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martes, 19 de noviembre de 2024

DERECHO AL TRABAJO, DERECHO A LA VIDA

(15 de noviembre de 2024)

Por Miguel Aragón

 

Las grandes movilizaciones de pobladores, que se vienen desarrollando en varias provincias en todo el Perú, desde el día 11 de noviembre, tienen dos Consignas centrales:

*EN DEFENSA DEL DERECHO AL TRABAJO* (Contra las Extorsiones)

*EN DEFENSA DEL DERECHO A LA VIDA* (Contra los secuestros y asesinatos).

Estas grandes movilizaciones de masas deben de servir para organizarnos en barrios y municipios. Deben de servir para fortalecer *la democracia participativa* desde abajo, y para forjar el *PODER COMUNAL*, como base de la futura   ASAMBLEA CONSULTIVA DEL PUEBLO PERUANO, única alternativa legítima al actual Congreso feudal burgués en decadencia.

La delincuencia no se combate pidiendo "más policías, más cárceles, cadena perpetua".

La delincuencia se combate con EL PUEBLO ORGANIZADO en barrios y municipios, con el poder comunal, con los comités de autodefensa. 

La clase dominante está provocando y aprovechando el desborde de la delincuencia, para armar un REGIMEN POLICIACO Y VERTICAL, para continuar recortando las libertades democráticas.

La lógica de la reacción es: 

A más delincuentes, MAS POLICIAS; y 

A más policías, MAS DELINCUENTES. 

 

*¡VIVA EL DERECHO AL TRABAJO!* 

 

*¡VIVA EL DERECHO A LA VIDA!*

 

*¡VIVA EL PODER COMUNAL!*

 

martes, 19 de diciembre de 2023

MARCHA POR EL DERECHO AL TRABAJO Y CONTRA EL ESTADO POLICIACO

 


(19 de diciembre de 2023)

Por Miguel Aragón


En Perú existen varios  tipos de delincuencia. La delincuencia es provocada por varias causas, tanto económico sociales, como por causas ético morales.

La delincuencia es fomentada por la propia clase dominante, para corromper a un sector de la población y debilitar la conciencia y la unidad del pueblo. 

La delincuencia callejera afecta mayormente a las capas pobres y a las capas medias de la población,  también afecta mínimamente a un sector de las  clases altas.

En los últimos años, con el agravamiento de la crisis social y política, con el hacinamiento en las ciudades y la falta de oportunidades para trabajar, la delincuencia callejera se ha desbordado en todo el país. Este desborde social está siendo utilizado por la clase dominante para justificar y fortalecer el carácter policiaco del aparato estatal. Con el pretexto de reprimir a la delincuencia, están acrecentando  el carácter policiaco del estado. Con esta acción, la  clase dominante  tiene como  objetivo  reprimir las luchas sociales del pueblo peruano. 

La causa principal del aumento de la  delincuencia callejera es EL DESEMPLEO Y EL SUBEMPLEO  GENERALIZADO, que  está agobiando a gran parte de la población  en el país. Según las estadísticas, la mayoría de los delincuentes son delincuentes primarios, son personas desesperadas y desmoralizadas, que ROBAN POR NECESIDAD,  ante la falta de oportunidades de trabajo. El viejo orden social en descomposición fomenta la delincuencia.

El desempleo y el subempleo son  “el caldo de cultivo” para la proliferación de la delincuencia y de la prostitución. La mayoría de estas personas extra sociales delinquen  por necesidad,  aunque también hay una minoría que lo hace por ambición. Una parte reducida de las personas que se inician en la delincuencia,  después lo convierten en   hábito y costumbre,  viven de esa actividad delictiva, llegan a formar bandas que pasan del asalto al crimen. Otro sector minoritario de la delincuencia lo hace por ambición “quieren tener más, sin trabajar”, ellos son  una reserva social que se somete, se vende, y apoya a la clase dominante.

En la industria de la construcción civil, la delincuencia ha sido promovida por las  grandes empresas constructoras, que en cada obra contratan  a grupos de delincuentes  y los sobornan para combatir el desarrollo del sindicalismo clasista.

La propia clase dominante promueve la corrupción y la delincuencia, y después denuncia a los corruptos que ellos mismos han formado y financiado.  Ahora que se ha desbordado la delincuencia y el crimen, los voceros de la clase dominante pretenden apropiarse, y asumir como suya, la bandera de la lucha contra la delincuencia.

Apoyemos la Gran Movilización del 19 de diciembre, agitando EL DERECHO AL TRABAJO, exigiendo más puestos de trabajo, mejores condiciones de trabajo, mejores condiciones de vida para las mayorías.

Apoyemos la Gran movilización del 19 de diciembre, exigiendo el respeto a la libertad de expresión y la LIBERTAD DE MOVILIZACIÓN,  rechazando la represión policial contra las luchas del pueblo.

lunes, 15 de abril de 2019

“A PROPÓSITO DE “REFORMA Y CONTRATOS LABORALES”



Autor: Gustavo Pérez Hinojoza

El Comercio del 14/04/2019, pag.25
JAMARILLO EN DEGRADE…..

El Comercio publica un artículo de Miguel Jaramillo, Investigador principal de Grade, que desarrolla dos ideas fuerza : que “un gran problema en la regulación de contratos laborales es la proliferación de los contratos a plazo fijo” y que “La opción por los contratos a plazo fijo que la reforma del TC ha estimulado significa pérdidas de ingresos considerables para los trabajadores y menores posibilidades de actuar colectivamente”.

