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lunes, 15 de febrero de 2021

LA POST VERDAD: UNA MENTIRA

Imagen: https://medium.com/

Los filtros y los distintos dispositivos informáticos existentes permiten falsear/procesar/manipular la realidad a punto de hacer desaparecer la verdad: no hay verdad, hay solo post verdad.

09/02/2021

Comenzar viendo estos dos videos:

 

https://www.facebook.com/lowcostedit/videos/353128012658158/?app=fbl

 

https://www.xataka.com/otros-dispositivos/epic-portl-muestra-holograma-a-tamano-real-persona-permite-interactuar-directo

 

Realidad y verdad

 

Según la tradición aristotélico-tomista, la realidad es una y dada desde siempre, puesta en forma indubitable a la espera de que el ser humano se contacte con ella. De ese modo, la realidad existe independientemente del sujeto. Hay un esencialismo en juego: las cosas son lo que son, siempre, independientemente del contexto, de la historia. En este marco, según esta gnoseología tradicional, la verdad es la “adecuación del sujeto cognoscente con la cosa conocida” (Adaequatio intellectus et rei, decían los escolásticos medievales)Ver para creer”, de acuerdo a la famosa fórmula de Santo Tomás de Aquino. La cosa, la realidad, está a la espera de que el sujeto se dirija a ella para aprehenderla y conocerla, por medio de sus sentidos y de la razón. Durante más de dos milenios, ésta fue la idea dominante en la tradición occidental, concepción que sigue prevaleciendo en el sentido común. El peso está puesto en la realidad objetiva.

Desde el Renacimiento europeo (siglos XV y XVI), a partir del cambio de paradigmas que se produjo en aquel momento, las nociones de realidad y de verdad varían. En el mundo moderno, dentro del nuevo ideal de ciencia copernicana, la realidad pasa a ser “construcción”; es decir, producto de la forma en que el sujeto se relaciona con la cosa. La realidad deja de ser una, única, inobjetable. Llegados al presente, con el desarrollo de un pensamiento que se descentra cada vez más de la realidad objetiva como garantía misma de su existencia dada por un supremo creador, con un pensamiento mucho más centrado en el sujeto, interesa fundamentalmente el proceso de “construcción” de esa realidad. Immanuel Kant se encargará de sistematizar esa visión (el mundo está “categorizado” por el sujeto; dios deja de ser garantía. Su “Crítica de la razón pura”, de 1781, es la definitiva acta de nacimiento de esta nueva concepción).

Los datos de las distintas ciencias (no solo las sociales; también las llamadas “exactas”, con la aparición de la física cuántica o la geometría fractal), a partir de una nueva epistemología que rompe vínculos con la tradición aristotélica, ponen el énfasis en la relatividad de la realidad: la misma es entendida como construcción, siempre con algo de azaroso, construcción histórica y, por tanto, cambiante, variada, en definitiva: relativa. El peso pasa al sujeto y a las relaciones que establece con la cosa. Así como una botella está medio vacía o medio llena, según el punto de vista con que se la considere, así comienza a entenderse esta nueva visión de la realidad. La realidad y la verdad dejan de ser un absoluto. Ya no hay ser supremo como garantía de nada.

Ambos elementos, realidad y verdad, entonces se construyen. No hay verdades absolutas. Aunque hayan obligado a retractarse a Galileo para no ser quemado en la pira por negar una verdad absoluta, su célebre frase cuando salió del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición lo dice todo: “eppur si muove” (“sin embargo, se mueve”). Incluso las ciencias llamadas “exactas”, que se suponen indubitables, hablan de una relatividad en juego. No hay verdades absolutas. La rigurosa física newtoniana, bastión del “avance” técnico del mundo moderno, hoy no sirve para conceptualizar -y operar- en la realidad contemporánea: para viajes a estrellas lejanísimas hay que generar una nueva física; ya no se puede viajar en el espacio tridimensional. Por tanto: la verdad es siempre histórica, relativa. Pero hoy, con el auge monumental de las nuevas tecnologías digitales, la misma noción de verdad cambia. No solo que la verdad es relativa: ¡ya no hay verdad! ¿En qué podemos confiar?, ¿qué podemos creer? La realidad parece esfumarse. ¿Cuál es la verdad? No la hay… O, en todo caso, según se nos informa ahora, “superamos” la verdad. Ahora hay post verdad.

