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lunes, 1 de diciembre de 2025

MATERIALES PREPARATORIOS DE 7 ENSAYOS / ECONOMIA COLONIAL

 


Quincena-09

Materiales Preparatorios de 7 Ensayos

ECONOMÍA COLONIAL

I 

El año económico de 1925 nos ha recordado de nuevo que toda la economía de la costa y, por ende, del Perú nacido de la conquista, reposa sobre dos bases que, físicamente, no pueden parecerle a nadie asaz sólidas: el algodón y el azúcar. Esta constatación carece sin duda de valor para los hombres prácticos. Pero la visión de los hombres prácticos está siempre demasiado dominada por las cosas de la superficie para ser verdaderamente profunda. Y, en algunas cuestiones, la teoría cala más hondo que la experiencia.

La teoría, además, interviene, mucho más de lo que se piensa, en conceptos aparentemente empíricos y objetivos. El mundo, por ejemplo, cree en la solidez de la economía británica no tanto por lo que le dicen las cifras de su comercio sino porque sabe que la base de esta economía es el carbón. Y su confianza en el resurgimiento de la economía alemana tiene seguramente análogos motivos. La prueba está en que esa confianza sólo se ha quebrantado cuando se ha visto amenazado o socavado uno de los cimientos de Alemania: el carbón y el hierro.

La metáfora que es, evidentemente, una necesidad más bien que un gusto nos ha habituado a representarnos una sociedad, un Estado, una economía, etc. como un edificio. Esto explica la preocupación inevitable del cimiento.

En el discurso del 1925 por otra parte, ha sido la naturaleza -no la teoría- la que nos ha revelado la poca consistencia del azúcar y del algodón como bases de una economía. Ha bastado que llueva extraordinariamente para que toda la vida económica del país se resienta. Una serie de cosas, que mucha gente se había acostumbrado ya a mirar como adquisiciones definitivas del progreso peruano, han resultado dependientes del precio del azúcar y del algodón en los mercados de New York y Londres.

 

II

El Perú es, prevalentemente, un país agrícola. No obstante el crecimiento de la producción minera, los productos agrícolas y animales siguen constituyendo la mayor parte de nuestras exportaciones. Y, mientras casi toda la producción minera está destinada a la exportación, una buena parte de la producción agro-pecuaria es absorbida por el país mismo. Teniendo en cuenta este dato, el valor de la producción minera queda muy por debajo del valor de la producción agrícola. Pero el suelo no produce aún todo lo que la población necesita para su subsistencia. *El capítulo más alto de nuestras importaciones es el de “víveres y especies”: Lp. 3´620.235 en el año 1924. Esta cifra, dentro de una importación total de dieciocho millones de libras, denuncia uno de los problemas de nuestra economía. No es posible la supresión de todas nuestras importaciones de “víveres y especies”; pero sí de sus más fuertes renglones. El más grueso de todos es el de la importación de trigo y harina que en 1924 ascendió a más de doce millones de soles.

Un interés urgente y claro de la economía peruana exige desde hace mucho tiempo que el país produzca el trigo necesario para el pan de su población. Si este objetivo hubiese sido ya alcanzado, el Perú no tendría que seguir pagando al extranjero doce o más millones de soles al año por el pan de cada día.

¿Por qué no se ha resuelto este problema de nuestra economía? No sólo porque el Estado no se ha preocupado aún de hacer una política de subsistencias. Tampoco el cultivo de la caña y el de algodón son los más adecuados al suelo y al clima de la costa. Uno solo de los valles, uno solo de los llanos interandinos -que algunos kilómetros de ferrocarril y de caminos abrirían al tráfico- puede abastecer abundantemente de trigo, cebada, etc. a toda la población del Perú.

El obstáculo, la resistencia a una solución, se encuentra en la estructura misma de la economía peruana. La economía del Perú es una economía colonial. Su movimiento, su desarrollo, están subordinados a los intereses y a las necesidades de los mercados de Londres y de New York. Estos mercados miran en el Perú un depósito de materias primas y una plaza para sus manufacturas. La agricultura peruana obtiene, por eso, créditos y transportes sólo para los productos que puede ofrecer con ventaja en los grandes mercados. La finanza extranjera se interesa un día por el caucho, otro día por el algodón, otro día por el azúcar. El día en que Londres puede recibir un producto, a mejor precio y en cantidad suficiente, de la India o del Egipto, abandona instantáneamente a su propia suerte a sus proveedores del Perú. Nuestros latifundistas, nuestros terratenientes, cualesquiera que sean las ilusiones que se hagan de su independencia, no actúan en realidad sino como intermediarios o agentes del capitalismo extranjero.

 

III

 

Esta dependencia de la economía peruana se deja sentir en toda la vida de la nación. Con un saldo favorable en su comercio exterior, con una circulación monetaria sólidamente garantizada en oro, el Perú, a causa de esa dependencia, no tiene, por ejemplo, la moneda que debía tener. A pesar del superávit en el comercio exterior, a pesar de la emisión fiduciaria, la libra peruana se cotiza con un 23 ó 24% de descuento. ¿Por qué? En esto, como en todo, aparece el carácter colonial de nuestra economía. El saldo del comercio exterior, a poco que se lo analice, resulta ficticio. Las naciones europeas tienen “importaciones invisibles” que equilibran su balanza comercial: remesas de los inmigrantes, beneficios de las inversiones en el extranjero, utilidades de la industria del turismo, etc. En el Perú, como en todos los países de economía colonial, existen, en cambio, “exportaciones invisibles” Las utilidades de la minería, del comercio, del transporte, etc. no se quedan en el Perú. Van, en su mayor parte, en forma de dividendos, intereses, etc. al extranjero. Para recuperarlas, la economía peruana necesita pedirlas en préstamo.

