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jueves, 12 de julio de 2018

LA MAFIA EN TODO SU ESPLENDOR



12/07/2018

Los audios revelados recientemente, y que comprometen severamente a integrantes del Consejo Nacional de la Magistratura y a connotadas figuras del Poder Judicial, le han permitido al país ver a la mafia fujimorista en todo su esplendor. Ante las evidencia puestas sobre la mesa, nada han podido ni los débiles desmentidos de Keiko Fujimori, ni la verborrea cantinflesca del congresista Becerril, encargado de “desmentir los infundios” diseminados por “rojos y caviares”, como asegura,

Dos son las vigas concretas que muestran al keikismo vinculado directamente al juez César Hinostroza Pariachi –protagonista de este escándalo-. La primera, deriva del hecho que fue este Magistrado el que archivó el caso del ex Secretario General de Fuerza Popular, Joaquín Ramírez, quien fuera acusado el 2016 de vínculos definidos con el Lavado de Activos y el Tráfico de Droga.

Como se recuerda, el entonces congresista, se vio forzado a “dar un paso al costado” y renunciar a su alta investidura partidista porque no tuvo argumentos para defenderse ante las acusaciones fundadas de las que fuera objeto. No obstante, su “caso” quedó pendiente, y a consideración del Poder Judicial. Allí, este juez se encargó de “echarle tierra al asunto” para qué las acusaciones durmieran el sueño de los justos. ¿Fue esa una decisión sustentada en hechos, o fue más bien una actitud incubada a la sombra del silencio, una suerte de “favor político” en provecho de la mafia?

Lo real es que la indagación en torno al tema, continúa, pero no precisamente por decisión del Poder Judicial, sino por obra del Ministerio Público, donde algunos fiscales han resuelto insistir en la denuncia, y han tomado declaraciones al “testigo” de la entrega de 15 mil dólares para ser procesados mediante ese método; hecho en el que está involucrado tanto el acusado, como la lideresa de “Fuerza Popular”. El juez Hinostroza, Keiko Fujimori y sus cipayos podrán negar la evidencia, pero la mentira tiene piernas cortas, y rápidamente la verdad se hará luz en su mayor extensión.

El segundo hecho es más directo. Y tiene que ver con el audio en la que el mismo juez -ya Vocal de la Corte Suprema- hablando con un interlocutor desconocido, alude a la “Señora K”, la de “la fuerza número uno”; y coordina con ella una reunión para tratar algunos asuntos ciertamente turbios.

Para eludir su participación en este embrollo, la “señora K” se ha limitado a decir que ella, “no es”; en tanto que el Togado ha sostenido que “en su condición de alto magistrado, no tiene vínculos con personalidades políticas, sino judiciales”. Habrá que echarse a buscar quién pueda creer semejante ardid, que no merece consideración alguna sobre todo si se tiene en cuenta que el mismo Hinostroza Pariachi tiene en sus manos un “recurso de Casación” interpuesto por Keiko Fujimori y su esposo –Mark Vito Villanela- ante el tema del recaudo de fondos mediante cocteles, que fuera investigado también como parte de “Lavado de activos”, y que aún está pendiente.

Están vivas, entonces las evidencias que la ciudadanía tiene ante sus ojos. Aquí ya no hay ni “malos entendidos”, ni “argumentos endebles”, como sostienen los sindicados por la comisión de estas acciones. Aquí hay referencias concretas que deben dar paso a una investigación prolija, pero inmediata

La írrita “mayoría parlamentaria” keikista busca ya diferir cualquier indagación. El Presidente del Legislativo y sus colaboradores más cercanos, han sostenido que lo importante es investigar “cómo es que han salido estos audios”, ¿quién los ha proporcionado, y por qué el llamado Instituto de Defensa Legal –IDL- los ha mostrado al país? es lo único que le interesa al señor Galarreta y a las señoras Luz Salgado y Martha Chávez, fieles escuderos de “la señora K”

El tema, es ciertamente escandaloso, y no acepta dilación alguna. Incluso cuando el Presidente Martín Vizcarra –tratando de mostrar “iniciativa y decisión” habla de “medidas urgentes”, asoma como un dilatador de acciones. La ciudadanía exige no “comisiones investigadoras”, sino decisiones prácticas. Aquí no hay sólo que echar corruptos, sino también destruir tinglados montados artificialmente para anidar y cobijar la corrupción en tus más diversas modalidades. Vivimos en una coyuntura en la que -en efecto- por todas partes brota el pus.

