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viernes, 16 de junio de 2023

LA INDUSTRIA DEL GÉNERO ES PREPARACIÓN CORPORATIVA PARA EL TRANSHUMANISMO

 12 junio, 2023

Jennifer Bilek

“Si entendemos el mecanismo y los motivos de la mente grupal, ahora es posible controlar y regir a las masas de acuerdo con nuestra voluntad sin que ellas lo sepan”. (Edward L. Bernays)

Transgénero no es un tipo de persona. Es el nombre de una serie de presiones corporativas que preparan a niños y adultos para la disociación del cuerpo industrial, abriendo así a la humanidad a más intrusiones corporativas en nuestros cuerpos. Es la colonización de humanos, apuntando directamente a la próxima generación. Es, como afirma la renombrada transhumanista Martine Rothblatt, “la vía de acceso al transhumanismo”.

La palabra transgenerismo no es apta para la comunicación. No define nada con claridad, sino que oscurece la industria que se manifiesta en su nombre. Es un término general impreciso, bajo el cual se asientan demasiadas ideas en conflicto, lo que permite que sus rasgos definitorios se modulen cada vez que alguien critica su ideología y los mercados formados a su alrededor. Instituir la identidad de género como un concepto legal deconstruye lo que significa ser humano, ya que somos una especie biológica y sexualmente dimórfica. Lo que sucede es que el estado corporativo está deconstruyendo el sexo como un paso hacia la alienación de nuestra humanidad. Las interminables discusiones sobre la “identidad de género” oscurecen este hecho.

Durante una década, un lenguaje codificado progresivamente de disociación corporal ha tomado forma simultáneamente en el paisaje de múltiples civilizaciones occidentales. Términos como identidad de género, transición, disforia corporal, hombres embarazados, portadores de cuello uterino, género binario y “espectros” sexuales de varios tipos se han repetido sin descanso en los principales medios de comunicación. Estos términos, usados ​​repetidamente, disocian a los individuos de sus realidades sexuadas. Ahora están integrados en nuestras estructuras legales bajo el marco de los derechos humanos.

Cuando vemos a la humanidad y nuestras realidades sexuadas como otra frontera para abrir mercados para la especulación corporativa, lo que se conoce como un «movimiento de derechos humanos» para las personas que desconocen su sexo comienza a tomar otra forma.

«La inclusión es más que una causa social. Es una oportunidad de negocio. Es el momento de maximizar el crecimiento de tu negocio».
Consultoría DMI

La disociación del cuerpo como una identidad progresista y liberadora es promovida a los niños por organizaciones activistas, corporaciones, Hollywood, las industrias de la música, la moda y la belleza, por el establecimiento médico, en las redes sociales y en las escuelas. El poder del mensaje de que disociarse del propio cuerpo sexuado es progresivo proviene de su implacable saturación en los principales medios de comunicación, un oligopolio que construye una narrativa hegemónica y muchos de cuyos medios cuentan con el apoyo de BlackRock y Vanguard, dos empresas de inversión multinacionales estadounidenses con billones de dólares en activos y un interés concertado en esta narrativa.

Authentic Brands Group recibió una inversión de $875 millones de BlackRock en 2019. Authentic Brands Group posee 50 marcas, incluida Sports Illustrated, que ahora presenta a dos hombres «trans» en sus portadas. Su marca Aeropostale dona dinero a causas LGBT de su colección “género neutral”.

Vanguard es el mayor accionista de Marqeta Inc., una plataforma global de emisión de tarjetas de crédito. Visa, con Marqeta Inc., es compatible con Daylight, la nueva «tarjeta de crédito queer» y plataforma de banca digital. Daylight comercializa su tarjeta para vender procedimientos de fertilidad con tecnología médica asistida a la comunidad lesbiana y gay y a aquellos niños a los que ahora se les ofrece la invitación de comprar sexos sintéticos (la T y la Q en LGBTQ+) a costa de su futura fertilidad. Es la primera plataforma bancaria LGBTQ+ de tecnología financiera, o fintech.

Global Market Insights proyecta una tasa de crecimiento anual compuesta del 11,5 % entre 2023 y 2032 para las cirugías destinadas a crear características sexuales sintéticas. Esta tasa de crecimiento no considera las tendencias crecientes en las cirugías de acortamiento de la clavícula, las operaciones en los pies de los hombres para que parezcan más pequeños o las complicaciones creadas por estas operaciones innecesarias para atacar y reorganizar el sexo y otras características de cuerpos jóvenes sanos para ayudar a los hombres a verse como el sexo opuesto, como eunucos, o como ambos sexos. Este análisis de mercado no incluye las drogas peligrosas que se usan en los jóvenes, como los bloqueadores de la pubertad y hormonas sexuales cruzadas. El aumento de las ventas de anestesia, antibióticos y medicamentos anti-rechazo vinculadas a la creación de partes del cuerpo sintéticas utilizadas para ocultar socialmente el sexo tampoco se tienen en cuenta en el mercado de crecimiento proyectado. Los suministros médicos, la investigación, las clínicas y la capacitación especial para cirugías nuevas y complejas no se contabilizan en las ganancias proyectadas.

