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lunes, 8 de abril de 2019

QUE LA TRANSNACIONAL NO COMA MÁS DE TU POBREZA



Escribe: Milcíades Ruiz

La población aborigen del entorno de la mina Las Bambas, ha dado una lección de lucha en defensa de sus derechos. Lo ha hecho de una manera que ha derrumbado la barrera de una tradición política de la vieja república en la que los pueblos andinos han sido pisoteados por las transnacionales, con la complicidad de los gobernantes. Pero no solo es una lección de coraje y dignidad, sino también de reivindicación de la población nativa frente al histórico menosprecio, lleno de abusos contra los peruanos más auténticos.

Es un hito histórico, no tanto por el triunfo de sus demandas sino por el significado de esta gesta del pueblo chanca de no permitir nunca más, atropellos de los poderes de la dominación. Ha sido una lucha de hombres y mujeres campesinas contra los vende patrias, la prensa y los “Felipillos” que adulan a los poderosos invocando la tinterillada del Estado de Derecho fraudulento, que incitan a la represión apelando al principio de autoridad, que mal interpretan el cierre de carreteras como un delito grave aunque fuese dentro de la propiedad privada, que inventan toda clase de falsedades para denigrar la lucha popular. 

Ni un paso atrás. De aquí en adelante, no seamos permisivos. Este es el mensaje de lucha para otros pueblos que sufren las atrocidades del crimen organizado que nos arrebata por asalto las riquezas no renovables del suelo patrio, dejándonos solo escorias contaminantes, pobreza y desolación, sin reparo de los daños ni compensación equitativa. Es el ejemplo a seguir para las demás zonas campesinas, frente a la colusión antipatriótica de gobiernos corruptos con los depredadores de nuestros recursos naturales. 

Todo lo conseguido por el pueblo chanca es posible lograrlo en otras zonas mineras y la unidad de lucha multitudinaria es una clarinada para los proyectos fraudulentos que están en marcha, festinando trámites y fraguando estudios de impacto ambiental, sin considerar el derecho de consulta previa, sin licencia social ni consentimiento de los afectados, como es el caso del proyecto Tía María y otros.

También es una lección para los políticos timoratos que mezquinaron su apoyo. Sin embargo, debemos felicitar a las agrupaciones e instituciones que salieron al frente para solidarizarse con la lucha campesina de Apurímac, con argumentos racionales sin pretender suplantarlos. Muchos compañeros de izquierda han contribuido a que los represores se frenen al ver que los comuneros no están solos. Todas las voces resonaron y retumbaron en el ánimo represivo. Ojalá la izquierda comprenda con esta gesta, que la ansiada unidad tiene que surgir de la lucha concreta y no esperar que venga desde las cúpulas.

Por su puesto que aquí no termina la lucha, pero es un paso importante. La historia la hacen los pueblos, con nosotros o sin nosotros. Si somos consecuentes con la ideología que profesamos, tenemos que involucrarnos y no ser simple espectadores. Si el futbol desata la euforia de todos nosotros por el triunfo de nuestra selección, con la misma pasión la lucha por la justicia social. Donde quiera que estemos hagamos nuestra trinchera de combate. En nuestro frente de trabajo, la política, arte, ciencia, literatura o en la acción directa. Queda todavía mucho por hacer. 

No importa si nos equivocamos. Será una equivocación de buena fe. Solo los que no hacen nada, nunca se equivocan. 

Abril 2019

viernes, 6 de abril de 2018

MILITARES LATINOAMERICANOS, INSTRUMENTOS DEL GRAN CAPITAL



06-04-2018

En Latinoamérica, durante la mayor parte del siglo XX, los militares gobernaron con golpes de Estado en prácticamente todos los países con dictaduras sangrientas. 

Ello respondió a las dinámicas políticas de cada una de las sociedades nacionales, siempre faltas de canales democráticos y regidas, en última instancia, por oligarquías sumamente conservadoras. Pero, más allá de esas polarizaciones (América Latina es la región del mundo con mayores diferencias económico-sociales entre quienes poseen todo y quienes no poseen nada), un factor determinante para el papel jugado por las fuerzas armadas nacionales estuvo dado por la geoestrategia de Estados Unidos, que hace de la región su natural área de intervención (su patio trasero, como suele decirse). En otros términos, los Ejércitos latinoamericanos jugaron un papel decisivo para la política exterior de Washington. 

