Nota Breve
En Mayo/Junio del 2009, El Diario Ingles desarrollo una serie con el nombre El Futuro del Capitalismo, donde con bastante seriedad diferentes articulistas analizan la crisis y perspectivas del capitalismo. Creo que conocer este análisis de la crisis es importante para impulsar un análisis de la crisis desde una perspectiva socialista. No basta indicar que es una crisis inevitable del capitalismo o que es una manifestación de lo malo que esta el sistema capitalista o que se va a caer de lo descompuesto que está. Les alcanzo la traducción de este articulo de M. Wolf y al final les acompaño el original. Hay un cuadro que no aparece que luego se los hare llegar.
Saludos
Eduardo Vargas
ESTA CRISIS ES UN MOMENTO, PERO ¿ES UNO DEFINITIVO?
Por Martin Wolf Publicado: 19 de mayo de 2009 19:48 Traducción Eduardo Vargas Agosto, 2011
Es la crisis actual un punto de inflexión, con relación a la globalización dirigida por el mercado, el capitalismo financiero y la dominación occidental, por un lado y el proteccionismo, la regulación y el predominio de Asia por el otro? ¿O los historiadores lo juzgaran, en cambio, como un evento causado por tontos, con poco significado? Mi opinión personal es que va a terminar en el medio. No es ni una Gran Depresión, debido a que la política de respuesta ha sido tan determinada, ni es el 1989 del capitalismo.
Vayamos a examinar lo que sabemos y lo que no sabemos de su impacto en la economía, las finanzas, el capitalismo, el Estado, la globalización y la geopolítica.
En la economía, nosotros ya sabemos cinco cosas importantes. En primer lugar, cuando los EE.UU. coge una neumonía, todo el mundo cae gravemente enfermo. En segundo lugar, esta es la crisis económica más severa desde la década de 1930. En tercer lugar, la crisis es global, con un impacto especialmente grave en los países que se especializaron en la exportación de productos manufacturados o que dependían de las importaciones netas de capital.
En cuarto lugar, las autoridades han lanzado el paquete fiscal más agresivo, el mayor estímulo monetario y el mayor rescate financiero nunca antes visto en estas crisis. Finalmente, este esfuerzo ha traído un cierto éxito: la confianza está retornando y el ciclo de inventarios deben traer alivio. Como Jean-Claude Trichet, el presidente del Banco Central Europeo, señaló, la economía mundial está "cerca al punto de inflexión", con lo cual quería decir que la economía está disminuyendo a un ritmo decreciente.
Nosotros también podemos suponer que los EE.UU. liderará la recuperación. Los EE.UU. es una vez mas el país más keynesiano del mundo desarrollado. Podemos suponer también que China, con su paquete de estímulo masivo, será la economía más exitosa en el mundo.
Por desgracia, hay por lo menos tres cosas importantes que no podemos saber.¿Hasta dónde llegarán los excepcionales niveles de endeudamiento y si la caída del valor neto genere un aumento sostenido en el ahorro deseado de los hogares de los antiguos consumidores de alto poder adquisitivo? ¿Cuánto tiempo pueden los actuales déficits fiscales continuar antes que los mercados demanden mayor compensación por el riesgo? ¿Pueden los bancos centrales diseñar una salida no-inflacionaria desde políticas no convencionales?
En las finanzas, la confianza está retornando, con las diferencias entre los activos seguros y los riesgosos declinando a niveles menos anormales y una recuperación (modesta) en los mercados. La administración de los EE.UU. ha dado a su sistema bancario un certificado de salud razonable. Sin embargo, los balances del sector financiero se han disparado en las últimas décadas y la solvencia de los deudores está afectada.
Nosotros podemos suponer que las finanzas se recuperarán en los próximos años. Podemos suponer, también, que sus días de gloria han quedado atrás por décadas, al menos en el Oeste. Lo que no sabemos es hasta qué punto el "desapalancamiento", y la consiguiente depreciación de los balances en la economía vaya. Tampoco sabemos con cuánto éxito el sector financiero verá los intentos externos de imponer un régimen regulador más eficaz. Los políticos deberían haber aprendido de la necesidad de rescatar los sistemas financieros rellenos con instituciones demasiado grandes e interconectados para fracasar. Me temo que los intereses concentrados abrumarán al interés general.
¿Qué sobre el futuro del capitalismo, sobre la que el Financial Times ha creado esta fascinante serie? Sobrevivirá. El compromiso de ambos, China e India, a una economía de mercado no ha cambiado, a pesar de la crisis, aunque ambos estarán más nerviosos acerca de las finanzas sin restricciones. La gente en el lado de libre mercado insistirá en que el fallo debe ser ubicado más a la puerta de los reguladores que a la de los mercados. Hay una gran verdad en esto: los bancos son, después de todo, los más regulados de todas las instituciones financieras. Pero este argumento fallará políticamente. La disposición a confiar en el libre juego de las fuerzas del mercado en las finanzas ha sido dañada.
Nosotros podemos suponer, por tanto, que la era de un modelo hegemónico de la economía de mercado ha pasado. Los países se adaptaran, como siempre lo han hecho, la economía de mercado a sus propias tradiciones. Pero lo harán con más confianza. Como Mao Zedong podría haber dicho: "Dejen que mil flores capitalistas florezcan”. Un mundo con muchos capitalismos será complicado, pero divertido.
Menos claras son las implicaciones para la globalización. Sabemos que la inyección masiva de fondos del gobierno ha "desglobalizado" parcialmente las finanzas, con un gran costo para los países emergentes. Sabemos, también, que la intervención estatal en la industria tiene un tinte nacionalista fuerte. Sabemos, también, que pocos líderes políticos están dispuestos a hacer algo que sea muy diferente a lo que la mayoría de la gente opine respecto del libre comercio.
La mayoría de los países emergentes concluirán que la acumulación de enormes reservas de moneda extranjera y limitar el déficit en cuenta corriente es una buena estrategia. Esto es probable que genere una nueva ronda de desestabilización global de "desequilibrios". Esto parece una consecuencia inevitable de un orden monetario internacional defectuoso. Nosotros no sabemos cuan bien la globalización sobrevivirá a todos estos esfuerzos. Tengo la esperanza, pero no tan confiado.
El Estado, mientras tanto, está de vuelta, pero también parece siempre que está más en bancarrota. Los ratios de la deuda del sector público y del producto interior bruto parece probable que se dupliquen en muchos países avanzados el impacto fiscal de una gran crisis financiera puede, se nos ha recordado, ser tan costosa como una gran guerra.
Esto, entonces, es un desastre que los gobiernos de las economías avanzadas con lento crecimiento no pueden permitirse que se vea repetido en una generación. El legado de la crisis también limitará la generosidad fiscal. El esfuerzo por consolidar las finanzas públicas dominará la política por años, quizás décadas. El Estado está de vuelta, por lo tanto, pero será el Estado como intruso entrometido, pero no un gran gastador.
Por último, pero no menos importante, ¿qué es lo que significa la crisis para el orden político mundial? Aquí sabemos tres cosas importantes. La primera es que la creencia de que el Occidente, aunque ampliamente rechazado por el resto, por lo menos sabía cómo manejar un sistema financiero sofisticado, se ha desvanecido. La crisis ha dañado el prestigio de los EE.UU., en particular, bastante mal, aunque el tono del nuevo presidente ha ayudado. La segunda es que los países emergentes y, sobre todo China , son actores centrales, como se mostró en la decisión de tener dos reuniones seminales del Grupo de las 20 principales naciones, a nivel de jefes de gobierno. Ahora son elementos vitales en la formulación de políticas globales. La tercera es que se están haciendo esfuerzos para reformar la supremacía global, notablemente con el aumento de los recursos que están siendo dados al Fondo Monetario Internacional y con la discusión de los cambios de peso de los países dentro de éste.
Nosotros todavía sólo podemos adivinar como es que los cambios radicales en el orden político mundial resultaran. Los EE.UU. es probable que emerja como el líder imprescindible, despojado de las ilusiones del "momento unipolar. La relación entre los EE.UU. y China se convertirá en más central, con la India esperando su turno. El relativo peso económico y el poder de los gigantes asiáticos parece seguro que iran en aumento. Europa, mientras tanto, no está teniendo una buena crisis. Su economía y su sistema financiero han demostrado ser mucho más vulnerables que lo que muchos esperaban. Sin embargo, hasta qué punto un conjunto de instituciones reformadas y reequilibradas por la cooperación internacional, reflejaran las nuevas realidades es, hasta ahora, desconocido.
¿Cuál es entonces el resultado final? Mi conjetura es que esta crisis aceleró algunas de las tendencias y ha demostrado que otras - en particular aquellas en crédito y deuda - son insostenibles. Se ha dañado la reputación de la economía. Esto dejará un amargo legado para el mundo. Pero todavía no ha podido marcar ningún hito histórico. Para parafrasear lo que la gente dice sobre la muerte de los reyes: "El capitalismo ha muerto, larga vida al capitalismo."
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Future of Capitalism
This crisis is a moment, but is it a defining one?
By Martin Wolf Published: May 19 2009 19:48 | Last updated: May 19 2009 19:48
Is the current crisis a watershed, with market-led globalisation, financial capitalism and western domination on the one side and protectionism, regulation and Asian predominance on the other? Or will historians judge it, instead, as an event caused by fools, signifying little? My own guess is that it will end up in between. It is neither a Great Depression, because the policy response has been so determined, nor capitalism’s 1989.
Let us examine what we know and do not know of its impact on the economy, finance, capitalism, the state, globalisation and geopolitics.
On the economy, we already know five important things. First, when the US catches pneumonia, everybody falls seriously ill. Second, this is the most severe economic crisis since the 1930s. Third, the crisis is global, with a particularly severe impact on countries that specialised in exports of manufactured goods or that relied on net imports of capital.
Fourth, policymakers have thrown the most aggressive fiscal and monetary stimuli and financial rescues ever seen at this crisis. Finally, this effort has brought some success: confidence is returning and the inventory cycle should bring relief. As Jean-Claude Trichet, president of the European Central Bank, remarked, the global economy is “around the inflection point”, by which he meant that the economy is now declining at a declining rate.
We can also guess that the US will lead the recovery. The US is again the advanced world’s most Keynesian country. We can guess, too, that China, with its massive stimulus package, will be the most successful economy in the world.
Unfortunately, there are at least three big things we cannot know. How far will exceptional levels of indebtedness and falling net worth generate a sustained increase in the desired household savings of erstwhile high-spending consumers? How long can current fiscal deficits continue before markets demand higher compensation for risk? Can central banks engineer a non-inflationary exit from unconventional policies?
On finance, confidence is returning, with spreads between safe and risky assets declining to less abnormal levels and a (modest) recovery in markets. The US administration has given its banking system a certificate of reasonable health. But the balance sheets of the financial sector have exploded in recent decades and the solvency of debtors is impaired.
We can guess that finance will make a recovery in the years ahead. We can guess, too, that its glory days are behind it for decades, at least in the west. What we do not know is how far the “deleveraging” and consequent balance-sheet deflation in the economy will go. We also do not know how successfully the financial sector will see off attempts to impose a more effective regulatory regime. Politicians should have learnt from the need to rescue financial systems stuffed with institutions deemed too big and interconnected to fail. I fear that concentrated interests will overwhelm the general one.
What about the future of capitalism, on which the Financial Times has run its fascinating series? It will survive. The commitment of both China and India to a market economy has not altered, despite this crisis, although both will be more nervous about unfettered finance. People on the free- market side would insist the failure should be laid more at the door of regulators than of markets. There is great truth in this: banks are, after all, the most regulated of financial institutions. But this argument will fail politically. The willingness to trust the free play of market forces in finance has been damaged.
We can guess, therefore, that the age of a hegemonic model of the market economy is past. Countries will, as they have always done, adapt the market economy to their own traditions. But they will do so more confidently. As Mao Zedong might have said, “Let a thousand capitalist flowers bloom”. A world with many capitalisms will be tricky, but fun.
Less clear are the implications for globalisation. We know that the massive injection of government funds has partially “deglobalised” finance, at great cost to emerging countries. We know, too, that government intervention in industry has a strong nationalist tinge. We know, as well, that few political leaders are prepared to go out on a limb for free trade.
Most emerging countries will conclude that accumulating massive foreign currency reserves and limiting current account deficits is a sound strategy. This is likely to generate another round of destabilising global “imbalances”. This seems an inevitable result of a defective international monetary order. We do not know how well globalisation will survive all such stresses. I am hopeful, but not that confident.
The state, meanwhile, is back, but it is also looking ever more bankrupt. Ratios of public sector debt to gross domestic product seem likely to double in many advanced countries: the fiscal impact of a big financial crisis can, we have been reminded, be as costly as a large war. This, then, is a disaster that governments of slow-growing advanced economies cannot afford to see repeated in a generation. The legacy of the crisis will also limit fiscal largesse. The effort to consolidate public finances will dominate politics for years, perhaps decades. The state is back, therefore, but it will be the state as intrusive busybody, not big spender.
Last but not least, what does the crisis mean for the global political order? Here we know three important things. The first is that the belief that the west, however widely disliked by the rest, at least knew how to manage a sophisticated financial system has perished. The crisis has damaged the prestige of the US, in particular, pretty badly, although the tone of the new president has certainly helped. The second is that emerging countries and, above all, China are now central players, as was shown in the decision to have two seminal meetings of the Group of 20 leading nations at head of government level. They are now vital elements in global policymaking. The third is that efforts are being made to refurbish global governance, notably in the increased resources being given to the International Monetary Fund and discussion of changing country weights within it.
We can still only guess at how radical the changes in the global political order will turn out to be. The US is likely to emerge as the indispensable leader, shorn of the delusions of the “unipolar moment”. The relationship between the US and China will become more central, with India waiting in the wings. The relative economic weight and power of the Asian giants seems sure to rise. Europe, meanwhile, is not having a good crisis. Its economy and financial system have proved far more vulnerable than many expected. Yet how far a set of refurbished and rebalanced institutions for international co-operation will reflect the new realities is, as yet, unknown.
What then is the bottom line? My guess is that this crisis accelerated some trends and has proved others – particularly those in credit and debt – unsustainable. It has damaged the reputation of economics. It will leave a bitter legacy for the world. But it may still mark no historic watershed. To paraphrase what people said on the death of kings: “Capitalism is dead; long live capitalism.”