El gran cambio de marca

La palabra transgenerismo es un cambio de marca de la palabra transexualismo, que tiene sus raíces en el fetichismo travesti. Transexualidad es el término coloquial para la parafilia autoginefilia, por la que los hombres, excitados por la fantasía de sí mismos como mujeres, usan ropa estereotipada de mujer, específicamente ropa interior, para satisfacer una compulsión sexual. Esto solía ocurrir en privado. Cuando la farmacología y la tecnología hicieron posible que el diminuto número de hombres con este fetiche escalara sus comportamientos a facsímiles de biología femenina o características sexuales sintéticas construidos quirúrgicamente, la transexualidad echó raíces en la industria médica.

A medida que avanzan la tecnología y los productos farmacéuticos para realizar cirugías sintéticas más realistas, el crecimiento del mercado obliga a la sociedad a aceptar públicamente esta parafilia y la ideología desarrollada a su alrededor que niega nuestra realidad biológica, elevándonos por encima y desarraigándonos del mundo real. Una parafilia de hombres adultos es difícil de vender, pero envuelta en el discurso de los derechos humanos y cooptando la rebeldía natural de la juventud, da en el clavo del marketing.

Global Market Insights informa que «los crecientes casos de disforia de género y los sólidos avances en los procedimientos de reasignación de sexo impulsarán las perspectivas del mercado». Además, afirman que “la introducción de nuevas políticas gubernamentales que apoyen la cirugía de reasignación de sexo debería motivar a una gran parte de la población a optar por estos procedimientos”. Esta remodelación de la humanidad va en aumento porque es posible. La promoción de estas cirugías, para las cuales nuestras sociedades están siendo modificadas, está impulsando la demanda. Los avances en IA, genética, recolección de datos, biotecnología, tecnología reproductiva e implantes neurológicos, que suceden junto con la comercialización de la disociación del cuerpo para los jóvenes, generarán mayores ganancias para el complejo tecno-médico y más intrusiones íntimas en nuestra biología en el futuro.

Cuando se lanzó inicialmente el cambio de marca de la transexualidad comercializada para niños hace una década, se enmarcó como un tratamiento para la disforia corporal, un problema de salud que anteriormente afectaba a una parte minúscula de la población. Cuanto más se promovía en los principales medios de comunicación, más rápido aumentaba el número de niños que reclamaban una identidad sexual alternativa. Rápidamente se enmarcó como un estilo de vida progresista, deseable y vanguardista para los jóvenes. Mujeres jóvenes que se han sometido a mastectomías de sus senos sanos posan para anuncios corporativos de ropa interiorcrema de afeitar y líneas de productos femeninos, además de caminar en pasarelas de moda y aparecer en las portadas de las revistas, mientras se ha establecido un entorno amenazador para cualquiera que no acepte la narrativa de que esto corresponde a un derecho humano.

¿Por qué los gobiernos están revisando rápidamente las sociedades basadas en el reconocimiento de la realidad del dimorfismo sexual de nuestra especie para adaptarse a lo que alguna vez fue una pequeña fracción de hombres con parafilia? La autoginefilia, o más coloquialmente, el transexualismo, reduce la humanidad sexuada de las mujeres a partes adquiribles para mitigar las fijaciones de los hombres. Ha sido renombrado como “transgenerismo” para preparar a los jóvenes hacia la disociación del cuerpo, abriéndolos a la comercialización y experimentación para la ingeniería de la evolución de nuestra especie.

Nunca ha habido un supuesto movimiento de derechos humanos que haya ganado el apoyo del mundo corporativo, los gobiernos y la industria financiera como lo que ahora se enmarca como «nuevos sexos». Durante una década, las estructuras filantrópicas, políticas, legales y de derechos humanos, la industria tecnológica y las casas financieras más grandes del mundo han apoyado derechos especiales para las personas que reclaman una identidad sexual sintética, una identidad posible gracias a la tecnología tecno-médica. Complejo que se beneficia de ellos y utiliza el marco de los derechos humanos de lesbianas, gais y bisexuales para impulsar una narrativa de progresismo.

El fin de la humanidad

Cuando el sexo es abolido como una categoría significativa, también lo es la humanidad tal como la conocemos. Este es el punto de la floreciente industria del género. Más allá de la especulación -de la que hay mucha- con identidades recién construidas que requieren toda una vida de atención médica y reproducción asistida una vez que los pacientes infantiles son esterilizados, se prepara al público. Evalúa su aceptación de las intrusiones biomédicas que cambian la forma en que nos vemos a nosotros mismos. ¿Aceptará la gente el abuso sexual de niños si cree que es de buena fe? ¿Hasta dónde podemos llegar con nuestras intrusiones tecno-médicas en los humanos y el ataque a la humanidad de las mujeres como seres sexuados diferentes de los hombres?

