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viernes, 13 de enero de 2017

UNA VEZ MÁS EL PUEBLO LE DICE NO AL PEAJE DE PUENTE PIEDRA




Viernes 13 de enero 2017

El jueves 12 de enero del presente, miles de pobladores del Distrito de Puente Piedra y de Lima en su conjunto realizaron por segunda vez una multitudinaria jornada de rechazo a la implementación del doble peaje ubicado a la altura del kilómetro 25 de la panamericana norte. Este nuevo peaje limita el derecho a la libre circulación de los pobladores de esta zona ya que encarece significativamente el costo de los servicios de transporte público, atentando de esa manera contra la precaria economía de ciudadanos que en su mayoría perciben un salario mensual de 800 nuevos soles (250 dólares promedio), como lo detalla el Ministerio del Trabajo y Promoción del Empleo.

El gobierno central, a través del Ministerio del Interior que preside el ex militante de Izquierda Unida Carlos Basombrío, respondió con una brutal represión la cual fue llevada a cabo por más de dos mil efectivos de la Policía Nacional del Perú, quienes no dudaron en arremeter con perdigones, tanquetas y bombas lacrimógenas contra los manifestantes generando con ello un saldo de más 60 detenidos y un centenar de heridos con perforaciones de perdigón y asfixia por exposición a gases lacrimógenos. El ministro Basombrío, para salvar su responsabilidad, no ha tenido mejor idea que sostener que las manifestaciones fueron provocadas por “pequeños grupos de violentistas”, con lo cual se pretende desnaturalizar la protesta.

Las causas y los responsables

Quien administra hoy la ejecución y cobro de los peajes es un consorcio empresarial del cual es parte la empresa Odebrecht, sobre cuyas espaldas pesan serias denuncias por delitos de corrupción a funcionarios públicos y políticos de turno en el Perú y en el resto de países donde opera.

Esta empresa suscribió el 2013 un contrato millonario con la Municipalidad de Lima que en ese entonces era presidida por Susana Villarán. Ese contrato avala la ejecución del proyecto denominado “Rutas de Lima” que en líneas generales permite la implementación de una serie de obras viales por parte de la empresa constructora, a cambio de ello y como una forma de resarcimiento económico que le permitiría recuperar su inversión, la Municipalidad le permite al consorcio empresarial cobrar los peajes por un periodo de treinta años. Según el especialista Francisco Bocangel, actualmente el peaje de Puente Piedra reporta un millón de soles diarios (300 mil dólares promedio). La posibilidad de incrementar esa jugosa ganancia es la razón de fondo que ha llevado al consorcio empresarial a implementar este nuevo peaje en complicidad con la actual gestión municipal encabezada por Luis Castañeda Lossio.

Además de ello, el contrato contempla una cláusula que le permite a la empresa demandar a la Municipalidad de Lima por pérdidas ocasionadas por protestas sociales, por eso ya se habla de que la empresa pedirá una indemnización por 953,000 nuevos soles (300 mil dólares aproximadamente) correspondientes a los supuestos daños ocasionados durante la primera jornada de lucha del 05 de enero.

La izquierda del capital

Pero Susana Villarán no estuvo sola en su cruzada por privatizar las vías de transporte público en la capital, la acompañaron la entonces regidora municipal y hoy congresista de la Republica Marisa Glave, quien fue una de las defensoras más férreas y locuaces del contrato con Odebrecht. A ella se sumaron otras figuras como Indira Huilca quien también fue regidora municipal de Villarán y hoy cumple funciones como congresista. Ellas junto a otras personalidades que fueron un soporte importante de la gestión edil de Villarán, juegan hoy un papel destacado y de primer orden en la estructura partidaria del proyecto político que viene construyendo la ex nacionalista Veronika Mendoza, denominado Nuevo Perú.

El partido de Marco Arana - denominado Frente Amplio o Tierra y Libertad - tampoco es la excepción, ya que hace unos días se convirtió en cómplice de la mafia fujimorista al aceptar codirigir con ese sector la comisión congresal que “investigara” los delitos de corrupción promovidos por la empresa Odebrecht. Esta comisión denominada Lava Jato, tiene como objetivo central blindar al fujimorismo, por eso la dirige el congresista fujimorista Víctor Albrecht quien, para variar, también tiene procesos judiciales pendientes por delitos de corrupción. No olvidemos que durante los diez años del gobierno de Alberto Fujimori el estado firmo jugosos contratos con la empresa brasileña hoy investigada.

