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jueves, 4 de enero de 2018

¿INDULTAR A ABIMAEL?





           
03/01/2018
Opinión

Los mismos argumentos que usa el gobierno para Fujimori se aplican a su Némesis

La premier Aráoz acaba de declarar: “¿Estamos esperando que la gente se muera en la cárcel? Yo prefiero que las personas que hubieran cometido delitos y estén delicados mueran en su casa, con su familia. Esto no es venganza.” Consecuentemente con ese planteo ella debería liberar a muchos otros presos, incluyendo a Abimael Guzmán y Víctor Polay, quienes ya llevan más de un cuarto de siglo en la cárcel.

Caso Guzmán

En comparación a Alberto Fujimori, Guzmán es 4 ½ años mayor (ya cumplió 83 años), le duplica en el tiempo que lleva bajo rejas (supera los 25 años) y vive en condiciones carcelarias mucho peores (confinamiento con limitadas visitas, mientras que Fujimori tenía comodidades y visitas diarias).

Kuczynski dijo que no quería ver morir en la prisión a un ex presidente. “Gonzalo” nunca fue electo como tal, pero sí fue proclamado por decenas de miles de sus militantes como el “Presidente” de la “República Popular del Perú”, la cual reclamaba tener “zonas liberadas” desde la frontera norte a la del sur.

El problema con Guzmán es que él simboliza al “terrorismo” y desde que en 1990 Fujimori implantó el actual modelo económico monetarista él se ha convertido en el “cuco” que sirve de pretexto para desarrollar toda una serie de medidas sociales.

La premier Aráoz dijo que se debería tomar como modelo a lo sucedido en Colombia y Sudáfrica donde se liberaron a líderes sentenciados o detenidos como “terroristas”. En estos casos los subversivos pasaron a ser administradores del sistema ya sea como presidentes, ministros o parlamentarios.

¿Dejar que se muera entre rejas?

La cuestión está en qué se debe hacer con Guzmán. La gran mayoría de los partidos y medios peruanos estaría dispuestos a celebrar una eventual muerte suya en la prisión como una lección contra el “terrorismo”.

El temor a ser tildados de cómplices del terrorismo ha hecho que muchos, incluso antiguos militantes de la “izquierda revolucionaria” que en su momento rechazaron el derecho del “Estado capitalista” a tener presos “anti-imperialistas”, no quieran saber nada de pedir cualquier clase de amnistía a presos acusados como subversivos, incluyendo también a los del MRTA o del etno-nacionalismo.

El problema que muchos deben pensar es el siguiente. Un Guzmán fallecido en una cárcel peor que la de Fujimori y con más edad y enfermedades que éste a él le daría una imagen de mártir. Su icono podría devenir con el paso de los años en uno como el que algunos presentan al Ché Guevara o a De La Puente. Un eventual martirologio suyo podría servir como inspiración para futuras insurgencias, incluyendo sectores salidos fuera de la periferia senderista o incluso en torno a ésta, incluyendo alas maoístas que pudiesen querer renegar del camino legalizante que representa el Movadef para preparar futuras acciones violentas.

Guzmán desde hace más de dos décadas ha ido logrando desarmar a la propia insurgencia que él inició. Él hoy maneja monolíticamente al senderismo habiéndolo conducido de ser un movimiento armado anti-sistema a ser uno que abiertamente demanda la reconciliación nacional y amnistiar a Fujimori, a Montesinos y a todos quienes les reprimieron duramente.

Cuando el senderismo era un partido tira-bombas predije que éste iba a devenir en un movimiento caza-votos. Esa ha sido la dinámica de muchas guerrillas. El actual vicepresidente boliviano Álvaro García Linera se llegó a levantar en armas en el Titicaca inspirado en el senderismo, y Brasil y Uruguay acaban de tener ex condenados por terrorismo en la presidencia.

Cuando hace un cuarto de siglo yo escribía ello no recibía mucha recepción, pues el senderismo impulsaba violentamente los boicot armados. Hoy seguramente muchos me cuestionarán por plantear que el antiguo maoísmo ultra ayacuchano pueda terminar integrando o apuntalando varios gobiernos peruanos, incluyendo algunos que puedan ser clasificados de derecha, pero esa posibilidad existe.

