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martes, 24 de noviembre de 2020

DE GENERACIÓN “BICENTENARIO”

 


Escribe: Milcíades Ruiz

El poder mediático hace lo que quiere con nosotros y no tenemos protección pública contra su manipulación. Nos solivianta, nos apasiona, nos hace odiar y hasta nos hace aplaudir a nuestros opresores. Todos los días impacta nuestro cerebro condicionando nuestro estado de ánimo. En un momento nos hacen decir: ¡la vacancia es un golpe de estado!, ¡Merino es un asesino! Pero luego que el mismo congreso, con el mismo procedimiento, cambia la persona cuestionada, nos hace hablar en contrario siendo la misma figura política.

 

Nos enardece saber de dos jóvenes muertos en los disturbios, al corrupto Vizcarra le ponen el micro en la boca para agrandar la noticia y dice: “son héroes de la democracia”. Ya nadie se acuerda que bajo el mandato del corrupto  Vizcarra hubo también dos muertos por represión policial, en una movilización de varios días, igualmente masiva de jóvenes nativos que reclamaban por los perjuicios ocasionados por la empresa PetroTal, que opera el Lote 95, en Painahua, Requena, Loreto.

Fue el 9 de agosto, “Día Internacional de los Pueblos Indígenas”. Ese día, a punto de balas y bombas lacrimógenas disolvieron la manifestación, alcanzando a los niños que corrían desesperadamente gritando de terror en la oscuridad de la noche. Y claro, por tratarse de indígenas, y de una transnacional inglesa, la prensa no hizo el despliegue como ahora, y por eso, nosotros tampoco hemos reaccionado como ahora.

Todos los días martillan nuestro cerebro para impregnarlo del bicentenario y por reflejo condicionado actuamos en ese sentido. Entonces, con motivo del estallido juvenil se está acuñando como digno de resaltar la frase “generación bicentenario” y nosotros lo rezamos, para el orgullo de los jóvenes. Pero, este mismo psicosocial periodístico será utilizado para demonizar la bandera izquierdista de “Nueva Constitución”, haciendo que la opinión pública la desdeñe. Y la acompañarán con encuestas desfavorables.

Como se recordará, los rumores psicosociales fueron utilizados para desestabilizar el gobierno de Velasco, haciendo que la gente salga a las calles para protestar y cometer desmanes. Se hizo contra el gobierno de Maduro, pero no pudieron quebrar el respaldo de las fuerzas armadas. Lo hicieron el Bolivia contra Evo Morales alegando falso fraude y lo sacaron en complicidad con la fuerza armada. Aquí, en el reciente estallido juvenil, hasta se ofrecían banderolas gratis para la protesta.

Como la prensa no resaltó este sospechoso ilícito, para saber sobre su financiamiento, tampoco nosotros le dimos importancia. Actuamos por reflejo condicionado, como lo advirtiera ya a comienzos del siglo pasado, el científico y premio Novel, Ivan Pavlov. De este modo, el martilleo del bicentenario sobre nuestro cerebro seguirá repitiéndose con más intensidad, hasta hacernos creer que Túpac Amaru, fue precursor de la independencia de sus opresores.

Es loable la actitud de los jóvenes que dieron la pelea en las calles en rechazo a la forma de hacer política. El repudio es contra los políticos que han envilecido la honorabilidad de los poderes del estado. Es un mérito que hay que reconocer frente al demérito de indiferencia de los mayores. Pero si de generación se trata, hay que ver que la gran mayoría de esta generación es víctima de la degeneración republicana bicentenaria.

Comparemos la situación de los jóvenes de 1821 con la situación de los jóvenes en la actualidad y veremos que lejos de agradecer a la republica tenemos mucho que lamentar. En esos tiempos, había una gran crisis por la guerra, pero los jóvenes no pasaban hambre y su comportamiento era respetuoso. Ahora en cambio, después de dos siglos, se han batirán todos los records históricos de encarcelamiento de jóvenes. ¿Eso es lo que vamos a celebrar?

