regenerativa y biología sintética, entre otras importantes aplicaciones.

Fuente: https://www.levante-emv.com/tendencias21/2026/06/03/vida-compleja-surgio-genetica-fisica-130988810.html

 

 

LO MÁS PELIGROSO DE LA IA NO ES LA TECNOLOGÍA, SINO LAS PERSONAS A CARGO DE ELLA

 


El experto en IA Mo Gawdat regresa a The Diary Of A CEO para revelar por qué la AGI ya ha llegado, por qué el 30% de los empleos desaparecerán para 2027 y por qué lo más peligroso de la IA no es la tecnología, sino las personas a cargo de ella.

Mo Gawdat es el ex Director de Negocios de Google X, fundador de One Billion Happy y cofundador de Emma.Love. Es autor de 4 bestsellers internacionales y su próximo libro, ""Alive: A Human's Guide to Living in the World of AI"", se publicará en octubre de 2026.

Él explica:

Cómo la IA puede darte un aumento de 400 puntos en tu coeficiente intelectual y por qué la mayoría de la gente lo está desperdiciando

Por qué Mo realmente quiere que una máquina más inteligente que toda la humanidad tome el control

Por qué Sam Altman dijo que la IA ""probablemente acabará con la humanidad"" y qué decidió hacer después

Por qué el capitalismo se rompe cuando la IA reemplaza a los trabajadores que compran las cosas que fabricamos

Por qué el desempleo causado por la IA podría desencadenar disturbios civiles antes de que los gobiernos estén preparados

Vea la entrevista en el enlace de abajo:

https://youtu.be/RwlgFC6S-OE?si=eLwqhGWQh6wRRUtM


miércoles, 20 de mayo de 2026

LA HUMANIDAD EN LA ENCRUCIJADA: BARBARIE O SOCIALISMO

 El plan de las elites capitalistas es eliminar al 90 por ciento de la poblacion mundial porque ya no les es util al poner en funcionamiento la IA y la robótica. Para lograrlo estan desarrollando el plan de guerra infinita en la que los pueblos se matan unos a otros. Elon musk habla de un futuro de paz y abundancia que la Inteligencia artificial (IA) traerá en un futuro proximo. Sin embargo, el futuro de paz y abundancia al que se refiere Musk es aquel que nacerá sobre miles de millones de cadáveres para el disfrute de una minoria de ricachones. Cambiar ese futuro es responsabilidad de trabajadores manuales e intelectuales que deben derrocar la dictadura del capital para poner la robótica y la IA al servicio de la HUMANIDAD.


Por Edgar Bolaños Marin

jueves, 14 de mayo de 2026

RESEÑA DE “LA JERGA DE LA AUTENTICIDAD” DE THEODOR ADORNO: CRÍTICAS DE ADORNO A HEIDEGGER

 


 por Ricardo Thays

1. Cháchara (Gerede) y ontologización ideológica

Adorno precisa primero en su obra, respecto a Heidegger, que este construye una situación ontológica negativa: el “ser cotidiano del ahí”, que para Adorno es de esencia histórica. “Heidegger achaca el diagnóstico crítico a una situación ontológica negativa, el ‘ser cotidiano del ahí’, que en verdad es de esencia histórica…”. Adorno no precisa, o no traduce, qué significa o cómo concibe él tal situación histórica concreta, hay que recurrir a otras fuentes de Adorno para identificar la alienación que produce el modo capitalista de producción (la cosificación del ser humano y la cosificación consumista de relaciones, personas y productos). En el texto Adorno refiere un lugar de Ser y tiempo donde se evidencia esta concepción heideggeriana: los parágrafos 35 hasta el 38. Ahí ve Adorno una esencialización, o una naturalización permanente, de lo que realmente es histórico.

