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viernes, 13 de septiembre de 2019

CIEN MINUTOS EN LA CÁRCEL CON LULA



13/09/2019

Al expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado en la ciudad de Curitiba, en el sur del país, solo le permiten la visita de dos personas por semana. Una hora. Los jueves en la tarde, de cuatro a cinco. Hay que esperar turno. Y la lista de quienes desean verle es larga... Pero hoy 12 de septiembre, nos toca a Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, y a mí.

Lula está en prisión, cumpliendo una pena de 12 años y 1 mes «por corrupción pasiva y lavado de dinero», pero no ha sido condenado definitivamente (aún puede apelar) y sobre todo, sus acusadores no han podido demostrar su culpabilidad. Todo ha sido una farsa. Como lo han confirmado las demoledoras revelaciones de «The Intercept », una revista de investigación on line dirigida por Glenn Greenwald. Lula ha sido víctima de la arbitrariedad más absoluta. Una trama jurídica totalmente manipulada, destinada a arruinar su popularidad y a eliminarlo de la vida política. A asesinarlo mediáticamente. Impidiendo de ese modo que pudiese presentarse y ganar las elecciones presidenciales del 2018. Una suerte de ‘golpe de estado preventivo’...

Además de ser juzgado de manera absolutamente arbitraria e indecente, Lula ha sido linchado permanentemente por los grandes grupos mediáticos dominantes -en particular O Globo-, al servicio de los intereses de los mayores empresarios, con un odio feroz y revanchista contra el mejor presidente de la historia de Brasil, que sacó de la pobreza a cuarenta millones de brasileños y creó el programa ‘hambre cero’... No se lo perdonan... Cuando falleció su hermano mayor, Genival ‘Vavá’, el más querido, no le dejaron asistir al entierro, a pesar de ser un derecho garantizado por la ley. Y cuando murió de meningitis su nietecito Arthur, de 7 años, el más allegado, sólo le permitieron ir una hora y media (!) al velatorio... Humillaciones, vejaciones, venganzas miserables...

Antes de poner rumbo hacia la cárcel -situada a unos siete kilómetros del centro de Curitiba-, nos reunimos con un grupo de personas cercanas al expresidente para que nos expliquen el contexto.

Roberto Baggio, dirigente local del Movimiento de los Sin Tierra (MST), nos cuenta cómo se organizó la movilización permanente que llaman la « Vigilia». Cientos de personas del gran movimiento «Lula livre!» acampan en permanencia frente al edificio carceral, organizando reuniones, debates, conferencias, conciertos... Y tres veces al día -a las 9h, a las 14h30 y a las 19h-, lanzan a todo pulmón un sonoro: «Bom día!», « Boa tarde!», « Boa noite, Sr Presidente! »... « Para que Lula nos oiga, darle ánimo -nos dice Roberto Baggio-, y hacerle llegar la voz del pueblo... Al principio, pensábamos que eso duraría cinco o seis días y que el Tribunal Supremo pondría en libertad a Lula... Pero ahora estamos organizados para una Protesta Popular Prolongada...».

Carlos Luiz Rocha es uno de los abogados de Lula. Va a verlo casi todos los días. Nos cuenta que el equipo jurídico del expresidente cuestiona la imparcialidad del juez Sergio Moro, ahora recompensado por Bolsonaro con el Ministerio de Justicia, y la imparcialidad de los procuradores... « ‘The Intercept’ lo ha demostrado », nos dice, y añade: « Deltan Dallagnol, el procurador jefe, me lo ha confirmado él mismo... Me afirmó que ‘en el caso de Lula, la cuestión jurídica es una pura filigrana... el problema es político. »

Rocha es relativamente optimista porque, según él, a partir del próximo 20 de septiembre, Lula ya habrá cumplido la parte de la pena suficiente para poder salir en ‘arresto domiciliario’... « Hay otro elemento importante, nos dice, mientras la popularidad de Bolsonaro está cayendo fuertemente, las encuestas muestran que la de Lula vuelve a subir... Actualmente, ya más del 53 por ciento de los ciudadanos piensan que Lula es inocente. La presión social va siendo cada vez más intensa en favor nuestro... ».

