domingo, 18 de abril de 2021

CRISIS GENERAL E INNOVACIÓN POLÍTICA EN EL PERÚ

 


El Sistema Capitalista Global ha ingresado a un proceso final de autodestrucción. La cadena planetaria de suministros entre grandes corporaciones y sus miles de subsidiarias se desintegra sin que nada pueda evitarlo. Se debilita al máximo gran parte de las 88.000 corporaciones supranacionales y sus 600.000 subsidiarias que dominaban el 80% del comercio mundial y el 100% de los paraísos financieros a fines de la década del 2010. La pandemia ha develado y llevado al Globalismo a su máxima expresión depresiva y de fraccionamiento entre países. La desglobalización industrial y la nacionalización científico-técnica del desarrollo económico se impone como alternativa en los países ricos. Sin embargo, la desocupación de la PEA mundial y la desvalorización en espiral descendente del capital rentista (acciones, bonos, capital inmobiliario, etc.) imposibilitan cualquier reactivación de la demanda y la producción a escala de bienes estandarizados globales.

Todo ello está ocasionando dentro de los países subdesarrollados, dependientes de los flujos globales de mercado y capital, procesos de atomización interna entre regiones, así como entre “conos” y barrios dentro de las grandes ciudades como Lima, con una constante de precariedad. Sin embargo, lo más alarmante es la disgregación social y política manifiesta en las últimas elecciones, que llena al Perú de malos augurios.

La innovación política, económica y social se impone como una necesidad fundamental de sobrevivencia frente a la agonía de los países subdesarrollados, dependientes en grado sumo del capital y el mercado globales.

¿Qué hacer?: ligarse al Movimiento Nacional de Innovación Política y su programa de formación interdisciplinar.

MNIP te invita a participar este martes 20 de abril a las 8:00 pm en una sesión de esclarecimiento de la crisis general en el Perú, manifiesta en las últimas elecciones generales.

EXPRESIÓN ELECTORAL EXABRUPTA


 

Escribe: Milcíades Ruiz

En el reciente proceso electoral, un importante sector de votantes se ha expresado de manera inesperada por segunda vez consecutiva. Entender y comprender esta manifestación de psicología social, puede ayudar a atender su clamor. Pero las interpretaciones se van por las ramas, omitiendo este anhelo social, que busca un cambio profundo en el régimen político. Al respecto, hago las siguientes observaciones.

Los resultados del reciente sufragio han dado lugar a muchas interpretaciones, analizando diversos aspectos de la campaña electoral y actitudes de los candidatos principales. Pero precisamente, por ser resultados, se necesita revisar el proceso para visionar la gestación de los hechos, que son los que determinan el fenómeno social en que las personas destacadas, aparecen como parte del mismo.

Se trata entonces de examinar hechos y no solamente personas. Pero es frecuente atribuir a las personas destacadas, méritos y deméritos, de los cuales, no siempre, son autores, pudiendo ser frutos de las circunstancias. En este caso, nos alegra el triunfo electoral de Pedro Castillo, pero debemos cuidarnos de no perder el sentido de los hechos. Solo así, podremos aprovechar la oportunidad favorable y, ayudar sin caer en falsas expectativas.

Se dice que la izquierda ha ganado en primera vuelta y empezamos a soñar, porque no analizamos las condiciones que rodean este suceso. En efecto, el candidato de Perú Libre, sorpresivamente, obtuvo la más alta votación en la primera vuelta electoral con un 19.1% de los votos, superando a los demás competidores. Pero esto, no significa que la izquierda en general y Perú Libre en particular, tengan ya, el poder político en sus manos. Veamos.

En 1985, IU liderada por Barrantes obtuvo el 21% de la votación y 64 escaños: 14 senadores (5 del PUM) y 50 diputados (15 de UNIR), producto de 1 millón 600 mil votos. Obviamente, fueron otras las circunstancias, pero no fue una sorpresa. Los votos fueron emitidos por convicción y no por exabrupto social. No obstante, IU decidió no participar en la segunda vuelta por cálculo político en ese momento histórico. Actualmente la situación es distinta y sin restar méritos a PL, es preciso hacer una reflexión fríamente.

A riesgo de ser mal interpretado, los resultados de la ONPE me dicen que la derecha en conjunto habría obtenido el 73% de los votos y la izquierda en conjunto, el 27% (PL, JPP y FA). Consecuentemente, la derecha habría obtenido 88 curules y la izquierda 42. ¿Cómo? ¿Entonces quienes ganaron las elecciones? Según este enfoque, podríamos decir que, el gobierno ya ha sido elegido, y está compuesto por ocho agrupaciones políticas: 6 bancadas de derecha y dos de izquierda. Ahora solo falta elegir al administrador de sus decisiones.

¿Pero cómo? ¡Eso quiere decir que, tendremos un gobierno de derecha! Eso ya está definido. Se gobierna mediante leyes y estas, las aprueba el Parlamento de las ocho agrupaciones, en el que la derecha tiene amplia mayoría. Estos son los hechos. En segunda vuelta se elegirá al Presidente ejecutivo, el que se encarga de ejecutar las decisiones del Parlamento. Por eso, hablamos del Poder Ejecutivo. Este no puede salirse del marco legal que dispone el Poder Legislativo.

El presidente a elegir en segunda vuelta, puede ser de izquierda o de derecha, pero tendrá que manejar la situación de una manera que facilite su labor ejecutiva. Si el presidente tiene mayoría de votos en el Congreso de la República, entonces su labor no tendrá mayores inconvenientes. Si no lo tiene, tendrá que hacer concesiones que le permitan contar con suficiente apoyo parlamentario para facilitar su labor.

Por el contrario, si no hay entendimiento entre Legislativo y Ejecutivo, las relaciones serán conflictivas. Por ejemplo, el ex presidente Belaunde Terry, en su primer gobierno tuvo un Parlamento de oposición que le impedía cumplir sus promesas electorales, cayendo en desprestigio y terminó siendo depuesto. También somos testigos de lo que hizo la mayoría absoluta que tuvo el fujimorismo antes de la disolución del Parlamento antepasado. Pero ahora, son otras las circunstancias.

