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domingo, 2 de enero de 2022

A 30 AÑOS DEL DERRUMBE SOVIÉTICO. BALANCES Y REFLEXIONES.


Por José Ernesto Nováez Guerrero

 

 31 DICIEMBRE, 2021 DE LA PUPILA INSOMNE

 

En el hipotético prólogo que el Che Guevara hiciera a sus Apuntes críticos a la Economía Política en el año 1965, titulado «La necesidad de este libro», el guerrillero sostiene que los cambios determinados por la NEP en la estructura económica y social del Estado soviético han marcado con su signo toda una etapa de su desarrollo. Esto lo lleva a lanzar una sentencia que, vista desde la actualidad, resulta premonitoria:

« (…) la superestructura capitalista fue influenciando cada vez en forma más marcada las relaciones de producción y los conflictos provocados por la hibridación que significó la NEP se está resolviendo hoy a favor de la superestructura; se está regresando al capitalismo.»[1]

Veintiséis años después de que el Che redactara estas líneas, el 25 de diciembre de 1991, quedaba oficialmente disuelta la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), el formidable Estado euroasiático que, por primera vez en la historia humana, había emprendido el incierto camino de construir una sociedad nueva, que no se basara en la lucha de clases y en la desigualdad. Una nación que había pasado en poco tiempo de ser una monarquía rural y decadente a ser una potencia industrial de primer orden, vencedora de la máquina bélica más temible de la primera mitad del siglo XX, el fascismo alemán.

El colapso definitivo de la URSS estuvo precedido del colapso del campo socialista y significó la crisis de un paradigma civilizatorio alternativo al del capitalismo y que se reflejó con mucha fuerza en la crisis espiritual e intelectual de la última década del siglo pasado, donde incluso algún ideólogo trasnochado del imperialismo llegó a hablar del fin de la historia.

En el 30 aniversario de una fecha tan triste para el movimiento revolucionario, conviene volver una más sobre el derrumbe para continuar extrayendo experiencias para el futuro.

La Revolución de Octubre, la URSS y el socialismo

La Revolución Socialista de Octubre triunfa en un país de dimensiones colosales donde, durante varias décadas, se habían ido creando condiciones de efervescencia revolucionaria, acentuadas por la ineptitud, corrupción y despotismo del viejo régimen, agotado ya en todas sus posibilidades de desarrollo e incapaz por tanto de reinventarse.

Su triunfo es el punto más alto de una oleada revolucionaria europea y mundial que guarda estrecha relación con la profunda crisis humana, moral y económica que representó para los poderes establecidos la carnicería absurda de la Primera Guerra Mundial.

Como apunta Eric Hobsbawnn esta guerra representa «(…) el derrumbe de la civilización (occidental) del siglo XIX.»[2] Un trauma colectivo para la sociedad europea y para el mundo colonial subordinado a ella. Proveniente de la Belle Époque, la burguesía europea no estaba preparada para un conflicto de estas dimensiones. Nunca una guerra entre potencias europeas se había librado hasta el total agotamiento de los contendientes, con un despliegue tal de maquinaria homicida y con concentraciones tan grandes de combatientes.

Las masas trabajadoras, que fueron quienes pusieron la mayor parte de los muertos y cargaron con el costo de la guerra sobre sus espaldas, resintieron con estoicismo este esfuerzo estéril. Y de su descontento surgieron las condiciones que alimentaron el fuego de la revolución que se desató en 1917.

El Poder Soviético se convierte entonces, en esta etapa, en la expresión tanto de las aspiraciones de los oprimidos en el imperio de los zares como de otras partes del mundo. Los líderes bolcheviques se veían a sí mismos y a lo que estaban haciendo como la avanzada de la revolución mundial. Esta dimensión internacional e internacionalista explica por qué dieron el paso de tomar el poder en un país tan atrasado como era la Rusia de la época y por qué los ejércitos soviéticos avanzaron en 1920 sobre la Polonia de Pilsudski, luego de derrotar militarmente sus ejércitos en territorio ucraniano. También explica la III Internacional y su red de alianzas con los jóvenes partidos comunistas emergidos después de la Revolución de Octubre en numerosos países.

La esperanza de Lenin y los restantes líderes bolcheviques era la de contribuir al triunfo de la revolución en Alemania, un poderoso estado industrial con una ubicación estratégica en el corazón de Europa y donde la derrota del militarismo imperial había creado una situación de efervescencia que tuvo su expresión en la efímera República soviética de Bavaria entre 1918-1919 y numerosos alzamientos en otras regiones. También las hubo en otras partes de Europa.

En esos primeros años la Revolución mundial parecía posible. La máxima prioridad, entonces, era garantizar la supervivencia a cualquier costo del Poder soviético, para evitar que con su derrota se consagrara el triunfo de la reacción.

Esto explica, en parte, la heroica resistencia de los años de la Guerra Civil, en contra de más de una docena de ejércitos enemigos, en un país devastado por la guerra, con índices de producción ínfimos, en medio del hambre, el frío y la incertidumbre. No resistían solo por el socialismo en Rusia sino por una nueva época para el mundo.

Esta convicción alimentaba también la dureza de algunas decisiones que, si bien garantizaron la victoria, sembraron el germen de futuros problemas para el Partido, ya que en el afán de ganar unidad se fue sacrificando la pluralidad y riqueza de la vida interna que había caracterizado la organización bolchevique. Esta tendencia, que en vida de Lenin parecía reversible, se fue convirtiendo luego en norma en la medida en que Stalin y la burocracia fueron haciéndose con el poder en el aparato del Estado y del Partido.

Desde el principio el Poder soviético tomó un conjunto de medidas que daban respuesta a las necesidades más urgentes del pueblo. El propio ordenamiento inicial del aparato estatal, el poner en el centro a los soviets, que eran estructuras democráticas derivadas de la experiencia comunal rusa, expresa la existencia de una voluntad en el liderazgo de la Revolución por hacer al pueblo protagonista en el proceso de transformación social. Incluso a nivel simbólico se sustituyó el título de Ministro por el de Comisario, por considerarse que quien ocupaba esa plaza había sido comisionado por el pueblo para esa tarea. Y los principales puestos del Estado eran, en principio, revocables por el pueblo y el soviet como órgano de expresión de esta voluntad colectiva.

¿Qué pasó entonces para que esta voluntad política no se concretara en una nueva forma de participación popular y el aparato administrativo terminara secuestrado por una burocracia que pretendía gobernar en nombre del pueblo, cuando en verdad gobernaba en su lugar?

