Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de febrero de 2022

EL DÍA QUE MERCEDES SOSA DESAFIÓ A LA CENSURA Y LA REPRESIÓN



Mariano Del Mazo 

21 de febrero, 2022 

Publicado en Ojo al arte

Hace 40 años –un minuto antes de Malvinas, antes incluso de la marcha de la CGT del 30 de marzo-, empezaba a caer la dictadura. Un ciclo de conciertos en plena calle Corrientes desafió la censura y la represión y, en el mismo gesto, alumbró una idea estética (e ideológica) que entonces fue fundacional: la transversalidad de géneros musicales. Una mujer sola con su alma, con el dolor del exilio a cuestas, con más miedo del que reflejaba su rostro, socavaba estructuras con el poder de la voz. “Toda la sangre puede ser canción en el viento”, cantaba, con la gente. Repetía: “Todas las voces todas, todas las manos todas”. Era febrero, era el Opera, y la avenida Corrientes entre Suipacha y Esmeralda se encontraba custodiada por carros de asaltos. 

Largó el jueves 18. Las funciones se agregaban, una tras otra. Finalmente fueron trece recitales: ceremonias catárticas que combinaba la emoción del reencuentro y el hastío por un gobierno militar decadente, que tiraba manotazos como un boxeador grogui. Los signos de debilidad venían de arrastre, y abría espacios vacíos que ocupaban el Premio Nobel de la Paz otorgado a Adolfo Pérez Esquivel, el ciclo Teatro Abierto, las críticas de la Revista Humor, un artículo de María Elena Walsh, alguna declaración de Jorge Luis Borges, los conciertos de Serú Girán. El último manotazo, demencial, ya estaba planificado en ese febrero. Era cuestión de que, whisky en mano, los asesinos decidieran cómo y cuándo. 

El regreso de Mercedes Sosa fue la consumación de una compleja trama urdida en la primavera del 81 por Daniel Grinbank y Fabián Matus. Mercedes vivía en Madrid, minada por la melancolía: necesitaba volver. No le resultaba sencillo vencer el miedo. En noches de insomnio la acechaban historias de bombas y amenazas y persistía el recuerdo del show de 1978 cuando fue arrestada en El Almacén San José de la ciudad de La Plata, junto a más de 300 espectadores, una de las razzias más virulentas de la época. En 1981 no aguantó más: aprovechó unos conciertos en Brasil, interrumpió el exilio y se animó a visitar a su familia en Tucumán. En Buenos Aires la interceptó Mona Moncalvillo y le hizo una entrevista para la Revista Humor. Cuando salió el tema de la prohibición, Mercedes razonó: “Si pudiera cantar los empresarios me habrían hablado. En radio algunas canciones me pasan; acabo de escuchar que Larrea me pasó hoy un tango, y esporádicamente algunas otras cosas. Lamento que esto sea así, porque es muy duro para mí”. 

Un empresario tomó nota de esas palabras: Daniel Grinbank. Había crecido con Serú Girán y fue testigo de cómo la música podía perforar el blindaje del régimen. Canción de Alicia en el país y sus frases “el asesino te asesina” o “un río de cabezas aplastadas por el mismo pie” convertían los recitales de Serú en una caja de resonancia inédita: era un canto colectivo, liberador. El “Se va a acabar la dictadura militar” dejó de ser un deseo y pasó a ser una posibilidad, cuestión de tiempo. En paralelo a su trabajo con Serú Girán, Grinbank había contratado a The Police, trío inglés desconocido para el gran público. En el estadio Obras, el guitarrista Andy Summers defendió desde el escenario a una chica que estaba siendo maltratada por un policía y le voló la gorra al agente de una patada. Ninguna epopeya; simples gestos, evidencias del cambio. No todo era lo mismo: esas actitudes coexistían con espectáculos masivos bendecidos por el poder militar. A comienzos de 1981 Alfredo Capalbo trajo a Queen, que no dudó en reunirse y fotografiarse con el general Roberto Viola, un dictador que intentaba encarnar los modales de un abuelo inocuo. 

Pero lo de Mercedes Sosa iba por otro carril. No representaban el mismo peligro canciones o bravuconadas de rockeros como Charly o Andy Summers que el regreso de una militante del Partido Comunista, con conciencia de clase, bandera global de la lucha política, aclamada en Europa. Mercedes y Grinbank se conocieron en 1978. El empresario había organizado un recital de la tucumana junto a Raúl Porchetto en el teatro Premier, que fue prohibido a último momento. Cuenta Fabián Matus en su libro La Mami que Mercedes caminó hasta al teatro para agradecer la jugada de Grinbank. “Me apena mucho que hayamos perdido plata. Lo único que te puedo decir es que cuando vuelva a cantar en Buenos Aires, lo hago con vos”, dijo, y cumplió. 

Eslabón generacional entre su madre y Grinbank, puente entre el rock y el folklore, Matus contó con detalles su doble misión en el Operativo Retorno: combinar la logística de los invitados y blanquear el repertorio ante la Policía en la Superintendencia de Seguridad Federal. Su encuentro con los gendarmes ideológicos es una postal de época. “Luego de un sermoneo con voz alta y de mando, con la pistola desenfundada sobre el escritorio, un par de horas de conversaciones, me vi en la necesidad de negociar el repertorio. La mayoría del repertorio de la Mami figuraba en el listado de canciones prohibidas. Se plantaron en dos temas: ‘Fuerza, fuerza’ de José Luis Castiñeira de Dios y Susana Lago, y ‘La carta’ de Violeta Parra. No hubo caso. Sí se podían ‘Fuego en Anymaná’, ‘Canción con todos’, ‘Cuando tenga la tierra’, ‘Guitarra enlunarada’, ‘Sueño con serpientes’ y ‘Triunfo agrario’”. 