 

Hacia la post verdad

 

Las comunicaciones, uno de los ámbitos que más creció y sigue creciendo vertiginosamente entre todo el quehacer humano en estos últimos siglos, construye un mundo nuevo. El capitalismo, desde sus albores, es sinónimo de comunicaciones, desde la navegación a vela a los viajes espaciales, desde la imprenta de Gutenberg a las actuales redes sociales, desde el telégrafo a los teléfonos inteligentes. El capitalismo que sale victorioso de la Guerra Fría levanta como una de sus banderas justamente este elemento: el mundo ha pasado a ser un terreno común a todos, absolutamente conocido, donde ya no quedan rincones inaccesibles. Los medios masivos de comunicación completan el panorama de un modo monumental. El auge del internet como red de redes comunicativas -super autopista informática- es la demostración palpable de que el siglo XXI constituye una aldea realmente globalizada. El panóptico es una realidad evidente (tecnologías digitales 5G, y 6G ya en camino), mientras la privacidad cede su lugar a un hipercontrol de los grandes poderes que lo saben todo, siempre y en cualquier lugar.

Con el final de la Guerra Fría y el triunfo del gran capital transnacionalizado, el discurso hegemónico -en su versión neoliberal- se siente en condiciones de decir lo que le plazca. Surgen así los mitos post caída del muro de Berlín, que nadie se atreve a contradecir. Los mitos (narración fabulosa, historia ficticia) son construcciones simbólicas, responden a momentos históricos, a coyunturas sociales puntuales, a tejidos del poder. “Fin de las ideologías”, “resolución consensuada de conflictos”, “pragmatismo”, “triunfo del posibilismo y la resignación”, “entronización del hedonismo”, creciente fetichización de la tecnología, “colaboradores” y no “trabajadores”, “responsabilidad social empresarial” reemplazando al Estado, son distintos elementos-baluartes que conforman los nuevos paradigmas. En esa lógica llegamos al patético absurdo de “post verdad”: no hay verdad o, más precisamente dicho, la verdad no importa.

La verdad, ya no como adecuación del pensamiento y la cosa sino como construcción (como “desocultamiento” dirá Heidegger), pero siempre como motor de la actividad humana, ahora sería prescindible, desechable. Pero, ¿qué es la “post verdad”? “La industria y manufactura de los mensajes que producen reacciones emocionales que son independientes de su relación con la realidad. (…) Una forma sistémica y manufacturada de la circulación de la información en los medios de comunicación” (Fernando Broncano). En otros términos: “La indiferencia por la realidad”, la desinformación llevada a su grado extremo, el reino del adormecimiento. Si se quiere: la construcción infinita de mitos, de relatos fabulosos sin ningún correlato con lo real, pero que sirven a alguien (por supuesto, no a las grandes mayorías, que son forzadas a “consumirlos”, sino a los grupos de poder, que son quienes los generan a su total beneficio).

Los medios masivos de comunicación, las redes sociales de internet con los net centers o troll centers operando mentiras organizadas, la promoción sin ninguna culpa de lo que actualmente se llama -con total tranquilidad y desvergüenza- fake news (noticias falsas), mantienen el mundo de la llamada “post verdad”. Se promueve abiertamente la indiferencia por los hechos reales y concretos, la desinformación llevada a su grado extremo, el reino del adormecimiento y de la superficialidad, la liviandad absoluta, la banalización en su grado máximo. La realidad no importa (puede ser un holograma, una realidad virtual), cuentan solo los efectos emotivos manipulados por contenidos aparentemente cognoscitivos. Interesa el efecto logrado: todo es hologramático, virtual, evanescente. De hecho, la economía dominante es una ficticia economía virtual, financiera, sin sustento efectivo en bienes materiales (por eso China, con una economía con base real está superando al mundo financiero de Estados Unidos). De ese modo, se va perdiendo la dimensión de dónde estamos, no se sabe si hay verdades firmes o sin asidero. La imagen (manipulada infinitamente con los actuales programas computacionales y técnicas de vanguardia varias, tal como muestran los videos que abren este opúsculo) borra el contorno entre realidad e irrealidad. Así surge esa vaga noción de post verdad.