El primer elemento que atentó contra esta voluntad del Poder soviético fueron las propias condiciones en que este hubo de desenvolverse: un país devastado por la guerra, con una agricultura deficiente, fábricas prácticamente cerradas y una inflación galopante, todo lo cual se agravaba con la hostilidad permanente de las grandes potencias, que tuvo su primera expresión en la ofensiva del imperialismo alemán y luego de las potencias vencedoras de la guerra y sus aliados internos, parte del viejo régimen.

Sumado a esto existía el problema cultural, que en Rusia adquiría infinitud de expresiones. Desde el analfabetismo y servilismo impuesto durante siglos al campesinado pobre hasta la escasa instrucción pública. Una expresión muy concreta de este problema se daba en la carencia crónica de especialistas que pudieran ocuparse de echar a andar los procesos productivos en los diversos rubros de la economía.

Por último, el frente revolucionario era muy heterogéneo y convivían en su seno fuerzas de diversa naturaleza y formación. Esto hacía que el proceso de toma de decisiones en los órganos colegiados fuera muchas veces agotador, sino imposible, y que se trasladaran a estos viejas rencillas del pasado, intereses políticos de grupo y tendencias sectarias que fragmentaban y dificultaban el ejercicio político en un momento de imperativos permanentes.

La inmensidad de estos retos y condiciones, sumado a la urgencia de reformar el aparato estatal y hacerlo funcionar para que diera respuesta a las numerosas amenazas que surgían de todas partes, como hongos después de la lluvia, favoreció el fortalecimiento de una tendencia autoritaria y centralizadora en la toma de decisiones.

Lenin, que era el espíritu animador del Partido, lo concibió como un conjunto de pasos extraordinarios para garantizar la victoria. Al igual que las medidas del denominado Comunismo de Guerra y la férrea política de Terror Rojo con que se combatió el Terror Blanco.

Nacer donde nació y en las condiciones en que lo hizo constituyeron escollos formidables para la experiencia soviética. La temprana muerte de Lenin, en 1924, fue uno aún mayor. En uno de sus últimos artículos, (Más vale poco y bueno[3]), apuntaba a la necesidad de reformar la Inspección Obrera y Campesina disminuyendo el número de sus empleados y aumentando la proporción de obreros y campesinos que la integraban.

 

Stalin y el estalinismo.

 

La victoria soviética en la Guerra Civil se logró a costa de un inmenso sacrificio humano y material. La unión entre proletariado urbano y campesinos sobre la cual descansaba la estructura de poder clasista del Estado soviético se encontraba profundamente debilitada. El núcleo proletario que había hecho la revolución en Petrogrado y Moscú estaba diezmado y esto comprometía aún más la posición política del gobierno. El campesinado, por su parte, comenzaba a mostrar síntomas de descontento y la productividad había decrecido de forma drástica.

En su Informe sobre la gestión Política del Comité Central del Partido Comunista (bolchevique) de Rusia, pronunciado el 8 de marzo de 1921, en el marco del X Congreso del partido, Lenin encara el problema. Considera que el campesinado le ha dado un cheque en blanco al poder soviético durante los años del conflicto, pero que ya estaba ansioso por cobrarlo. Las ciudades no podían abastecer al campo de los productos que este demandaba. La solución que Lenin da al problema se sintetiza en lo que se denominó como Nueva Política Económica. En esencia este conjunto de medidas buscaban desatar las fuerzas productivas internas dando cierto margen de libertad operativa a las relaciones capitalistas[4].

Lenin concebía todo un sistema de control y contramedidas que de alguna forma cercaran y que, poco a poco, fueran superando estas relaciones privadas de producción en el campo. Así preveía un proceso de colectivización voluntario a través del cual el campesinado ruso fuera descubriendo las ventajas de la producción colectiva y la superioridad de la producción tecnificada.

En la práctica la NEP acabó degenerando en el surgimiento de los denominados nepman, poderosos hombres de negocio que llegaron en un momento incluso a hacer peligrar la legitimidad del poder soviético.

Ya veíamos en la cita del inicio como el Che señalaba en la NEP el problema fundamental que afectaba la totalidad del funcionamiento del Estado soviético. Estas políticas, aplicadas sin control y sin la clara visión de Lenin, degeneraron en un fortalecimiento de las relaciones capitalistas y lo que es peor aún, en un fortalecimiento de la conciencia pequeñoburguesa que encontró sus adalides principales en la burocracia que ocupaba los diferentes niveles de dirección en el aparato estatal.

El ascenso político de Stalin significó el triunfo de estas tendencias por encima de otras más radicales e internacionalistas, como la de la denominada Oposición de Izquierda. Esta plataforma, cuya figura principal era Lev Trotsky, a pesar de ciertas limitaciones e inconsecuencias, defendía un programa mucho más coherente con la línea original del bolchevismo que la política amorfa y cambiante de la línea oportunista de Stalin. Poco a poco, en un sistema sucesivo de alianzas y bruscos cambios políticos, Stalin fue apropiándose de toda la estructura. La ardua labor política como secretario general del partido, puesto meramente organizativo, le permitió ir creando un entramado burocrático subordinado a él que votaba según se le indicara en los espacios de decisión partidista.

Esa fina labor de orfebre le permitió a Stalin vencer a adversarios que lo superaban en muchos otros planos. Y con el triunfo del georgiano, paradójicamente, se verificó el triunfo de la reacción pequeñoburguesa y el espíritu gran ruso en el corazón del partido. La Rusia soviética abandonó su perspectiva internacionalista y se volcó a la construcción del «socialismo en un solo país». Comenzó también un proceso de justificación ideológica tendiente a hacer pasar por logros o leyes del socialismo lo que no eran más que relaciones capitalistas no superadas.

También se consagró el triunfo de la burocracia como estrato gobernante. Se dejó de gobernar con el pueblo y se pasó a gobernar en su lugar. La burocracia concentró y normalizó un sistema de privilegios que, como señalara Trotsky en su análisis de los años treinta[5], la distanciaba cada vez más del conjunto de los que dirigía.

El estalinismo, entonces, no fueron solo sus manifestaciones más evidentes como el culto a la personalidad, el brutal ejercicio del poder, el clima coactivo ideológico en torno a cualquier forma de producción espiritual, sino que fue, por un lado, el triunfo de la reacción y su justificación ideológica en la forma de un marxismo-leninismo castrado y, por el otro, la aniquilación de cualquier forma de participación popular efectiva en el ejercicio del poder estatal. Funcionaba como unos espejuelos oscuros que impedían ver las relaciones capitalistas y cómo iban minando a aquellos que dirigían.