Se ha sumado a nosotros nuestra amiga Mônica Valente, secretaria de relaciones internacionales en el seno del Partido de los Trabajadores (PT) y secretaria general del Foro de Sao Paulo.

Juntos, con estos amigos, nos ponemos en ruta hacia el lugar de encarcelamiento de Lula. La cita con el expresidente es a las 4 de la tarde. Pero antes vamos a saludar a los grupos de la Vigilia, y hay que prever las formalidades de ingreso en el edificio carcelario. No es una prisión ordinaria, sino la sede administrativa de la Policía Federal en cuyo seno se ha improvisado un local que sirve de celda.

Sólo entraremos a ver a Lula, Adolfo Pérez Esquivel y yo, acompañados por el abogado Carlos L. Rocha y Mônica Valente. Aunque el personal carcelero es cordial, no deja de ser muy estricto. Los teléfonos nos son retirados. El cacheo es electrónico y minucioso. Solo es permitido llevarle al reo libros y cartas, y aún... porque Adolfo le trae 15000 cartas de admiradores en un pendrive y se lo confiscan para verificarlo muy atentamente... luego se lo devolverán.

Lula está en la cuarta planta. No lo vamos a ver en una sala especial para visitas sino en su propia celda donde está encerrado. Subimos por un ascensor hasta el tercer piso, y alcanzamos el último a pie. Al final de un pasillito, a la izquierda, está la puerta. Hay un guardia armado sentado delante que nos abre. En nada esto se asemeja a una prisión -excepto los guardianes-, parece más bien un local administrativo y anónimo de oficinas. Nos ha acompañado hasta aquí el carcelero jefe, Jorge Chastalo (está escrito en su camiseta), alto, fuerte, rubio, de ojos verde-azules, con los antebrazos tatuados. Un hombre amable y constructivo quien tiene, constato, unas relaciones cordiales con su prisionero.

La habitación-celda es rectangular, entramos por uno de los lados pequeños y se nos presenta en toda su profundidad. Cómo nos han confiscado los teléfonos, no puedo sacar fotos y tomo nota mental de todo lo que observo. Tiene unos seis o siete metros de largo por unos tres y medio de ancho, o sea unos 22 metros cuadrados de superficie. Justo a la derecha, al entrar, está el baño, con ducha y váter; es un cuarto aparte. Al fondo, enfrente, hay dos grandes ventanas cuadradas con rejas horizontales de metal pintadas de blanco. Unos toldos de color gris-plata exteriores dejan entrar la luz natural del día pero impiden ver al exterior. En el ángulo izquierdo del fondo está la cama individual recubierta con un cubrecama color negro y en el suelo una alfombrita. Encima de la cama, clavadas en la pared, hay cinco grandes fotografías en colores del pequeño Arthur, recién fallecido, y de los otros nietos de Lula con sus padres. Al lado, a la derecha, y debajo de una de las ventanas, hay una mesita de noche de madera clara, de estilo años 1950, con dos cajones superpuestos, de color rojo el de arriba. A los pies de la cama, un mueble también de madera sirve de soporte a un pequeño televisor negro de pantalla plana de 32 pulgadas. Al lado, también contra la pared izquierda, hay una mesita bajita con una cafetera y lo necesario para hacer café. Pegado a ella, otro mueble cuadrado y más alto, sirve de soporte a una fuente de agua, una bombona color verde esmeralda como las que se ven en las oficinas. La marca del agua es ‘Prata da Serra’.

En el otro ángulo del fondo, a la derecha, es el rincón gimnasio, con un banco recubierto de falso cuero negro para ejercicios, gomas elásticas para musculación y una gran caminadora. Al lado, entre la cama y la caminadora, un pequeño calentador eléctrico sobre ruedas, color negro. En lo alto de la pared del fondo, sobre las ventanas, hay un aire acondicionado de color blanco.