Mercedes Sosa aterrizó en Ezeiza el martes 16 de febrero y dos días después estaba parada en el medio de un escenario tapizado de claveles blancos, debajo de su poncho negro, algo atónita. Recorrió con la mirada el auditorio encendido. Cuando se hizo silencio, dejó caer una frase genial en su sencillez: “Me llamo Mercedes Sosa. Soy argentina”. Y comenzó a cantar. Y cantó: folklore tradicional y renovador, temas del rock argentino y de la Nueva trova cubana, un tango, con León Gieco, con Charly García, con Antonio Tarragó Ros hijo, Raúl Barboza, Ariel Ramírez, Rodolfo Mederos, Rubén Rada, Julio Lacarra. Se ubicó para siempre en el centro de la música argentina. Unió géneros, ritmos, campo y ciudad, valles y montañas, países de la región. Equidistante entre la represión de los años más densos y la locura que se desataría en el Atlántico Sur semanas después, interpretó la cruel historia argentina cuando finalizaba, una y otra vez, cada noche, con los versos de Tejada Gómez: “Toda la sangre puede ser canción en el viento”. Ese fue su milagro. Catalizar el horror y volverlo canción. Una única y larga canción que ese verano de hace cuarenta años la invistió madre de todos. La Pachamama. La que transitó su propio dolor para señalar el camino. 

Fuente: Página/12 

Fuente: https://contrahegemoniaweb.com.ar/2022/02/21/el-dia-que-mercedes-sosa-desafio-a-la-censura-y-la-represion/

viernes, 18 de febrero de 2022

APRENDAMOS EN CABEZA AJENA - DEBATE: INFLACIÓN EN ARGENTINA: ¿UN MAL IRREMEDIABLE?

 


Para Julio Gambina, en la Argentina, los que sobran no son los ‘planeros’, lo que sobra son capitales inútiles

·         Fabiana Arencibia

18/02/2022

El INDEC acaba de publicar la inflación de enero. El Índice de Precios al Consumidor en el primer mes de 2022 fue de 3,9% y acumula 50,7% en el último año. La telefonía e Internet lideraron las subas, pero los alimentos y las bebidas subieron 4,9%. “Por qué fallaron todas las recetas para bajar la inflación y qué se necesita para erradicarla”, es el título de la nota escrita por el economista Martín Redrado en el portal iProfesional de este lunes. Para reflexionar sobre estas opiniones y sobre el porqué de la inflación, en apariencia irremediable de Argentina, Red Eco Alternativo conversó con otro economista, Julio Gambina. 

 

La inflación en Argentina se ha constituido desde hace años en un mal que parece no tener solución.  Su impacto erosiona los ingresos de quienes menos tienen y profundiza la pobreza y la exclusión.

 

Pareciera algo inentendible para la mayoría. Lenguajes técnicos que nos alejan de poder pensarla en forma más sencilla.

 

Es que la inflación no es un problema económico y su abordaje debe venir desde la política.  Su solución no es a través de medidas monetarias ya que su origen está en el tipo de estructura económica que tiene nuestro país. Y si no se cambia eso, la inflación será un sube y baja, con más subidas que bajadas. Porque lo central es cómo está constituido el núcleo del poder económico en Argentina.

 

Para combatir la inflación, “hemos probado toda clase de instrumentos: tipo de cambio fijo y flotante, control de la cantidad de dinero, controles de precios, déficit cero y Ley de Responsabilidad Fiscal, por solo mencionar algunos. Pero ninguno dio resultado”, afirma Martín Redrado, quien fue presidente del Banco Central de la República Argentina durante la presidencia de Néstor Kirchner y varios años del mandato de Cristina Fernández de Kirchner.

 

El economista detalla luego los dos modelos que, a su juicio, han sido aplicados por nuestro país para enfrentar la inflación. Uno, el modelo de “inserción al mundo”, para lo cual “el país se financió emitiendo deuda, con niveles crecientes de tasas de interés que agudizaron las recesiones”. En el otro modelo, “la financiación se hizo con emisión monetaria”, provocando devaluación de nuestra moneda y “generando saltos inflacionarios”.

 

Para Redrado el primer modelo privilegió la Argentina exportadora y el segundo, la focalizada en el desarrollo del mercado interno. Su conclusión, en el artículo, es que ambos modelos para combatir la inflación no dieron resultado.

 

“La nota de Redrado no dice mucho”, comenta Julio Gambina a Red Eco. “Habla de las políticas económicas aplicadas en los últimos 40 años, pero es su lectura de cuáles han sido las políticas de los últimos 40 años, no toma en cuenta el problema estructural de la organización económica de la sociedad, de la estructura económica social. De lo que cambió a partir de la dictadura militar, del plan Martínez de Hoz”, afirma.

 

“Por ejemplo, él termina hablando que el problema de la inflación es, por un lado, la emisión de deuda y, por el otro, la emisión monetaria. Se queda en políticas monetarias, cambiarias, pero no analiza la estructura económica social de transnacionalización y extranjerización de la economía argentina. Porque, aunque sostenga y diga que algunos gobiernos han favorecido la inserción internacional y otros el aliento al mercado interno, nunca en los últimos 40 años después de la dictadura militar, se dejó de ser un sector que primarizó sus exportaciones, que se insertó de manera subordinada y dependiente en el mercado mundial, y en todo caso la inflación lo que expresa es una disputa por la apropiación de la riqueza socialmente generada, por la plusvalía”, agrega.

 

¿Qué pasa en los otros países de la región? ¿No ocurre lo mismo?

 

En su nota, Redrado hace referencia a Venezuela y Argentina como los dos países de mayor inflación de la región.