Y así, en cada uno de los trances, en cada uno de los episodios de la experiencia histórica que vamos cumpliendo, nos encontramos siempre de frente al mismo problema: el problema de peruanizar, de nacionalizar, de emancipar nuestra economía.

JCM, 08.01.25 COC Tomo 11 Peruanicemos al Perú, págs. 93-95

*A partir de este párrafo, todo lo contenido en la II parte de este artículo está reproducido en 7 Ensayos, “El Problema de la Tierra” (Nota de la COC de JCM) (Énfasis agregados)

            Si 7 Ensayos es la obra cumbre de JCM, toda su producción tiene que ver, directa o indirectamente con ella, incluso su obra posterior. Para no mencionar sino dos, Temas de Educación tiene que ver mayormente con el análisis de la superestructura, (Años atrás, el análisis de la Educación fue difundido promoviendo la necesidad de la Escuela de Estudio y Trabajo que exponía el Maestro Germán Caro Ríos, discípulo del Amauta); Peruanicemos al Perú tiene que ver mayormente con el análisis de la base.

            (Una acotación: según la norma gramatical, “al” se refiere a “quién”, “él” se refiere a “qué” Así, debería ser: “PERUANICEMOS EL PERÚ” Pero si desde Balarezo Pinillos se usa “al”, sólo un acuerdo colectivo, orgánico y oficial, podría hacer la corrección)

            Bien, en este análisis de la base resalta su artículo Economía Colonial, reproducido en gran parte en los propios 7 Ensayos. Y es que el análisis de JCM parte de la realidad profunda (semifeudal, semicolonial), y no de la realidad superficial (independencia, emancipación) Es, entonces, hasta ridículo pretender basarse en JCM para defender el “crecimiento económico actual” del país. Bien señala: “Pero el dato no es sino el dato. Yo no me fío demasiado del dato. Lo empleo como material. Me esfuerzo por llegar a la interpretación” (23.07.26) Un ejemplo es su análisis en Economía Colonial. Y una guía para analizar cualquier Anuario Económico actual.

            Hay tres artículos cercanos de JCM respecto a esta interpretación: El Hecho Económico (14.08.25), Economía Colonial (08.01.26),  Entrevista (11.02.26) Al leerlos juntos se constata cómo elaboraba JCM su proyecto de 7 Ensayos. El primero y el segundo los reproduce en extenso en el análisis de la base. El tercero lo reitera en el análisis de la superestructura.

            Ya tempranamente había señalado que “Política de trabajo (…) es pues la que aquí nos hace falta. Política de trabajo y también política de educación”, porque “El pueblo paupérrimo y miserable ha vivido para alimentar un ejército” (22.06.18) Después desenmascara a “los negros autores del atraso del país” (03.08.19) Podía señalar, aunque aún no podía precisar el porqué de la miseria y atraso del país.

            Apenas publicado su artículo Economía Colonial, comienza el desarrollo del primero de sus 7 Ensayos (ESQUEMA DE LA EVOLUCIÓN ECONÓMICA, cinco partes) repitiendo el mismo título: I La Economía Colonial (15.01.26) que concluye señalando: “Estas fueron las bases históricas de la nueva economía peruana. De la economía colonial -colonial desde sus raíces- cuyo proceso no ha terminado todavía. Examinemos ahora los lineamientos de una segunda etapa. La etapa en que una economía feudal deviene poco a poco, economía burguesa. Pero sin cesar de ser, en el cuadro del mundo, una economía colonial” Y así continúa su análisis de la realidad profunda en II Las Bases Económicas de la República.

            En III El Período del Guano y del Salitre, advierte al lector: “Pero este rápido esquema de interpretación no se propone ilustrar ni enfocar esos fenómenos sino fijar o definir algunos rasgos económicos sustantivos de la formación de nuestra economía para percibir mejor su carácter de economía colonial. Consideremos sólo el hecho económico” Con el guano y el salitre se formaron “los primeros elementos sólidos de capital comercial y bancario” Así, “El guano y el salitre ocuparon un puesto desmesurado en la economía peruana. Sus rendimientos se convirtieron en la principal renta fiscal. El país se sintió rico. El Estado usó sin medida de su crédito. Vivió en el derroche, hipotecando su porvenir a la finanza inglesa” Así surgió la clase capitalista peruana, no capitalista industrial sino comercial y bancaria. No era, pues “una burguesía orgánica” (p.22) Era y sigue siendo una burguesía que “tiene el concepto de la renta antes que el de la producción”, que “no se preocupa de la productividad de las tierras. Sólo se preocupa de su rentabilidad”, que -reitera-, “no se preocupa de la productividad sino de la rentabilidad de la tierra” (págs. 34, 94, 103 en la COC)

            Con la afirmación de la nueva economía como economía prevalecientemente costeña, se acentuaron “el dualismo y el conflicto que hasta ahora constituyen nuestro mayor problema histórico” Aún más, se nos reveló “el peligro de una prosperidad económica apoyada o cimentada casi exclusivamente sobre la posesión de una riqueza natural, expuesta a la codicia y al asalto de un imperialismo extranjero”

            Antes fueron los metales preciosos. Cuando la Colonia, galeones repletos de ellos se los llevaron a la Metrópoli. Este fabuloso “crecimiento económico” originó la expresión “¡Vale un Perú!” ¿Qué nos dejó? Miseria y atraso. Luego fue el “crecimiento económico” con el guano y el salitre. ¿Qué nos dejó? Miseria y atraso. Después fue el “crecimiento económico” con el caucho. ¿Qué nos dejó? Miseria y atraso. Después fueron el cobre, hierro, petróleo. ¿Qué nos dejan hasta el presente? Miseria y atraso. Ahora es el cuento del extractivismo. ¿Qué nos deja? Alguien “explica” muy suelto de huesos: “Es que puede haber crecimiento económico sin desarrollo social. Esperemos. Aún no es tiempo de este desarrollo” ¡¡¡Oh!!! Con similares palabras, ¿no es lo que circuló en un reciente “debate” virtual acerca del actual “crecimiento económico”?