Hoy en día, desde el campo popular, existe cierta tendencia a ver la casta militar como la responsable directa de tantas penurias de las empobrecidas masas populares. Pero, sin exculparla para nada, es preciso no perder nunca de vista que el enemigo histórico de la clase trabajadora (obreros, campesinos, trabajadores varios, amas de casa, estudiantes) está dado por quienes realmente la explotan: los propietarios concretos de los medios de producción, los empresarios (industriales y banqueros) y los terratenientes. 

En esa estructura social, la casta de políticos profesionales es la encargada de mover el aparato estatal legislando en función de mantener todo sin cambio, y los militares son los fieles defensores de la oligarquía, de la clase burguesa, de esos industriales, banqueros y terratenientes, con armas en las manos (armas que, paradójicamente, pagan los mismos pueblos con sus impuestos). En otros términos, los militares son los guardaespaldas de la clase dirigente. En Latinoamérica, región que —felizmente— no presenta conflictos bélicos entre naciones, los militares no defienden las fronteras de la patria. El área es virtualmente un campo de operaciones de la Casa Blanca, con más de 70 bases de sofisticada tecnología bélica. Aquí sale sobrando el supuesto honor patrio o altisonancias por el estilo. Los militares latinoamericanos responden no a lógicas locales, sino a las geoestrategias hemisféricas trazadas por el Pentágono. 

Esta casta militar (ejército, aviación y marina) está muy bien preparada para cierta lucha: no para la guerra al modo de las potencias capitalistas, con tecnologías de punta para invadir territorios de su interés. Está adiestrada en la defensa de la sacrosanta propiedad privada de los grandes propietarios ante el reclamo popular, ante el «avance del comunismo», tal como reza la doctrina en que se ha formado. Está preparada técnica e ideológicamente en la guerra contrainsurgente, en la Doctrina de Seguridad Nacional, que marcó las décadas de dictaduras en que se llevaron a cabo las llamadas guerras sucias bajo la hipótesis del enemigo interno , conflictos que luego, años o décadas después, son juzgados. 

Dada esa preparación que tuvieron por años en las academias militares estadounidenses (Escuela de las Américas, West Point), y en el marco general de la Guerra Fría, que dominó el panorama décadas atrás, el estamento castrense latinoamericano no se siente responsable por todas las brutalidades cometidas. No se siente así porque, de algún modo, no se puede visualizar como violador de derechos humanos , como criminales de guerra que se avergüencen de sus acciones (para eso fueron preparados los militares, que siguieron rigurosos manuales anticomunistas). En realidad, las fuerzas castrenses son el brazo armado de la clase dirigente, y defender el capital (nacional o multinacional) es su única y real función. Dicho de otro modo, son ejércitos de ocupación que hacen de las protestas de los pueblos sus verdaderos enemigos. 

Por todo ello, sin dejar de juzgar para nada los horrendos crímenes del pasado (desaparición forzada de personas, torturas, cárceles y cementerios clandestinos, aldeas arrasadas), debe apuntarse a ver quiénes son los verdaderos beneficiarios de esas crueldades. ¿Son los militares? No (Guatemala es quizá el único caso en el que, gracias a la guerra interna, se convirtieron en nuevos ricos ). ¡Son las clases dirigentes las auténticas beneficiarias! En todo caso, ¡hay que juzgar a ambos!

Material aparecido originalmente en Plaza Pública el 2/4/18: https://www.plazapublica.com.gt/content/militares-latinoamericanos-instrumentos-del-gran-capital/*

lunes, 7 de noviembre de 2016

EL CONFLICTO CONTRA VENEZUELA ES INTERNACIONAL: LAS CORPORACIONES APUNTAN AL CORAZÓN ECONÓMICO DE VENEZUELA






Mientras el chavismo impone el diálogo a menos de dos meses de cerrar un caótico 2016, las corporaciones –sean estas petroleras, mediáticas o financieras– actúan con agresividad y con ritmo propio. La élite financiera asume protagonismo y enfila sus baterías directo a perjudicar la principal fuente de sustento económico del país. Los hilos del poder real se mueven tras bastidores.