Uno de los elementos de la cotidianidad recusada por Heidegger es la cháchara (gereden), pero Adorno contesta: “Esta confusión ha surgido y lo que se ha de hacer es eliminarla, no deplorarla y admitirla como esencia del ser-ahí.”, pues para Heidegger la cháchara es esencial al ser humano, como lo plantea en Ser y tiempo, §35 (habladuría). Adorno replica que la cháchara es un producto social contingente y eliminable y lo que hace Heidegger es legitimarlo indirectamente, a pesar de su crítica formal, dado que ontologiza como naturaleza eterna lo meramente derivado: “De lo páthicamente abstracto de la cháchara deriva él la invarianza metafísica de ésta”. Entonces la crítica de Adorno sería al intento de encubrir una versión de metafísica como ontología fenomenológica.

Adorno dice que: “La crítica de Heidegger se convierte en ideológica al golpear indiferenciadamente al espíritu emancipado…” Lo que se da a entender acá es que Heidegger trata de mezclar lo realmente dramático de la dinámica social e histórica con lo irrelevante o muy epidérmico con el fin de ocultar lo primero, Adorno detecta esta táctica en los parágrafos del 35 al 38 de Ser y Tiempo. Adorno condena esta indiferenciación, reaccionaria en su esencia: “Condena las habladurías, pero no la brutalidad…” En su larga argumentación Heidegger critica todos los discursos rivales como “habladuría”, confundiendo popularidad o divulgación con frivolidad oral insustancial para, de esta manera, desechar en el análisis las estructuras de dominación opresivas, agobiantes y omnipresentes. Reducirnos a la mera disponibilidad anímica de optar por sus alternativas, como si todos tuvieran la libertad de hacerlo, eso sí es realmente ingenuo o interesado, con barniz filosófico.

Entonces, con esta maniobra, el examen de la cotidianeidad, como opción de vida, Heidegger evita referirse a lo social y a lo histórico, a lo determinado por las estructuras, para convertir la vida únicamente en componentes existenciales.

Pero no solo Heidegger oculta, también indica, Adorno detecta esto: “En las palabras ‘echar abajo’ habla… el lenguaje de la violencia”, así el lenguaje heideggeriano, en su vehemencia “auténtica” declara abiertamente que la fuerza es, por lo menos, una finalidad y no solo un método de su sistema, según cree Adorno en los parágrafos 34 y 35 de Ser y Tiempo. El contexto del ascenso nazi podría compatibilizar perfectamente con este tipo de lenguaje, para Heidegger no se trataba solo de construir un sistema, sino de destruir los sistemas rivales, o por lo menos imponer por la fuerza de la declaración, ya que no por la argumentación -pues su sistema era solo alusivo, místico y---

la existencia auténtica del ser ahí. Adorno dice abiertamente que las ideas de Heidegger se confirmaron en el Reich hitleriano y que, a pesar de que directamente la filosofía de Heidegger no era hitleriana, sí tuvo afinidades con este régimen.

Prosigue Adorno con su crítica a los ataques de Heidegger a lo cotidiano, así detecta una indiferenciación en Heidegger entre lo que es ideológico y lo que es pensamiento crítico, este englobamiento (patente en los parágrafos 35 y 38) es reaccionario: “condena las habladurías, pero no la brutalidad” Heidegger enfila su discurso contra las “habladurías” ignorando que estas surgen de las estructuras de dominación y disuelve en su llamada “cotidianidad” lo banal con lo opresivo, lo constituido por el poder. La crítica a la cotidianeidad engloba todo a solo la opción de crítica a la costumbre o la pereza del individuo para ser consciente de su muerte, para que eventualmente éste opte por el recogimiento “auténtico”.

2. Autoctonismo, campesinado y falsa originariedad

 Adorno también refirió otras obras de Heidegger, posteriores a la II GM, textos donde este planteaba otras posiciones, las cuales Adorno consideraba, sin embargo, continuadoras de una perspectiva interiorizadora de lo que debería pensar, no reflexionar, el individuo; en este sentido hay una continuidad, aunque no evidente, con su obra temprana, Ser y Tiempo. La interioridad del propio Heidegger la considera Adorno como rencorosa con el mundo, mundo al cual juzga como exterior a su pensamiento creyéndose al margen de sus influencias: “Heidegger está lleno del rencor de la interioridad…”. Aquí Adorno le quita a Heidegger cualquier intención política consciente y juzga únicamente su sistema filosófico como una psicologización racionalizada de su rechazo al mundo, Adorno no menciona a Kierkegaard como la fuente, más o menos evidente, de esta perspectiva de Heidegger. La interioridad heideggeriana es otro concepto ideológico más.