            En IV Carácter de Nuestra Economía Actual, reitera que “La economía peruana, mediante el reconocimiento práctico de su condición de economía colonial, consiguió alguna ayuda para su convalecencia” Y es que “en el plano económico se percibe siempre con más claridad que en el político el sentido y el contorno de la política, de sus hombres, de sus hechos” Se establece la industria moderna y se forma el proletariado industrial. Cumple su función el capital financiero, con bancos nacionales “enfeudados a los intereses del capital extranjero y de la gran propiedad agraria” Con la política de empréstitos, EUA “se cuida de que sean invertidos con beneficio para la industria y el comercio norteamericanos”

            Y en V Economía Agraria y Latifundismo Feudal, JCM constata que “El Perú mantiene, no obstante el incremento de la minería, su carácter de país agrícola” porque “El cultivo de la tierra ocupa a la gran mayoría de la población nacional” Y es que no hay país “minero” O se es país industrial o se es país agrícola. País “minero” (antes, país “guanero”) es el papel celofán de regalo con que se esconde la explotación colonial: “La minería, el comercio, los transportes, se encuentran en manos del capital extranjero”

            Todo esto fue escrito en 1928, pero ¿acaso no expresa la realidad actual?

            7 Ensayos fue la base teórica para la acción política. Por eso el Programa del Partido Socialista del Perú, en diferentes puntos reitera este análisis: “3.- El agudizamiento de las contradicciones de la economía capitalista. El capitalismo se desarrolla en un pueblo semifeudal como el nuestro; en instantes en que, llegado a la etapa de los monopolios y del imperialismo, la ideología liberal, correspondiente a la etapa de la libre concurrencia, ha cesado de ser válida. El imperialismo no consiente a ninguno de estos pueblos semicoloniales, que explota como mercados de su capital y sus mercancías y como depósito de materias primas, un programa económico de nacionalización e industrialismo; los obliga a la especialización, a la monocultura (petróleo, cobre, azúcar, algodón, en el Perú); 5.- El destino colonial del país reanuda su proceso” (¡7 de Octubre de 1928!) ¿Se puede considerar no vigente este Programa?

            Entonces, el “crecimiento económico” tiene varias relaciones:

-¿quién invierte en la minería extractiva (sin valor agregado), el capital transnacional (bancocracia) o el capital marginal (rentismo)?

-¿se puede separar, en lo nacional, crecimiento económico de desarrollo social?

-¿por qué la minería transnacional tiene todo el respaldo oficial en el país?

-¿por qué la minería tradicional, artesanal es prohibida y combatida como “ilegal”?

-¿quién percibe mayormente las ganancias en el extractivismo actual, el capital transnacional (98% de plusvalía) o el rentismo marginal estatal (2% de “regalías”)?

-¿se puede salir así de la miseria y atraso del país con estas “regalías”?

-¿dónde hay mayor población laboral: en el campo, en las minas, en servicios?

-¿se desarrolla en el campo la agricultura alimentaria o la agricultura de exportación?

-¿cuál es la relación entre ganancia transnacional y deuda pública?

-¿por qué la banca nacional es independiente del Estado y no de la banca transnacional?

            Pero difundir artículos de JCM “olvidando” Economía Colonial, para “debatir” hasta el cansancio el “crecimiento económico”, es apenas un burdo subterfugio para eludir el debate acerca de la preparación de la organización. ¡Ni chicha ni limonada!

            Y la esencia es que, para su uso y consumo toda economía colonial genera consciente, subconsciente, inconscientemente su propia mentalidad colonial.

Ragarro

 

26.08.13

 

domingo, 30 de noviembre de 2025

SOCIALISMO PERUANO Y 7 ENSAYOS DE INTERPRETACIÓN DE LA REALIDAD PERUANA

 


I.- VIGENCIA DE UN LIBRO MAGISTRAL

En septiembre de 1924, convaleciente de la grave enfermedad que lo encadenó de por vida a una silla de ruedas, José Carlos Mariátegui publica en la revista Claridad, de la cual era director interino, un artículo de Cesar Falcón, “La Familia Peruana”, bajo el epígrafe Ensayos de Interpretación. Es la primera vez que utiliza este concepto, con que titularía después su libro magistral.

El 18.11.24, en carta a Ricardo Vegas García le señala: “Pienso escribir un libro de crítica social y política sobre el Perú. Necesito, con este motivo, apertrecharme de material histórico, leer lo que no he leído y releer lo que ya he leído, no porque me proponga hacer una obra de documentación y bibliografía, sino porque no quiero cometer ninguna injusticia al realizar crítica de crítica. Le agradeceré cualquier libro que a su juicio puede serme útil” Es la primera vez que menciona su propósito de escribir un libro de ensayos, de crítica de crítica.

El 09.12.24, en la revista Mundial publica los dos artículos matrices de este libro. Uno es El Problema primario del Perú; otro es Abraham Valdelomar. Y el 12.12.24, con motivo del Centenario de la Batalla de Ayacucho, publica en el número extraordinario de Mundial su artículo La Imaginación y el Progreso, sustento espiritual del libro en proyecto.