El senderismo hoy carece de armas y bases sociales. A diferencia de las guerrillas de Irlanda, el País Vasco, Mesoamérica o Colombia, quienes negociaron su legalización teniendo por un lado grupos armados y por otra parte fuertes movimientos electorales o aliados sociales, el senderismo, cuando tuvo presencia militar significativa, rechazó impulsar o apoyar cualquier fuerza electoral o frente con otras fuerzas similares. Entonces, cuando su jefatura fue apresada se quedó sin mayor margen de negociación y con mucho rechazo de posibles aliados en la izquierda o en los sindicatos.

De allí que el senderismo ha pasado de un extremo al otro. De haberse proclamado como el centro de una revolución mundial que incluso iba a derrocar a los gobiernos de China, Vietnam y Cuba (y hasta bombardeaba embajadas “socialistas”) ha terminado convirtiéndose en la única guerrilla “marxista” importante del planeta que se auto-desarma y pide la libertad de todos aquellos que les persiguieron tan ferozmente y que ellos llegaron a tildar de “genocidas”, y, encima, todo ello sin haber logrado liberar a sus principales dirigentes.

El caso boliviano

Poco antes que en el mismo 1992 fuese detenido el jefe del “Ejército Popular de Liberación” del Perú, al sur de la frontera con Puno fue capturado el líder del “Ejército Guerrillero Túpac Katari” de Bolivia. Si bien ambos movimientos tuvieron un similar origen rural radical éstos evolucionaron de manera diferente. Mientras Abimael Guzmán viene sacrificando sus bases ideológicas y militares a fin de mejorar sus condiciones carcelarias, Álvaro García Linera terminó libre y luego como el eterno vicepresidente de Evo Morales y el ideólogo del llamado nuevo capitalismo social andino-amazónico.

Otro espejo del sendero que puede recorrer Guzmán o sus seguidores es ver con lo que pasó con la primera “guerra popular” maoísta ortodoxa andina, la cual se dio una década antes de la que en 1980 se iniciase la del Partido Comunista del Perú (Sendero Luminoso). Al sur del Titicaca se lanzó en 1970 la insurgencia maoísta del Partido Comunista de Bolivia (Marxista-Leninista) basada en la Unión de Campesinos Pobres (UCAPO) de Santa Cruz, la cual integraba a antiguos combatientes del Ejército de Liberación Nacional que 3 años atrás había visto ver fusilado a su comandante Ché Guevara.

Oscar “Motete” Zamora se autoproclamó como el “comandante Rolando” de la primera guerra popular originada en un territorio del antiguo Tawantisuyo, la misma que, al igual que el senderismo, no se dio irrumpiendo contra una dictadura gorila, sino contra un gobierno populista post-dictatorial.

Dicho levantamiento fue sofocado y Zamora acabó preso y deportado. Poco tiempo después creó su propio movimiento electoral y el mismo llegó a ser parlamentario en 1979, 1982, 1989 y 1997, llegando a ser presidente del senado en 1986 gracias a los votos de Paz Estenssoro, quien entonces impuso el shock monetarista más radical de la historia sudamericana. También gracias al apoyo de la derecha boliviana fue 3 veces electo alcalde de su natal Tarija.

Mientras Guzmán por ahora solo plantea amnistiar a Fujimori y a Montesinos, Zamora terminó aliado de quien fue el Pinochet boliviano: el general Hugo Bánzer quien en 1971-77 impuso una brutal dictadura que persiguió a las izquierdas y a los sindicatos y fue parte del Plan Cóndor junto con las demás juntas militares del Cono Sur. En 1989-93 Zamora integró el gobierno de unidad entre Bánzer y el MIR, siendo el ministro de trabajo, y en las elecciones de 1993 fue el vicepresidente de la plancha presidencial de Bánzer.

El futuro del senderismo

Cuando se liberaba a Fujimori, la fiscalía pedía 25 años de cárcel a los abogados de Guzmán y a la cúpula del Movadef, movimiento al que sucesivamente se le ha negado siempre todo derecho a ser legalizado.

Si bien Movadef puede seguir reivindicando a Stalin, Mao y Gonzalo su accionar se ha distanciado de los bombazos, atentados y ejecuciones del senderismo pre-1993. Incluso si se probase que el Movadef recibió dinero de la guerrilla de Artemio esto no le haría tan diferente a muchos otros partidos, incluyendo el Sinn Féin, quien es hoy el principal partido de Irlanda, y quien estuvo liderado por comandantes del IRA y financiado por muchos de sus fondos obtenidos militarmente.

El Movadef no participa como tal en las multitudinarias marchas contra el actual gobierno, el indulto a Fujimori o contra los presidentes corruptos, pues ellos piden la amnistía para todos los presos. Lejos de buscar aparecer como un campeón de dichas luchas sociales, Movadef tiene como eje usar presiones sociales para mejorar las condiciones carcelarias o liberara a presos senderistas.

Por el momento la gran mayoría de los partidos y los medios no están interesados en legalizar al Movadef o indultar a presos senderistas, tupacamaristas o etno-caceristas, por el simple hecho que éstos carecen de mayor base social o electoral.

En el 2011 el Movadef integró una lista legal llamando a votar por Walter Humala, un conocido músico. Pese a que él es primo de Ollanta Humala, quien entonces ganó las presidenciales, el candidato del senderismo solo obtuvo 6,383 votos a nivel nacional postulando para el Parlamento Andino. Esta es una exigua cantidad de votos que no llega ni a la mitad del 0.01% de los 16,7 millones de sufragios depositados entonces.

A fin de romper su aislamiento Guzmán podría tratar de revisar su actual política. Por un lado podría dejar de pedir la amnistía para Montesinos, Humala y Toledo a fin de ligarse al masivo movimiento popular anti-corrupción y fortalecer sus propia inserción social, aunque ello implicaría tirar por la borda su actual consigna central (“Amnistía General”).

De otra parte, Guzmán podría querer negociar una rendición aún mayor y ofrecer sus servicios como un eventual apoyo al actual gobierno tan debilitado o a un eventual cogobierno entre éste y el fujimorismo. Si Zamora, el líder de la guerra popular alto-peruana, terminó como vice del ex dictador Bánzer, no podría extrañarnos que varios senderistas acaben en esa línea.

El propio Kuczynski ha llegado a plantear varias veces el derecho de presos muy mayores a acabar sus días en casa, aunque sea en prisiones domiciliarias. Moverse en esa dirección o en la de indultar a Guzmán le podría brindar la imagen de ser ese “abuelo bonachón” que su abogado Borea le ha querido pintar, el mismo que sabe perdonar a sus enemigos, puede dar paso a un clima contra quienes quieren poner bajo rejas a varios ex gobernantes por delitos de corrupción e incluso podría ayudarle a que Guzmán, tal como hoy lo hace Fujimori, llame a sus militantes a darle cierto apoyo.

El problema, sin embargo, está en que ello, por el momento, le puede generar más rechazos que réditos. A quienes quieren impulsar una agenda neo-liberal y un contubernio entre Kuczynski y Fujimori les es más útil seguir estigmatizando al “terrorismo”.






viernes, 29 de diciembre de 2017

EL PERÚ EN CRISIS, ENTRE LA VACANCIA Y EL INDULTO




Estimados amigos:
Los saludamos y a Dios gracias por haber superado tamaño problema del desmedro a la institucionalidad democrática.
Los antecedentes de esta conspiración tienen sus orígenes en la pérdida de las elecciones presidenciales de Keiko Fujimori. El fujimorismo al perder las presidenciales, tuvo el consuelo de alcanzar una mayoría apreciable en el congreso de 72 escaños del total de 130 miembros.
Esta impresionante mayoría le valió a Keiko Sofía Fujimori comunicar al país que el fujimorismo gobernaría desde el congreso de la república. Su consuelo al no haber sido elegida presidenta, tomó la decisión con su clan dirigencial de gobernar el Perú desde el congreso.
De esa manera Keiko Sofía asumía informalmente la condición de sentirse presidenta y jefa del gobierno; pero ella y su clan no analizaron, o mejor no se dieron por enterados que la candidata no era ni es líder, y que solamente pasa por ser la caudillo de un partido en que trabajó mucho en organizarse e invirtió mucho dinero, para formar dicho partido, con el ánimo de que no podían ser derrotados; pero, quienes organizaron fuerza popular tampoco se dieron por enterados que el movimiento no era producto de una elite, razón por la cual carecían de ideología que a la vez sustentara sus conocimientos en política nacional e internacional como para rivalizar con las otras agrupaciones. 
A Keiko Fujimori nada le impidió decidir que, a través del congreso de la república, donde tenía una contundente mayoría, que en esta condición le permitía al fujimorismo manejar el congreso; la actitud tomada se compatibilizaba con la calidad de democracia peruana de precaria y mediocre, a pesar de los  dieseis años de cuatro elecciones presidenciales, falta mucho para que en el Perú se desarrolle una verdadera democracia, esto porque no existen los grupos políticos organizados y que hayan trabajado para fortificar la democracia.
Esta última condición también permitiría la aventura de Keiko Sofía de sentirse una mandamás, pudiendo en primer lugar mostrar su fuerza destinada a golpear al ejecutivo de PPK trayendo abajo a sus ministros; y después buscaría demostrar de como el congreso en sus manos podía jaquear al ejecutivo  y buscar en él que se sintiera débil, meciéndolo y engañándolo, para llegar a acuerdos de gobernabilidad.
Así, poco a poco la señora Fujimori se cobraba la revancha, y su poder también arremetía contra los otros poderes públicos, preparándose para acusar, por ejemplo tanto al Fiscal de la Nación, como a cuatro miembros del Tribunal Constitucional, tanto es así que se comienzan los procesos de fiscales y vocales del TC; parecería que las cosas estaban estudiadas como para concretarse las acusaciones respectivas.
Sin embargo, en ese camino también se encontraba el presidente PPK que infortunadamente no quería asistir a la comisión investigadora de Lava Jato, esta inasistencia dio motivo a que el presidente fuera envuelto en la figura de la vacancia, acusándolo de haber caído en incapacidad moral permanente.
Es decir, PPK por mentir y confundir por su conducta de hace doce años al contrariar la distinción entre funcionario público y empresario privado, y por consiguiente, había sido un aprovechado al tomar contratos de servicios que finalmente se pagaban con fondos del presupuesto público, agravó su situación de que esas contrataciones se hacían gracias a la principal empresa brasilera Odbrechet, a la que la fiscalía peruana la situaba como la repartidora de sobornos y coimas hacia los funcionarios estatales.
La vorágine del acontecimiento que acusaba a PPK llegaba a su clímax, su vacancia resultaría inminente no solo de parte de Fuerza Popular que era la más decidida, hasta plazo le dio para que renunciara; al pedido de vacancia se sumaron los otros grupos políticos en el congreso: caso de los apristas; la izquierda tradicional del llamado frente amplio (ahora disminuido); nuevo Perú; alianza para el progreso; y algunos miembros destacados de acción popular.
La suerte de la vacancia estaba echada y rodaría la cabeza del presidente PPK, los mentores de la vacancia en especial del fujimorismo atacaban con vehemencia, sin calcular las consecuencias; sin embargo, los medios de comunicación repensaron su presencia en y por la vacancia, y fueron dando pasos atrás, el ejecutivo de los peruanos por el cambio daba muestras de buscar asesoramiento, capaz de traer abajo los argumentos de quienes veían que PPK era un lobbista de siempre acostumbrado a ganar dinero y poder.
Llegó el día de la acusación y del juicio en el pleno del congreso, y contra todas las virtualidades, salió perdiendo el pedido de vacancia. Las razones de la anti vacancia no sólo se sustentaba en el riesgo de la estabilidad y de la economía que mostraba signos de recuperación del Perú; sino también se retrotrae a que los votantes a favor de vacar a PPK, sus intereses políticos obligan estudiar el asunto, produciéndose un marcha atrás. El costo de desaparecer y convocar a elecciones generales apuntó al peligro de convocarse a elecciones generales después de la vacancia presidencial y la renuncia de los dos vicepresidentes.
Los del frente amplio habían manejado a favor de la vacancia, si bien lo hicieron desordenadamente, su decisión fue unánime, primaría el voto por dicha vacancia; los del nuevo Perú fueron analíticos y prefirieron retirarse sin participar en votar; no todos los apristas y acciopopulistas aceptaron votar por la vacancia y se dividieron absteniéndose. Los de APP de casi ocho asistentes, sólo dos votaron por el si. Este primer ajuste sería desfavorable porque la abstención tenía una fuerza de votos inesperada.
La sorpresa de que los fujimoristas mantenían su disciplina se derrumbó, Kenyi Fujimori convenció con la ayuda de su padre Alberto Fujimori que de esa inamovible mayoría, diez votos se decidirían por la abstención, con lo cual la votación por la vacancia sólo tuvo 78 votos a favor y no alcanzaba la meta calificada de los 87 y más votos.
Este hecho puso en evidencia que fuerza popular (FP) no era tan fuerte, ni tenía la rigurosidad de la cohesión de partido, era y es tan frágil como el resto de las organizaciones, a no ser que medie un clientelismo político que de seguir habrá de costar trabajo esmerado y mucho dinero. Estamos ante el inicio del fracaso de una de las aventuras fujimorista y la de Keiko Sofía. 
Se dirá que los acuerdos por la puerta de atrás y por lo bajo entre los que no querían la vacancia respondía a que 10 rebeldes no dieron los votos necesarios, lo que ha tenido un costo para conseguir el indulto al reo Alberto Fujimori, lo que sería un precio político por considerar, con las consecuencias que abonarían a todos los grupos políticos del parlamento y del ejecutivo.
Sin embargo, el ver llorar a una parlamentaria fujimorista después del evento que se abstuvo en la votación final de la vacancia, trae consigo que se produjo un desembalse, es de anotar que se rompió en el fujimorismo las amarras de la represión que existía en sus filas, también se observa que había motivos para liberarse y salir de una organización inflexible que demuestra el temperamento tremendamente autoritario, lo que por cierto siempre ha estado presente, tomando en cuenta también que ese autoritarismo se expresa en el tipo de expresiones, para atacar con patonezca vehemencia a quienes dudaban, en este caso de la vacancia.
Una organización que más de las veces no calcula las consecuencias de sus acciones, ha sido otra forma de la contra manifestación de no ser un válido partido con altura discrecional y menos de raigambre democrática, que presta a la duda generalizada de que no llegue a ser un partido democrático.
Esto perjudica también a la política peruana, pues, el movimiento en su cúspide y a nivel de sus congresales no puede resistir cuando se produce alguna disidencia. Los años de trabajo para glutinar y ganar las representaciones en el congreso se habrán de caer. La situación queda entre ¿la huida y el desembalse? Jugándose su reducción y/o su desaparición.  
Estarán equivocados quienes creen en que la dirigencia “elitista” se recuperara, el simplismo de asustar porque son más fuertes, mostrando sus raíces autocráticas, el no tener cuadros de gobierno con ideología y objetivos para  entender que su comportamiento no puede seguir, porque es la organización que pertenece y hasta el momento le corresponde defender al neo conservadorismo y al neoliberalismo económico sumando autoritarismo y corrupción, teniendo en cuenta sus antecedentes que puso el fujimorismo en la década del 90. Fujimori tuvo gobiernos de las calificados de autocráticos como de una extensa actividad corruptora de instituciones y personas.
Estas consideraciones por las que se incluyen el manejo partidario de fuerza popular y del fujimorismo en general al aparecer como una sola organización o llegará a disgregarse, y en que medida esto favorece al Perú que decide ingresar al grupo de países de mayor intensidad democrática.  
Insistiendo que FP y los fujimoristas al ser recalcitrantes no compatibilizan con lo nuevo que haga posible el progreso en el Perú, se sitúan fuera de una república con historia constitucional y que después de casi doscientos años desea el régimen que por lo menos milite en la democracia política, y cerrando el círculo no se toma en cuenta lo que los egregios del siglo XX buscaban de que queremos Patria. Esto último parece que los fujimoristas y otros ciudadanos como PPK no están reflexionando sobre lo que representa patria, democracia y Estado soberano.
Surco, 28 de diciembre de 2017                              Fernando Arce Meza

lunes, 25 de diciembre de 2017

OSCAR UGARTECHE: FUJIMORI INDULTADO




Oscar Ugarteche

ALAI AMLATINA, 25/12/2017.- El espejo peruano ha terminado por reflejar que la corrupción política y desintegración nacional ha llegado a su máxima expresión. Después de hacer un esfuerzo por no vacar a un presidente que ganó “por un pelo”, y haberlo rescatado por “otro pelo” con el retiro de 10 votos de la izquierda, se ha sabido que en realidad había una maquina en marcha al menos desde octubre del 2017 para liberar a Fujimori. Es posible que el pedido de vacancia fuera parte de la escenografía de esa maquinaria. Pedro Francke ha circulado un texto dando precisiones procesales y el Ministerio de Justicia, donde el Ministro es el Fujimorista Enrique Mendoza, negó el 22 de diciembre la existencia del informe de la junta médica que estaba circulando en las redes. Mientras Mercedes Araoz salió a la prensa a decir, el mismo 21 de diciembre, que en el gobierno de PPK “los indultos no se negocian”. Lo cierto es que bajo el premierato de Araoz se organizó la trama que involucró al Ministerio de Salud y al Ministerio de Justicia y que ambos comenzaron el 11 de octubre a mover personas a cargos vitales para este indulto tramposo. Kuczynzski, desde setiembre del 2017, venía anunciando su deseo de liberar a Fujimori como una manera de obtener el apoyo del fujimorismo en el congreso, y el cambio de gabinete se entendió que iba en esa dirección.

El ministro de Justicia Enrique Mendoza, asumió el cargo el 11 de setiembre y entonces se dijo que eso era para liberar a Fujimori. Se escribió entonces que “Una de las razones por las que la designación de Enrique Mendoza ha sido cuestionada es porque algunos especulan que el reemplazo de Marisol Pérez Tello se debe a la oposición de la ex ministra de Justicia a un eventual indulto a Alberto Fujimori.

Según Pérez Tello, al expresidente peruano no le correspondería un indulto común ya que fue condenado por crímenes considerados de lesa humanidad. La única posibilidad para que Fujimori salga de prisión, de acuerdo a la exministra, sería otorgarle un indulto humanitario si es que se comprueba que tiene una enfermedad que lo amerite.” http://altavoz.pe/2017/09/18/27551/perfil-quien-es-enrique-mendoza-el-nuevo-ministro-de-justicia-

Con el Ministro de Justicia adecuado para la liberación de Fujimori, éste cambió la Comisión de Gracias Presidenciales un mes después de llegado al cargo. La Comisión de Gracias Presidenciales fue cambiada el 12 de octubre del 2017 cuando se nombraron nuevos presidente y miembros liderado por Orlando Franchini Orsi de 92 años. Franchini renunció seis días después y fue sustituido por el vice ministro de Justicia Juan Falconi Gálvez el 7 de noviembre. El Ministerio de Justicia estaba listo para firmar el indulto.

En paralelo, el 11 de setiembre asumió el ministerio de Salud el Vice Almirante (r) Fernando D’Alessio. Igualmente el 11 de octubre, en simultáneo con el Ministerio de Justicia, cambiaron al Director de redes integrales de salud Lima Este. Lima Este es la zona donde se encuentra el penal donde estaba Fujimori. Puso en el cargo a Luis Champin Loli, un ex – marino que no sabe nada de salud pública ni de gerencia de servicios de salud. El objetivo de Champin era nombrar una junta médica conformada por el médico de Fujimori, Juan Postigo Díaz, y por otros dos: Víctor Amado Sánchez y Guido Hernández Montenegro para tener un informe favorable al indulto por razones humanitarias sin consultar al Colegio Médico o a alguna de las sociedades de especialistas médicos en los temas que afligen a Fujimori.

El Ministro D’Alessio tuvo un recorrido como director de Centrum de la Católica donde dejó un reguero de juicios y de problemas con numerosos profesores por arbitrariedad. Así, con la misma arbitrariedad la junta médica penitenciaria estuvo conformada por el médico de Alberto Fujimori. La Junta Médica Penitenciara dijo en el 2013 que Fujimori no tenía cáncer terminal. Ahora el informe dice básicamente que Fujimori está anciano y que tiene que ser controlado médicamente por más o menos todo lo que se le controla a la gente mayor. Ese es el argumento humanitario. Liberado por viejo.

Esta trama que involucra dos ministros y dos cargos de tercer nivel cambiados en la misma fecha y que colocó al médico de Fujimori dentro de la Junta Médica Penitenciaria, invalidándola, fue algo coordinado. Ocurrió bajo dos ministros del gabinete Araoz, así es que cuando ella dijo que este gobierno no negocia indultos, es posible que ya supiera como iba este indulto desde antes. En todo caso ella es la responsable política directa y ya renunció debido a eso. Los operadores de Salud y Justicia deberían irse de una vez y el fallo debe ser rectificado y Fujimori regresado a la cárcel. ¿Quién coordinó la trama?

PPK, si tuviera sangre en la cara, renunciaría, pero ya se sabe que su única motivación es el dinero y el poder.  Los que votamos por él en la segunda vuelta fuimos engañados. De qué importa un buen profesional que nunca dice la verdad. De qué importa un Presidente (otro más) que solo miente para tener más poder. Dijo que siempre fue honesto. Esta acción lo ha confirmado como mentiroso y tramposo, arrogante y vano. Es una basura.


- Oscar Ugarteche, economista peruano, es investigador titular del Instituto de Investigaciones Económicas UNAM (México), SNI/CONACYT, Coordinador del proyecto Obela www.obela.org.