Según el BCR, a setiembre pasado la población económicamente activa (PEA) se ha reducido a la mitad y el desempleo pasó de 6,3% a 16,3%. Cientos de miles de jóvenes buscan trabajo diariamente, sin que la república bicentenaria lo ampare. Cuando a un joven se le pregunta ¿por qué robas? La respuesta es: No hay trabajo. En el bicentenario, hay pues una expansión delictiva armada y con creciente sicariato como producto republicano. Diariamente vemos en los noticieros a bandas de jóvenes, capturados por la policía. Ellos también son de esta generación.

56,108 estudiantes universitarios han quedado con la carrera trunca al denegarse licencia a universidades degeneradas por el lucro. Otros miles han dejado los estudios por la crisis económica actual. En cambio, los traficantes de la necesidad educativa se han vuelto millonarios a costa del dinero de los padres de familia y tienen “plata como cancha” para candidatear a la presidencia. Otros miles de jóvenes salen a las calles para auto emplearse informalmente, pero son reprimidos sin piedad. Es la república, que se ensaña con sus propias víctimas.

Durante dos siglos republicanos no ha existido un desarrollo sostenible de industrialización. Siempre viviendo de nuestras riquezas naturales entregadas en beneficio extranjero. Se despilfarró el dinero del guano hasta que se acabó y como ahora, vivimos de la carroña que nos deja el cobre hasta que se acabe. 80 años después de la jura de la independencia, Ricardo García Rosell, quien fuera diputado de la república decía:

…Vino la independencia. La guerra cruenta y prolongada que fue preciso sostener, abatió y redujo todos los elementos productivos. Tras esto, el espíritu liberal, al dar de repente entrada fácil a los géneros y manufacturas europeas, abrió ruda competencia a las industrias nacionales. Pronto se inició la decadencia. Ayacucho que con el monopolio de tocuyos se había hecho gran ciudad, tuvo que abandonar dicha industria. Lambayeque que había crecido con sus tinas de jabón, comenzó a descender. Los obrajes de lana en el Cusco fueron abandonados y esa antigua capital que contaba con 80, 000 habitantes, redujo su población a la mitad. Cambiaron las rutas por donde circulaba el tráfico comercial y los centros del interior. Mercados antes en progreso y campos de actividad industrial, se vieron supeditados por los puertos de la costa a donde comenzaron a acudir todos a surtirse con objetos extranjeros.

…

Miseria y malestar se sentía en todas partes. La riqueza fiscal sin contrapeso en el público por carecer de objeto de trabajo, era impotente para corregir o, atajar el daño. Angustias y escaseces frecuentes, se sucedía entre cortos periodos de abundancia. El Perú ofreciendo como espectáculo más desorden que opulencia, por sus errores económicos, vivió envuelto en confusiones y anarquía permanente. (…)

La agricultura es la industria madre que fomenta y da vida a todas las otras. Es la gran fuente de donde todo procede y a donde todo debe converger. Es a ella adonde hay que acudir cuando se necesitan subsistencias, cuando se necesitan hombres o cuando se necesita dinero. (…)

Pidiendo subsistencias al extranjero, los agricultores nacionales pierden o merman sus provechos. El dinero desaparece de los campos y estos, en vez de continuar su movimiento de progreso, se abaten, se abandonan y se despueblan. ¿Quién, que ha visto los efectos de una mala cosecha, no comprende y descubre en el acto esta verdad?

Obligar a un país, a que permanezca indefinidamente dedicado a solo las industrias extractivas, es condenar a sus moradores a eterna barbarie, relegándose a sí mismo, sin esperanza de mejora, a una posición perdurablemente subalterna”.

(Ricardo García Rosell- Boletín de la Sociedad Nacional de Agricultura- enero 1901 “Apuntes económicos”)

¿Esta situación ha cambiado? ¿La república ha industrializado el país, o seguimos con una economía meramente extractiva? ¿La república nos ha dado una agricultura moderna o, seguimos utilizando la chaquitaclla que se usaba en el incanato? Después de dos cientos años de entreguismo ¿Somos independientes o, estamos sometidos a la dominación extranjera?