Entonces, para la segunda vuelta, sería preferible para la derecha parlamentaria, se elija como administrador político a uno de derecha, siempre y cuando, sus discrepancias no lleguen a la confrontación. En cambio, de elegirse uno de izquierda, el Parlamento mayoritariamente derechista le tendrá tirria. Salvo que haya concesiones políticas entre las partes. Pero eso, significa declinar principios, lo cual, podría ser funesto, como sucedió ya en el “gobierno de la convivencia” oligarquía/aprismo.

De modo que, en la campaña para la segunda vuelta, los candidatos podrán ofertar muchos atractivos, pero de nada servirá, porque ello, depende de lo que decida el Parlamento ya elegido. Pero cualquiera que sea el resultado de la segunda vuelta, el panorama que afrontará el Ejecutivo, es sombrío, pues no hay condiciones favorables para una gestión exitosa, ya que la pandemia y la crisis económica, lo impedirán previsiblemente.

Un gobierno de derecha podrá contar con apoyo político financiero de nuestros depredadores a cambio del patrimonio nacional, pero el problema no es solo de dinero. Es el deterioro mundial el que condiciona lo que puede hacer cada país. Ninguno por sí solo, aunque su gobierno no tenga oposición, podrá salir airoso de la catástrofe mundial que involucra a todos. Si no hay pronta recuperación, las condiciones de vida de la población se agravarán sin que los bonos de auxilio sean suficientes. Todo tiene un límite.

Dicho lo anterior, paso a resaltar algunos hechos en retrospectiva. El proceso histórico es una concatenación de hechos sucesivos que se retroalimentan de sus efectos. De este modo lo que sucede hoy, tiene relación con lo que sucedió ayer y más atrás. Pienso por ello que, desde las elecciones parlamentarias del 2020, un gran sector de la población electoral ha reaccionado frente a una situación de deterioro moral de los políticos conocidos, optando por favorecer a los desconocidos, o que no tienen antecedentes negativos. Ver, https://wordpress.com/post/republicaequitativa.wordpress.com/1429

En esa oportunidad, actuando más por desengaño que, por convicción, el electorado nos sorprendió con resultados imprevistos, pues el FREPAP, partido político de la secta religiosa “israelitas” apareció con una alta votación, ocupando el segundo lugar, seguido por la agrupación “Podemos Perú” en la que destacaban los militares Daniel Urresti y Antauro Humala, líder de los reservistas etno caceristas. ¿Qué pasó? Desde entonces se veía ya que, un sector importante del electorado actuaba por desengaño, pero no se le dio importancia.

¿Qué nos dice este hecho? Que los electores “probaron” con estos partidos esperanzados de que harían labor positiva. Pero no fue así, y fueron repudiados, a tal punto que se desató la ira popular con saldo de muertes, cuando el presidente del Parlamento asumió la presidencia provisional del Ejecutivo, después de vacar al titular. Para calmar la ira, se tuvo que designar otro presidente provisional entre los congresistas menos cuestionados.

Es así como llegó Sagasti a palacio, pero también ha desengañado al electorado, perjudicando a su partido. Consecuentemente, esos partidos sorpresa han sido rechazados en estas últimas elecciones, pues han quedado fuera por desengaño, y el partido Morado de Sagasti, de haber tenido el 7. 40% en el 2020, ahora ha quedado fuera al no pasar la valla. Vemos aquí claramente, la persistencia de un estado de ánimo adverso a los políticos que desengañan.

Podríamos decir entonces que, en las últimas elecciones dicha tendencia observada en el 2020, de votar más por desengaño que por convicción, se ha vuelto a manifestar ahora, favoreciendo la candidatura de Perú Libre, con la esperanza de tener un presidente sin los antecedentes de los otros candidatos. Pero el peligro es enorme para la izquierda, porque si hay desengaño, podría ser desastroso para ella.

Esta es una gran responsabilidad para la bancada de Perú Libre (37 congresistas muchos de ellos primerizos, frente a 88 de derecha con muchos maniobreros). Esta responsabilidad alcanza a la bancada de JPP (5 congresistas) si no hay sectarismos. Pero también es nuestra responsabilidad aportar para que la izquierda parlamentaria cumpla con un rol digno. De lo contrario, el deterioro de la imagen de la izquierda podría ser fatal.

En estas condiciones, ¿Conviene ganar en segunda vuelta? Keiko tiene una Espada de Damocles pendiente en el Poder Judicial, que podría enviarla a la cárcel. Entonces, también pesa en los cálculos los previsibles sucesos posteriores. Sobre esto, también es bueno discutir para ver posibilidades. Pero aquí me quedo, esperando que no me maleteen por dar una opinión divergente.

Abril 16.2021

Otra información en https://republicaequitativa.wordpress.com/

 

viernes, 16 de abril de 2021

¿SOBREVIVIRÁ CUBA AL FINAL DE LA ERA CASTRO?

 Raúl Castro

A lo largo de los últimos sesenta años el poder político en Cuba se ha mostrado extremadamente fiel a sus fundamentos. El socialismo era y sigue siendo la guía, también en los tiempos de crisis.

16/04/2021

El 16 de abril Raúl Castro dimite como primer secretario del Partido Comunista de Cuba. La generación histórica cederá entonces el sitio a una nueva joven guardia. ¿Debemos precipitarnos a Cuba antes de que todo cambie? Marc Vandepitte experto en asuntos cubanos, habla de la vida de Raúl y del futuro sin él.

En la sombra de Fidel

Fidel era una figura imponente dotada de una personalidad fuerte y de un poder de convicción magnético. En su condición de motor del proceso revolucionario estaba siempre en el centro de atención. Pronunció cientos de discursos y concedió entrevistas regularmente. Se han escrito decenas de biografías del Comandante en Jefe.

Hay un fuerte contraste con Raúl. Hasta la grave enfermedad de Fidel en 2006 Raúl aparecía raramente en primer plano. Por esa razón a menudo se ha subestimado el papel que desempeñó en la Revolución cubana.

Ambos hermanos se completaban. Fidel era el ideólogo, mientras que Raúl representa la parte más práctica del dúo. La situación se resumiría afirmando que Fidel era el arquitecto y Raúl el emprendedor.

