Gilberto López y Rivas
INAH – Morelos – México
Cada tanto surgen hombres y mujeres
que piensan por los demás; que se rebelan para exigir tierra y libertad.
(Apuntes del curso La Libertad según l@s
Zapatistas)
Autogobiernos en su contexto histórico
Los
gobiernos indígenas contemporáneos deben ser comprendidos en su contexto
histórico: la lucha de los pueblos originarios por conservar y fortalecer su integridad
territorial y cultural y sus recursos naturales, a través de formas
organizativas que practican la democracia participativa y enfrentan —con una
estrategia anti sistémica— la rapacidad y violencia del capitalismo en su
actual fase de acumulación militarizada neoliberal.
La práctica la venimos haciendo.
Lo que no funciona lo vamos
cambiando. Es un proceso que
se viene dando: pueblo que no se
organiza, no tendrá futuro.
(Apuntes)
Se trata de
pueblos que reclaman un origen y una identidad, contrastantes de la
nacionalidad mayoritaria, y que se han conformado como sujetos autónomos que
desean imprimirle un sentido comunitario a sus vidas en un momento en el que
egoísmo, individualismo y competencia pretenden desplazar solidaridades,
dignidad y fraternidad. Los autogobiernos indígenas en América Latina se
proyectan hoy día como aquellos espacios político-territoriales, a través de
los cuales, los pueblos oprimidos pueden consolidar en el ámbito local,
regional y aún nacional, sus expresiones comunitarias de democracia directa.
En territorio zapatista, las leyes
del mal gobierno no funcionan.
Aquí manda el pueblo.
(Apuntes)
Hemos cometido errores,
pero con los errores se aprende
para poder gobernar en colectivo.
(Apuntes)
Sujeto autonómico
Bajo esta
premisa, se considera a los autogobiernos como formas de resistencia y de
conformación de un sujeto autonómico que se constituye en un interlocutor
frente al Estado y frente al cual impone una negociación, pero paralelamente,
si ésta fracasa, se van construyendo los autogobiernos de facto. Por ello, los
autogobiernos no se otorgan, se conquistan a través de la organización y la
concientización, y a través de cruentos levantamientos y extensas movilizaciones.
Todos como pueblo gobernamos,
decidimos que hacer. Si nos
organizamos con el pueblo mexicano,
podremos mandar obedeciendo.
(Apuntes)
Los
autogobiernos no son considerados “islotes libertarios dentro del universo
capitalista”. En “Leer un video”, los zapatistas señalan claramente: “el
nuestro no es un territorio liberado, ni una comuna utópica. Tampoco el
laboratorio experimental de un despropósito o el paraíso de la izquierda
huérfana”. Los indígenas no difunden una imagen idílica de sus movimientos
“suponiendo que estos agrupamientos avanzan saltando todos los obstáculos”,
critica que no parece fundarse en la investigación empírica y en un
conocimiento profundo de la autonomía indígena.
Nuestra organización, nos enseñó
a luchar juntos. Hombres y mujeres.
Antes del 94, ya estaban haciendo
los trabajos las mujeres,
en la clandestinidad. Aquí estamos
y aquí seguimos luchando.
(Apuntes)
El sujeto autonómico:
• Debe ser
representativo de intereses comunes y generales de las comunidades.
• Debe tener
una base territorial y una identidad socio-étnica definida
• Requiere
arraigo de base comunal como fundamento de identidades regionales o supra
regionales: esto es: comunitarismo democrático.
• Debe
constituirse en el interlocutor legítimo o reconocido en la negociación con el
Estado.
• El proceso
zapatista establece una extensión masiva de la formación de ese sujeto, más
allá de la organización político
militar.
Si algo sale mal,
nosotros lo mejoramos,
tan solo han pasado 19 años,
contra 520 años de opresión.
