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miércoles, 3 de diciembre de 2025

ELECCIONES: ¿DEL 2014 AL 2026 HABRÁ CAMBIADO LA IZQUIERDA EN EL PERÚ?

 


 Nota: Ingresamos a la recta final del 2025 y las campañas de los partidos inscritos para las elecciones 2026 marchan a todo vapor. De un total de 43 partidos habilitados para participar en las elecciones se han conformado cinco alianzas formadas por 11 organizaciones.

La izquierda se presenta con una variopinta de símbolos y mascaradas de organizaciones que dicen representar a la izquierda. El Frente Amplio ha sido reemplazado por la alianza Venceremos (Nuevo Perú por el buen vivir – Voces del pueblo y otros advenedizos de última hora). Asimismo, participa Juntos por el Perú entre otras organizaciones que pretenden explotar la figura del ex presidente Pedro Castillo, privado de sus derechos políticos.

Todos estos partidos políticos asumen la defensa del orden establecido y se someten a las reglas electorales que garantizan que el poder político real siga en manos de la gran propiedad financiera, comercial, agraria y de los medios de comunicación.

Sin embargo, vivimos tiempos de cambios y nuestro pueblo trabajador ya no cae tan fácilmente en el engaño electoral. El rechazo a la democracia del capitalismo está calando hondo en la conciencia de nuestros hermanos. El repudio generalizado al Congreso, sirviente de la gran empresa, replantea la utilidad de esta institución para los intereses del 99 % de los peruanos. La reorganización de la sociedad peruana esta entre las prioridades que articule redes pueblerinas, distritales, provinciales y nacionales sobre la base de nuevos municipios, donde el poder emane de decisiones colectivas que coloque como sus representantes a quienes trabajan todos los días por el bienestar de sus comunidades. Una nueva forma de gobernanza que se base en la meritocracia y la organización de la sociedad desde sus formas más simples de organización en el campo y la ciudad hasta un gobierno altamente centralizado, es la tarea autoimpuesta de nuestro pueblo trabajador. De esta reorganización de las arterias del Perú deberá nacer la organización que lidere la marcha por el socialismo peruano.

Reproducimos líneas abajo el punto de vista de Ramón García Rodríguez sobre la izquierda peruana en las dos últimas décadas del presente siglo.

01/12/2025

TacnaComunitaria

 

IZQUIERDA PROTESTATARIA

PANORAMA ACTUAL

 

            ¿Qué futuro le aguarda a nuestro país con la izquierda protestataria? Como en otros países de nuestra América Nativa, es menester deslindar los campos de modo resuelto y definido entre izquierdismo y Socialismo.

            Apenas regresado del exilio, JCM señalaba que “Hay una Internacional Obrera reformista, colaboracionista, evolucionista y otra Internacional obrera maximalista, anti colaboracionista, revolucionaria. Entre una y otra ha tratado de surgir una Internacional intermedia, pero que ha concluido por hacer causa común con la primera contra la segunda. En uno y otro bando hay diversos matices; pero los bandos son neta e inconfundiblemente sólo dos. El bando de los que quieren realizar el socialismo colaborando políticamente con la burguesía; y el bando de los que quieren realizar el socialismo conquistando íntegramente para el proletariado el Poder político” (15.06.23)

            Así está documentado el claro deslinde entre izquierdismo y Socialismo.

            Explicando el porqué de este deslinde, JCM en una u otra oportunidad señala que “La capacidad de comprender el pasado es solidaria de la capacidad de sentir el presente y de inquietarse por el porvenir. El hombre moderno no es sólo el que más ha avanzado en la reconstrucción de lo que fue, sino también el que más ha avanzado en la previsión de lo que será”; subraya que “No se puede afirmar hechos e ideas nuevas si no se rompe definitivamente con los hechos e ideas viejas”, y puntualiza que “El pasado, sobre todo, dispersa, aísla, separa, diferencia demasiado los elementos de la nacionalidad, tan mal coordinados, tan mal combinados, tan mal concertados todavía. El pasado nos enemista. Al porvenir le toca darnos unidad” ¿No ocurre así hasta ahora?

            La izquierda protestataria rechaza el Socialismo por ser idea “extranjera” Pero JCM aclara que Frecuentemente se oyen voces de alerta contra la asimilación de ideas extranjeras. (…) Podrían acusar una mera tendencia proteccionista, dirigida a defender los productos de la inteligencia nacional de la concurrencia extranjera. Pero los adversarios de la ideología exótica sólo rechazan las importaciones contrarias a su espíritu conservador. (…) Se  trata, pues, de una simple actitud reaccionaria, disfrazada de nacionalismo. (…) Pero todas estas afirmaciones son demasiado vagas y genéricas. No demarcan el límite de lo nacional y lo exótico. Invocan abstractamente una peruanidad que no intentan, antes, definir” ¿No ocurre así hasta ahora?