En medio de la habitación, una mesa cuadrada de 1,20 mts de lado, cubierta con un hule azul celeste y blanco, y cuatro sillas confortables, con reposabrazos, de color negro. Una quinta silla o sillón está disponible contra la pared derecha. Finalmente, pegado al tabique que separa la habitación del cuarto de baño: un gran armario de tres cuerpos, color roble claro y blanco, con una pequeña estantería en el lado derecho que sirve de biblioteca.

Todo modesto y austero, hasta espartano, para un hombre que fue durante ocho años el presidente de una de las diez principales potencias del mundo... Pero todo muy ordenado, muy limpio, muy organizado...

Con su cariño de siempre, con calurosos abrazos y palabras de amistad y afecto, Lula nos acoge con su voz característica, ronca y potente. Viste una camiseta adidas del Corinthians su equipo paulista de fútbol favorito, un pantalón de sudadera gris clarito de marca nike, y unas chanclas blancas de tipo havaianas. Se le ve muy bien de salud, robusto, fuerte : «Camino nueve kilómetros diarios» nos dice. Y en excelente estado psicológico: «Esperaremos tiempos mejores para estar pesimista -afirma- nunca he sido depresivo, jamás, desde que nací; y no lo voy a ser ahora».

Nos sentamos en torno a la mesita, él frente a la puerta, dándole la espalda a las ventanas, Adolfo a su derecha, Mônica enfrente, el abogado Rocha un poco aparte entre Adolfo y Mônica, y yo a su izquierda. Sobre la mesa hay cuatro mugs llenos de lápices de colores y bolígrafos.

Le entrego los dos libros que le he traído, las ediciones brasileñas de «Cien horas con Fidel» y « Hugo Chávez, mi primera vida». Bromea sobre su propia biografía que está escribiendo, desde hace años, nuestro amigo Fernando Morais: «No sé cuándo la va a terminar... Todo empezó cuando salí de la Presidencia, en enero de 2011. Unos días después, fui a un encuentro con los cartoneros de Sao Paulo... Era debajo de un puente, y allí una niña me preguntó si yo sabía lo que había hecho en favor de los cartoneros... Me sorprendió, y le dije que, bueno, nuestros programas sociales, en educación, en salud, en vivienda, etc. Y ella me dijo: « No, lo que usted nos dio fue: dignidad... » Una niña...! Me quedé impresionado... y lo comenté con Fernando... Le dije: « Mira, sería bueno hacer un libro con lo que la gente piensa de lo que hicimos nosotros en el gobierno, lo que piensan los funcionarios, los comerciantes, los empresarios, los trabajadores, los campesinos, los maestros.... Ir preguntándoles, recoger las respuestas.... Hacer un libro no con lo que yo puedo contar de mi presidencia, sino con lo que la propia gente dice... Ese era el proyecto.... (se ríe) pero Fernando se ha lanzado en una obra titanesca porque quiere ser exhaustivo... Sólo ha escrito sobre el período 1980-2002, o sea antes de llegar yo a la presidencia... y ya es un tomo colosal... porque en ese periodo de 22 años ocurrieron tantas cosas... fundamos la CUT (Central Única de Trabajadores), el PT, el MST, lanzamos las campañas «Direitas ja! », y en favor de la Constituyente.... transformamos el país... El PT se convirtió en el primer partido de Brasil... Y debo aclarar que aún hoy, en este país, sólo existe un partido verdaderamente organizado, el nuestro, el PT. »

Le preguntamos sobre su estado de ánimo. « Hoy se cumplen, nos dice, 522 días desde mi entrada en esta cárcel, el sábado 7 de abril de 2017... Y exactamente ayer se cumplió un año de cuando tuve que tomar la decisión más difícil, escribir la carta en la que renunciaba a ser candidato a las elecciones presidenciales de 2018... Estaba en esta celda, solito... dudando... porque me daba cuenta de que estaba cediendo a lo que deseaban mis adversarios.... impedirme ser candidato... Fue un momento duro... de los más duros... y yo completamente solo aquí... Yo pensaba: Es como estar pariendo con mucho dolor y sin nadie que te tenga la mano... ».