La razón de porque este sector de la izquierda promovió en su momento la estructuración en el Perú de grandes capitales corruptos que atentan contra los bolsillos de los más pobres y por qué hoy se alían a las facciones políticas de la burguesía como el fujimorismo o el gobierno, está estrechamente relacionada a su visión estratégica de lo que consideran debería ser el quehacer político de la izquierda. Para ellos ya no tiene sentido poner en cuestionamiento al capitalismo y por tanto la naturaleza imperialista de la inversión extranjera. Lo único que queda por hacer ahora, dicen, es crear desde el estado mecanismos de regulación que le permitan a la “gente” vivir en armonía con el capital respetando la democracia representativa, por eso sienten que le hicieron un gran favor al país cuando mandaron votar por Pedro Pablo Kuczynski en la segunda vuelta o nos hablan muy sueltos de huesos de combatir la corrupción de la mano de los más grandes corruptos.

Sin embargo, los últimos hechos de Puente Piedra y los destapes sobre la corrupción promovida por Odebrecht han puesto, una vez más, en crisis esta concepción ideológica, ya que queda demostrado que el único interés que mueve al empresariado es la necesidad de incrementar su ganancia, incluso violentando su propia normatividad jurídica. Así mismo, ha quedado demostrado también que el estado no es un espacio neutro o en disputa, sino más bien es una instancia controlada por una casta corrupta y funcional a los intereses del capital.

Lo que queda por hacer

Las dos jornadas de lucha (5 y 12 de enero) han logrado que la gestión municipal de Luis Castañeda Lossio suspenda el cobro del peaje por 30 días, lo que le permite al gobierno central y a la comuna de Lima ganar tiempo para debilitar la protesta social penalizando, para ello, a los dirigentes, y estigmatizando las acciones de lucha, por eso la mayoría de noticieros de los canales de señal abierta nos muestran sólo acciones aisladas y hechos calificados de vandálicos (quema de casetas y policías heridos) para hacernos creer que quienes están detrás de las movilizaciones son delincuentes comunes o grupos violentistas ajenos al pueblo.

La lucha contra el peaje de Puente Piedra es legitima ya que es impulsada por el pueblo y los residentes de una zona empobrecida que se ve afectada por la privatización de las vías de comunicación, por eso debemos rodearla de la más amplia solidaridad exigiendo la libertad inmediata de los detenidos y la sanción a los policías represores, así como al ministro Basombrio por ser el responsable político de estos hechos.

Por otro lado, es necesario demandar con la movilización la inmediata anulación del contrato municipal con el consorcio empresarial del cual hace parte Odebrecht, que permite la instalación de estos peajes que se han convertido en instrumentos de saqueo. Esta demanda es justa ya que, como vienen poniendo en evidencia las investigaciones, el contrato fue suscrito en condiciones irregulares, además que ha quedado demostrado que no beneficia al pueblo, sino únicamente a los intereses económicos de los empresarios, los funcionarios y políticos de turno.

Urge también empezar a construir una nueva izquierda en el Perú con independencia de clase que se sostenga en los trabajadores y en las masas empobrecidas por el neoliberalismo y que busque ir mas allá de la lógica de la explotación y el saqueo que nos impone el capital imperialista. Esa izquierda no la construiremos desde las instituciones del estado, ni de la mano de empresarios nacionales o extranjeros, ni detrás de liderazgos como los de Veronika Mendoza o Marco Arana que están atados de pies y manos al capital y a sus operadores políticos como el gobierno y el fujimorismo.



jueves, 12 de enero de 2017

ASÍ FUE CÓMO CASTAÑEDA CREÓ EL CAOS EN PUENTE PIEDRA Y ESTÁ PONIENDO PARCHES QUE NO SIRVEN DE NADA




Periodista egresado de YouTube
Jueves, 12 enero 2017

Luego de ser ignorados desde agosto del año pasado, un enorme grupo de vecinos de Puente Piedra decidió dejar las pancartas protestantes a un lado y destruir por completo el peaje. Desde entonces (e incluso antes) una serie de eventos han venido desarrollándose con la única finalidad de llegar a un acuerdo.

Antes de llegar a ese punto, se deben analizar muchos factores: ¿Por qué se construyó ese peaje tan cerca a otro? ¿Por qué de un momento a otro? ¿Fue legal esa construcción? Sorpendentemente, si se revisa el contrato, se encontrarán varias sorpresas.

Puede que parezca sencillo, pero el megaroche del peaje de Puente Piedra es complicado y tedioso. No te preocupes; este útero llega a tu rescate con un megapost dividido en cuatro partes que te lo cuentan toditito (y te ahorran vaaarios clicks).

PARTE I: Orígenes

Si ya sabes cuál es el origen de las manifestaciones por el peaje en Puente Piedra, te recomendamos saltar directamente a la segunda parte. Si no, aquí te lo recordamos de forma rápida y breve. El jueves 5 de enero, las noticias nos contaron que una enorme protesta ocurría en Puente Piedra y que un tramo de la Panamericana Norte había sido bloqueado. ¿La razón? La instalación de garitas para el cobro de peaje había enfurecido a los vecinos.

