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martes, 15 de noviembre de 2022

TRAICIÓN A LA PATRIA POLÍTICA

 



Escribe: Milciades Ruiz

No se puede acusar de traición a la patria, por simple invención interesada. Tampoco es solamente por asuntos territoriales, sino también, cuando se pacta ajenamente, contra los intereses que compartimos todos los peruanos. La historia está llena de traiciones de toda índole, cuyas consecuencias las estamos viviendo, olvidando causas.

El Perú, ha perdido territorio frente a todos los países limítrofes. En todos los casos, la responsabilidad ha sido de los colonialistas y sus descendientes, enquistados en el poder republicano.

Para los peruanos ancestrales, la patria de ahora no es la misma que la patria originaria. El Tahuantinsuyo, fue descuartizado cuando tenía aproximadamente una extensión territorial de 1.731.900 km²; un 35% más que el área del Perú actual. Hubo traiciones en la dominación colonial, como la de Pumacahua que, estuvo del lado enemigo movilizando nativos guerreros contra la gesta de Túpac Amaru.

En la guerra por la independencia del virreinato del Perú, muchos oficiales realistas incluyendo los libertadores más encumbrados, traicionaron al imperio español, se pasaron a las filas independentistas y terminaron siendo héroes nacionales e internacionales. En la batalla final, en Ayacucho, el enfrentamiento fue entre traidores y leales al rey de España.

También podríamos decir que los dos primeros presidentes del Perú, el golpista Riva-Agüero y el marqués de Torre Tagle, fueron traidores a la patria al pactar con el enemigo realista (virrey La Serna) en la guerra por la independencia. En la república, hubo muchos políticos “vende patria”, como los gobernantes entreguistas, que han hecho del Perú, un país sometido a EE UU, condenándonos a no tener soberanía, ni independencia política.

Podríamos decir también que, quien accede al poder político enarbolando el plan de gobierno de su partido, pero gobierna con un plan distinto, no solo comete delito contra la fe pública, sino también, traiciona a sus electores y a su partido. No es traición a la patria, pero si, una traición política. La traición ideológica es recurrente en nuestro país, y es siempre contra el pueblo indefenso.

Si digo que Bolivia es Perú, y a la inversa, no estoy cometiendo traición a la patria. Conozco porque he vivido en ambos territorios. Sería una ignorantada o, de lesa cultura, no reconocer que Bolivia está en el origen mismo del Tahuantinsuyo. El Collasuyo no se ha extinguido. Collas quechuas y, aymaras, están en ambos lados. Son nuestros ancestros más genuinos. Una traición histórica nos dividió, pero seguimos compartiendo nuestra integridad, y quizá, nos reunificaremos con el Alto Perú. Ya hemos estado confederados.

Los peruanos ancestrales, compartimos el deseo de facilitar una salida al mar para Bolivia, sin necesidad de ceder soberanía territorial. No hay que perder la razón por eventualidades. Es de interés nacional abrir un torrente de ingresos de incalculable dimensión, si tomamos en cuenta los proyectos interoceánicos y la red que se extiende hasta Brasil, Argentina y, Paraguay pasando por Bolivia, cuyos parámetros técnicos ya están definidos en el proyecto meridional surandino que comprende una red vial, ferroviaria y fluvial amazónica.

Pretender acusarnos de traición a la patria por propiciar una salida al mar para Bolivia, no solo es tozudez política, sino también una barbarie histórica. Es una muestra de los rezagos de la dominación colonialista y su incapacidad moral permanente, que ignora nuestros lazos ancestrales. Los pura sangre extranjera, y los descendientes de quienes invadieron el Tahuantinsuyo y nos arrebataron nuestra patria originaria, son los menos indicados para dar esa calificación a quienes preservamos nuestra hermandad ancestral. S.E. U.O.