¿Y cuántos son los muertos en total, por represión policial bicentenaria, tan solo por reclamar justicia social? ¿Es que, el bicentenario cambiará la trayectoria republicana? No interesa. Serán las empresas mediáticas periodísticas los que guiarán nuestros pasos. Ellas nos lideran y nosotros las seguiremos como ovejas alienadas. Disculpen el berrinche.

Noviembre 24/2020

Otra información en https://republicaequitativa.wordpress.com/

 

martes, 17 de noviembre de 2020

ESTALLIDO POLÍTICO

 


Escribe: Milcíades Ruiz

El estallido juvenil contra lo que venía sucediendo en la esfera política de los mayores, ha sido un desborde social espontáneo, aunque posiciones interesadas lo han interpretado a su gusto y conveniencia. El pueblo despertó dicen algunos, pero la verdad es que esta movilización no ha sido convocada por las organizaciones, populares, ni por los gremios de trabajadores y menos por los partidos políticos supuestamente representativos de la sociedad.

Por el contrario, cuando los politiqueros se subieron al carro del movimiento para sacar provecho, fueron rechazados por los jóvenes, teniendo que desembarcarse vergonzosamente. Como todo exabrupto social, es de naturaleza temporal sin haber sido proyectado con fundamento político sostenible. Por eso vemos actuando juntos a actores derechistas e izquierdistas, alentándola para llevar agua a sus molinos.

Se trata de un producto procesal generado por la propia dinámica política. Si algo sale mal en lo que estamos haciendo, es porque hay una falla. Si no la corregimos, puede llegar el momento en que ocasione problemas. En este caso, las fallas políticas persistentes, sin corregir, hicieron saltar los ánimos de los jóvenes, que es el sector social más emotivo e intransigente. Las malas prácticas políticas generaron repudio e impaciencia.

El desprestigio del Congreso de la República, llegó a un punto en que se hizo insoportable para los jóvenes tras la decisión de vacar al presidente. Pero no es un movimiento vizcarrista, ni de defensa del corrupto. Es un movimiento de repudio a los políticos inescrupulosos enquistados en los mandos del país. No están luchando contra el neoliberalismo, ni por el cambio de constitución, como intentamos influir. Nuestra visión, no es la que ellos manejan.

Tampoco se podría decir que la muerte de dos jóvenes en el enfrentamiento con la policía, ha sido por defender la democracia, pues precisamente se han movilizado en repudio a ella, desnaturalizada por la mafia política. Con harta hipocresía se utiliza políticamente a los muertos. Nunca hicieron esto en defensa de los numerosos campesinos muertos a balazos policiales, ni de los sobrevivientes perseguidos por la represión judicial, tan solo por defender su hábitat.

No es honrado dar a los hechos una connotación que no la tienen, y peor, si es con alguna intención soterrada. Tampoco apropiarse de méritos ajenos. La renuncia de Merino deja sin bandera a quienes le pusieron la puntería. Ahora lo reemplaza otro de la misma madriguera, pero la figura política y jurídica sigue siendo la misma. ¿O es que ahora, la vacancia sí, es constitucional y, ya no es, golpe de estado? La podredumbre sigue intacta. Merino es solo chivo expiatorio, ofrecido miserablemente por sus propios mentores.

De nada habrá servido el sacrificio de los jóvenes si pasado el momento crítico, todo sigue igual. Todo quedaría reducido a una victoria pírrica, de haber logrado la renuncia de Merino y nada más. Si las mafias políticas se han apoderado del poder es por el sistema político. Si esto no se cambia, seguiremos en las mismas. La calidad política de los órganos de gobierno, depende del sistema político. No se trata de simples reformas de apariencia, sino de un nuevo sistema que garantice la real representatividad democrática.