A pesar de la crítica que se hizo en el XX Congreso del PCUS a las formas más exteriores del estalinismo, el fallo principal estuvo en considerarlo como una tendencia asociada solo a la figura de Iósif Stalin. La única forma de superarlo era comprenderlo como un conjunto de prácticas, relaciones y concepciones enraizadas en la estructura del poder estatal soviético.

El resultado fue un proceso de abandono progresivo de conceptos centrales de la visión marxista del mundo. Sin las categorías adecuadas resulta imposible comprender y superar un determinado orden de cosas. La Unión Soviética posterior a Stalin siguió ciega ante los problemas fundamentales que la aquejaban y, poco a poco, se fue convirtiendo en una potencia conservadora, más preocupada en su beneficio e intereses que en la magna tarea que sus fundadores le habían encomendado.

De Jruschov a Gorbachov es posible rastrear una línea de progresivos abandonos ideológicos y políticos que prepararon y aceleraron la decadencia de la etapa final de la URSS. El populismo de Gorbachov y los restantes miembros de su gobierno, la inconsistencia y oportunismo con que se aplicaron políticas como la Perestroika y la Glásnost que, si bien respondían a problemáticas concretas de la sociedad soviética, implicaban un gran cuidado, la incapacidad del propio aparato del Partido y el Estado para evitar el suicidio forzoso, la inacción de la masa del pueblo la mayor parte del proceso y la forma en que este fue manipulado por oportunistas como Yeltsin para que actuase en contra de sus propios intereses, son prueba del grado de descomposición que había alcanzado toda la estructura.

Aquel 25 de diciembre de 1991 se firmaba el acta de defunción de un cadáver ya desmembrado y putrefacto. La poderosa Unión Soviética cayó víctima de sus propias inconsecuencias. Si bien es cierto que hubo intereses extranjeros vinculados al proceso del derrumbe, estos solo aprovecharon y dinamizaron tendencias que ya estaban. La premonitoria sentencia del Che se hizo realidad con una fuerza catastrófica.

P.D: Los logros de la URSS

En sus más de siete décadas de existencia, y a pesar de las contradicciones y limitaciones que hemos mencionado con anterioridad, la Unión Soviética representó una esperanza para numerosos pueblos en diversas latitudes del mundo y obtuvo importantes logros científicos, económicos y sociales.

Los investigadores Roger Keeran y Thomas Kenny, en su libro Socialismo traicionado. Tras el colapso de la Unión Soviética 1917-1991 hacen un resumen sumamente valioso de los logros de la URSS, que transcribimos en extenso:

«Esa nación no solo eliminó la explotación de clases del antiguo orden, sino que además terminó con la inflación, el desempleo, la discriminación racial y estableció la igualdad entre las etnias y las nacionalidades; acabó con la pobreza extrema, la desigualdad flagrante de riquezas e ingresos; estableció el derecho universal a la educación y la igualdad de oportunidades. En 50 años, el país transitó de una producción industrial que era de solo el 12% comparada con la de Estados Unidos hasta llegar al 80% y una producción agrícola del 85% equiparada con la de los norteamericanos. A pesar de que el consumo per cápita de los soviéticos se mantuvo más bajo que el de los Estados Unidos, no ha habido una sociedad que haya incrementado el nivel de vida y de consumo tan rápidamente en tan corto período de tiempo y para todo su pueblo. El empleo estaba garantizado. La educación gratuita a disposición de todos, desde el preescolar hasta los niveles secundarios (educación general, técnica y vocacional), las universidades y las escuelas en horario extralaboral. Además de la matrícula gratuita, los estudiantes recibían estipendios. El servicio de salud también lo era y para todos; disponían de cerca del doble de médicos por persona en relación con los Estados Unidos. Los trabajadores tenían todas las garantías laborales, además de seguro salarial y social para casos de accidentes o enfermedades. A mediados de la década del setenta los trabajadores alcanzaban un promedio de 21,2 días de vacaciones (un mes cada año) y los sanatorios, los lugares de descanso o los planes vacacionales para los niños eran subsidiados o gratuitos. Los sindicatos tenían el poder de vetar las expulsiones del trabajo e interpelar a los administradores y gerentes. El Estado regulaba los precios y subsidiaba el costo de la canasta básica alimentaria y de la renta de la vivienda. Esta constituía solo el 2% o el 3% del presupuesto familiar; el agua, la electricidad, el gas y la calefacción, entre el 4% y el 5%. No había segregación habitacional por ingresos. Con excepción de algunos barrios que eran reservados para altos funcionarios, en todos los demás lugares los directores de fábricas y plantas, las enfermeras, los profesores, los bedeles… vivían como vecinos.»[6]

 Aunque muchos de los logros enumerados acá tienen diversos matices, lo cierto es que la sociedad soviética, con sus múltiples contradicciones y limitaciones, era aun así más justa que las sociedades que la sucedieron, donde la lógica del mercado dinamitó todas las conquistas sociales y dejó a la clase trabajadora inerme ante los desmanes del neoliberalismo.

Keeran y Kenny apuntan también la prioridad que el gobierno soviético dio al desarrollo cultural e intelectual del pueblo. Las políticas públicas garantizaron precios razonables para las publicaciones periódicas, lo libros y los eventos culturales, con lo cual se garantizaba un acceso masivo a estos servicios. Según la UNESCO el ciudadano soviético leía más libros y veía más filmes que cualquier otro en el mundo. Este esfuerzo gigantesco contribuyó a acortar las brechas culturales y tecnológicas existentes en un país donde confluían más de un centenar de nacionalidades distintas[7].

La grandeza de la Unión Soviética no reside solo en las cifras macro de sus logros sociales, sino también en haber demostrado que era posible el surgimiento y consolidación de un proyecto de organización social que adversara al del gran capital transnacional. Sus contradicciones y limitaciones son el resultado de las condiciones en que hubo de concretarse, las limitaciones culturales y políticas de fondo, la estrecha concepción del marxismo y el socialismo que acabó imponiéndose y los vicios del capitalismo que no pudieron o supieron ver, combatir y superar.

También es la demostración de que para construir y sostener el socialismo no basta con expropiar a la clase poseedora de los medios de producción, como creía cierta concepción un tanto ingenua, y de que los logros del socialismo no son irreversibles ni están ganados de una vez y para siempre.

A pesar de estas limitaciones, la URSS se irguió por más de setenta años como un faro de esperanza para los pueblos oprimidos del mundo. Venció al fascismo, apoyó el movimiento libertario del denominado tercer mundo, apoyó a Cuba cuando muchos la dejaron sola, consiguió la paridad militar con la mayor potencia imperialista de la historia, puso el primer humano en el espacio… De sus errores debemos aprender todos los que bregamos por un mundo mejor. La URSS fue pionera y en sus aciertos y errores va el germen de un mundo nuevo.