En un paisaje donde reina la reproducción tecnológica, tener sexo por diversión será el único objetivo del acto sexual, mientras sigamos siendo humanos. Este paisaje está siendo cultivado por hombres promovidos por los más altos niveles de gobierno y cuyo objetivo es cambiar las leyes sobre lo que constituye la masculinidad y la feminidad. Hombres como Rachel LevineSam Brinton, Danica Roem y Petra De Sutter son figuras decorativas que nos ayudan a prepararnos como ciudadanos para abolir la frontera sexual entre hombres y mujeres.

Creer que todas nuestras instituciones y leyes están cambiando rápidamente porque las entidades corporativas poderosas se preocupan por las personas que tienen dismorfia corporal es un absurdo tan grande que, al creerlo, bien podríamos vivir dentro de un culto global. Estamos tan instalados en una realidad virtual construida corporativamente, donde algunas personas viven fuera de los parámetros de nuestra especie sexualmente dimórfica, que no podemos ver que hemos sido adoctrinados.

Martine Rothblatt, el empresario estadounidense y transhumanista transexual autoproclamado que cree que el transgenerismo es la vía de acceso al transhumanismo, es un hombre con un plan para deconstruir el dimorfismo sexual con el objetivo final de sacar a los humanos de su biología y crear a Dios con la tecnología. Se mezcla con gente de los niveles más altos de la política, la tecnología, los productos biofarmacéuticos, Hollywood y la red de negocios LGBT. En 2016 dio una conferencia en Canadá sobre la necesidad de «transhumanistas tecnológicos» para el primer marco legal para la aprobación de proyectos de ley de género en todo el mundo. Trabajó para la NASA y ayudó en el Proyecto Genoma Humano a nivel de la ONU. Es dueño de una corporación biofarmacéutica, una granja de xenotrasplantes y una corporación de impresión de órganos en 3D. Ha creado también una religión de desencarnación con su mentor William Sims Bainbridge. Ha construido un robot de su esposa y da conferencias sobre la fusión de la humanidad con la inteligencia artificial y la sensibilidad de la misma.

Rothblatt ha estado escribiendo sobre los cambios en la humanidad que deconstruirán el dimorfismo sexual desde 1995. Compara el dimorfismo sexual con el apartheid sudafricano. Ha escrito sobre el futuro tecnológico de la reproducción, donde los humanos, unidos a la tecnología, no necesitarán copular.

La Dra. Heather Brunskell-Evans, filósofa académica del Reino Unido, informó en 2021 de una cita de Gendered Intelligence (GI), un grupo de presión global «transgénero» que aboga por permitir a los niños manipular sus características sexuales. GI afirma que la libertad de los niños y jóvenes radica en «desmantelar el poder culturalmente adscrito de lo biológico». Esta es una declaración fascinante. El mensaje de GI parece claro: la realidad biológica del sexo es una construcción social, que se percibe que ejerce demasiado poder.

Un informe del Ministerio de Defensa del Reino Unido publicado recientemente detalla los avances en la remodelación humana, no solo en lo que respecta al Ministerio de Defensa, sino también a nuestras vidas como seres humanos. “El mejoramiento humano tiene el potencial de impactar cada faceta de nuestras vidas e incluso cambiar el significado de lo que significa ser humano. Podría desafiar los conceptos filosóficos, nuestros sistemas de creencias y los marcos éticos y legales de formas que no hemos previsto”, afirma.

¿No estamos presenciando esos cambios ahora, en la nueva industria del género, enmarcada como un movimiento de los derechos humanos? Cuando se habla de bloqueadores de la pubertad, medicamentos que han demostrado causar daños irreversibles, Gendered Intelligence afirma: «Es importante que los niños y los jóvenes… puedan experimentar, cambiar de opinión, probar nuevos estilos, expresarse». Están abogando por que los niños tengan rienda suelta para elegir cambiar sus características sexuales y usar drogas peligrosas para hacerlo. Las leyes se están ajustando rápidamente en muchos países simultáneamente para permitir la despatologización de la incorpórea, con la ayuda de ONGs LGBT, multimillonarios y organizaciones “transgénero”.

Seguir el rastro

El presidente Biden aprobó recientemente un proyecto de ley en el que la «identidad de género» anulará los derechos de las mujeres basados ​​en el sexo. El lenguaje está siendo manipulado para oscurecer la realidad sexuada de hombres y mujeres. ¿Es plausible que Biden no entienda lo que está haciendo? Biden fue vicepresidente bajo Obama, con la ayuda financiera de los Pritzkers, una de las familias más ricas del mundo. Jennifer Pritzker, una de las élites de los Pritzkers, es un hombre «trans». Junto con su familia, ha gastado millones de dólares para reformar nuestras instituciones y estructuras sociales para redefinir el sexo como un sentimiento. Obama fue el primer presidente en utilizar la palabra transgénero en un discurso sobre el Estado de la Unión. También convocó una reunión especial para estudiantes «transgénero» en la Casa Blanca en 2015, lo que le valió el título de «Presidente trans».