SIGLO XXI - QUINTO LUSTRO - "Un nuevo orden emerge de la desintegración del capitalismo que irá reemplazando la célula económica (familia) por una nueva matriz reproductiva (comunas) que cumplirá funciones defensivas, judiciales, productivas y administrativas."
jueves, 18 de agosto de 2011
miércoles, 17 de agosto de 2011
CAÍDA DE LAS BOLSAS Y PERSPECTIVAS ECONÓMICAS GLOBALES
Patricio Guzmán
El viernes 5 de agosto pasado, la agencia de clasificación de crédito Standard and Poor, rebajó los bonos del gobierno norteamericano de AAA a AA+, por primera vez desde que hay clasificación, la deuda soberana de Estados Unidos, dejaba de tener la clasificación máxima.
Las negociaciones de Obama y los demócratas con los Republicanos en el Congreso, para elevar el límite de la deuda, consiguieron un acuerdo al filo del tiempo, mientras se aproximaba el límite legal para la deuda soberana de los Estados Unidos. El acuerdo gana tiempo pero no soluciona el problema. En la actualidad EEUU es el país con la mayor deuda del mundo, 14 billones de dólares, lo que grosso modo equivale a un cuarto del PIB mundial.
En las condiciones actuales esa deuda es impagable. Para reducir de aquí en adelante el porcentaje del PIB que representa la deuda, especialmente en una era que se moverá entre el crecimiento muy bajo o la recesión, las autoridades norteamericanas tienen tres opciones, o una combinación de las tres.
Reducir el gasto fiscal, pero para llegar a una deuda del 60% recién alrededor de 2030, el Fondo Monetario Internacional ha estimado que se necesitaría una política fiscal más restrictiva que la que ha sido impuesta a Grecia, Irlanda y Portugal. La política fiscal restrictiva, que Obama ha acordado con los Republicanos, todavía no es lo suficientemente dura, pero aún así significará el deterioro de los programas sociales, y un empeoramiento de las condiciones de vida de la gente, y por lo tanto presiones recesivas, contra el gasto domestico, que es el factor más dinámico de la economía norteamericana.
Aumentar los impuestos a las grandes fortunas. La deuda de los EEUU se disparó, como consecuencia de la rebaja tributaria a las grandes fortunas impulsada por los Republicanos y el gobierno de Bush padre, lo que dio impulso al déficit fiscal, agravado por sucesivas y costosas aventuras militares, a esto hay que sumar el déficit de la balanza de pagos, por el aumento de las importaciones respecto a las exportaciones, consecuencia de la globalización, especialmente por la deslocalización de la industria hacia países de mano de obra muy barata.
La tercera solución es la propuesta últimamente por Bernake, presidente de la FED, entre otros. Los Estados Unidos no pueden entrar en cese de pagos, porque tienen el recurso a pagar deudas con dinero recién producido, lo que devaluaría de paso la misma deuda, y sería una especie de renegociación y `borrón' parcial de la deuda. El problema de de esta `solución' es que devalua al dólar, amenazando la posición única que ha gozado la economía norteamericana gracias al doble estándar de su divisa como moneda nacional y divisa mundial, lo que le permite trasladar parcialmente al resto del mundo las presiones inflacionarias de sus déficit. Y sin embargo, esto es lo que han hecho masivamente, desde la crisis global, con la política de Quantitative Easing (Flexibilidad monetaria), es decir creación electrónica de moneda, con el fin de relanzar el crecimiento, y de paso reducir el valor real de la deuda.
La QE (Flexibilización Monetaria) es una política monetaria no convencional implementada por la FED (Reserva Federal o Banco Central) de los EEUU para reactivar la economía, cuando las tasas de interés de referencia cercanas a cero no producen los resultados reactivadores esperados. Pero también, con el objetivo no confesado públicamente, hasta que ahora lo han hecho, de devaluar la deuda soberana. Greenspan, ex presidente de la FED y Bernake, actual presidente de la FED, declararon en estos días que Estados Unidos no puede entrar en cese de pagos porque siempre tiene el recurso de producir dinero para pagar.
El FED mantenía entre $ US$ 700 mil millones y US $ 800 mil millones de bonos del Tesoro en su balance antes de la recesión. Con su política de QE (Flexibilización Monetaria) a finales de noviembre de 2008, la Fed comenzó a comprar $ 600 mil millones en valores respaldados por hipotecas (Mortgage-backed securities -MBS). Hacia marzo de 2009, tenía cerca de US$1,75 mil millones de dólares de deuda bancaria, MBS, y bonos del Tesoro, y alcanzó $ 2.1 billones de dólares en junio 2010. Nuevas compras se detuvieron cuando pensaron que la economía había comenzado a mejorar, pero se reanudaron en agosto de 2010, cuando la Fed decidió que la economía no está creciendo con fuerza. Con los vencimientos, la deuda cayó y se preveía que, sin nuevas inyecciones monetarias, bajara a US$ 1.7 mil millones para el año 2012. Pero en noviembre de 2010, la Fed anunció una segunda ronda de flexibilización cuantitativa, o "QE 2", con otros $ 600 mil millones de bonos del Tesoro a finales del tercer trimestre de 2011. Ahora nuevamente se anuncia una tercera Flexibilización Monetaria QE3.
Un gran problema de la política de Flexibilidad Monetaria implementada masivamente en Estados Unidos y en China es que ha dado lugar ala proliferación de burbujas especulativas, pero aunque se ha apuntado algunos logros no ha conseguido impulsar el relanzamiento sostenible del crecimiento en Estados Unidos.
Las bochornosas negociaciones mientras se agotaba el tiempo, seguida de la rebaja de clasificación de Standard and Poor desencadeno una caída bursátil de proporciones en Wall Street, que contagió a los mercados europeos y mundiales.
Señales de renovada recesión
David Shairp, analista estratégico de JPMorgan Asset Management señaló que: "Extraordinario es lo mínimo que se puede decir… el grado de los movimientos muestra que los mercados están poniendo precio a algo realmente apocalíptico", es decir serias y crecientes expectativas de recesión global. Las perspectivas económicas globales, están en un rango entre el estancamiento y la recesión. A pesar de toda la propaganda interesada no ha habido recuperación sostenible. El crecimiento económico en los países desarrollados es anémico, y los inversores tienen sus esperanzas puestas en la intervención de los mercados centrales, para apuntalar la caída del edificio. El Banco Central Europeo compró grandes sumas de bonos italianos y españoles, para evitar el desastre que terminaría arrastrando al conjunto de las economías europeas, incluyendo Alemania y Francia que mostraron síntomas de contagio, y en EE.UU. la Reserva Federal dijo que mantendría las tasas de interés a cero durante dos años el martes. El Banco Central Europeo gastó US$ 31 mil millones para evitar el colapso por la crisis.
La profundidad de la tormenta financiera desencadenada por la doble crisis de la deuda en Europa y Estados Unidos, y los desalentadores datos del desempeño económico en Francia y Alemania, se muestra en el crash de las bolsas mundiales, y la larga demora en producirse el `rebote' en Europa después de caídas tan pronunciadas.
Además si se examina la historia económica, hay muy pocos casos en que una caída generalizada de la bolsa en los países desarrollados no haya sido seguida por una recesión.
Las finanzas se han vuelto del revés
"Suiza entra al territorio de Alicia en el país de las maravillas" con este título El Financial Times del 15 de agosto, publicó un artículo de Gilliam Tett, en el que explica que algo sorprendente ocurrió con Suiza en el mercado interbancario de Londres, donde se transan los intereses futuros; los intereses suizo pasaron a ser negativos. Para prestar francos suizos, o hacer un depósito en el próximo año, debe pagar por ese privilegio. Los supuestos normales de las finanzas se han vuelto del revés.
Los mercados de futuros predice tasas negativas hasta 2013 (y menos de 8 puntos básicos el próximo verano). En ocasiones puntuales en Suiza y Japón hubo tasa negativas, pero lo de ahora no tiene precedentes, no afecta solamente tasas a muy corto plazo, los mercados de futuros predicen tasas negativas hasta 2013 (y menos de 8 puntos básicos el próximo verano). Es una señal lo distorsionados que están los mercados financieros.
Otra consecuencia de la situación actual ha sido el alza del valor del franco suizo, desde la crisis global, la moneda helvética se ha fortalecido un 40%, porque los inversores en busca desesperada de un refugio sin la incertidumbre del dólar y el euro. Goldman Sachs describió al Franco suizo como la moneda más sobrevaluada en la historia moderna, con un 71% de sobrevalor sobre lo que debería ser. El año pasado el Banco Nacional Suizo trató de contrarrestar la tendencia, pero no lo consiguió y le costó 10 billones de francos suizos.
Esto ha creado una `Trampa Holandesa' en la economía suiza, amenazando con una recesión y deflación, pero también está causando pérdidas a millones de europeos del este que tienen hipotecas y deudas en francos suizo, y a los bancos europeos que tienen contratos derivados en esta moneda. Ahora la esperanza del banco central helvético, es que los intereses negativos desincentiven a los bancos extranjeros a tomar francos suizos. De continuar la inestabilidad y la confusión financiera internacional seguirán las presiones sobre la moneda helvética y si esto no funciona, el siguiente paso sería imponer tasas negativas sobre los grandes depósitos extranjeros. Una consecuencia colateral de una política de esta naturaleza sería cuestionar la posición de Suiza como centro financiero internacional.
Caída y volatilidad, en los mercados. Alemania y Francia contagiados
Hemos pasado cerca de una semana de caída en los mercados bursátiles, y de volatilidad como pocas veces se ha visto, y la vuelta de un pánico comparable al que siguió al colapso de Lehman Brothers en Estados Unidos. Los inversores retiraron 50 mil millones de dólares de los fondos de los mercados, huyendo del riesgo con rapidez.
Intervenciones de urgencia en los mercados
En los mercados circularon rumores de que las agencias de clasificación de riesgo iban a bajar la calificación de la deuda de Francia, y eso bastó para provocar un crash en la bolsa a los bancos en Europa de un 7 %. El Ministro francés de Economía se vio obligado a desmentir la posible disminución de la clasificación de la deuda soberana por parte de alguna agencia de clasificación.
Con los inversores nerviosos por la caída masiva del valor de los títulos en Wall Street, los rumores sobre la mala situación de banca francesa, provocaron que en un momento el miércoles de la semana pasada que los bancos franceses perdieran casi el 25% de su valor en el mercado bursátil. Para detener este curso especulativo salvaje los reguladores prohibieron la `venta corta´' en el país galo. Siguiendo a Francia, más tarde Italia, España y Bélgica prohibieron durante 15 días la `venta corta' a más de 60 instituciones financieras. Después de estas medidas las acciones se recuperaron, dentro de la volatilidad del mercado de valores. Las bolsas de Fráncfort y Milán encabezaban las pérdidas con un descenso superior al 6 %, Madrid bajaba un 5,2 %, París lo hacía un 4,7 % y Londres por encima de un 3 %. En Alemania y Francia, las dos grandes economías de la zona Euro, las acciones han caído más del 20% desde el máximo alcanzado este año.
Patricio Guzmán S.
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martes, 16 de agosto de 2011
DISCUSIONES SOBRE EL DECLIVE DE EEUU
Fuente: http://caminosocialista.wordpress.com/2011/08/15/discusiones-sobre-el-declive-de-estados-unidos/
15 agosto 2011
Por Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)
Resumen
Los diagnósticos de declinación estadounidense destacan la regresión monetaria e industrial y el endeudamiento externo del país. Pero analizan la economía norteamericana con los mismos parámetros de cualquier otro país, olvidando el papel primordial de la primera potencia en la reproducción del capital global. Esa centralidad se verifica en la primacía de las finanzas estadounidenses.
El dólar ha perdido su reinado mundial, pero ninguna otra divisas se perfila como reemplazante y en las situaciones de crisis es el refugio más apetecido. El endeudamiento norteamericano es sostenido por varias potencias exportadoras. Para comprender el rol de una economía imperial hay que superar la perspectiva nacional comparativa.
El retroceso de la industria norteamericana está compensado por la localización externa de las firmas. Esta combinación es omitida por la teoría de la declinación, que también soslaya el liderazgo tecnológico de Estados Unidos. La primera potencia lucra con el neoliberalismo y se ha recompuesto en cada disipación de las crisis capitalistas.
El retroceso militar de Estados Unidos no se verifica. La primera potencia sufrió derrotas, pero también logró varios éxitos. Hay que distinguir la envergadura de cada episodio y registrar el ejercicio cotidiano de la coerción imperial. Estados Unidos no es un guerrero solitario, sino que encabeza un dispositivo de protección colectiva. La omisión de este dato conduce a observar “sobre-extensiones territoriales”, donde existen manejos capitalistas.
El intento norteamericano de introducir modalidades de gestión globalizada confirma la inconveniencia de evaluar su liderazgo con parámetros comparativos. No se deben confundir coyunturas con tendencias. Evitar la subestimación del gendarme es la condición para derrotarlo.
Muchas teorías de resurgimiento de la rivalidad inter-imperial se inspiran en diagnósticos de declinación estadounidense. Consideran que ese declive modifica drásticamente la configuración del capitalismo contemporáneo y tiende a reabrir la competencia por el reparto del mundo. Hay diagnósticos fuertes y moderados de esa evolución y distintas caracterizaciones sobre el retroceso estadounidense.
Los argumentos de la declinación
El enfoque más corriente remarca la regresión económica. Destaca que el gigante del Norte perdió la superioridad de posguerra, ya no controla el 50% de la industria mundial y no ejerce un reinado monetario. Señala que la in-convertibilidad del dólar (1971) acentúo el deterioro de Estados Unidos frente a Europa o Japón y estima que esa caída se profundizó en las últimas dos décadas de ascenso chino. Resalta la presencia de un generalizado repliegue de la producción norteamericana, que incluye desmoronamientos de la productividad, obsolescencia de la estructura manufacturera y creciente desindustrialización. (1)
En el análisis de este estancamiento se hace hincapié en la pérdida de empleos industriales, la expansión de los servicios y el déficit comercial, que son atribuidos a la masiva importación de bienes anteriormente fabricados en el país. Este desequilibrio externo es explicado por una descontrolada inclinación norteamericana al sobre-consumo, que favorece a las empresas foráneas. (2)
El retroceso del dólar es presentado como otro barómetro del declive. La pérdida de señorazgo de esa divisa es vista como un proceso irreversible. Se supone que concluirá con el reemplazo del billete que reguló durante décadas las transacciones internacionales, por otras monedas (euro, yen, yuan) o por la formación de una canasta de signos sustitutos. (3) Esta sustitución es también asociada con la transformación de un viejo acreedor mundial en el principal deudor contemporáneo. Estados Unidos es descripto como un agobiado prestatario, que depende del flujo de capitales externos para solventar su deuda pública. Esta atadura –que obliga al país a sostener tasas de interés atractivas para los adquirientes foráneos de bonos del tesoro- es identificada con otras experiencias de declive histórico. Se recuerda que la sofocación deudora determinó en el pasado, el fin de la expansión material y el comienzo de la regresión financiera de todas las potencias declinantes. (4)
Este retroceso es señalado, a su vez, como el principal causante de la segmentación económico-social que soporta Estados Unidos. La fractura que corroe la movilidad ascendente de posguerra ya sepulta al modelo de empleo e ingresos ascendentes, que caracterizó al fordismo. (5)
El ritmo de caída del imperio norteamericano suscita controversias. Algunos autores sostienen que ese desplome supera ampliamente la percepción corriente. Consideran que estuvo enmascarado durante la última década por el derrumbe del contendiente soviético y por los artificios de la globalización financiera. Estiman que una economía depredadora y dependiente de la exacción de recursos de otros países tiende al desplome y repetirá la trayectoria seguida por España durante el siglo XVII. Esa potencia disimulaba su quiebra con el oro sustraído del Nuevo Mundo. (6)
Otras visiones son más cautelosas. Reconocen que Estados Unidos logró posponer su caída, mediante un paréntesis de “belle époque” gestado durante el neoliberalismo. El país pudo reorientar los flujos financieros hacia su propio mercado y contó con recursos suficientes para doblegar a la URSS y domesticar al Sur. (7)
Pero este desahogo no alcanzaría y solo demoraría la decadencia que ya padeció anteriormente el imperio británico. Ese antecedente incluyó los mismos giros hacia la intermediación comercial y el refugio en las finanzas. Estados Unidos carga, además, con una orfandad de dominios territoriales, que le impiden repetir la administración de la regresión que logró Inglaterra a principios del siglo XX. (8)
De estas caracterizaciones surgen contundentes previsiones sobre el fin del liderazgo norteamericano, que algunos autores sitúan en una fecha precisa (año 2025) y otros imaginan en horizontes más indefinidos. Pero todos convocan a “desacoplarse” por cualquier vía del desplome estadounidense. (9)
Singularidades financieras
Las teorías que diagnostican el declive norteamericano analizan la economía de esa potencia con los mismos parámetros de cualquier otro país. No registran las peculiaridades de una estructura muy singular. Estos rasgos se forjaron durante la posguerra y se consolidaron en las últimas décadas de mundialización neoliberal.
A diferencia de otros países, Estados Unidos juega un papel primordial en la reproducción del capital global. Resulta indispensable tomar en cuenta este dato, en cualquier evaluación. El simple contraste de índices de productividad, endeudamiento o gravitación monetaria del gigante del Norte con sus rivales olvida esta particularidad y se limita a extender la teoría realista de las relaciones internacionales al campo de la economía. Traza un contrapunto en el plano industrial, comercial o financiero entre países desarrollados, suponiendo que compiten en igualdad de condiciones por la dominación mundial.
Con esa mirada se supone que Estados Unidos pierde posiciones frente a sus rivales, desconociendo que esa batalla no se desenvuelve como una confrontación entre pares. Ningún adversario cumple el rol político-militar que juega el gendarme imperial, en la preservación del sistema que defienden todos los concurrentes.
Una mirada exclusivamente centrada en la competencia era válida a fines del siglo XIX, pero no sirve en la actualidad. Se ha consumado una internacionalización de la economía, un salto en la asociación mundial de los capitales y un incremento cualitativo en la gravitación de las empresas transnacionales que modifican el viejo escenario. En el contexto vigente, Estados Unidos ocupa un rol decisivo en la organización de la economía global.
Esa centralidad es muy evidente en el plano financiero y por esta razón los teóricos del declive son más cautelosos en los diagnósticos de este sector. Reconocen la continuada preeminencia de los bancos estadounidenses, que perdura como un factor determinante de la mundialización contemporánea.
Mediante la expansión de esas entidades se forjó inicialmente el mercado del euro-dólar que financió la internacionalización de las empresas norteamericanas y especialmente su asociación con las compañías europeas. Esa plaza se convirtió en el principal antecedente de los depósitos desregulados y las transacciones extraterritoriales, que posteriormente forjaron la mundialización financiera. Los bancos norteamericanos facilitaron un manejo autónomo de la liquidez mundial, que apuntaló el protagonismo de la City londinense.
Cuando las desregulación de esa actividad exigió mayor incidencia directa de la Reserva Federal, la centralización de las operaciones se trasladó a Nueva York. Este giro fue precedido por una gran depuración de los propios bancos estadounidenses, que sufrieron un recorte del 36% de sus entidades a fines de los 70 y una segunda limpieza de gran porte a principios de 90. Este ajuste se enmarcó en una ofensiva neoliberal que comenzó en Washington, con la decisión de encarecer la tasa de interés. (10)
Esta gravitación de las finanzas norteamericanas quedó confirmada durante las últimas dos décadas por el rol que ha jugado Wall Street (en el circuito bursátil internacional) y la Reserva Federal (en la circulación global del capital). Lo ocurrido en la crisis reciente ha sido muy ilustrativo de este poderío. Toda la política de socorro estatal a los bancos implementada a nivel internacional fue primero definida por los banqueros estadounidenses, luego asumida por el gobierno de ese país y finalmente adoptada por el resto de las potencias.
Esa preeminencia se verifica también en las negociaciones para reorganizar el sistema bancario. Estados Unidos le impuso a Alemania y a Francia la preservación del actual esquema de finanzas liberalizadas, con algún ajuste cosmético de los paraísos fiscales. Todo el reordenamiento de las normas bancarias internacionales ha quedado a subordinado, además, al ajuste previo de las entidades norteamericanas.
El control sobre las calificadoras, la supervisión de los fondos buitres, la regulación de los capitales mínimos y las restricciones al apalancamiento que se dispongan en Estados Unidos fijarán la pauta a seguir en todo el planeta. El modelo de la FED sería primero adoptado por el FMI y posteriormente exportado al resto de las naciones. Los tiempos de esta renovación dependen de las tensiones internas que afronta la administración de Obama.
La FED actuó durante la crisis del 2008-2010 como un Banco Central con influencia mundial y definió la política predominante de bajísimas tasas de interés. Japón volvió a exhibir sometimiento financiero al padrino estadounidense y el ente rector de las finanzas europeas fue incapaz de adoptar medidas significativas. Mantuvo una postura conservadora y restringió su radio de acción al Viejo Continente.
La gravitación de las finanzas norteamericanas obedece al rol estratégico que continúa cumpliendo ese sector en la internacionalización del movimiento de capitales. Esta circulación no quedó interrumpida por ninguna crisis de las últimas décadas. Al contrario, cada colapso bancario vigorizó la globalización de las finanzas, que impulsan todas las potencias, pero que asegura Estados Unidos. Este rol de garante no se verifica sólo observando la localización del capital. Hay que notar quiénes son los socios y custodios de los flujos financieros desperdigados por todo el planeta.
Divisas y endeudamiento
El lugar del dólar en este proceso es un tema más controvertido. Es evidente que esa divisa ya no tiene la supremacía indiscutida de los años 50. Pero su in-convertibilidad arrastra más de cuatro décadas y durante ese lapso no se registró el desplome incontenible de un signo carente de respaldo real. Predominaron sucesivos ciclos de ascenso y descenso de esa cotización, junto a la aparición de varias monedas de mayor alcance global. Ninguna de estas divisas se ha perfilado, hasta ahora, como reemplazante del billete norteamericano.
Lo ocurrido en la crisis reciente confirmó este panorama. El dólar se convirtió en el principal refugio monetario frente al desmoronamiento de los bancos. En la emergencia, los acaudalados del planeta optaron por proteger sus ahorros en esa divisa (en llamativo contraste con el euro). La moneda del Viejo Continente debió sostenerse con un anclaje, que el Banco Central Europeo sostuvo mediante tasas de interés superiores a las vigentes en Estados Unidos. Esa entidad actuó con muchas vacilaciones para apuntalar un signo creado durante la bonanza y sometido a su primer test de consistencia.
En la distensión financiera que ha sucedido al pico del colapso del 2008-09, el dólar ha vuelto a caer. Esta baja ciertamente refleja la búsqueda de un equilibrio monetario, que exprese las nuevas relaciones de fuerza vigentes entre la primera potencia y el resto del mundo. Estados Unidos intenta mantener cierta primacía, manejando una devaluación que le permita reducir el déficit comercial, sin afectar la afluencia internacional de capitales. Negocia con sus rivales estos dos objetivos contradictorios, mientras que sus competidores intentan aminorar la gravitación del dólar, evitando su completa sustitución por otra moneda.
La tendencia preeminente apunta disminuir la supremacía monetaria norteamericana, sin eliminar su gravitación. El euro no se perfila como reemplazante del dólar, el yen ni siquiera ambiciona disputar ese rol y el yuan no opera todavía libremente en los mercados internacionales. Nadie avala tampoco, un retorno a las áreas monetarias cerradas de entre-guerra.
Por esta razón se discute la formación de distinto tipo de canastas o billetes compartidos (como los Derechos Especiales de Giro), cuya viabilidad dependerá del carácter manejable o descontrolado que asuma la crisis actual. En general, los rivales buscan nuevas formas de asociación y no de confrontación (o reemplazo) de Estados Unidos. (11)
Este interés por preservar la estabilidad del dólar obedece a un propósito comercial: continuar la colocación de productos en el principal mercado del planeta. Mediante la importación masiva de bienes, la economía norteamericana mantuvo aceitado el ritmo de actividad mundial, durante la última década. Todos los exportadores intentan sostener su cuota de ventas en Estados Unidos y esa tarea exige mantener la gravitación del dólar.
En este contexto hay que analizar la conversión de Estados Unidos en un gran deudor. Este lugar puede ser interpretado como un signo de decadencia y subordinación a los rivales ascendentes es otro indicio del papel central que ocupa la primera potencia, en el ciclo mundial de los negocios.
Existen muchas discusiones sobre la magnitud real del endeudamiento externo norteamericano y del costo de su refinanciación externa, a partir de un déficit comercial que saltó del 1,7% (1982-97) al 5-6 % del PBI (2003-10). Las calificadoras han reducido el puntaje de confiabilidad de la deuda y los republicanos impulsan la formación de una comisión con plenos poderes, para monitorear una drástica reducción del pasivo. Estos datos son ilustrativos del debilitamiento interno de la economía norteamericana.
Pero el país mantiene su estratégica importancia como absorbente de las mercancías excedentes. La actitud de China durante la crisis reciente retrató el interés que mantienen las restantes potencias en el sostenimiento de ese mercado. El gigante oriental decidió refinanciar el déficit norteamericano para preservar su corriente de ventas. La posibilidad de sostener este circuito es muy dudosa y no resulta fácil continuar comerciando a puro crédito.
Pero los teóricos de la declinación norteamericana no logran explicar por qué razón, los concurrentes de la primera potencia apuestan al sostenimiento y no a la caída de su rival. A la hora de observar el endeudamiento externo hay que notar no solo la posición contable adversa de Estados Unidos, sino también la función movilizadora que tiene ese desbalance sobre el flujo internacional de capitales y mercancías.
Para capturar las tendencias en curso es necesario reconocer que la economía norteamericana no se equipara con las restantes. Las variables en discusión -cotización del dólar, magnitud del déficit comercial, envergadura del bache presupuestario- deben ser analizadas superando la perspectiva nacional-comparativa. Hay que estudiar esos indicadores desde una dinámica imperial, que sitúa a Estados Unidos en el corazón del capitalismo global.
Internacionalización y segmentación
En el terreno industrial los datos del retroceso norteamericano son más contundentes. La participación del país en la producción manufacturera mundial se ha reducido año tras año. Esta caída obedece a la irrupción de los competidores y a la creciente localización externa de las firmas estadounidenses.
La magnitud del retroceso es más discutible, si en lugar de comparar con lo ocurrido con las nuevas potencias, se traza un contrapunto con los viejos rivales de la tríada. En ese contraste, la tasa de crecimiento de Estados Unidos no ha sido inferior a Europa o Japón. La productividad supera a ambas regiones en las ramas más estratégicas, en el gasto de inversión y desarrollo y en el promedio de las ganancias. (12)
Tal como ocurre con las finanzas, la performance industrial norteamericana no debe ser evaluada con simples comparaciones internacionales. A diferencia del pasado, el índice de internacionalización de las grandes empresas constituye un dato insoslayable.
Si una firma estadounidense se traslada a un país asiático, su producción parece acentuar la prosperidad de Oriente a costa de Norteamérica. Pero en realidad, esa compañía remite ganancias a la nación de origen y forma parte de un dispositivo fabril globalizado, bajo el comando estadounidense. Esta mundialización constituye el cambio más importante de la industria norteamericana. Las compañías que fabricaban “made in USA” encabezaron desde fines de los años 60 un gran salto hacia la inversión externa directa.
Los teóricos de la declinación reconocen ese liderazgo, pero consideran que la internacionalización productiva ha erosionado indiscriminadamente el poder territorial de todos los estados. No perciben el carácter jerarquizado de ese deterioro y el continuado poder de presión que mantiene el estado norteamericano, sobre los países que reciben inversiones de esa metrópoli.
En la nueva división del trabajo que forjó la internacionalización productiva, muchas actividades de mayor relevancia (gerencia, diseño, investigación, control financiero, innovación de producto, administración comercial) han mantenido su vieja localización. Sólo abaratan costos, transfiriendo a las filiales la fabricación en masa. Esa producción sigue las pautas fijadas por una gestión global, que se diagrama en las casas matrices.
Este proceso constituye una reorganización más compleja que la simple desindustrialización, resaltadas por los teóricos de la decadencia estadounidense. Desconocen que la primera potencia ha liderado una transformación global que continúa generando significativos beneficios. Un indicador de esta tendencia es el aumento de las ganancias remesadas por las firmas que operan en el exterior. (13)
Este proceso de internacionalización ha dado lugar a una creciente segmentación de la industria norteamericana. Las compañías que operan a escala globalizada se han expandido y las firmas que actúan sólo a nivel nacional sufrieron sucesivos retrocesos. La ampliación del primer sector genera desequilibrio comercial y la regresión del segundo acentúa la pobreza y el desempleo.
Esta misma segmentación explica, a su vez, la recuperación que tuvieron los sectores globalizados que trabajan con tecnologías de punta, especialmente en las actividades de aeronáutica, informática y electrónica. La contraparte de esta prosperidad ha sido la sistemática caída de las ramas que operaban en torno al mercado interno.
La escandalosa polarización social que soporta Estados Unidos constituye un reflejo de esa fractura económica. La brecha no separa sólo a las familias enriquecidas de los trabajadores endeudados. En todo el país se ha producido una radical transformación entre zonas que mantuvieron su nivel de actividad y regiones que colapsaron por la reorganización capitalista. Basta recordar que en plena crisis del 2008-2010 continuaron floreciendo las ganancias de las empresas con fuerte localización externa, para mensurar la dimensión de esa reconversión.
Esta reorganización expresa la compleja y contradictoria situación que ha creado la internacionalización de la industria norteamericana. Esta transformación es omitida por los análisis que enfatizan la declinación. Observan la reestructuración como una prueba del declive, soslayando el análisis de la mundialización en curso.
Esos enfoques enfrentan un escollo particularmente duro a la hora de explicar el liderazgo norteamericano, en las nuevas tecnologías de la información. Este comando es indiscutible en cualquier esfera de la computación, las redes, la microelectrónica, los chips, el hardware o el software. Esta supremacía obedeció en su origen a la estrecha conexión del sector con la experimentación militar. Existen numerosas controversias sobre el impacto de la revolución tecnológica actual en la productividad de las empresas, aunque el paso del tiempo tiende a confirmar la presencia de un giro radical.
Pero lo incuestionable es la incidencia dominante de Estados Unidos en ese proceso y este liderazgo en la innovación contrasta con el postulado de la declinación. En la historia del capitalismo los países que encabezaron revoluciones tecnológicas mantuvieron lugares preponderantes en la jerarquía internacional.
Algunos partidarios de la teoría del declive aceptan el carácter sinuoso del retroceso norteamericano. Comparan el respiro logrado por el país bajo el neoliberalismo, con el interregno que pospuso la decadencia británica a principios del siglo XX.
Pero la restauración del poder estadounidense no ha sido tan puntual. Desde los años 70 esa recomposición ha irrumpido en varias oportunidades, al cabo de severas crisis. Se observó después de la derrota de Vietnam y luego del desplome de la URSS. Cada vez que el capitalismo global logró emerger de una coyuntura crítica, se observó esa restauración estadounidense.
Los teóricos del declive simplemente presentan esa recomposición como un dato secundario e incluso sugieren que Estados Unidos se perfila en el largo plazo, como uno de los perdedores de la era neoliberal. Olvidan cómo ha usufructuado de la ofensiva del capital, la potencia que concibió, gestó y consumó esa agresión.
Las previsiones de caída norteamericana con fecha precisa son mucho más discutibles. Situar este desplome en el 2015, 2025 o 2050 es un dudoso ejercicio de futurología, que omite estudiar cómo la mundialización ha modificado la secuencia tradicional de sustituciones hegemónicas.
¿Pérdida del poder militar?
Existe otra caracterización más contra-intuitiva del declive norteamericano. Destaca que la primera potencia no sufre sólo regresión económica, sino también impotencia militar. Considera que el gendarme afronta desde hace varias décadas una secuencia de derrotas bélica, que comenzaron con la retirada de Vietnam y culminaron con el fracaso de Irak. La primera adversidad marcó el inicio de la caída (“crisis señal”) y el último podría implicar el jaque mate del imperio (“crisis terminal”). (14)
Esta evaluación supone que los últimos cuarenta años han estado signados por continuadas frustraciones del Pentágono, tanto en guerras parciales (Nicaragua, Camboya, Angola, Afganistán), como en operativos contra blancos insignificantes (Granada, Panamá). Este mismo resultado adverso es atribuido a las acciones de hostigamiento aéreo (Libia en los 80), a las incursiones contra enemigos puntuales (Somalia) y a las misiones de coerción policial (Kosovo, Yugoslavia). Este balance deduce que los tropiezos yanquis facilitaron los desafíos tercermundistas (encarecimiento del petróleo) y las insolencias de Irán e Irak. (15)
Este enfoque considera que todas las reacciones estadounidenses afianzaron su debilidad. Sostiene que la primera potencia sólo obtuvo victorias contra adversarios irrisorios. Estima que esa elección de enemigos insignificantes ilustra el temor del Pentágono a confrontar con países de mayor porte. Esa cobardía es vista como un inequívoco síntoma de decadencia. (16)
Esta caracterización presupone que el síndrome creado por Vietnam continúa condicionando una postura débil del imperialismo norteamericano. Se supone que esta fragilidad no habría encontrado ningún contrapeso significativo en el último cuarto de siglo. Se estima que ni siquiera la caída de la Unión Soviética, revirtió la regresión militar de Estados Unidos. (17)
¿Pero se puede resumir la compleja relación de fuerzas de las últimas cuatro décadas en un sencillo veredicto de “derrotas norteamericanas”? ¿Ha estado marcado este período por invariables fracasos del Pentágono? El carácter unilateral de esta evaluación salta a la vista.
Tanto en la posguerra como en el período neoliberal, el imperialismo norteamericano soportó contundentes derrotas y logró significativas victorias. Los fracasos sufridos en Vietnam o Cuba coexistieron con los éxitos obtenidos en República Dominicana, Guatemala o Panamá. Entre ambos polos se verificó una amplia variedad de resultados mixtos.
Es erróneo colocar en una misma bolsa a situaciones tan diferenciadas. Los marines arrasaron a Granada, pero debieron escaparse de Somalia. En algunos operativos impusieron su agenda de ocupación y en otros no pudieron estabilizar títeres confiables.
Cuando esa multiplicidad de resultados se reduce a un restrictivo concepto de “fracaso general”, la conclusión implícita es el triunfalismo ingenuo. Esa sensación no se corresponde con la ofensiva neoliberal de las últimas dos décadas.
Considerar que el derrumbe de la URSS acentuó el debilitamiento militar estadounidense es el corolario más extremo de ese razonamiento. Se pueden trazar muchos balances de la guerra fría y subrayar acertadamente que el “campo socialista” se derrumbó más por implosión interna, que por presión bélica externa. Pero no tiene ningún sentido presentar ese desmoronamiento, como una adversidad para Estados Unidos. Es evidente que constituyó exactamente lo contrario y que le brindó al imperialismo oxígeno requerido para implementar la ofensiva neoliberal.
Es importante reconocer que el desmoronamiento del principal adversario de la segunda mitad del siglo XX, tiene más envergadura que los tropiezos en Somalia. Al colocar en pie de igualdad acontecimientos de dimensiones tan divergentes, se abre el camino para la arbitrariedad.
Conviene no descalificar las operaciones que desarrolla el Pentágono con adjetivos menores. A través de esas acciones se concreta el rol de custodio cotidiano, que ejerce el imperialismo a escala mundial. Mediante el despacho de marines hacia pequeños lugares desestabilizados, Estados Unidos cumple el papel de gendarme que le han delegado las clases dominantes del planeta.
Las guerras imperialistas contra los pueblos indefensos siempre han seguido ese patrón de inequidad. En ese desparpajo se basa el ejercicio de la coerción. Estas acciones deberían incentivar la denuncia y no miradas épicas o morales que sugieren grandes fragilidades del opresor.
El principal test de la fortaleza o debilidad de una potencia no se verifica en las peripecias menores, sino en los desafíos de gran alcance. La pregunta eludida por los teóricos del fracaso militar es la ausencia de confrontaciones de peso con la primera potencia. Si Estados Unidos tiende a ser pulverizado en cualquier campo de batalla: ¿Por qué nadie aprovecha esta impotencia para desplazarlo?
Al evitar este interrogante básico, se puede presentar la extensa trayectoria que ha recorrido el capitalismo contemporáneo desde Vietnam a Irak, como una sucesión de desplomes militares estadounidenses. Lo que no se explica es por qué razón preserva su liderazgo bélico.
El retrato de sucesivas caídas del Pentágono da lugar a ese curioso resultado. Al cabo de cuatro décadas de invariables fallidos, Estados Unidos monopoliza la mitad de gasto bélico internacional, mantiene su red de bases militares, controla la OTAN y supervisa la proliferación atómica.
¿Aislamiento o asociación?
La sesgada óptica centrada en los fracasos norteamericanos se extiende al balance de Irak. Este operativo es presentado como una derrota militar superior a Vietnam. Se remarcan los aciertos que logró una resistencia con un armamento y experiencia guerrillera inferior al Vietcong y se resalta la impotencia de las tropas invasoras. (18)
Pero hasta ahora el resultado de esta incursión es mucho más incierto y el desenlace final permanece abierto. A un costo humano incalculable, los marines han creado en Irak una situación de desangre interno, que les permite permanecer en el país.
Una diferencia importante con Vietnam radica en la profesionalización de las tropas y el uso masivo de mercenarios. Esas modalidades acentúan la descomposición interna de los invasores, pero han evitado las protestas contra la guerra que imponía la conscripción obligatoria en los años 70. Este cambio le aportó a la comandancia yanqui un alivio político que no tenía el generalato anterior.
Al soslayar estos datos se tiende a vislumbrar a Estados Unidos como una superpotencia solitaria, carente del poder y los medios que se utilizaban en el pasado. Se supone que la influencia internacional norteamericana ha caído, junto al deterioro de los contingentes terrestres, que se necesitan para ejercer el mando mundial. (19)
Pero ese aislamiento no se ha verificado en los principales operativos de las últimas dos décadas. Estados Unidos forjó coaliciones para invadir regiones estratégicas con el concurso de la ONU (Golfo), aprovechó el implícito aval de sus socios para acciones unilaterales (Irak), contó con financiación y tropas externas para ampliar agresiones (Afganistán) y sustituyó a sus aliados en las intervenciones complejas (Balcanes).
El imperialismo no ha dado ningún paso significativo sin el visto bueno (o por lo menos la resignación) de sus socios. Es cierto que resurgen las tensiones con Rusia y con China, pero estas hipótesis están referidas al futuro. En el balance de lo ya ocurrido, no se observa ningún atisbo de soledad. Estados Unidos actúa al frente de una coalición de la triada, que se mantiene sin cambios.
En algunos trabajos se argumenta que la primera potencia ya no logra financiar sus guerras. A diferencia de su antecesor británico carece de una colonia para extraer riquezas (como era la India) y depende de préstamos internacionales para sostener su aparato bélico. (20)
Pero este apuntalamiento del resto del mundo ilustra el interés global que existe en el sostenimiento del gendarme yanqui. El Pentágono no desenvuelve solo guerras hegemónicas (como Inglaterra), al servicio exclusivo de su propia burguesía. Cumple un rol protector del sistema internacional de dominación. Si se omite esta diferencia, resulta imposible comprender la lógica de la política militar estadounidense. Esa orientación no está guiada sólo por los intereses de una potencia, sino por los propósitos más colectivos del capitalismo mundial.
Este cambio es ignorado por quiénes razonan las hipótesis bélicas del futuro con los criterios de guerras inter-imperialistas. Con esa mirada suponen que Estados Unidos compensa la fragilidad económica con la expansión del poder militar, repitiendo un recurso de supervivencia utilizados por los imperios decadentes. (21)
Este enfoque conduce a estudiar en detalle cuáles son los recursos en disputa en cada incursión, perdiendo de vista la dominación colectiva que reafirman esas operaciones. Siempre hay reyertas por petróleo, minería o agua. Pero en la actualidad prevalece un tipo de unanimidad imperial, que no existía al principio del siglo XX.
Las dificultades para registrar este viraje conducen a vislumbrar a Estados Unidos como una potencia decadente, que abusa de “sobre-extensiones territoriales” para administrar su imperio. Ese sobredimensionamiento recrea las aventuras militares fallidas. (22)
¿Pero cómo se mide una “sobre-extensión imperial”? Este concepto supone que existe un radio de dominación manejable y otro que desborda las posibilidades de control. El conflicto es situado en el pasaje de la primera situación a la segunda, olvidando que el imperialismo capitalista contemporáneo no presenta contornos geográficos tan precisos. Estados Unidos domina a través de inversiones, asociaciones y empresas transnacionales. No gestiona un imperio territorial como Roma, sino que actúa en un mapa de 200 países formalmente soberanos.
En esa estructura no hay forma de discernir “sobre-extensiones”, puesto que la acumulación sigue un patrón de ampliación ilimitada. Lo mismo ocurre con el sistema de bases militares que el Pentágono mantiene en todo el planeta. Este dispositivo permite una gestión imperial colectiva, que no sigue normas territoriales de adecuaciones y desbordes. El mantenimiento de esa red bélica no es un hecho desafortunado para Estados Unidos. Implica mayores costos y riesgos, pero asegura todos los beneficios de ejercer el comando imperialista.
No subestimar al gendarme
Los teóricos de la declinación norteamericana atribuyen la debilidad militar de la primera potencia al impacto generado por numerosos fracasos políticos. Consideran que durante décadas Estados Unidos contuvo al bloque socialista, domesticó al nacionalismo y manejó el equilibrio nuclear, pero sin gestar proyectos políticos duraderos. Esta limitación se reflejó en la imposibilidad de forjar el estado mundial bajo dirección norteamericano, que concibió Roosevelt e intentó implementar de Truman. (23)
Pero con esta caracterización se reconoce que la intención imperial estadounidense difiere de todos los liderazgos anteriores. Gran Bretaña, Francia, Holanda o Japón sólo ambicionaban ampliar sus territorios y recursos a costa de sus rivales. No aspiraban a forjar ningún tipo de entidad planetaria. Comprender esta peculiaridad es vital para superar los simples contrastes nacionales, entre grados de supremacía y decadencia. Ese contrapunto no puede establecerse en forma tan directa en la actualidad.
En lugar de conquistar el planeta para su usufructo, Estados Unidos ha buscado erigir una forma de gestión imperial a escala mundial. Por eso intenta asociar a otras potencias a este proyecto, mediante mecanismos de imperialismo colectivo. En vez de indagar cómo funciona esa sociedad, la tesis de la decadencia continúa indagando comparaciones entre contendientes.
Es muy dudoso que la elite dirigente norteamericana haya intentado en algún momento la concreción de un gobierno mundial. Semejante administración es difícil de imaginar, sin un estado global. Pero no cabe duda, que auspició incontables modalidades intermedias de gestión globalizada en el plano económico (FMI), militar (ONU) y político (Triada). El énfasis en la decadencia no clarifica la marcha de este objetivo prioritario.
Ese enfoque estudia la regresión imperial, analizando las conductas mafiosas que adopta Estados Unidos para contrapesar sus fracasos militares. Se estima que ese comportamiento le permite extorsionar a sus aliados de la tríada. (24)
Europa y Japón han sostenido las agresiones norteamericanas por su propio interés y no por mera debilidad frente a un chantajista. Necesitan el apoyo de la primera potencia para su propia supervivencia. La geopolítica imperial efectivamente incluye patrones de extorsionador-extorsionado, puesto que ordena las relaciones entre estados. Pero la existencia de chantajes en esos vínculos no clarifica ninguna modalidad imperial específica.
Algunos teóricos de la declinación imaginan escenarios de caos y anarquía. Prevén varias décadas de colapso y un sinnúmero de estallidos, hasta que las potencias sustitutivas de Estados Unidos estabilicen un nuevo sistema mundo. (25)
Pero esa ausencia de equilibrios es un dato intrínseco del desarrollo capitalista y su agravamiento depende del nivel de las resistencias sociales y de las tensiones internas que afronten las clases dominantes. Estos elementos operan en forma inter-relacionada, determinando escenarios más volcánicos o más apacibles. El grado de conmoción que suscitan no depende de la decadencia de una potencia hegemónica.
En las últimas décadas se han sucedido coyunturas explosivas y controlables, en estricta correspondencia con las crisis económicas, la pujanza de la lucha popular y la falta de cohesión por arriba. El capitalismo recrea en forma periódica estos desequilibrios, más allá del destino declinante entrevisto para Estados Unidos.
La teoría del declive genera obsesiones por dilucidar el ritmo de la caída. Pero este tipo de profecías son más familiares a las creencias, que a la reflexión historiográfica. Sintonizan con los pronósticos del “mundo post-estadounidense”, que irrumpen en los momentos de calma y desaparecen en los picos de las crisis.
Los analistas de la decadencia buscan confirmaciones de su tesis en cualquier área de la vida social. Estiman por ejemplo, que la hegemonía cultural estadounidense perdió fuerza en las últimas décadas y consideran que el refinamiento de Nueva York y los patrones de comportamiento de Hollywood tienden a declinar. (26)
Pero esta hipótesis choca con el indiscutible impacto global del americanismo y la continuada gravitación de la ideología y las costumbres que exporta Estados Unidos. Los razonamientos centrados en el declive confunden coyunturas con tendencias. Por eso presentaron el mandato de Bush como un punto culminante caída yanqui. Identificaron la reacción belicista de los neo-conservadores con conductas desesperadas de un tigre acorralado por el shock del 11 de septiembre. (27)
Estas impresiones quedaron rápidamente desactualizadas con la euforia mediática que rodeó al ascenso de Obama. Los mismos periodistas que remarcaban la agonía de Estados Unidos resaltaron los atributos del nuevo presidente para restaurar el sueño americano. En este sube y baja, el fin del imperio y su resurrección continúan alternándose con sorprendente velocidad, demostrando cuán inconveniente es deducir un curso de largo plazo de las circunstancias que rodean a cada presidente.
Para evitar ese vaivén anímico conviene invertir la problemática de la declinación norteamericana y explicar lo contrario: la continuada primacía de una potencia, que ejerce la custodia del capitalismo global. Reconocer esa gravitación es indispensable para encontrar estrategias, que permitan enfrentar y derrotar al principal opresor del planeta.
Notas:
1) Arrighi, Giovanni. “Hegemony Unravelling”, Part I, New Left Review, no. 32, March/April 2005.
2) Johnson Chalmers, “El significado del imperialismo”, www.prodavinci.com, 27-1-09.
3) Wallerstein Immanuel, “¿De quién es el siglo XXI?”, Página 12, 26-7-06.
4) Sutcliffe Bob, “Imperialism Old and New”, Historical Materialism, vol 14.4, 2006.
5) Wallerstein Immanuel Capitalismo histórico y movimientos anti-sistémicos: un análisis de sistemas- mundo, 2004, Akal, Madrid, (cap 26)
6) Todd Emmanuel, “El ilusorio poder ilimitado de EEUU”, La Hoja Latinoamericana rodelu.net 5-1-2004.
7) Arrighi Giovanni, Adam Smith en Pekín, Akal, 2007, Madrid, (cap 5 y 6)
Arrighi, Giovanni. “Hegemony Unravelling”, Part II, no. 33, May/June 2005.
9) Wallerstein Immanuel, “El tigre acorralado”, Página 12, 14-9-06. Arrighi Giovanni, “Conceptos fundamentales para comprender el capitalismo actual”, Herramienta n 38, junio 2008.
10) Ver: Panitch Leo, Leys Colin, “Las finanzas y el imperio norteamericano”, El Imperio Recargado, CLACSO, Buenos Aires, 2005
11) Ver: Rude Christopher. “El rol de la disciplina en la estrategia imperial. El Imperio Recargado, CLACSO, Buenos Aires, 2005.
12) Ver: Pantich Leo, Gindin Sam, “Rethinking crisis”, Monthly Review 54, November 2002.
13) Este tipo de ganancias pasaron del 22% (1999) al 49% del total de los beneficios (2008). Ver: Caputo Orlando, “La crisis actual de la economía mundial: una nueva interpretación teórica e histórica”, XI Encuentro Internacional sobre Globalización y problemas del Desarrollo, La Habana, 2-6 marzo 2009.
14) Arrighi, Giovanni. “Hegemony Unravelling”, Part I, New Left Review, no. 32, March/April 2005
15) Arrighi, Giovanni. “Hegemony Unravelling”, Part II, no. 33, May/June 2005.
16) Todd Emmanuel “El ilusorio poder ilimitado de EEUU”- La Hoja Latinoamericana rodelu.net 5-1-2004. Todd Emmanuel Después del Imperio, Foca, 2003.
17) Vasapollo Luciano. “Imperialismo y competencia global”. Laberinto n 18, segundo cuatrimestre 2005
18) Arrighi, Giovanni, “Hegemony Unravelling”, Part I, New Left Review, no. 32, March/April 2005. También: Wallerstein Immanuel, “América Latina puede contar más en la nueva geopolítica mundial”, Clarín, 23-9-07.
19) Arrighi Giovanni, Adam Smith en Pekín, Akal, 2007, Madrid, (cap 6). Wallerstein Immanuel. “¿De quién es el siglo XXI?”, Página 12, 26-7-06
20) Arrighi Giovanni. Adam Smith en Pekín, Akal, 2007, Madrid.(cap 6 y 9)
21) Foster John Bellamy, “The new age of imperialism”, Imperialism Now, Monthly Review, vol 55, n 3, July-august 2003. Foster John Bellamy, “The new geopolitics of Empire”, Monthly Review, vol 57, n 8, January 2006.
22) Wallerstein Immanuel. “América Latina puede contar más en la nueva geopolítica mundial”. Clarín, 23-9-07-Johnson Chalmers, “El significado del imperialismo”, www.prodavinci.com, 27-1-09
23) Arrighi Giovanni. Adam Smith en Pekín, Akal, 2007, Madrid.(cap 6 y 9)
24) Arrighi Giovanni. Adam Smith en Pekín, Akal, 2007, Madrid.(cap 9).
25) Wallerstein Immanuel Capitalismo histórico y movimientos anti-sistémicos: un análisis de sistemas – mundo, 2004, Akal, Madrid. (cap 28)
26) Wallerstein Immanuel Capitalismo histórico y movimientos anti-sistémicos: un análisis de sistemas – mundo, 2004, Akal, Madrid. (cap 32).
27) Wallerstein Immanuel. “El águila se estrelló al aterrizar” Página 12 17-10-05. Wallerstein Immanuel. “¿De quién es el siglo XXI?”. Página 12 26-7-06. Wallerstein Immanuel. “El tigre acorralado”. Página 12 14-9-06.
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- Fiori José Luis. “Crisis y hecatombes”, Valor Económico, Sao Paulom 26-3-08.
- Gindin Sam, Panitch Leo, “Superintending Global Capital,” New Left Review, 35, Sept/Oct 2005
- Halevi Joseph, Varoufakis Yanis. “The global minotaur”, Imperialism Now, Monthly Review, vol 55, n 3, July-August 2003.
- Katz Claudio -“Crisis global: las tendencias de la etapa”, Aquelarre, Revista de Centro de la Universidad de Tolima, Colombia, vol 9, n 18, 2010
- Katz Claudio. -“Desequilibrios y antagonismos de la mundialización”. Realidad Económica n 178, febrero-marzo 2001, Buenos Aires, Argentina.
- Petras James, Veltmeyer. “Construcción imperial y dominación”.Los intelectuales y la globalización, Abya-Yala, Quito, 2004.
- Petras James. “El neo-imperialismo”. El mundo de los trabajadores, n 2, 2004. www.geocities.com/revista
- Petras James. “Estado imperial, imperialismo e imperio”. Pensar a contracorriente. Volumen II, segunda edición, 2005.
- Rojo José Luis, “Cuando se prepara una recaída”, Socialismo o Barbarie, n 23-24, diciembre 2009.
***
Claudio Katz es economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).
Ver también:
• Los cambios en la rivalidad interimperial
• ¿Etapa final o temprana del imperialismo?
• Replanteos marxistas del imperialismo
• Interpretaciones convencionales del imperio
• Las áreas estratégicas del imperio
• Adversarios y aliados del imperio
• Gestión colectiva y asociación económica imperial
• El papel imperial de Estados Unidos
• El imperialismo contemporáneo
• “El imperialismo del siglo XXI” (Capítulo I – Parte IV): La teoría clásica del imperialismo
Fuente: Argenpress:http://www.argenpress.info/2011/07/discusiones-sobre-el-declive-de-estados.html
domingo, 14 de agosto de 2011
RECUERDOS DE ALFREDO TORERO
"Mi interés por el estudio del quechua estuvo enteramente ligado a la preocupación por el cambio social y político en mi país".
Alfredo Torero Fernández de Córdova
n. Huacho, Perú, 10 de septiembre 1930
m. Velencia, España, 19 de junio 2004
RECUERDOS
Yo pensé que Alfredo iba a morirse rápidamente en el exilio, consumido por la nostalgia debido a su profundo arraigo al Perú y especialmente al Perú quechuahablante. Si se hubiera quedado en nuestra patria habría muerto masacrado en la prisión como les sucedió a tantos otros compatriotas. Felizmente, para el pueblo quechua, no ha ocurrido ni lo uno ni lo otro. Alfredo se sobrepuso y dejó una obra para reivindicar un legado ancestral. No he dicho felizmente para él porque Alfredo, hombre de principios, sabía arriesgar su vida por un ideal. La obra de Alfredo constituye el desquite contra la política colonial, que aún sobrevive.
La esperanza de retornar a la patria y su instinto de investigador lo ayudaron a sobrevivir en las duras condiciones del exilio. Una de las glorias del profesorado sanmarquino a quien Arguedas consideraba con autoridad para corregirle sus traducciones del quechua, continuó investigando en el exilio a partir de 1992.
Anidé nueve años el deseo de visitar a Alfredo. Hasta que un suceso inusitado me condujo a Lovaina y aproveché para ir a su encuentro en Ámsterdam. Me recibió en la estación del tren con su sonrisa de siempre, entre dulce y tímida con la permanente esperanza de retornar al país y la satisfacción de haber concluido de redactar un libro. Lo observé con un ligero aumento de peso (lo cual era positivo en él).
Se había resistido a aprender el idioma holandés –y con ello obtener algunos beneficios- porque eso le hubiera significado, según sus palabras, enraizarse en Holanda y perder las esperanzas de retornar a su querido Perú. Sin embargo, a nuestro eminente lingüista que ostentó los más altos grados académicos y que dictó cátedra e investigó en las principales universidades europeas, le esperaba una lóbrega prisión si hubiera retornado a su patria. Y esa espada de Damocles se mantuvo afilada aunque el régimen sanguinario y corrupto de Fujimori hubiera sido cambiado por el del presidente Toledo. ¡Qué tal paradoja! Por decir lo menos.
El gobierno holandés, prevenidamente, le había proporcionado un bastón de ciego porque su visión estaba limitada. A pesar de ello Alfredo me esperó en la estación del tren de Ámsterdam sin el bastón. Y, ya en su casa, noté que usaba computadora con letras ampliadas. (¡Ese Alfredo, no se rezagaba!) Me dijo que la limitación de la visión era una secuela de la presión ocular y del tiempo que estuvo vendado en la Dirección contra el terrorismo en Lima (DIRCOTE).
Aun en condiciones adversas permanecía inquebrantable, enhiesto a sus 71 años. Se mantenía actualizado con lo que sucedía en nuestra patria. Todo un día con su noche conversamos, sinópticamente, de todo; hasta de asuntos personales, íntimos. (Sus amigos sabemos que era un insomne consumado). Dispuse únicamente de un día para visitarlo por razones ajenas a mi voluntad. Al despedirse nos tomamos unas fotos y me dijo en broma que le avisara como estaba la situación en el Perú; porque si no era favorable a su retorno le haría “ojitos” a su vecina, una simpática holandesa que vivía sola. También me encargó que viera el estado del juicio que le había abierto el Estado.
Alfredo era un ejemplo paradigmático de resiliencia. Tenía un gran poder de recuperación y superaba las limitaciones. El ejemplo a la mano: los nueve años en el exilio que ya llevaba en el 2001 cuando nos reunimos por última vez. No se arredraba ante las empresas difíciles. Todo lo que logró le costó un gran esfuerzo.
Cuando los jóvenes con aspiraciones profesionales postergaban la edad para el matrimonio, él se casó, tan igual como lo hacía entonces un obrero o un joven de mi barrio, la Unidad Vecinal Nº 3. Estudiando Derecho en San Marcos enamoró a Anita Navarro y se casaron. Asistían a la universidad llevando a su hijo (En la universidad no había guardería infantil, como tampoco lo hay ahora.).
Luego de concluir sus estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1950-1956) partió a París sin beca, con su esposa, Anita Navarro, y dos hijos pequeños. Trabajó en la Agencia France-Press de 1961 a 1965. Antes lo había hecho en Lima. En Paris tuvo como compañero de labores a nuestro máximo cuentista: Julio Ramón Ribeyro. Simultáneamente estudió una Licenciatura de Letras en la Universidad de París (Sorbona) de 1960 a 1963 y el Doctorado en Lingüística, en la misma universidad de 1963 a 1965. El enorme esfuerzo desplegado le produjo un surmenage. Sin embargo, obtuvo el título de Doctor en Lingüística en 1965, con la tesis: Le puquina, la troisième langue générale du Pérou bajo la dirección de André Martinet (grado convalidado en el Perú por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos).
En 1964 aparece su primer artículo "Los dialectos quechuas", en la revista Anales Científicos de la Universidad Agraria. Como lo ha dicho el mismo Alfredo: condensaba ya en él unos veinte años de investigación. Ahí aparece el primer mapa lingüístico del Perú. Ese artículo, realmente, sorprendió. Es un artículo subversivo. Dejemos que el mismo autor nos lo diga: Como en la época se tenía al quechua como el idioma extendido por los incas desde el Cuzco y al habla cuzqueña como la única 'pura'; y, en las conclusiones de mi artículo se sostenía, en cambio, que el quechua se había originado en la costa central, en torno a Lima, y que el habla cuzqueña era un dialecto tan 'puro' como el ancashino o el huanca, o cualquier otro.
(Algunas veces los grandes descubrimientos o los aportes al conocimiento no aparecen bajo el formato de un libro. Basta un artículo, como lo hizo Alfredo. O un simple folleto, como el del médico rural inglés Edouardo Jenner con el que trasmitió su trascendental descubrimiento, hace ya más de doscientos cincuenta años: la vacuna contra la viruela).
Concluidos sus estudios en París, retorna a Lima y se incorpora a la actividad docente en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos 1965-1992. Y en la Universidad Nacional Agraria La Molina, 1965-1972. Fue un profesor carismático, con influencia en el alumnado. Frecuentemente estaba rodeado de alumnos que luego devenían en amigos que frecuentaban su casa. Recuerdo a Angélica Aranguren de San Marcos; de la universidad agraria La Molina a Francisco Bazo, Nelson Manrique, Fano, Susana Uzátegui, Darío Alejandro Benavides Loayza y Alberto Gálvez Olaechea. Pancho Bazo estuvo requisitoriado un tiempo, Susana partió a Santiago de Chile al asumir el gobierno Salvador Allende, luego del sangriento golpe militar del general Pinochet se enrumbó hacia Nicaragua; Darío fue a Buenos Aires para integrarse a la guerrilla urbana que luchaba contra la sangrienta dictadura de Videla y murió en acción de armas; Beto Gálvez se integró muy joven al MRTA y ahora lleva en prisión 23 años. Nelson Manrique es un sociólogo de renombre. Otra joven a quien Alfredo le tenía mucho cariño y le dispensaba un trato paternal fue Cecilia Oviedo, quien fue empleada del Ministerio de Comercio y Secretaria General de la Confederación Intersectorial de Trabajadores Estatales (CITE) por los años 1982-1983; poco después, tuvo que verse forzada a exilarse en México. Bueno, hasta ahí las relaciones de Alfredo con los jóvenes.
Uno de sus aportes como lingüista fue la recuperación de idiomas andinos desaparecidos; y haciendo uso de sus conocimientos se divertía haciendo algunas tretas como si fuera un geniecillo travieso del bosque. Así develó el origen nativo de determinados personajes cuyos apellidos: Llontop, Kapsoli, etc.; no eran del pretendido ancestro europeo. Otro de sus aportes fue historiar el quechua, clasificar los dialectos y localizarlos geográficamente; por tal motivo, sus conocimientos de los idiomas de los Andes le permitían “adivinar” de qué pueblo de la Sierra eran originarios los migrantes en Lima cuando los escuchaba hablar en quechua. Se sorprendían de tal manera que lo creían “brujo”. También nos previno del traslado mecánico y fuera de contexto de palabras quechuas al castellano, como por ejemplo: kausachun, forma fonética del quechua sureño que significa “viva”, pero de vivir, no de vivar.
No sólo conocía idiomas extintos precolombinos y la historia del quechua; sino, también la historia del español. En ese sentido, era una autoridad para opinar sobre la correcta escritura de la palabra “Cuzco” que suscita encendidos debates, como también ocurre con la escritura de “Méjico”. Para Alfredo, la capital del Tahuantinsuyo se debe escribir con z, según me lo manifestó en una conversación coloquial. Si su opinión la hubiera hecho pública, habría ocasionado escozor en los cuzqueños antihispanistas a ultranza.
Alfredo ameritaba, por sus contribuciones en Congresos y publicaciones en nuestro país y en Europa, un sillón en la Academia Peruana de la Lengua; aunque yo creo que a él no le interesaba tal cosa, como no le interesó adquirir algún bien patrimonial; solo fue propietario de un viejo Volkswagen. Tampoco le interesó hacer carrera académica. Llegó a vicerrector por circunstancias fortuitas.
De sus publicaciones referentes al quechua destaco el libro que apareció en primera edición en 1974 en Lima y la segunda en 1980 en La Habana: El Quechua y la Historia Social Andina. Ambas ediciones agotadas. (En el 2007 salió en Lima una nueva edición). El libro se divide en dos partes. La primera es para lingüistas y en ella emplea la jerga y la simbología propia de especialistas (por lo tanto, yo quedé fuera de juego). Y la segunda es una sabrosa crónica explicativa de los procesos sociales en donde se combina la etnohistoria, la arqueología y la geografía. Está accesible a cualquier profano. (Debemos aprender el método de exposición alfrediano). Para la referida obra se valió de su conocimiento multidisciplinario, unificado por el enfoque marxista. (A esta modalidad epistemológica, Alfredo la llamaba pensamiento sanmarquino). Y pensando como sanmarquino, según sus palabras, escribió su voluminoso libro: Idiomas de los Andes Lingüística e Historia. (1ra. edición2002; 2da. edición 2005)
En los conocimientos de arqueología lo inició su padre; quien había sido un gran aficionado a la arqueología y había caminado desde Barranca hasta Huaral haciendo exploraciones Caral era conocido como Chupacigarro. (Alfredo supone que en ese asentamiento hacían ofrendas, de ahí su nombre).
Alfredo era un maestro de estilo peripatético, caminando o paseando, irradiaban conocimientos a sus alumnos y amigos. De esta manera, lo hemos disfrutado. Al respecto, recuerdo que una vez invitó únicamente a Cecilia, mi esposa en ese entonces, y a mí, a pasar la noche de Año Nuevo en la casa de la arqueóloga sanmarquina Ruth Shady, que en esa época era su pareja. Luego de los abrazos y del brindis con un licor de jengibre (kion) que elaboraba su hermano Domingo, y cuando Ruth y Cecilia se recostaron en los muebles para dormir, salimos los dos a caminar al parque del frente y amanecimos “conversando”; mejor dicho, yo solamente escuchaba y de vez en cuando lanzaba una pregunta.
Su actitud de investigador afloraba en cualquier momento. Así ocurrió cuando le dije que viajaba a Catacaos debido al fallecimiento del papá de mi amigo y extraordinario ceramista José Luis Yamunaqué, me encargó que anotara todos los nombres nativos que figuraban en el cementerio de Catacaos para entregarle la lista al retornar a Lima.
Una vez le dije en broma: ya sé la clave explicativa de tu gusto por la universidad y de que aún no te retires, pues he observado que cuando te encuentras rodeado de alumnas, el azul de tus ojos se intensifica. A pesar que Alfredo respondía al estereotipo del sabio distraído, su relación con las mujeres ha ocupado un lugar importante en su vida. Si bien, algunas mujeres le han causado desasosiego, en cambio, otras han sido sus ocasionales hadas madrinas, lo han salvado de situaciones difíciles o le han dado apoyo emocional para sobrellevar los sinsabores de la vida. Alfredo consideraba la amistad como un alto valor supremo y ha dado muestras de ello.
Cuando anteriormente he dicho que era distraído me refería específicamente a la dificultad que tenía para ubicarse en el espacio urbano. Perdía la noción del lugar en donde se encontraba abstraído en los planteamientos que continuamente proyectaba. Una vez al salir de un supermercado, luego de hacer compras, no recordaba donde había dejado estacionado su carro, creyó que se lo habían robado. “Apareció” el auto luego de medio día de búsqueda. Sin embargo, para otras cosas era “mosca”, como dicen ahora los muchachos.
La participación de Alfredo en los movimientos sociales data desde su época de alumno secundario. Fue cuando estudiaba becado e interno en el colegio Nacional Nuestra. Señora de Guadalupe. Ahí participó en una huelga estudiantil que se transformó en una protesta política. Ya de profesor en la Universidad Agraria La Molina se adscribió a una protesta estudiantil por reformar la universidad y mejorar las condiciones de vida de los obreros de la universidad ya que vivían inhumanamente y los animales como humanos opulentos. La movilización fue reprimida violentamente; la policía violó la autonomía universitaria y, consecuentemente, Alfredo pasó un corto período en prisión en 1972. Lo fui a visitar. En la cárcel era uno de los presos más respetados por los delincuentes. Y no lo era por ser catedrático universitario -aspecto que ignoraban-, sino porque en el verano los presos permanecían con el torso desnudo y Alfredo en la barriga ostentaba las cicatrices de numerosos cortes. No hacía mucho tiempo que lo habían operado de urgencia y le habían reducido el estómago por una peritonitis que se le presentó. Los presos creían que era un delincuente “ranqueado”. La universidad Agraria perdió su contenido humanista; el curso Movimientos campesinos en el Perú, que dictaba, por iniciativa de los alumnos, fue suprimido; lo mismo que la facultad de ciencias sociales, hasta el local fue arrasado.
Alfedo fue crítico del Instituto Lingüístico de Verano, entidad evangelizadora yanqui, asentada en la selva y expulsada por el Gobierno de las FF.AA. presidido por el General Velasco. (Con el cambio de gobierno, fue restablecida). También el ILV se interesó por el quechua. Es que la lengua puede convertirse en vehículo de penetración ideológica, de desintegración social, si poderes externos, como el imperialismo yanqui, la vuelven contra el propio pueblo que la habla. Debe recordarse que con la misma finalidad se creó una cátedra de quechua en la universidad de San Marcos en la época colonial con el objetivo de extirpar las llamadas “idolatrías” y suplantarlas por el catolicismo. Sin embargo, el quechua también tiene otra finalidad, como la tuvo para Alfredo:
Mi interés por el estudio del quechua estuvo enteramente ligado a la preocupación por el cambio social y político en mi país. Para participar en tal cambio, tenía que empezar por comprender al Perú en su diversidad y complejidad; y hacia allí estuvieron dirigidos mis empeños desde mi primera juventud. Por ello, no me limité a hurgar en las lecturas y la realidad solamente lo relativo al quechua y a otras lenguas nativas, sino a tratar de entender la tan varia geografía, la historia de milenios, el hervor de culturas y las agudas tensiones sociales que hacen del Perú países mil. (*)
Cuando fue Vicerrector administrativo de la Universidad de San Marcos (1985-1990) lo invité a mi casa en la Unidad Vecinal No. 3; también había invitado a Miguel Gutiérrez, novelista, y a Fernando Lecaros, sociólogo, historiador y editor. Eran mis amigos más cercanos, pues don Emilio Choy ya había fallecido (1978). Pasado el tiempo, Fernando me dijo: felizmente, yo he sido el único –de aquella reunión amical- que no ha pasado por la Dirección contra el terrorismo (DIRCOTE). Debe recordarse que siendo vicerrector, Alfredo formó una comisión para que asistiera a los alumnos sanmarquinos en prisión con alimentos, medicinas y defensa jurídica.
Al ser capturado por la DIRCOTE los amigos más cercanos de Alfredo nos apersonamos a la Av. España para averiguar sobre su situación y prestarle nuestros servicios. Igualmente, cuando estuvo en una habitación de la clínica Maison Sante bajo vigilancia policial. Nos contó que cuando rescató su carro intentaron asesinarlo, pues le dispararon desde un puente de la Vía expresa y a su auto le habían sacado algunas turcas del aro. Poco después partió al exilio en 1992.
Recuerdo que cuando mis hijos estaban pequeños Alfredo frecuentaba mi casa y medio en broma y medio en serio decía que mi casa se parecía al arca de Noé y a las clases en San Marcos porque mis pequeños hijos estaban presentes alterando el orden e interrumpiendo las conversaciones y no solo eso sino también hasta opinaban de manera diversa sin ningún reparo y sin el control de Lourdes, en ese tiempo mi esposa. Cuando pasó el tiempo la amistad conmigo se hizo extensiva a mis hijos. Tal es así que una de mis hijas fue a visitarlo en Ámsterdam cuando hizo una gira en un electo de baile. Luego se estableció en Paris cuando se casó con un francés. Alfredo al pasar por París se alojaba en casa de mi hija.
Existe un lingüista peruano, patrocinado por institutos norteamericanos, que se convirtió en el Salieri de Alfredo. (No sólo Mozart tuvo su Salieri). Cuando estuvo en una situación delicada, vulnerable, escribió un artículo en la revista Andina del Cuzco contra Alfredo. En cambio, Henrique Urbano, el director de la revista, publicó un artículo haciendo un balance del contenido de las investigaciones en ciencias sociales y, con calificativos extremistas, poco usual para nuestro medio, no dejó títere con cabeza a excepción de Alfredo fue respetado y esta vez, por sus reconocidos méritos de investigador.
Alfredo pertenece a la estirpe de artistas, intelectuales y científicos que han hecho aportes a la humanidad y que a la vez han sido reprimidos por su sensibilidad social y temperamento. Es el caso de nuestros paisanos Mariátegui y Vallejo y de los europeos: Rudolf Virchow, (1821-1902), patólogo, arqueólogo, antropólogo y epidemiólogo alemán, fundador de la patología celular. Autor de un informe clásico de la Salud Pública sobre la epidemia de tifus de 1848 en Silesia Alta, Prusia. El físico francés Paul Langevin que desarrolló en 1905 una teoría sobre la variación con la temperatura de las propiedades magnéticas de las sustancias paramagnéticas basada en la estructura atómica de la materia. (Por si fuera poco, Paul le hizo sacar los pies del plato a la primera mujer que recibió el Nobel). Norman Bethune, el médico canadiense que efectuó la primera transfusión de sangre fuera de la clínica, en el campo de batalla durante la guerra civil española y murió en China militando en la guerrilla maoista.
Cuando Alfredo partió al exilio ya tenía un reconocimiento académico internacional. Por tal motivo, fue acogido como docente e investigador invitado de las universidades de Valladolid, Valencia y Salamanca, del Instituto Cervantes, Alcalá de Henares-Madrid, España. Netherlands Institute for Advanced Study (NIAS), Wassemaar. Holanda. Universidad de Bonn, Alemania. Universidad de Leiden, Holanda. Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), Francia. Universidad de Paris V (René Descartes). Y otras...
Poco antes que partiera de Ámsterdam hacia Valencia donde eligió morir y tenía amigos, sostuvimos una conversación telefónica de cerca de una hora, habló de muchas cosas, pero menos de su enfermedad; no expresó ningún asomo de queja.. Al final, me dijo: me siento algo fatigado, me despido un abrazo Antonito. Hasta para morir supo tener dignidad.
Cuando fueron traídas sus cenizas a Lima de paso hacia Huacho, su tierra natal, se le rindió un homenaje en San Marcos debido a la gestión del historiador Pablo Macera. Asistieron las dos Anitas, es decir, su esposa y su hija. Finalizada la ceremonia invité a su hermano Domingo a la cafetería. Estaba emocionado y quería hacer mi catarsis, Domingo era la persona más adecuada para tal fin. Le solté las aguas represadas de mis recuerdos con plena franqueza. En uno de los pasajes acotó: Alfredo se enamoraba hasta de la mariposita que pasaba delante de él. Este acotamiento cariñoso y elegante de su hermano no vaya a conducir a equívocos puesto que el amor de su vida fue un Perú integral con pendón socialista.
Antonio Rengifo Balarezo
rengifoantonio@gmail.com
Reescritio: 12/07/2011
(*)“Testimonio y lectura sobre José María Arguedas". Conferencia magistral de Alfredo Torero en el Coloquio "José María Arguedas de Antropología y Literatura”. México,1999
Alfredo Torero Fernández de Córdova
n. Huacho, Perú, 10 de septiembre 1930
m. Velencia, España, 19 de junio 2004
RECUERDOS
Yo pensé que Alfredo iba a morirse rápidamente en el exilio, consumido por la nostalgia debido a su profundo arraigo al Perú y especialmente al Perú quechuahablante. Si se hubiera quedado en nuestra patria habría muerto masacrado en la prisión como les sucedió a tantos otros compatriotas. Felizmente, para el pueblo quechua, no ha ocurrido ni lo uno ni lo otro. Alfredo se sobrepuso y dejó una obra para reivindicar un legado ancestral. No he dicho felizmente para él porque Alfredo, hombre de principios, sabía arriesgar su vida por un ideal. La obra de Alfredo constituye el desquite contra la política colonial, que aún sobrevive.
La esperanza de retornar a la patria y su instinto de investigador lo ayudaron a sobrevivir en las duras condiciones del exilio. Una de las glorias del profesorado sanmarquino a quien Arguedas consideraba con autoridad para corregirle sus traducciones del quechua, continuó investigando en el exilio a partir de 1992.
Anidé nueve años el deseo de visitar a Alfredo. Hasta que un suceso inusitado me condujo a Lovaina y aproveché para ir a su encuentro en Ámsterdam. Me recibió en la estación del tren con su sonrisa de siempre, entre dulce y tímida con la permanente esperanza de retornar al país y la satisfacción de haber concluido de redactar un libro. Lo observé con un ligero aumento de peso (lo cual era positivo en él).
Se había resistido a aprender el idioma holandés –y con ello obtener algunos beneficios- porque eso le hubiera significado, según sus palabras, enraizarse en Holanda y perder las esperanzas de retornar a su querido Perú. Sin embargo, a nuestro eminente lingüista que ostentó los más altos grados académicos y que dictó cátedra e investigó en las principales universidades europeas, le esperaba una lóbrega prisión si hubiera retornado a su patria. Y esa espada de Damocles se mantuvo afilada aunque el régimen sanguinario y corrupto de Fujimori hubiera sido cambiado por el del presidente Toledo. ¡Qué tal paradoja! Por decir lo menos.
El gobierno holandés, prevenidamente, le había proporcionado un bastón de ciego porque su visión estaba limitada. A pesar de ello Alfredo me esperó en la estación del tren de Ámsterdam sin el bastón. Y, ya en su casa, noté que usaba computadora con letras ampliadas. (¡Ese Alfredo, no se rezagaba!) Me dijo que la limitación de la visión era una secuela de la presión ocular y del tiempo que estuvo vendado en la Dirección contra el terrorismo en Lima (DIRCOTE).
Aun en condiciones adversas permanecía inquebrantable, enhiesto a sus 71 años. Se mantenía actualizado con lo que sucedía en nuestra patria. Todo un día con su noche conversamos, sinópticamente, de todo; hasta de asuntos personales, íntimos. (Sus amigos sabemos que era un insomne consumado). Dispuse únicamente de un día para visitarlo por razones ajenas a mi voluntad. Al despedirse nos tomamos unas fotos y me dijo en broma que le avisara como estaba la situación en el Perú; porque si no era favorable a su retorno le haría “ojitos” a su vecina, una simpática holandesa que vivía sola. También me encargó que viera el estado del juicio que le había abierto el Estado.
Alfredo era un ejemplo paradigmático de resiliencia. Tenía un gran poder de recuperación y superaba las limitaciones. El ejemplo a la mano: los nueve años en el exilio que ya llevaba en el 2001 cuando nos reunimos por última vez. No se arredraba ante las empresas difíciles. Todo lo que logró le costó un gran esfuerzo.
Cuando los jóvenes con aspiraciones profesionales postergaban la edad para el matrimonio, él se casó, tan igual como lo hacía entonces un obrero o un joven de mi barrio, la Unidad Vecinal Nº 3. Estudiando Derecho en San Marcos enamoró a Anita Navarro y se casaron. Asistían a la universidad llevando a su hijo (En la universidad no había guardería infantil, como tampoco lo hay ahora.).
Luego de concluir sus estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1950-1956) partió a París sin beca, con su esposa, Anita Navarro, y dos hijos pequeños. Trabajó en la Agencia France-Press de 1961 a 1965. Antes lo había hecho en Lima. En Paris tuvo como compañero de labores a nuestro máximo cuentista: Julio Ramón Ribeyro. Simultáneamente estudió una Licenciatura de Letras en la Universidad de París (Sorbona) de 1960 a 1963 y el Doctorado en Lingüística, en la misma universidad de 1963 a 1965. El enorme esfuerzo desplegado le produjo un surmenage. Sin embargo, obtuvo el título de Doctor en Lingüística en 1965, con la tesis: Le puquina, la troisième langue générale du Pérou bajo la dirección de André Martinet (grado convalidado en el Perú por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos).
En 1964 aparece su primer artículo "Los dialectos quechuas", en la revista Anales Científicos de la Universidad Agraria. Como lo ha dicho el mismo Alfredo: condensaba ya en él unos veinte años de investigación. Ahí aparece el primer mapa lingüístico del Perú. Ese artículo, realmente, sorprendió. Es un artículo subversivo. Dejemos que el mismo autor nos lo diga: Como en la época se tenía al quechua como el idioma extendido por los incas desde el Cuzco y al habla cuzqueña como la única 'pura'; y, en las conclusiones de mi artículo se sostenía, en cambio, que el quechua se había originado en la costa central, en torno a Lima, y que el habla cuzqueña era un dialecto tan 'puro' como el ancashino o el huanca, o cualquier otro.
(Algunas veces los grandes descubrimientos o los aportes al conocimiento no aparecen bajo el formato de un libro. Basta un artículo, como lo hizo Alfredo. O un simple folleto, como el del médico rural inglés Edouardo Jenner con el que trasmitió su trascendental descubrimiento, hace ya más de doscientos cincuenta años: la vacuna contra la viruela).
Concluidos sus estudios en París, retorna a Lima y se incorpora a la actividad docente en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos 1965-1992. Y en la Universidad Nacional Agraria La Molina, 1965-1972. Fue un profesor carismático, con influencia en el alumnado. Frecuentemente estaba rodeado de alumnos que luego devenían en amigos que frecuentaban su casa. Recuerdo a Angélica Aranguren de San Marcos; de la universidad agraria La Molina a Francisco Bazo, Nelson Manrique, Fano, Susana Uzátegui, Darío Alejandro Benavides Loayza y Alberto Gálvez Olaechea. Pancho Bazo estuvo requisitoriado un tiempo, Susana partió a Santiago de Chile al asumir el gobierno Salvador Allende, luego del sangriento golpe militar del general Pinochet se enrumbó hacia Nicaragua; Darío fue a Buenos Aires para integrarse a la guerrilla urbana que luchaba contra la sangrienta dictadura de Videla y murió en acción de armas; Beto Gálvez se integró muy joven al MRTA y ahora lleva en prisión 23 años. Nelson Manrique es un sociólogo de renombre. Otra joven a quien Alfredo le tenía mucho cariño y le dispensaba un trato paternal fue Cecilia Oviedo, quien fue empleada del Ministerio de Comercio y Secretaria General de la Confederación Intersectorial de Trabajadores Estatales (CITE) por los años 1982-1983; poco después, tuvo que verse forzada a exilarse en México. Bueno, hasta ahí las relaciones de Alfredo con los jóvenes.
Uno de sus aportes como lingüista fue la recuperación de idiomas andinos desaparecidos; y haciendo uso de sus conocimientos se divertía haciendo algunas tretas como si fuera un geniecillo travieso del bosque. Así develó el origen nativo de determinados personajes cuyos apellidos: Llontop, Kapsoli, etc.; no eran del pretendido ancestro europeo. Otro de sus aportes fue historiar el quechua, clasificar los dialectos y localizarlos geográficamente; por tal motivo, sus conocimientos de los idiomas de los Andes le permitían “adivinar” de qué pueblo de la Sierra eran originarios los migrantes en Lima cuando los escuchaba hablar en quechua. Se sorprendían de tal manera que lo creían “brujo”. También nos previno del traslado mecánico y fuera de contexto de palabras quechuas al castellano, como por ejemplo: kausachun, forma fonética del quechua sureño que significa “viva”, pero de vivir, no de vivar.
No sólo conocía idiomas extintos precolombinos y la historia del quechua; sino, también la historia del español. En ese sentido, era una autoridad para opinar sobre la correcta escritura de la palabra “Cuzco” que suscita encendidos debates, como también ocurre con la escritura de “Méjico”. Para Alfredo, la capital del Tahuantinsuyo se debe escribir con z, según me lo manifestó en una conversación coloquial. Si su opinión la hubiera hecho pública, habría ocasionado escozor en los cuzqueños antihispanistas a ultranza.
Alfredo ameritaba, por sus contribuciones en Congresos y publicaciones en nuestro país y en Europa, un sillón en la Academia Peruana de la Lengua; aunque yo creo que a él no le interesaba tal cosa, como no le interesó adquirir algún bien patrimonial; solo fue propietario de un viejo Volkswagen. Tampoco le interesó hacer carrera académica. Llegó a vicerrector por circunstancias fortuitas.
De sus publicaciones referentes al quechua destaco el libro que apareció en primera edición en 1974 en Lima y la segunda en 1980 en La Habana: El Quechua y la Historia Social Andina. Ambas ediciones agotadas. (En el 2007 salió en Lima una nueva edición). El libro se divide en dos partes. La primera es para lingüistas y en ella emplea la jerga y la simbología propia de especialistas (por lo tanto, yo quedé fuera de juego). Y la segunda es una sabrosa crónica explicativa de los procesos sociales en donde se combina la etnohistoria, la arqueología y la geografía. Está accesible a cualquier profano. (Debemos aprender el método de exposición alfrediano). Para la referida obra se valió de su conocimiento multidisciplinario, unificado por el enfoque marxista. (A esta modalidad epistemológica, Alfredo la llamaba pensamiento sanmarquino). Y pensando como sanmarquino, según sus palabras, escribió su voluminoso libro: Idiomas de los Andes Lingüística e Historia. (1ra. edición2002; 2da. edición 2005)
En los conocimientos de arqueología lo inició su padre; quien había sido un gran aficionado a la arqueología y había caminado desde Barranca hasta Huaral haciendo exploraciones Caral era conocido como Chupacigarro. (Alfredo supone que en ese asentamiento hacían ofrendas, de ahí su nombre).
Alfredo era un maestro de estilo peripatético, caminando o paseando, irradiaban conocimientos a sus alumnos y amigos. De esta manera, lo hemos disfrutado. Al respecto, recuerdo que una vez invitó únicamente a Cecilia, mi esposa en ese entonces, y a mí, a pasar la noche de Año Nuevo en la casa de la arqueóloga sanmarquina Ruth Shady, que en esa época era su pareja. Luego de los abrazos y del brindis con un licor de jengibre (kion) que elaboraba su hermano Domingo, y cuando Ruth y Cecilia se recostaron en los muebles para dormir, salimos los dos a caminar al parque del frente y amanecimos “conversando”; mejor dicho, yo solamente escuchaba y de vez en cuando lanzaba una pregunta.
Su actitud de investigador afloraba en cualquier momento. Así ocurrió cuando le dije que viajaba a Catacaos debido al fallecimiento del papá de mi amigo y extraordinario ceramista José Luis Yamunaqué, me encargó que anotara todos los nombres nativos que figuraban en el cementerio de Catacaos para entregarle la lista al retornar a Lima.