Abre el libro « Cien horas con Fidel » y me dice: « Conocí a Fidel en 1985, exactamente a mediados de julio de 1985... Estaba en La Habana por primera vez participando en la Conferencia Sindical de los Trabajadores de América Latina y del Caribe sobre la Deuda Externa... Yo ya había salido de la CUT, ya no era sindicalista, estaba a tiempo completo de Secretario General del PT y era candidato en las elecciones legislativas del año siguiente... Pero no sólo había sindicalistas en esa Conferencia, Fidel había invitado también a intelectuales, profesores, economistas, y dirigentes políticos... Recuerdo que eran ya como las cinco de la tarde, en el Palacio de Congresos, Fidel presidía, y aquello estaba muy aburrido... Entonces Fidel, que yo no conocía personalmente, me mandó un mensaje preguntando si yo iba a hablar... Le contesté que no, que no estaba previsto... Él entonces casi me dio una orden: « Usted tiene que hablar, y será el último, cerramos con usted... » Pero la CUT no quería de ninguna manera que yo tomase la palabra... Así que yo no sabía qué hacer... A eso de las siete de la tarde, desde la presidencia de la mesa, sorpresivamente, Fidel anuncia que yo tengo la palabra... Casi me vi obligado a tomarla, me levanté, fui a la tribuna... y empecé a hablar... sin traducción... hice un largo discurso y terminé diciendo: « Compañero Fidel, quiero decirles a los amigos y amigas aquí reunidos que los Estados Unidos tratan por todos los medios de convencernos de que son invencibles... Pero Cuba ya los venció, Vietnam ya los venció, Nicaragua ya los venció, y El Salvador también los va a vencer... No debemos tenerles miedo! » Hubo fuertes aplausos. Bueno, termina la jornada, y yo me voy a mi casa que me habían asignado en el Laguito... Y cuando llego... quién me estaba esperando en el saloncito de la casa? Fidel y Raúl! Los dos ahí sentados aguardándome... Fidel empezó a preguntarme dónde yo había aprendido a hablar así... Les conté mi vida... Y así fue como nos hicimos amigos para siempre... »

«Debo decir, añade Lula, que Fidel, siempre fue muy respetuoso, nunca me dio un consejo que no fuera realista... Nunca me pidió que hiciera locuras... Prudente... Moderado... Un sabio... Un genio... ».

Lula le pregunta entonces a Pérez Esquivel, quien preside el Comité internacional en favor del otorgamiento del Premio Nobel de la Paz al expresidente brasileño, cómo avanza el proyecto. Adolfo da detalles del gran movimiento mundial de apoyo a esa candidatura y dice que el Premio se anuncia, en general, a principios de octubre, o sea en menos de un mes...Y que según sus fuentes este año será para un o una latinoamericana. Se le ve optimista.

Lula insiste en que es decisivo el apoyo de la Alta Comisaría para los derechos humanos de la ONU que preside Michelle Bachelet. Dice que esa es la « batalla más importante ». Aunque no lo ve fácil. Nos cuenta una anécdota: « Hace unos años, cuando salí de la Presidencia, ya me habían propuesto para el Premio Nobel de la Paz. Un día, me encontré con la reina consorte de Suecia, Silvia, esposa del rey Carlos XVI Gustavo. Ella es hija de una brasileña, Alice Soares de Toledo, así que hablamos en confianza. Y ella me dijo: « Mientras sigas siendo amigo de Chávez, no creo que puedas avanzar mucho... Aléjate de Chávez y tienes el Premio Nobel de la Paz... » Así son las cosas... »