Son días difíciles los del Perú de hoy, sin duda. En ellos, bien puede repetirse la historia. Hace cincuenta años, el tema del petróleo -y la Página 11- se convirtió en el eslabón más débil de la dominación de entonces. Hoy, ése es la corrupción. El papel del movimiento popular y el de las fuerzas progresistas y verdaderamente democráticas, puede resultar decisivo.

Bien se ha dicho que en circunstancias como ésta, nadie puede evadir sus responsabilidades. Y nadie, tampoco, puede callar, ni ponerse de perfil. Por lo demás, todos los actores políticos del momento están como en un gran teatro y reciben la mirada de millones de hombres y de mujeres que esperan calidad, transparencia e iniciativa. La protesta popular no podrá ser contenida. Ella obliga a acciones drásticas, e inmediatas

Vano es que los “utileros” de la mafia, hablen de “rojos y caviares”. Con eso, no engañan a nadie. El tema es simple: o los peruanos están contra la mafia, o se ponen de su lado, en cuyo caso, ella devorará al país.

Gustavo Espinoza M.
Integrante del Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera




sábado, 4 de marzo de 2017

EL APRA ES UNA RED TEJIDA PARA EL MAL




El APRA desde que se fundó en México, lo hicieron con una ideología pequeñoburguesa, jamás tuvo como objetivo transformar la sociedad para beneficiar al pueblo, como así lo hicieron sus medios hermanos socialdemócratas en Europa. Víctor Raúl Haya de la Torre, universitario con demostrada fatuidad aristocrática, aparento visos de socialista, se nutrió de ellos, coqueteo con marxistas de la talla de José  Carlos Mariátegui, trabajador gráfico y periodista, para mantener engatusados a sus seguidores. Víctor Raúl necesitaba de la imagen de estos amigos socialistas para materializar sus aspiraciones de fundar un partido con apariencia revolucionaria, pues el objetivo real era vivir solo de la política, como lo confirma las revoluciones traicionadas por la dirección del APRA en Trujillo 1934 y el Callao en octubre de 1948. 

Siendo públicas las “cualidades” de éste partido nos permitimos dar algunos alcances a la comisión ad hoc para combatir la corrupción de como el APRA puede haber ocultado los dólares provenientes de la corrupción. El ánimo que nos guía es ayudar al Consejo de Defensa Jurídica del Estado presidido por la Dra. Julia Príncipe. En el presente daremos una opinión de posibles formas de ocultar, disfrazar o guardar el APRA el dinero de la corrupción utilizando empresas o militantes fanáticos capaces de inmolarse en defensa del partido como lo hizo Agustín Mantilla, secretario personal de García. El mencionado se llevó a la tumba cuanto le dio al APRA Vladimiro Montesinos, las cuentas bancarias en Suiza y USA por US $ 2.8 millones de dólares, tampoco dijo cuanto recibió el APRA por coima en la compra de armas, vehículos, etc. por US $ 129 millones de dólares; murieron con él los delitos del grupo terrorista  Rodrigo Franco. Otro ejemplo es Rómulo León en los PETROAUDIOS, solo dijo “que Alan García estaba al tanto de todo”. Sufrió cárcel sin comprometer al APRA. Así como estos personajes hay muchos que prefieren la muerte que culpar a  García o al APRA; Chinguel es otro militante que purga años en la cárcel pero nunca señaló como jefe a Alan García Pérez en el indulto a los narcos. Aprovechando de éstos militantes  Alan García Pérez cometió varios delitos en su primer gobierno  por los cuales no ingresó a la cárcel, espero prescripción y logro impunidad, todo esto gracias a la infiltración aprista en el poder judicial, como a la participación de abogados especializados en toda clase de efugios y argucias. También debe  tenerse en cuenta la habilidad de García para dotarse de estudios que nunca los tuvo y es calificado en la actualidad por el pueblo como el gobernante más corrupto de la historia, con el 78% en las encuestas.