Una carrera militar

La “carrera” de Raúl empieza durante la época de la guerrilla. A principios de 1958, con apenas 26 años, Raúl es nombrado comandante del segundo frente. Tras una serie de éxitos militares, toma rápidamente el control sobre una región del tamaño de Asturias (12.000 km²). En esta región liberada crea toda una administración paralela en la que se incluyen escuelas y pequeños centros hospitalarios. Lleva a cabo una reforma agrícola, se acondicionan las carreteras, e incluso se crea una pequeña fuerza aérea.

En octubre de 1959 Raúl está al frente de las Fuerzas Armadas Cubanas y permanecerá en ese puesto hasta el momento de su elección como presidente en 2008.

La supervivencia de la incipiente Revolución dependerá de la capacidad de resistir a una intervención militar de Estados Unidos. Durante los primeros meses el nuevo ejército cubano no se parece a nada. Gran parte del material es inutilizable o insuficiente y gran parte de los oficiales ha abandonado el país y se ha marchado a Estados Unidos.

En junio de 1960 Raúl viaja a Praga y a Moscú para obtener equipamiento y municiones suficientes para poder contrarrestar esta invasión. Decenas de pilotos siguen un entrenamiento acelerado y secreto en Checoslovaquia. En Cuba se organizan programas de adiestramiento intensivos, 25.000 soldados y cientos de miles de civiles reciben una formación de combate elemental. Agentes secretos cubanos se infiltran en el ejército de mercenarios que se prepara en Estados Unidos. En la propia Cuba se desenmascara y se detiene a diversos grupos contrarrevolucionarios que planean secretamente apoyar la invasión. Todas estas disposiciones hacen que la invasión de bahía de cochinos que empieza el 17 de abril de 1961 sea aplastada en menos de 72 horas.

Es una derrota histórica para Estados Unidos, en su propio patio trasero.

Sin embargo, no deasaparece la amenaza. Cuba no se suma al Pacto de Varsovia, lo que significa que después de la crisis de los misiles de 1962, el país solo podrá contar con sus propias fuerzas en caso de una intervención en el futuro. Bajon el liderazgo de Raúl se desarrolla un ejército completamente nuevo. A principios de la década de 1970 la fuerza aérea, las tropas blindadas y las unidades de defensa aérea son de las mejores de América Latina. Mientras el ejército soviético se empantana en Afganistán el ejército cubano obtiene algunas victorias asombrosas en tierras lejanas como, por ejemplo, contra el ejército del apartheid en Angola y Namibia, a pesar de que este último es mucho más fuerte.

Además de las tropas del ejército regular se crea un ejército popular. Así, en el plazo de 24 horas se puede movilizar a dos millones de cubanos. Al igual que en Vietnam las tropas invasoras podrían verse atrapadas en un avispero, llevadas a trampas, pozos, minas, túneles, etc. Para «conquistar» la isla el Pentágono debería enviar millones de soldados y, por supuesto, pagar un fuerte precio en términos de pérdidas. Esto hace que la pequeña isla sea, por así decirlo, invencible de facto. En ese sentido, para las generaciones actuales y futuras tanto Cuba como Vietnam son un ejemplo de éxito contra la política agresiva de Estados Unidos.

El ejército como locomotora

Tras la caída de la Unión Soviética en 1991 y el endurecimiento del embargo la economía de Cuba se desmorona totalmente. Las condiciones de vida se deterioran extremadamente y el hambre acecha. En Cuba se conoce ese periodo de fuerte crisis en los años novento como el ‘Periodo Especial’.

Para salir de la crisis se deben tomar medidas radicales y el ejército es quien desempeña aquí el papel de locomotora. Los militares serán los primeros en experimentar tanto las nuevas técnicas de gestión como unas estrategias de producción más flexibles y eficientes. El ejército no solo se vuelve autosuficiente sino que en el futuro va a ejercer cada vez más actividades económicas, entre otros ámbitos en el turismo y la agricultura. Los excedentes de la producción alimentaria se llevan a los mercados agrícolas para hacer bajar los precios. Ya en 1996 un tercio de lo que produce el ejército se podrá entregar a la economía civil.

Este enfoque sirve de modelo para el resto de la economía y será decisivo para lograr sobrevivir sin demasiados daños a este Periodo Especial.

Gerencia de crisis

En estas circunstancias difíciles tanto el aparato de Estado como el Partido Comunista necesitan una remodelación seria. Raúl se pone manos a la obra. Junto con los cuadros superiores del país organiza en 1994 una serie de conferencias cuyo objetivo es discutir acerca de la crisis y buscar nuevas salidas. Exige que tanto los líderes del gobierno como los del partido fortalezcan sus vínculos con la población para dar prioridad a la búsqueda de soluciones concernientes a las necesidades vitales de los ciudadanos ordinarios. Se despide a una cantidad importante de cuadros dirigentes y son sustituidos esencialmente por personas más jóvenes.

En verano de aquel año la crisis llega a su culmen. Las condiciones de vida se vuelven precarias y el salario mensual en el mercado negro apenas llega a un dólar y medio. Sobre todo en La Habana la situación se vuelve crítica. Raúl es nombrado al frente de una comisión que debe abordar los problemas más agudos en la capital. La comisión mejora el aprovisionamiento de comida y los servicios para la población, de modo que disminuyen las tensiones y no se llega a situaciones de lucha por la comida y de saqueos generalizados.

Reformas económicas

La crisis económica deja profundas secuelas. El poder adquisitivo ha disminuido considerablemente y se crea un abismo entre dos grupos de cubanos: quienes deben arreglárselas con un salario en pesos y quienes tienen familiares en el extranjero o trabajan en un sector pagado en CUC, una moneda cuyo valor es mucho más elevado que el del peso (1). Desde hacía prácticamente veinte años no se había invertido prácticamente nada en la economía. Estos problemas y desafíos se deben abordar desde el punto de vista estructural o, en otras palabras, el modelo económico necesita un lifting.