Que los políticos no se hagan los vivos queriendo sacar provecho de la gesta juvenil, como buitres carroñeros. La protesta deja mal parados a los partidos políticos, porque no se necesita de ellos para manifestarse públicamente. Quedan como organismos en desuso. Los colectivos tienen mayor convocatoria que los partidos políticos. Este, es un detalle que debe llamar a la reflexión y cambiar el viejo estilo de nuestro sistema político.

Ni la OEA ni los organismos internacionales manejados por EE UU intervienen cuando los sucesos son a favor del imperialismo. Ellos temían que el desborde conduzca a un gobierno popular como Venezuela y Bolivia. Por eso también enfilaron contra Merino y se aprestaban a intervenir para asegurar que las próximas elecciones no se les vaya de las manos. Pero ahora cambian de proceder porque el nuevo presidente es del partido morado, cuyo dueño es pro norteamericano.

No nos engañemos ni nos apasionemos con espejismos pasajeros. Lo que sí deberíamos agradecer a los jóvenes rebeldes, es haber demostrado que una movilización popular masiva y prolongada puede obtener triunfos en su lucha por el mejoramiento social. Esta es la principal conclusión que debería ser tomada en cuenta por las organizaciones populares en sus estrategias de lucha. Si así lo hiciera por una nueva constitución que responda a sus intereses, sería excelente.

La protesta quedaría en nada, si no se cambia el sistema político. La ley de partidos políticos, la ley electoral y todo el paquete normativo de la democracia fraudulenta, debería ser cambiado para lograr una democracia más auténtica. Esta demanda debería tener prioridad como paso previo a participar en la formulación de una nueva constitución. Primero hay que eliminar las trabas electorales que impiden el acceso al poder, a las fuerzas populares. Si no luchamos por este cambio, seguiremos lamentando lo de siempre.

¿Qué pasará ahora que el movimiento se esfumó? No deberíamos dejar que solo sea un recuerdo. Nos corresponde dar continuidad a la protesta, darle sostenibilidad para reforzar la lucha popular. Salvo mejor parecer.

Noviembre 17/2020

Otra información en https://republicaequitativa.wordpress.com/

 

lunes, 16 de noviembre de 2020

PERÚ, REBELIÓN MASIVA, REPRESIÓN BRUTAL, HACIA EL TRIUNFO DE MULTITUDES

 

Foto: @Vero_Mendoza_F

16/11/2020

Cuando el señor Merino y su pandilla decidieron dar el golpe de Estado, ya sabían que el 80% de la ciudadanía estaba a favor de que el Presidente Martín Vizcarra permaneciera en su mandato e ir a las elecciones de abril de 2021. A pesar de ello acordó con los congresistas dar el golpe, un dato importante para entender el porqué, es que cerca de 68 de los 105 que votaron a favor de la vacancia, tienen abiertos juicios penales por crímenes que van desde la corrupción hasta asesinato. Decidieron caminar hacia esa opción, sabiendo que tendrían que enfrentarse a la población mayoritaria que repudiaría esta acción.

Uno: ¿De dónde y por qué esa convicción de impunidad?

Recibieron la bendición de los poderosos mineros, madereros y los grandes terratenientes nacionales y extranjeros. Los empresarios agrupados en la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP), el fujimorismo y el APRA, e indudablemente sectores de la Fuerza Armada y la Policía Nacional, que están vinculados de una u otra manera a sus negocios (eso sí con pésima información de inteligencia). A estos hay que añadirle los intereses del crimen organizado a la cabeza el narcotráfico, que atraviesa tangencialmente casi toda actividad productiva en el país, sea vía la inversión directa y/o el lavado a través de la banca nacional y extranjera (Perú es el segundo productor de cocaína del mundo, después de Colombia).

Todos ellos previendo que unas elecciones cercanas podrían dar espacio a fuerzas progresistas o al menos restarle el poder que actualmente creen tener. Temor real o infundado, lo que les daría el gobierno de Merino, es la certeza de continuar gobernando en impunidad otro periodo. De todos ellos llaman la atención de los entendidos, el diputado Chacón, hombre de vieja trayectoria y el ex cura Arana del Frente Amplio, que con esta movida se evidenciaron, como uno más del montón que mueren por “el podercito” y que están envueltos en la corrupción.