(Me muero como viví)

Que este treinta aniversario de la desaparición de la Unión Soviética sea un momento para la reflexión, la reorganización y la ofensiva en contra de la barbarie sistemática del capitalismo. Hoy, como hace más de 170 años, es igual de cierta la sentencia de que no tenemos más que nuestras cadenas que perder y todo un mundo por ganar.


[1] Cfr Ernesto Che Guevara (2012) Apuntes críticos a la Economía Política. Ciencias Sociales: La Habana. P.27

[2] Cfr Eric Hobsbawn (2004) Historia del Siglo XX. Editorial Félix Varela: La Habana. P.16

[3] Cfr. Lenin (1974) Obras Escogidas. Editorial Progreso: Moscú. p.730-743

[4] Cfr Lenin (1971) Discursos pronunciados en los congreso del partido (1918-1922) Editorial Progreso: Moscú p.187-212

[5] Cfr León Trotsky (2001) La Revolución traicionada. ¿Qué es y a dónde va la URSS? Fundación Federico Engels: Madrid.

[6] Cfr. Roger Keeran y Thomas Kenny (2015) Socialismo traicionado. Tras el colapso de la Unión Soviética (1917-1991) Ciencias Sociales: La Habana. p.2-3

[7] Cfr. op. cit. p. 4

 

Fuente: https://lapupilainsomne.wordpress.com/2021/12/31/a-30-anos-del-derrumbe-sovietico-balances-y-reflexiones-por-jose-ernesto-novaez-guerrero/

 

miércoles, 28 de abril de 2021

BICENTENARIO DEL PERÚ: BALANCE NEGATIVO


 
I

BALANCE NEGATIVO

Este año el Perú celebra el bicentenario de su fundación. Sin embargo, el balance de estos 200 años es absolutamente negativo. González Prada a los 67 años de fundada la República Criolla adelantaba el grado de purulencia instalado: “El Perú es organismo enfermo: donde se aplica el dedo brota pus” (Propaganda i ataque, 1888).

Hoy, la descomposición de las estructuras del poder se hunde en la más completa podredumbre. Y es en la política donde se aprecia mejor ese grado de putrefacción. Existen voces pesimistas que proclaman que la corrupción es inherente a los peruanos. También hay quienes sostienen que la unión de las fuerzas sanas de la sociedad puede sacar a nuestro país del abismo al que se precipita. Sin embargo, esta descomposición tiene un origen económico y, por ende, político. En lo político, los representantes de las clases dominantes han convertido la política en vil negocio. Pero, la política no puede ser un negocio administrativo, burocrático o guarida de lobystas. Hoy se impone la necesidad de rescatar e innovar la política sobre los cimientos que estableciera, en la teoría y la práctica, José Carlos Mariátegui: La polí­tica es la más grande actividad creadora. Es la realización de un inmenso ideal humano. La política se ennoblece, se dignifica, se eleva cuando es revolucionaria.

Tacna, 28 abril 2021

Edgar Bolaños Marín

 

II

BICENTENARIO DEL PERÚ: NO HAY NADA QUE CELEBRAR

 

La historiadora Carmen Mc Evoy opina que el Perú es una “república agrietada”, llena de contradicciones, pero hay esperanza en gente muy valiosa y en el papel de la ciudadanía.

28/04/2021

Este año 2021, llamado oficialmente "Año del Bicentenario del Perú: 200 años de Independencia", paradójicamente está marcado por la tragedia de la pandemia de COVID-19 y de ver morir a miles de peruanos. Emergencia nacional y cuarentena, distanciamiento social, mascarillas, lavado de manos constante. Este es el Perú de hoy, también territorio del contagio de un virus que apareció de pronto...

Este es el escenario del Perú clamando por oxígeno en los hospitales. Ya no los desfiles y oropeles, discursos oficiales y anuncios rimbombantes de un patriotismo de desfile en la avenida Brasil.

A esto se suma la lacra de la corrupción en las altas esferas de gobierno, que genera millonarias pérdidas. Al respecto, ya hemos citado al maestro Pablo Macera y sus estudios sobre la lumpenización del país.

Creo que tenía razón Jorge Basadre al decir que el Perú es un problema y posibilidad, no obstante la frase atribuida a Antonio Raimondi (que al parecer nunca la dijo) sigue resonando: “El Perú es un mendigo sentado sobre un banco de oro”, masiva. Acaso el triste espejismo del adormecimiento o indiferencia popular ante un Perú azotado también por una “pandemia de corrupción” en las altas esferas del Estado.

Subyacen la violencia familiar, el aumento de la delincuencia, el crimen organizado y un sinfín de males… El Perú, literalmente, se desangra. ¡Basta ya de crímenes!

La historiadora Carmen Mc Evoy, presidenta del consejo consultivo del Proyecto Especial Bicentenario, de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) opina que el Perú es una “república agrietada”, llena de contradicciones, pero hay esperanza en gente muy valiosa y en el papel de la ciudadanía.

Su apreciación completa es la siguiente: “Jorge Basadre veía una mesocracia ilustrada en el grupo de provincianos, entre ellos Sánchez Carrión, que derrotan la opción de la monarquía constitucional de José de San Martín. Ellos discutían las ideas de un republicano radical como Thomas Paine. Y en esa coyuntura están los temas que usted menciona. Son temas muy actuales, como la descentralización; donde la dignidad republicana va de la mano de una idea de sociedad con cierto bienestar. Un sector, los forjadores de la Patria científica, hablaban de que el Perú, siendo un país tan rico, debía volcar ese caudal entre sus ciudadanos. A pesar de que era una ciudadanía restringida, con esclavos y servidumbre indígena, ya estaban esas ideas flotando y fueron retomadas por los convencionalistas en 1855, cuando se concretó la abolición de la esclavitud y del tributo indígena”.

Como sociólogo, reivindico el papel de la Historia. Obligatoriamente tenemos que repensar, replantear, rehacer el Perú.

“Hay muchos historiadores jóvenes que están regresando a preguntas de historia social, historia económica, historia política, el papel de la prensa. Es algo que entusiasma, a pesar del momento difícil que vivimos. Acá ha habido un boom, no un desarrollo económico. No se ha traducido en un bienestar de la población. Una muy buena parte de la población aún no cuenta con las condiciones sanitarias ni de servicios.”, afirma Mc Evoy.

¿Quieren ver más dramático el panorama?

La TV basura y la prensa sensacionalista son males de la sociedad peruana actual. Contenidos inapropiados en los medios de comunicación, que exaltan la violencia, el erotismo o se dedican a escarbar en la vida privada de la llamada “farándula” son perjudiciales para la sociedad porque fomentan antivalores y atentan contra la dignidad de la persona.