Desde 2003 también a este nivel se pueden apreciar unos reajustes prudentes. Pero en agosto de 2006 Fidel cae gravemente enfermo. Raúl se convierte en presidente suplente hasta enero de 2008, cuando Fidel se retira y Raúl es elegido presidente. Retoma el hilo de las reformas económicas y acelera la velocidad. Crea una comisión económica en el seno del Comité Central con la tarea de preparar una reactualización de la economía centrada en las carencias del sistema. A lo largo de dos años se consulta a la población para hacer emerger las líneas directrices, los lineamientos, que a continuación se discutirán y enmendarán en el sexto congreso del Partido que tendrá lugar en 2011. Raúl quiere que se reactualice la economía antes de pasar el relevo a la generación joven.

El congreso lanza toda una batería de medidas. Las más evidentes conciernen a la supresión de medio millón de empleos en el sector público y al fuerte desarrollo de un sistema de trabajo a título privado. Aunque las medidas no producen el efecto de un gran salto adelante, los resultados están lejos de ser malos en el contexto de un embargo.

Entre 2004 y 2019 Cuba ha registrado una tasa media de crecimiento anual del 3,9 %, frente al 2,6 % del resto de América Latina.

Con todo, el país se sigue enfrentando a unos graves desafíos económicos, como la falta de divisas extranjeras, unas herramientas de producción y unas infraestructuras anticuadas, una productividad demasiado baja, fuertes importaciones de productos alimentarios, la persistencia de la doble moneda…

El partido y el acercamiento a los EE.UU.

Al margen de la economía, también el funcionamiento del partido exige una necesaria revisión del sistema. En 2012 el Partido Comunista celebraba una primera Conferencia Nacional. Raúl es perspicaz en lo que concierne a sus compañeros de partido y critica los métodos de trabajo anticuados, el formalismo, la jerga arcaica del partido y la multiplicación de reuniones de partido que ya no son acordes con la realidad de los problemas de la vida diaria. Advierte contra una corrupción muy extendida, que considera uno de los principales enemigos de la Revolución, más peligroso incluso que la posibilidad de injerencias extranjeras.

Desde el comienzo de la revolución, los EE.UU. toman medidas para destruirla: desde el bloqueo económico hasta actos terroristas. Raúl trabaja muy intensamente en la búsqueda de un acercamiento al enemigo jurado. Esté acercamiento se hará a finales de 2014 con el establecimiento de relaciones diplomáticas y un intercambio de prisioneros. El deshielo de las relaciones entre ambos países lleva a la visita histórica de Obama a Cuba.

Tiempos tumultuosos

Durante su reelección a la presidencia en 2013 Raúl había anunciado que solo cumpliría dos mandatos. En 2018 pasa la antorcha a Miguel Díaz-Canel. Ahora, tres años después, Raúl también dimite de su liderazgo del Partido Comunista. Así se termina definitivamente la era Castro y la generación que hizo la revolución, deja el lugar a la nueva guardia más joven.

El contexto en el que tiene lugar este relevo de generaciones no es de los más favorables. Las relaciones con Rusia, China y la Unión Europea son mejores que nunca, pero desde la llegada de Trump a la Casa Blanca se deterioraron mucho las relaciones con los EE.UU. En América Latina la ola de izquierda está en retroceso. Además, ha disminuido sensiblemente el apoyo económico de Venezuela debido a la baja del precio del petroleo, el embargo económico por parte de los EE.UU. y la crisis interna que atraviesa el país. A todo esto hay que añadir el calentamiento climático. Los periodos de sequía y los huracanes son cada vez más frecuentes.

Como si todo eso fuera poco, llegó la crisis del Covid-19. En el plano médico no supone demasiados problemas. Cuba cuenta 38 veces menos muertos por 100.000 habitantes que España y habrá producido 100 millones de vacunas para finales de este año. Pero para la economía el virus ha sido desastroso. El turismo, pilar fundamental de la economía ha desaparecido casi por completo. El año pasado hubo un crecimiento negativo de 11 por ciento. Los ingresos de las exportaciones bajaron con 55 por ciento y las importaciones esenciales de alimentos, materias primas y combustible bajaron un 40 por ciento.

Tal como pasó en los años noventa, la falta de todo tipo de productos e inconvenientes no llevaron a protestas por parte del pueblo. La respuesta a esta crisis fue una reforma monetaria al principio de este año, que había sido anunciada hace tiempo. Los resultados aún no son visibles.

¿Ir a Cuba por última vez?

¿Debemos esperar cambios fundamentales de dirección bajo el actual presidente y el nuevo líder del Partido Comunista? En otras palabras, ¿hay que visitar Cuba por última vez antes de que todo cambie?

 

Evidentemente, no tenemos una bola de cristal pero la posibilidad de que esto ocurra es baja. El pasado nos enseña que la sociedad cubana se caracteriza por una estabilidad y una continuidad sorprendentes, incluso en condiciones particularmente difíciles como las de la década de 1990.

Y ello por diferentes razones. Ante todo, a lo largo de los últimos sesenta años el poder político se ha mostrado extremadamente fiel a sus fundamentos. El socialismo era y sigue siendo la guía, también en los tiempos de crisis. Parece que eso no cambiará en la era post castrista.

La toma de decisiones es colectiva. La dirección tomada no depende del temperamento o de las preferencias políticas del presidente, como lo vemos en EE.UU. por ejemplo.   

Si en el pasado era necesario hacer reformas siempre se han ejecutado con prudencia y sin precipitación superflua.

Por último, todos los cambios importantes se presentan claramente a la población. Si no tiene un apoyo suficientemente importante, no hay cambio. Esto es lo que contribuye a prevenir cualquier cambio de dirección inesperado o imprevisible.

Así pues, no es necesario que se precipite a ir a Cuba antes de que todo cambie, lo que no quita que sea un destino maravilloso de vacaciones. Además proximamente como turista le darán una vacuna gratis a la llegada, lo cual podría ser un incentivo para visitar la isla.

