Mostrando entradas con la etiqueta Guadi Calvo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guadi Calvo. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de marzo de 2017

ARABIA SAUDITA: UNA OFENSIVA DESESPERADA





Ilustración: scopnest.com

       
17/03/2017
Análisis

El régimen saudí, la dictadura más antigua y despótica del mundo, aunque oficialmente rige en el poder desde 1932, la familia Saud, lleva sometiendo a sus arbitrios al pueblo que avasalla desde hace bastante más de un siglo.

Principal aliado y operador del Washington en la región, es una monarquía absolutista, que ha permitido la subsistencia, permanecía y expansión del enclave sionista en Palestina.

Riad siempre dispuesta a las “sugerencias” diplomáticas del Pentágono, ha colaborado con sus políticas en la región y mucho más allá de esos límites, cada vez que Estados Unidos se lo ha solicitado. Por ejemplo,  el aporte de más de 30 millones de dólares para el financiamiento de la Contra nicaragüense, y mantener vivo el “ánimo” de los mercenarios y terroristas involucrados en la guerra contra la Revolución Sandinista, o bien los aportes al Ordine Nuovo, italiano, responsable del atentado contra la Estación de Bologna en 1985 que dejó 85 muertos.

El régimen saudí, ha financiado en el mundo entero y en particular en el mundo musulmán miles de madrassas (escuelas coránicas) y mezquitas, en las que se ha difundido la antojadiza versión wahabita del Corán, el combustible filosófico donde abrevan los movimientos fundamentalistas como el Talibán afgano, y todas las bandas terroristas subsidiarias de al-Qaeda y el Daesh.

Arabia Saudita ha sido responsable fundamental de la tragedia y genocidio en Libia y Siria, y del pueblo yemení al que somete desde hace ya casi dos años con cerca de 15 mil muertos 50 mil heridos y un sin número de daños colaterales que incluyen 5 millones de desplazados y una crisis humanitaria pavorosa.

Aunque la razón fundamental para que Washington haya mantenido con vida a semejante dictadura, desde 1979 es que funge como el contra peso natural a la República Islámica de Irán, el máximo oponente en la región de las políticas estadounidenses. 

Semejante hoja de ruta ha provocado que hasta en Estados Unidos y Europa, se haya comenzado a formar tendencias políticas y sociales que por fin, aunque de manera bastante tenue, “desaprueban” sus políticas.

Para ello la “famiglia” Saud, ha lanzado una ofensiva internacional para lavar su imagen, y eso se traduce como siempre en especulaciones financieras de todo tipo.

El rey Salman ha comenzado,  a principios de marzo,  una larga gira por Malasia, Indonesia, Brunéi, Japón, China y Maldivas, que finalizara a finales de mes en Jordania coincidiendo con el comienzo de la Cumbre de la Liga Árabe.

Con un sequito de mil personas y 500 toneladas de equipaje, este viaje está en el centro de la  ofensiva diplomática, para alivianar la más crítica de las crisis (financiera y política) que ha vivido el régimen, a lo que se suma la creciente presencia iraní en los foros y mercados internacionales y las dudas que todavía acarrean las futuras políticas del presidente norteamericano Donald Trump para la región.  

La gira también tiene un claro y evidente objetivo comercial, se trata de preparar a esos mercados para la venta del 5 % de las acciones de Aramco, la compañía nacional de petróleo, una oferta jamás realizada, que habla del aprieto económico del reino tras las multimillonarias pérdidas debido a los bajos precios del petróleo de los dos últimos años, la disminución de los requerimientos norteamericanos tras la intensificación en su propio territorio del fracking.

Las desorbitadas compras de armamentos, el sustento del terrorismo integrista y la guerra en Yemen

Hoy los países asiáticos representan el 68 % de sus exportaciones de crudo, siendo China y Japón, quienes compran el 35% del total.

El reino Saudita, ha entendido que necesita de manera desesperante transformar su economía, para lo que ha creado el proyecto conocido como Visión 2030.