¿Quién defiende al público, a la sociedad en general, a los niños, de los contenidos nocivos en la televisión o la radio? Se requiere más compromiso y es necesaria la intervención del Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo.

Los medios de comunicación pueden ser una excelente herramienta para comunicar y fomentar valores éticos, humanizar y culturizar. Solamente una sociedad donde primen los valores humanos y el respeto a la persona, sin distinción, puede ser una sociedad desarrollada.

La ciudadanía dispone de una serie de mecanismos de información como el periodismo independiente, la información vía Internet y su difusión en redes sociales, prensa escrita, radio y televisión. Aquello le permite informarse sobre los actos ilícitos que ocurren a nivel del gobierno, originando un descontento social generalizado.

Es preocupante la falta de credibilidad de las autoridades, su desempeño ineficiente, el uso de su poder para enriquecerse y favorecer a personajes de su entorno.

Mientras no haya ética ni valores en el correcto actuar de las autoridades y de la ciudadanía en general, pactos como el Acuerdo Nacional no van a rendir resultados. No solamente se necesitan tratados, convenios o leyes; el Perú necesita coherencia de sus autoridades, transparencia, ética, buena voluntad y afán de servicio.

Raúl Allain

Escritor, poeta, editor y sociólogo. Presidente del Instituto Peruano de la Juventud (IPJ) y director de Editorial Río Negro.

 

 

https://www.alainet.org/es/articulo/212032

 

martes, 18 de febrero de 2020

LA UNIDAD DE LAS IZQUIERDAS QUE PUDO SER Y NO FUE


Análisis
18/02/2020 


Foto: OtraMirada

Uno de los resultados de las elecciones congresales del 26 de enero, luego de la disolución dispuesta por el Presidente Vizcarra y la presión popular el 30 de setiembre del año pasado, ante el boicot permanente de la mafia fujiaprista1, sus aliados empresariales y medios de comunicación2, es que nuestra izquierda en sus diversas facciones3 ha sido derrotada. La tradicional división entre derecha liberal mafiosa, neoliberal menos mafiosa, centro liberal e izquierda eco-socialista, ha sido dispersada en 9 representaciones políticas parlamentarias.

Mirando el vaso medio vacío, este es el balance general desde el flanco izquierdo de la política peruana4. Pero, además, como ha sucedido antes, no será la “izquierda” y los movimientos sociales los que hereden la “crisis de Estado” en la que estamos desde al menos diciembre del 2017. Mirando el vaso medio lleno, sostengo que esta “izquierda” puede recomponerse hacia las elecciones generales del 2021, ya que no existe casi nada programático que la divida. Un analista escribió hace dos años una sentencia lapidaria: "mientras la derecha se une por intereses pese a sus diferencias, la izquierda se divide pese a sus coincidencias"… aunque no es tan cierto lo primero.

Un balance necesario

El sábado 8 y el 15 de febrero, un grupo de dirigentes de la Confederación Campesina del Perú (CCP) y asesores técnicos de la misma, nos reunimos en Lima para evaluar la situación política nacional post elecciones parlamentarias del 26 de enero y otros temas relacionados con ese gremio. El balance de la situación realizado por los participantes en esa reunión, además de bastante “cosecha propia”, se puede sintetizar en los siguientes 7 puntos:

1.     El principal ganador de la jornada electoral ha sido el Presidente Vizcarra quien, sin partido, sin representación parlamentaria y sin programa que enarbolar, salvo lucha contra la corrupción, reforma política y Decretos de Urgencia (DU) favorables a la CONFIEP y los poderes económico-financieros, ha logrado fraccionar en 9 a las representaciones políticas del Congreso anterior… sin mayoría de nadie. Ver el gráfico y el cuadro de resultados finales.
2.     El claro perdedor ha sido el fujimorismo de Fuerza Popular (FP) que ha quedado fuertemente debilitado, pero no desaparecido, con su lideresa Keiko Fujimori presa, pero con la inefable y negacionista Martha Chávez a la cabeza de su representación parlamentaria. Otro perdedor es el APRA que se han suicidado y Solidaridad Nacional (SN), que fueron prácticamente eliminados con pocas posibilidades de resurrección y ... sin los excongresistas Mauricio Mulder y Rosa Bartra, los más acérrimos defensores de la Derecha Bruta y Achorada del Congreso disuelto.


3.     El Frente Popular Agrícola del Perú (FREPAP) de los evangélicos ataucusis con 15 congresistas electos y Alianza Para el Progreso (APP) del plagiador Acuña con 23 congresistas, celebran su victoria y probablemente se aliarán con FP para sustentar un “bolsonarismo cholo” en temas de familia e “ideología de género”.
4.     Acción Popular (AP), el Partido Morado (PM) y Somos Perú (SP), un trio de centro derecha neoliberal, con 44 congresistas en total probablemente se aliarán en el nuevo Congreso para sustentar la economía neoliberal y los Decretos de Urgencia del Presidente Vizcarra, que ha emitido en el interregno de octubre del año pasado a enero del presente año, afirmando el “piloto automático”, mirando al 2021, probablemente, con ex Premier Salvador Del Solar como gallo de tapada.
5.     Unión por el Perú (UPP), en tanto que “vientre de alquiler” del condenado y preso a 19 años Antauro Humala por la insurrección con muertos del año 2015, celebra sus 13 congresistas obtenidos gracias a su radicalismo “etnocacerista” y “pensamiento guía”, que sólo se aliará con quienes se cuadren tras ellos en los planteamientos de pena de muerte para los corruptos, lucha contra la comunidad LGTBI y nueva constitución.
6.     La única configuración de izquierda que ha conseguido representación parlamentaria ha sido el Frente Amplio (FA) con 9 representantes, 11 menos que los que obtuvo en el 2016, lo que sucedió gracias a que la líder de izquierda Verónika Mendoza se levantó 2.8 millones de votos y casi el 20% de los sufragios, principalmente en el sur y centro andino. Los del FA están contentos con este resultado y su principal propuesta es la de luchar por una nueva constitución contra el modelo neoliberal, pero haciendo alianzas puntuales con el FREPAP y hasta con FP.
7.     Las otras configuraciones de izquierda no tuvieron mayor suerte. Juntos por el Perú (JPP) conformado por los PCs tradicionales, el Partido Humanista Peruano (PHP) y el Movimiento Nuevo Perú (MNP) de Verónika Mendoza, se quedaron sin representación parlamentaria por un pelo al no llegar al 5% de los votos. Las otras dos configuraciones de izquierda son Perú Libre (PL) de Vladimir Cerrón y el Movimiento de Afirmación Social (MAS) a través de Democracia Directa (DD), que tampoco tuvieron suerte. Sin embargo, entre todas ellas, incluyendo al FA, lograron 2.7 millones de votos, que no son despreciables en el contexto conservador y radical peruano. La conclusión lógica sería que todas estas organizaciones se alíen ahora o… morirán para el 2021.

