(21 de enero de 2026)
por Miguel Aragón
El aporte de la lucha del pueblo
soviético, dirigido por su gobierno socialista, fue decisivo el año 1945, en la
derrota del eje fascista formado por Alemania, Italia y Japón.
El 09 de mayo de 1945 el gobierno
alemán se rindió ante el ingreso del victorioso ejército soviético a la ciudad
de Berlín
Concluida esa grandiosa lucha en
el frente occidental de la URSS, las mejores divisiones del ejército soviético,
se trasladaron al extremo oriental.
Comenzando el mes de agosto de
1945, atacaron y comenzaron a expulsar al ejército japonés, que años antes había
invadido y ocupado la extensa zona de la Manchuria, al norte de China.
Ante esa derrota humillante, y
para frenar la invasión del ejército soviético sobre territorio japonés, este
gobierno se rindió el 15 de agosto de 1945
Dos semanas después, el 03 de
setiembre, el ejército invasor japonés, que había ocupado gran parte del
territorio de China, se vio obligado a rendirse y retirarse del territorio
chino. El 03 de setiembre fue el Día de la Liberación de China.
En síntesis, la lucha del pueblo
soviético fue decisiva en la derrota de los ejércitos alemán en Occidente, y de
Japón en Oriente.
Las bombas atómicas lanzadas por
el gobierno de EEUU, contra las ciudades de Hiroshima y Nagazaki, no fueron
para derrotar al Japón, sino una advertencia contra la URSS para que no
invadiera Japón.
El lanzamiento de esas bombas,
contra dos ciudades indefensos, ha sido la mayor acción terrorista de toda la
historia.
En ese tiempo, EEUU era el único
país que ya había inventado la bomba atómica, por eso podía amenazar a otros
países.
Actualmente la realidad ha
cambiado, ahora varios países tienen bombas atómicas, y paradójicamente, esta
es la mejor garantía que ningún otro país puede volver a emplear esa arma tan
destructiva. Esto se llama el equilibrio del terror.
El primer país que lance una bomba,
en menos de cinco minutos habrá recibido la respuesta de otra bomba destructiva.
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