El APRA no es bebe de pecho en estas actividades, las doctoras Katherine Ampuero y Liliana Meza que tienen la responsabilidad de meter a la cárcel a los corruptos, van enfrentarse a un monstro de 7 cabezas pero sin los nombres de sus enemigos escritos en el pecho como el de la biblia, el monstro aprista, a sus corruptos los tiene grabado con tinta invisible, los camufla, los oculta, los disimula, porque ellos son alma y la vida del partido, son los que mantienen locales, funcionarios, pagan campañas electorales, por eso es que el aprista Mauricio Mulder, connotado charlatán grita a los cuatro vientos que el APRA no necesita dinero del estado. ¿No les parece extraño esto? en un partido donde la militancia de base no cotiza un solo centavo, el “perro de chacra” ladra con rabia repudiando tal hecho “guau, guau” el ¿”Sacristán que tiene cera, sin tener cerería, de donde pecata mea si no es de la sacristía”? Las Dras. Katherine Ampuero y Liliana Meza deberán utilizar todo lo que tengan a su alcance y mucho más para descubrirlos. Estamos frente a un partido que pronto cumplirá 100 años de vida sin beneficio alguno para el país, pero que ha vivido y se ha cebado con todo el daño ocasionado al pueblo, especialmente García Pérez sin trabajar.

Hay que descubrir a la militancia aprista que los hace gritar “el APRA nunca muere” ellos son como las células de un cuerpo, cumplen esa función y el partido las protege y engorda cuando gobierna. Hay abundante experiencia del primer gobierno, en él  se alimentaron muchos de ellos y algunos “amigos” (militantes especiales que no figuran en el padrón oficial del APRA) con el dólar MUC y favores del gobierno, algunos montaron empresas y otros vivieron de negociados con el estado. Justamente a esa gente tienen que ubicarla, investigarla. Pero no es solo el primer gobierno donde hay corrupción, es en el segundo donde el APRA con más experiencia organiza mejor su tejido para la corrupción y negociados. Apristas y amigos montan empresas pequeñas, medianas, grandes para camuflar el dinero de la corrupción y succionar del erario nacional el dinero de los negociados, todo esto realizado con 374 decretos de urgencia para arreglar el Estadio Nacional, los Colegios Emblemáticos, la luz y agua para las barriadas; allí hay miles de millones despilfarrados y cientos de empresas contratadas con ese fin. Otra forma de negociados fue el de empresas que trabajaron con empresas extranjeras, caso ODEBRECHT, ejemplo TRANSPORTES DON REYNA propiedad de Luis Nava otro secretario personal de García, quien con sus hijos obtuvieron buenos negocios como subcontratista en  Olmos, la Interoceanica, Camisea y otras; el Estudio de Abogados de sus hijos, hicieron grandes negocios con bancos en el gobierno de García, para que tengan una idea en el gobierno de Toledo el Banco de Crédito se adjudicó más de 46 millones de soles y durante el gobierno de García, el mismo Banco obtuvo, obtuvo más de S/ 1,402 millones por el mismo rubro. Debe tenerse en cuenta que durante el gobierno de Alan García “En solo cuatro de estos proyectos, en los que Odebrecht fue socio dominante, se le registraron grandes sobrecostos, cuyo monto total fue calculado en US $ 757 millones de dólares” (portal de IDL).

