(19 de diciembre de 2023)
Por Miguel Aragón
En Perú existen varios tipos de delincuencia. La delincuencia es
provocada por varias causas, tanto económico sociales, como por causas ético
morales.
La delincuencia es fomentada por
la propia clase dominante, para corromper a un sector de la población y
debilitar la conciencia y la unidad del pueblo.
La delincuencia callejera afecta
mayormente a las capas pobres y a las capas medias de la población, también afecta mínimamente a un sector de
las clases altas.
En los últimos años, con el
agravamiento de la crisis social y política, con el hacinamiento en las
ciudades y la falta de oportunidades para trabajar, la delincuencia callejera
se ha desbordado en todo el país. Este desborde social está siendo utilizado
por la clase dominante para justificar y fortalecer el carácter policiaco del
aparato estatal. Con el pretexto de reprimir a la delincuencia, están
acrecentando el carácter policiaco del
estado. Con esta acción, la clase
dominante tiene como objetivo
reprimir las luchas sociales del pueblo peruano.
La causa principal del aumento de
la delincuencia callejera es EL
DESEMPLEO Y EL SUBEMPLEO GENERALIZADO,
que está agobiando a gran parte de la
población en el país. Según las
estadísticas, la mayoría de los delincuentes son delincuentes primarios, son
personas desesperadas y desmoralizadas, que ROBAN POR NECESIDAD, ante la falta de oportunidades de trabajo. El
viejo orden social en descomposición fomenta la delincuencia.
El desempleo y el subempleo
son “el caldo de cultivo” para la proliferación
de la delincuencia y de la prostitución. La mayoría de estas personas extra
sociales delinquen por necesidad, aunque también hay una minoría que lo hace
por ambición. Una parte reducida de las personas que se inician en la
delincuencia, después lo convierten
en hábito y costumbre, viven de esa actividad delictiva, llegan a
formar bandas que pasan del asalto al crimen. Otro sector minoritario de la
delincuencia lo hace por ambición “quieren tener más, sin trabajar”, ellos
son una reserva social que se somete, se
vende, y apoya a la clase dominante.
En la industria de la
construcción civil, la delincuencia ha sido promovida por las grandes empresas constructoras, que en cada
obra contratan a grupos de delincuentes y los sobornan para combatir el desarrollo
del sindicalismo clasista.
La propia clase dominante
promueve la corrupción y la delincuencia, y después denuncia a los corruptos
que ellos mismos han formado y financiado.
Ahora que se ha desbordado la delincuencia y el crimen, los voceros de
la clase dominante pretenden apropiarse, y asumir como suya, la bandera de la
lucha contra la delincuencia.
Apoyemos la Gran Movilización del
19 de diciembre, agitando EL DERECHO AL TRABAJO, exigiendo más puestos de
trabajo, mejores condiciones de trabajo, mejores condiciones de vida para las
mayorías.
Apoyemos la Gran movilización del
19 de diciembre, exigiendo el respeto a la libertad de expresión y la LIBERTAD
DE MOVILIZACIÓN, rechazando la represión
policial contra las luchas del pueblo.