NOVIEMBRE 3 DE 2016, 2:38 PM

Hostigamiento mediático y financiero contra Pdvsa: hacer fracasar el canje de bonos a toda costa

La estrategia de canje de bonos de Pdvsa lanzada el pasado 16 de septiembre, diferida en par de oportunidades en búsqueda de captar mayores recursos, resultó exitosa: la petrolera venezolana logró canjear el 52,57% del monto ofertado para la operación, ahorrándose 2 mil 899 millones de dólares tras desplazar sus pagos de deuda externa de 2017 para 2020.
Palabras más palabras menos: el corazón económico del país –Pdvsa–, sostén del 95% de los ingresos nacionales, se zafó en el corto y mediano plazo de un escenario crítico para su estabilidad financiera y por ende para la del país entero.
Como fue comentado en su momento por Misión Verdad, esta operación fue atacada por calificadoras de riesgo sentenciadas por estafa a inversionistas en Estados Unidos en el año 2008: Standard and Poor's, Fitch y Moody's.
Estas agencias dieron una calificación negativa a la operación, buscando con ello generar desconfianza y temor en los inversionistas para que no participaran. El objetivo no era financiero, sino político: en tanto y en cuanto la operación fracasara la situación financiera de Pdvsa y el país tendería a precarizarse más, agudizando –y dirigiendo políticamente– el malestar económico de la población, dado que el margen de maniobra para importar bienes básicos –alimentos y medicinas– se vería reducido al extremo.  
Otros tanques se sumaron desde el frente mediático y empresarial. The New York Times, Reuters, Bloomberg, The Wall Street Journal y Financial Times, por nombrar los medios con mayor impacto en la opinión pública financiera, aplicaron un intenso hostigamiento mediático buscando afectar la credibilidad internacional de Pdvsa desde distintos ángulos. 
En el manipulado y hamponil mercado financiero, más importa el capital estético que el capital económico. Qué se diga de ti define cuánto tienes, no cuánto tienes en realidad. Cada vez que Procter & Gamble saca un nuevo champú aumenta sus ganancias sin que el primer frasco llegue al anaquel y alguien pueda adquirirlo.
Con ambos frentes avanzando orquestadamente y sin fisuras, la corporación petrolera Conoco Phillips introdujo una demanda a Pdvsa en Delaware a pocos días de cerrar el canje de bonos, la cual calificaba dicha operación como fraudulenta por supuestamente querer evitar el pago inflado de compensaciones por efectos de nacionalización.
A Pdvsa le fue aplicado un brutal secuestro financiero, empresarial y mediático durante toda la operación. Aún así, con todo y que Ramos Allup tenía sus velas puestas al fracaso del canje, la operación fue exitosa y el corazón económico de Venezuela alivia su situación financiera en el corto plazo.

Cuando el mejor escenario es el peor

El canje de bonos no es una estrategia aislada para mejorar la situación financiera de Pdvsa y el país, sino que es complementaria a los esfuerzos realizados por Venezuela y países OPEP, en conjunto con Rusia y otros actores de peso en el mercado energético, para estabilizar los precios del petróleo en torno a los 60 y 70 dólares por barril.
El plan de disparar al corazón económico de Venezuela es político
Incluso los formadores de opinión económica antichavistas más consultados por la mediática local, reflejan que si el precio se llegara a estabilizar en dicha banda en el corto plazo, sumado lo ahorrado por el canje de bonos, el país cerraría casi a totalidad su déficit de dólares –necesarios para cubrir importaciones y estabilizar el tipo de cambio–, además de afrontar en condiciones menos vulnerables sus pagos de deuda externa en el mediano plazo.
Un escenario positivo en lo económico para Venezuela es proporcionalmente negativo para la élite financiera.