 Empresas montadas por apristas, como las de Nava, hay muchas con cuentas millonarias que esconden el dinero de la corrupción. Por eso García Pérez para disimular o por táctica  las califica de “ratas” pero en la realidad ellas guardan los fondos de la corrupción con los que funciona el APRA. Esta forma de asegurar el dinero de la corrupción por los dirigentes apristas, debe ser investigada  con un buen equipo de especialistas, no se sabe si son 1, 000, 10,000 o más pero hay que averiguar las que se organizaron en los gobiernos de García con la intervención de SUNAT, la CONTRALORÍA, aduanas, la policía especializada, todos deben intervenir para exterminar todas las ratas y ratazas de la corrupción. No olvidar que se está investigando a un partido que “sabe más por viejo que por diablo”. Tampoco hay que olvidar que son muy astutos, ya lo demostraron en el primer gobierno. García no debe salir del país. Algo más, Doctoras Katherine Ampuero y Liliana Meza el pueblo ya perdió la confianza en la justicia peruana, con su trabajo tienen la oportunidad de demostrar que hay autoridades que pueden recuperar la confianza en la justicia. El pueblo pide que actúen con entrega esmero en la función que les han asignado. Por mi parte si no están presos los presidentes, legisladores, jueces, fiscales y toda la clase política comprometida en la corrupción seguiré pensando que la injusticia reina en mi país y solo el pueblo con su poder la cambiara.

Escrito por Duilio De la Motta
Lunes, 20 de febrero de 2017

jueves, 26 de enero de 2017

LA CORRUPCIÓN DE CUELLO Y CORBATA: ¿SE PUEDE CREER QUE LA CONFIEP, EL GOBIERNO DE PPK Y EL GRUPO EL COMERCIO VAN A LUCHAR CONTRA LA CORRUPCIÓN?




La corrupción de cuello y corbata: ¿pasa piola?


26/01/2017

Hay momentos en la historia política republicana donde el problema de la corrupción irrumpe como un huaico y arrasa con la clase política peruana. Estamos frente a uno de estos raros momentos debido a que por primera vez la fuente de la corrupción, las empresas constructoras brasileñas, han sido investigadas en su país de origen, los empresarios han sido encarcelados y están hablando. La justicia federal brasileña recurre al mecanismo legal de “delación premiada”, para identificar mecanismos, montos de sobornos, cuentas donde se colocaron y la lista de los funcionarios o políticos que favorecieron sus proyectos en el Estado. El país está en vilo, a la espera de la famosa lista. Ya tenemos algunos presos y fugados y varios políticos están siendo arrasados.

El Perú ha sido sacudido recurrentemente por estos fenómenos, siendo el más reciente el 2000, cuando cayó Fujimori. En esa ocasión se obtuvieron (también por primera vez) pruebas irrefutables del delito al conocerse (gracias al Congreso, no así el Poder Judicial) los vladivídeos. Siguieron investigaciones y juicios, pero a pesar de la cantidad de procesados, la lógica que siguió la prensa y los jueces fue concentrarse en militares y políticos, dejando de lado o poniendo poco énfasis en la corrupción empresarial, la de cuello y corbata. El ex ministro de economía y constructor Jorge Camet (cuya constructora JJC fue transferida a su hijo, pero favorecida por licitaciones, pasando de mediana a grande en ese periodo), no fue suficientemente investigado sobre este punto; tampoco la constructora Odebrecht, en ese entonces sospechosa del pago de coimas, ni su socio principal en el Perú, la constructora Graña y Montero (G y M). El ex ministro Camet, apenas salido en 1998, integró al directorio del Instituto Peruano de Economía (IPE) y del Banco de Crédito siendo más tarde sentenciado a 3 años de prisión el 2001, pena que cumplió primero en su domicilio y luego en una clínica privada. Cosa de ricos. Este sesgo punitivo dirigido principalmente hacia la clase política y los funcionarios públicos, y la falta de investigación de los mecanismos empresariales de corrupción en obras públicas, hizo que, a pesar de los avances de los juzgados anticorrupción (luego desfinanciados por el gobierno de García), no se avanzara lo suficiente en conocer el sistema mismo.

De haber procedido mejor las investigaciones del 2000-2001, de haberse indagado de manera más ordenada y sistemática, de haberse entendido mejor la naturaleza relacional del fenómeno de los sobornos (la mano que da, y la que recibe; las tretas que usan para recibir los pagos, el tipo de cláusulas de los contratos de obras públicas, las fallas del sistema de control interno y externo), en fin, de haberse identificado la red de apoyo legal y político de estas prácticas, quizás hubiéramos podido prevenir o limitar el escándalo de Lava Jato 2016.