            La izquierda protestataria tiene sus matices. JCM señala que “En el haber de nuestra generación se puede y se debe ya anotar una virtud y un mérito: su creciente interés por el conocimiento de las cosas peruanas. (…) La voluntad de renovación que posee a la humanidad se ha apoderado, poco a poco, de sus hombres nuevos. Y de esta voluntad de renovación nace una urgente y difusa aspiración a entender la realidad peruana” Pone aparte un ejemplo: “Conocí, entonces, en este ambiente, bajo esta luz, a Don Pedro López Aliaga. Pronto nos estimamos recíprocamente. Mi temperamento excesivo, mi ideología revolucionaria, no asustaban a Don Pedro. (…) No he conocido, en la burguesía peruana, a ningún hombre de tolerancia tan inteligente”

            Por otro lado, “Los intelectuales, en su mayor parte, componían una sumisa clientela de los herederos o los descendientes de la feudalidad colonial. Los intereses de esta casta les impedían descender de su desdeñoso y frívolo parnaso a la realidad profunda del Perú. Y quienes se rebelaban, instintiva o conscientemente, contra estos intereses de clase, no hundían tampoco la mirada en la realidad social y económica. Su ideología -o su fraseología- se alimentaba de las abstracciones de la literatura de los Derechos del Hombre y del Ciudadano” ¿No ocurre así hasta ahora?

            Por eso puntualizaba que “El pensamiento revolucionario, y aun el reformista, no puede ser ya liberal sino socialista. El socialismo aparece en nuestra historia no por una razón de azar, de imitación o de moda, como espíritus superficiales suponen, sino como una fatalidad histórica. Y sucede que mientras, de un lado, los que profesamos el socialismo propugnamos lógicamente y coherentemente la reorganización del país sobre bases socialistas y -constatando que el régimen económico y político que combatimos se ha convertido gradualmente en una fuerza de colonización del país por los capitalismos imperialistas extranjeros-, proclamamos que éste es un instante de nuestra historia en que no es posible ser efectivamente nacionalista y revolucionario sin ser socialista, de otro lado no existe en el Perú, como no ha existido nunca, una burguesía progresista, con sentido nacional, que se profese liberal y democrática y que inspire su política en los postulados de su doctrina” ¿No ocurre así hasta ahora?

            En Aniversario y Balance de la histórica revista Amauta, JCM señala que “El trabajo de definición ideológica nos parece cumplido”; que Amauta “En la segunda jornada no necesita ya llamarse revista de la ‘nueva generación’, de la ‘vanguardia’, de las ‘izquierdas’. Para ser fiel a la Revolución, le basta ser una revista socialista” Aún más, aclara que “‘Nueva Generación’, ‘nuevo espíritu’, ‘nueva sensibilidad’, todos estos términos han envejecido. Lo mismo hay que decir de otros rótulos: ‘vanguardia’, ‘izquierda’, ‘renovación’. Fueron nuevos y buenos en su hora. Nos hemos servido de ellos para establecer demarcaciones provisionales, por razones contingentes de topografía y orientación. Hoy resultan ya demasiado genéricos y anfibológicos. Bajo estos términos comienzan a pasar gruesos contrabandos. La nueva generación no será efectivamente nueva sino en la medida en que sepa ser adulta, creadora”

            ¿Por qué izquierda protestataria resulta, en contenido y forma, un concepto demasiado genérico y anfibológico? Porque “En los últimos lustros, el mundo ha asistido al accidentado y acelerado tramonto del pensamiento liberal, individualista, que después de sus extremas expresiones anarquistas ha renegado, por reacción contra el socialismo, sus fundamentos dinámicos y revolucionarios. Habría que buscar a sus legítimos continuadores en Benedetto Croce y Bertrand Russell, para quienes el socialismo sucede históricamente al liberalismo, como principio de civilización y progreso”; porque “Si no son muchos los liberales que asumen la misma actitud es porque casi la totalidad de los liberales que aún quedan, milita en el campo socialista y carece de título y motivo para hablar en nombre del liberalismo”; y porque “Paralelamente a este proceso, se ha desarrollado el de la afirmación y esclarecimiento de un espíritu y un pensamiento genuinamente socialista”

            Han pasado décadas y por fin en nuestro medio se parte nuevamente de la afirmación y esclarecimiento de un espíritu y un pensamiento genuinamente socialista. Del Pensamiento del Amauta Mariátegui, del Camino de Mariátegui, de la lucha por un Perú Integral.

            Han pasado décadas y el deslinde sigue vigente. Respecto al Frente Unido para la actividad electoral, no es poca la experiencia al respecto en cada etapa histórica de nuestro país. El medio siglo pasado tiene no poca experiencia al respecto. Es necesario hacer el balance de lo actuado, lo que será muy útil en este quinquenio del Centenario.