El artículo señala que a finales de los años noventa las empresas contrataban alrededor de la mitad de sus nuevos trabajadores por tiempo indefinido, mientras la mayor parte de la otra mitad usaba los contratos por modalidad que introdujo la reforma antilaboral fujimorista, y que poco más de una década después, las empresas usaban contratos por tiempo indefinido (CTI) para apenas una de cada 10 nuevas contrataciones, y que la explicación de este significativo cambio que lleva a que las empresas opten masivamente por restringir el uso del CTI, es el fallo del Tribunal Constitucional que restablece la reposición en el puesto de trabajo para los despidos incausados, que determinó que el uso del CTI se hiciese más caro y más incierto, lo cual evidenciaría “cuán pernicioso para los trabajadores ha resultado el cambio impulsado por el TC”, añadiendo que “Las empresas no tienen ningún incentivo para capacitar a trabajadores con contratos que tienen fecha de término, por lo que sufren la productividad de la empresa y los ingresos de los trabajadores. Los trabajadores, por su parte, no tienen ninguna motivación para esforzarse por una empresa que muy probablemente prescinda de ellos más pronto que tarde”.

El artículo encierra una incongruencia esencial puesto que, denuncia y señala la proliferación de los contratos laborales sujetos a modalidad (temporales o a plazo fijo) y sus perjuicios reales para los trabajadores y aún para las empresas, y no obstante ataca abiertamente la sanción o efecto restitutivo de la histórica Sentencia del Tribunal Constitucional, del 11/07/02, recaída en la Causa N° 1124-2001-AA/TC para el caso de los despidos incausados (esto es sin expresión de causa alguna), que precisamente impidió que los Contratos Laborales a Plazo indeterminado se convirtiesen en la práctica en Contratos temporales, al amparo de despidos “por libre capricho del Emperador”.

Pretender responsabilizar a la histórica Sentencia del Tribunal Constitucional, del 11/07/02, recaída en la Causa N° 1124-2001-AA/TC para el caso de los despidos incausados, por la proliferación de los Contratos Sujetos a Modalidad (temporales o a plazo fijo), equivale a formular un chantaje público y abierto contra la estabilidad laboral que precisamente los Contratos a Plazo Indeterminado, implica.
Pero yendo más allá cabe preguntarse ¿Por qué la necesidad de las empresas de despedir sin expresión de causa y sin reposición a los trabajadores?. La respuesta está en la real necesidad de éstas de mantener una mano de obra o personal sumiso, sin reclamos laborales e intimidados para formar Sindicatos y acceder a Negociaciones Colectivas.

¡Ahí está la madre del cordero!



lunes, 14 de enero de 2019

UNIRNOS, PARA CONTINUAR LUCHANDO POR EL DERECHO AL TRABAJO DIGNO



(12 de enero de 2019)
Por Miguel Aragón

En los comienzos de este año 2019, la conmemoración del centenario de “la victoriosa lucha por la  jornada  de  8 horas”, está coincidiendo con una nueva ofensiva  de la clase dominante contra los trabajadores en Perú.  

Para conocer y entender el  desarrolló la lucha por la jornada de las 8 horas (en el año 1919), y para conocer y entender las necesidades de la lucha de los trabajadores en el presente (en el año 2019), tenemos que partir por conocer las condiciones objetivas, el “ambiente histórico”, en el cual se desarrolló la lucha del pasado,  y también tenemos que conocer las condiciones reales  en las cuales se está desarrollando la lucha del presente. Encontraremos que, así como hay diferencias, también hay coincidencias.  

La primera coincidencia entre estos dos hechos históricos, es que en el año 1919 en  Perú se estaba desarrollando un ciclo largo de “crecimiento capitalista” (ciclo que  se prolongó desde 1895 hasta 1929); y ahora en el año 2019,   en Perú nuevamente se está  desarrollando otro ciclo largo de “crecimiento capitalista” (ciclo que comenzó el año 1993 y se está prolongando por más de 25 años, hasta el  presente).

La segunda coincidencia entre estos dos hechos históricos, es que en 1919 los partidos políticos de ese tiempo atravesaban una grave crisis (revisar los artículos de varios autores publicados en la revista  “Nuestra Época” en el año 1918); y actualmente, los partidos políticos del presente también están atravesando una grave crisis. Hoy como ayer,  podemos afirmar que “los partidos no son eternos”.

Para precisar correctamente la táctica más adecuada de la lucha de los trabajadores en este año 2019, táctica que corresponda  a las necesidades  del presente, tenemos que partir del conocimiento de  las  condiciones objetivas reales.

Una cosa es luchar en condiciones de “crecimiento capitalista” (como está ocurriendo ahora); y otra cosa muy diferente es  luchar en condiciones de “crisis general” (como necesariamente ocurrirá en el  futuro).

De igual manera, una cosa es luchar por “la distribución de lo producido”; y otra cosa muy diferente será luchar por “la dirección de la producción”.

Si no conocemos, y no entendemos, estas dos primeras diferencias, estaremos condenados al fracaso, o  “hablar por hablar” como hacen los charlatanes. 

Partiendo de las condiciones objetivas y subjetivad del presente, considero que la principal reivindicación inmediata de los trabajadores, continúa  siendo la lucha por  EL DERECHO AL TRABAJO DIGNO.

El martes 15 de enero, movilicémonos en rechazo a la contra reforma laboral que pretende imponer  la clase dominante, y continuemos luchando en defensa de los derechos de los trabajadores.