No fue así y no vamos a lamentarnos.

La cuestión es si hemos aprendido la lección para no caer en los mismos errores. Me temo que, a pesar que esta vez la información viene del exterior e involucra a varios gobiernos, y que por lo tanto escapa al control de la red de corrupción nacional que envuelve como mínimo a las cuatro hermanas (Odebrecht, Camargo Correa, Andrade Gutiérrez y OAS). Los poderes fácticos están direccionando las investigaciones de la misma manera que el 2000.

Sin embargo, este huayco recién comienza, todavía tiene que llover mucha información. Tiempo tenemos y quizás el sistema de justicia funcione mejor ahora. Gracias a que el Consejo Nacional de la Magistratura sacó del cargo al fiscal anterior, Carlos Ramos Heredia, por formar parte de la red de apoyo legal de la mafia ancashina, existe la posibilidad de una gestión más eficaz (aunque lenta). El nombramiento de Duberlí Rodríguez como Presidente del Poder Judicial genera esperanza. La creación de un sistema anticorrupción, y la mayor capacidad de investigación financiera con levantamiento de secreto bancario y tributario (medida resistida por muchos), podría reforzar esta tenue esperanza que tenemos. PPK ayuda en algo, dicen que es lobista pero honesto, aunque sus nexos con las grandes empresas privadas y algunos de los operadores (Barata, el encargado de las coimas de Odebrecht en el Perú fue director de su ONG, Asociación Empresarial para el Desarrollo Rural, el 2008) causa preocupación.

Este claroscuro en que se encuentran las posibilidades institucionales de dar pasos sustantivos que vayan más allá de las denuncias y condenas a los “políticos corruptos”, esta pugna entre los que investigan y empujan las investigaciones, y los que ocultan pruebas y frenan las indagaciones, no está entonces decidida. Las pugnas se libran en varias arenas (el Poder Judicial, el Congreso, los medios, los gremios empresariales).

Veamos lo que pasa en los gremios empresariales. Esta arena es importante porque los propios gremios tienen como miembros a empresas corruptas y deberían tomar medidas para que, como mínimo, se las separe o expulse. Nuevamente, el caso brasileño ilumina este lado oscuro y de apariencia respetable de la corrupción corporativa. En CAPECO, por ejemplo, ¿qué correlación interna existe entre “buenos” y “malos”? Cabe recordar que Leilo Balarezo, quien fuera presidente de CAPECO y vicepresidente de la CONFIEP, fue acusado en abril del 2015 por defraudación tributaria (facturas falsas). Balarezo (jefe de Balarezo Constructores Generales) se fugó del país y sigue como no habido. Que se sepa nadie lo busca. La misma CONFIEP, que no ha podido guardar silencio sobre este caso por ser tan evidente, ha actuado con blandura. El caso Balarezo nos sugiere que, cuando se trata de grandes empresarios, la justicia y los mecanismos de control interno gremial son poco propensos a actuar, y aun cuando funcionan las sanciones son blandas. Este es el problema de los crímenes de cuello y corbata, que pueden manejarse y minimizarse porque a fin de cuentas los involucrados tienen dinero, socios y conexiones; en fin, poder.

El caso Odebrecht (y si se demuestra culpabilidad, el caso Graña y Montero, su principal socio en el Perú) es más complicado porque sus empresas, al ser grupo, participan en varios gremios. La Cámara de Comercio afirma hace unos días haber expulsado “a la corrupta Odebrecht” (El Comercio, enero 23, 2017). ¿Por qué la tardanza? Por su parte, AFIN informa que “desafilió a Odebrecht Latinvest” el 7 de diciembre pasado, y también al consorcio Gaseoducto Sur Peruano, GSP, pero no a otros donde participa Odebrecht. La Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía “ha separado” a GSP, pero ni siquiera ha publicado un comunicado. La falta de indignación ética de los gremios empresariales parece ser una constante, lo que agrava su daño reputacional.

