domingo, 28 de marzo de 2021

ELEGIR CON EL CORAZÓN O EL CEREBRO

  


Si el apoyo a Perú libre o JP esta fundado en el corazón, es decir, en las simpatías por algunos candidatos o en la utilización de la palabra socialismo como propaganda, pecaríamos de superficiales. Hitler engañó con aquello de Nacional SOCIALISMO. Morales Bermúdez engañó autotitulándose el más socialista del equipo de Velasco Alvarado. Y ya sabemos dónde terminó el generalísimo.

En los procesos electorales no es suficiente, para apoyar a una lista de las tantas que se presentan, fijarse en la prosa de los candidatos. Se necesita primero, analizar a fondo el sistema electoral peruano, para qué está diseñado y cuáles son los límites para las fuerzas contestatarias o antisistema. Recordar que las elecciones de la "democracia" del capital están orquestadas para que gane el que miente más y mejor. Segundo, se necesita analizar las propuestas y trayectoria política de los partidos – empresa que compiten en las elecciones. Tercero, se necesita tener claridad sobre el cómo participar en las “tierras” del enemigo de clase, es decir, en las condiciones establecidas por la clase dominante. Cuarto, se necesita conocer si los cuadros que compiten en la organización de nuestras simpatías tienen la formación, firmeza y decisión para combatir el viejo orden jurídico, económico y político. Y no están compitiendo para zurcir sus bolsillos rotos o para potenciar sus negocios personales. Quinto, se necesita conocer si los candidatos representan proyectos individuales o responden a un proyecto colectivo de cambio revolucionario.

Mientras nuestro pueblo este atado a las reglas de la "democracia" del capital estaremos primero, sometidos a los caprichos de los propietarios de los partidos - empresa y sus pugnas por ser candidatos; segundo, perderemos nuestro valioso tiempo sólo en la denuncia de los cubileteos, disputas y rechazo a “personalidades” (delincuentes de cuello y corbata) y organizaciones comprometidas en corrupción.  Es preciso que volteemos nuestra mirada hacia nuestro pueblo: sus carencias, su indignación y necesidad de organizarse políticamente. La pandemia ha colocado en un primer lugar la necesidad de practicar la solidaridad comunitaria. Ya pues, organicémosla manzana por manzana, barrio por barrio, distrito por distrito hasta crear una vasta red solidaria y revolucionaria en todas las regiones de nuestro Perú profundo. Sólo así, en asambleas se potenciará la conciencia política de nuestro pueblo, haciendo morder polvo a los fantoches del gran capital.

Finalmente, en estas elecciones en una orilla están los defensores del viejo y decadente orden establecido desde 1821. En la otra orilla encontramos las llamadas fuerzas de izquierda que publicitan el cambio de constitución sin romper el orden constitucional. La vieja TRAMPA para "cambiarlo todo sin cambiar nada", vale decir, introducir algunas reformas que no atenten contra el inmaculado orden privado de apropiación de la riqueza y el trabajo ajeno.

 

23 marzo 2021

EBM

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