Una vez le dije en broma: ya sé la clave explicativa de tu gusto por la universidad y de que aún no te retires, pues he observado que cuando te encuentras rodeado de alumnas, el azul de tus ojos se intensifica. A pesar que Alfredo respondía al estereotipo del sabio distraído, su relación con las mujeres ha ocupado un lugar importante en su vida. Si bien, algunas mujeres le han causado desasosiego, en cambio, otras han sido sus ocasionales hadas madrinas, lo han salvado de situaciones difíciles o le han dado apoyo emocional para sobrellevar los sinsabores de la vida. Alfredo consideraba la amistad como un alto valor supremo y ha dado muestras de ello.
Cuando anteriormente he dicho que era distraído me refería específicamente a la dificultad que tenía para ubicarse en el espacio urbano. Perdía la noción del lugar en donde se encontraba abstraído en los planteamientos que continuamente proyectaba. Una vez al salir de un supermercado, luego de hacer compras, no recordaba donde había dejado estacionado su carro, creyó que se lo habían robado. “Apareció” el auto luego de medio día de búsqueda. Sin embargo, para otras cosas era “mosca”, como dicen ahora los muchachos.
La participación de Alfredo en los movimientos sociales data desde su época de alumno secundario. Fue cuando estudiaba becado e interno en el colegio Nacional Nuestra. Señora de Guadalupe. Ahí participó en una huelga estudiantil que se transformó en una protesta política. Ya de profesor en la Universidad Agraria La Molina se adscribió a una protesta estudiantil por reformar la universidad y mejorar las condiciones de vida de los obreros de la universidad ya que vivían inhumanamente y los animales como humanos opulentos. La movilización fue reprimida violentamente; la policía violó la autonomía universitaria y, consecuentemente, Alfredo pasó un corto período en prisión en 1972. Lo fui a visitar. En la cárcel era uno de los presos más respetados por los delincuentes. Y no lo era por ser catedrático universitario -aspecto que ignoraban-, sino porque en el verano los presos permanecían con el torso desnudo y Alfredo en la barriga ostentaba las cicatrices de numerosos cortes. No hacía mucho tiempo que lo habían operado de urgencia y le habían reducido el estómago por una peritonitis que se le presentó. Los presos creían que era un delincuente “ranqueado”. La universidad Agraria perdió su contenido humanista; el curso Movimientos campesinos en el Perú, que dictaba, por iniciativa de los alumnos, fue suprimido; lo mismo que la facultad de ciencias sociales, hasta el local fue arrasado.
Alfedo fue crítico del Instituto Lingüístico de Verano, entidad evangelizadora yanqui, asentada en la selva y expulsada por el Gobierno de las FF.AA. presidido por el General Velasco. (Con el cambio de gobierno, fue restablecida). También el ILV se interesó por el quechua. Es que la lengua puede convertirse en vehículo de penetración ideológica, de desintegración social, si poderes externos, como el imperialismo yanqui, la vuelven contra el propio pueblo que la habla. Debe recordarse que con la misma finalidad se creó una cátedra de quechua en la universidad de San Marcos en la época colonial con el objetivo de extirpar las llamadas “idolatrías” y suplantarlas por el catolicismo. Sin embargo, el quechua también tiene otra finalidad, como la tuvo para Alfredo:
Mi interés por el estudio del quechua estuvo enteramente ligado a la preocupación por el cambio social y político en mi país. Para participar en tal cambio, tenía que empezar por comprender al Perú en su diversidad y complejidad; y hacia allí estuvieron dirigidos mis empeños desde mi primera juventud. Por ello, no me limité a hurgar en las lecturas y la realidad solamente lo relativo al quechua y a otras lenguas nativas, sino a tratar de entender la tan varia geografía, la historia de milenios, el hervor de culturas y las agudas tensiones sociales que hacen del Perú países mil. (*)
Cuando fue Vicerrector administrativo de la Universidad de San Marcos (1985-1990) lo invité a mi casa en la Unidad Vecinal No. 3; también había invitado a Miguel Gutiérrez, novelista, y a Fernando Lecaros, sociólogo, historiador y editor. Eran mis amigos más cercanos, pues don Emilio Choy ya había fallecido (1978). Pasado el tiempo, Fernando me dijo: felizmente, yo he sido el único –de aquella reunión amical- que no ha pasado por la Dirección contra el terrorismo (DIRCOTE). Debe recordarse que siendo vicerrector, Alfredo formó una comisión para que asistiera a los alumnos sanmarquinos en prisión con alimentos, medicinas y defensa jurídica.
Al ser capturado por la DIRCOTE los amigos más cercanos de Alfredo nos apersonamos a la Av. España para averiguar sobre su situación y prestarle nuestros servicios. Igualmente, cuando estuvo en una habitación de la clínica Maison Sante bajo vigilancia policial. Nos contó que cuando rescató su carro intentaron asesinarlo, pues le dispararon desde un puente de la Vía expresa y a su auto le habían sacado algunas turcas del aro. Poco después partió al exilio en 1992.
Recuerdo que cuando mis hijos estaban pequeños Alfredo frecuentaba mi casa y medio en broma y medio en serio decía que mi casa se parecía al arca de Noé y a las clases en San Marcos porque mis pequeños hijos estaban presentes alterando el orden e interrumpiendo las conversaciones y no solo eso sino también hasta opinaban de manera diversa sin ningún reparo y sin el control de Lourdes, en ese tiempo mi esposa. Cuando pasó el tiempo la amistad conmigo se hizo extensiva a mis hijos. Tal es así que una de mis hijas fue a visitarlo en Ámsterdam cuando hizo una gira en un electo de baile. Luego se estableció en Paris cuando se casó con un francés. Alfredo al pasar por París se alojaba en casa de mi hija.
Existe un lingüista peruano, patrocinado por institutos norteamericanos, que se convirtió en el Salieri de Alfredo. (No sólo Mozart tuvo su Salieri). Cuando estuvo en una situación delicada, vulnerable, escribió un artículo en la revista Andina del Cuzco contra Alfredo. En cambio, Henrique Urbano, el director de la revista, publicó un artículo haciendo un balance del contenido de las investigaciones en ciencias sociales y, con calificativos extremistas, poco usual para nuestro medio, no dejó títere con cabeza a excepción de Alfredo fue respetado y esta vez, por sus reconocidos méritos de investigador.
Alfredo pertenece a la estirpe de artistas, intelectuales y científicos que han hecho aportes a la humanidad y que a la vez han sido reprimidos por su sensibilidad social y temperamento. Es el caso de nuestros paisanos Mariátegui y Vallejo y de los europeos: Rudolf Virchow, (1821-1902), patólogo, arqueólogo, antropólogo y epidemiólogo alemán, fundador de la patología celular. Autor de un informe clásico de la Salud Pública sobre la epidemia de tifus de 1848 en Silesia Alta, Prusia. El físico francés Paul Langevin que desarrolló en 1905 una teoría sobre la variación con la temperatura de las propiedades magnéticas de las sustancias paramagnéticas basada en la estructura atómica de la materia. (Por si fuera poco, Paul le hizo sacar los pies del plato a la primera mujer que recibió el Nobel). Norman Bethune, el médico canadiense que efectuó la primera transfusión de sangre fuera de la clínica, en el campo de batalla durante la guerra civil española y murió en China militando en la guerrilla maoista.
Cuando Alfredo partió al exilio ya tenía un reconocimiento académico internacional. Por tal motivo, fue acogido como docente e investigador invitado de las universidades de Valladolid, Valencia y Salamanca, del Instituto Cervantes, Alcalá de Henares-Madrid, España. Netherlands Institute for Advanced Study (NIAS), Wassemaar. Holanda. Universidad de Bonn, Alemania. Universidad de Leiden, Holanda. Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), Francia. Universidad de Paris V (René Descartes). Y otras...
Poco antes que partiera de Ámsterdam hacia Valencia donde eligió morir y tenía amigos, sostuvimos una conversación telefónica de cerca de una hora, habló de muchas cosas, pero menos de su enfermedad; no expresó ningún asomo de queja.. Al final, me dijo: me siento algo fatigado, me despido un abrazo Antonito. Hasta para morir supo tener dignidad.
Cuando fueron traídas sus cenizas a Lima de paso hacia Huacho, su tierra natal, se le rindió un homenaje en San Marcos debido a la gestión del historiador Pablo Macera. Asistieron las dos Anitas, es decir, su esposa y su hija. Finalizada la ceremonia invité a su hermano Domingo a la cafetería. Estaba emocionado y quería hacer mi catarsis, Domingo era la persona más adecuada para tal fin. Le solté las aguas represadas de mis recuerdos con plena franqueza. En uno de los pasajes acotó: Alfredo se enamoraba hasta de la mariposita que pasaba delante de él. Este acotamiento cariñoso y elegante de su hermano no vaya a conducir a equívocos puesto que el amor de su vida fue un Perú integral con pendón socialista.
Antonio Rengifo Balarezo
rengifoantonio@gmail.com
Reescritio: 12/07/2011
(*)“Testimonio y lectura sobre José María Arguedas". Conferencia magistral de Alfredo Torero en el Coloquio "José María Arguedas de Antropología y Literatura”. México,1999
miércoles, 10 de agosto de 2011
MANIFIESTO AL PUEBLO DE TACNA
En el Mes del Octogésimo Segundo Aniversario de la Reincorporación de Tacna al Perú, nos dirigimos al Presidente de la República, a los Congresistas por Tacna, a las demás Autoridades Nacionales, Regionales, Locales y a la Opinión Pública en general:
PRIMERO.- Los que suscribimos este Manifiesto estamos convencidos que es momento de plantear y exigir propuestas realistas. Sin gestión no hay resultados, sin luchas no hay victorias. Recordemos los hechos más importantes de nuestra historia reciente. En 1988, con resultados favorables, la Municipalidad Provincial de Tacna, por acuerdo del Consejo de Regidores, interpone una Demanda y Acción de Amparo contra Southern por los daños ocasionados a la bahía de Ite; el 03 de setiembre de 1989, después de largas jornadas de lucha, le arrancamos al Gobierno Aprista la promulgación del Decreto Supremo de Creación de ZOTAC; el año 2002, después de trascurridos más de 13 años y con más de un año de luchas del pueblo, se consiguió la aprobación de la Ley de Zona Franca y Zona Comercial de Tacna (ZOFRATACNA); el mismo año 2002, el pueblo de Tacna hizo retroceder al Gobierno de Toledo que pretendía rematar EGESUR; en el 2006 Tacna rechazó el proyecto Macro Regional con Puno y Arequipa, que el centralismo nos quiso imponer; el 2008 el señalamiento oportuno y enérgico a las traiciones perpetradas por las ex autoridades regionales y locales que nos condujeron al fracaso en el denominado “Tacnazo”. La irresponsable actividad minera en la explotación de los recursos naturales con énfasis en los recursos hídricos y preservación del medio ambiente se ha constituido en la principal preocupación por la defensa de la vida. El ingreso de las nuevas concesiones mineras están creando conflictos socio ambientales por no tener la licencia social de los pueblos.
SEGUNDO.- Tacna en el pasado tuvo un desarrollo importante en el aspecto financiero, comercial, vitivinícola, productivo, manufacturero y cultural, fue el eje del corredor económico más grande del pacífico sur; sin embargo esos tiempos de prosperidad y progreso fueron interrumpidos por la infausta Guerra con Chile, que truncó nuestro destino. Después de 82 años de la Reincorporación de Tacna, persiste la posibilidad de continuar lo logrado. Nuestra ubicación geo-estratégica es privilegiada en Sudamérica, por tanto Tacna puede y debe ser el eje de desarrollo económico del sur del País. Para plasmar esta Visión, es necesario ejecutar las siguientes obras: El Puerto Internacional Almirante Grau, la implementación de una real Zona Franca, la modernización del sistema vial de interconexión e integración con Brasil y Bolivia (vía Collpa la Paz, Ticaco-Candarave-Interoceánica), el Hospital Regional. Requerimos gestionar la creación de un fondo intangible para la solución definitiva del problema hídrico de las cuencas de la Región, consecuentemente redefinir la producción y productividad agroindustrial; complementariamente impulsar un complejo industrial energético - petroquímico interconectado al Gasoducto del ramal sur. Para lograr estos objetivos es necesario contar con mayores recursos económicos. Exigimos una verdadera ley de canon, regalías e impuestos a las sobre ganancias mineras que nos permita una justa retribución compensatoria por la extracción y explotación de los recursos naturales de la Región. Así como el resarcimiento vía compensación e indemnización por los daños e impactos ambientales ocasionados. De igual forma, exigimos que los ingresos económicos del arancel especial recaudados por la ZOFRATACNA, sean destinados exclusivamente para el desarrollo de la Región. Del mismo modo, es necesario que Southern facilite el uso de la línea férrea Toquepala - Ilo para lograr interconectarnos a la red ferroviaria del Sur (Puno-Ilo-Tacna).
TERCERO. Todos estamos comprometidos con los destinos de Tacna, para lo cual es necesario consolidar una organización representativa superior que permita asumir decisiones colegiadas en la Región (Tacna-Tarata-Candarave-Jorge Basadre); por lo que invocamos a la población en general a permanecer alertas frente a cualquier acción contraria a los intereses de la Región. Porque ha llegado la hora de ser firmes y consecuentes en la realización de nuestros objetivos y metas señaladas líneas arriba. Sólo con la unidad debemos construir una verdadero DESARROLLO SOSTENIBLE, para las presentes y futuras generaciones.
Tacna, 08 agosto 2011
¡Unidos avanzamos! ¡Viva Tacna!
Firman:
Benemérita Sociedad de Artesanos y Auxilios Mutuos el Porvenir
Movimiento Unificado por la defensa del agua y el medio ambiente de Tacna
Frente de defensa y desarrollo rural andino – Candarave
Frente de defensa de los intereses de Tarata –Ticaco
Benemérita Sociedad de Auxilios Mutuos de Señoras de Tacna
Asociación Piloto de micro y pequeños industriales de Tacna
Asociación Cívica patriótica cultural de defensa de Palca
Comunidad Campesina e indígena de Huanuara
Comité del Frente de defensa rural andino de Huaytire
Sindicato de trabajadores de Construcción Civil
Frente de Defensa de Jorge Basadre
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