Para alcanzar esas metas debe atraer inversiones, aumentar sus exportaciones y generar alianzas en distintas áreas como recursos humanos, investigación y desarrollo particularmente en nuevas tecnologías, para lo que tanto China y Japón podrán ser socios claves. Con la visita del déspota saudita a los otros países: Malasia, Indonesia, Brunéi y Maldivas, de mayorías musulmanas, Riad pretende involucrarlos en la alianza militar sunita fundada en 2015, para intervenir en Yemen, y el claro objetivo de contener fundamentalmente a Irán, aunque en el discurso oficial sea oponerse al Daesh y al-Qaeda,  a los que, por otro lado,  financia, quizá a ello se debe a que éstos jamás han atacado los intereses sauditas en ningún lugar del mundo.

Por otra parte, es mucho más que significativo que al momento de que Salman inicia si gira,  nada menos que el Ministro de Exteriores, Adel al Jubeir, viajara a Bagdad, la primera visita de un dirigente saudí de alto nivel a Irak, tras la ruptura de relaciones por el conflicto de Kuwait en 1990, a pesar de compartir nada menos que 800 kilómetros de frontera.

Sin duda,  ese giro en las relaciones se inscribe en la misma ofensiva contra Teherán, ya que Irak es de mayoría chií, pero con la necesidad de inversiones que tiene podría ser un “detalle” menor para el gobierno del presidente Muhammad Fuad Masum. 

En la misma dirección de reposicionamiento iniciada por el régimen, el poderoso príncipe heredero y Ministro de Defensa,  Mohammed bin Salman, el martes último se reunió en la Casa Blanca con el presidente Trump, lo que se consideró “un punto de inflexión”, tras las tensiones de los últimos años con la administración Obama. En la reunión se mencionó la cuestión iraní como punto de coincidencia de ambos gobiernos.

La salvaje frontera sur

Tras la visita oficial a Riad del Jefe de Estado Mayor del Ejército pakistaní (COAS), el general Javed Qamar Bajwa, Islamabad se comprometió a enviar una brigada de tropas de combate, unos 3 mil hombres, a la frontera sur de Arabia Saudita con Yemen, donde desde hace dos años Riad libra una encarnizada guerra contra los hutíes, un grupo político compuesto por la mayoría zaidís, una variante chií, junto a los sectores más pobres de la comunidad suní. Aunque se desconoce el nivel de apoyo dado por Teherán, el respaldado de Irán es incuestionable. Muchos de los combatientes hutíes, han sido entrenados por la poderosa y mítica guerrilla chií libanesa Hezbollah y hombres de la Guardia Revolucionaria de Irán. Los hutíes cuentan con los misiles de combustible sólido iraníes Zelzal-3 -superficie-superficie, aunque ellos insisten que son de fabricación local.

Las autoridades pakistaníes han reiterado el compromiso de brindar seguridad y protección de las Mezquitas Sagradas, y la integridad territorial del reino. Tras los duros golpes dados contra el reino por los hutíes en estos últimos meses con misiles transfronterizos.

Un misil mató a cerca de 80 soldados en una base conjunta saudita y de los Emiratos Árabes Unidos, en la isla de Zuqar,  en el Mar Rojo,  el 31 de enero. El febrero último la comandancia e los hutíes informó haber alcanzado con varios “misiles balísticos de precisión a larga distancia” un campamento militar cercano a al-Mazahimiyah, localidad próxima a Riad, aunque los saudíes han negaron ese ataque.

La creciente efectividad de la resistencia yemení en su territorio y en territorio saudita es lo que apuró al régimen a recolectar más apoyo internacional.

El general Bajwa,  junto a su par saudita,  el jefe de estado mayor de las fuerzas saudíes, el general Abdul Rehman bin Saleh al-Bunyan, discutieron sobre la cooperación militar y la seguridad regional, para acordar finalmente el envío de tropas.