 

Nota:

 

1.     Debido a la crisis económica de la década de 1990 se había desmoronado el valor de la moneda local. Para proteger el mercado interior, obtener el máximo rendimiento del turismo y recuperar un impacto en el flujo de divisas (provenientes del envío de divisas por parte de los miembros de la familia exiliados en el extranjero) se introduce además del peso una nueva moneda, el CUC, que tiene aproximadamente el valor del dólar. Al principio estaba destinada esencialmente al circuito turístico. Posteriormente también se vendieron en CUC muchos productos de lujo y de otro tipo. Este doble sistema monetario es la expresión del abismo que surgió entre los cubanos que disponían de divisas porque tenían familiares en el extranjero o porque trabajaban en el sector turístico y los cubanos que tenían que arreglárselas únicamente con un salario en pesos (y que se calcula que era entre el 30 % y el 40 % de la población). Las autoridades cubanas querían salir de esta situación lo antes posible, aunque parece que se dice más rápido que se hace.

 

Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos y Sven Magnus

 

https://www.alainet.org/es/articulo/211845

 


LOS DOCTORES DEL MARXISMO

15 abril, 2021

César Vallejo


©César Vallejo por Pablo Picasso, 1983

Hay hombres que se forman una teoría o se la prestan al prójimo, para luego tratar de meter y encuadrar la vida, a horcajadas y a mojicones, dentro de esa teoría. La vida viene, en este caso, a servir a la doctrina, en lugar de que ésta —como quería Lenin— sirva a aquélla.

Los marxistas rigurosos, los marxistas fanáticos, los marxistas gramaticales, que persiguen la realización del marxismo al pie de la letra, obligando a la realidad histórica y social a comprobar literal y fielmente la teoría del materialismo histórico —aun desnaturalizando los hechos y violentando el sentido de los acontecimientos— pertenecen a esta clase de hombres.

A fuerza de querer ver en esta doctrina la certeza por excelencia, la verdad definitiva, inapelable y sagrada, una e inmutable, la han convertido en un zapato de hierro, afanándose por hacer que el devenir vital —tan preñado de sorpresas— calce dicho zapato, aunque sea magullándose los dedos y hasta luxándose los tobillos.

Son éstos los doctores de la escuela, los escribas del marxismo, aquellos que velan y custodian con celo de amanuenses, la forma y la letra del nuevo espíritu, semejantes a todos los escribas de todas las buenas nuevas de la historia. Su aceptación y acatamiento al marxismo, son tan excesivos y tan completo su vasallaje a él, que no se limitan a defenderlo y propagarlo en su esencia —lo que hacen únicamente los hombres libres— sino que van hasta interpretarlo literalmente, estrechamente. Resultan así convertidos en los primeros traidores y enemigos de lo que ellos, en su exigua conciencia sectaria, creen ser los más puros guardianes y los más fieles depositarios. Es, sin duda, refiriéndose a esta tribu de esclavos que el propio maestro se resistía, el primero, a ser marxista.

Partiendo de la convicción de que Marx es el único filósofo que ha explicado científicamente el movimiento social y que ha dado, en consecuencia, y de una vez por todas, con la clave de las leyes de la historia, la primera desgracia de estos fanáticos consiste en amputarse de raíz sus propias posibilidades creadoras, relegándose a la condición de simples panegirista: y papagayos de «El Capital».

Según ellos, Marx será el último revolucionario de todos los tiempos y, después de él, ningún hombre podrá descubrir nada. El espíritu revolucionario acaba con él y su explicación de la historia contiene la verdad última e incontrovertible, contra la cual no cabe ni cabrá objeción ni derogación posible, ni hoy ni nunca. Nada puede ni podrá concebirse ni producirse en la vida, sin caer dentro de la fórmula marxista. Toda la realidad universal es una perenne y cotidiana comprobación de la doctrina materialista de la historia.

Para decidirse a reír o llorar ante un transeúnte que resbala en la calle, sacan su «Capital» de bolsillo y lo consultan. Cuando se les pregunta si el cielo está azul o nublado, abren su Marx elemental y, según lo que allí leen, es la respuesta. Viven y obran a expensas de Marx. Ningún esfuerzo les está exigido ante la vida y sus vastos y cambiantes problemas. Les es suficiente que, antes de ellos, haya existido el maestro que ahora les ahorra la obligación y la responsabilidad de pensar por sí mismos y de ponerse en contacto directo con las cosas.

Freud explicaría fácilmente el caso de estos parásitos, cuya conducta responde a instintos e intereses opuestos, precisamente, a la propia filosofía revolucionaria de Marx. Por más que les anime una sincera intención revolucionaria, su acción efectiva y subconsciente les traiciona, denunciándolos como instrumentos de un interés de clase, viejo y culto, subterránea y «refoulé» en sus entrañas orgánicamente reaccionarias. Los marxistas formales y esclavos de la letra marxista son, en general, casi siempre, de origen y cepa social burguesa o feudal. La educación y la cultura y aún la voluntad, no han logrado expurgarlos de estas lacras y fondo clasistas.

 

Texto del libro que César Vallejo llamó su “libro de pensamientos”: El arte y la revolución, escrito entre 1929 y 1930.

Fuente: https://www.elviejotopo.com/topoexpress/los-doctores-del-marxismo/

 

LA PASIÓN DE JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI

16 abril, 2021

Iosu Perales

El marxismo llega a América Latina en los primeros años del siglo XX, con los inmigrantes italianos y españoles que, desde un sustrato de clase importante, forman los sindicatos urbanos y los sindicatos mineros. Socialismo y comunismo no adquieren en un principio la distinción que, por el contrario, los caracteriza y enfrenta en Europa, donde son tajantes las líneas divisorias existentes entre la socialdemocracia y el marxismo-leninismo en ciernes. Los rasgos que predominan en el socialismo-comunismo latinoamericano tienen, en la época que nos ocupa, un fuerte predominio del marxismo-leninismo, con notables elementos anarquistas y anarcosindicalistas. De modo que, para ambas filiaciones ideológicas, la dinámica social se explica por la lucha de clases, la oposición de la clase obrera al desarrollo capitalista y la penetración imperialista, que hace que la lucha sea contra ambos al mismo tiempo. [1]

El marxismo de José Carlos Mariátegui (1894-1930) abandona la idea de que la unidad nacional es el principio actuante de la política, y lo sitúa en las clases sociales y su lucha. Además, la sociedad es contemplada como una estructura heterogénea con grupos subordinados a los intereses de unas élites económicamente dominantes. Como no podía ser para menos, entre los grupos subordinados está la población indígena que comparte con los demás grupos explotados dicha condición. Sin embargo, dentro de todos estos grupos subordinados, según la ortodoxia, el proletariado –léase la clase obrera— es el más importante a la hora de hacer avanzar la lucha anticapitalista y antiimperialista.