Adorno refiere la obra “Desde la experiencia del pensamiento” en donde Heidegger sigue con los consejos “existenciales” como manera de plantear su ética: “El hombre intenta en vano poner en orden el globo… cuando no está ordenado a los consuelos del camino rural”. Esta sublimación de la vida rural** como verdad originaria le sirve a Heidegger de la posguerra para ofrecer un argumento, tardío respecto a las puras declaraciones de su Ser y Tiempo, de la originalidad de su obra conjunta.

Adorno critica acremente esta apelación a “lo originario”, considera que es un fetichismo hacia un concepto falso: “También en Heidegger el autoctonismo resulta convicto de lo que en él hay de falso” Adorno cree que es una petición ideológica, construida como una deleznable explicación; se diferencia en esto de Lukács, quien cree que lo “originario” tiene sí un matiz ideológico, pero….

4. Jerga, autenticidad y reproducción ideológica

Heidegger institucionaliza el concepto de autenticidad en Ser y tiempo, particularmente en los parágrafos §53–64 (Eigentlichkeit). Este concepto se convierte en el fundamente filosófico de la jerga y los conceptos y términos de Ser y Tiempo se convierten en modelo imitativo: “Gestos de autoridad incontestada que luego la masa… imita mecánicamente”.  Adorno califica a la jerga inspirada en Ser y tiempo de un lenguaje provinciano adecuado o acondicionado para atraer con el gancho de una supuesta profundidad, profundidad que ni el mismo Heidegger se digna explicar, sus sentencias son paradigmáticas y declarativas, para Adorno esto se trata de darle autoridad carismática, no profundidad filosófica propiamente dicha; los seguidores doctos o no, copian y repiten en su dinámica interactuante esta jerga también con la finalidad de impresionar y de imponerse, aunque sea a través de la autoreferencia y la pomposidad, vacías ambas de contenido sustancial.

En los textos tardíos de Heidegger, post derrota nazi en la segunda guerra mundial, Heidegger enfila contra el lenguaje en general, pero lo hace, anota Adorno, con la jerga inventada por él en los años veinte en Ser y Tiempo; Heidegger es prisionero de su propia jerga y sus refutaciones tienen solo valor figurativo y retórico.

5. Lenguaje, comunicación y fetichismo

Adorno reconoce el diagnóstico: “El oír y comprender se ha aferrado… a lo hablado en cuanto tal” (ST, parágrafo 35), efectivamente hay una especie de alienación en el lenguaje, pero “Heidegger… deriva de ello la invarianza metafísica” y así convierte un fenómeno social en una característica ontológica; es decir, su ontología es metafísica eterna. Para Adorno la alienación en general, no solo en el lenguaje, le es impuesta a los hombres por “una constitución social”, incluso la chachara espontánea ordinaria es un producto del capitalismo. Con esta crítica Adorno se aproxima a una crítica materialista de determinación social respecto a las superestructuras.

 

6. Dignidad, autenticidad y caída ideológica

Adorno cree que con la jerga de la autenticidad se deforma y se destruye la ética racional, la autorreflexión es deschada con la eliminación del sujeto, pues Heidegger desecha todo lo anterior a el como “chachara” y reduce al individuo a optar por un dilema basado en la conciencia de la inutilidad de su vida con la llegada inevitable de la muerte. La opción es autentico no autentico, lo cual considera una existencia absoluta un absolutismo del existencialismo o de la existencia  que no permite por inauténtica la autocrítica del sujeto, sino su inconciencia satisfecha; la diferencia de la animalidad oprimida. La jerga de la autenticidad elimina la autoconciencia crítica en favor de la repetición.