Todo es posible, la vida es algo así como un sueño bien montado. O, para decirlo más claramente, esos poderes dominantes intentan construir un mundo social basado en esa deletérea evanescencia. La mentira se ha entronizado; la mentira pasó a ser parte fundamental de la realidad en que vivimos. ¡O que se nos hace vivir! Las redes sociales, amplias dominadoras de la cultura actual, permiten mentir sin límites, impunemente. Cualquiera puede tener 5,000 amigos (¿5,000 amigos? ..., parece la canción de Roberto Carlos), cambiar indistintamente su identidad, su género, su imagen. La sensación implícita es que sí: ¡todo es posible! Claro…, en la virtualidad. Pero la vida no es solo virtual. El pan que falta en la mesa, o el cachiporrazo que da el policía al manifestante, no son virtuales.

Hoy día la sociedad de la información, por medio de sutiles herramientas, nos sobrecarga de referencias. La suma de conocimiento, o más específicamente: de datos, de que se dispone es fabulosa. Pero tanta información acumulada, para el ciudadano de a pie y sin mayores criterios con que procesarla, termina resultando contraproducente. Toda esta saturación y sobreabundancia de ¿información?, y su posible banalización, está inundando todo. Ya no hay criterio para saber qué es qué; los net centers cumplen a cabalidad su contenido (ello recuerda lo dicho hace casi un siglo por Goebbels, patéticamente actual al día de hoy: “Una mentira repetida mil veces se termina convirtiendo en una verdad”). De una cultura del conocimiento y su posible apropiación se puede pasar sin mayor solución de continuidad a una cultura de la superficialidad. Si la verdad no cuenta y solo importa la “post” verdad, ¿cómo orientarse? Las TICs (tecnologías de la información y la comunicación) permiten ambas vías: el pensamiento crítico y la más ramplona banalidad. En tal sentido, se ha hablado, entonces, de intelicidio (Mario Roberto Morales). Pareciera que las redes sociales contribuyen mucho a eso: el olvido (¿o la muerte?) del pensamiento crítico. Los filtros y los distintos dispositivos informáticos existentes permiten falsear/procesar/manipular la realidad a punto de hacer desaparecer la verdad: no hay verdad, hay solo post verdad. Es decir: una pura ilusión. En la virtualidad se puede ser y hacer cualquier cosa. ¿Cuál es la verdad? No importa: solo importa el efecto que se logra con estas realidades virtuales técnicamente bien manipuladas: soy gordo pero aparezco delgado, tengo arrugas pero aparezco con rostro lozano, soy calvo pero aparezco con melena, no sé qué decir pero opino cualquier cosa sin la menor vergüenza, un mago prestigioso hace “desaparecer” la estatua de La Libertad en Nueva York, y las mentiras bien montadas edifican un mundo virtual/real en el que nos movemos sin aparente posibilidad de salida. La opinión política, el análisis pormenorizado, la reflexión profunda se ven reemplazadas por un tuit de 280 caracteres.

A la ideología capitalista neoliberal dominante todo esto le es perfectamente funcional. Cuanto menos se piense, cuanto menos se critique: mejor. Las nuevas generaciones han sido moldeadas en esa matriz: pareciera que los poderes se encargaran de hacer creer que la verdad sobra. No hay verdad, todo se esfuma, se diluye. La pregunta que persiste es: ¿así será el futuro? Mejor si construimos un futuro donde la verdad cuente.