Le pregunto cómo juzga estos primeros ocho meses de gobierno de Jair Bolsonaro. « Bolsonaro está entregando el país, me contesta. Y estoy convencido de que todo lo que está ocurriendo está piloteado por Petrobras... A causa del super-yacimiento de petróleo off shore Pre-Sal, el mayor del mundo, con reservas fabulosas, de muy alta calidad... descubierto en 2006 en nuestras aguas territoriales... aunque está a gran profundidad, más de seis mil metros, su riqueza es de tal dimensión que justifica todo... Hasta puedo afirmar que la reactivación de la IVa Flota, por Washington, que patrulla a lo largo de las costas atlánticas de América del Sur, se decidió cuando se descubrió el yacimiento Pre-Sal... Por eso, nosotros, con Argentina, Venezuela, Uruguay, Ecuador, Bolivia, etc... creamos el Consejo de Seguridad de Unasur... Es un elemento determinante.

Brasil, prosigue Lula, siempre fue un país dominado por élites voluntariamente sometidas a los Estados Unidos... Sólo cuando nosotros llegamos al poder, en 2003, Brasil empezó a ser protagonista... Entramos al G-20, fundamos los BRICS (con Rusia, India, China y Suráfrica), organizamos -por primera vez en un país emergente- los Juegos Olímpicos, la Copa Mundial de fútbol... Nunca hubo tanta integración regional en América Latina.... Por ejemplo, nuestros intercambios en el seno de Mercosur eran de 15 mil millones de dólares, cuando acabé mis dos mandatos se elevaban a 50 mil millones... Hasta con Argentina, cuando llegué eran de 7 mil millones, cuando terminé de 35 mil millones... Los Estados Unidos no quieren que seamos protagonistas, que tengamos soberanía económica, financiera, política, industrial, y menos aún militar... No quieren, por ejemplo, que Brasil firme acuerdos con Francia sobre los submarinos nucleares... Nosotros habíamos avanzado en eso, con el presidente François Hollande, pero con Bolsonaro se derrumbó... Hasta esa miserable declaración, tan espantosamente antifeminista, contra Monique, la esposa del Presidente de Francia Emmanuel Macron, hay que situarla en ese contexto...

El tiempo impartido se termina, hablamos de muchos de sus amigos y amigas que ejercen aún responsabilidades politicas de muy alto nivel en diversos países o en organizaciones internacionales. Nos ruega que les transmitamos a todas y a todos su recuerdo más afectuoso, y agradece su solidaridad.

Insiste en lo siguiente: « Digan que estoy bien, como lo pueden constatar. Estoy consciente de por qué estoy preso. Lo sé muy bien. No ignoro la cantidad de juicios que hay contra mí. No creo que ellos me liberen. Si el Tribunal Supremo me declara inocente, ya hay otros juicios en marcha contra mí para que nunca salga de aquí. No me quieren libre para no correr ningún riesgo... Eso no me da miedo... Yo estoy preparado para tener paciencia... Y dentro de lo que cabe, tengo suerte... hace cien años, ya me habrían ahorcado, o fusilado, o descuartizado... para hacer olvidar cualquier momento de rebeldía... Yo tengo conciencia de mi rol...No voy a abdicar... Conozco mi responsabilidad ante el pueblo brasileño... Estoy preso, pero no me quejo, me siento más libre que millones de brasileños que no comen, no trabajan, no tienen vivienda... parece que están libres pero están presos de su condición social, de la que no pueden salir...

Prefiero estar aquí siendo inocente, que fuera siendo culpable... A todos los que creen en mi inocencia, les digo: No me defiendan sólo con fe ciega... Léanse las revelaciones de « Intercept ». Ahí está todo, argumentado, probado, demostrado. Defiéndanme con argumentos... Elaboren una narrativa, un relato... Quien no elabora una narrativa, en el mundo de hoy, pierde la guerra.

Estoy convencido de que los jueces y los procuradores que montaron la manipulación para encarcelarme no duermen con la tranquilidad que tengo yo. Son ellos los no tienen la conciencia tranquila. Yo soy inocente. Pero no me quedo de brazos cruzados. Lo que vale es la lucha».