            Hace nueve años, un conocido Activista de las redes informáticas presentó al suscrito un ejemplar de programa, solicitándole su comentario. La respuesta fue:

PROGRAMA DEL FRENTE AMPLIO

            N.N.:

            Me intereso por los programas y planes de las organizaciones políticas. Sería bueno tener siempre a la mano los programas y planes presentados en el medio siglo pasado, por lo menos, tanto en el país como en el exterior. Eso facilita el análisis y comprensión del tema.

            Por eso le agradezco mucho el envío del Programa del FA (24 páginas) Sin embargo, no recuerdo haber leído antes un documento tan bien presentado, pero tan mal redactado, por decir lo menos. ¿Será por el apremio ante el cercano proceso electoral?  No obstante, aunque no acostumbro comentarios específicos al respecto, cumplo con su pedido. Entonces, veamos.

01. La Presentación no coincide con el contenido. Señala que el texto ha sido dividido en cuatro capítulos (1, 2, 3, 4) Pero no los desarrolla en números sino en letras (A, B, C), faltando el cap. 4 que, por supuesto, no está incluido en el cap. 3 (C)

02. El cap. 1 (A) señala primero los “puntos centrales inmediatos... (los primeros cien días)” Pero los desarrolla como: “A. Puntos centrales e inmediatos...” (Con la conjunción e y sin “los primeros cien días” Y si de los “6 ejes estratégicos” del cap. 3 (C) sólo se desarrollan tres, ¿será todo esto porque el documento está incompleto o por simple sustracción de materia?

03. Los “puntos centrales” son 5, pero se desarrollan en 6, duplicando el punto 3. El primer punto 3 (Participación ciudadana para cambiar el Estado) no figura en el Sumario. ¿Será un agregado de último minuto? Y ¿se puede cambiar el Estado por simple acto electoral?

04. Los “planteamientos claros y accesibles” se presentan como “Programa y Plan de Gobierno” Pero resulta que, si no se logra el gobierno, “se puede gobernar con todo el pueblo desde las bases” Este es uno de los “aportes” del duo Hardt-Negri y su “Imperio”, muy difundido últimamente. Pero, entonces, ¿qué diferencia hay entre “los lineamientos programáticos, el programa y el plan de gobierno”, si todo concluye en un “programa de acción”?

05. La cuestión del Poder es la clave de todo Programa o Plan. Pero el documento señala que el Estado “ahora está en manos de las mafias y grupos económicos y al servicio del imperio norteamericano” Pero, aun si no lo estuviera, ¿de cuál clase política es este órgano de dominación, o es un Estado por encima de las clases? Y, ¿se podrá lograr el “¿Cambio de modelo, cambio de sociedad” por vía electoral? Bien dice el pueblo que “de eso tan bueno, no dan tanto”

06. Eso de “que paguen más los que más tienen”, ¿no será la versión renovada del “no queremos quitarle la riqueza a quien la tiene sino crearla para el que no la tiene”, del ideario aprista?

07. El documento señala que “es la hora de la izquierda”, término que repite sin cansancio de principio a fin. Sólo en dos ocasiones señala que “nos sentimos socialistas” y que “se inscriben, sin temor ni medias tintas en la visión y horizonte socialista” Pero esto, ¿no será la versión renovada del “nosotros somos de izquierda porque somos antimperialistas”, del ideario aprista?

08. La “flexibilización, intermediación, tercerización” forman parte del recetario del binomio de oro FMI-BM para “las metas del milenio”, y sólo se pretende dorar la píldora señalando que “una persona cambia de ocupación y especialización... según las variaciones del mercado”, todo para terminar en el “trabajo decente” recetario nada menos de la OIT.

09. El punto C corresponde más a un texto de sociología que a un programa o plan. Pero sería bueno aclarar si con términos como “emprendadorismo”, “visión holística” se puede salir de la cátedra para llegar a “las fuerzas sociales que deberán sustentar el gobierno del FA”

10. Con la tríada Política-Partido-Frente creo haberme adelantado al comentario del documento recibido. Pero también me parece que hay que agregar algo sobre el Programa, que se lo enviaré pronto junto con el comentario solicitado sobre el Socialismo.

            Muchos saludos, y disculpe la franqueza.

Ragarro

25.10.05

 

            Como es práctica habitual, al suscrito ni siquiera le llegó acuse de recibo del comentario solicitado. Y se descontinuó el intercambio hasta el presente.

            ¿Cómo surgió y evolucionó este proyecto orgánico de la izquierda protestataria? La Coordinadora Nacional de Izquierda y Partidos Progresistas, surgida el 2002 a raíz de la debacle del gobierno Fujimori, dio paso en abril del 2005 al Frente Amplio de Izquierda. En sus inicios estuvo conformado por: Movimiento Nueva Izquierda, Frente Popular (PC-U), PC-Patria Roja, Frente Obrero Campesino Estudiantil (Focep), Partido Socialista Revolucionario, Comité Malpica, Movimiento Pueblo Unido, Partido Nacionalista de las Comunidades Andinas, Frente Democrático Popular. Así, fue una coalición de partidos de izquierda para la participación electoral.