 

Marcelo Colussi  es analista político e investigador social, autor del libro Ensayos

mmcolussi@gmail.com,

https://www.facebook.com/marcelo.colussi.33

https://www.facebook.com/Marcelo-Colussi-720520518155774/

https://mcolussi.blogspot.com/

 

 

https://www.alainet.org/es/articulo/210898

 


sábado, 8 de abril de 2017

WASHINGTON HA CRUZADO LA LÍNEA ROJA DE RUSIA: EL ATAQUE QUÍMICO ES UN EVENTO ORQUESTADO




Washington ha cruzado la línea roja de Rusia
Paul Craig Roberts 

El ataque militar de Washington contra Siria es sin ambigüedad un crimen de guerra. Ocurrió sin ninguna autorización de la ONU ni siquiera la falsa portada de una "coalición de voluntarios". El ataque de Washington contra Siria ocurrió antes de una investigación del supuesto suceso que Washington intenta utilizar como justificación. De hecho, la historia de Washington sobre el uso de armas químicas por parte de Siria es totalmente inverosímil. Todas las armas químicas fueron retiradas de Siria por Rusia y entregadas a Estados Unidos y sus aliados europeos. Siria no tiene esas armas y no tiene ninguna razón para usarlas y todas las razones para no hacerlo. Además, no es asunto alguno de Washington las armas que Siria utiliza contra las fuerzas terroristas que buscan derrocar al gobierno sirio. 

Los gobiernos de Europa, Canadá, Australia y Japón no han condenado este crimen de guerra. De hecho, el Ministro de Asuntos Exteriores británico ha declarado el apoyo del Reino Unido. Así, el Occidente vuelve a revelar su hipocresía. 

Como Rusia lo ha dejado claro, el supuesto ataque con armas químicas tiene todos los rasgos distintivos de un evento orquestado en Washington para lanzar un ataque militar estadounidense contra Siria. Como explicó el Ministerio de Defensa ruso, el ataque aéreo estadounidense tuvo que haber sido planeado antes del presunto evento de armas químicas. El ataque aéreo estadounidense contra Siria requiere una planificación avanzada, pero siguió inmediatamente el evento utilizado como excusa: http://eng.mil.ru/en/news_page/country/more.htm?id=12117678%40egNews
 
En otras palabras, fue un evento orquestado. 

Gilbert Doctorow dice que los idiotas americanos que se ahogan en su propia hubris ahora han cruzado una línea roja rusa con consecuencias a seguir. Http://russia-insider.com/en/us-missile-strikes-syria-have-crossed-russian-red-lines-and-risk-serious-escalation/ri19479
 
Washington está llevando al mundo a la guerra termo-nuclear. ¿Y dónde están las protestas? 


TRUMP SE HA RENDIDO. ¿PUTIN SERÁ EL PRÓXIMO A RENDIRSE?

Trump se ha rendido
¿Putin será el próximo a rendirse?
Paul Craig Roberts 

Actualización: Washington ha reabierto el conflicto con un ataque con misiles Tomahawk contra las bases de la Fuerza Aérea Siria. Los sistemas de defensa aérea rusos y sirios no impidieron el ataque. 

El Establecimiento de Washington ha reafirmado el control. Primero Flynn y ahora Bannon. Todo lo que queda en el gobierno de Trump son los sionistas y los generales enloquecidos que quieren la guerra con Rusia, China, Irán, Siria y Corea del Norte. 

No hay nadie en la Casa Blanca para detenerlos. 

Beso de adiós relaciones normalizadas con Rusia. 

Se prevé la reapertura del conflicto sirio. Ese es el punto del ataque químico culpado por Washington sobre Siria a pesar de la ausencia de cualquier evidencia. Es completamente obvio que el ataque químico es un evento orquestado por Washington. Según informes, el secretario de Estado estadounidense, Tillerson, ha advertido a Rusia que se están dando pasos para eliminar al presidente sirio, Assad. Trump está de acuerdo. 