Hace dos años, antes del inicio de la agresión saudita, el Parlamento pakistaní se había negado a participar de la coalición sunita encabezada por Riad, fundamentalmente por los temores a que dicha participación exacerbe, todavía más, los ánimos de la comunidad chií que representa el 20% de los 190 millones de pakistaníes.  

La situación interna de Pakistán puede tender a complejizarse ya que a pesar de que el Primer ministro pakistaní, Nawaz Sharif, literalmente, le debe la vida al reino saudí que lo salvó de ser ejecutado en 1999, tras el golpe del general Pervez Musharraf, la actual cúpula del ejército no está de acuerdo en intervenir en la guerra contra Yemen, ya que se niegan a distraer recursos y hombres de la lucha contra el integrismo armado y la siempre caliente frontera con la Cachemira hindú.

La pretensión saudita es que los efectivos enviados por Islamabad, no intervengan en territorio yemení, pero sí que refuercen la frontera sur.

La tropa paquistaní solo intervendrá en caso de amenazas a la seguridad interna o a ataques extremistas.

La intervención de efectivos pakistaníes en el reino, no es nueva: en el asalto a la gran mezquita de la Meca en 1979, el entonces presidente, el general Muhammad Zia-ul-Haq, a pedido del rey Fahd, dispuso el envió de una brigada blindada de élite para participar en la recuperación de lo que representa el sitio más sagrado del Islam.

Además, cerca de 2 mil efectivos pakistaníes entrenan y asesoran a personal militar saudí, desde hace años.

En 2015,  poco antes del inicio del conflicto en Yemen, Riad había ofrecido al ex jefe del Ejército de Pakistán, Raheel Sharif, la jefatura de la Alianza Militar Islámica (IMA) compuesta por 34 países de mayoría sunita, liderada por Arabia Saudita.

Un factor clave para el cambió de posición de Islamabad es su dependencia económica de Arabia Saudita. Varios millones pakistaníes que trabajan en el reino envían a anualmente a su país cientos de millones de dólares, que ayudan a paliar la crónica crisis económica.

Pakistán y el Reino Saudita se necesitan, más allá de los arsenales nucleares de Islamabad y de contar con el quinto ejército más grande del mundo, junto a un fuerte nacionalismo, que se fundamenta en su conciencia islámica, siempre acuciado por el latente conflicto con la India y  provincias secesionistas como Beluchistán. Contar con un socio extremadamente rico, con una misma identidad religiosa, le aporta un hálito financiero que no siempre tiene.

 No por nada Pakistán fue una de las primeras naciones islámicas en admitir sin restricciones la fundación de infinidad de madrassas wahabitas, por parte del reino, que han sido, finalmente, las abastecedoras de hombres para las bandas terroristas desde el Talibán en adelante, que operan en toda la región.

La desesperada ofensiva saudita en el plano militar encuentra en Pakistán el mejor refugio, para sus pretensiones de regir el mundo árabe.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central.

http://www.alainet.org/es/articulo/184200

viernes, 21 de octubre de 2016

MOSUL NO SERÁ LA ÚLTIMA BATALLA



 

            
20/10/2016
Opinión

La sorpresiva campaña lanzada para la reconquista de la ciudad iraquí de Mosul, por parte del ejército de Bagdad, con cerca de 20 mil hombres, unos 10 mil peshmergas kurdos, y la alianza encabezada por los Estados Unidos, este último lunes, no deja de ser llamativa.

Los medios occidentales, ya insisten que la reconquista podría ser el comienzo del fin de Estados Islámico, por lo menos en Irak, lo que significaría que la batalla de Mosul, que recién se iniciaría a principios de noviembre, podría ser la última a librase en territorio iraquí.

En la ofensiva, planeada por el Pentágono, participan un número indeterminado de efectivos norteamericanos, aunque Barack Obama insiste que no son más de 150, a lo que hay que sumarle apoyo aéreo, artillería, inteligencia.

Sin duda el asalto final a Mosul, podría ser un golpe demoledor para el Daesh, por lo menos en la guerra de posiciones que ha propuesta desde su irrupción en junio de 2014.