            Tras diversas vicisitudes, ahora ha vuelto a resurgir como Frente Amplio (ya sin la I de Izquierda), para participar en las próximas elecciones municipales y en las presidenciales de 2016. Está conformado, entre otras organizaciones, por Fuerza Social, PC-U, PS, Colectivo Ciudadanos por el Cambio, Movimiento de Afirmación Social (MAS), Tierra y Libertad (de Marco Arana, ex sacerdote), único grupo que tiene personería y que ha servido al Frente Amplio para su inscripción ante el Jurado Nacional de Elecciones.

            Como se sabe, el Frente Amplio como coalición está conducido en su conjunto por Salomón Lerner Ghitis; en sus integrantes, Tierra y Libertad está dirigido por Marco Arana, Movimiento de Afirmación Social por Gregorio Santos, Fuerza Social por Susana Villarán. Entonces, en el Frente Amplio también funciona la relación gobierno temporal-gobierno permanente. Veamos.

            Salomón Lerner Ghitis (Siomi,1946), peruano de origen judío, ingeniero industrial de la UNI (agroindustria), con posgrados en México e Israel; cuando joven dirigente del Centro de Estudiantes por la Acción Revolucionaria Estudiantil (ARE, ligada al Apra); durante el gobierno militar de Velasco Alvarado fue gerente de la Empresa Pública de Comercialización de la Harina y Aceite de Pescado (EPCHAP), y luego Vice Ministro de Comercio Exterior en el gobierno de Morales Bermúdez que destituyó al anterior; en 1990 fue Presidente Ejecutivo del Banco del Progreso (propiedad de Isaac Galsky); en 1997 fue Presidente de CPN-Radio; en 2001 fue Coordinador General de la Asociación Civil Transparencia; miembro del Consejo Editorial del diario La República; Director de la Corporación Algodonera del Perú; cuando el gobierno de Alejandro Toledo fue Presidente de Corporación financiera de Desarrollo Cofide; Presidente del Instituto de Desarrollo Económico y Social INDES; Director del Capítulo de Ingenieros Industriales del Perú; en 2011 fue Primer Ministro del gobierno de Ollanta Humala, a quien había apoyado durante su candidatura.

            Ante esta Hoja de Vida “al servicio” de cuatro gobiernos, si un miembro del FA llegara a presidente del país, ¿quién forma parte del gobierno permanente y quién forma parte del gobierno temporal? Así funciona esta relación inter gubernamental, unos con amplia experiencia y relaciones en el aparato de Estado (imponiendo la Hoja de Ruta), otros con relaciones dentro de las masas laborales (prometiendo el Cambio Social)

            Además, el Frente Amplio mantiene su alianza con Acción Popular (que llegó al gobierno con los dos períodos de Fernando Belaúnde, y que aún conserva su bancada parlamentaria) Así, como segunda fuerza (Alianza Acción Popular-Frente Amplio) enarbola la “plataforma de centro izquierda” de la izquierda protestataria.

            Entonces, el término izquierda, desde sus orígenes es sólo la carta de presentación de la burguesía profesional. Y así es enarbolada por sus intelectuales.

            Es muy cierto que la política, como la naturaleza, “tiene horror al vacío” Si este vacío no lo ocupa el Socialismo Peruano, que tiene o debe tener siempre un perfil definido, lo ocupará la izquierda protestataria que apenas es versión del obsoleto  liberalismo y su “Estado Social de Derecho”

            Izquierdismo no es sino liberalismo. Esto lo debe tener muy claro el Activista. El viejo nacionalismo burgués agotó su presencia en la escena política de nuestro país de manera por todos conocida. Si externamente no es más que un servil lacayo del capitalismo transnacional, internamente apenas es expresión del capitalismo marginal. Y si el capitalismo transnacional está en crisis terminal, ¿no lo está también el capitalismo marginal? Contra el desparpajo de sostener el “crecimiento económico superior a China” es absolutamente válido el comentario: el patrón en bancarrota y el sirviente boyante, me parece ilógico.

            Si aún sobrevive el izquierdismo burgués, la izquierda protestataria, es por la organizada desorganización del pueblo trabajador, manipulado por los medios de comunicación y desde el presente siglo maniatado por la criminalización de la protesta popular. Esta política oficial neoliberal de planificada desorganización del pueblo se extiende por todo el mundo. En Europa la lucha organizada ha sido reemplazada por la lucha espontánea del pueblo. Y así no hay cómo continuar la lucha, y menos con desgastados esquemas de organización.

            Pero ahora no es difícil diferenciar izquierdismo de Socialismo. Aún más, es de perentoria necesidad deslindar los campos de modo resuelto y definido.