La abolición corporativa de nuestra realidad sexuada allana el camino para que la humanidad se libere de las leyes físicas del universo. Nos proyecta a una realidad virtual de la que ahora estamos al borde del precipicio, donde no somos una especie sexualmente dimórfica. Zoltan Istvan, excandidato presidencial y transhumanista, declaró que “Ocurrirá una gran guerra transhumanista entre aquellos que adoptan tecnología radical en sus cuerpos y aquellos que no…. Aquellos que estén del lado de la tecnología y la IA ganarán”. En 2015, se volvió filosófico y combinó falsamente la orientación sexual con la incorpórea transhumanista.

Bainbridge, Rothblatt, De Sutter, Pritzker e Istvan son parte de una tendencia creciente de transexuales y tecnófilos de alto perfil que nos preparan para la realidad virtual más allá de nuestra evolución actual en la biosfera. Mark Zuckerberg, Ray Kurzweil, Yuval Harari, Joe Rogan y Peter Thiel son solo un puñado de hombres de alto perfil que han predicho, algunos con alarma, otros con satisfacción, que seremos empujados a evolucionar hacia un estado incorpóreo en fusión con AI. Con la rápida transformación de las sociedades y las leyes para eliminar el sexo y la utilización de los niños como conejillos de indias, es hora de que los tomemos en serio.

Fuente: https://www.elviejotopo.com/topoexpress/industria-del-genero-es-preparacion-corporativa-para-el-transhumanismo/

 

 

miércoles, 14 de abril de 2021

FORO: FEMINISMO Y MARXISMO

 


Juan Carlos Alemán

 

El jueves 11 de marzo se realizó el foro virtual Feminismo y Marxismo. Debates en torno a la opresión de la mujer, organizado por el Comité Impulsor del Socialismo Científico (CISC).

La moderación del evento estuvo a cargo de la camarada Ingrid Pamela Sánchez, la cual explicó el carácter del foro y mencionó que se trata, también, de un homenaje a todas las mujeres que luchan. A lo largo del evento leyó preguntas y comentarios enviadas por personas que lo veían, así como citas de autores y autoras marxistas referentes al tema.

Dos preguntas fueron los ejes por donde se condujeron las participaciones de las y los ponentes: 1. La cuestión de la Mujer ¿se debe de abordar desde una cuestión de género o de clase social? y 2. ¿cuál debe de ser la posición de las organizaciones proletarias en torno a la problemática y las formas de organización de las demandas de las mujeres?

La primera intervención fue por parte Anabel Lara Chávez del Frente Popular Revolucionario – Partido Comunista de México marxista leninista que, entre varios aspectos, puntualizó que la lucha de la mujer no es de género, sino social y de clase.

Por el Movimiento Comunista Mexicano (MCM) intervino la camarada Ma. de la Luz Aguilar Terréz, la cual inició comentando que existen dos concepciones en la lucha, que a veces se separan y a veces se juntan. Una de ellas, surgida a principios de los años sesenta, reconoce que el Sexo parte de aspectos biológicos, pero el Género lo hace de aspectos sociales. Diversas mujeres participan como la boliviana Domitila. La otra concepción, marxista, empieza con obras de Engels, por ejemplo, La situación de la clase obrera en Inglaterra (1844), donde indica que en la industria hilandera 60% son mujeres; de igual manera, en obras de Marx como La Sagrada Familia, La Ideología Alemana, Crítica del de la Economía Política, Manuscritos económicos y filosóficos, y el tomo II de El Capital, en las cuales ya comenta la opresión de la mujer en la familia, de su trabajo no pagado y la doble apropiación por parte del capitalista. Ese trabajo asalariado se presenta una doble contradicción y genera una doble jornada, Las nuevas corrientes feministas ya plantean pagar ese trabajo doméstico, que también podría hacerlo el hombre en condiciones de igualdad y así, la mujer se podría liberar.

Por Unión de Lucha Anticapitalista (ULA), Manuel Escalante expresó que es un homenaje a las mujeres caídas en lucha y también a las mujeres trikis desplazadas de su tierra. La situación actual de la mujer es un acontecimiento histórico – económico, originado por la propiedad privada de los medios de producción, No es una lucha de género ni de separación entre hombres y mujeres. Es un problema ontológico relativo a la explotación de la mujer en el hogar. La relación hombres y mujeres es un es un proceso dual, explotados y explotadores reproducimos el sistema, por lo que se requiere una educación liberadora. Formar un frente unido de hombres y mujeres y luchar en un partido revolucionario por un nuevo sistema, por un Hombre Nuevo y una Mujer Nueva.

