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sábado, 24 de junio de 2017

CRISIS TERMINAL DEL CAPITALISMO: LAS CINCO PERSONAS MÁS RICAS DEL MUNDO




23/06/2017

El año pasado eran ocho, luego fueron seis, y ahora no llega a cinco el número de súper ricos cuya fortuna equivale a la mitad de la riqueza del total de la población mundial.

Un análisis con datos poblacionales de 2016 reveló que el 50% de los habitantes más pobres del mundo posee, todos juntos, un total de 410 mil millones de dólares o poco menos. Como promedio, cada uno de los cinco súper súper ricos posee casi lo que 750 millones de personas. A partir de información estadística confiable, el programador informático y profesor universitario Paul Buchheit, autor de varios libros y ensayos sociológicos sobre temas poblacionales, ha publicado un ensayo en la revista digital norteamericana Common Dreams en el que aborda algo de sumo interés acerca de estos fenómenos en el terreno de la geopolítica.

“La mayoría de los súper súper ricos -escribe Buchheit- son estadounidenses. Nosotros, los estadounidenses, creamos Internet, desarrollamos y financiamos la inteligencia artificial y construimos una infraestructura de transportación masiva. Sin embargo, hemos dejado que unos pocos individuos tomen casi todo el crédito, junto con cientos de miles de millones de dólares”.

Buchheit precisa que los defensores de la existencia de esta incontrolada brecha en la distribución de la riqueza quieren hacer ver que esto es algo normal porque “Estados Unidos es una meritocracia y los súper ricos han logrado todo lo que tienen por sus propios méritos”.

(Por meritocracia se entiende una forma de gobierno basada en el mérito y, en términos más generales, en la discriminación positiva a partir de los méritos, con predominio de valores asociados a la capacidad individual o al espíritu competitivo. La república ideal de Platón es un ejemplo de meritocracia).

Warren Buffett, magnate propietario de más de 60 compañías e inversionista estadounidense conocido como el profeta de Omaha, ha dicho que "el genio de la economía estadounidense reside en nuestro énfasis en una meritocracia con un sistema de mercado y un estado de derecho que han permitido que una generación tras otra de estadounidenses, vivan mejor que sus padres".

Pero Estados Unidos no es una meritocracia, aclara Buchheit, y los hijos ya no viven mejor que sus padres. En los ocho años transcurridos desde la recesión de 2008, el índice del Wilshire Total de valoración de mercado - índice ponderado de capitalización de todas las existencias que se comercializan activamente en Estados Unidos- se ha más que triplicado, elevándose de un poco más de $ 8 mil millones a casi $ 25 mil millones. La amplia mayoría de los beneficios ha ido a manos de los estadounidenses más ricos.

Sólo en 2016, el 1% más rico cambió de lugar en la lista transfiriendo casi $ 4 mil millones de la riqueza total a su favor, con casi la mitad de la transferencia ($ 1,94 mil millones) proveniente de las clases media y baja.

¿Estados Unidos, una meritocracia?

Con diversos ejemplos el profesor Buchheit desmiente con abundantes argumentos y datos tal tesis, y fundamenta la suya de que “Bill Gates, el joven Mark Zuckerberg (6º más rico en el mundo y 4º más rico de EEUU) y Jeff Bezos (mayor accionista de la mega corporación Amazon) han hecho poco que no hubiera sido de cualquier modo a base de nuestros dólares de impuestos, nuestros institutos de investigación y nuestras subvenciones a las corporaciones”.

Muchos súper ricos estadounidenses comprometen la mayor parte de sus fortunas en causas filantrópicas. Parece un gesto muy generoso, pero en realidad lo que hacen es invertir en empresas de responsabilidad limitada exentas de impuestos que les permiten usar sus miles de millones de dólares en hacer donaciones políticas o vender sus tenencias, sin pagar impuestos y otros gravámenes.

“Casi todos -si no todos- los multimillonarios estadounidenses, hicieron su dinero invirtiendo en la investigación, la innovación y la infraestructura, que conforman la base de la tecnología moderna. Pero además de con sus enormes fortunas ellos han contado con éxitos que se deben a la sociedad y no a unos pocos individuos. De ahí que, una porción significativa de los incrementos de la riqueza nacional anual debía ser dedicada a la educación, la vivienda, las investigaciones sobre salud y a la infraestructura, como herencia del trabajo y la productividad de sus padres y abuelos. El adecuado uso de esa riqueza no debe ser decidido por nadie en particular”, concluye el profesor Paul Buchheit.