 

“No tiene que sorprender que Argentina y Venezuela tengan altas tasas de inflación. También Cuba. Sin embargo, Redrado no menciona el caso de Cuba, cuando ha sido el tercer país de alta inflación en 2021”, acota Gambina a Red Eco.

 

Además, señala que en otros países de la región ocurre lo mismo, pero con la diferencia de que en esos lugares el núcleo del poder económico está más estabilizado: “Por ejemplo, en el caso de Perú hay disputa política por quién gobierna, pero no está puesto en riesgo la dominación económica. Hay un nivel de estabilización de ese poder económico en Perú o en Chile. Brasil, en el que el tema es un poco más discutido, está empezando a aparecer un problema de inflación más importante. De alguna manera eso también va a empezar a pasar en Colombia”.

 

En esta línea de reflexión, donde es determinante analizar la centralidad del poder económico y su efecto sobre las economías de los países, Gambina amplía su enfoque con relación a la Isla caribeña: “En Cuba, Venezuela y en Argentina, si algo está en discusión, no es sólo la política, no es solo quién gobierna, sino el rumbo de la economía. Hay una intencionalidad no solo desde el bloqueo a Cuba por reorientar la política económica cubana para reorientar la economía cubana, en un sentido de favorecer inversiones privadas del capital externo y modificar la organización económica de Cuba. Pongo el ejemplo de Cuba porque Redrado ni lo menciona, pero tiene un tema de inflación importante”.

 

El poder económico es un debate claramente político. Si miramos lo sucedido en Argentina, “los grandes privilegiados en la convertibilidad fueron los capitales externos, apropiadores de empresas privatizadas de servicios públicos que tenían excedentes en pesos y los cambiaban en su equivalente en dólares. El proceso de devaluación con (Eduardo) Duhalde y subsiguientes favoreció a las corporaciones transnacionales que producen en Argentina con destino al mercado interno y al mercado mundial”, ejemplifica Gambina.

 

“Recordemos que en 2001 muchos de nosotros decíamos ni dolarización, ni devaluación. Porque parecía que la devaluación era lo demandado por los sectores populares. En realidad, fue lo demandado por el capital privado que asienta el desarrollo de su producción en el propio país. Y por eso los sectores industriales fueron los grandes favorecidos, y dentro de los industriales, los más concentrados. Claro, eso genera empleo y por eso generó la posibilidad de consenso en el Kirchnerismo”, agrega Gambina.

 

Volviendo al ex presidente del Banco Central, Redrado afirma en su nota que “lo único que hasta ahora no se hizo fue establecer un programa de convergencia de todas las variables macroeconómicas dentro de un plan de estabilización y crecimiento”.

 

Para Redrado, el camino es aplicar políticas públicas que sean parte de acuerdos empresariales y sindicales: “Esto exige lograr consensos básicos no solo entre la dirigencia política, sino también en el conjunto de la sociedad”.

 

Gambina pone blanco sobre negro en el tema de la búsqueda de consensos: “Siempre es bueno el consenso. Pero ¿cuándo hay consenso? Cuando alguien es hegemónico. Él pide consenso de empresarios y trabajadores. Para que haya consenso entre empresarios y trabajadores tiene que haber alguien que sea el que establece las condiciones”.

 

Y pensando en cómo se expresa esa hegemonía en la Argentina de hoy, y el camino del movimiento popular que desde la dictadura hasta hoy se ha caracterizado por la defensiva, Gambina remarca que “es el capital el que tiene la batuta, por eso avanzó la pobreza, la flexibilidad salarial y de hecho, hay inflación pero hay deterioro de los ingresos populares, o sea que de ninguna manera la inflación favorece. En algunos años puede ser que los salarios de los sectores bajo convenios colectivos se mantengan al mismo nivel, pero no es la pauta de los ingresos populares en su conjunto”.

 

“Qué impide una solución distinta”, se pregunta Eduardo Sartelli en su nota "El 'vamos viendo' como política de Estado". El Director de Centro de Estudios e Investigación en Ciencias Sociales se responde: “La respuesta es sencilla: el sujeto que tiene que implementarla, la burguesía argentina (incluyendo aquí al capital extranjero que opera en el país) no encuentra rentable otra cosa, porque el problema es ella misma. En la Argentina, los que sobran no son los ‘planeros’, lo que sobra son capitales inútiles, rubro en el que caben casi todas las empresas que operan en el país, otra vez, incluyendo a las extranjeras” .

 

Compartimos esta visión. Creemos que es necesario salir del corsé que nos proponen economistas con recetas monetarias las cuales, ya está probado, no son efectivas para bajar la inflación. Es necesario avanzar - aún con los límites que nos impone el capitalismo – en medidas de cambios de estructura productiva y control sobre los nichos de poder económico. Si bien no es quizás la solución de fondo, al menos podemos pensarla como un paso para mitigar el padecimiento de quienes menos tienen.


Vía RedEco

Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/214952

 


sábado, 6 de marzo de 2021

SI LA DEUDA ES FRAUDULENTA E ILEGAL, ¿POR QUÉ PAGARLA?

El estado tomó deuda para disponer de dólares para la fuga, de parte de un pequeño sector de ricos y grandes empresas; no hay razón para que la carga de su pago recaiga sobre los hombros de toda la sociedad.

05/03/2021

 

El presidente presentó en el Congreso sobrados argumentos sobre lo fraudulento del acuerdo con el FMI y ordenó iniciar una investigación penal de las responsabilidades políticas locales. Desde la Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda, exigimos en consecuencia que, mientras se investiga el préstamo, se suspenda cualquier pago y nuevo compromiso en relación a la misma.  Reclamamos, asimismo, la ampliación de la suspensión e investigaciones a toda la deuda pública contraída por el Estado nacional.