El actual presidente de la CONFIEP, Martin Pérez (grupo Romero), ha declarado en una entrevista publicada en su portal institucional lo siguiente. Ante la pregunta: “¿Este es un caso de corrupción de una compañía o revela cómo en muchas ocasiones puede ser la relación entre empresas y Estado?”, el empresario responde: “Creo que el Caso Odebrecht le hace un daño enorme al Perú. Odebrecht ya fregó al Perú”. Bueno, lo fregó es cierto, pero lo que le preocupa no es la dimensión ética del fenómeno sino que frene las inversiones. Más adelante evalúa el daño y dice: “Creo que le ha pegado a la poca credibilidad de nuestras instituciones, del sector público. Ha debilitado más su imagen. También la del sector privado. Evidentemente, al sector privado le ha hecho un daño enorme.” Resulta interesante el orden de ideas que propone: el primer daño que menciona es en el sector público, en segundo lugar la empresa privada.

¿Podemos esperar entonces que los poderes facticos (CONFIEP, grupo El Comercio, para mencionar dos de los más importantes) van a investigar la corrupción como sistema relacional a partir del caso Odebrecht y los otros tres que se vienen? Cabe considerar lo siguiente. En realidad, no se puede argumentar que se trata de extorsión o de sugerencias de los políticos que obligaron a la empresa a corromperse. Odebrecht ha operado durante años con un sistema institucionalizado de corrupción de políticos y funcionarios en varios países, al punto que creó una División de Operaciones Estructuradas y nombró a una persona, Jorge Barata, como encargado del pago de coimas en el Perú. Asimismo, este grupo económico creó un sistema de empresas offshore para esconder la ruta del dinero que pagaba para ganar los contratos inflando precios, que es donde está el negocio, la ganancia extraordinaria. Es más, las cuatro hermanas desarrollaron un sistema tipo cartel, donde se repartían las licitaciones para inflar precios, bajar la calidad de las obras, y seguir ganando regularmente a costa del Estado y los contribuyentes. Este sistema de cartel, según he podido escuchar, podría también existir en el Perú y sería organizado por las principales empresas de CAPECO, asunto que habría que investigar.

Una cuestión más. Todo este sistema no sería posible sin que alguien haya inventado el mecanismo legal para poder facilitar la corrupción y aumentar exponencialmente las ganancias de las empresas constructoras. Me refiero al hecho que las empresas pueden presentar un precio bajo y atractivo para ganar licitaciones (en una competencia posiblemente amañada) y luego, legalmente, introducir adendas, cláusulas extrañas de compensación, y hacer obras adicionales, que es donde desfalcan al país. Ahí está la clave. De no eliminarse estos mecanismos facilitadores de la coima y sus versiones más modernas no corregiremos realmente el problema.

Hablemos pues de lo sustantivo. Vayamos más allá de lo superficial. Estos mecanismos, a los que se suma la débil supervisión del Estado, existen no solo en los contratos tradicionales de obras públicas sino en la nueva generación, el sistema de Obras por Impuestos y de Asociaciones Público Privadas. De no corregirse, de seguirse aprobando y perfeccionando, lo más probable es que la corrupción siga con otras empresas. Ello no quiere decir que todas estén involucradas (en algunos países las sanciones son muy fuertes y tienen la obligación de actuar legalmente en todas sus operaciones mundiales), pero si les ponen ese incentivo perverso empresarial es posible que muchas más se apunten. Alerta entonces. Lo digo porque en medio del pedido de facultades extraordinarias aparece sin mayor discusión el DL 1251 de Asociaciones Público Privadas. En esta norma se busca darles discrecionalidad a los ejecutores privados de obras y limita al mismo tiempo las funciones de la Contraloría para fiscalizarlo. (1) Es la combinación perfecta y muy propia de los tiempos neoliberales que nos dicen y repiten hasta el cansancio: “el problema es el Estado, la solución el mercado”, “no hay nada mejor que la auto regulación”.