Según inteligencia occidental, el Daesh cuenta en la ciudad y pueblos de los alrededores unos diez mil hombres, un número, que disgregados, podrían, sin duda, ser mucho más letales, no solo en territorio iraquí, sino en otras muchas regiones. Según funcionarios de Washington, en Mosul, se encuentra la élite de sus combatientes, no solo los mejor entrenados, sino también, y esto es lo más peligrosos, los más radicalizados.

Según ha declarado Julián King, el comisario europeo de Seguridad: “La Unión Europea debe pertrecharse para afrontar una de las consecuencias que puede tener la batalla por Mosul: la llegada de yihadistas al territorio comunitario, es una seria amenaza para la que debemos prepararnos”.

Sí la idea es que muchos de esos combatientes intentaran retornar a sus hogares, Europa se estaría haciendo de un número de combatientes, que actuando como lobos solitarios, causarían incalculables daños con sus acciones.

Según un informe del mes de abril del Centro Internacional de Antiterrorismo de La Haya (ICCT), entre 3900 y 4300 europeos han viajado a Siria e Irak, para incorporarse al Daesh. Estos elementos, fueron reclutados fundamentalmente en Alemania, Bélgica, Reino Unido y Francia. Según la estimación del ICCT, un 14% pudo haber muerto en combate y alrededor de un 30% ya ha vuelto a sus países de origen, por lo que todavía quedarían cerca de 2 mil combatientes europeos. La sola idea de que los derrotados de Mosul retornen a Europa a continuar su “yihad”, resulta espeluznante.

Por lo que el ministro de Exteriores francés, Jean-Marc Ayrault, ha llamado a una reunión urgente para este jueves en Paris, con presencia del Primer Ministro de Irak, Ibrahim al-Jaafari, para discutir sobre los planes de contingencia una  vez liberada la ciudad.

Aunque ya hay sospechas, que la operación de liberación de Mosul, encierra otra cuestión más clara y evidente, es la de arriar a los terroristas hacia Siria, intensificando el frente de la frontera sur de Siria, lo que prácticamente retrotraería la guerra a mediados 2014, cuando los hombres del Abu Bakr al-Bagdadí irrumpieron, desde las ciudades iraquíes de Faluya, Ramani y Mosul como Estado Islámico.

Esta posibilidad mantendría vivas las esperanzas de los Estados Unidos y sus socios de continuar la guerra en Siria, para derrocar finalmente al presidente Bashar al-Assad, única razón por la que Occidente desencadenó esta guerra.

Naciones Unidas estima que la operación iniciada este lunes sobre Mosul, puede acarrear serias consecuencias para la población civil, estimada en alrededor de un millón 500 mil personas. De intensificarse los combates en la ciudad se podría provocar uno de los mayores desplazamientos de los últimos años. Por lo que Bagdad ha iniciado una campaña indicando a la población que no abandonen sus casas. La ONU estima en unas 700 mil personas necesitarían atención inmediata de producirse desplazamientos. En las cercanías de Mosul, las instalaciones desplegadas para recibir desplazados solo alcanzarían para 130.000.

Daesh ha comenzado a generar grandes columnas de humo negro, incendiando neumáticos para impedir que los aviones de reconocimiento puedan identificar sus movimientos y posiciones. Al tiempo que hasta ahora no ha utilizado armamento pesado y solo tienen algunos vehículos blindados de manera muy rudimentaria con planchas metálicas soldadas a sus carrocerías.

Por otra parte,  la ciudad parece preparada para resistir, ya que se han construido una red de túneles a más de quince metros de profundidad, muros de cemento de tres metros en los barrios de Tal al-Ruman y Mansur del sur de la ciudad y en los barrios del este como  Somar, Dumez y Falastin, trincheras y trampas explosivas. También se han cavado zanjas en la parte norte, que estarían conectadas con la red de túneles.