En su mensaje de apertura del año parlamentario, el presidente describió el carácter fraudulento y odioso de ese préstamo entre el gobierno de Mauricio Macri y el FMI, tal como ha sido denunciado, reiteradamente, en sede judicial, desde el momento mismo de su firma en 2018. Definió la comisión de graves delitos que impactan a diario en la vida de las y los argentinos, rememorando el monto descomunal del préstamo a un país ya en situación de default; la confesión de parte de su claro objetivo político partidario; la anuencia absoluta con su fuga total; y la ausencia completa de la más mínima intervención jurídica y técnica previa.

No obstante, mientras enfocó su denuncia en las responsabilidades del ex presidente Mauricio Macri, el presidente ratificó la voluntad de su gobierno de que el pueblo y la naturaleza sigamos pagando el desfalco: “No elegimos el camino de incumplir”, en palabras textuales.

Desde la Autoconvocatoria, sostenemos que el único camino coherente con las denuncias hechas es la suspensión de los pagos, de cara a la impugnación total de la deuda con el FMI por sus múltiples ilegitimidades e ilegalidades.

El día de ayer el Banco Central ha hecho público un comunicado poniendo a disposición de la justicia esas mismas consideraciones. Ese mismo Banco Central ha hecho público el año pasado un informe sobre la fuga de capitales que fue alimentada por ese mismo crédito. Se trata de un proceso íntimamente relacionado: el estado tomó deuda para disponer de dólares para la fuga, de parte de un pequeño sector de ricos y grandes empresas. No hay razón para que la carga de su pago recaiga sobre los hombros de toda la sociedad.

Distintos ex funcionarios han tratado de lavar sus culpas. Por un lado, intentan echarle la culpa del endeudamiento en dólares al gasto social en jubilaciones y salarios, que son en pesos y no requieren de endeudamiento externo. Por otro, buscan señalar que el dinero se derivó al pago de la deuda de gestiones estatales previas. Son maniobras para tratar de ocultar el proceso de endeudamiento gigantesco (que superó los requerimientos de endeudamiento previo) y de silenciar que cada dólar de ese pago implicó un ajuste brutal sobre servicios sociales, hundiendo la actividad económica y atacando las condiciones de vida del pueblo.

Es imposible compatibilizar la implacable denuncia de tales desfalcos al país con el cumplimiento de acuerdos con los delincuentes que los llevaron adelante, tanto locales como del extranjero. Las estafas no se pagan: se investigan y se anulan, suspensión de pagos mediante.

A su vez, reiteramos la exigencia de investigar de manera integral y con participación social, todo el sistema de la deuda perpetua y su usufructo ilegítimo y odioso. Negociar para pagar más adelante, como se hizo con la deuda reclamada en divisas por privados, con el Club de París y ahora con el FMI, no resuelve el problema sino más bien profundiza la dependencia, el sometimiento, la explotación y el saqueo.

Ante los intentos de justificar la voluntad de pago con argumentos pragmáticos, sostenemos que las consecuencias de sujetar el país al cumplimiento de acuerdos con el Fondo (así sea que se estire de 4 a 10 años la fecha de pago), traerá graves impactos sobre nuestras condiciones de vida. Serán limitaciones de cualquier esfuerzo de transitar hacia un modelo productivo sustentable y alcanzar nuestra soberanía y autodeterminación.

La vinculación entre deuda y ataque a los derechos humanos ha quedado más que clara a lo largo del Juicio Popular a la Deuda y al FMI que impulsamos desde la Autoconvocatoria a lo largo de todo el 2020.

El Fallo al que llegó este Tribunal Popular calificó, unánimemente, a estas deudas y acuerdos económicos como verdaderos crímenes de lesa humanidad económica y de lesa naturaleza, inaceptables bajo cualquier punto de vista y nulos de nulidad absoluta. Afirmó el derecho del pueblo a no pagar una deuda que no le fue consultada y que nunca lo benefició. La reciente decisión del gobierno de Bolivia de devolver un préstamo del FMI al constatarse la irregularidad de su otorgamiento, es un indicio más de que hay otras actitudes diferentes a la pretensión de cumplir con lo incumplible.

Desde la Autoconvocatoria por la Suspensión de Pago e Investigación de la Deuda reafirmamos que la única deuda es con el Pueblo y con la naturaleza, no con el FMI ni los prestamistas y usureros, e instamos a unir fuerzas entre todas aquellas personas y espacios colectivos dispuestos a movilizarse para evitar que se siga pagando la estafa de la deuda.

 

Argentina, 2 de marzo de 2021

 

- Diálogo 2000, https://dialogo2000.blogspot.com
 

 

https://www.alainet.org/es/articulo/211254

 


lunes, 7 de septiembre de 2020

DEUDA EXTERNA, DEPENDENCIA ESTRATÉGICA Y CRISIS MUNDIAL


Alberto Fernández y Kristalina Georgieva.

Foto: MercoPress

 

·        Walter FormentoWim Dierckxsens

01/09/2020

Hay dos formas de conquistar y esclavizar a una nación. Una es la espada, la otra es la deuda.” John Adams. 2do Presidente de los EEUU (1797-1801).

 

“…la Iglesia celebra las formas de gobierno y los bancos —muchas veces creados a su amparo— cuando cumplen con su finalidad, que es, en definitiva, buscar el bien común” si bien “pueden decaer en estructuras de pecado”. Del mismo modo, ha denunciado que la mayor estructura de pecado es “la misma industria de la guerra, ya que es dinero y tiempo al servicio de la división y de la muerte”. Papa Francisco, Febrero, 2020

 

La Deuda externa sigue a la Guerra, que puede ser militar o financiera y, viene a consolidar en lo cotidiano económico la realidad que esa Nación o País ha sido derrotado y subordinado. Las condiciones de la Deuda, esa que le impone el acreedor (potencias o transnacionales financieras) al deudor, hacen al modo en que las condiciones de la dominación se imponen. Estas serán primero económicas en lo financiero, para luego serlo en lo industrial desindustrializando, en lo comercial importando, en lo cultural prefiriendo lo importado, en lo estratégico siendo parte de la destrucción de las capacidades de ejercer soberanía propia nacionales-sudamericanas.