Calculando que esta norma permisiva encuentre resistencia, Roberto Abusada, fundador y cabeza del Instituto Peruano de Economía (IPE), en un artículo publicado en el portal de la CONFIEP, titulado “El misterio de la inversión”, advierte que el escándalo brasileño puede dar lugar al “aprovechamiento político para satanizar todas la APP”. Al mismo tiempo, anima al gobierno a invertir, a que dé incentivos y facilidades a las grandes inversiones privadas, a acelerar los trámites, evitar que se traben los proyectos; criticando de paso el estatismo, condenando a los funcionarios que tienen “incentivos perversos” y bloquean las inversiones. Conveniente teoría.

¿Se trata acaso de una opinión neutral y profesional con miras a un mejor rendimiento económico? Nos hacemos la pregunta para entrar a discutir otra dimensión del problema de la corrupción institucionalizada de cuello y corbata: las redes informales y formales que articulan a la elite del poder. Este influyente economista empresarial, e importante “opinólogo” del grupo El Comercio en materia económica, no nos revela, como debería por transparencia, que se encuentra íntimamente vinculado al grupo Graña y Montero; el socio principal de Odebrecht en el Perú. A la fecha Abusada es accionista y director en varias empresas de ese vasto conglomerado (GMD, G y M Petrolera), además de ser parte de la plana gerencial del buque bandera del grupo, Graña y Montero SAA.(2) Para seguir desenredando la madeja, y meter en el análisis la puerta giratoria, sabemos que el CEO de este grupo constructor, José Graña Miroquesada, fue director de El Comercio hasta el 2014, pero sigue como importante accionista y participe activo de la coalición que decide quién es el director del diario (y de la “línea noticiosa corporativa” que obedece rigurosamente Peru21, Canal 4 y Canal N). El Comercio, dada la asociación con G y M, afirma simplemente que ya no está en el directorio, cuando lo sustancial es su rol de accionista. Por su parte, Graña Miroquesada dice no saber nada de la corrupción de Odebrecht a pesar de su larga y próspera relación. Otra posible implicancia de estos escándalos es que puede debilitar a importantes grupos económicos peruanos vinculados. Si cae G y M puede arrastrar o debilitar más al mal gerenciado grupo El Comercio. Los principales accionistas de G y M, que son institucionales (JP Morgan Chase con 38.46%, Bechtel Enterprises Inc con 17.8%), están en posición de pedir la cabeza de José Graña Miroquesada (en realidad, ya no es una empresa peruana, de modo que no entiendo porque tanto remilgo). Pero la trama de intereses y relaciones no queda ahí. Si uno se fija en la información oficial del directorio del IPE (2015-2016) nos encontramos que lo preside Abusada y tiene entre sus miembros a Martín Pérez (Confiep) y también a Fernando Zavala (actual premier).

Dada la trama de relaciones formales e informales, ¿se puede creer que la Confiep, el gobierno de PPK y el grupo El Comercio van a hacer un esfuerzo por luchar contra la corrupción y sancionar no solo a los políticos y funcionarios, sino a todas las empresas nacionales involucradas?

Como nos entran dudas, consideramos necesario pugnar por un enfoque integral de la corrupción que no se limite a los políticos y funcionarios e ir aclarando toda la lógica de un sistema donde las grandes corporaciones participan o están en el centro mismo, sistema que no solo puede continuar a futuro sino que incluso puede reforzarse una vez pasado el escándalo. Puede que ya esté en curso si se abusa de decretos como el 1251 de Asociaciones Público Privadas, cuya característica principal es darle facilidades y garantías a los privados, al mismo tiempo que debilita la acción fiscalizadora del Estado.

Notas

[1] DL 1251 del 30 de noviembre del 2016. Artículo 5.5: “Los actos y decisiones desarrollados durante las fases de formulación, estructuración, transacción y ejecución contractual de una Asociación Público Privada, incluyendo las modificaciones contractuales reguladas en el presente Decreto Legislativo, por su propia naturaleza, son procesos inherentes para la toma de decisiones referentes a la inversión a ejecutar; por lo que se encuentran en el ámbito de la discrecionalidad de los funcionarios respectivos”. Artículo 16.5 “El Informe Previo de la Contraloría General de la República respecto de la versión final del contrato de Asociación Público Privada únicamente puede referirse a aquellos aspectos que comprometan el crédito o la capacidad financiera del Estado... (el subrayado es nuestro).