viernes, 17 de abril de 2026

APRA : NARCOTRÁFICO Y SUMISIÓN AL IMPERIO

 


                

Manuel Mosquera*
 25/08/08

El Expediente Mafioso


A inicios de los '80 se destapó el caso de Carlos Lamberg, lo que fue no sólo un escándalo sino que permitió esclarecer las conexiones de los altos dirigentes del APRA (Partido Aprista) con el narcotráfico. Lamberg fue uno de los principales financistas de la campaña presidencial de Armando Villanueva del Campo en 1980, época en la que adquirió Villa Mercedes, hogar de Víctor Raúl Haya de la Torre.

Las investigaciones periodísticas de aquellos años demostraron que existía dentro del APRA una conexión mafiosa, en la que estaba comprometido el mismísimo Jorge Idiáquez (Secretario Personal de Haya de la Torre), detenido en México junto con Lamberg en posesión de once kilos de clorhidrato de cocaína. Gracias a las afinidades proimperialistas entre el PRI (Partido Revolucionario Institucional) de México y el APRA, no encarcelaron a Lamberg

Este, no fue un hecho aislado. En esos años, Alan García Pérez llegó a tener como cliente de su estudio jurídico de efímera existencia a Evaristo Porras Ardila, uno de los principales narcos colombianos. De inmediato Vladimiro Montesinos, alias El Doc, asumiría su defensa, ayudándolo a fugar del país.

Durante el primer gobierno de García Pérez el Estado peruano se transformó en un Narco-Estado. Producto de las políticas antinacionales y estagflaccionarias, la economía y la sociedad ingresaron a un proceso acelerado de corrupción y descomposición nunca antes visto en la historia del Perú. 

Junto con las matanzas que se sucedieron en todo el país, las políticas estatales de recesión e inflación destruyeron la economía urbano - popular y la campesina, permitiendo que los cárteles de la droga controlaran gran parte del territorio amazónico mediante el terror. Desde la segunda mitad de los años '80, la economía de la droga se convirtió en la principal fuente de financiamiento del Estado peruano y de acumulación capitalista de la oligarquía y de las burguesías regionales, lo que hasta cierto punto permitió que se pudiera mantener al Ejército en la supuesta lucha antisubversiva. Así como a amplios sectores de la tecnocracia aprista, que había tomado por asalto las dependencias estatales.

Las cerezas que coronaron al pastel fueron los casos del diputado aprista Miguel Ángel del Pomar y del general FAP® Frank Tweedle, descubierto en 1989 cuando trataba de sacar del país un maletín lleno de clorhidrato de cocaína. Un año después caería en la Argentina la motonave peruana Mar Pacífico con 250 kilos de cocaína. El mafioso del Pomar huyó del país luego de quedar al descubierto su actividad delictiva conchabada con altos dirigentes del APRA. 

El Estado mafioso alcanzó mayores dimensiones con sus abyectos continuadores: Montesinos y Fujimori, la dupla del oprobio.

Imperio y Peón Sudamericanos 


Desde su constitución como partido político, el APRA se caracterizó por su vocación caudillista con fuerte influencia mussoliniana. Saludos, estandartes, desfiles, himnos, documentación ampulosa, en fin, toda su parafernalia está inspirada en el fascismo italiano. 

Su arraigo de masas se circunscribió a la burguesía media y al proletariado cañero del norte y a sectores pauperizados de Lima, sectores sociales golpeados por la crisis en los inicios de la década del 30. Se levantaron en armas, y fueron derrotados y fusilados, víctimas de la feroz represión. A consecuencia de ello, parte de la dirección aprista fugó del país mientras los militantes de base eran acosados, encarcelados y hasta asesinados.

Quince años después, Víctor Raúl Haya de la Torre dejaría la retórica antiimperialista para perfilar definitivamente al APRA como partido "liberal" y anticomunista. El cacareado "panamericanismo" le serviría para articularse a la pax americana, embarcarse en el cogobierno 1945-1948 con Luis Bustamante y Rivero. Más adelante, tramar con astucia sucesivas alianzas con el dictador Manuel Apolinario Odría y el representante de la oligarquía Manuel Prado Ugarteche. La superconvivencia con la oligarquía convirtió a Haya de la Torre en acomedido vigilante del orden oligárquico junto con el Partido Aprista.