El 10.07.25 publica su artículo Hacia el Estudio de los Problemas Peruanos. El 17.07.25, su artículo Un Programa de Estudios Sociales y Económicos, bajo el epígrafe Nacionalismo Realista. Y el 14.08.25, su artículo El Hecho Económico en la Historia Peruana. Los tres, en la revista Mundial. Los tres, claves para comprender su libro de ensayos.

El 15.10.27, después de la represión de junio, en carta a Enrique Bustamante y Ballivián le señala: “Publicaré dos libros: ‘10 ensayos de interpretación de la realidad peruana’ y ‘Polémica Revolucionaria’” El primero daría después 7 Ensayos, e Ideología y Política. El segundo daría Defensa del Marxismo.

Y ya el 09.10.28 y 10.10.28, Honorio Delgado y Angélica Palma acusaban recibo de los primeros ejemplares de 7 ENSAYOS DE INTERPRETACIÓN DE LA REALIDAD PERUANA. En la célebre Advertencia, prólogo del libro magistral, JCM señala: “Tengo una declarada y enérgica ambición: la de concurrir a la creación del socialismo peruano”

Al año de publicación, JCM hace el balance de la acogida dispensada al libro. El 10.09.29 le escribe a Nicanor de la Fuente: “Su nota sobre mi libro, que mucho le agradezco, está diferida con otras. Es un material al que no doy preferencia en las páginas de Amauta, porque se puede suponer, por lo mismo que aquí mi libro ha tenido tan pocos comentarios, que convierto a la revista en una tribuna de autoreclamo” El 18.09.29 le escribe a Palmiro Macchiavello: “7 Ensayos no ha tenido mala prensa en el Perú. Mucho peor: no ha merecido de la prensa diaria limeña sino una nota de Armando Herrera en El Tiempo” Y el 21.09.29 le escribe a Raúl Porras: “La indiferencia con que la crítica de Lima ha recibido hasta hoy mis 7 Ensayos, cuya aparición sólo ha sido señalada hasta hoy en periódicos o revistas de aquí por atentas notas de Ud., Luis Alberto Sánchez y Armando Herrera, es una razón más para que yo me sienta reconocido a Mercurio Peruano”.

Se confirmaba así en los hechos la opinión de JCM: “En la historia peruana, no se encuentra ningún eficaz ejemplo de cooperación intelectual” (17.07.25) El silencio es la opinión del individualismo peruano, hasta ahora.

Sin embargo, seis décadas después (1988) 7 Ensayos cuenta con más de 30 ediciones y pasa largamente del millón de ejemplares. ¿A qué se debe este suceso editorial, sin parangón en la historia peruana?

 

II.- EL MÉTODO MATERIALISTA

En I.27, en carta al “Boletín de la U.P.G.P.” señala JCM: “Hace año y medio que propuse la organización de una especie de seminario de estudios económicos y sociológicos que se proponga, en primer término, la aplicación del método marxista al conocimiento y definición de los problemas del Perú. Hoy renuevo mi proposición”. Se refiere a su artículo Un Programa de Estudios Sociales y Económicos del 17.07.25

En la misma fecha. I.27, en su Mensaje al Congreso Obrero JCM señala: “El marxismo, del cual todos hablan pero que muy pocos conocen y, sobre todo, comprenden es un método fundamentalmente dialéctico. Esto es, un método que se apoya íntegramente en la realidad, en los hechos. No es, como algunos erróneamente suponen, un cuerpo de principios de consecuencias rígidas, iguales para todos los climas históricos y todas las latitudes sociales. Marx extrajo su método de la entraña misma de la historia. El marxismo, en cada país, en cada pueblo, opera y acciona sobre el ambiente, sobre el medio, sin descuidar ninguna de sus modalidades. Por eso, después de más de medio siglo de lucha, su fuerza se exhibe cada vez más acrecentada”.

Este es el método que utilizó JCM en la interpretación de la realidad peruana. Este método parte de que el ser social determina la conciencia social. El hombre es producto del trabajo. El trabajo diferencia al hombre del animal. El método marxista parte por eso de tres elementos del proceso de producción (trabajo, objeto de trabajo, medios de trabajo), a base de los cuales el materialismo histórico elabora sus conceptos fundamentales.

El trabajo es la actividad consciente del hombre. Materiales extraídos o materias primas, que el hombre elabora con sus instrumentos, son el objeto de trabajo. Y medios de trabajo son precisamente los instrumentos de trabajo y la estructura básica con que el hombre trabaja y actúa sobre el objeto de trabajo. En este sentido la tierra es medio universal de trabajo.

La unidad de objeto de trabajo y medios de trabajo constituye el concepto de medios de producción. La propiedad sobre los medios de producción, especialmente de la tierra, determina el carácter de la sociedad.

Los trabajadores y los medios de producción forman el concepto de fuerzas productivas. Unos son la fuerza productiva principal, otros la base material y técnica de la sociedad. Las fuerzas productivas expresan la relación entre el hombre y los objetos y fuerzas de la naturaleza.

El conjunto de relaciones económicas entre los hombres, independiente de su conciencia y voluntad, relaciones que se establecen en el proceso de producción, cambio, distribución y consumo de los bienes materiales, es lo que se conoce con el nombre de relaciones de producción.

La unidad de fuerzas productivas y de relaciones de producción genera el concepto de modo de producción, muy importante concepto del materialismo histórico. El comunismo primitivo, despotismo, esclavismo, feudalismo, capitalismo, socialismo, comunismo científico, son otros tantos modos de producción, diferentes épocas históricas por las que atraviesa la sociedad humana.