(Apuntes)
Carácter dinámico
Destacamos
el carácter dinámico y transformador de los procesos que van conformando los
gobiernos indígenas autónomos, que para ser tales, deben modificar a los mismos
actores y en dimensiones diversas: las relaciones entre géneros, entre
generaciones, promoviendo en este caso el protagonismo de mujeres y jóvenes;
democratizando las sociedades indígenas, politizando e innovando sus propias
estructuras políticas y socio-culturales.
Se remarca
la importancia de la participación de las mujeres en los diversos niveles y
espacios de la vida comunitaria y municipal, en particular, en las instancias
de decisión y ejercicio del autogobierno indígena, a efecto de lograr una
sociedad más justa y equitativa, desarrollando acciones concretas para combatir
todo tipo de violencia contra las mujeres indígenas.
Todos son responsables de todas
las áreas de la autonomía:
salud, radio, educación, mujeres.
(Apuntes)
Autogobiernos contemporáneos
El estudio
de los gobiernos indígenas contemporáneos en América Latina, particularmente en
México, desde una perspectiva integral y comparativa, muestra la naturaleza transformadora
de estos procesos no sólo en su articulación, las más de las veces
contradictoria con los estados nacionales existentes, sino también en el interior
de los sujetos autonómicos.
Así, no se
trata sólo de la existencia de autogobiernos tradicionales indígenas que se
desarrollan de diversas formas a lo largo de la colonia (la República de
indios) y la vida independiente, y que perduran hasta nuestros días en
numerosas comunidades de la geografía latinoamericana.
Tampoco se
trata de competencias y atribuciones establecidas desde arriba, administrativamente
o por modificaciones constitucionales, pisos y techos de modelos que no
corresponden a realidades concretas y que denotan los límites de una ciencia
social a la zaga de los procesos socio-étnicos.
Las comisiones no deciden solas,
acatan los tres niveles de gobierno:
local, municipal y regional.
(Apuntes)
Mandar obedeciendo
Las
prácticas autonómicas actuales van más allá. Cuando los zapatistas —por
ejemplo— trascienden el autogobierno tradicional y lo asumen a partir de los
siete principios de mandar obedeciendo: “Servir y no Servirse; Representar y no
Suplantar; Construir y no Destruir; Obedecer y no Mandar; Proponer y no
Imponer; Convencer y no Vencer; Bajar y no Subir”, así como la rotación de los
cargos de autoridad, la revocación del mandato...
... la
participación planeada y programada de mujeres y jóvenes, la reorganización equitativa
y sustentable de la economía, la adopción de una identidad política
anticapitalista y anti sistémica y la búsqueda
de alianzas
nacionales e internacionales afines a ésta, se lleva a cabo un cambio cualitativo
de la construcción de gobiernos autónomos, a la par que se transforman los
propios pueblos indígenas en su apropiación regional del territorio y en la extensión
del poder desde abajo.
Las Juntas de Buen Gobierno,
se han convertido en una forma
de educación más.
(Apuntes)
En las asambleas es donde
se decide pensar en todos y todas,
y no pensar en uno mismo.
(Apuntes)
Las
juntas de buen gobierno Gobernar en forma autonómica 30 municipios,
coligarlos a través de las cinco juntas de buen gobierno establecidas en
Oventic, La Realidad, La Garrucha, Roberto Barrios y Morelia, traslucen una
experiencia organizativa de gobierno que debe ser retomada pedagógicamente por
otros pueblos indígenas. Ya los municipios autónomos y las juntas de buen
gobierno forman parte de las mejores tradiciones democráticas del pueblo
mexicano y son referencia obligada cuando se habla de gobernabilidad democrática.
Las comisiones de vigilancia en
cada Junta de Buen Gobierno, no son
por desconfianza, sino para estar
seguros de lo que se está haciendo.
(Apuntes)
Hemos tratado de no alterarnos
para evitar responder
con violencia a la violencia.
Al no alterarnos, hemos
salido ganando.
Nuestra fuerza,
es nuestra organización.