            Por causas conocidas, el Socialismo Peruano salió de escena por décadas enteras. Ha costado denodados esfuerzos desbrozar, generación tras generación, etapa tras etapa, primero el Camino de Mariátegui para poder continuarlo después.

            Continuar es el gran reto actual en la organización del proletariado. El ciclo de los partidos comunistas, evidentemente ha llegado a su fin, y sólo resta hacer el balance de sus años de actividad y lucha, rescatar lo positivo, aprender de lo negativo y continuar con nuevas formas de organización.

            Por eso, el tema del día es el trabajo orgánico. Lo que se ha hecho hasta el presente no es aún teoría. En su mayor parte es descombramiento, recopilación y sistematización básica de su obra fundamental, la Creación Heroica de JCM. Pero la asimilación y defensa consecuentes del Camino de Mariátegui es condición previa para poder desarrollar la teoría del Socialismo Peruano en las presentes circunstancias.

            Por eso, los actuales Activistas tienen la oportunidad de desarrollar teoría, concretamente la teoría del Socialismo Peruano. El paso resuelto y definido de la crítica de ideas (empantanada en el “de qué se trata para oponerme”) a la nueva etapa de preparación de la organización, (ligazón con las masas, utilización del proceso electoral) abre las puertas para centrar el desarrollo de la teoría en los acuciantes temas de organización.

            Entonces, ésta es la realidad de la izquierda protestataria, teoría y práctica. Y con esta izquierda, manipulada abierta y descaradamente por el sistema dominante transnacional y marginal, el futuro de nuestro país es seguir siendo políticamente (formalmente) independiente y económicamente (básicamente) colonial.

            Por eso, 7 Ensayos y Economía Colonial, ¡Siguen vigentes!

Ragarro

15.04.14

 

 

jueves, 11 de marzo de 2021

LA IZQUIERDA DE NUESTROS TIEMPOS, DEFENSORA DEL CAPITALISMO

 


Dr. SALINAS Hugo

salinas_hugo@yahoo.com

¿Existen evidencias para calificar a la izquierda de nuestros tiempos como la defensora del Capitalismo y, por consiguiente, defensora de las grandes desigualdades económicas, sociales y políticas? Con ciertas excepciones, la respuesta es afirmativa. Tan es así que el grueso de la izquierda acepta de buen grado ser parte de la social democracia

Comenzaremos por señalar que la noción de “izquierda” se impone en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando el burgués, representante de una nueva sociedad quiere desplazar al Rey, representante de una sociedad latifundista, anacrónica. Y es la Revolución Francesa el símbolo mayor de este gran movimiento económico, social y político, en donde los “izquierdistas” son la vanguardia de una nueva economía, de una nueva sociedad.

El burgués, empresario que convierte los burgos en grandes e increíbles ciudades, a través de nuevas y nuevas industrias, de nuevos y nuevos productos de consumo de masas, representa una nueva economía floreciente que genera una vida confortable a través de la “economía de mercado”. A su vez, es una nueva economía que engendra al nuevo trabajador-obrero, y facilita la explosión del desarrollo individual de las personas.

Se construye una nueva sociedad que da cimiento a pensar y creer en la Libertad, Igualdad y Fraternidad de todos los seres humanos. Una nueva economía bien superior a la economía feudal de auto-consumo, de servilismo y esclavismo. Ante estas grandes esperanzas, toda la población se sumó en este combate de vida o muerte.

Pero bastó un siglo para que el grueso de la población sintiera en carne propia que sus sueños no se habían realizado, que su sangre había sido derramada en vano. Si bien es cierto que el confort material de una economía de mercado era muy superior a la economía de auto-consumo, no es menos cierto que todas esas bondades estaban al alcance solamente de aquellos que poseían ingresos monetarios. Las grandes desigualdades socio-económicas se hicieron mucho más evidentes y graves. Ahora, además, no había puestos de trabajo para todos aquellos que querían trabajar, y se podía morir de hambre por falta de ingresos monetarios.

Y fue precisamente la Comuna de Paris, movimiento social que explosionó el 18 de marzo de 1871, quien quiso resolver para siempre estas grandes desigualdades económicas, sociales y políticas. Un movimiento de masas que comienza por oponerse al dictado de un gobierno salido de un Congreso elegido por sufragio “universal” masculino, con exclusión total de las mujeres y de los inmigrantes residentes en Francia. Un gobierno sirviente del Capitalismo en crecimiento y en total contradicción con los intereses de la población.

La Comuna de Paris instala un gobierno de Democracia Directa en donde el pueblo, en forma directa, elige a sus autoridades y resuelve sus problemas económicos, sociales y políticos. Pero, ante tal desafío, la represión es violenta. Y esta vez, mucho más violenta y sanguinaria. Ella es conocida como la “semana sangrienta” del 21 al 28 de mayo de 1871. En las calles de Paris yacen por decenas de miles, las comuneras y los comuneros que habían iniciado el ejercicio de una Democracia Directa.