Es importante hacer notar que, desde muy temprano, la filiación socialista-comunista trata de aplicar en América Latina las ideas de modo de producción precapitalista y capitalista, entendiendo al primero como feudal, colonial e indígena, y al segundo como dependiente del imperialismo. Ello introduce una novedad, una riqueza social respecto a la ortodoxia que comienza a propagarse desde la Rusia bolchevique donde suele hablarse de un capitalismo y un proletariado a secas. Igualmente, novedosa resulta la idea de un actor indígena, cuando la ortodoxia insiste en que sólo hay una clase revolucionaria -la clase obrera- que es la única depositaria de la transformación social.

En parte, es por estos elementos «novedosos» que el socialismo-comunismo latinoamericano tiene dificultades para ser aceptado por el movimiento comunista internacional, en cuyo seno la determinación de quién es un verdadero comunista y quién no lo es, depende cada vez más de los dirigentes rusos. Habrá que esperar hasta los años treinta, cuando comienzan a establecerse los partidos comunistas, para que el socialismo-comunismo latinoamericano logre institucionalizarse. Ello obviamente supuso aceptar las 21 condiciones impuestas por la III Internacional a sus nuevos miembros, con el subsiguiente abandono –o paso a segundo plano- de los elementos más polémicos de la visión de la realidad que los socialistas-comunistas latinoamericanos comenzaban a elaborar.

El peruano José Carlos Mariátegui, fue un heterodoxo, enfrentado incluso a una buena parte del socialismo peruano que desde Cuzco proponía una línea de pensamiento tendente a la Internacional Comunista. Desde la revista Amauta, tarea colectiva en la que Mariátegui juega el papel de inspirador principal, el socialismo mariateguista resiste. En sus 39 meses de vida fue el órgano de una generación de pensadores originales empeñados en construir un proyecto autóctono, peruano. Pero el punto de partida no era en este caso el lema leninista de «sin teoría revolucionaria no hay práctica revolucionaria» sino la praxis, la acción, en primer lugar. Al menos esta fue la tensión de Mariátegui y sus amigos. De modo que la tertulia diaria en la calle Washington de Lima, con ser de intelectuales, era también un foro de conexión con los sindicatos obreros y con los estudiantes. Amauta no tenía un programa preciso sino una vocación: el estudio de los problemas peruanos.

Mariátegui busca un socialismo propio no importado. Y por ello mismo es objeto de acoso desde las corrientes que teniendo como núcleo organizador la ciudad de Buenos Aires, tratan de afincar el comunismo de inspiración soviética también en el Perú. Por otro lado, Mariátegui se confronta con Víctor Haya de la Torre. Merece la pena dedicar unas líneas a este último, intelectual y líder político vinculado desde muy joven a la lucha estudiantil, siguiendo las notas del salvadoreño Luis Armando González[2]

Su actividad política universitaria lo llevó al exilio, concretamente a México, donde estuvo desde 1923 hasta 1926. En este país formula la propuesta de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), tan importante en la historia del populismo latinoamericano. Viaja a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas -donde se familiariza con el marxismo-leninismo- y a Inglaterra -donde estudia con el autor de la Historia del pensamiento socialista, D.H. Cole.

A pesar de que en sus primeros años de militancia compartió experiencias con Mariátegui, Haya de la Torre se distancia desde un principio de la filiación marxista. Ciertamente, se sirve de muchas de sus nociones para interpretar la realidad peruana, pero lo hace siempre con una intención contraria a la que cabría esperar de un socialista-comunista; se trata en la propuesta de Haya de la Torre de potenciar un capitalismo latinoamericano, y no de establecer un régimen socialista como antesala del comunismo. Su pregunta, como la de tantos intelectuales de su época, es por la naturaleza de América Latina: ¿Qué es América Latina? ¿Cuáles son sus actores sociales fundamentales? ¿En qué dirección deben avanzar sus transformaciones socioeconómicas y políticas? Con estas inquietudes en mente, este autor peruano hizo su aporte al debate político latinoamericano.

Para Haya de la Torre, en América Latina existe un feudalismo Se trata entonces de constituir una alianza o frente único de todos estos grupos -presentes en la sociedad feudal colonial-, independientemente de su adscripción de clase, que se proponga la constitución de un Estado antiimperialista cuyo núcleo esté formado por los grupos medios que son los más lúcidos y conscientes de dicha dominación.

Mariátegui coincide con Haya de la Torre en que el sujeto histórico de la transformación revolucionaria del Perú debía ser un bloque de fuerzas populares. Pero a diferencia de Haya de la Torre, para Mariátegui el socialismo estaba a la orden del día. No se trataba de empujar el capitalismo hasta su máxima expresión y agotamiento, como una etapa necesaria, tras la cual emergería el socialismo como una siguiente etapa inevitable.

José Carlos Mariátegui asume el socialismo como una nueva vida y el marxismo como una herramienta crítica. Interroga al marxismo desde una tradición popular conformada por la religiosidad del Perú. Para Alberto Flores Galindo[3], Mariátegui está próximo a Rosa Luxemburgo en su concepción de la revolución como un acto de masas y no un hecho tramado por una minoría.