Nueva oleada de agresiones

En tal sentido, el éxito de la operación y la posibilidad de que un acuerdo de estabilización de precios petroleros se cristalice, activa una nueva etapa –mucho más agresiva– de hostigamiento y cerco financiero contra Pdvsa.
La empresa Crystallex, de origen canadiense, demandó a Venezuela por las mismas sinrazones y en la misma corte que Conoco Phillips el día de ayer, maniobra que suma a una supuesta evaluación de embargo a la estatal petrolera por 11 mil millones de dólares que estarían realizando fiscales federales estadounidenses por presuntos casos de corrupción, según reseñó Bloomberg.
No sólo Bloomberg vendió la primicia como el embargo petrolero más grande de la historia reciente, también afirmó que supuestamente ese dinero sería devuelto al país durante la gestión de un gobierno antichavista.
Este primer amague mediático mantiene rasgos parecidos al caso "Lava Jato" en Petrobras, donde el velo mediático de la corrupción fue utilizado como un mecanismo para la intervención extranjera en Brasil. Las condiciones financieras y mediáticas que dieron al traste con el mandato de Dilma Rousseff provienen de esa maniobra internacional.
Vale recordar que así como Pdvsa es demandada por corporaciones petroleras, Petrobras también recibió ataques judiciales por parte de bancos globales –Goldman Sachs, Citigroup, Morgan Stanley, etc.–, bajo el supuesto temor de no ver cancelados sus préstamos a la empresa. Dos operaciones al parecer cortadas por la mismo hacha.

El eje del conflicto se traslada al frente financiero

El plan de disparar al corazón económico de Venezuela es político. Venezuela acaba de cancelar los intereses de los bonos que no fueron canjeados y el resto de sus pagos pendientes. Aun así, el riesgo país de Venezuela, elaborado por una corporación financiera –en situación de bancarrota inminente– como Deutsche Bank, se mantiene más alto que países que ostentan una deuda impagable, como Estados Unidos o España. Se mantiene inalterado. 

El conflicto se traslada hacia el frente financiero

La MUD es tan sólo un intermediario de estos grandes intereses empresariales que se soban las manos con sólo pensar en saquear nuevamente al país. En realidad no nos enfrentamos a ellos.
Las agresiones financieras, llevadas a cabo por actores empresariales con capacidad de influencia sobre instituciones judiciales estadounidenses –Departamento de Tesoro y Justicia, específicamente–, van en aumento y tienen su propio plan: asfixiar financieramente a Venezuela en el mediano plazo para evitar cualquier signo de recuperación económica y política del chavismo.
Echan el resto intentando cerrar el conflicto a su favor con un tiro de gracia por la vía del golpe financiero internacional, construido a partir de expedientes judiciales capitaneados por corporaciones petroleras, hostigamiento mediático y calificaciones de default selectivo.
La táctica de estrangulamiento contra Pdvsa, activada desde cada uno de estos frentes, tiene como objetivo ampliar el cerco financiero contra el país para reducir su margen de maniobra en lo económico y acrecentar las dificultades de la población en su vida cotidiana, afectando el posicionamiento financiero de la empresa para que le vea complicada su recuperación.
Y la profundización de esta maniobra no depende de actores estatales externos o de actores internos, sino de la élite financiera y la aplicación de sus herramientas –calificaciones de riesgo, demandas judiciales, etc.– para intervenir a Venezuela por la vía financiera, así como lo intentan contra Rusia y China.
El diálogo como medida para la estabilización del conflicto político interno y su amplio respaldo internacional, las recurrentes equivocaciones de la MUD y la incipiente normalización económica, trasladan el eje del conflicto hacia el frente financiero. Paso a paso, acción tras acción, por más selectiva o colateral que sea, va construyendo un relato y un marco operativo funcional para golpearnos financieramente directo al corazón.
Afectar directamente al venezolano de a pie, meterle la mano en el bolsillo y en el estómago, sin importarle qué puede llegar a pensar la MUD o Hillary Clinton y Donald Trump, se posiciona como un objetivo fundamental y estratégico para la élite financiera para buscar la ansiada implosión del país.
Ese es el enemigo que enfrentamos: poderes económicos globales con un portafolio de armas de distinto calibre para asfixiar a un país que busca superar grandes adversidades. Esto también es intervención extranjera, aunque nadie la nombre. El verdadero enemigo apunta sus misiles al corazón.