¿Es esta dictadura sangrienta del Capital, quien termina por convencer a los izquierdistas que cambiar el sistema socio-económico es imposible? Tanto es así, que los mismos izquierdistas comienzan a elaborar teorías para justificar que el camino a la redención debe llevarse a cabo “progresivamente”, paso a paso, y por la vía de la Democracia Representativa. El fracaso de las revoluciones en Rusia, China, Cuba… confirmaría este posicionamiento. La social-democracia se impone en la mente y en la acción de los “izquierdistas”. La Gran Transformación ya no es el objetivo.

En estas condiciones se hacen presente toda clase de reivindicaciones. Desde los movimientos anticolonialistas hasta el feminismo, pasando por la conquista de las 8 horas de trabajo,  la recuperación de nuestra identidad, de nuestro origen étnico, de nuestros pueblos ancestrales, de nuestras lenguas originarias, de la conservación del medio ambiente e incluso del combate contra la corrupción. Todos ellos son permisibles en la era del Capitalismo porque, en definitiva, no ponen en cuestionamiento a la acumulación y concentración de riquezas en poquísimas manos a nivel local, nacional y mundial.

La habilidad de los administradores y beneficiarios del Capitalismo es hacernos creer que cada una de estas luchas nos conduce a la victoria final; que cada una de estas luchas es el objetivo fundamental para resolver nuestros problemas de sociedad. Y son tan hábiles, que acompañan y alimentan la conquista de cada uno de estos objetivos, los cuales son profundamente sentidos y necesarios por la población. No lo hacen en forma directa, como lo hicieron antaño. Para ello ponen en movimiento a ONGs financiadas abundantemente por grandes empresas multinacionales, organismos mundiales y personalidades filantrópicas. La única condición para continuar a recibir el financiamiento es no salirse del libreto.

Y en este juego malsano participan nuestros “izquierdistas de tiempos modernos”. Sin querer queriéndolo, se han convertido en los defensores del statu quo Capitalista. Se han convertido en los defensores del templo, tanto que se enfrentan violentamente contra aquellos que proponen sendas alternativas hacia una real transformación socio-económica.

Pero la realidad es dura y termina por hacernos abrir los ojos ante los engaños continuados, y perder el miedo a las torturas y asesinatos de miles de personas. Es el caso, por ejemplo, del movimiento social denominado “Feminism for the 99%”. Una agrupación que nace el año 2017 en Estados Unidos como consecuencia de la “Marcha de Mujeres” llevada a cabo en Washington D.C.

Para ellas, la opresión de género no es causado por un solo factor, el sexismo. La desigualdad de género, según su Manifiesto, es el resultado de la intersección de diferentes factores como el sexismo, racismo, colonialismo y capitalismo. No es, entonces, un asunto solamente de Derechos, de Justicia, de Ética, de Moral, de Educación. La causa, tanto de estos males así como de la corrupción, del destrozo del medio ambiente, entre otros, es mucho más profunda.

Mientras existan las grandes desigualdades socio-económicas, de poco servirán las leyes en favor de la igualdad de género, de la educación gratuita, del respeto al medio ambiente, del reconocimiento de las nacionalidades, de las lenguas y otros. Todas esas conquistas, logradas con la sangre y el sudor de las mayorías, servirán únicamente para quienes tengan un nivel de poder adquisitivo que les permita gozar y hacer valer sus “derechos”.

Es imperativo que el izquierdismo de nuestros tiempos se reformule y construya su futuro en sintonía con los intereses de las grandes mayorías sedientas de transformaciones profundas de nuestra economía y de nuestra sociedad.

Saint-Nazaire, Francia, 11 de marzo del 2021

 

jueves, 18 de febrero de 2021

DESCONFIANZA ELECTORAL


 Escribe: Milciades Ruiz

 

Gobernar un país, es como asumir un negocio que poco conocemos. A muchos, eso no interesa. No saben nada del negocio, pero quieren sacar provecho personal. Sin embargo, todo negocio solo prospera si es manejado con eficiencia y eficacia. Si manejo mal mi negocio particular, las consecuencias las sufren mis familiares solamente. Pero, si manejo mal el negocio nacional, los perjudicados son más de 30 millones de peruanos. ¿Hay consciencia de esta responsabilidad?

La campaña electoral en curso, nos hace ver que muchos candidatos no están preparados para gobernar, ni han reparado en las condiciones que recibirán el negocio nacional. Si un negocio arroja déficits por años consecutivos y le sobreviene una grave crisis, entonces está en peligro de ruina. En estas condiciones está nuestro país, si nos fijamos en las cuentas nacionales. Tenemos déficits consecutivos, caída del 11% del PBI y ya, empezamos a sentir los paros regionales de protesta.