Próximo al sindicalismo de George Sorel, (intelectual y activista francés), el intelectual peruano sentado en una silla de ruedas es un agitador apasionado de la revolución que es lucha y batalla cotidiana. En un comentario de la novela El cemento para Repertorio Hebreo, expresa una visión intensa: «La revolución no es una idílica apoteosis de ángeles del Renacimiento, sino la tremenda y dolorosa batalla de una clase por crear un orden nuevo. Ninguna revolución, ni la del cristianismo, ni la de la Reforma, ni la de la burguesía, se ha cumplido sin tragedia. La revolución socialista que mueve a los hombres al combate sin promesas ultraterrenas, que solicita de ellos una tremenda e incondicional entrega, no puede ser una excepción en esta inexorable ley de la historia. No se ha inventado aún la revolución anestésica, paradisiaca y es indispensable afirmar que no será jamás posible, porque el hombre no alcanzará nunca la cima de su nueva creación, sino a través de un esfuerzo difícil y penoso, en el que el dolor y la alegría se igualarán en intensidad»[4].

La agonía de Mariátegui tiene que ver con la idea de que su destino es la lucha y no la contemplación. Pero es una lucha solitaria que, separándose del enfoque del Comintern y de la I Conferencia Comunista de Buenos Aires, no garantiza la consecución de sus fines. El socialismo mariateguista no significa la solución de todos los problemas ni la anulación de los conflictos. El socialismo era un ideal que permitía cohesionar a la gente, obtener una identidad, construir una multitud en marcha y dar un derrotero por el que merece la pena vivir. Era ante todo una moral y un mito colectivo; una especie de religión de nuestro tiempo. Una meta por la que luchar sin que nada garantice su consecución.[5]

El sociólogo argentino, José Aricó, defiende la idea de que en el Perú de Mariátegui se estaba produciendo, por primera vez, un marxismo enteramente latinoamericano.[6] Mariátegui logra dotar a la doctrina marxista una interpretación antieconomicista y antidogmática, ayudado por dos hechos: su formación marxista fuera del movimiento comunista oficial y la existencia de un movimiento socialista nacional peruano no sujeto a la presencia del partido comunista o a la herencia de un socialismo positivista. Aricó señala la influencia italiana sobre Mariátegui y su capacidad para amalgamarse con experiencias diversas como las de grupos indigenistas, movimientos obreros de distintas tendencias, movimientos artísticos, corrientes radicales de estudiantes, etc.

Su posición heterodoxa cuestiona el paradigma europeo (tanto del Este como del Oeste), utilizando el marxismo como un instrumento de análisis y no como una teoría prescriptiva. «Mariátegui piensa en un largo proceso de construcción de una voluntad nacional popular que se extiende a la manera del movimiento cristiano que su maestro Sorel había tomado como ejemplo para mostrar el mito de la formación de los grandes movimientos populares»[7] El socialismo de Mariátegui no podía conectar con el movimiento comunista dirigido por la Unión Soviética. Su visión no da ningún destino por trazado, choca con el marxismo de herencia hegeliana que pretende haber capturado el curso de la historia. La esperanza y la voluntad revolucionaria son valores superiores a cualquier previsión razonable.

 

Fuente: Alainet.org

Notas
[1] Ver ARICO, José (1995) El marxismo latinoamericano, en Historia de la Teoría Política T 4. Fernando Vallespín, (Com) Alianza Editorial, Madrid.
[2] GONZALEZ, Luis Armando (1997) Revis. ECA nº 585-586. UCA, San Salvador.
[3] FLORES GALINDO, Alberto (1991) La agonía de Mariátegui, Editorial Revolución, Madrid.
[4] Ibíd.
[5] Ver el capítulo La religión de Tawantinsuyo,  en 7 Ensayos de interpretación de la realidad peruana , obra ya clásica de MARIATEGUI, José Carlos (1928) Biblioteca Amauta, Lima.
[6] ARICO, José (1995) Ibíd.
[7] Ibíd.

 

 

Fuente: https://www.elviejotopo.com/topoexpress/la-pasion-de-mariategui/

 


miércoles, 14 de abril de 2021

FORO: FEMINISMO Y MARXISMO

 


Juan Carlos Alemán

 

El jueves 11 de marzo se realizó el foro virtual Feminismo y Marxismo. Debates en torno a la opresión de la mujer, organizado por el Comité Impulsor del Socialismo Científico (CISC).

La moderación del evento estuvo a cargo de la camarada Ingrid Pamela Sánchez, la cual explicó el carácter del foro y mencionó que se trata, también, de un homenaje a todas las mujeres que luchan. A lo largo del evento leyó preguntas y comentarios enviadas por personas que lo veían, así como citas de autores y autoras marxistas referentes al tema.

Dos preguntas fueron los ejes por donde se condujeron las participaciones de las y los ponentes: 1. La cuestión de la Mujer ¿se debe de abordar desde una cuestión de género o de clase social? y 2. ¿cuál debe de ser la posición de las organizaciones proletarias en torno a la problemática y las formas de organización de las demandas de las mujeres?

La primera intervención fue por parte Anabel Lara Chávez del Frente Popular Revolucionario – Partido Comunista de México marxista leninista que, entre varios aspectos, puntualizó que la lucha de la mujer no es de género, sino social y de clase.

Por el Movimiento Comunista Mexicano (MCM) intervino la camarada Ma. de la Luz Aguilar Terréz, la cual inició comentando que existen dos concepciones en la lucha, que a veces se separan y a veces se juntan. Una de ellas, surgida a principios de los años sesenta, reconoce que el Sexo parte de aspectos biológicos, pero el Género lo hace de aspectos sociales. Diversas mujeres participan como la boliviana Domitila. La otra concepción, marxista, empieza con obras de Engels, por ejemplo, La situación de la clase obrera en Inglaterra (1844), donde indica que en la industria hilandera 60% son mujeres; de igual manera, en obras de Marx como La Sagrada Familia, La Ideología Alemana, Crítica del de la Economía Política, Manuscritos económicos y filosóficos, y el tomo II de El Capital, en las cuales ya comenta la opresión de la mujer en la familia, de su trabajo no pagado y la doble apropiación por parte del capitalista. Ese trabajo asalariado se presenta una doble contradicción y genera una doble jornada, Las nuevas corrientes feministas ya plantean pagar ese trabajo doméstico, que también podría hacerlo el hombre en condiciones de igualdad y así, la mujer se podría liberar.