Curitiba, 12 de septiembre 2019



jueves, 13 de junio de 2019

EL DERRUMBE DE LA OPERACIÓN LAVA-JATO Y LAS REVELACIONES DEL ESTADO DE EXCEPCIÓN



13/06/2019

Introducción

En el influyente poema latino de Lucrecio, reza un pasaje, Eripitur persona, manet res. Desaparece la persona (el personaje, la máscara), queda la cosa (lo real, la verdad). Una estudiosa traducción nos propone: Cae la máscara, allí de su rostro. En suma, una frase impecable que permite otorgarle su pleno sentido al derrumbe actual de la operación Lava-Jato. Su encantamiento fetichista ha sido resquebrajado. La relevancia del acontecimiento desborda las propias fronteras, y tocan las entrañas del imperialismo.

Tras las victorias de los gobiernos progresistas sobre las democracias “gobernables”, “controladas”, impuestas a nivel continental por EEUU, los gobiernos de Obama y Trump, reaccionaron con extraordinaria fuerza a las relaciones de la región con las potencias de China y Rusia. “El hemisferio occidental es nuestra región”, exclamó Mike Pompeo (Feb/2019). 

Los golpes de Estado “de nuevo tipo”, organizados por el imperialismo y las oligarquías latinoamericanas han sido constituidos en gran medida apelando a los principios del “Estado de Derecho”, a la “democracia”, y se han vinculado al uso político de los poderes de Justicia (Lawfare). Enormes cruzadas contra la corrupción y el aseguramiento o salvaguardia del “Estado de Derecho”, han sido de las principales formas encontradas por las clases dominantes locales y el imperialismo, para frustrar a los gobiernos ajenos a sus intereses. A poco más de tres meses del Golpe, Michel Temer, en su participación en la 71ª Asamblea General de la ONU (SEPT/2016), señaló que el proceso de destitución de Dilma Rousseff respetó “el inquebrantable compromiso con la democracia”, y señaló que Brasil “dio al mundo un ejemplo de que no puede haber democracia sin Estado de derecho”. Los casos se presentan no sólo en Brasil, sino en Honduras, Paraguay, Argentina, Ecuador, entre otros.

En el marco de la VIII Cumbre de las Américas, cuyo lema fue “Gobernabilidad Democrática Frente a la Corrupción” (ABR/2018), contestando al discurso revestido de “valores democráticos” del vicepresidente de EEUU., Mike Pence, el canciller cubano Bruno Rodríguez expresó: “se utiliza la lucha contra la corrupción como un arma política; los fiscales y jueces actúan como ´partidos políticos´ y se impide a los electores votar por candidatos con fuerte apoyo popular […] Hoy existe el peligro del retorno al uso de la fuerza, la imposición indiscriminada de medidas coercitivas unilaterales y de golpes militares”.

Dentro de este cuadro, la región ha venido experimentando el salto cuántico de las condiciones formales de las democracias a los Estados de excepción, bajo los cuales, se profundizan los procesos de criminalización de los movimientos de lucha social, y de militarización de nuestras sociedades.

Posterior a la elección brasileña de octubre de 2018, en el marco de lo que denominamos Estado de excepción con competencia electoral, señalamos: 

“En el país más grande de América Latina, se registra una extraordinaria ofensiva del imperialismo estadounidense hasta doblegar sus principales instituciones y centros de poder político. Desde 2014 puede rastrearse la operación Lava Jato, una espectacular operación de investigación judicial que manipuló la Justicia como estrategia política para demoler la legitimidad de los gobiernos del PT, la cual fue comandada por el ex juez Sergio Moro, vinculado a EEUU y actual ministro de Justicia y Seguridad Pública del nuevo gobierno. […] La fuerza electoral de la extrema derecha reside en el Estado de Excepción permanente. […]  El Estado de excepción no abolió ni postergó la competencia electoral, no obstante, sí modificó las condiciones y orientó el curso de esta competencia. […] Con el momento de inhabilitamiento del candidato más popular fue sellado un nuevo episodio del Estado de excepción, esta vez, sustentado principalmente en los brazos de los poderes de Justicia. Una vez más, eran mancilladas las condiciones de la democracia en Brasil […] Tras los resultados conocidos y la incorporación de Sergio Moro al equipo del gobierno Bolsonaro, terminaba por caer el velo que opacaba los procesos de judicialización política y Derecho de excepción controlados desde Washington.”