(Apuntes)
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Partidos políticos
En el caso
zapatista y en la mayoría de los estudiados en América Latina, hemos comprobado
que la injerencia de partidos políticos, deteriora e incluso, hace fracasar, a
los gobiernos autónomos…
… En México,
el reservorio de votos que el partido oficial (en los tiempos del sistema de
partido de Estado) imponía a través de los cacicazgos indígenas, se ve seriamente
afectado por un movimiento indígena que incluso rechaza frontalmente el actual
sistema de partidos de Estado y pone en tela de juicio los deteriorados componentes
de la democracia tutelada, e impone, en su lugar, otra forma colectiva de hacer
política.
Desde el
etnocentrismo de la sociedad nacional, sólo es posible la democracia representativa
y se niega toda experiencia relacionada con las democracias directas de las
comunidades indígenas, las cuales desarrollan una cultura política de la
resistencia, que es la base misma de los
actuales procesos autonómicos.
La resistencia de por sí la traemos,
la resistencia nos ha permitido
construir la autonomía. Estamos
resistiendo y al mismo tiempo,
estamos construyendo.
(Apuntes)
El mal gobierno nos engaña
para dejar nuestra lucha.
Quiso desmantelar los locales de
nuestros municipios autónomos,
pero no desmanteló
nuestros corazones.
No importaba la casa, sino el
corazón. El suyo estaba débil.
(Apuntes)
Gobiernos
pluriétnicos
La
experiencia zapatista y la de otros procesos en América Latina muestran que el desarrollo
de una red multiétnica consolidada de gobiernos autónomos de comunidades y regiones,
e incluso de pueblos diversos, es otro de los cambios trascendentes en las
actuales condiciones de los gobiernos autónomos, en las que la pugna
intracomunitaria por conflictos seculares, linderos o recursos se puede superar
para responder unidos ante la intrusión violenta de los Estados y las
corporaciones capitalistas, la contrainsurgencia y el crimen organizado.
Todas las
transformaciones internas, rupturas y redefiniciones en los ámbitos comunitarios,
regionales y nacional son imposibles sin esa conformación y fortalecimiento del
sujeto autonómico que hacen posibles los autogobiernos, con capacidades de
afirmación hegemónica hacia adentro, de tal forma que contribuya a la cohesión
interna a través de la construcción de consensos, la democracia participativa, la
tolerancia y la superación de las divisiones religiosas, étnicas o políticas, la
lucha contra la corrupción y contra los intentos de cooptación por parte del
Estado y sus agentes. Este sujeto concita la movilización de pueblos y
comunidades en defensa de sus derechos y demandas y tiene el apoyo para una
representación legítima hacia fuera.
La contrainsurgencia quiere
debilitar nuestra organización,
por eso nosotros tenemos que pensar
doblemente. Nosotros estamos
por la vida, ellos por la muerte.
Nos estamos preparando para el
futuro. No dependemos de nadie.
(Apuntes)
Hipótesis
de la red
Los
gobiernos autónomos indígenas contemporáneas están lejos de los estereotipos de
autarquía que sus adversarios predijeron como inherente a estos fenómenos. Por
el contrario, como se observa en muchos países de América Latina, la irrupción
de los pueblos indígenas en los acontecimientos políticos de sus respectivas naciones
es una realidad innegable...
... Estos
procesos se proponen cambios sustanciales en la naturaleza misma de esas
naciones como entidades plurinacionales, pluriétnicas, pluriculturales y plurilingüísticas,
y a los indígenas los reafirma como sujetos políticos de derechos colectivos
irrenunciables en su carácter de pueblos y
nacionalidades.
Los
gobiernos autónomos zapatistas tienen a su cargo competencias referidas a
justicia, seguridad, educación, salud, cultura y mantienen sus autoridades a escala
comunitaria, municipal y regional, reafirman el valor y la importancia de las prácticas
políticas que se materializan en las asambleas comunitarias, los sistemas de
cargo, el tequio y, en general, las obligaciones y contribuciones
comunitarias...