El modo de producción es la base de la sociedad humana. Esta base y su superestructura política, jurídica, ideológica en general, constituye el concepto generalizador de formación económico-social. La base determina la superestructura. Por eso JCM señala que “Las clases que se han sucedido en el dominio de la sociedad, han disfrazado siempre sus móviles materiales con una mitología que abonaba el idealismo de su conducta” (17.05.29)

Este es el esquema de elaboración de los 7 Ensayos. Los tres primeros son el estudio de la base. Los otros cuatro son el estudio de la superestructura. JCM tomó pues el Perú como una unidad de conjunto, como una formación económico-social. Pero si JCM sólo hubiera aplicado el método, habría logrado un buen trabajo, pero apenas uno más de los dedicados al Perú. El que los 7 Ensayos sean un libro magistral indica que hay algo más que la simple aplicación del método. ¿Qué es ese algo más?

 

III.- LA CREACIÓN HEROICA

El 11.03.27, en Replica a Luis Alberto Sánchez, señala JCM: “El socialismo es un método y una doctrina, un ideario y una praxis. Invito a Sánchez a estudiarlos seriamente, y no solamente en los libros y en los hechos sino en el espíritu que los anima y engendra” La creación heroica de JCM parte precisamente del espíritu que anima y engendra el ideario y la praxis socialista.

El 08.02.29, en su comentario a El Pueblo sin Dios, de César Falcón, explica JCM: “Nos habíamos entregado sin reservas, hasta la última célula, con un ansia subconsciente de evasión, a Europa, a su existencia, a su tragedia. Y descubríamos, al final, sobre todo, nuestra propia tragedia, la del Perú, la de Hispano-América. El itinerario de Europa había sido para nosotros el mejor, y el más tremendo, descubrimiento de América” Europa, convulsionada por el nacimiento de un nuevo orden social, la época socialista, fue el mejor acicate para el descubrimiento de la propia tragedia, la tragedia del Perú, la tragedia de un mendigo sentado en banco de oro.

En V.29, en Nota Autobiográfica, JCM señala: “Los 7 Ensayos no son sino la aplicación de un método marxista para los ortodoxos del marxismo insuficientemente rígido en cuanto reconoce singular importancia al aporte soreliano, pero que en concepto del autor corresponde al verdadero moderno marxismo” Así, con sus 7 Ensayos JCM demostró que el marxismo no es dogma sino guía; no un molde sino un modelo.

Y el 04.12.29, en su artículo Itinerario de Waldo Frank, JCM señala: “Por los caminos de Europa encontré el país de América que yo había dejado y en el que había vivido casi extraño y ausente. Europa me reveló hasta qué punto pertenecía yo a un mundo primitivo y caótico, y, al mismo tiempo, me impuso, me esclareció el deber de una tarea americana”.

Esta tarea americana no podía hacerse sino con el método dialéctico, con el materialismo histórico, con el marxismo. Pero tampoco podía hacerse con su aplicación dogmática, mecánica. Y aquí radica precisamente la creación heroica de JCM. Todos los problemas de la base los identificó en uno: el problema de la tierra. Y así pudo identificar todos los problemas de la superestructura en uno: la formación nacional. Y este es el precisamente el aporte de JCM a la verdad universal del marxismo. Y pudo llegar a ello porque tomó el Perú como una unidad de conjunto, como una formación económico social en el pleno proceso de integración nacional.

El 11.02.26, contestando una Entrevista, JCM señala: “Se dice que la historia de toda la literatura se divide en tres períodos: el colonial, el cosmopolita, el nacional” Y el 12.03.26, en su artículo El Colonialismo Supérstite, JCM señala: “Una teoría moderna -literaria, no sociológica- sobre el proceso normal de la literatura de un pueblo distingue en él tres períodos: un período colonial, un período cosmopolita, un período nacional”.

JCM no señala el autor de esta teoría “literaria, no sociológica”, posiblemente por haberla escuchado o leído sin poder precisar ya el autor. Pero el empleo que JCM hace de esta teoría no es simplemente literario sino eminentemente sociológico. Recorre sus 7 Ensayos de comienzo a fin. La emplea en cada uno de sus ensayos, abarcando así lo económico y social, la base y la superestructura. Y de ahí concluye precisamente que el Perú está en su período de afirmación nacional. Y que esta afirmación no puede hacerse con el capitalismo que declina sino con el socialismo que insurge.

En el mundo entero no se ha vuelto a mencionar esa teoría “literaria, no sociológica” Pero en el Perú vuelve a brillar este aporte de JCM a la interpretación de la realidad peruana, su Teoría de la Formación Nacional, que llena un inmenso vacío de la teoría marxista.

En X.27 en su Prólogo a Tempestad en los Andes, de Luís Valcárcel, señala JCM: “La interpretación en este caso, tal vez como en ninguno, asume el valor de una creación” Igual se puede decir del uso que JCM da a la teoría “literaria, no sociológica”, que “la interpretación en este caso, como en ningún otro, asume el valor de una creación”.

 

IV.- BASE Y SUPERESTRUCTURA

El 06.06.25, en la entrevista ¿Qué prepara Ud.? JCM señala: “reviso y perfecciono el plan de un libro sobre el Perú que me propongo escribir muy pronto”.

Este plan lo presentó el 14.08.25 como El Hecho Económico en la Historia Peruana, artículo que el mismo JCM valoró en sus 7 Ensayos como “mi primer esfuerzo marxista por fundamentar en el estudio del hecho económico la historia peruana” En él señala que “la pereza mental del criollo se habitúa fácilmente a prescindir del argumento de la historia peruana: se contenta con el conocimiento de sus dramatis personae” En verdad, más de uno se contenta con la realidad superficial. Luego advierte que “Adoptar una ideología no es manejar sus más superficiales lugares comunes. En una corriente, en una escuela filosófica, hay que distinguir el ideario del fraseario”, observación muy válida para los “ortodoxos del marxismo”.