 

La primera situación de Deudor que le imponen a las Provincias Unidas del Sud (constituidas en 1816 en el Congreso de Tucumán) lo hace Inglaterra en 1824. El acuerdo lo personificara Rivadavia en representación de los Intereses Británicos y de los grupos locales de buenos aires, que dejara en manos de éstos el bien estratégico más preciado, que eran las millones de hectáreas de tierra fértil y el puerto de Buenos Aires, y combatirá para destruir las capacidades industriales que las provincias unidas del sud hispanoamericanas habían desarrollado desde el año 1590.

 

La deuda externa impuesta por los intereses angloholandeses y de los grupos locales asociados con Rivadavia, viene a coronar la victoria militar que primero se dio y que les permite imponer el plan de separar el puerto de buenos aires y sus tierras fértiles del proyecto estratégico hispanoamericano-sanmartiniano para subordinarlo al proyecto británico-Rivadaviano de desmembrar las provincias unidas, constituidas en 1816, y subordinar todo al puerto y a la provincia de buenos aires denominándola República Argentina.

 

Ley de Entidades Financieras y la nacionalización de las deudas de 1977-82

 

Así como repasamos la primera imposición de deuda externa en 1824, cuando se enfrentaban proyectos de país-territorio: Uno que refería a la potencia imperial británica en ascenso y consolidada, luego de la derrota del proyecto Español que entra así en su fase de declive. Y el tercero es el proyecto hispanoamericano que planteaba las provincias unidas del sud, desde el Alto-Perú hasta la Patagonia, Malvinas y Antártida (Hoy: Bolivia, Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay y todo el sur del Brasil).

 

En 1976-1977, las potencias anglosajonas (Inglaterra y EEUU) confrontaban el proyecto nacional suramericano hispanoamericano que se había fortalecido desde la crisis financiera mundial de 1929, en Argentina y toda la región. Ese proyecto había reconstituido las capacidades industriales estratégicas, su complejo industrial científico tecnológico y la soberanía durante la crisis financiera y guerra de 1929-1950. Estas capacidades son las que busca debilitar y destruir el golpe de estado y la facción golpista en 1976, con Kissinger-Martinez de Hoz y la facción militar afín. La Ley de Entidades Financieras de 1977 será el principal paso para destruir las capacidades industriales soberanas. Le seguirán la monopolización del papel prensa, de las agencias de noticias y de los medios de comunicación.

 

La ley de entidades financieras no solo consolida al poder financiero por sobre la producción real, sino que subordina y consolida a un conjunto de grupos económicos locales que se desnacionalizan no solo en lo económico, sino también en lo político, cultural y estratégico. Pasando a operar en las filas del bando transnacional.

 

En este marco es que Alejandro Olmos (p), impulsó la causa penal que determinó el origen ilícito de la deuda pública Argentina. El 4 de abril de 1982 hizo la primera presentación en la Justicia. En el año 2000, tras 18 años de investigación, el Juez Jorge Ballestero emitió un fallo que no tiene precedentes en el mundo, y que corrobora la ilicitud de la Deuda Externa, estableciendo la responsabilidad de los funcionarios de la dictadura financiero-militar que la contrajeron y la corresponsabilidad de los organismos internacionales como el FMI, que aprobaron prestamos ilícitos y fraudulentos.

 

La deuda externa Argentina no tiene justificación administrativa, económica ni financiera. De 7.000 millones que el país debía cuando asumió la dictadura, pasó a deber 45.000 millones en 1983. Cavallo, Aleman, Sigot, Gonzalez Solar, estatizaron la deuda privada de grupos financieros locales como: Macri, Bridas, Pérez Companc, Bulgheroni, Renault Argentina, Grupo Clarín, Papel Prensa, etc. En 1984, el Ministro de Economía, Bernardo Grinspun, alcanzó a auditar el 50% y determinó que el 90% de la deuda era fraguada. En setiembre de 1984, los grandes bancos extranjeros proceden con un golpe de estado/mercado que derribara al Ministro de Economía Grinspun en 1985. Luego, el ministro José Luis Machinea firmara los pagarés y hará responsable al Estado de la deuda privada frente a los acreedores internacionales.

 

1989 y la Deuda Eterna

 

Pero será recién a partir de 1989/91 que se crean las condiciones para que el Gobierno de Argentina tenga que aceptar las condiciones que les imponen los intereses vencedores en la Guerra de Malvinas. La llamada Guerra de Malvinas fue el escenario donde se pudo forzar el ingreso de Argentina a una guerra contra Inglaterra y Estados Unidos juntos. Por lo tanto, es la historia del ingreso a un conflicto militar que se había perdido de antemano.

 

No se podía ganar una guerra militar en el terreno y las condiciones que imponen las dos grandes potencias anglosajonas. Por lo tanto, fue el modo en que se resolvió un fuerte enfrentamiento interno entre intereses, donde una facción, la liberal y luego neoliberal, formaba parte ya de antemano de los intereses conjuntos ingleses y norteamericanos. El ciclo histórico que se había abierto desde 1929-44 llegaba a su fin y cerraba en el periodo 1979-1991, con ello los intereses angloamericanos y angloholandeses se consolidaban nuevamente. La Perestroika Soviética en 1991, sería la manifestación que el unipolarismo angloamericano seria la nueva fase; pero el triunfo de Clinton en 1993 alerta que el unipolarismo está compuesto por dos actores contrapuestos, el angloamericano continental (el industrialismo norteamericano histórico fundacional de 1782, con Washington-Adams-Lincoln-Roosevelt) y el anglo-holandés globalista (los mercaderes de la cities financieras de venecia-amsterdam-londres-nuevayork).