Noviembre 15-2022

Mayor información en https://wordpress.com/view/republicaequitativa.wordpress.com

 

 

lunes, 16 de agosto de 2021

CULTIVAR PAÍS

 



Escribe Milcíades Ruiz

Utilizamos la palabra cultivo en relación a la agricultura exclusivamente. Se habla de cultivar la tierra, pero los agricultores hablan del cultivo de plantas que son seres vivos, según la especie y variedad. No es lo mismo cultivar papa que, algodonero, por ejemplo. Esto nos indica que el cultivo es una metodología procesal de producción, aplicada según cada caso. Por razones didácticas utilizaré este concepto para plantear algunas ideas de gobierno.


Todo producto humano es el resultado de un proceso conducido y por ello, podemos hablar de cultivar el proceso económico, social, político, cultural, etc. Cultivar una persona significa ayudarla adecuadamente en su desarrollo fetal, infantil y juvenil, para que llegue en las mejores condiciones de sus capacidades en la adultez. Si ha tenido una buena nutrición alimenticia y cognitiva, su productividad será alta. De esto depende su futuro.

Análogamente podemos decir de la familia, de la sociedad y de la humanidad entera. Una sociedad mal nutrida en alimentos y conocimientos, tendrá una baja capacidad de desarrollo. Si no tiene nutrición alimenticia apropiada su capacidad física será deficiente para competir deportivamente. Lo vemos en nuestros jóvenes que comen a las justas pollo sintético, cuando enfrentan a los que comen carne vacuna de años de acumulación vitamínica.

También, si nuestros recursos humanos son cultivados con información inadecuada su malformación lo incapacitará para desarrollarse intelectualmente. El cerebro procesa solo el material que tiene disponible, pero si la información que recibe no es la apropiada, entonces su producción en valores y destrezas tendrá deficiencias. Consecuentemente, el rendimiento de los recursos humanos del futuro será mediocre y los líderes del mañana serán incapaces. Lo que somos ahora, es lo que sembraron nuestros antecesores.

¿Esto tiene que ver con la política educativa para la formación generacional de nuestros recursos humanos? Indudablemente, pero no basta llenarse la boca hablando de “calidad educativa”, si el material que se inyecta a los estudiantes, está condicionado por intereses protervos. Los educadores saben bien que, la política educativa actual no contribuye a la liberación, sino a la dominación. El magisterio suele ser instrumento de dominación y no cultivador de líderes sociales del futuro. Para esta misión, se requiere de una reforma educativa con proyección generacional cultivada.

Lo que no se cultiva, crece silvestre entre la mala hierba. El cultivo elimina la nocividad preservando lo beneficioso. La democracia también se cultiva. Lo que hoy tenemos es el resultado de lo mal que se hizo cuando la mala hierba política abrumó al pueblo peruano con su corrupción y prácticas mafiosas, generando caos de gobierno. Vemos ahora a los que sembraron esas simientes, victimando a su propia cosecha. Pero en política, la victimización eleva la productividad electoral. El tiro les puede salir por la culata. Hemos visto alta votación obtenida por políticos defenestrados y deportados.

De lo que el gobierno haga, o le hagan hacer, depende lo que se viene. Nadie cosecha lo que no siembra. Dicho de otro modo, la cosecha social depende de lo que se cultive. Habrá buena cosecha si el cultivo de lo que se persigue ha sido eficiente y a la inversa. De ser así, tendríamos que ser preventivos calculando los resultados posteriores del proceso actual. El cultivo se planifica en proyección a resultados en el corto, mediano y largo plazos.

Es lo que hacen todos los inversionistas públicos y privados. Si China tiene resultados exitosos en economía, es porque planifica siguiendo objetivos claros y con una estrategia endógena. Hoy cosecha lo que sembró ayer. “Bienvenida toda inversión extranjera si es beneficiosa y no perjudica el desarrollo nacional”. Si la inversión privada ayuda a resolver el problema del pleno empleo, en buena hora. Si lo que aporta la inversión, es mayor que lo que se lleva, el saldo es favorable.

Combinando inversión privada y pública se puede rentabilizar la economía nacional en propio provecho socializado. Es cuestión de manejo y productividad política. El crecimiento de la población hace crecer las necesidades. Entonces, la economía deberá crecer para nivelar las necesidades pendientes de solución y, crecer para atender las nuevas necesidades.

Pero, además necesitamos mejorar nuestras condiciones de vida y para eso se necesita una base económica sostenible en el tiempo. Es imposible cubrir todo lo señalado, sino hay suficiente acumulación económica. Es la rentabilidad por rendimiento, la que permite acumular capital. Cuanto más acumulemos, nuestra base de desarrollo tendrá más capacidad de expansión. Si no se cultiva la economía en esta perspectiva, solo cosecharemos pobreza y sus derivados.

Pero hay fórmulas creativas de combinación de inversiones para obtener mayor rendimiento económico y social. No importa perder en un rubro si se puede compensar recuperando en otros rubros. Lo que importa es el rendimiento final. Lo hacen las cadenas de tiendas con sus ofertas para atraer clientes. Lo hacen los agricultores combinando cultivos en un mismo espacio. Siembran maíz, y luego legumbres para obtener dos cosechas en un mismo espacio, ya que las legumbres no perjudican, pues absorben nutrientes ambientales que fertilizan la tierra para ambos cultivos.

Entonces, cuando vemos que, en el transporte público se ofrecen dos bolígrafos chinos, un lápiz y borrador por el precio de un sol después de haber pasado por el fabricante, exportador, transporte intercontinental, importador, mayorista y vendedor; es indudable que allí, hay “gato encerrado”. Sucede esto, porque lo importante para China es que todos tengan empleo e ingresos, y lo que se pierda en prender fuego en la pradera, se recupera aumentando la productividad con las cenizas.

Lógicamente, si todos tienen empleo e ingresos, no cabe duda que lo gastarán y este solo hecho, hará subir la demanda de mercancías. Este primer movimiento hará crecer la oferta y las fábricas ampliarán producción y empleo. Así, la economía será como una bola de nieve que crece con el movimiento. Crece el empleo, crece la economía, crecen los capitales y la capacidad para el desarrollo. Este es el rol de los subsidios productivos y de salarios.

Todos conocen de algún modo a la empresa privada Huawei. Lo que no saben es que es propiedad de sus trabajadores procedentes del sindicalismo. Ninguna agencia gubernamental u organización externa, tiene acciones de Huawei, pero se asocian con potenciales empresas externas para captar mayor lucro social. Fundada en 1987, abastece de aparatos de tecnología de información y comunicaciones (TIC) y dispositivos inteligentes. Opera en más de 200 países y atiende a más de 3 mil millones de personas en todo el mundo.

Es líder en redes 5G y en el 2019, los ingresos por ventas globales rondaron los 123 mil millones de dólares, lo que significó un aumento interanual del 19.1%. Por su parte, los beneficios netos alcanzaron los 9 mil millones de dólares, y el flujo de efectivo proveniente de actividades operativas superó los 13.1 mil millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 22.4%. Esto se sembró hace 30 años, pero su cultivo ha sido bien llevado. Estos montos superan nuestra cartera minera.

Hay un país de nuestro continente, que fue colonia española, declaró su independencia el 29 de octubre de 1821, por decisión de cabildo popular, sin mediar lucha militar porque esta colonia no tenía importancia para la codicia española. No tenía riqueza mineral. Celebrará pronto el bicentenario de este acontecimiento. Desde 1949, este país, no tiene gastos militares que tragan presupuestos en desmedro de los proyectos de desarrollo, pues abolió las fuerzas armadas.

Desde entonces no tienen golpes ni dictaduras militares, no existe el servicio militar obligatorio, ni terrorismo de estado. Desde la abolición constitucional del ejército, no puede participar en eventos militares, ni en guerras ajenas. Esto ha sido confirmado por la Corte Suprema de Justicia, cuya Sala Constitucional estableció que tampoco puede dar apoyos a actos de guerra de otros estados y por ley, estableció la neutralidad perpetua. Por eso, rechazó el uso de su territorio para operar contra Nicaragua.

El tamaño de este país es un poco más que el departamento de Tumbes, pero se ha convertido oficialmente en el miembro número 38 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), lo que el Perú no ha podido. Según calificación del Instituto Legatum mantiene un elevado nivel de prosperidad y ha sido considerado por New Economics Foundation como la sociedad más feliz del planeta, durante más de una década.

Es más, en el 2015, la FAO lo premió por haber reducido el hambre, al rebajar de un 5% a la mitad, según cálculos de Naciones Unidas. Este país siempre ha vivido y desarrollado sobre la base del agro y no de minería ni petróleo. Ese país, se llama Costa Rica. Pero lo que ahora cosecha es el resultado de haber cultivado su economía con lo poco que disponía, desarrollando la economía del banano y del café. La rentabilidad agraria impulsó su capacidad para expandirse y avanzar a una economía más amplia y diversificada. Hoy disfruta lo que cultivó más allá del agro.

Dirán que no hay comparación porque las condiciones históricas en nuestro país han sido muy diferentes. Es verdad, pero el denominador común es que el bienestar se cultiva. Nada viene por azahar. La riqueza extractiva se acaba como sucedió con el guano. Toda la riqueza extraída de nuestro suelo por forasteros, nos ha dado siempre pan para hoy y hambre para mañana. Los pueblos de las zonas mineros son los más pobres de nuestro país. El canon minero es una propina indirecta solo para calmar descontentos.

Qué distinto sería que el canon, en vez de darse en dinero que el centralismo diluye, se diese en materiales. Una porción de los metales obtenidos. Así, la parte de materia prima obtenida, se quedaría en la zona minera para transformar el oro, plata, cobre y otros metales, en productos con valor agregado, dando empleo e ingresos a la población andina, con la joyería, artesanía, suministros tecnológicos y otros productos industriales, para el mercado interno y de exportación. Entonces, estaríamos cultivando empoderamiento económico local para cuando la extracción se agote.

En las actuales condiciones por las que atraviesa nuestro país, hay la necesidad de generar movimiento económico urgente. Pero tenemos que ser certeros. Hay que generar demanda expansiva, que estimule la producción. Demanda de productos nacionales, sustituyendo importaciones. No habrá demanda si no hay ingresos. Declarar en emergencia la producción sectorial selectiva, para poner límites temporales a las importaciones innecesarias podría ser una alternativa. El mercado regulado es un freno si no es selectivo dentro de una estrategia de fortalecimiento de debilidades.

Hay rubros de expansión de empleo masivo inmediato: La producción agraria y la construcción civil de viviendas con créditos de largo pazo son dos buenas alternativas. El contrapeso al gasto interno deberá ser cubierto con la exportación. Tenemos ventajas ecológicas inexplotadas de alta rentabilidad en el mercado internacional. Lo que se gaste en construcción de hidroeléctricas en la serranía reditará con creces con la venta de energía rural y a países aledaños. Nuestra geografía tiene un alto potencial en energías renovables para generar empleo y desarrollo en los andes. Hay que ponerse moscas.

El apoyo político contra la agresividad de la oposición se gana con obras populares. ¡O no! Aunque en verdad, exponer ideas que caen en saco roto, no es alentador. Pero peor es no decir nada. ¿Ustedes qué dicen?

Agosto 16-2021

Otra información en https://republicaequitativa.wordpress.com/

jueves, 24 de junio de 2021

“ODA AL PUEBLO PERUANO” (EN LABIOS DE ERNESTO GUEVARA)

´´Constituimos una única raza mestiza que, desde México hasta el estrecho de Magallanes, presenta similitudes etnográficas notables. Por eso mismo, tratando de liberarme del peso de cualquier provincialismo, brindo por el Perú y por una América unida(Ernesto Guevara)´´.

23/06/2021

Por tradición histórica latinoamericana, el Perú siempre ha irradiado una fuerte, variada y cautivante influencia hacia toda la región sub continental.

Y muchas fuentes nos informan que el pensamiento, la vida y la obra política de Ernesto Guevara no fue la excepción. Él también recibió sus múltiples influencias, tanto en los momentos mismos en los que estuvo de visita en ese país (en 1952 y en 1953), como la que siguió recibiendo por diversos medios indirectos.

Si bien es cierto lo que dice la guatemalteca Myrna Torres (quien fuera amiga muy cercana de El Che desde fines de diciembre de1953), al periodista Coco López, respecto a la traumática experiencia sufrida por Ernesto y el resto del pueblo guatemalteco, al haber vivido en carne propia el violento derrocamiento del gobierno democrático encabezado por Jacobo Árbenz Guzmán, en junio de 1954 (hace exactamente 67 años), “hizo crecer políticamente a Ernesto) (2), también es cierto lo que nos dice el profesor y escritor cubano Julio Llanes; “Al culminar su primer viaje por Latinoamérica (esto fue, un año antes de la experiencia guatemalteca), el joven Ernesto Guevara sufrió una transformación humana, política y social decisiva” (3).

En otras palabras, tal y como está abundantemente documentado, desde el primer instante en el que el joven Ernesto (que aún no terminaba siquiera de graduarse de médico), entró en contacto directo con el mundo indígena peruano, este recibió un poderoso impacto en su proceso personal de maduración política y de conciencia social e histórica.

La propia Myrna Torres nos indica que pocos meses después de que Ernesto hubiera visitado por primera vez el Cuzco, y en particular la zona arqueológica de Machu Picchu, “él escribió y publicó un artículo que intituló: “¡Ciudadanos de América, a reconquistar el pasado!” (4).

Mariátegui también…

En todo esto se evidencia también la innegable influencia que desde antes de que Ernesto decidiera emprender sus dos viajes por tierra a lo largo de Latinoamérica, ya había ejercido en él la obra y las ideas del brillante pensador marxista peruano José Carlos Mariátegui, hecho que Hilda Gadea, otra peruana y revolucionaria, pone en evidencia, cuando al poco tiempo de conocerlo, recién el argentino había llegado a la ciudad de Guatemala a fines de diciembre de 1953.

Hilda Gadea lo narra en sus propias palabras:

“(…) como a todos los latinoamericanos y argentinos en particular, quería (Ernesto) ir a París. Le hice un poco de broma al respecto, diciéndole que lo que deseaba conocer era la vida bohemia y los cafés parisienses, recomendándole que leyera como hay que estudiar a Europa. Entonces comentamos “Alma Matinal” y “Los siete ensayos de interpretación de la realidad peruana” (5).

La arqueología crítica de Ernesto.

Otra fuente decisiva de influencia peruana sobre el joven Ernesto (en su etapa pre-combatiente), fue el estudio y las visitas a los sitios arqueológicos más emblemáticos de la antigua civilización Incaica, interés que en él iba más allá de la fría y superficial aproximación turística o meramente académica.

Como dice Julio LLanes; “Ernesto Guevara estudió la historia de América en la universidad especial de las lecturas y los viajes en los escenarios reales y en los libros. Guevara expresó sobrecogido por el evidente genocidio de los aborígenes peruanos:

“(…) los templos del Inti cayeron hasta sus cimientos o sus paredes sirvieron para el asiento de las iglesias de la nueva religión” (6).

A Cintio Vitier, en su prólogo a “Notas de viaje” (Editorial Abril, La Habana, 1973, pp. 3-16), citado siempre por J. Llanes, tampoco se le escapó la aguda interpretación histórico-política que Ernesto hiciera sobre lo encontrado por él en el Cuzco y en el Machu Picchu (lugares donde además Ernesto aprovechó para leer “El imperio socialista de los Incas”, de Lowis Bouturs) (7), y replica lo escrito en su momento por Ernesto:

“Coronando un cerro de agrestes y empinadas laderas, a dos mil ochocientos metros sobre el nivel del mar y cuatrocientos sobre el caudaloso Urubamba (…) se encentra una antiquísima ciudad de piedra, que por su ampliación, ha recibido el nombre del lugar que la cobija, Machu Picchu.  Conformémonos, por ahora, con darle a la ciudad los dos significados posibles: para el luchador que persigue lo que llama quimera el de un brazo extendido hacia el futuro, cuya voz de piedra grita con alcance continental: ¡ciudadanos de Indoamérica, reconquistad el pasado!, para otros, aquellos que simplemente huyen del mundanal ruido, es válida una frase anotada en el libro de visitantes que tiene el hotel: “I am lucky to find a place without a Coca Cola propaganda” (8).

Por otra parte, lo que Ernesto encuentra en Machu Picchu le sirve para describir de cuerpo entero la práctica del neocolonialismo en su versión arqueológica, y dice (o escribe) al respecto lo siguiente:

“Aquí hay una parte triste. Todas las ruinas quedaron limpias de malezas, perfectamente estudiadas y descritas y… totalmente despojadas de cuanto objeto cayera en manos de los investigadores, que llevaron triunfalmente a su país más de doscientos cajones conteniendo inapreciables tesoros arqueológicos y también, por qué no decirlo, importante valor monetario (…). ¿Dónde se puede admirar y estudiar los tesoros de la ciudad indígena?  La respuesta es obvia: en los museos norteamericanos” (9).

El Perú como campo de entrenamiento científico y humanitarismo dignificante.

Otra vertiente de esta influencia que hemos venido citando a lo largo de este artículo, se relaciona con el interés y las actividades (aunque efímeras) que Ernesto desarrolló brevemente como investigador médico-científico, y la práctica que pudo realizar durante al menos dos semanas continúas e intensas, de su humanitarismo dignificante, en particular, durante su estancia en el Leprosorio San Pablo (en las márgenes del Amazonas).

Tal y como está muy bien documentado, en ese lugar Ernesto convivió con los enfermos de lepra en medio de abrazos, juegos de futbol y toques de manos, sin usar ningún tipo de guantes ni otro avituallamiento de protección biomédico, equipo especial y hasta cierto punto anti-humano, con el cual habitualmente el personal médico-administrativo del lugar se enfundaba y mantenía distancia de los enfermos.

De esa cuenta, Myrna Torres, apunta en su voluminosa obra auto biográfica (publicada hace poco aquí en la Ciudad de Guatemala), lo siguiente:

“A lo largo de su viaje por tierra desde Buenos Aires hasta Quahutlemalan (Guatemala) en condiciones de verdadero hijo del pueblo, muchas veces pasando hambre, durmiendo junto a los mineros, comiendo en fondas baratas, conviviendo con leprosos… (10).

“El dilema de Guatemala… y de Perú.

En ocasión de los trágicos sucesos que dieron al traste con el gobierno democrático encabezado por Jacobo Árbenz Guzmán, en junio de 1954, Ernesto escribió un artículo que tituló “El dilema de Guatemala”.  Allí, Ernesto dice:

“La vieja disyuntiva de Hamlet suena en mis labios a través de un poeta de América: “Guatemala, “¿eres o no eres o quién eres?”

Parafraseando esa misma expresión, hoy mismo, en este mes de junio del 2021 (en el que además rememoramos el golpe del imperialismo gringo y militares criollos que traicionaron al pueblo guatemalteco), perfectamente podríamos parafrasear esa misma pregunta que Ernesto se hiciera hace 67 años:

“Perú, ¿eres o no eres o quién eres?”.

1. “De médico a combatiente: el tercer viaje de Ernesto Guevara de la Serna”; Myrna Torres Rivas, Editorial Amerrisque, Managua Nicaragua, 2017, pp. 21-22).

2. “Che, el rosarino”, Coco López, Editorial Ross, Santa Fe, Argentina, 2008, p. 140.

3. “Che, entre la literatura y la vida”; Julio M. Llanes, Instituto Cubano de Investigación Cultural, La Habana, Cuba, 2010, p. 64.

4. Myrna Torres, Op. Cit, p. 27.

5. “Mi vida con el Che”; Hilda Gadea Acosta, Editorial 50 años de la Gesta Heroica del Che, Lima, Perú, marzo 2017, pp. 32-33.

6. J. Llanes, Op. Cit, p. 75.

7. J. Llanes, Op. Cit, p. 63.

8. J. Llanes, Op. Cit, p. 71.

9. J. Llanes, Op. Cit, 71.

10. “Mi vida en primaveras”: Myrna Torres Rivas, Servi Prensa, Ciudad Guatemala, 2016, p. 282.

https://www.alainet.org/es/articulo/212769

 


viernes, 18 de junio de 2021

HAY UN GOLPE DE ESTADO EN MARCHA EN PERÚ

 

Fuentes: Alainet / Counterpunch [Foto: Keiko Fujimori y Fernando Rospigliosi]

 

Por José Carlos Llerena, Vijay Prashad | 17/06/2021

 

Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo

Aunque Pedro Castillo ha ganado la segunda vuelta de la elección presidencial, su adversaria se niega a aceptarlo. Muchos temen que la tensión aumente con la ayuda de la leal derecha peruana y la recién llegada embajadora estadounidense a Lima.

Pedro Castillo, del partido Perú Libre, ha comenzado a recibir felicitaciones de todo el mundo. No hay duda que es el ganador de la elección presidencial del 6 de junio. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha anunciado los resultados electorales con el 100% de los votos contabilizados: Castillo logró el 50,137% de los votos (8,83 millones de votos), y su oponente en la segunda vuelta, Keiko Fujimori de Fuerza Popular, logró el 49,893% (8,78 millones). Según todos los indicios Fujimori ha perdido la elección.

Sin embargo, la candidata de la derecha se ha negado a admitirlo. De hecho, ha contratado a los mejores abogados de Perú para recusar los resultados electorales. A las pocas horas de que el recuento se hiciera público, el equipo de Fujimori presentó impugnaciones a 134 actas dentro de plazo y tienen listas otras 811. Cualquiera que conozca la comunidad jurídica peruana se dará cuenta de que algunos de sus bufetes más destacados están en la lista de Fujimori: el Estudio Echecopar; Gersi; Miranda & Amado; Payet, Rey, Cauvi y Pérez; Rodrigo, Elías & Medrano; Rubio Leguía Normand; Rebaza, Alcázar & De las Casas. Solo en Lima, hay más de 30 abogados trabajando. El equipo de Fujimori se puso en contacto con todos ellos antes de la votación, anticipando la posibilidad de una victoria de Castillo y la necesidad de paralizarlo en los tribunales. El ejército legal de cuello blanco ha puesto en marcha una estrategia racista de instrumentalización de la justicia [lo que en terminología anglosajona de conoce como lawfare –NdT]. Se lo quieren jugar todo a la invalidación de los votos de las comunidades indígenas de Perú, el núcleo de la base de apoyo de Castillo.

Estados Unidos nombró recientemente una nueva embajadora para el Perú. Su nombre es Lisa Kenna, y fue asesora del secretario de Estado Mike Pompeo (anteriormente oficial del ejército, director de la CIA y funcionario de la secretaría de Estado en Irak). Poco antes de las elecciones la embajadora Kenna hizo público un video en el que hablaba de las estrechas relaciones entre los Estados Unidos y el Perú y de la necesidad de que se produjera una transición pacífica de uno a otro presidente. “La transición presidencial es un ejemplo para toda la región”, afirmaba, como si anticipara una posible impugnación. Si alguien sabe de interferencias en los procesos electorales en América Latina ese es Estados Unidos.

Otro que también sabe del tema en el equipo de Keiko Fujimori es Fernando Rospigliosi. Rospigliosi, que fue ministro del interior con el presidente Alejandro Toledo, se unió al equipo específicamente para colaborar en esta confrontación, pues durante años fue muy crítico con los delitos cometidos por el padre de Keiko, el presidente Alberto Fujimori, que actualmente cumple condena en prisión. En su currículo consta que trabajó para la embajada estadounidense. En 2005 el antiguo militar de tendencias izquierdistas Ollanta Humala se presentó como candidato para las elecciones presidenciales de abril de 2006. Todo indicaba que Humala, que intentó un golpe de Estado contra Alberto Fujimori en 2000, contaba con el apoyo de las masas. Algunos incluso pensaban que seguiría la senda de Hugo Chávez y Evo Morales para inclinar Perú hacia la izquierda. En ese periodo Rospigliosi acudió a la embajada de EE.UU. en busca de apoyo para evitar la victoria de Humala.

El 18 de noviembre de 2005 Rospigliosi y el exdirector de la Oficina de Defensa Nacional del Ministerio del Interior, Rubén Vargas Céspedes, acudieron a un almuerzo * en la embajada en donde mostraron “su preocupación por la perspectiva de que el ultranacionalista Ollanta Humala se consolidara como una fuerza política con la que hay que contar”. Tanto Rospigliosi como Vargas trabajaron para una ONG llamada Capital Humano y Social, que había conseguido un contrato de la Sección de Asuntos Anti-​Narcóticos y Aplicación de la Ley del gobierno de EE.UU. Ambos solicitaron a la embajada que instara a la empresa encargada de las comunicaciones, Nexum, que “hiciera seguimiento de la cobertura mediática de Humala y promoviera noticias y comentarios contra él en las regiones cocaleras”. Querían que la embajada estadounidense utilizara sus considerables recursos para debilitar la posición de Humala. Una vieja estratagema.

A Estados Unidos le preocupaba Humala, y le preocupaban sus declaraciones contra la presencia militar estadounidense en el Perú y sus vínculos con Hugo Chávez. Les pareció buena idea lo que Rospigliosi y Vargas propusieron en la embajada y Humala perdió la elección de 2006. Conseguiría ganar en 2011, frente a Keiko Fujimori; pero en 2011 Humala se había transformado en el candidato de los neoliberales, alguien a quien EE.UU. consideraba útil e inofensivo. El 19 de mayo de 2011 Humala firmó un texto que le ataba a la agenda neoliberal, el Compromiso en Defensa de la Democracia”. En el acto protocolario estuvo presente el padrino de la derecha peruana, el novelista Mario Vargas Llosa.

Vargas Llosa es una figura clave en el país, gracias al prestigio que le proporcionó el Premio Nobel de literatura de 2010. Cuando se supo que Castillo había arrasado en el Perú rural, Vargas Llosa hizo comentarios despectivos sobre los votantes de las áreas campesinas y advirtió de que sería una catástrofe para el país, que se convertiría en otra Venezuela. Macerado en la bilis del racismo, Vargas Llosa se unió a otros intelectuales de la extrema derecha para denigrar a las clases trabajadora y campesina peruanas, con la esperanza de que sus comentarios proporcionen suficiente cobertura al proceso de golpe de Estado en gestación en el interior de la Oficina Nacional de Procesos Electorales.

Todo parece estar listo: una nueva embajadora estadounidense con credenciales de la CIA, un experto en artimañas con el hábito de acudir a la embajada en busca de ayuda para difamar a la izquierda, un patriarca a quien su propio pueblo le produce alergia y una candidata cuyo padre tuvo el respaldo de la oligarquía cuando maquinó un autogolpe de Estado en 1992.

Pedro Castillo continúa teniendo el control de la calle y las masas están dispuestas a manifestarse. No quieren que les roben su elección. Pero el ambiente es de miedo en el Perú. Merodean fuerzas oscuras. ¿Será capaz el pueblo de derrotarlas?

* N. del T.: Los detalles sobre esas conversaciones y las citas textuales provienen de documentos filtrados por Wikileaks (¡Libertad para Assange!).

José Carlos Llerena Robles es educador popular, miembro de la organización peruana “La Junta” y representante de Alba Movimientos Capítulo Perú. Vijay Prashad es jefe de corresponsales de Globetrotter, director de Tricontinental: Institute for Social Research y editor jefe de LeftWord Books. Su último libro es Washington Bullets, con prólogo de Evo Morales.

Fuente: https://www.alainet.org/es/node/212672

https://rebelion.org/hay-un-golpe-de-estado-en-marcha-en-peru/