Señala que “Nada resulta más evidente que la imposibilidad de entender, sin el auxilio de la Economía, los fenómenos que dominan el proceso de formación de la nación peruana” Y por vez primera emplea su Teoría de la Formación Nacional, aun antes de formularla. Señala que “La conquista destruyó en el Perú una forma económica y social que nacían espontáneamente de la tierra y la gente peruana” y que luego “Empezó, durante el coloniaje, el complejo trabajo de creación de una nueva economía y de una nueva sociedad”, marcando así el inicio del periodo colonial.

Señala después que “Las ideas de la revolución francesa y de la Constitución norteamericana encontraron un clima favorable a su difusión en Sud-América, a causa de que en Sud-América existían ya aunque fuese embrionariamente, una burguesía que, a causa de sus necesidades e intereses económicos, podía y debía contagiarse del humor revolucionario de la burguesía europea” Así se inicia el período cosmopolita.

Y concluye que “La actual economía, la actual sociedad peruana tienen el pecado original de la conquista. El pecado de haber nacido y haberse formado sin el indio y contra el indio” Marca así el surgimiento del nacionalismo realista, del pensamiento nacional, del pensamiento socialista.

No es casual, pues, que este artículo lo cite extensamente JCM al comenzar sus 7 Ensayos. Es el esbozo general de ellos.

Analizando la base, en ESQUEMA DE LA EVOLUCIÓN ECONÓMICA señala cómo la conquista “escindió la historia del Perú” y que al descomponerse la sociedad indígena “la nación se disolvió en comunidades dispersas” Los conquistadores “se repartieron las tierras y los hombres sin preguntarse siquiera por su porvenir como fuerzas y medios de producción” Del análisis de este proceso concluye que “Estas fueron las bases históricas de la nueva economía peruana. De la economía colonial -colonial desde sus raíces- cuyo proceso no ha terminado todavía”.

En el período cosmopolita (republicano) analiza minuciosamente “La etapa en que una economía feudal deviene, poco a poco, economía burguesa. Pero sin cesar de ser, en el cuadro del mundo, una economía colonial” Y resume su ensayo en ocho puntos fundamentales, como “la aparición de la industria moderna” que trae “la formación de un proletariado industrial con creciente y natural tendencia a adoptar un ideario clasista”; “la función del capital financiero”; “el desenvolvimiento de una clase capitalista” pues “se constata el robustecimiento de la burguesía”, aunque concluye que “La clase terrateniente no ha logrado transformarse en una burguesía capitalista, patrona de la economía nacional”, por lo que la organización semifeudal “constituye el más pesado lastre del desarrollo del país”.

En EL PROBLEMA DEL INDIO señala que “Todas las tesis sobre el problema indígena, que ignoran o eluden a éste como problema económico social, son otros tantos ejercicios teoréticos, -y a veces sólo verbales-, condenados a un absoluto descrédito” Lleva así el análisis a la esencia de la cuestión. Y por eso concluye que “El nuevo planteamiento consiste en buscar el problema indígena en el problema de la tierra”.

En EL PROBLEMA DE LA TIERRA, el ensayo más extenso de la base, plantea JCM que “El régimen de propiedad de la tierra determina el régimen político y administrativo de toda nación” Analiza los diferentes tipos de propiedad. Señala que colonialismo = feudalismo, y que en la República “la pequeña propiedad no ha prosperado en el Perú. Por el contrario, el latifundio se ha consolidado y extendido” Y pone el acento en las vicisitudes de la “comunidad”, bajo el coloniaje y bajo la República, demostrando la inmensa superioridad de la propiedad colectiva y el trabajo social supérstites, y no sólo sobre el régimen feudal sino igualmente sobre el régimen capitalista. Por eso, en el resumen del ensayo (Proposiciones finales) plantea que la política del laisser faire “debe ser definitivamente reemplazada por una política social(ista) de nacionalización de las grandes fuentes de riqueza”, y que el sistema incaico de trabajo, por ejemplo el servicio vial como servicio público obligatorio, es “del todo compatible con los principios del socialismo moderno”, abriendo así las puertas para considerar nuevamente el ayllu (comuna) como célula económica de un nuevo sistema social.

Así, el problema de la base, el problema de la principal fuerza productiva, es el problema de las relaciones de producción, en otras palabras, es el problema de las relaciones de propiedad. Sobre esta base, JCM analiza luego cuatro grandes problemas de la superestructura, utilizando ampliamente su Teoría de la Formación Nacional.

En EL PROCESO DE LA INSTRUCCIÓN PÚBLICA, comienza advirtiendo que “no somos un pueblo que asimila las ideas y los hombres de otras naciones, impregnándolas de su sentimiento y su ambiente, y que de esta suerte enriquece, sin deformarlo, su espíritu nacional” Y plantea que “La educación nacional, por consiguiente, no tiene un espíritu nacional: tiene un espíritu colonial y colonizador” Después de un prolijo análisis demuestra la existencia de dos civilismos: el civilismo histórico o conservador de Deústua, y el civilismo burgués o liberal de Villarán. Pero que ambas orientaciones representativas del período colonial y cosmopolita, respectivamente, quedan por igual anacrónicas; tanto porque “la sociedad lucha por organizarse como una sociedad de trabajadores, de productores” cuanto porque “El destino del hombre es la creación. Y el trabajo es creación, vale decir liberación. El hombre se realiza en su trabajo” Por eso la nueva educación sólo viene con el socialismo: “Ha sido en Rusia donde la Escuela del Trabajo ha sido elevada al primer plano en la política educacional”.