Ma. Victoria Osorio, por Movimiento Socialismo Nuevo (MSN), señaló que se debe de abordar desde una perspectiva de clase, no de género. La mujer proletaria es igualmente explotada por el capitalista. Todos juntos debemos luchar por erradicar el capitalismo y el antagonismo Capital – Trabajo. Organizar y formar nuevas mujeres de la clase obrera y del pueblo en general; impulsar grupos de mujeres socialistas, así como organizaciones de masas dirigidas por mujeres que luchen junto con los varones proletarios. Impulsar revoluciones culturales donde las mujeres adquieran las bases para una verdadera liberación e impulsen la Revolución Socialista contra el Capitalismo, mantener un diálogo abierto con la sociedad, crear asambleas populares de coordinación y seguimiento, utilizar las redes sociales,

Por la Unión General de Trabajadores de México (UGTM) intervino Janet Estrada y señaló que el movimiento feminista surgió de la Ilustración, de la pequeña burguesía, por el derecho al voto y la liberación de la mujer, pero no solucionaba la problemática de la mujer de ese entonces. Ha sido un movimiento social reformista, aunque importante en la actualidad, ha logrado movilizaciones contra la violencia hacia la mujer, pro sólo se queda en el marco legal, sin ir a la verdadera razón del problema, pues no incluye demandas de mujeres trabajadoras y campesinas, cuyos problemas no se resuelven en luchas de género, ya que no abordan problemas de opresión y explotación. Clara Zeltkin decía que a las mujeres proletarias les da lo mismo que su explotador sea hombre o mujer, que van a combatir a los explotadores codo a codo con sus compañeros de clase. El feminismo plantea de manera inmediata las necesidades de las mujeres, pero no las resuelve de raíz puesto que el origen se encuentra, como dice Engels, en el origen de la propiedad privada. Para las mujeres trabajadoras, una reivindicación importante es la económica: la precariedad del trabajo, la explotación laboral, la informalidad y la segunda jornada, lo cual merma sus posibilidades de participar políticamente. pero las actividades domésticas y de cuidados pueden ser redistribuidas socialmente por acciones del Estado que garantice guarderías, cocinas económicas, etc.

El Dr. Jorge Castañeda Zavala, integrante independiente del CISC, abordó las dos preguntas señalando que la cuestión de la mujer viene a partir de dos hechos históricos, el primero desde el siglo XVIII, específicamente con la Comuna de París en la cual las mujeres participaron como clase proletaria y, el segundo, en la Revolución de Octubre. Las mujeres, trabajadoras y campesinas tuvieron guarderías, derecho al aborto, etc. Su presencia se vio en las revoluciones China y Cubana. Se requiere concientización y participación, reivindicando la lucha económica, política y en casa. El proletariado se ha diversificado. Marx habla de la lucha de todos los oprimidos. En México, la Revolución tuvo destacada participación de muchas mujeres anónima. Asimismo, no se debe olvidar a las mujeres asesinadas en Cd, Juárez.

La primera ronda de intervenciones cerró con la participación de la profra. Diana Díaz, a nombre del Frente Magisterial Internacionalista – Movimiento Estudiantil Revolucionario Internacionalista señaló que, para ellos, debe conceptuarse como “La mujer en la lucha por su emancipación”, basados en su carácter marxista leninista maoísta. La opresión de la mujer empezó hace seis mil años, cuando surgió la propiedad privada. Lenin, Mao, Mariátegui siempre hablaron del problema femenino. En la Revolución China la mujer alcanzó alta participación y desarrollo, centrada en la construcción socialista y tomando la palestra junto con sus compañeros. La emancipación de la mujer forma parte de la liberación del proletariado. Mariátegui decía que las mujeres, como los hombres, son centristas, reaccionarios o revolucionarios. No pueden compartir la misma batalla. Aún existe que la mujer cobra menos que el hombre por el mismo trabajo. Se han creado teorías que hablan de las incapacidades (físicas, mentales, sentimentales, etc.) de la mujer. Nuestro enemigo es el Estado y la burguesía, no el compañero. La burguesía está adoptando demandas de la lucha feminista, aunque sólo de palabra. La lucha de clases impregna transversalmente. Las feministas no son enemigas, solo expresan diferentes puntos de vista, pero también hay diferentes posiciones. Las vimos luchando este 8 de marzo, así como a las huelguistas de Notimex. La solución es organizase democrática e independientemente de partidos electoreros, en frentes de lucha, comités locales y regionales.

La segunda ronda brindó a los ponentes la oportunidad de precisar o ampliar sus comentarios, los cuales se pueden ver en Facebook: gran revolución socialista de octubre, GRSO Bolchevique.

La moderadora llamó a recordar a mujeres como Refugio García etc., “La Cuca”, colaboradora del periódico El Machete, del Comité Central del Partido Comunista Mexicano y del Socorro Rojo; elena Torres, que en 1923 convocó al 1er. Congreso Feminista, a Concha Michel, dirigente de frentes de trabajadores y la muralista Aurora Reyes; asimismo, comentó que este foro es parte de los trabajos realiza-dos por el CISC, que ha realizado eventos conmemorativos del Centenario de la Revolución de Octubre (2017), Bicentenario del nacimiento de Carlos Marx (2018), Centenario del Partido Comunista Mexicano y de la III Internacional (2019), Bicentenario del nacimiento de Federico Engels (2020) y se está preparando el relativo a los 150 años de la Comuna de París.

