Dr. Hugo SALINAS
El análisis que vengo realizando, sobre la pobreza
/ riqueza, se apoya en la Teoría del Cambio, el que nos propone observar
los fenómenos socio-económicos a través de sus dos elementos : por un lado
se tiene al proceso de trabajo quien se encarga de cómo producir los
bienes económicos y, por otro lado, se tiene a la decisión socio-económica,
quien se encarga de definir el tipo de repartición de la totalidad de las
riquezas creadas por toda la población.
Con ese marco teórico, cuando auscultamos nuestro
futuro socio-económico es indiscutible señalar que el mejor proceso de trabajo
que la Humanidad está creando es el Proceso de Trabajo de Concepción,
generalmente conocido como la economía inmaterial. Y la mejor forma de
repartición que la Humanidad ha practicado a lo largo de sus 315 mil años de
existencia, es la Repartición más o menos igualitaria de la totalidad del
resultado económico generado por toda la población.
Comenzaremos por observar a la economía
inmaterial. Este proceso de trabajo tiene como elemento principal a los
conocimientos del trabajador que se aplican sobre los conocimientos
acumulados por la Humanidad para dar como resultado una creación, invención,
descubrimiento o innovación. Es decir, debemos preparar a toda la población en
esta nueva manera de trabajar si deseamos obtener el mayor valor agregado que
permitirá a sus trabajadores los mejores niveles de salarios y a toda la
población, el mejor de cuadro de vida. La « producción » ha sido
superada por la « elaboración » de bienes económicos.
Pero, lo más importante a rescatar es que el
elemento principal, los conocimientos, se encuentra al interior del cerebro del
trabajador. Y con ello llegamos a una característica fundamental del Proceso de
Trabajo de Concepción, aquella que impide toda relación de dominación.
Para que el extorsionador pueda hacer uso de los conocimientos del trabajador
tendrá que vigilar su proceso mental durante las 24 horas del día y los 365
días del año, lo cual se hace imposible. Es decir, el desarrollo de la economía
inmaterial es el camino seguro a la liberación del asalariado.
Otra particularidad de este nuevo proceso de
trabajo es que, por sus mismas características de « inmaterial » está
obligado a convivir con el proceso de trabajo precedente, que es exclusivamente
material, porque los bienes inmateriales elaborados requieren de una expresión
material para poder identificarse ante los consumidores en el mercado de
compra-venta.
De ahí que, hoy en día ya se conoce a las empresas
generadoras de software y a las generadoras de hardware. Pero, y esto es
importante remarcar, son las empresas de software las que determinan el qué
elaborar y el qué producir. Es decir, el nuevo trabajador ya no es un campesino
o un obrero ; el nuevo trabajador es un “conceptor”, con el más
elevado nivel de conocimientos en su dominio.
Otra particularidad de este nuevo proceso de
trabajo es que se desarrolla dentro de una economía de mercado habitada por
millones de empresas. En consecuencia, la empresa es la unidad celular de la
economía. Esta característica se viene visualizando desde el proceso de trabajo
precedente, generalmente conocido como la industria, en un proceso de
industrialización.
En suma, la empresa del mañana y, por qué no
decirlo, la empresa del futuro inmediato, es la que se orientará a la economía
inmaterial y contará en su seno con la Repartición Igualitaria de la totalidad
del resultado neto (ganancias) de su actividad económica. Se trata de la empresa-país que será propiedad
de toda la población, única manera para que la totalidad del resultado neto se
pueda repartir entre todos los miembros de la población, en partes
estrictamente iguales.
La Repartición Igualitaria del total de las
ganancias de todas las empresas-país conformará la Remuneración de Base
Universal de todos los habitantes del país. Aquí la fórmula matemática:
(PBI2 – W2) / N = r
En donde, la Remuneración de Base Universal (r) es
igual al Producto Bruto Interno generado por todas las empresas-país (PBI2),
disminuido de la masa de salarios de los trabajadores del sector empresas-país
(W2). Todo ello dividido entre el número total de habitantes del
país (N).
Es decir, desde que nace una persona hasta el
final de sus días tendrá una Remuneración de Base Universal, en forma
automática, y no porque haya trabajado si no porque es miembro de una
comunidad. Además, esta remuneración no obedece ni al color de la piel, ni de
la religión practicada, ni del sexo de la persona. Es simplemente, porque se es
miembro de una comunidad. Será uno de los elementos más importantes del Sumaq
Kausay.
Así, los trabajadores en este nuevo
modelo de vida tendrán dos fuentes de remuneración: una por la
retribución de un esfuerzo realizado, su salario; y otra, por ser miembro de la
comunidad, la Remuneración de Base Universal. Es la interacción entre las
personas y sus instituciones que se encargará de eliminar las grandes
disparidades en los salarios de trabajadores que van desde algunos dólares
contra miles de millones dólares por jornada de trabajo, que abusivamente se
han otorgado los que se benefician del modelo a Repartición Individualista.
Con ello, estamos sugiriendo que el modelo de
aplicación para transformarla economía y la sociedad es una economía de
mercado con dos sectores. El Sector 1 estará compuesto fundamentalmente de
las micro-empresas con Repartición Individualista y el Sector 2 estará
conformada únicamente por las empresas-país con Repartición Igualitaria. Y
serán las empresas-país quienes se encargarán de desarrollar los sectores
sensibles en relación con el bienestar general de la población y con la
soberanía del país.
La fórmula matemática de la Repartición más o
menos igualitaria, a nivel de país, es la siguiente:
PBI = G1 + W + rN
En donde el Producto Bruto Interno del país (PBI)
será igual al total de ganancias de los micro-empresarios + la masa de salarios
de todos los trabajadores del país (W) + el total de la Remuneración de Base
Universal (r) que recibirá cada persona (N), desde que nace hasta el final de
sus días, por el sólo argumento de pertenecer a la comunidad.
Aquí debemos resaltar dos temas de gran
trascendencia. El primero, este modelo permitirá que la totalidad del Producto
Bruto Interno del país se vierta, en partes más o menos iguales, entre todos
los habitantes del país (al consumo), y que el Bien Común, que deberá
rápidamente alcanzar un porcentaje significativo del total de bienes de capital
del país, será de propiedad de la población y será ella misma quien la
gestione. El segundo tema de trascendencia es que el modelo permitirá la plena
expresión de la individualidad dentro de un mundo real de comunidad.
La pregunta es, ¿cómo instalar este nuevo modelo
dentro de una economía que está dominada por la Repartición Individualista y
que genera un comportamiento individualista, con una élite que posee el poder
absoluto sobre el resultado de la actividad económica del país, que el
empresariado “nacional” es todo menos nacional, que las instituciones de la
Democracia Representativa son fieles a los poderes fácticos, que la “soberanía” es una ilusión manejada por
el imperio americano esencialmente y, apoyada por una fuerza armada y policial
sanguinaria?
Saint-Nazaire, Francia, 27 de julio del 2026
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