La retirada de Assad permite a Washington imponer otro títere de Washington a los pueblos musulmanes, eliminar a otro gobierno árabe con una política independiente de Washington, eliminar a otro gobierno que se opone al robo de Israel de Palestina y al Tillerson de Exxon ya los hegemonistas neoconservadores cortar Gas natural ruso fuera de Europa con un gasoducto controlado por Estados Unidos de Qater a Europa vía Siria. 

Al ignorar todas estas ventajas estadounidenses, el gobierno ruso se apresuró a completar la liberación de Siria de ISIS, respaldado por Washington. Los rusos se aturaron, porque tenían esperanzas totalmente irreales de lograr una asociación con Washington a través de un esfuerzo conjunto contra el terrorismo. 

Esta era una idea ridícula, ya que el terrorismo es el arma de Washington. Si Washington puede sacar a Rusia del camino con amenazas o más esperanzas rusas equivocadas de "cooperación" con Washington, el terrorismo será dirigido contra Irán en gran escala. Cuando Irán caiga, el terrorismo comenzará a funcionar en la Federación de Rusia y en la provincia china que limita con Kazajstán. Washington ha dado ya a Rusia un sabor del terrorismo apoyado por Estados Unidos en Chechenia. Más está por venir. 

Si el gobierno ruso no se hubiera atrevido a limpiar el ISIS de Siria cuando Rusia inesperadamente tomó la delantera desde Occidente, Siria no se enfrentaría a la partición o la renovada determinación estadounidense de derrocar a Assad por las razones expuestas anteriormente. Pero los rusos, hipnotizados por los sueños de cooperar con Washington, han puesto a Siria ya ellos mismos en una posición difícil. 

Los rusos tomaron la iniciativa y sorprendieron al mundo aceptando la invitación del gobierno sirio y entrando en el conflicto. Washington estaba desamparado. La intervención rusa inmediatamente dio la vuelta a ISIS. Entonces de repente Putin respondió a una retirada rusa, afirmando como Bush en el portaaviones, "Misión Cumplida". 

Pero la misión no se cumplió, y Rusia volvió a entrar, todavía con la iniciativa, pero retrocedió algo de la retirada irracional. Si la memoria sirve, este negocio entró y salió un par de veces. Entonces, cuando Rusia tiene la guerra de nuevo ISIS ganó, se retienen en el final en la vana creencia de que ahora Washington finalmente cooperará con Rusia en la eliminación de la última fortaleza ISIS. En cambio, los Estados Unidos enviaron fuerzas militares para bloquear los avances rusos / sirios. El Ministro de Relaciones Exteriores ruso se quejó, pero Rusia no utilizó a su poder superior en la escena para apartar las fuerzas simbólicas estadounidenses y poner fin al conflicto. 

Ahora Washington da "advertencias" a Rusia para que no se meta en Washington. ¿Sabrá el gobierno ruso que la cooperación con Washington tiene sólo un significado: inscribirse como vasallo? 

La única alternativa de Rusia ahora es decirle a Washington que vaya al infierno, que Rusia no permitirá que Washington retire a Assad. Pero la Quinta Columna rusa, que está aliada con Occidente, insistirá en que Rusia pueda finalmente ganar la cooperación de Washington si Rusia sólo sacrifica a Assad. Por supuesto, la aquiescencia de Rusia destruirá la imagen del poder ruso, y se utilizará para privar a Rusia de divisas de las ventas de gas natural a Europa. 

Putin ha dicho que Rusia no puede confiar en Washington. Esta es una deducción correcta de los hechos, así que ¿por qué Rusia sigue poniéndose en un dilema al buscar la cooperación con Washington? 

"Cooperación con Washington" tiene sólo un significado. Significa rendirse a Washington. 

Putin sólo ha limpiado parcialmente Rusia. El país sigue lleno de agentes estadounidenses. ¿Va a caer Putin al establishment de Washington tal como Trump tiene? 
 
Es extraordinario cómo poco de los medios rusos entienden el peligro que está en Rusia.