Las “ideologías en contraste”, conservadora y liberal, quedan desahuciadas ante la ideología del nuevo período, el pensamiento socialista.

En EL FACTOR RELIGIOSO señala que “El concepto de religión ha crecido en extensión y profundidad.” Esta posición es la que lleva a plantear un silogismo: la religión es una creencia, el marxismo es una creencia, luego el marxismo es una religión. Por eso JCM se declaró “marxista convicto y confeso” señalando que “la política es mi religión”, y que “los actuales mitos revolucionarios o sociales pueden ocupar la conciencia profunda de los hombres con la misma plenitud que los antiguos mitos religiosos”.

Señaló que el catolicismo supervive dominante porque supervive dominante el feudalismo colonial. Que en los países sudamericanos donde el pensamiento liberal ha cumplido libremente su trayectoria se ha llegado a “la preconización del protestantismo y de la iglesia nacional como una necesidad lógica del Estado liberal moderno” Pero que desde que el capitalismo ha perdido su sentido revolucionario “esta tesis se muestra superada por los hechos” Por eso el socialismo no arremete contra las formas eclesiásticas y doctrinas religiosas sino contra su sustento económico y social, “Y se preocupa, por tanto, de cambiar éste y no aquellas”.

En REGIONALISMO Y CENTRALISMO profundiza el empleo de su Teoría de la Formación Nacional. Señala que “Los departamentos descienden de las artificiales intendencias del virreinato” (período colonial) Y que “la polémica entre federalistas y centralistas, es una polémica superada y anacrónica como la controversia entre conservadores y liberales” (período cosmopolita) Y ante la postiza aplicación de la “autodeterminación nacional” señala tajantemente que “La unidad peruana está por hacer; y no se presenta como un problema de articulación y convivencia, dentro de los confines de un Estado único; de varios antiguos pequeños Estados o ciudades libres. En el Perú el problema de la unidad es mucho más hondo” Y es que América logró su autodeterminación nacional con su Independencia de las metrópolis. Ahora estamos en pleno proceso de integración nacional, y hasta de integración supranacional (período nacional) Internacionalismo = Supranacionalismo.

Y en EL PROCESO DE LA LITERATURA, el más extenso ensayo de la superestructura y del libro todo, plantea nítidamente el proceso de formación nacional: períodos colonial, cosmopolita, nacional. Señala que “Durante el primer periodo un pueblo, literariamente, no es sino una colonia, una dependencia de otro. Durante el segundo período, asimila simultáneamente elementos de diversas literaturas extranjeras. En el tercero alcanzan una expresión bien modulada su propia personalidad y su propio sentimiento”. Este es el concepto que desarrolló como ampliamente sociológico.

En este ensayo corrige errores ajenos, como caracterizar a Ricardo Palma colonialista y no republicano; rescata valores nacionales, como Abelardo Gamarra (“el criollo de la sierra”); y ordena las figuras representativas del período colonial (Garcilaso, “el primer peruano, sin dejar de ser español”), del período cosmopolita (González Prada, “el precursor de la transición del período colonial al período cosmopolita”), del periodo nacional (César Vallejo, “el orto de una nueva poesía en el Perú”)

En el resumen del ensayo (Balance Provisorio), que es también resumen del libro todo, señala que “He realizado un ensayo de interpretación de su espíritu; no una revisión de sus valores ni de sus episodios. Mi trabajo pretende ser una teoría o una tesis y no un análisis”.

¡Una teoría o una tesis! Esta es precisamente su Teoría de la Formación Nacional, inmenso aporte al tesoro universal del marxismo. Señala que “En la historia de nuestra literatura, la Colonia termina”. Igualmente termina el período colonial en la formación nacional del Perú.

Señala que González Prada, invitando a la revuelta contra España, “se definió como el precursor de un período de influencias cosmopolitas” Pero políticamente González Prada predicó el anarquismo, la extrema izquierda del liberalismo. Cesado el impulso liberal, hoy “este cosmopolitismo se traduce en la imitación, entre otras cosas, de no pocos corrosivos decadentismos occidentales y en la adopción de anárquicas modas finiseculares” El período cosmopolita, pues, es también ahora parte del pasado en el proceso de formación de la nación peruana.

Hoy, “un nuevo sentimiento, una nueva revelación se anuncian. Por los caminos universales, ecuménicos, que tanto se nos reprochan, nos vamos acercando cada vez más a nosotros mismos” Se consolida el período nacional con el desarrollo del Socialismo Peruano, con el gran aporte teórico de JCM.

El párrafo con que termina sus 7 Ensayos lo había formulado ya JCM el 04.12.25, en su artículo Nacionalismo y Vanguardismo en la literatura y en el Arte: “Lo que más nos atrae, lo que más nos emociona tal vez en el poeta César Vallejo es la trama indígena, el fondo autóctono de su arte. Vallejo es muy nuestro, es muy indio. El hecho de que lo estimemos y lo comprendamos no es producto del azar. No es tampoco una consecuencia exclusiva de su genio. Es más bien una prueba de que, por los caminos cosmopolitas y ecuménicos, que tanto se nos reprochan, nos vamos acercando cada vez más a nosotros mismos”.

En diciembre de 1924 JCM publicó los pilares de su libro. Un año después, diciembre de 1925, JCM publicaba el cierre de su libro magistral.