Pero más a fondo sobre los resultados electorales se puede señalar que la derrota del fuji-aprismo es consecuencia de una acumulación de hechos que han contribuido a su rechazo electoral, incluida la acción de los fiscales que investigan a Keiko Fujimori. Se trata de una grave derrota que afecta al “modelo”, pues eran el sostén del neoliberalismo, El vacío dejado por estas fuerzas ha sido llenado por Acción Popular (AP) y el Partido Morado (PM), que son opciones de centro derecha neoliberal. Sin embargo, pese a la derrota, el fujimorismo mantiene un núcleo duro de 15 congresistas en el nuevo Congreso, lejos de los 73 congresistas que obtuvo en las elecciones del 2016.

Bloque anti-modelo neoliberal

No obstante, pese a lo señalado, en el nuevo Congreso se ha ampliado el espacio de las fuerzas contrarias al modelo neoliberal, como son los casos del FA con 9 congresistas, UPP con 13 y el FREPAP con 15, para un total de 37 congresistas. En general la actuación de la izquierda, hay que decirlo sin tapujos, ha sido desastrosa. Ha perdido espacio, pero sigue siendo una opción para disputar la conducción política. El modelo neoliberal, como propuesta ideológica, política y antiética, más que económica y financiera, ha conquistado en 30 años el corazón y la mente de las personas y su influencia es innegable.

Es claro que los resultados electorales con la fuerte presencia de fuerzas del antaurismo radical y el evangelismo conservador del FREPAP, expresan el desconocimiento que tenemos del país, tanto la izquierda, como la derecha y el centro neoliberal. La contradicción izquierda-derecha no ha sido lo principal en estas elecciones, sino la lucha contra la corrupción y contra el fujiaprismo, con propuestas de “mano dura” contra la delincuencia, que hizo ganar votos al general Daniel Urresti acusado del asesinato de un periodista durante la guerra antisubversiva, pero ha sido el más votado en el país con más de 500 mil votos.

Lamentablemente la izquierda no ha sintonizado con esta situación, no ha golpeado al modelo, el MNP de Verónika Mendoza no ha sostenido su performance del periodo 2016-2019 y, en el caso del FA, no ha ganado su matriz Tierra y Libertad sino los invitados. La derrota del MNP se explica porque se puso de costado frente a los problemas del país, mostrando que no basta tener una candidata carismática, lo que se necesita es trabajo de bases y construir organización.

Asimismo, viendo el vaso medio lleno, las nueve bancadas elegidas expresan una renovación política dentro de la dispersión de opciones y se ha puesto una pausa al “tutelaje” del empresariado en la política, lo que lleva a la necesidad de plantear “acuerdos de punto fijo” en base a temas concretos, como la inmunidad parlamentaria, la lucha contra la corrupción y la reforma política. Pero el modelo neoliberal seguirá en piloto automático.

Los jinetes del caos y dispersión actual

Creo que Perú cambió desde los 90 y, desde la izquierda, no quisimos entender y aceptar estos cambios. Seguimos con los esquemas y caracterizaciones de los 70 y los 80. El Perú cambió en términos sociales, políticos, culturales, ambientales, empresariales y económicos… pero no quisimos verlos. No sopesamos los impactos de lo que llamo los 6 jinetes del caos de dispersión actual que son:

1.     El terrorismo de SL-MRTA y del estado contrainsurgente entre 1980 y 1992, con remanentes actuales, que causó entre 50 y 70 mil muertos, la eliminación física de muchas organizaciones sociales y el abandono de las organizaciones políticas.
2.     El neoliberalismo extractivista salvaje implantado por el fujimorismo a principios de los noventa acordes con el “Consenso de Washington”, seguido sin cambios por Toledo, García, Humala, PPK y Vizcarra, con piloto automático, “sillas giratorias” y corrupción estructural, de la que el affaire Lava Jato no es sino la punta del iceberg.
3.     La informalidad y delincuencia existente, haciendo sinergias con el neoliberalismo salvaje, frente a lo que nos ponemos de espaldas, incluyendo la corrupción a todo nivel, pública y privada, que ha destruido la poca institucionalidad que teníamos.
4.     El desprecio por nuestros recursos naturales, los mares, los bosques, el agua y el ambiente, con políticas públicas con vallas ambientales más bajas que la que existen en países más desarrollados y vecinos, tratando de convencernos que el Perú es un “país minero”, aunque sabemos que es principalmente marítimo, boscoso, agrícola, pecuario y biodiverso.
5.     El caudillismo en general y de la izquierda en particular que no le permite actuar unitariamente para heredar la crisis de Estado en la que vivimos desde al menos el 2016... o mucho antes. La ideología neoliberal salvaje nos carcomió el cerebro a todos y el caudillismo mesiánico a la izquierda en particular.

Por ello y mucho más, no entendemos al FREPAP, a Antauro Humala (UPP) y a Daniel Urresti (PP) que, entre los tres, se levantaron más de 3.5 millones de votos el domingo 26 de enero.

Perú: Distribución de votos por organización política

TOTAL
%
Acción Popular (AP)
1,518,171
10.26%
Podemos Perú (PP)
1,240,716
8.38%
Frente Popular Agrícola (FREPAP)
1,240,084
8.38%
Alianza Para el Progreso (APP)
1,178,020
7.96%
Partido Morado (PM)
1,095,491
7.40%
Fuerza Popular (FP)
1,081,174
7.31%
Unión Por el Perú (UPP)
1,001,716
6.77%
Frente Amplio (FA) (1)
911,701
6.16%
Partido Democrático Somos Perú (PDSP)
895,700
6.05%
Juntos por el Perú (JP) (1)
710,462
4.80%
Partido Popular Cristiano (PPC)
590,378
3.99%
Democracia Directa (DD) (1)
543,956
3.68%
Perú Libre (PL) (1)
502,898
3.40%
Partido Aprista Peruano (PAP)
402,330
2.72%
Avanza País (AP)
373,113
2.52%
Perú Patria Segura (PPS)
350,121
2.37%
Vamos Perú (VP)
311,413
2.10%
Renacimiento Unido Nacional (RUNA)
265,564
1.79%
Solidaridad Nacional (SN)
221,123
1.49%
Perú Nación (PN)
206,128
1.39%
Partido Político Contigo (PPContigo)
158,120
1.07%

  •  
DISTRIBUCIÓN DE VOTOS
Total Votos Validos
14,798,379
80.56%
Votos en Blanco
432,071
2.35%
Votos Nulos
3,138,638
17.09%
Total Votos Emitidos
18,369,088
100.00%
Fuente: ONPE, 16 de febrero 2020. Celeste: Partidos que ingresaron al
Congreso. Naranja: Partidos que no pasaron la valla electoral del 5% y
No obtuvieron representación parlamentaria. (1) Partidos de izquierda.