 

Este es el marco, contexto y situación que darán sentido a cada interés y fuerzas políticas en el tiempo social que va de 1979 hasta 1991. El plan de nacionalización de Deuda Externa en 1992-1994 y la reforma de la constitución nacional de 1994 dan forma y contenido a la nueva situación internacional, donde las transnacionales financieras se despliegan como una fuerza que necesita prescindir de los estados naciones, de los acuerdos regionales y de los organismo internacionales del bipolarismo.

 

El Tratado de Madrid de 1990, donde al proyecto nacional sudamericano hispanoamericano se le imponen las condiciones del proyecto conjunto de ambas facciones anglo financieras (anglo-americano y anglo-holandés), aunque con contradicciones entre ambas es el momento de ejecución de la destrucción de las capacidades estratégicas soberanas industriales, científicas y tecnológicas. Es la imposición del plan financiero angloholandés de colonización, por segunda vez, la primera en 1824-1853-1862 y la segunda en 1976-82-1991.

 

En 1992, con el “canje de deuda” del Plan Brady, donde se refinanciaron 31.000 millones de dólares, entre honorarios y comisiones se pagaron alrededor de 250 millones de dólares. Con el Plan Brady se quintuplicó el precio de cada bono y la deuda total. Luego, Cavallo, contrató a los “bancos tenedores de bonos” para que determinaran el monto de la deuda Argentina y los intereses. Uno de los representantes de la “banca tenedora” era Guillermo Walter Klein, artífice junto a Martínez de Hoz y Cavallo de la deuda de la dictadura financiero-militar de Kissinger-Videla-Martínez de Hoz 1977-82.

 

Revisando los archivos del Ministerio, se hallaron los documentos que prueban el grado de complicidad del FMI en todo esto. Entre ellos, una carta del director del FMI, Michel Camdessus, fechada el 16 de junio de 1993 y dirigida a la comunidad financiera internacional, en la que sugiere aprobar toda la política económica del gobierno porque Argentina se había comprometido a entregar sus capacidades estratégicas de soberanía a través de las privatizaciones de las llamadas empresas públicas, en concreto todo el complejo estatal-publico industrial-comercial-servicios científico tecnológico.

 

Cuando se instrumentó el Plan Brady en 1992, donde el FMI para apoyar el ingreso al Plan exigió la modificación de la legislación laboral, la privatización del sistema jubilatorio y la venta de todas las empresas públicas, especialmente la petrolera estatal YPF. La consecuencia fue un gran negocio con la venta de los bienes públicos, comprados a precio vil por los bancos extranjeros. Todo lo que ocurrió de 1992 en adelante, se programó en Estados Unidos con la colaboración del FMI, del BID y del Banco Mundial. El Banco Mundial, certificó que la deuda contraída durante la dictadura en nuestro país fue utilizada en: un 40% para fuga de capitales, un 30 % en pago de intereses de la deuda y un 30 % en compra de armamentos.

 

Situación de la República Argentina diciembre de 2019:

 

·    Entre 2015 y 2019, el peso de deuda argentina creció un 87%. En 2019 represento el 91% del PBI.

·    En 2015 la deuda externa era del 28% de la deuda total, 2019 es el 50 %. Además la porción de la deuda en manos de acreedores extranjeros se triplicó en 4 años.

·    Gran parte de esta deuda vence entre 2020 y 2023.

·    Por año el pueblo argentino tendría que pagar 50 mil millones de dólares. Con estos plazos y estos montos la deuda es impagable.

·    El 90 % de los dólares que ingresaron al país como deuda durante los últimos 4 años (2015/19) no se invirtieron en operaciones productivas, sino que se fugó en operaciones financieras.

 

Durante los últimos cuatro años Diciembre 2015-2019, particularmente los dos últimos Diciembre 2017-19, se tomó deuda de modo llamativamente desmesurado: se acudió al FMI, se suscribieron acuerdos de pago, y no solo que ningún funcionario fue al Congreso, sino que todo se hizo sin autorización alguna del Poder Legislativo. Esto permite presuponer un plan común entre los Fondos Financieros de Inversión privados, la administración Lagarde-Lipton del FMI y particularmente del gobierno de Macri para construir esta situación de insostenibilidad. Por insostenibilidad se entiende no solo la capacidad de pagar la deuda externa con los acreedores financieros privados, sino de poder gobernar la republica argentina con otro plan de gobierno que no sea el de los acreedores financieros transnacionales “privados”. Para hacer frente a los vencimientos se debería reducir el presupuesto en un 80 %, esto sería no pagar jubilaciones, ni a docentes y abandonar las obras públicas.

 

Macri, deuda & fuga

 

Ese plan tuvo dos autores intelectuales: la administración Macri en la Argentina y la gestión Christine Lagarde y David Lipton en el FMI. Una pieza clave de la estrategia era permitir la fuga de capitales: por eso el gobierno de Macri levantó todas las barreras a la salida de divisas del país y el FMI no le exigió que hiciera nada al respecto antes de desembolsar el dinero, contradiciendo al artículo IV de su estatuto. En tanto que los Fondos de Inversión, que aprovecharon esas circunstancias para embolsar ganancias que cuadruplican los valores del mercado internacional, deberán pagar el costo de ese riesgo, porque no solo conocen el modus operandi si no que forman parte de una estafa global.