 

Fuente: Tribuna Comunista 428, Ideas y debate revolucionario, 2ª. Época, 28 de marzo de 2021, Pag. 119


domingo, 18 de noviembre de 2018

TERMINATOR Y LA DISTOPÍA 4.0


Robótica y empleo


12/11/2018 | Joseba Permach

La robotización va hacer desaparecer millones de empleos. Ese es el nuevo mantra que los economistas del sistema repiten machaconamente y que tiene como objetivo presentar como problema lo que bien pudiera ser una solución. Pero no adelantemos acontecimientos y analicemos la película por partes.

Terminator entrá en acción

El año 2013 los profesores de la Universidad de Oxford C.B Frey y M.A. Osborne presentaban un trabajo titulado The future of the employment en el que alertaban que “de acuerdo con nuestras estimaciones el 47% de los empleos están en riesgo” (Frey y Osborne, 2013). En este famoso y emblemático trabajo se anunciaban de forma dramática la desaparición de un buen número de ocupaciones y, por si fuera poco, correlacionaron negativamente salario y computarización. O dicho de otra forma, que los procesos de robotización iban a generar, también, la disminución de los salarios. Terminator entraba fuerte en escena disparando, sin contemplación alguna, contra empleos y salarios.

Obviamente, el debate sobre las consecuencias del desarrollo tecnológico en el empleo no es nuevo y podemos recordar, por ejemplo, al movimiento ludita del siglo XIX destruyendo las máquinas que supuestamente iban a acabar con el empleo. Lo cierto es que la tecnología siguió avanzando y el número de personas empleadas también.

Ahora, sin embargo, el anuncio sobre la amenaza tecnológica o de la robotización no proviene de la clase trabajadora. Son los economistas e instituciones económicas del establishment las que de forma permanente nos acribillan con informes que vienen a recordarnos que Terminator 4.0 está a la vuelta de la esquina.

Por ejemplo, el informe Industria 4.0: Global Digital Operations Study 2018 realizado por la consultora PwC para 27 países hablaba del fuerte efecto que iba a tener la automotización en el empleo y cifraba, por ejemplo, que el 34% de los empleos del estado español iban a ser automotizados para el 2030.

El Foro Económico Mundial que anualmente se reúne en Davos (Suiza) lleva años introduciendo este tema en su programa de debate y con ello, obviamente, pretende extender dicho debate al conjunto de la opinión pública mundial. De hecho, recientemente este mismo organismo acaba de publicar The Future of Jobs 2018 en el que se vaticina la posible pérdida de 75 millones de empleos, aunque también habla de la creación de nuevas ocupaciones. Este trabajo, además, es la segunda edición de un primer informe publicado en 2016 en el que se anunciaba la inmediata pérdida de 5 millones de empleos en cinco años.

Es evidente la intención del foro de los más ricos del planeta por insertar permanentemente este debate en los medios y para ello, bien en forma de informes bianuales o programándolo en sus reuniones anuales, nos recuerdan que independiente de su magnitud, es cosa de tiempo, Terminator viene a por nosotr@s.

Terminator acabará contigo, no te resistas

Durante los últimos años también se han elaborado otro tipo de informes y trabajos que han refutado dicha tesis. Por ejemplo, el trabajo publicado por Wolfang Dauth y otros sobre el tema, para el caso alemán, afirma que “los robots no han tenido un efecto agregado en el empleo alemán” (Dauth y otros, 2017). Claro que para comprender las razones de dicha afirmación, a continuación, señalan que “este efecto parece deberse en gran medida a los esfuerzos de los consejos de trabajo y los sindicatos” (ídem). Obviamente, hay quien no desea que se hable de esta parte y, por tanto, algunos estudios tienen más reflejo que otros en los medios de comunicación.

¿Pero y qué busca el establishment con la publicación de dichos trabajos apocalípticos? Pues ni más ni menos que titulares, por ejemplo, como el publicado por El País en noviembre del 2017: “La robótica eliminará hasta 800 millones de empleo en el 2030 (El País, 2017). Y si alguien tiene duda de las intenciones del diario, añado el segundo titular de la noticia que nos aliviala dramática amenaza al decir que si bien Japón, EEUU y Alemania serán los más golpeados por la automatización, “El impacto en México será menor por los bajos sueldos” (Ídem). ¿Bajar los sueldos es la solución?

En este caso el informe fue realizado por la Consultoría Mackinsey Global Institute. Vease la calidad científica del mismo que calculaba entre 400 y 800 millones los empleos que iban a desaparecer. ¿Y qué más da que un estudio de semejantes características se parezca más a una predicción de cualquier adivinador televisivo que a una investigación científica, si lo que buscaban la Consultoría Mackinsey Global y El País era meternos el miedo hasta los huesos?