No es que tenga mentalidad mercantilista de ver todo como un negocio. Me expreso de esta forma por razones didácticas, pues en cierto modo se trata de un negocio nacional en procura de rentabilidad social y económica para todos, como sucede con las cooperativas y empresas comunales. Estamos en un momento sumamente crítico, que implica una drástica reducción de ingresos estatales, personales, familiares, institucionales, empresariales, etc.

Por eso, bien podríamos preguntar: ¿Saben los candidatos aspirantes a gobernar, de qué vive el país? ¿De dónde provienen los ingresos estatales? ¿Cómo se gasta el dinero de todos los peruanos? ¿Cómo se maneja el presupuesto de la república? ¿Cuál es el beneficio de los contribuyentes por sus aportes al estado? ¿Con qué recursos afrontar el futuro? ¿Cómo levantar el negocio nacional de una situación ruinosa?

Mientras la farándula electoral entra en apogeo distrayendo nuestra atención, la Sociedad Nacional de Industrias ya ha planteado al Parlamento, aplicar cuatro medidas: Shock de generación de empleo, shock de la gestión pública, shock tributario, y shock de inversión pública. Bien sabemos, lo que son los shocks neoliberales pues se aplicaron con el fujimorismo. Esos shocks no son contra los adinerados, sino contra el pueblo. “No hay lonche gratis” fue la sentencia. “No populismo”, nos dicen ahora.

Los partidos de derecha también dicen “Nueva constitución”, pero están pensando a su modo. ¿Y de donde proviene la derecha peruana, sino de la aristocracia colonialista y republicana? La independencia dejó al país en estado ruinoso, y fueron los colonialistas los que asumieron el gobierno bajo los principios de la independencia. ¿Emancipación? ¿libertad? ¡No pues! ¿Y mis esclavos? Igualdad sí, pero entre colonialistas. No con los indios apestosos. San Martín abolió el impuesto personal a los nativos, pero los gobernantes dijeron ¡No pues! ¿Y de qué va a vivir el nuevo estado?

En momentos de crisis, “nadie quiere cargar con el muerto”. Entonces se presentan los aprovechadores proponiendo las opciones de su conveniencia, sin afectar los intereses de los dominadores. Trasladar la carga a otro, siempre ha sido la viveza de gobierno, aunque ese otro sea el país, al que le ponen la soga al cuello de la deuda externa. Es que, opresores y oprimidos piensan diferente. Si estos se defienden, son acusados de delito contra la tranquilidad pública y son terroristas. Si los primeros reprimen, dicen defender la estabilidad democrática.

Por eso resulta desconcertante que desde nuestras filas un candidato proponga una alianza de gobierno con la inversión privada, sabiendo que esta se expresa a través de la CONFIEP. No interesa quien lo diga, sino los planteamientos, que nos hacen perder la fe en la izquierda y en quienes la representan: Textualmente propone:

 

“Aumentar inversión pública del 25% al 35% del presupuesto general de la república en próximos 5 años. Colegios modernos, mejoras a los establecimientos de salud con redes de producción de oxígeno local, carreteras, plataforma y redes de fibra óptica, programas de vivienda social y cierre de brechas de servicios de agua y redes de alcantarillado en los tres niveles de gobierno. Una gran ofensiva con mecanismos de una gran reforma tributaria (llegar al 20% de presión tributaria, en América Latina llega al 23.2% del PBI, en Perú apenas el 14.4%.) para disponer de un fondo financiero para infraestructura pública con vocación de mercado y empleo digno.

Eliminar las exoneraciones tributarias, combatir eficazmente la evasión y la elusión en el pago del impuesto a la renta (según Sunat el 7.5% del PBI se fuga a los paraísos fiscales). Creemos en alianza seria y transparente con la inversión privada. Es preferible endeudamiento externo para relanzar el desarrollo y reactivación en el bicentenario. El promedio en América Latina llega al 80.5% de su PBI. En Perú debemos llegar a 50% del PBI. (Diario UNO- 15.02.2021)

Tal vez lo diga de buena fe y quizá tenga razón. Pero habría que considerar lo siguiente: Aumentar el presupuesto en momentos en que hay enorme caída en la recaudación podría ser poco factible. (Desde el mismo grupo se propone aumentar la burocracia con un nuevo ministerio de Ciencia y Tecnología). Aumentar los gastos en inversiones no reproductivas tampoco podría ser convincente.

Lo digo porque, teniendo los presupuestos aprobados y estando asignados los recursos para los proyectos solicitados, tanto los ministerios como los gobiernos regionales no llegan a utilizarlos totalmente, y “devuelven” los recursos por incapacidad de gasto y de inversión. El ministro de Desarrollo Agrario y Riego indica que su cartera tiene 101 obras paralizadas desde el 2011 a la fecha por S/ 248 millones. Sabido es que, de la inversión pública, los que más sacan provecho no son los pobres. Lo nuestro es la economía popular y en eso, deberíamos concentrar nuestras propuestas.