 

Esto es lo que fue “confirmado por el BANCO MUNDIAL (World Bank. Organismo Oficial de la ONU) que certifica con máximo poder fedatario el delito denunciado por Cristina Fernandez y ratificado por Alberto Fernández. Lo que planificaron y ejecutaron durante el gobierno de Macri es un acto de máxima criminalidad financiera, en perjuicio directo del Pueblo y la Nación Argentina. “Esta crisis del crédito que nos obliga al default, ha sido planificada. Por eso están interviniendo los máximos pesos pesados de la geopolítica mundial. En el World Bank -Banco Mundial- a mediados de febrero, se produjo una Crisis de Directorio, por la que renunció su economista en jefe Pinelopi Goldberg.

 

Concluida la primera misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el año para avanzar en un acuerdo con respecto al préstamo Stand By por USD 44.000 millones, el presidente Alberto Fernández celebró que el organismo de crédito internacional reconociera la posición argentina respecto de los procesos de endeudamiento.

 

Dos factores fundamentales concurren a lo que la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner calificó como un préstamo virtualmente ilegal: la violación del Artículo IV del Convenio Constitutivo del FMI, que prohíbe al organismo “financiar” la salida de divisas, y la reincidencia en dicha conducta, si se considera el desempeño del Fondo en la crisis argentina de 2001-2002.

 

El FMI de Georgieva banca y hay plan

 

El FMI confirmo que la deuda es insostenible y solicita una quita apreciable a los acreedores privados. El FMI le pidió a los acreedores privados que acepten una quita "apreciable". Con esto le hizo un guiño trascendental al gobierno de Alberto Fernández en la tensa renegociación con los bonistas.

 

Alberto Fernández tiene un plan para pagar la deuda externa. Utilizar el artículo 4 del estatuto del Fondo para establecer el cronograma de pagos al FMI y la oferta inicial que hará Guzmán a los bonistas bajo legislación internacional. El artículo 4 implica una revisión de las cuentas nacionales, lo cual le permite a Alberto Fernández establecer el roll over (traspaso de un contrato que finaliza a otro que todavía tiene lejano su término) de la deuda con el FMI y definirá la propuesta -quita de capital e intereses y postergación de los pagos- de los bonos con ley New York que tienen los acreedores “privados”, fondos de inversión y bancos que operan en Wall Street y Londres, entre otras plazas financieras.

 

La jugada del artículo 4 no es un hecho azaroso, ya estaba en el plan de Alberto Fernández cuando Francisco habló con Georgieva y le explicó las intenciones del entonces presidente electo. La futura directora ejecutiva del FMI -aún no había asumido- creyó en el Papa y se comunicó con Alberto Fernández. Y el futuro presidente aceptó las reglas de juego: si no había aval de Estados Unidos y los estados más poderosos de Europa, no había plan para honrar la deuda externa cuando fuera sostenible. La gira europea se ajustó a la propuesta estratégica de Georgieva, y el presidente regresó de Roma, Berlín, Madrid y París con un respaldo explícito a su plan de postergar los pagos al FMI y recortar el capital y los intereses de los bonistas bajo legislación internacional.

 

En el G20 de Finanzas, el ministro mantuvo un encuentro clave con Georgieva y una reunión estratégica con Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de los Estados Unidos. Mnuchin ratificó a Guzmán que Donald Trump respalda la estrategia negociadora de Alberto Fernández, y confirmó que ese aval será honrado cuando el FMI trate el Caso Argentino. Los plazos de pagos al FMI y la propuesta inicial a los bonistas bajo legislación extranjera con los números del estado de la economía nacional que establezca la revisión técnica fijada por el artículo 4 del estatuto del Fondo.

 

El ministro de Economía, consiguió acordar tres años de gracia antes de transferir la primera cuota. El primer pago debía realizarse en 2021, pero se abonará recién desde 2024.

 

Destrucción de los motores de economía real y soberanía

 

Desde 1977 la estrategia de destrucción de los motores estratégicos de soberanía económico política vienen siendo desfinanciados y desmembrados. Pero fue a partir de 1991, cuando ya se había firmado el Tratado de Madrid-Londres de rendición, que se procede a privatizar sus nodos económicos centrales y también todo su sistema de controles aduaneros, de certificación de calidad, etc., entre 1995-1999.

 

Cuando privatizar significa entregar al capital transnacional financiero, se transnacionalizan los nodos económicos centrales y se abren las condiciones para que estos nodos importen los bienes y servicios de modo también transnacional. Por lo tanto, esos motores estratégicos estatales públicos (el producción naval marítima y fluvial que componían la flota de transporte soberano propio, el complejo aeroespacial, el ferroviario también con la producción de locomotoras y vagones de todo tipo, el compelo automotor que siempre fue mixto, el complejo industrial militar científico tecnológico estratégico nacional en todo su rango, diversidad y interconexión, el complejo de telecomunicaciones, el de radio y televisión; luego los de base: el minero, agrario, acero, aluminio, petrolero, gasífero, petroquímico, etc., con el correspondiente sistema de educación pública primaria, técnica, universitaria que formaba los cuadros técnicos para sector y nivel) no solo se debilitan sino que se los entrega para el desmembramiento y apropiación privada transnacional de sus nodos estratégicos a partir de los cuales dominan el terreno de la actividad. Este es el modo en que Deuda y Guerra operan para doblegar nuevamente la voluntad soberana de un Pueblo. Doblegar pero no vencer.