La instalación no fue lo único que ocasionó los disturbios: 
  • Transportistas y vecinos venían protestando desde agosto del año pasado por la construcción del nuevo peaje, pero la Municipalidad de Lima no les hizo caso.
  • El peaje se construyó sin ningún tipo de aviso a los vecinos.
  • El precio asciende hasta los S/ 5.00 (y obliga al vecino a pagar doble, de entrada y salida).
  • Fue construido a menos de un kilómetro del otro.
  • No tiene justificación técnica.
¿Por qué se construyó este peaje? Cynthia Yamamoto nos lo explica en este post uterino.

“Este peaje está dentro de las obligaciones derivadas del contrato de concesión firmado entre Rutas de Lima (Odebrecht) con la Municipalidad de Lima que fue presentado por Odebrecht en el 2010 durante la segunda gestión del alcalde Castañeda, en la que se realizaron también los informes preliminares legales  y luego fue firmado en el 2013 (gestión de la alcaldesa Villarán)”.

Es decir, la construcción se realizó debido al contrato establecido con Rutas de Lima y abarca tanto la anterior gestión de Castañeda como la gestión de Villarán.

PARTE II: ¿Un peaje ilegal?

Ya nos quedó claro -en teoría- por qué se construyó el peaje: era parte de un contrato presentado en la gestión de Lucho y firmado en la gestión de Villarán. Sin embargo, hay una parte de la historia que se está escondiendo detrás de la cortina: la construcción del peaje se hizo antes de tiempo. Las garitas debieron levantarse DESPUÉS de que una serie de obras hayan sido terminadas.

Revisemos lo que dice Susana Villarán sobre la legalidad del peaje en este post.
“Se establecen tres tipos de peaje, los existentes, los complementarios y los nuevos (estos últimos solo se podrán instalar una vez cumplidas las Obras Obligatorias) y establece una tasa de retorno a la MML (EMAPE) del 4% de lo recaudado en los peajes del Proyecto de Concesión“.

¿Por qué creerle a Susana Villarán?

No le estás creyendo nada a Villarán, estás leyendo lo que establece el Contrato de Concesión del Proyecto Vías Nuevas de Lima. Si revisas la página 16 del documento, encontrarás este pequeño cuadrito.



¡Bingo! Acabas de encontrar cuáles son los proyectos que deberían estar culminados para que se pueda construir -con todas las de la ley- el peaje. Según la web de Rutas de Lima, estas obras todavía no han sido terminadas y la Municipalidad de Lima, al ser preguntada por La República si ya se había concluido siquiera con el 50%, jamás respondió.

¿Conclusión? Este tuit:

Tal y como lo lees: e l   p e a j e   f u e   c o n s t r u i d o   d e   f o r m a   ilegal.

PARTE III: Castañeda, el culpable

Lucho tiene un patrón de comportamiento bastante predecible. ¿Qué hace cada vez que se encuentra en problemas?

Lo de vieja es por el nombre del meme, porsiaca.

Exacto. En este caso -como en muchos otros- Castañeda intentó culpar de todo a Susana Villarán. Pese a que, efectivamente, el contrato fue firmado en la gestión de Susana, la responsabilidad de Castañeda es igual o mayor que la de la exalcaldesa. Vayamos por partes y cucharadas para no perdernos.

¿Por qué es responsable Castañeda?

Revisemos lo que señala Rosa María Palacios en su columna “Lucho sabe mucho”
  • “Lo segundo es que la Municipalidad debía liderar un proceso de conversaciones para ver la mejor ubicación futura de ese peaje. Esta no era al lado del pre existente. Hay zonas en el trayecto con menor densidad poblacional. El peaje no es para quien recorre 3 kilómetros. Eso es absurdo. El peaje es para distancias largas. ¿Conversó Castañeda con los alcaldes del norte de Lima como se lo solicitaron? Nunca. ¿Por qué? Ahí no basta con escudarse en la mudez. La responsabilidad es suya.
  • En el mismo día, subió el peaje, puso uno nuevo y quitó el subsidió al transporte de carga de larga distancia que pagaba peaje al MTC en el cercano Ancón. ¿Esa es una gestión eficiente? No lo creo. Lo que Lucho ha demostrado es ser un pésimo gestor. Pero esto puede tener, como veremos, otra explicación”.
El contrato señala, en castellano sencillo, que el alcalde (en esta caso Castañeda y no la exalcaldesa de hace dos años) era el responsable de hallar el lugar en el que se debía instalar el peaje.
  • ¿Quién dijo que se debía instalar donde se instaló? Castañeda. 
  • ¿Quién autorizó que se construya sin que las obras obligatorias hayan sido concluidas? Castañeda.
  • ¿Quién quitó el subsidio al transporte de carga? Castañeda.
Pero esos no son los únicos pecados de Lucho…