Dice Marina Garcés que vivimos un tiempo donde todo se acaba, se agota y “ya hace tiempo que se decretó la muerte del futuro y la idea de progreso” (Garces, 2017:14). La pérdida del futuro tiene consecuencias directas en la desaparición de un horizonte que nos marque el camino por donde transitar. Ello, obviamente, tiene consecuencias en nuestra forma de pensar, de reflexionar y, por ende, de actuar. La desaparición del futuro tiene consecuencias hoy, aquí y ahora en la medida que negandonos el poder avanzar, sólo nos queda retroceder o simplemente resistir de forma pasiva ante la que se nos avecina.

La robotización o la digitalización pudieran aparecer como la solución a muchos de nuestros problemas, sin embargo, son presentadas, representadas, como auténticas amenazas con las que resulta inútil combatir. “La fascinación por el apocalipsis domina la escena política, estética y científica. Es una nueva ideología dominante que hay que aislar y analizar, antes de que como un virus, se adueñe de lo más íntimo de nuestras mentes” (Garcés, 2017).

El virus generador de las distopías 4.0 no tienen otro objetivo que negar la posibilidad de nuevas utopías 4.0 que puedan guiar nuestras luchas, nuestros esfuerzos y nuestras vidas.

Los marcos y conceptos del virus terminator

La robotización generará la desaparición de millones de empleos. Ese es el nuevo virus terminator que en forma de marco o frame pretende infectar nuestras mentes para negar una reflexión diferente a la establecida por el capital y sus intereses.

Es suficiente mirar en cualquier navegador de internet para comprobar que los medios del establishment correlacionan negativamente empleo y robotización. Además, lo hacen valiéndose de verbos como desaparecer, amenazar, eliminar, acabar, destruir y que no tienen otro objetivo que fortalecer el mencionado marco. Es verdad que podemos encontrar algún que otro artículo sobre las nuevas profesiones que generará la digitalización, pero el objetivo de dichos artículos es el mismo, en la medida que no niegan la supuesta tendencia global que correlaciona negativamente robotización y empleo. Y claro está, esa relación negativa se extiende a los salarios de donde se deduce que nos dirigimos, inexorablemente, a una sociedad dual con dos grandes tipos de empleos: unos pocos muy bien remunerados y otros, la mayoría, muy mal retribuidos. Y sigue Terminator acabando con todo tipo de esperanza; ni empleo, ni sueldo digno.

¿Pero y por qué es tan importante para el establishment taladrar nuestras mentes con dicho marco? El conocido sociólogo y promotor delFrame Analysis afirmaba lo siguiente: “el marco organiza algo más que el significado; organiza también la participación...los participantes normalmente no sólo adquirirán un sentido de lo que está pasando, sino que también (en cierto grado) quedarán espontáneamente absorbidos, enganchados, cautivados” (Goffman, 2006:359)

Ese, y no otro, es el objetivo del marco estudiado: engancharnos a una lógica sin solución. Una ecuación donde a la gran mayoría de los y las ciudadanas de a pie no les queda otro remedio que resignarse ante dicha evolución y aceptar, entre otras cosas, jornadas de 40 horas o más, bajadas de sueldo y un sistema socialmente injusto sin precedentes .

Se puede plantear, con absoluta lógica que la robotización y la digitalización debieran dar pie, directamente, a la reducción de la jornada laboral, pero, obviamente, al capital no le interesa dicho debate. Como está ocurriendo, le es mucho más rentable extender la utilización de los contratos parciales involuntarios, con sueldos miserables, que aceptar una lógica e histórica reducción de la jornada laboral debida a los avances tecnológicos.

En La Vigencia de El Manifiesto Comunista, reflexionando sobre el tema, Zizek se pregunta si “no es esta amenaza una buena razón para reorganizar la producción de manera que los obreros trabajen menos? En pocas palabras, ¿no es este problema su propia solución?” (Zizek, 2018:14). ¿Y por qué nos presentan como problema lo que bien pudiera ser una solución?

Pero, además, hay otras razones importantes por las que machaconamente el poder económico y financiero mundial, nos repite mediante sus voceros que la robotización destruirá empleo. Si, ellos siempre dicen empleo, porque saben, cómo sabemos tod@s, que los robots lo que hacen es disminuir el trabajo. Si, las palabras importan. Y si, además, son elementos principales de los marcos mentales que pretenden condicionar nuestros marcos de reflexión y acción, las palabras importan mucho más.

Utilizar empleo y no trabajo, deja fuera de nuestro marco reflexivo el trabajo no remunerado. Utilizar empleo y no trabajodeja fuera la economía de los cuidados. Utilizar empleo y no trabajo posibilita hablar, como mucho, del reparto del empleo, pero en ningún caso del reparto del trabajo.

Pero, todavía, hay más. Dice Amaia Pérez de Orozco que la diferencia entre una economía de género y una economía feminista es que la primera tiene como objetivo integrar la mirada del feminismo en los conceptos ya establecidos de la economía. Sin embargo, para la economía feminista “pensar e intervenir sobre la economía implica cambios de mayor calado que, a menudo, conllevan rupturas conceptuales, metodológicas y políticas” (Pérez Orozco, 2014:44).