 

Los esquemas de poderes internacionales y nacionales en el gobierno macrista

 

En el periodo a partir de 1966-73, los actores del poder internacional transitan una crisis que hace a las nuevas condiciones en que se desarrollaran las relaciones de poder internacionales. Los actores del poder internacional se transforman y ponen en crisis las relaciones en que se desplegaron. Las corporaciones multinacionales norteamericanas en su despliegue, con la reconstrucción de Europa a partir de reconstruir Alemania y de la reconstrucción del Asia pacífico a partir de reconstruir Japón, desequilibran la balanza comercial y de pagos de Estados Unidos porque ahora producen en Alemania y en Japón, y venden en EEUU. Esta crisis se manifestará como la caída del Patrón Dólar-Oro y su relevo por el Patrón Petróleo-Dólar en 1973. Y en su desarrollo hacia el año 2008, a esta crisis, se le sumará el planteo multipolar de moneda, el Petro-Yuan-Oro.

 

En el periodo 1973-1983, el Bipolarismo internacional EEUU-URSS, ingresa en su etapa de Perestroika, de “caída” o desgranamiento. Pero ambos actores internacionales hacen sus movidas como si sus fuerzas estuvieran intactas. La URSS se desgrana en 1987-91 y Estados Unidos ingresa en este momento en el periodo 2008-2020. Por otro lado, desde 1955, el Movimiento de Países No Alineados viene desplegándose como movimiento que convoca a los países del Tercer Mundo, a los que están por fuera del Bipolarismo, con Egipto, India, China, Indonesia, Irán, Irak, Japón, etc. Esta reunión estableció una Nueva Alianza Estratégica Afro-Asiática. Esta historia en movimiento se articulará por varios caminos con la realidad que produce el periodo posterior a la perestroika soviética 1991-1999.

 

En síntesis, en 1979-91 las Transnacionales Globales angloamericanas (Citigroup, HSBC, Santander, etc.) dan un salto cualitativo que implica su despegue de sus bases nacionales y sus plataformas financieras e industriales recorren el mundo, consolidándose desde la China Británica de Hong Kong, Shanghái, Taiwán, etc.

 

En estas circunstancias de cambio estructural en los actores de poder internacional, y en la confrontación entre ellos, se sitúa la guerra por el control de Argentina y Chile. Donde el control de paso bioceánico Pacifico-SUR-Atlántico-SUR-Indico se vuelve región de máxima prioridad para el transporte marítimo de mercancías en el futuro inmediato 2010-2050. En este contexto se situará lo que se llamó la Guerra Argentino-Chilena de 1979 por el Paso Beagle, donde el conflicto no pudo escalar debido a las resistencias desde Chile y Argentina. Por ello, luego, tomara forma de Guerra argentino-británica por Malvinas en 1982. Donde los grandes vencedores fueron los intereses transnacionales conjuntos, norteamericano e inglés, y los perdedores el interés estratégico nacional de Argentina y Chile, y con ello de Suramérica toda.

 

La Situación internacional, esquemas de poder y situación de Crisis Mundial

 

En la crisis que se abre entre 2001-2008, caída de las Torres financieras gemelas y del Banco de Inversión Global Lehman Brothers, ambas en la City de Nueva York, se pone claramente de manifiesto el enfrentamiento estructural entre los intereses financieros unipolares norteamericanos continentalistas con centro en Washington y los intereses financieros unipolares globalistas con base de apoyo en la red de cities financieras globales y sus bancos centrales controlados, por ejemplo la City de Nueva York y la Reserva Federal. El ataque sobre las instituciones de la city financiera global de nueva york en 2001 y 2008 pondrá de manifiesto la reacción del continentalismo norteamericano al desembarco de la banca financiera de inversión sobre la banca comercial, que lleva a que la economía ficticia de timba financiera subordine a la economía real. Esto, que viene sucediendo de hecho desde enero de 1994, se institucionaliza con la derogación de la ley Glass Steagall en 1999, por Bill Clinton, y muestra lo estructural del conflicto estratégico al interior del unipolarismo financiero, continentalistas angloamericanos versus globalistas angloholandeses, tanto en 2001 como en el 2008. Esta crisis mundial estructural se manifestará en dos hechos disruptivos y complejos de apreciar: El Triunfo del nacionalismo industrialista oligárquico de Trump en Estados Unidos contra la City Globalista de Nueva York; y el Triunfo de nacionalismo oligárquico del Brexit con Boris Johnson en Gran Bretaña contra la City Globalista de Londres.

 

Crisis Mundial: Trump, Brexit, Brics y Francisco

 

El despliegue del conflicto y enfrentamiento al interior del mundo de los intereses financieros unipolares, en 2013-2014 crea condiciones que se expresarán en los emergentes esquemas de poder del: Diálogo de Civilizaciones interreligioso, denominado Multipolarismo filosófico cultural Pluriversalista, y de la Nueva Ruta de la Seda con todo un nuevo sistema estatal-publico industrial-científico-tecnológico, un nuevo sistema bancario-comercial y una nueva moneda, que es la estrategia del Multipolarismo económica político Pluriversalista.

 

Dos nuevos esquemas de poder emergen, por la grieta que abre el choque de intereses financieros unipolares en un conflicto histórico de los intereses financieros. Estos dos esquemas son complementarios pero no iguales, pueden coincidir o divergir. En esta primera etapa larga, coinciden con aportes desde diferente plano estratégico.

 

Dos esquemas de poder del unipolarismo financiero en crisis y confrontación estructural, y dos esquemas de poder del multipolarismo cooperando entre sí, aunando sus capacidades económico-políticas y filosófico-culturales. Confrontando estos contra la guerra financiera y la guerra militar-paramilitar del unipolarismo global.

 

Estos hechos son los que crean las condiciones, los actores del poder y las ideas que permiten abordar la resolución de un conflicto en Argentina y Suramérica con soberanía, subordinando al poder de la Guerra y de la Deuda.

marzo 2020

 

https://www.alainet.org/es/articulo/208716