En plena pandemia, con dramáticas escenas de desabastecimiento de oxígeno, de camas UCI, de equipos de respiración, con pacientes ubicados en los pasadizos, y otras premuras, el ministerio de salud no pudo gastar todo el presupuesto que se le asignó para el 2020. Igualmente, los demás ministerios, no han utilizado todo lo presupuestado para inversión pública. Es la inoperancia burocrática y la ineptitud lo que hay que corregir.

Apurímac es una región con una población agrícola. Sin embargo, se prefiere construir monumental estadio de futbol y otras obras que generan “diezmo”, pues los programas campesinos no dan eso. Muchas municipalidades levantan edificios que son “elefantes blancos” en pueblos pequeños. Hay también, un gran número de fondos estatales no reembolsables para proyectos de inversión, pero son poco usados.

El candidato propone actuar con severidad tributaria justo cuando estamos en recesión y se necesita aliviar la carga para reactivar la economía. (Que paguen los que no tributan, dirá la derecha en referencia a las micro y pequeñas empresas). La medida ha sido reclamada desde antes de la pandemia, pero en momentos de zozobra económica podría ser contraproducente. Sabemos que la carga tributaria la termina pagando el pueblo, porque las empresas la trasladan a los consumidores. Quizá lo más apropiado sería un plan de emergencia tributaria, aboliendo privilegios e inequidades.

Agrega que es preferible un mayor endeudamiento, pues tenemos un bajo nivel en comparación con otros países latinoamericanos coincidiendo con los cantos de sirena del FMI, que repite a cada rato ¡Aquí está la plata! Es que el endeudamiento es la mejor manera de tener cautivos a los necesitados. Eso lo vemos cotidianamente con los intermediarios que habilitan a los campesinos.

Precisamente por pensar de esa manera, buscando salir del apuro con la deuda externa es que toda Latinoamérica está fregada. Lo hemos sufrido en carne propia y sabemos lo que sufre Argentina, Ecuador y otros países hermanos que recurren a la deuda externa para no afectar los intereses de los opresores. No deberíamos seguir con la mala práctica gubernamental de “pan para hoy, y hambre para mañana”.

Desde el comienzo de la república bicentenaria este ha sido el recurso y “recurseo” del entreguismo, endeudándonos a costa de nuestras riquezas naturales. De eso sacaron provecho Inglaterra y EE UU que financiaron nuestras urgencias a cambio de expoliarnos. El pago de la deuda externa ha sido nuestra maldición desde entonces, aunque seguíamos cantando “somos libres”. Llegó un momento en que ya no había ni para pagar los intereses de la deuda contraída principalmente con Gran Bretaña que financió la guerra de Independencia.

Lo que salvó a la república de entonces, fue el estiércol mal oliente. Me refiero al de las aves guaneras. Con eso, se pagaron deudas y se compró la libertad de los esclavos negros. No fue gratis. Pero no se pensó en el desarrollo nacional ni en crear una base tributaria sólida para sufragar los gastos estatales del futuro. Esta conducta política hizo acuñar la frase “el Perú, es un mendigo sentado en un banco de oro”.

El endeudamiento para cubrir gastos estatales no es lo mismo que, el endeudamiento para la inversión de desarrollo. El endeudamiento para gastos, es el camino clásico a la subordinación, la pérdida de soberanía, dependencia política y colonialismo financiero. Eso es lo que se ha hecho históricamente. El endeudamiento ha sido para tapar huecos y no para sembrar desarrollo.

Después de la Guerra del Pacífico el país quedó en ruinas. Los prestamistas extranjeros estaban como moscas ofreciendo financiamiento a cambio de entreguismo y así se posesionaron del país los capitales foráneos que hasta ahora existen. Pero esta vez, la salvación estuvo en la agricultura de exportación. Caña de azúcar y algodón enriquecieron a inversionistas extranjeros que, en alianza con terratenientes nacionales de la costa, generaron la oligarquía de triste recordación. Junto a los Pardo y los Prado, estaban los Gildemeister, Larco, Grace, Aspíllaga y otros.

Estos exportaban en nombre de Perú, pero los que se desarrollaban eran nuestros depredadores. Así, nuestra economía se hizo cada vez más extranjerizante a costa de ser menos peruanizante. Eso mismo sucede ahora con la exportación de metales y materia prima. Por eso, proponer una alianza de gobierno con la inversión privada en estas condiciones, creo que no caería bien a nuestro pueblo.

Ahora, esta crisis no es solamente nuestra, sino del mundo entero. No podremos salir de ella sin que primero lo hagan nuestros depredadores. Pero sí, podríamos aprovechar que estos están debilitados, para buscar salir por nuestros propios medios. Eso, siempre que los nuevos gobernantes asuman una estrategia que nos libere de las condicionantes estructurales a que estamos sometidos. ¿Lo harán? ¿Ustedes qué dicen?

18.02.2021

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