A enemigo que huye…

Más allá de los preparativos, fuentes norteamericanas, ya están anunciado que la cúpula del Daesh, con el Califa Ibrahim a la cabeza, habrían abandonado Mosul, muy posiblemente hacia la ciudad siria de Raqqa. Se ha reportado también que muchos de los combatientes se desplazan con sus familias en micros en dirección a Raqqa.

Se especula que, como ha sucedido en Faluya, los iraquíes les permitirían a los combatientes del Daesh, abandonar la ciudad sin luchar, por un corredor en dirección al oeste, es decir hacia Siria. Se cree que en Raqqa ya se estarían preparando campamentos para recibir a los recién llegados de Mosul.

Los servicios de inteligencia del Ejército Árabe Sirio han detectado que estarían instalándose en diferentes pueblos del sur del país, en manos de Estado Islámico, fugitivos de Mosul, ya que están trabajando en la cuestión de provisión de electricidad y agua.

Queda claro que Estados Unidos ha encontrado en Mosul, la mejor manera de seguir generando inestabilidad en Siria, y alejando la posibilidad del fin de la guerra, dirigiendo a los hombres del Califa Ibrahim hacia las posiciones de Bashar al-Assad, que lo obligara con sus aliados (Rusia, Irán, Hezbollah y en menor medida China) a seguir combatiendo.

Washington, sabe además que deja en Irak, más allá de los incontables comandos suicidas wahabbitas, que seguirán atacando de manera constante a la mayoría chií, la injerencia turca que ha entrado en Irak hasta la ciudad de Bashiqa, próxima a Mosul, más que para combatir al Daesh, para controlar los movimientos de los peshmergas kurdos, que seguirán intentado la creación de su Estado, además de quedarse con los campos petroleros de Mosul, los más ricos del país, lo que generará un gran malestar interno en Turquía, que no esta dispuesta a negociar nada con los kurdos.

La huida finalmente del Estado Islámico de Mosul, no presupone en absoluto al inicio de la resolución de ningún conflicto en la región, sino todo lo contrario. El Departamento de Estado ha generado otro huracán, dentro del huracán, del que pronto tendremos las consecuencias, por lo que queda claro que Mosul, no será la última batalla.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central.


http://www.alainet.org/es/articulo/181121

martes, 26 de julio de 2016

EUROPA: DE AQUELLOS POLVOS ESTOS LODOS




Guadi Calvo

ALAI AMLATINA, 26/07/2016.-  Europa, entiéndase, la Unión Europea y la OTAN, conocía muy bien el camino que los llevaba para destruir Libia, para destruir Siria, para destruir Irak y para aniquilar por el resto de los tiempos a Afganistán, pero nadie les explicó como volver de allí.

Para visualizar los nuevos campos de batalla, los grandes  estrategas occidentales utilizaron el  Battlefield Augmented Reality System (BARS o sistema de realidad aumentada para el campo de batalla) junto con las opciones dadas por los laboratorios interdisciplinarios o Think Tank, y el respectivo aval político y la asistencia del poder mediático. Empleando un arma de guerra tan letal como una andanada de misiles, demolieron con suma prolijidad países enteros, miles de pueblos, centenares de ciudades, millones de vidas y siglos de civilización.

Nadie puede negar que si la idea era destruir, el plan armado sobre la “Primavera Árabe”, fue el éxito más contundente de Occidente desde la demolición del bloque socialista simbolizado en el Muro de Berlín.

Casi 20 años se prepararon los Estados Unidos junto a sus aliados europeos para el asalto final al mundo productor de energía, petróleo y gas específicamente, y a por ello fueron a exterminar los países que se rehusaban a entregarlos dócilmente (Siria, Libia e Irán).

Los estrategas del Pentágono, ya con las operaciones en marcha, descubrieron un detalle geológico que no consideraron, que bajo las arenas del Medio Oriente, además de océanos de energía, había grandes lodazales y allí quedaron empantanados desde 2001.