Junio 22 de 2017

Manuel E. Yepe
Publicado originalmente en el diario POR ESTO! de Mérida, México.



http://www.alainet.org/es/articulo/186369



viernes, 8 de mayo de 2015

SI BATILMORE NO FUERA ESTADOUNIDENSE

 
El diario estadounidense “The Washington Post” publicó en días pasados un curioso análisis especulativo llevado a cabo por sus periodistas acerca de lo que habrían divulgado los medios de prensa más importantes de Occidente sobre una situación tal como la que se creó en la ciudad de Baltimore, del estado de Maryland, con motivo de la ola de disturbios que generó la muerte el 19 de abril del joven negro estadounidense Freddie Gray cuando se hallaba bajo custodia policial. Desde el punto de vista de quienes participaron en el análisis, si estos hechos hubieran tenido lugar en cualquier parte fuera de Estados Unidos la reacción habría sido aproximadamente la siguiente:

-Numerosos analistas internacionales habrían presagiado el surgimiento de una “primavera” del tipo de las habidas en algunas naciones del Oriente Medio en el país tomado como base, elogiando la movilización de los jóvenes para la protesta a través de las redes sociales.

-Los gobiernos del mundo habrían expresado su preocupación por el auge del racismo y la violencia estatal en el país donde estuviera ocurrido el fenómeno. Habrían condenado el trato a las minorías étnicas y la corrupción de las fuerzas de seguridad al abordar casos de brutalidad policial en el país en cuestión.

-Londres habría emitido un comunicado llamando al régimen del país a frenar los excesos de los agentes de seguridad del Estado en la nación implicada por haber tratado brutalmente a miembros de minorías étnicas. Exigiría la aplicación de la ley en pie de igualdad para todos los ciudadanos, negros o blancos, así como el respeto a los derechos humanos esenciales, culpando al régimen local por atentar contra una democracia sana.

-La ONU, por su parte, también habría emitido una declaración condenando la militarización y la brutalidad policial “que hemos observado a lo largo de los últimos meses en el país de los hechos”, instando firmemente a las fuerzas de seguridad a llevar a cabo una investigación rigurosa sobre la muerte del detenido. “No hay excusa para la violencia policial excesiva”. Además, habría exhortado al gobierno de esa nación a hacer públicas las bases de datos sobre la violencia policial para mejorar la transparencia y reducir la corrupción en su sistema judicial.

-Los grupos internacionales que abogan en defensa de los derechos humanos se habrían dirigido a la comunidad internacional, pidiendo facilitar asilo a las minorías étnicas negras del país donde ocurrían los desórdenes causados por el asesinato del detenido.

Por supuesto que nada de lo anterior sería aplicable al gobierno del país culpable en el imaginario caso en estudio, dado que los hechos ocurrieron, han ocurrido muchas veces y nadie duda que sigan ocurriendo en Estados Unidos.

Un análisis de otro tipo había sido publicado por el diario estadounidense The New York Times  poco antes, resaltando que 1.500.000 afroamericanos han sido eliminados de la vida cotidiana de Estados Unidos en el período reciente, entre tanto seis personas negras de 24 a 54 años han desaparecido de la sociedad estadounidense por muerte prematura o encarcelamiento.

Según el último censo realizado en Estados Unidos, el homicidio ocupa el primer lugar como causa de muerte de los hombres negros jóvenes. Estados Unidos es el país con mayor número de presos en el mundo (con el 5% de la población mundial posee el 25% de la población encarcelada). De los 2,3 millones de presos que tiene, casi el 40% son afroamericanos, quienes solo representan el 12.6% de la población total. Es seis veces más probable que sea encarcelado un hombre negro que uno blanco.

Estados Unidos es la nación desarrollada con una mayor brecha de desigualdad económica entre ricos y pobres, y la desigualdad de riqueza es aún mayor que la desigualdad de ingreso. El 3% de familias con mayor riqueza, posee más del doble que el 90% de las familias con menores recursos. Esta brecha se ha ensanchado continuamente desde fines del siglo XX hasta hoy.

Las familias negras estadounidenses fueron las más afectadas por el escándalo de los depredadores préstamos bancarios cuando explotó la burbuja inmobiliaria de 2007. Hacia fines del siglo XX, la familia blanca media en la superpotencia tenía una riqueza seis veces superior a la de la familia negra. Hoy, la familia blanca media posee doce veces más que la negra y la pronunciada desigualdad económica sigue agudizándose.

Estas disparidades se reproducen dramáticamente en las causas del desempleo subsiguiente, que afecta de manera muy superior a los ciudadanos que no son de piel blanca.

MANUEL E. YEPE/Resumen Latinoamericano/ALAI, 6 de mayo de 2015
de: Resumenrebel <resumenrebel@gmail.com>
responder a: resumen@nodo50.org
para: CARLOS PERGOLA <resumenrebel@gmail.com>
fecha: 6 de mayo de 2015, 22:26
asunto: [Diariodeurgencia] OPINIÓN: ESTADOS UNIDOS:
Si Baltimore no fuera estadounidense/
lista de distribución: diariodeurgencia.listas.nodo50.org
enviado por: listas.nodo50.org