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sábado, 26 de diciembre de 2020

REFLEXIÓN EMPÍRICA SOBRE INCREMENTO DE SALARIO



Nuestro país requiere de un cambio profundo y urgente, nadie de los postulantes, en las próximas elecciones, lo hará, estoy, absolutamente, convencido de ello. Conozco “sus” planes de gobierno, que no lo tienen.

 

Muy breve grafico, si aumentaran el salario a toda la clase trabajadora y, especialmente, a los compatriotas de la agroindustria que, hoy, reclaman con justicia un incremento a su mísero salario. El impacto es considerable, veamos este caso empírico:

 

Con S/ 930.00, (el mínimo) por ejemplo, yo compro una lata de leche semanal, para toda mi familia; que, ciertamente, es muy insuficiente. Si aumentan mi salario a S/ 1, 300.00*, por ejemplo, entonces me dan mayor capacidad de compra y, por tanto, compraré dos latas de leche. Entonces el empresario lechero dirá, se ha duplicado el consumo; y para atender, esta nueva demanda, tendré que utilizar más personal y pone, un letrero, en la puerta de su fábrica "Se Necesita Personal"; pero, a su vez, él no hace todos los insumos, piezas y partes; las etiquetas las hace la imprenta, entonces, va donde la imprenta y le dice necesito el doble de etiquetas, el de la imprenta dice, con esta cantidad de personal no voy a poder atender este nuevo pedido y pone en la puerta de su imprenta "Se Necesita Personal", que a su vez requiere papel, tinta, etc, etc, y en cada eslabón de esta cadena productiva sucede igual y todos ellos pondrán en la puerta de sus establecimientos “Se Necesita Personal”. Y así se repite en toda la actividad económica del país (agricultura, agroindustria, industria, comercio, etc, etc.).

 

Ahora bien, el empresario de la leche paga más impuestos, lo mismo que el de la imprenta, y en toda la cadena productiva, pagarán más impuestos. De manera que, las arcas del Estado, se verán, también, incrementado sus ingresos que lo destinará para aumentar el pago a sus médicos, policías, y, también para construir colegios, hospitales, carreteras, etc, etc, y en cada una de esas obras genera fuentes de trabajo. !Un verdadero círculo virtuosos de la economía!. !Más inversión en la economía, del país!

 

Además, un incremento de salario es por cuestiones morales y de dignidad, ¡a mi trabajador! NO LO MATO DE HAMBRE! A mi colaborador, lo tendré contento y feliz y sin hambre, y él colaborará y se esforzará a incrementar la productividad y la producción. Y no lo empujaré y obligaré a que hagan huelga y los mate.

 

Finalmente, un incremento de salarios tendrá consecuencias morales y de dinamización de mi mercado interno (verdadero motor de crecimiento de las economías). 

 

Pero bien, el motivo que estos presidentes, no hacen esto es por la aplicación de un modelo económico nefasto y funesto !NEOLIBERAL! impuesto por el FMI y el Banco Mundial. Veamos:

 

Para tener competitividad internacional tengo que BAJAR EL PRECIO DE MI PRODUCTO y para ello lo más fácil es deprimir los sueldos y salarios y, además, depredar la naturaleza y vivir de los subsidios del Estado. A esto se le llama Competitividad Espuria (falsa y efímera). La verdadera competitividad se logra alcanzando un proceso productivo basado en Ciencia y Tecnología (Competitividad Auténtica). Pero, nuestro país destina a Investigación y Desarrollo (I+D) 0.08% del PBI, mientras Chile destina 0.36%; América Latina y el Caribe destina 0.7% y la OECD 2.34%. Lo que quiere decir que nuestro país destina, a I+D, un porcentaje de 350% menos que Chile; 775% menos que América Latina y el Caribe y un cuantiosos 2,825% menos que los países desarrollados de la OECD. !QUÉ DESGRACIA!

 

Y claro, todo se roban !NO DEJAN NADA!. De los 6 expresidentes consecutivos (1-2-3-4-5-6) anteriores (en esta serie, no hay vacíos) todos están, supuestamente, enjuiciados por robos pero nadie está preso !RECORD MUNDIAL!. Se ríen y están felices y postulan nuevamente a la presidencia de la República o para congresista. ¡HAY PLATA COMO CANCHA! Y claro algunos han cambiado el nombre de su partido para confundir y engañar; otros han cambiado innumerables veces de partido se van de este a oeste y de norte a sur y hasta han buscado su "Vientre de Alquiler". Otros están enjuiciados y dicen no me corro y hasta "renuncian" a su sueldo de parlamentario cuando tienen un apetitoso sueldo de pensionista; y otros no están ni un segundo de tiempo en la cárcel y se enferman y evaden en una clínica "Dizque están enfermos" porque ya fueron avisados anteladamente de su captura, por otro mafioso; y el otro . . . y el otro . . . y el otro . . . y el otro, y . . . de nunca acabar. 

 

Entonces, compatriota, amigo, vota, en estas próximas elecciones, por aquel que te reprime, por aquel te mata, por aquel que te mata de hambre, por aquel que te roba, por aquel que te impide que tú estudies una carrera, o que tus hijos no puedan estudiar. Por aquel que, en este CORONAVIRUS, colapsan los hospitales públicos, y las clínicas privadas cobren más de un cuarto de millón de soles o cercano a la tercera parte de ese millón y teniendo, además, el índice más elevado, de muertes a nivel mundial. Y nuestros muertos abandonados en los pasadizos de los hospitales envueltos en bolsas negras de basura (como si fueran basura). 

 

¡VOTA POR ELLOS!.

 

Abrazos

Juan Verástegui Vásquez.

*La crisis mundial de 1930 nos recuerda a Milton Friedman con lo que se llamó “el dinero helicóptero”. Ver, también, KEYNES

 

miércoles, 19 de agosto de 2015

¿AGROINDUSTRIALIDAD O AGROECOLOGÍA?





Víctor M. Toledo

Justo dentro de dos semanas la ciudad de México será escenario de un acto estelar de enorme trascendencia. Durante tres días cerca de 50 investigadores, expertos, representantes de organizaciones internacionales y de oficinas públicas y organizaciones sociales del campo, procedentes de 18 países debatirán acerca del dilema alimentario que hoy se ha hecho evidente en todo el mundo. Se trata del Encuentro Internacional sobre Economía Campesina y Agroecología que organiza la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC), junto con otras instituciones, fundaciones y universidades, y que pondrá en el centro de la discusión temas como el diálogo de saberes, las políticas públicas, los movimientos sociales, el cambio climático y la agricultura urbana (ver: www.anec.org.mx). El encuentro resulta relevante porque, a diferencia de otros congresos, en este caso el debate llevará como marco y eje el dilema entre el modelo agroindustrial y el modelo agroecológico de producción, circulación y consumo de alimentos. El primero es impulsado por las políticas neoliberales y su motor explícito o implícito son los agronegocios. El segundo surge desde hace unas tres décadas como una alternativa científica y social de carácter emancipador y ha tenido una enorme difusión e influencia en Latinoamérica, a tal punto que puede hablarse de una revolución agroecológica en la región (https://goo.gl/BrKDyi )

Esta plataforma para la discusión tiene como antecedentes dos descubrimientos (y reconocimientos) cruciales de la FAO, que ponen en tela de juicio tesis mantenidas durante décadas. A partir de estadísticas globales y de los resultados de investigaciones científicas pertinentes y críticas, la FAO vino a mostrar que son los pequeños productores de carácter familiar, ensamblados o no en comunidades tradicionales, quienes generan la mayor parte de los alimentos que hoy consume una población de 7 mil millones. Ello llevó a esa organización a declarar 2014 Año de la Agricultura Familiar. La creencia dominante era que los alimentos procedían mayoritariamente de la agricultura industrializada y basada en máquinas, agroquímicos, transgénicos, petróleo y un modelo de especialización productiva que reduce o elimina la diversidad biológica y genética. Los datos reportados contradicen esa creencia, confirmando la veracidad de estudios científicos que revelaban la mayor eficacia ecológica y económica de la pequeña producción familiar y/o campesina por sobre las grandes y gigantescas empresas agrícolas, tal como lo mostraron los estudios de P. Rosset (1999), F. Ellis (1988) y de quien esto escribe (2002).

A la posición de la FAO se vino a sumar un estudio de la organización civil Grain que ajusta las cifras en función de la propiedad de la tierra. El estudio de Grain (2009) es contundente: los pequeños agricultores del mundo producen la mayor parte de los alimentos que se consumen con sólo 25 por ciento de la tierra agrícola y en parcelas de 2.2 hectáreas en promedio. Las otras tres terceras partes del recurso tierra están en manos de 8 por ciento de los productores: medianos, grandes y gigantescos propietarios como hacendados, latifundistas, empresas, corporaciones, que por lo común son los que adoptan el modelo agroindustrial. Esto hizo retornar a la mesa de las discusiones internacionales un tema vetado por peligroso: el de la equidad o justicia agraria, la inaplazable necesidad de reformas agrarias por todo el mundo.

A las revelaciones de la FAO y Grain siguió algo más. El Grupo ETC hizo visible la existencia de dos sistemas diferentes de producción, circulación, transformación y consumo de alimentos en el mundo: el agroindustrial, que conforma cadenas, y el premoderno, basado en las redes tradicionales que han existido y se han actualizado de acuerdo con las circunstancias de cada región y país. El modelo agroindustrial habla de una cadena alimentaria, con Monsanto en un extremo y Walmart en el otro, una cadena sucesiva de empresas agroin­dustriales, fabricantes de insumos (semi­llas, fertilizantes, pesticidas, maquinaria) y tecnologías diversas como los organismos genéticamente modificados (transgénicos), vinculadas con intermediarios, procesadores de alimentos y comercian­tes al menudeo. Sin embargo, la mayor parte de los alimentos en el mundo no siguen el camino de la ca­dena; los alimentos se mueven dentro de múltiples redes: 85 por ciento de los alimentos que se producen es consumido dentro de la misma ecorregión o (al menos) dentro de las fronteras nacionales. Y la mayor parte se cultiva fuera del alcance de la cadena de las multinacionales (ETC, 2009). A diferencia del modelo agroindustrial, la agroecología toma como punto de partida estas redes tradicionales y la experiencia ganada durante casi 10 mil años de experimentación agrícola y pecuaria por los actuales pequeños productores campesinos, indígenas, horticultores, pequeños ganaderos y pescadores artesanales.

La producción suficiente de alimentos sanos, nutritivos, baratos y accesibles es uno de los eslabones claves en el equilibrio entre la población humana y los recursos y servicios de la naturaleza, porque de ello depende no sólo la salud, sino la supervivencia de la especie y la salud o equilibrio del ecosistema planetario. El modelo agroindustrial pone en entredicho todo el andamiaje de la civilización moderna y requiere repensar los principales postulados y valores del mundo actual, y en el caso de la generación de alimentos debe considerar un cambio radical tanto en los modelos de producción como en la totalidad del sistema alimentario. No solamente se debe saber coexistir con la naturaleza y sus procesos en todas las escalas, como sugiere la agroecología; también debe partirse del rico bagaje y experiencia de las culturas rurales, pues no se puede construir una modernidad duradera más que a partir de la innovación y perfeccionamiento de lo que ya existe, no de su supresión u olvido. Estamos entonces ante un cambio de paradigmas, ante una metamorfosis civilizatoria, y como hemos visto, el debate alimentario no escapa a ello.