El fenómeno FREPAP

Al respecto, el escritor amazónico Róger Rumrrill sostiene que el nuevo mapa político “es la expresión de una crisis de profundidades sísmicas de la realidad peruana, (lo que) ha hecho emerger a la superficie partidos políticos que son precisamente el reflejo y la expresión de esa crisis estructural (uno de ellos el FREPAP), fundado por Ezequiel Ataucusi Gamonal en el año 1989 (y) como es bien conocido, tiene como base doctrinaria a la Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal (AMINPU), fundada por el mismo Ezequiel Ataucusi Gamonal en el año 1958.”5

Rumrrill nos reporta que, según el antropólogo Juan Ossio6, “las fuentes doctrinarias del AMINPU se originan en la Biblia, en el Antiguo Testamento, pero además de sus creencias bíblicas y cristianas tienen también un fuerte contenido andino, mesiánico y milenarista (lo que) es una de las grandes motivaciones y objetivos que ha llevado a los creyentes hacia la Amazonía”. De acuerdo con ello “Ataucusi es el representante de Cristo en la Tierra y también representa al Apu Inca, quien instalará la Nueva Tierra Prometida muy pronto, cuando su mensaje cubra y se extienda por los Cuatro rincones de la Tierra”.

Nos reporta Rumrrill que a lo largo de más de tres décadas de formación de colonias en la región fronteriza de Loreto “los acólitos de Ezequiel Ataucusi han ido creciendo en muchos aspectos, pero sobre todo económica y demográficamente (y), en la provincia de Ramón Castilla, se estima que son más de 20 mil y, por lo tanto, son los dueños de las alcaldías y del poder político. Dedicados al comercio y a la agricultura y la ganadería, han arrasado miles de hectáreas de bosques para sembrar arroz y otros cultivos, hacer ganadería extensiva y han talado bosques para extraer madera para su venta en la ciudad colombiana de Leticia”.

Concluye Rumrrill señalando que la doctrina de la iglesia de Ezequiel Ataucusi es un híbrido de las concepciones eurocéntricas y patriarcales, por un lado, y por otro del mesianismo y milenarismo andino, “pero el ambientalismo, el cuidado de la Madre Naturaleza, el uso sostenible de sus bienes, no está dentro de sus creencias e intereses”. Añade que están: “Lejos y remotamente distantes del cosmocentrismo y panteísmo, de las cosmovisiones y cosmologías indígenas amazónicas, los creyentes de la Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal tienen una relación hostil y distante con los pueblos indígenas amazónicos.”

Coincidencias programáticas

Hagamos un recuento de las coincidencias programáticas que plantea el sector de la izquierda que hemos mencionado que, si sumamos sus votos recientemente recibidos, representaría aproximadamente el 18% del electorado con 2.7 millones, un poco menos que en el 2016… si se hubieran unido. Veamos las coincidencias programáticas:

1.     Plantean que requerimos otra Constitución y no la fujimorista de 1993 y afirman que el modelo neoliberal extractivista exportador y depredador hay que cambiarlo;
2.     Plantean que la economía debe apoyarse en la diversificación productiva y en la pequeña y mediana producción campesina para asegurar los alimentos;
3.     Abogan por un ordenamiento y planificación territorial urbana y rural que sea vinculante para usar sosteniblemente los recursos naturales, principalmente el agua y los bosques;
4.     Señalan la necesidad de una democracia sustantiva y radical construida desde abajo y adentro, con rendición de cuentas, revocatoria y que los liderazgos se construyen de abajo para arriba mediante elecciones primarias abiertas;
5.     Abogan por la defensa de los DDHH y los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA) para todos y todas, respetando las diferencias;
6.     Abogan un país ético y transparente, sin corrupción pública, privada, caiga quien caiga, sin impunidad y odiosas discriminaciones por raza, etnia, sexo, género y edad;
7.     Sueñan con un país soberano, descentralista, solidario y con planificación estratégica, que respete los derechos de los pueblos originarios y la Amazonia;
8.     Consideran que la estrategia contra el crimen organizado y la delincuencia para encarar la seguridad ciudadana no puede ni debe resolverse solamente con policías, soldados y cárceles;
9.     Sostienen que la salud, la educación, la vivienda y la cultura son derechos públicos subordinados al sector privado;
10.                       Rechazan al bipolar negacionista de Trump por retirar a su país de los acuerdos de París sobre cambio climático, exigiendo al gobierno no dar un paso atrás en este tema, así como rechazo al imperialismo y de todo tipo de injerencias extranjeras en nuestros asuntos.

Y otras coincidencias más… ¿Que divide a la izquierda? Creo que lo “táctico”, es decir el pleito por liderazgos, en los que los hombres se creen Lenin o Allende si son radicales o reformistas y las mujeres Rosa Luxemburgo o Michelle Bachelet. El “cuoteo” de las pequeñas sectas también nos divide, como es el pleito por los espacios en los frentes, en las organizaciones sindicales y sociales, en el estrado de los pocos mítines que se realizan o medios de comunicación a los que se acude.

Lo que no heredó la izquierda en 45 años

La UNIDAD es una quimera, al parecer inalcanzable hasta ahora y creo que es una de las razones por las que desde 1975, será la novena vez que la izquierda y los movimientos sociales ponen en jaque a los gobiernos con sus luchas, pero otros son los que heredan el gobierno y el poder. Veamos:

1.     La crisis del gobierno militar, la heredó el belaundismo, pese a que fueron los movimientos sociales y la izquierda quienes mayormente impulsaron la caída de este régimen.
2.     La izquierda y los movimientos aceleraron la crisis del belaundismo, pero el heredero fue Alan García y el APRA en su primer gobierno.
3.     Lo mismo sucedió ante la debacle del alanismo que la heredó el fujimorismo.
4.     Diez años después, la ciudadanía y las fuerzas de izquierda, promovieron la caída de la dictadura mafiosa fujimontesinista, pero heredó el toledismo, similarmente mafioso.
5.     La crisis del toledismo provocada nuevamente y en gran parte por los movimientos sociales y la izquierda, la heredó el alanismo también mafioso y neoliberal.
6.     La crisis del segundo alanismo fue acicateada por los movimientos sociales y la izquierda, pero el heredero fue el humalismo con un programa “progre” que a poco andar fue traicionado.
7.     Humala terminó su período entre pifias y movilizaciones, pero la crisis la heredó Pedro Pablo Kuczinsky, quedándonos la izquierda fuera de la segunda vuelta por un pelo.
8.     La gran corrupción del escándalo de Lava Jato y la lucha contra la hegemonía fujiaprista en el Congreso fue en gran parte dirigida por la izquierda y los movimientos ciudadanos, pero se instaló Martin Vizcarra para darle continuidad al “modelo”.
9.     Finalmente, la actual crisis con la que colaboró la izquierda desde el Congreso y las calles, como hemos señalado, la ha heredado… un caos institucional de 9 partidos.