Quieren destruir la unidad
para romper la organización.
Los partidos dividen, como
una manzana partida.
(Apuntes)
... Se hace
énfasis en la importancia de la articulación e interacción de las comunidades y
los municipios indígenas para el ejercicio de la autonomía en el ámbito regional,
tal como está garantizado en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los
Derechos de los Pueblos Indígenas, y también, en los Acuerdos de San Andrés de
1996.
El proyecto
Latautonomy sostiene al respecto: “Hipótesis de la red.- La sostenibilidad de
un sistema autonómico depende de su capacidad de vincular el nivel de las
comunidades locales con una estructura regional de manera horizontal e
interactiva. A través de un proceso de integración desde abajo, se deben crear
estructuras políticas (autogobiernos) y económicas participativas que se
articulan tanto en el interior de las autonomías multiculturales como hacia
fuera, generando un proyecto de sociedad alternativa...
... Esta
hipótesis se pronuncia en contra de cualquier localismo etnocentrista y en
contra de las representaciones jerárquicas que impiden el desarrollo de
mecanismos participativos en la toma de decisiones políticas.
Relación
Investigada: Política - Cultura (Democracia Participativa). Fórmula Breve: Red
de Comunidades Locales = Estructura Regional.”
Leo
Gabriel y Gilberto López y Rivas.
EL
UNIVERSO AUTONOMICO:
PROPUESTA
PARA UNA
NUEVA
DEMOCRACIA.
El mal gobierno nos
esta chingue y chingue,
pero ya estamos grandes,
como zapatistas, nos hacen
más fuertes.
(Apuntes)
La hipótesis del equilibrio
Igualmente,
la hipótesis del equilibrio del proyecto Latautonomy afirma: “En un sistema
autonómico –que es un proceso social del cual emerge un nuevo sujeto político–
debe existir un equilibrio entre la dimensión política-jurídica, la dimensión
cultural-intercultural y la dimensión económica-ecológica. Si un proceso autonómico
tiene carencias de una de estas dimensiones (o sobredimensión de otra), existe
el peligro de que actores externos (Estado nacional, terratenientes, compañías
trasnacionales, etcétera) penetren el sistema, lo subviertan desde adentro y lo
destruyan” (www.latautonomy. org/lae_wel.htm).
Su sistema es una mierda y el mal
gobierno se chinga con nosotros
porque nuestra lucha es verdadera.
(Apuntes)
Proyecto hemisférico de Estados Unidos
Pensar en
los gobiernos autónomos y su relación con los estados-nación latinoamericanos
implica también, para los movimientos indígenas y no indígenas, una
responsabilidad teórica y política con una resistencia nacional y
anti-capitalista frente al proyecto hemisférico que Estados Unidos y sus aliados
pretenden seguir imponiendo sobre el continente en la nueva expresión de la mundialización
del capital.
América
Latina está siendo afectada por proyectos, convenios o programas regionales de
origen estadounidense como ASPAN, el Plan Colombia, la Iniciativa Mérida, el
Comando América y diversos tratados de libre comercio, así como la invasión
corporativa, en sus distintas modalidades económicas, políticas y militares que
forma parte de la nueva configuración mundial que ha traído consigo la
globalización trasnacional y un obstáculo de enormes dimensiones para el
desarrollo de los autogobiernos de los pueblos indígenas y las ciudadanías.
El neoliberalismo está modificando
todo. Quieren cambiar la música,
nuestra forma de hablar y de vestir,
nuestras culturas. Para ellos, el reino
de la vida es el dinero, pero para
nosotros, el dinero no es vida.
(Apuntes)
Nuevo
orden mundial
El llamado
nuevo orden mundial que surge, entre otros factores, a partir de la crisis del
“socialismo real” y de modelos económicos de corte keynesiano en los países
capitalistas, no sólo redefinió las esferas de influencia e intervención entre
los países del norte y del sur (antes
llamados países desarrollados y en vías de desarrollo); sino entre los mismos países
del norte. La Unión Europea y su antecedente, la Comunidad Económica Europea,
así como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), surgieron
como paradigmas de una nueva reestructuración regional del capital.