Acordó con Rutas de Lima aumentar la concesión y darle S/20 millones

Otorgó el 4% de lo recaudado en el peaje a Odebrecht sin motivo

Revisa nuevamente la segunda parte de este especial. Notarás que Villarán señala que el contrato firmado establece una tasa de retorno a la Municipalidad de Lima del 4% de lo recaudado. ¿Qué se ha hecho con esta plata?
  • Lo tercero, y esto es gravísimo, es que se le ha entregado a Odebrecht el 4% de la recaudación del peaje que estaba reservada a la Municipalidad. Se ha modificado sustancialmente el contrato sin seguir la vía regular – addenda, revisión y aprobación del MEF – solo por resolución del Concejo. ¿Por qué motivo? Nadie lo sabe”.
  • “Es decir, se ha regalado al concesionario una montaña de dinero, cuando Marcelo Odebrecht ya estaba preso y todos sabíamos de los delitos de corrupción cometidos en Latinoamérica por esta empresa. La única razón posible es ayudar a la empresa a vender la concesión (vendida ya en parte) con mayor solidez.  ¿Va a hacer eso el alcalde de Lima a cambio de nada?”.
¿Por qué Castañeda le regaló esa plata a Odebrecht?

¿Por qué se entregaría este dinero a una empresa que, para entonces, tenía a su presidente preso por corrupción?

La respuesta está en tu corazón

PARTE IV: Soluciones que no solucionan nada

Como bien mencionamos en la tercera parte, Lucho intentó culpar a Villarán por todo lo ocurrido. Sin embargo, a diferencia de otros casos, esto no fue suficiente. Castañeda tuvo que buscarle una solución al problema ya que, por si no había quedado claro, un grupo de personas habían destruido y quemado las garitas del peaje y otro grupo de personas -aún más grande- se preparaba para marchar hoy, jueves 12 de enero. Debido a esto, Lucho tuvo que volver a intentarlo.

► SEGUNDO INTENTO: Decir que estaba “atado de manos”

El viernes 6 de enero, luego de los destrozos, Castañeda dijo que no podía hacer nada por cambiar el contrato ya que “tiene una serie de obligaciones y lo que se ha hecho es aplicar lo que dice el papel”. ¿De verdad no se puede hacer nada? FALSO. Es más, ¡el propio contrato señala qué es lo que se tiene que hacer en caso se quiera renegociar!

“El alcalde Luis Castañeda, en opinión contraria a especialistas, congresistas y demás autoridades, ha dicho que no puede renegociar el contrato y que se encuentra “maniatado”. Sin embargo, lejos de establecer candados, el propio documento fija en su capítulo XX los mecanismos para modificar los términos de la concesión vial”.


Pudo renegociar Río Verde, pero no puede renegociar el peaje. Simplemente trabajando, JE JE JE JE. Ilustración: el bravo de Carlín

► TERCER INTENTO: Proponer ¿exonerar de IGV a los peajes?

Sí, tal y como lo oyes. Lucho pensó que sería una gran idea presentar un proyecto de decreto para exonerar del IGV a los peajes. Jorge Gonzales, economista consultado por El Comercio, aseguró que hacer esto no sería una buena idea. Hasta entonces, las personas seguirían pagando su peaje felices y contentos.

Como las personas seguían pensando en llevar a cabo su marcha en contra del peaje…

► CUARTO INTENTO: Pedir a la Defensoría que le diga qué hacer

Un día antes de la quema del peaje, el defensor del Pueblo, Walter Gutierrez, advertía que el incremento del peaje y la restricción al libre transito “constituyen un abuso de posición de dominio de la concesionaria”. La Defensoría propuso suspender el aumento del peaje. Cinco días después, cuando las papas ya recontra quemaban, la MML, mediante una carta firmada por la gerente general, invitó al defensor a una reunión.

QUINTO INTENTO: Una solución temporal

Al igual que la cinta adhesiva que colocas alrededor de tu manguera para no tener que comprar otra (hasta que el problema se vuelva incontrolable), la Municipalidad optó por una solución temporal: la suspensión del cobro de peaje durante 30 días.

Al mismo tiempo, Castañeda emitió un pronunciamiento al lado de los alcaldes de Ancón y Puente Piedra. ¿Que se dijo? Que se está revisando el caso con el concesionario y… nada más. Leyó el comunicado adjunto y se fue.

La suspensión, como es evidente, es una solución temporal. En un mes se volverá a restaurar el cobro y las protestas, al parecer, también continuarán. En estos momentos los vecinos de Puente Piedra están movilizándose en la Panamericana Norte. Todas aquellas personas que no están de acuerdo con pagar dos peajes cada vez que se transportan por la zona saldrán a protestar.

Al margen de la solución del problema, aún hay muchas preguntas que Lucho debe responder.