Creo que lo que tenemos en el Perú actual, al ritmo de salida de los “codinomes”7 de Odebrecht, de los escándalos de corrupción y de una economía rampante, no es una crisis de gabinete y ni siquiera una de régimen político, sino una Crisis de Estado. En este tipo de crisis, los de arriba no se ponen de acuerdo para gobernar y los de abajo no tienen la correlación de fuerzas suficientes para reemplazarlos. En estas crisis, lo que está a la orden del día es poner las condiciones para un nuevo Pacto Social, una nueva Constitución que disuelva la de 1993 y de paso disuelva también los 10 mitos a los que hice referencia en un artículo anterior8, mitos que son propios de la propuesta ideológica, no sólo económica, del neoliberalismo extractivista salvaje. Los mitos son:

1.     Que somos un país minero-petrolero-gasífero extractivista, cuando en realidad somos marítimos, forestales, agropecuarios y biodiversos;
2.     Que para superar la pobreza y la exclusión debe haber crecimiento continuado del PBI, cuando seguir haciéndolo se lleva de encuentro los recursos naturales y el futuro de nuestros hijos y nietos;
3.     Que cemento, arena, fierro y equipos – el síndrome CAFE -, es lo que debe primar en las inversiones públicas y privadas, cuando lo que requerimos es capacidad de gestión de lo que se construye y equipa;
4.     Que el neoliberalismo es económico-productivo y no ideológico-cultural, el mismo que ha conquistado el sentido común de las grandes mayorías;
5.     Que con exportación superaremos la exclusión y la competitividad-productividad, cuando de lo que se trata es de diversificar al aparato productivo, afirmar la soberanía alimentaria y apoyarse en la agricultura familiar campesina;
6.     Que el agua, bosques, biodiversidad y Amazonía son bienes transables e infinitos, cuando se trata de bienes comunes que se están agotando gracias al extractivismo salvaje;
7.     Que los pueblos indígenas y los indignados no pueden gobernar, cuando los que no lo pueden hacer son los poderes fácticos pasados y actuales que nos han llevado a la ingobernabilidad actual;
8.     Que el territorio no se debe ordenar porque ello inhibe las inversiones, cuando en realidad es que al no ordenar nuestros territorios mediante una Ley que sea vinculante, los de la OCDE a la que aspiramos pertenecer y la Alianza del Pacífico a la que pertenecemos nos ven como salvajes;
9.     Que la diversificación productiva es una propuesta de los comunistas-ecologistas, cuando en realidad es lo que proponen tanto el Banco Mundial, como la1 OCDE y la1 Alianza del Pacífico; y,
10.                       Que los corruptos son más y por lo tanto es poco lo que podemos hacer frente a ello, lo cual es falso ya que cuatro o cinco fiscales y jueces probos se están tirando abajo más de 30 años de corrupción sistémica, con 5 expresidentes presos, uno suicidado, otro en proceso de extradición y dos más con detención domiciliaria u orden de comparecencia.

Estos mitos hay que disolverlos en la mente y el corazón de las peruanas y peruanos. Como escribimos en el mencionado artículo para ALAI: “Se trata de DISOLVER los mitos mencionados y de no darle la espalda a los problemas centrales del país como son la corrupción estructural y cotidiana, la democracia sustantiva y participativa, la persistencia del neoliberalismo extractivista, la porfiada búsqueda de mayoría electoral –casi siempre precaria e inestable–, pero sin hegemonía político-ideológica a lo Antonio Gramsci - y continuar con el modelo anterior pero con mejor reparto de la renta extractivista, a los derechos de los pueblos indígenas, de los trabajadores, de los hombres, mujeres y jóvenes que luchan por sus territorios y en defensa de sus recursos naturales, principalmente en la Amazonía.”9

Menudas tareas que se nos presentan en el futuro inmediato a la izquierda y los movimientos sociales en el Perú … en medio de la UNIDAD que pudo ser y no fue para el último 26 de enero.

Hugo Cabieses Cubas
Economista, investigador del Instituto para el Desarrollo y la Paz Amazónico IDPA, activista del Foro Social Pan Amazónico FOSPA, ex viceministro de desarrollo estratégico de los recursos naturales del MINAM (2011), ex asesor parlamentario (2016-2017 y 2019) y militante socialista.

1 Ver mi enfoque de la necesidad de no sólo disolver el Congreso, mayoritariamente mafioso, sino al menos diez mitos, publicado por ALAI el año pasado en: https://www.alainet.org/es/articulo/202633.
2 La Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas CONFIEP, la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo SNMP, la Sociedad Nacional de Pesquería SNP, la mayoría de los medios de comunicación (El Comercio, Expreso ..), la Derecha Bruta y Achorada DBA (fujiaprismo, iglesia conservadora, Opus Dei, con mis hijos no te metas, etc.) y la Derecha Dizque Democrática DDD, liberales en lo económico, autoritarios en lo político.
3 Frente Amplio (FA), Juntos por el Perú (JxP), el Movimiento Nuevo Perú (MNP), el Partido Socialista (PS), Fuerza Ciudadana (FC), Perú Libre (PL) y el Movimiento de Afirmación Social (MAS).
4 Ver el análisis que escribiera el 9 de diciembre del año pasado en: https://www.alainet.org/es/articulo/203733.
6 Ver su libro El Tahuantinsuyo bíblico: Exequiel Ataucusi Gamonal y el mesianismo de los israelitas del Nuevo Pacto Universal; Fondo Editorial de la Biblioteca Nacional del Perú, Lima, 2014.
7 Son los apodos, chapas, motes, para identificar a los receptores del dinero, a los coimeros públicos y privados beneficiados con el dinero sucio de la brasilera Odebrecht. Ver: https://especiales.elcomercio.pe/?q=especiales/codinomes-lavajato-ecpm/index.html.