Por Unión de Lucha Anticapitalista (ULA), Manuel Escalante expresó que es un homenaje a las mujeres caídas en lucha y también a las mujeres trikis desplazadas de su tierra. La situación actual de la mujer es un acontecimiento histórico – económico, originado por la propiedad privada de los medios de producción, No es una lucha de género ni de separación entre hombres y mujeres. Es un problema ontológico relativo a la explotación de la mujer en el hogar. La relación hombres y mujeres es un es un proceso dual, explotados y explotadores reproducimos el sistema, por lo que se requiere una educación liberadora. Formar un frente unido de hombres y mujeres y luchar en un partido revolucionario por un nuevo sistema, por un Hombre Nuevo y una Mujer Nueva.

Ma. Victoria Osorio, por Movimiento Socialismo Nuevo (MSN), señaló que se debe de abordar desde una perspectiva de clase, no de género. La mujer proletaria es igualmente explotada por el capitalista. Todos juntos debemos luchar por erradicar el capitalismo y el antagonismo Capital – Trabajo. Organizar y formar nuevas mujeres de la clase obrera y del pueblo en general; impulsar grupos de mujeres socialistas, así como organizaciones de masas dirigidas por mujeres que luchen junto con los varones proletarios. Impulsar revoluciones culturales donde las mujeres adquieran las bases para una verdadera liberación e impulsen la Revolución Socialista contra el Capitalismo, mantener un diálogo abierto con la sociedad, crear asambleas populares de coordinación y seguimiento, utilizar las redes sociales,

Por la Unión General de Trabajadores de México (UGTM) intervino Janet Estrada y señaló que el movimiento feminista surgió de la Ilustración, de la pequeña burguesía, por el derecho al voto y la liberación de la mujer, pero no solucionaba la problemática de la mujer de ese entonces. Ha sido un movimiento social reformista, aunque importante en la actualidad, ha logrado movilizaciones contra la violencia hacia la mujer, pro sólo se queda en el marco legal, sin ir a la verdadera razón del problema, pues no incluye demandas de mujeres trabajadoras y campesinas, cuyos problemas no se resuelven en luchas de género, ya que no abordan problemas de opresión y explotación. Clara Zeltkin decía que a las mujeres proletarias les da lo mismo que su explotador sea hombre o mujer, que van a combatir a los explotadores codo a codo con sus compañeros de clase. El feminismo plantea de manera inmediata las necesidades de las mujeres, pero no las resuelve de raíz puesto que el origen se encuentra, como dice Engels, en el origen de la propiedad privada. Para las mujeres trabajadoras, una reivindicación importante es la económica: la precariedad del trabajo, la explotación laboral, la informalidad y la segunda jornada, lo cual merma sus posibilidades de participar políticamente. pero las actividades domésticas y de cuidados pueden ser redistribuidas socialmente por acciones del Estado que garantice guarderías, cocinas económicas, etc.

El Dr. Jorge Castañeda Zavala, integrante independiente del CISC, abordó las dos preguntas señalando que la cuestión de la mujer viene a partir de dos hechos históricos, el primero desde el siglo XVIII, específicamente con la Comuna de París en la cual las mujeres participaron como clase proletaria y, el segundo, en la Revolución de Octubre. Las mujeres, trabajadoras y campesinas tuvieron guarderías, derecho al aborto, etc. Su presencia se vio en las revoluciones China y Cubana. Se requiere concientización y participación, reivindicando la lucha económica, política y en casa. El proletariado se ha diversificado. Marx habla de la lucha de todos los oprimidos. En México, la Revolución tuvo destacada participación de muchas mujeres anónima. Asimismo, no se debe olvidar a las mujeres asesinadas en Cd, Juárez.

La primera ronda de intervenciones cerró con la participación de la profra. Diana Díaz, a nombre del Frente Magisterial Internacionalista – Movimiento Estudiantil Revolucionario Internacionalista señaló que, para ellos, debe conceptuarse como “La mujer en la lucha por su emancipación”, basados en su carácter marxista leninista maoísta. La opresión de la mujer empezó hace seis mil años, cuando surgió la propiedad privada. Lenin, Mao, Mariátegui siempre hablaron del problema femenino. En la Revolución China la mujer alcanzó alta participación y desarrollo, centrada en la construcción socialista y tomando la palestra junto con sus compañeros. La emancipación de la mujer forma parte de la liberación del proletariado. Mariátegui decía que las mujeres, como los hombres, son centristas, reaccionarios o revolucionarios. No pueden compartir la misma batalla. Aún existe que la mujer cobra menos que el hombre por el mismo trabajo. Se han creado teorías que hablan de las incapacidades (físicas, mentales, sentimentales, etc.) de la mujer. Nuestro enemigo es el Estado y la burguesía, no el compañero. La burguesía está adoptando demandas de la lucha feminista, aunque sólo de palabra. La lucha de clases impregna transversalmente. Las feministas no son enemigas, solo expresan diferentes puntos de vista, pero también hay diferentes posiciones. Las vimos luchando este 8 de marzo, así como a las huelguistas de Notimex. La solución es organizase democrática e independientemente de partidos electoreros, en frentes de lucha, comités locales y regionales.

La segunda ronda brindó a los ponentes la oportunidad de precisar o ampliar sus comentarios, los cuales se pueden ver en Facebook: gran revolución socialista de octubre, GRSO Bolchevique.

La moderadora llamó a recordar a mujeres como Refugio García etc., “La Cuca”, colaboradora del periódico El Machete, del Comité Central del Partido Comunista Mexicano y del Socorro Rojo; elena Torres, que en 1923 convocó al 1er. Congreso Feminista, a Concha Michel, dirigente de frentes de trabajadores y la muralista Aurora Reyes; asimismo, comentó que este foro es parte de los trabajos realiza-dos por el CISC, que ha realizado eventos conmemorativos del Centenario de la Revolución de Octubre (2017), Bicentenario del nacimiento de Carlos Marx (2018), Centenario del Partido Comunista Mexicano y de la III Internacional (2019), Bicentenario del nacimiento de Federico Engels (2020) y se está preparando el relativo a los 150 años de la Comuna de París.

 

Fuente: Tribuna Comunista 428, Ideas y debate revolucionario, 2ª. Época, 28 de marzo de 2021, Pag. 119