La misma mano de obra que la OTAN utilizó para la derrota de la Unión Soviética en Afganistán, para la destrucción de Libia y el martirio del Coronel Gadaffi, y que estuvo a punto de conseguir lo mismo con la Siria de Bashar al-Assad, hoy se está empleando contra sus poblaciones. Lo tremendo de esto es que no lo hacen con cuadrillas de bombardeos, cazas y drones, batallones, tanques, y portaaviones.  Los “ejércitos” que hoy están destruyendo el sistema nervioso de los europeos y los estadounidenses, (los pocos norteamericanos que saben que existe un mundo más allá de sus condados, sus barbacoas y sus PlayStation), viajan en subte, manejan camiones, visitan centros comerciales y hasta toman café en el bistró de la esquina.

El tipo de ataque que se han sucedido desde Niza a esta parte, a diferencia de Madrid, Londres, París y Bruselas, muestra claramente que no ha sido orgánicamente responsabilidad de Estado Islámico o al-Qaeda en su momento. Si queda bien claro que son responsabilidad de las autoridades europeas, no porque no los hayan podido detener (hoy no hay servicio de inteligencia y sistema de espionaje que pueda prever con que humor se han despertado los 50 millones de musulmanes que viven en Europa, muchos de ellos, la absoluta mayoría, europeos y hasta tres generaciones)   sino por haber llevado a miles de jóvenes europeos a no tener otra razón para vivir que morir por Allah.

Hoy, cualquiera que camine por una calle de Oporto, Elsinor o Zakopane, es un objetivo militar, no importa si el ataque deja solo unos cuantos heridos como sucedió hace apenas 10 días en un tren regional de Bavaria, donde Muhamad Riyad, un joven afgano de 19 años, al grito de Allahu Akbar, la emprendió contra los pasajeros hiriendo gravemente a cinco. Lo que significativamente recordó el asesinato del soldado británico en mayo de 2013, en plena calle del tranquilo barrio londinense de Woolwich, a manos de dos nigerianos, que lo decapitaron frente a los transeúntes, a quienes les pidieron ser filmados en plena faena.

Nadie puede saber cuándo y donde será el próximo ataque, tras Niza, surgió lo del tren en Baviera, y después siguió un fin de semana desesperante para Ángela Merkel: el viernes 18, un joven alemán de origen iraní, Ali Sonboly, decidió estrenar su Glock 17, disparado contra los asistentes al McDonalds, del centro comercial Olympia de Múnich, para después seguir afuera. La cuenta final dio nueve muertos, mientras el tirador se suicidaría un kilómetro más allá del centro comercial.

 Al domingo siguiente, un refugiado sirio de 21 años, solicitante de asilo, asesinó a cuchilladas a una mujer, e hirió a dos hombres que esperaban el bus en la ciudad de Reutlingen. Algunas versiones intentan minimizar el hecho convirtiéndole en un “crimen doméstico”.

Este mismo panorama nos remite a la serie de ataques que se produjeron entre el 15 y 22 de marzo de 2012 en la ciudad francesa de Toulouse, que redondearía la cifra de 9 muertos: “judíos” “conversos” o “cipayos”, crímenes que fueron adjudicados al joven francés de origen argelino, Mohamed Merah, quien, según las autoridades, estaría vinculado con al-Qaeda.

El lunes 25,  la policía polaca detuvo a un  hombre de 48 años, iraquí, acusado de posesión de explosivos, que preparaba para un atentado durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebra esta semana en Cracovia, con la presencia del Papa Francisco.

Apenas horas antes de comenzar a escribir estas líneas, se conoció la noticia de que dos hombres armados con cuchillos habían tomado 5 rehenes en la iglesia de Saint-Étienne-du-Rouvray, una ciudad de 27 mil habitantes situada en Normandía, en el norte de Francia. Los atacantes degollaron al sacerdote Jacques Hamel, de 84 años e hirieron de gravedad a un feligrés. La policía consiguió ejecutar a los agresores junto al altar, como para darle un toque más chabroliano a la acción.