Ello ha
modificado, sin duda, por lo menos en América Latina, la redefinición de la
esencia de los Estado-nación involucrados. Conceptos fundamentales de los estados-nación
como soberanía e independencia han sido puestos en vilo por el actual modelo
económico y los pueblos indígenas están contribuyendo a vislumbrar transformaciones
y formas de defensa efectivas de las soberanías nacionales.
Reconfiguración
mundial
Así, los
alcances y el papel de los gobiernos autónomos en los países latinoamericanos
también se han visto afectados por esta reconfiguración mundial del capital y
sus fronteras. De hecho, las coordenadas en que se debe dar la discusión actual
en torno a los gobiernos autónomos pasan por analizar cómo el proyecto de
dominación hemisférica de Estados Unidos —en su variante Trump, pretende
obstaculizar e incluso aniquilar la existencia de las mismas en tanto posibles
expresiones de resistencia cultural, política, económica y administrativa.
Capaces
de participar en los procesos nacionales
Asimismo, en
el caso de México, la lucha por los gobiernos autónomos forma parte de un proyecto
nacional que se ha venido gestando a lo largo de muchas décadas de exclusión,
de miseria y discriminación contra los pueblos indígenas. Estos autogobiernos
forman parte de un proyecto nacional, en el que los sujetos autonómicos han
buscado integrarse, junto con otros sectores de la sociedad mexicana.
Específicamente,
el EZLN, se ha dirigido a estudiantes, campesinos, obreros, amas de casa,
intelectuales, pequeños empresarios, asalariados, profesionistas de todas las
razas, todas las religiones, todas las etnias para formar una nación distinta donde,
como ellos dicen, “quepan todos los mundos”. No reivindican la libre
determinación para dar continuidad a la marginación estructural de raíz
colonial y funcional también en la globalización neoliberal.
Las demandas
de autogobierno y libre determinación son vías para alcanzar una mayor
democracia, equidad de género, para combatir la discriminación, integrarse a un
mercado equitativo en el que puedan vender libremente sus productos y en el
cual los pueblos indígenas sean considerados ciudadanos y se les reconozca como
sujetos políticos capaces de participar en los procesos nacionales.
Procesos
de democratización
Los
gobiernos autónomos, en consecuencia, expresan un replanteamiento alternativo a
las formas nacionales impuestas desde arriba por los grupos oligárquicos que se
fundamentaron en el integracionismo –asimilacionismo, o en el diferencialismo–
segregacionismo, que constituyeron políticas igualmente provocadoras de
etnocidios y negación de derechos ciudadanos y colectivos de pueblos y comunidades
indígenas.
Así, los
autogobiernos son procesos de democratización, articulación nacional y
convivencia política —desde abajo— entre agrupamientos heterogéneos en su composición
étnico-lingüístico-cultural.
Se
enfrentan al Estado y las corporaciones
Por su
naturaleza anti sistémica y por la presencia indígena en territorios codiciados
por el capital, y las características de su actual mundialización, los
autogobiernos se enfrentan indirecta o directamente al Estado, sus instituciones
y fuerzas represivas, sus estrategias contrainsurgentes...
... a las
estructuras políticas, ideológicas, militares y de inteligencia del
imperialismo; a sus corporaciones económicas, incluyendo el crimen organizado,
que buscan abrir los territorios, ocuparlos, apropiarse de sus recursos
culturales, naturales y estratégicos; a denominaciones religiosas, partidos y
mecanismos políticos encaminados a penetrar, mediatizar y destruir los
autogobiernos y formas colectivas de decisión y organización.
De ahí, su
precariedad y su constante batallar por sobrevivir y desarrollarse, por
extender sus niveles de articulación intracomunitaria, municipal, regional y nacional,
así como ampliar los ámbitos de resistencia, solidaridad y coordinación internacionales.
También,
debe tomarse en cuenta que las autonomías no establecen en todos los casos un
régimen o un nuevo nivel de gobierno (con la excepción de Nicaragua), no crean
derechos corporativos ni fueros, no crean reservaciones. Tampoco identifican territorios
autónomos o una división administrativa de territorios específicos en la
geografía nacional, como si ocurre en los casos de Nicaragua o el Estado
español.
En el caso
de México, específicamente, los Acuerdos de San Andrés reconocen el derecho de
los pueblos a la autonomía en el marco del Estado mexicano y, en consecuencia, establecen
las competencias internas de las autoridades indígenas, sus obligaciones en el
ejercicio de esas competencias, y las obligaciones compartidas y/o exclusivas
de los poderes federales, estatales y municipales.
Sin embargo,
el marco jurídico no reconoce los niveles comunitarios y regionales de
gobierno.
Enseñanza de los autogobiernos
Las formas
de organización política de la democracia directa y de los autogobiernos
surgidas de los procesos autonómicos indígenas no pueden ser aplicadas como una
fórmula que organice la sociedad nacional y el Estado en sus múltiples ámbitos
y complejidades. Sin embargo, ha sido precisamente la ausencia de participación
de la sociedad y de los trabajadores en el ejercicio del poder y el control
estatal, lo que caracterizó y —en parte— dio al traste con la experiencia del
socialismo real.
Al destacar
la participación de todo el pueblo en los gobiernos locales, municipales y
zonales o Juntas de Buen Gobierno, en el caso zapatista, por ejemplo, no se
pretende que estas formas de autogobierno se generalicen o se idealicen, obviado
sus limitaciones y obstáculos impuestos por la contrainsurgencia y el avance
expropiatorio neoliberal.
No obstante,
su existencia en los espacios zapatistas es una realidad que debiera motivar su
análisis para concebir formas de organización y participación ciudadanas y
populares que sustituyan a las maquinarias burocráticas que ignoran los
mandatos de las mayorías. En este sentido, ¿¡qué de perjudicial puede tener
para la lucha por la construcción del socialismo, defender la auto organización
y resaltar los valores solidarios y comunitarios!?
Particularmente,
en el caso de los mayas zapatistas, no se hace una apología de su experiencia
ni se pone como un “modelo a seguir” para la edificación de la sociedad
presente y futura. Los autogobiernos indígenas no ignoran al Estado ni al poder
que ejerce a partir del monopolio de la violencia legalizada por un marco
jurídico y “legitimada” por una hegemonía de clase.
El
relevo
• En estos
años ha habido un relevo múltiple y complejo en el EZLN.
• Algunos
han advertido sólo el evidente: el generacional.
• Ahora
están haciendo la lucha y dirigiendo la resistencia quienes eran pequeños o no
habían nacido al inicio del alzamiento.
• Pero
algunos estudiosos no se han percatado de otros relevos:
• El de
clase: del origen clase mediero ilustrado, al indígena campesino.
• El de raza:
de la dirección mestiza a la dirección netamente indígena.
• Y el más
importante: el relevo de pensamiento: del vanguardismo revolucionario al mandar
obedeciendo; de la toma del Poder de Arriba a la creación del poder de abajo;
de la política profesional a la política cotidiana; de los líderes, a los
pueblos; de la marginación de género, a la participación directa de las
mujeres; de la burla a lo otro, a la celebración de la diferencia
• Es nuestra
convicción y nuestra práctica que para rebelarse y luchar no son necesarios ni
líderes ni caudillos ni mesías ni salvadores. Para luchar sólo se necesitan un
poco de vergüenza, un tanto de dignidad y mucha organización.
• Y en
lugar de dedicarnos a formar guerrilleros, soldados y escuadrones, preparamos
promotores de educación, de salud, y se fueron levantando las bases de la
autonomía que hoy maravilla al mundo.