Para mantenerse en el gobierno, Manuel Merino y compañía, utilizarán todos los recursos, incluyendo inventar el retorno de “terroristas”, lo que les permitiría profundizar hasta lo más duro la represión. Incluso pueden llegar a colocar coches bombas u otros inventos, tal como hicieron las fuerzas represivas durante el fujimorismo permitiéndoles reprimir, con toda impunidad, a las miles de peruanas y peruanos que han salido espontáneamente a protestar contra el Golpe de Estado. Es muy probable que ni ello les funcione porque estas multitudes pertenecen todas las clases sociales y están en todos los barrios desde la alta clase media hasta los populares desde donde han salido a repudiar el golpe.

Les va saliendo el tiro por la culata. El pueblo peruano, todas las clases sociales menos la oligarquía mencionada, le han dicho no a la impunidad.

Dos: ¿Por qué se fue sin batallar Martín Vizcarra?

En primer lugar por la falta de dimensión política e histórica. No saberse poner a la defensa de los intereses mayoritarios, al lado de la defensa de la Patria y la Soberanía. Quedándose tenía todas las de ganar o por lo menos de batallar con muchas probabilidades de éxito, incluso llegar con mejor pie a sus juicios por presunta corrupción. El otro tema y muy probable, es un tremendo temor sobre las acusaciones que tienen visos de chantaje con hechos mayores que no conocemos.

Para recordar a los lectores de Nuestramérica, seis presidentes peruanos comprometidos con crímenes y corrupción y ninguno ha sido capaz de evidenciar inocencia. Fujimori preso y condenado por crímenes de lesa humanidad y corrupción; Toledo, preso en EEUU esperando extradición; Alan García, tuvo como último acto, el coraje de quitarse la vida; Ollanta Humala y esposa, con juicios pendientes luego de pasar por prisión; Pedro Pablo Kuczynski (hombre de los EEUU, ex Gobernador del BID) extremadamente rico y en prisión domiciliar; y ahora Martín Vizcarra, a quien aún no se le probó nada, pero quien calla y sale huyendo parece que otorga. No dejamos de mencionar a la Candidata Keiko Fujimori, también comprometida con su marido estadounidense a actos de corrupción y lavado.

Tres: ¿Qué opciones hay por delante?

La opción legal es la intervención del Tribunal Constitucional, que puede desconocer la decisión del Congreso de mafiosos, y reponer a Martín Vizcarra como Presidente hasta el final de su mandato y las elecciones de abril de 2021. Requiere del sector patriótico y honesto de la Fuerza Armada, y de la decisión de Vizcarra de jugar a esta opción, aunque no parece probable dada su falta de coraje. La opción popular y democrática de continuar en la calle, con el alto costo en vidas humanas (un sector de la Policía está comprometida con la represión brutal, sembrando pruebas e inventando terroristas, ya hay tres asesinados y 40 desaparecidos) y no solamente por esta brutalidad, sino por la pandemia que se desarrollará inevitablemente.

Esta rebelión popular masiva y contemplada en la Constitución ante un gobierno ilegítimo, puede tener un final con la restitución de Vizcarra y la convocatoria a las elecciones de Abril y a convocar una Asamblea Constituyente o con la constitución de un gobierno de transición con los asambleístas que votaron en contra de la vacancia.

Alrededor de esta última opción es fundamental la UNIDAD de las fuerzas patrióticas y progresistas y por supuesto de la Izquierda honesta, capaces de encabezar el movimiento y dar la cara para las negociaciones que se requieren antes de llegar a la culminación de la creación de un gobierno de transición hasta las elecciones programadas. Esto se puede manejar desde el propio Congreso u otras fórmulas inéditas que aparecerán de la frágil institucionalidad peruana. Por ahora la consigna de que se vayan todos con Merino a la cabeza es la más inmediata.

 

15 de noviembre de 2020

 

https://www.alainet.org/es/articulo/209777