Como resultado de su política servil con los dueños del Perú, en 1956 surgió el APRA Rebelde, es decir, lo poco rescatable que quedaba de su gente. Liderando la escisión, se encontraba Luis de la Puente Uceda, muerto en combate años después, a la cabeza del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) y de sus hombres alzados en armas.

Cincuenta años más tarde, y con el lastre de su desastroso gobierno 1985-1990, Alan García asumió el guión escrito por Washington para su campaña electoral, enfilando sus baterías contra el líder venezolano Hugo Chávez y el movimiento patriótico que ubicó a Ollanta Humala Tasso en la cresta de la ola.

Con el apoyo de la embajada norteamericana en Lima, Alan García logró imponerse al movimiento nacionalista. En este propósito colaboraron la burguesía trasnacionalizada, las corporaciones y el fraude electoral. Para el imperio era importante derrotar en el Perú a la corriente patriótica para impedir la expansión del movimiento antiimperialista y la consolidación del proyecto bolivariano gestado en Venezuela, que conjuntamente con Cuba representan el eje catalizador de la unidad y la real independencia de Latinoamericana.

La estrategia geopolítica yanqui se orienta a la constitución de gobiernos peleles, destinados a establecer el área de libre comercio. Los TLC (Tratados de Libre Comercio) representan la profundización del neoliberalismo y la destrucción total de las estructuras económicas y sociales erigidas en los países de Latinoamérica en los últimos ochenta años. El objetivo es desaparecer el Estado-Nación, su posterior absorción por parte de las mega corporaciones y, finalmente, construir el modelo Corporación-Estado bajo la protección del ejército estadounidense. Irak es el dramático ejemplo de la absorción de un país por las grandes corporaciones imperialistas. Con la nueva expresión colonial las mega empresas consolidarán sus dominios políticos y la apropiación de minas, campos petroleros y gasíferos, recursos hídricos, bosques, yacimientos mineros, control de la producción de drogas. 

De acuerdo con los resultados de las investigaciones, desde hace más de veinte años la participación en el narcotráfico es una de las principales fuentes de acumulación de las transnacionales y del gobierno norteamericano. El cual para consumar su dominio impulsa la constitución de estados narco-terroristas, como el que hubo en Bolivia tras el asesinato del general J. J. Torres y los talibanes en Afganistán. Con la destrucción total de las leyes, la ofensiva neoliberal pone a millones de personas en condiciones de esclavitud. Con esto intentan impedir la expansión en Latinoamérica de China Popular y las corporaciones de la Unión Europea. La lucha es, como en las dos guerras mundiales, por el control de los mercados y para poner atajo a la crisis económica por la que atraviesa EE.UU. 

Para llevar adelante su plan genocida, Washington requiere destruir a las revoluciones bolivariana y cubana, así como al bloque democrático-popular que conduce el Presidente Evo Morales Ayma en la hermana Bolivia. Tales procesos representan la lucha por el control de territorios, manejo de recursos e impuestos justos a los monopolios. Por su inquebrantable lucha antiimperialista, Fidel Castro y Hugo Chávez han ganado el respeto y la solidaridad de los pueblos del continente y el mundo entero.

El APRA con Alan García a la cabeza ha reforzado el discurso y la práctica proimperialista. Junto con Colombia, Chile y México construyen una alianza continental para apoyar a los EE.UU. en su lucha por aislar y destruir los procesos por la autonomía nacional, que se viene expandiendo por todo el continente como el fuego sobre los pastizales resecos.

Para eso hicieron ganar al APRA en las elecciones presidenciales. 

* Manuel Mosquera es Antropólogo, Periodista y Co Editor del periódico Juan Pueblo.

Fuente: https://www.nodo50.org/mariategui/apranarcotraficoysumision.htm