[2] Según la Superintendencia del Mercado de Valores, Roberto Abusada Salah es accionista de Graña y Montero Digital (5.47% en GMD), presidente del directorio de GMD y director de G y M Petrolera y miembro de la “plana gerencial” de G y M (www.smb.gob.pe) (acceso enero 25, 2017). Según la Memoria Anual 2009 de G Y M fue miembro del directorio ese año.

http://www.alainet.org/es/articulo/183113

martes, 23 de julio de 2013

BANCO CENTRAL DE RESERVA DEL PERÚ PERDIÓ JUICIO CONTRA PERIODISTA


NOTA DE PRENSA
BCR LE EXIGÍA JUDICIALMENTE CIEN MIL NUEVOS SOLES MAS INTERESES POR PUBLICAR NOMBRES DE CIENTOS DE SUS EMPLEADOS EMPARENTADOS Y HABERLOS TILDADO DE BANCO FAMILIAR DE RESERVA DEL PERÚ


BANCO CENTRAL DE RESERVA DEL PERÚ
PERDIÓ JUICIO CONTRA PERIODISTA

Colega tuvo el respaldo jurídico del Instituto de Prensa y Sociedad IPYS en el proceso

La Sala Civil Permanente de la Corte Suprema de Justicia declaró infundado el recurso de casación interpuesto por el Banco Central de Reserva del Perú, que exigía a la periodista Patricia Vásquez Salinas, el pago de cien mil nuevos soles, más costas y costos. Dicha resolución ha sido publicada el pasado 1 de julio de 2013 en el Diario Oficial El Peruano.

La acción legal contra la periodista, fue ordenada por acuerdo de Directorio de la referida institución, que estuvo conformado por el actual presidente, Julio Velarde Flores, y los directores Carlos Raffo Dasso, Beatriz Boza Dibos, José Climper Ackerman, Alfonso López Chau Nava, Martha Rodríguez Salas, y Abel Salinas Izaquirre, en sesión del 3 de abril de 2007, “por el daño moral causado por haber publicado nombres y cargos de parientes y por habernos tildado de Banco Familiar de Reserva del Perú, convertido, casi en una suerte de mafia organizada”.

La nota periodística de la que se quejó el directorio en pleno, fue publicada en el Periódico limeño El Poder del 28 de marzo de 2007, en su Unidad de Investigación y a doble página central. El medio de comunicación en mención, que se dedicaba principalmente a denunciar corrupción fue cerrado al poco tiempo.

 “En la información vertida por la demandada se evidencia que partió de la veracidad de los hechos, lo que fue ratificado por los propios funcionarios de la entidad demandante, siendo de relevancia pública por lo que corresponde darle un valor preferente, toda vez que no se afectó el derecho al honor de la accionante al no haberse faltado a la verdad; siendo un criterio válido el derecho de la ciudadanía a ser informada, como el derecho a informar de la demandada en el ejercicio de su profesión como periodista” concluyeron los magistrados de la Corte Suprema de Justicia en una amplia sentencia.

 La sala en mención estuvo conformada por los valientes magistrados Castañeda Serrano, Huamaní Llamas, Ponce de Mier, Valcárcel Saldaña, y Miranda Molina, que no le dieron la razón a  antojadizos funcionarios de  esta poderosa institución, dejando un importante precedente de respeto a la libertad de prensa en nuestro país.

 Vásquez Salinas, licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad San Martín de Porres, trabajó en la Gerencia de Investigación Económica del BCRP, cuando fue echada conjuntamente con cientos de trabajadores a nivel nacional que carecían de familiares entre los altos funcionarios, en plena dictadura en 1992.

GRACIAS POR SU DIFUSIÓN
Contacto:pvasquezsalinas@yahoo.com,  Rpm # 990 985 308                       Lima – Perú /Julio 2013