Ese es, precisamente, el objetivo principal del virus terminator 4.0: negar la posibilidad de rupturas conceptuales y metodológicas que pongan en cuestión el discurso mayoritario de una ciencia económica que, desgraciadamente, se ha convertido en la ideología legitimadora básica y fundamental del sistema. El reto, por tanto, pasa por pensar, re-pensar, poner en cuestión sus conceptos, sus marcos y el conjunto de su modelo económico y social.
¿Y si empezamos a imaginar una utopía 4.0?

Nos dirigimos a una sociedad donde la robotización y la automatización se van a extender. Si, de acuerdo. Pero también nos dirigimos a una sociedad donde las personas mayores cada día van a ser más y donde la economía de los cuidados va ir en aumento. ¿Por qué se oculta este segundo marco? ¿Por qué se prestigia la digitalización y no el cuidado de las personas? ¿Cómo afecta todo ello al reconocimiento de dichos trabajos y con ello a sus sueldos? ¿Qué efecto tiene todo ello en la brecha salarial entre mujeres y hombres? ¿Si la robotización puede generar la disminución o desaparición de muchos trabajos, por qué no re-enmarcamos el debate y hablamos del reparto de trabajo tanto en las denominadas esferas productivas y reproductivas? ¿Y por qué no dejamos de presentar lo reproductivo como algo subalterno a lo productivo? ¿Por qué la revolución digital y la robotización 4.0 no pueden servir para abrir el debate sobre una jornada laboral establecida hace ya cien años y en condiciones tecnológicas totalmente diferentes? ¿Por qué los locales de negocios pagan impuestos (por ejemplo, el I.A.E) y los robots no han de pagar impuestos? ¿Y por qué, en definitiva, no pensamos, y re-pensamos, la economía para repartir todo el trabajo y toda la riqueza y vivir en una sociedad más igualitaria?

Hay quien dirá que para hacer posible todo ello necesitamos una nueva correlación de fuerzas que sea capaz de hacer frente a la concentración de poder (también tecnológico) y a la ofensiva del capital que estamos padeciendo. Efectivamente, sólo desde la recuperación del poder poder político y de la soberanía de los pueblos y de los sectores populares se puede acabar con los procesos de concentración, oligarquización y privatización del poder al que estamos siendo sometid@s.

Los marcos del establishment como el del Terminator 4.0, no solo buscan representar la realidad. Tienen como objetivo último, negar cualquier reflexión o marco alternativo que la pueda transformar. Nuestra función tiene que ser la de re-pensar el marco y ofrecer visiones y propuestas alternativas que lo pongan en cuestión.

Es posible apostar por la robotización para disminuir el trabajo. Es posible reconocer en forma de empleo y derechos laborales a la economía de los cuidados. Es posible disminuir las horas de empleo para garantizar un mayor reparto del trabajo. Es posible regular laboralmente para garantizar que dicha disminución de horas de trabajo no se traduzca en disminución de salarios. Es posible poner en marcha una fiscalidad progresiva y tecnológica que garantice que los beneficios del revolución 4.0 son repartidos en beneficio del conjunto de la sociedad. Es posible apostar por un sector público fuerte que garantice servicios públicos que prioricen la educación, la sanidad, los cuidados y, en definitiva, la sostenibilidad de la vida. Es posible aprovechar la digitalización para apostar por una banca pública al servicio de la personas y de la economía real. Y, cómo no, es posible apostar por la revolución tecnológica para re-pensar, también, un modelo económico que disminuya la huella ecológica sin límite a la que estamos sometiendo a los recursos naturales.

Todas estas y otras alternativas son posibles, son reales y son materializables. Claro que para ello se necesita, entre otras cosas, ensanchar el marco de lo posible. Se trata de no tragar con ruedas de molino 4.0 y ofrecer un marco, un nuevo horizonte, de transformación económica, política y social hacia el que transitar con ilusión y convencimiento. Como dice Lakoff “el cambio de marco, es cambio social” (Lakoff, 2007:4).

Joseba Permach Martin, economista y sociólogo miembro de Iratzar Fundazioa

Referencias
Dauth, W. y otros (2017): German Robots – The Impact of Industrial Robots on Workers. Institute for employment research. Germany.
El Pais (2017):La robótica eliminará hasta 800 millones de empleos en el 2030. Recuperado: https://elpais.com/economia/2017/11/30/actualidad/1512012918_284848.html
Frey y Osborne (2013): The future of employment: how susceptible are jobs to computerisation. Oxford University. Oxford
Garces, M. (2017): Nueva ilustración radical. Anagrama. Barcelona
Goffman, E. (2006): Frame Analysis. Los marcos de la experiencia. CIS. Madrid
Lakoff, G (2007): No pienses en un elefante. Editorial Complutes en Madrid
Perez Orozco, A. (2014): Subversión feminista de la economía. Traficantes de Sueños. Madrid
Zizek, S. (2018): La Vigencia de El manifiesto comunista. Anagrama. Barcelona