 

V.- LA IMAGINACIÓN Y EL PROGRESO

Al mismo tiempo que esbozó los pilares de 7 Ensayos, JCM dibujó también el sustento espiritual de su magno proyecto. Señaló de entrada que ser revolucionario o renovador es “una consecuencia de ser más o menos imaginativo” La mediocridad, como cualquier otro fenómeno, tiene también sus causas económico-sociales. Para superarla es necesario el poder de la imaginación, el espíritu de aventura. Es lo que siempre valoró y practicó JCM.

Analizando nuestra realidad, JCM señaló que “el tradicionalismo, el conservatismo quedan así definidos como una simple falta de imaginación” Y que, en cambio, “la historia les da siempre la razón a los hombres imaginativos” Puso como ejemplo a la generación de la Independencia: “Los libertadores fueron grandes porque fueron, ante todo, imaginativos. Insurgieron contra la realidad limitada, contra la realidad imperfecta de su tiempo” Y concluyó: “La benemerencia de los libertadores consiste en haber visto una realidad potencial, una realidad superior, una realidad imaginaria”

¡Una realidad imaginaria! Este concepto no es ningún juego de palabras. Es una profunda paradoja. Quienes apenas ven lo que ven, a fin de cuentas, nada ven. Tras la realidad superficial hay otra realidad, la realidad profunda como la llamara JCM (10.07.25) Esta es la realidad imaginaria. Al Perú, dividido más por un problema histórico que por la misma Cordillera de los Andes, JCM lo vio como un país en pleno proceso de integración nacional; como el Perú Integral al cual jamás podían imaginar ni los tradicionalistas ni los “ortodoxos del marxismo”.

Pero para JCM la imaginación no es la loca de la casa, mera distracción de diletantes. Aclaró que “la imaginación es generalmente menos libre y menos arbitraria de lo que se supone” La imaginación, como cualquier fenómeno, tiene también sus causas económico-sociales, que sin disciplina y ardua labor no hay cómo desentrañar. “El espíritu humano -explica JCM reacciona contra la realidad contingente. Pero precisamente cuando reacciona contra la realidad es cuando tal vez más depende de ella” Y concluye que “podría decirse que el hombre no prevé ni imagina sino lo que ya está germinando, madurando en la entraña oscura de la historia”.

Marx y Engels imaginaron el Socialismo, Lenin imaginó la Revolución de Octubre, Stalin imaginó el socialismo en un solo país, Mao imaginó la dictadura del proletariado en un país con 80% de población campesina. Pero imaginaron cada realidad porque ésta maduraba ya en la entraña oscura de la historia. ¿Y acaso el Perú Integral no germinaba ya, no maduraba ya en la entraña oscura de la historia peruana?

Este es el problema de la necesidad y casualidad. Si no hubiera sido JCM, otro habría iniciado el Socialismo Peruano. ¿Por qué fue él? Porque “los mejores prevalecen cuando saben ser verdaderamente los mejores” como él mismo explicara (I.27) Este es el problema del papel del individuo en la historia. Señaló por eso que “los idealistas necesitan apoyarse sobre el interés consciente de una extensa capa social” “El ideal no germina sino cuando representa un vasto interés. Cuando adquiere, en suma, caracteres de utilidad y comodidad. Cuando una clase social se convierte en instrumento de su realización” Por eso JCM fue un idealista muy materialista porque fue un materialista muy idealista. Porque supo ser imaginativo. Es muy cierto que no se debería “diferenciar a los hombres como revolucionarios y conservadores sino como imaginativos y sin imaginación” La etiqueta de “revolucionario” esconde a más de un conservador, sin imaginación para avizorar la realidad profunda y sin convicción para elevarla al primer plano del debate nacional.

Los 7 Ensayos demuestran que JCM conoció el Perú cual ningún otro peruano. Lo recorrió palmo a palmo, no dejando rincón alguno sin escudriñar, con el poder de la imaginación, con el espíritu de aventura que lo caracterizó siempre. Su magistral interpretación de la realidad peruana es el punto de partida obligado para la transformación del Perú, NUESTRA TAREA ACTUAL.

Ramón García R.

07.10.88

 

Nota.- El presente artículo fue presentado para el Aniversario 60 de la CREACIÓN HEROICA de JCM (7 Ensayos, Partido Socialista del Perú) Ha sido difundido varias veces por diferentes correos. Fue sustento para la preparación y desarrollo del siguiente Aniversario 80, (07.10.08, hace un lustro) que marcó el paso del eje de gravedad del Socialismo Peruano, de la interminable crítica de ideas a la impostergable preparación de la organización.

No faltará quien niegue a JCM como el Teórico del Socialismo Peruano. Pero su Teoría de la Formación Nacional no es calco y copia de ninguna otra; es su original aporte a la teoría del materialismo histórico, al marxismo. Esta teoría no ha podido ser rebatida nacional o internacionalmente. Sólo se ha intentado silenciarla hasta el presente.

Garcilaso Inca, en sus Comentarios Reales se declaró mestizo. JCM, en sus 7 Ensayos declaró que el porvenir de Nuestra América “depende, según la mayoría de los pronósticos, de la suerte del mestizaje” Nuestro país, como más de un país de América, superando el indigenismo del nacionalismo étnico y el liberalismo de la izquierda democrática, partiendo del análisis de su realidad profunda, sólo puede tener éxito como un Perú Integral, por el que siempre luchó JCM.

Por eso, 7 Ensayos y PSP van de la mano. Forman una sola unidad teórico-práctica.

Por eso José Carlos Mariátegui es conocido como

EL TEÓRICO DEL SOCIALISMO PERUANO

Por eso, José Carlos Mariátegui es conocido como

EL MÁS UNIVERSAL DE LOS PERUANOS

 

Disculpe el lector por la extensión del artículo.