Mientras cerrábamos este artículo se informa que en la ciudad sueca de Malmo, un hombre armado disparó contra una persona en el centro comercial Rosengard, (Rosengård Centrum), no se ha podido determinar aun si se trató de un robo o tiene características de ataque extremista.

Las policías occidentales, los servicios de inteligencia, las autoridades saben que esta situación es inmanejable, que el desborde es incontenible y no es una victoria militar sobre el Estado Islámico lo que va a terminar con esta situación.

Daesh, que ha hecho del marketing un gran arma, está dispuesto a reconocer y asumir cualquier acto de violencia sucedido en el mundo y cualquiera que intente un poco más de notoriedad gritará un  Allah Abkar, aunque no tenga idea de que signifique las dos palabritas combinadas. 

Los record están para ser batidos

En una de la escena del film Poderosa Afrodita (1995) de Woody Allen, la hermana ultraortodoxa del protagonista, le recuerda los seis millones judíos muertos por el nazismo, a lo que el propio Allen contesta, “ni lo recuerdes, los record están para ser batidos”. Y de batir record, en este caso de torpeza, parece saber mucho el presidente francés François “Flanby” Hollande.

Si poca hubiera sido la torpeza, por no hablar de perversidad de su antecesor, Nicolás Sarkozy, quien ha propiciado la actual situación en el Magreb y el Medio Oriente.  Sarkozy, atado a los caprichos de George W. Bush y como Ministro del Interior de Chirac, no supo interpretar el caldero que se estaba encendiendo entre los jóvenes de origen musulmán, que dio como resultado las protestas de 2005 en las periferias de París. Ahora Hollande cuenta con más nafta para apagar el incendio que puede consumir mucho más de lo que creemos.

Con su natural incapacidad, Hollande, hace apenas horas, ha descubierto que el “Estado Islámico le ha declarado la guerra a Francia” por lo que ha pasado a la ofensiva y en venganza de lo sucedido en Niza, cuándo ya todo el mundo sabe que el autor de la matanza, Mohamed Lahouaiej Bouhlel, no era integrante del Daesh y su decisión tiene ribetes personales que no se han desentrañado.

Hollande, bañado en un espíritu reivindicatorio del orgullo galo, liquidado para siempre en el barro de Dien Bien Phu hace ya 61 años, escuchando más a sus asesores de imagen que de terrorismo, atacó inopinadamente este 19 de julio la aldea de Tokhar Manbij, al norte de Siria, solo como venganza por el ataque en Niza, dejando 164 civiles muertos, el doble de los muertos en Niza.

Los atacantes de hoy a la iglesia de Saint-Étienne-du-Rouvray, dijeron que lo hacían en venganza, de la venganza de Hollande, quien parece se ha dispuesto a comerse a los caníbales.

Frente al reclamo del representante permanente de Rusia, Vitali Churkin, en el Consejo de Seguridad de la ONU, el representante francés François Delattre, guardó un corajudo silencio, ya que se sospecha ignoraba el hecho.

El bombardeo habría sido llevado a cabo con la excusa de ser parte de los ataques de la alianza encabezada por Estados Unidos, desde septiembre de 2014, aunque el representante ruso agregó que: “No hay drones estadounidenses ni fuerzas especiales de EE.UU. en Siria ni fuerzas especiales de sus aliados, así como tampoco hay capacidades de inteligencia por satélite de Estados Unidos ni los videos que realizan todos los bombarderos modernos al llevar a cabo un ataque”, lo que evidencia claramente la artera decisión de Francia de vengarse contra la población civil de un pueblo perdido en las marismas de una guerra que Occidente desató en su territorio.

La representante de Estados Unidos, Samantha Power, durante la reunión del Consejo de Seguridad, no pareció tampoco estar muy empapada del tema agregando el formulismo de: “Estudiaremos cuidadosamente y a fondo toda la información fidedigna”.

Quizás, cuándo más temprano que tarde, se vuelva a producir un nuevo atentado en Europa, alguien todavía se preguntará ¿por qué? La respuesta será tan sencilla como que de aquellos polvos, estos lodos.

- Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC