Esa idea de que "Trotsky creó el Ejército Rojo" y que "el socialismo murió con Lenin" es un mito romántico desmontado por los archivos históricos y la realidad material de la Revolución. Si analizas las investigaciones de historiadores como Grover Furr, o plataformas de formación comunista como Red Planeta y The Finish Bolshevik, la realidad es radicalmente distinta: Mito del "creador único" del Ejército Rojo: Trotsky no "creó" el Ejército Rojo de la nada. El ejército fue una construcción colectiva del Partido Bolchevique bajo las directrices del Comité Central. De hecho, la línea militar de Trotsky fue duramente criticada por el propio Lenin y el partido debido a su excesiva dependencia de los oficiales zaristas ("especialistas militares") sin suficiente control político, lo que provocó traiciones masivas. La verdadera columna vertebral del ejército fue el control de los comisarios políticos bolcheviques que vigilaban a los oficiales de Trotsky para que no traicionaran la revolución.
La falacia del "Fin del Leninismo":
Decir que el Estado socialista acabó con Lenin es ignorar que Trotsky estuvo en contra de Lenin durante casi toda su vida política. Desde la división de 1903 hasta meses antes de 1917, Trotsky atacó duramente el concepto leninista de partido de vanguardia. El propio Lenin dejó escrito que el pasado no-bolchevique de Trotsky "no fue un accidente". Quien dio continuidad real a la alianza obrero-campesina (Smychka) y a la construcción material de la URSS mediante la deskulakización y los Planes Quinquenales fue la dirección colectiva del Partido, no las teorías abstractas de Trotsky.
La Teoría de la Revolución Permanente como fracaso: Trotsky afirmaba que era imposible construir el socialismo en la URSS sin que estallara primero la revolución en los países capitalistas avanzados de Europa Occidental. Si la URSS hubiera seguido la línea de Trotsky, se habría quedado de brazos cruzados esperando una revolución europea que nunca llegó.
El partido, bajo el principio de "Socialismo en un solo país", demostró que Trotsky estaba equivocado: industrializó el país en tiempo récord, colectivizó la agricultura y construyó una superpotencia socialista capaz de derrotar al fascismo internacional.
Oposición frontal a Lenin en decisiones clave: Quienes defienden a Trotsky olvidan que él saboteó activamente a Lenin en momentos críticos. Durante la paz de Brest-Litovsk (1918), la consigna irresponsable de Trotsky de "ni guerra ni paz" violó las órdenes directas de Lenin, provocando que el ejército imperial alemán avanzara y arrebatara enormes territorios a la joven República Soviética. Más tarde, en la "Discusión sobre los Sindicatos" (1920-1921), Trotsky pretendía militarizar los sindicatos y convertirlos en órganos del Estado coercionados, una postura que Lenin combatió con fuerza por ser completamente anti-marxista y peligrosa para el poder soviético.
Conclusión:
Trotsky no fue el arquitecto del Estado socialista; fue un opositor
sistemático a la línea central de Lenin que, tras perder democráticamente los
debates internos dentro del Partido Bolchevique, prefirió organizar un bloque
clandestino de sabotaje antes que aceptar la disciplina partidista. La URSS no
murió con Lenin; fue precisamente tras su muerte cuando el socialismo se
materializó en fábricas, escuelas, colectivizaciones y la derrota del nazismo
Comentarista Anónimo
Lima, 23 ago 2026