1. El derrumbe de la Lava-Jato y las revelaciones del Estado de Excepción

Ahora bien, con las divulgaciones de los intercambios de mensajes de texto a través de la aplicación rusa Telegram, entre el ex juez Sergio Moro, el Jefe del Grupo de Trabajo de la operación Lava-Jato, Deltan Dallagnol, y distintos procuradores y promotores de dicha Operación, las cuales fueron hechas por el portal The Intercept Brasil, queda evidenciada la naturaleza política de la Operación Lava-Jato como parte fundamental del Estado de Excepción. Los intercambios expresan la esencia inconstitucional de la Operación, su deliberado carácter de conspiración en contra del gobierno Dilma y las bases formales de la democracia brasileña, y reflejan la absoluta ilegalidad del campo de acción del ex juez Sergio Moro y su contubernio con los procuradores y promotores de la Operación, que entre otras cosas, impidieron la candidatura de Lula, llevándolo a la prisión. En resumen, reflejan una operación que participa del golpe contra Dilma, el ascenso del gobierno Temer, el encarcelamiento de Lula, y la elección de Jair Bolsonaro. 

a)  Colusión y corrosión de la Justicia

En la Parte 4 (https://theintercept.com/2019/06/09/chat-moro-deltan-telegram-lava-jato/) de los mensajes divulgados el domingo 9 de junio, se pone de manifiesto el verdadero campo de acción a todas luces ilegal que lleva a cabo el ex juez Sergio Moro. La noche del 12 de junio se han agregado nuevas conversaciones que fortalecen la ilegalidad del papel del ex juez Sergio Moro. En las conversaciones reveladas, se pone de relieve el modo en que el ex juez Moro realiza una especie de funciones de una “jerarquía superior” sobre los propios procuradores y la policía Federal. Es decir, un Juez que actúa más allá de la independencia de sus funciones constitucionales, del principio de imparcialidad, “sugiriendo al procurador cambiar el orden de las fases de la Lava Jato”, asesorando líneas de acción, “reclamando agilidad en nuevas operaciones”, auxiliando en “consejos estratégicos y pistas informales de investigación”, “criticando y sugiriendo recursos al Ministerio Público”, etc. En una palabra, un Juez olímpicamente transfigurado en la parte acusatoria. Los mensajes develados dan luz de las verdaderas prácticas de conspiración y colusión entre los distintos órganos de Justicia y en los que Sergio Moro asume el papel de verdadero Jefe de la Operación. La ilegalidad de la simbiosis entre Juez-Procurador en la persona de Sergio Moro, basta para obtener la nulidad de los procesos involucrados en la acciones de esta escandalosa conspiración. 

El mismo domingo 9 de junio, el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Marco Aurelio Mello señaló: “La equidistancia de la Justicia, que tiene que ser absoluta, fue puesta en duda por el ex juez Sergio Moro y el procurador Deltan Dallagnol”. Así también, otro ministro del STF, Gilmar Mendes, el día 11 expresó: “Un juez no puede dirigir a un procurador”.        

Para la jurista Carol Proner, profesora de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), el comportamiento del ex juez, Sérgio Moro, es “completamente ilegal”. Y señala: “El juez, en los pasajes que fueron revelados, simplemente orienta al procurador Deltan Dallagnol de cómo debe ser el trabajo del Ministerio Público, entonces, conduce las investigaciones, auxiliando la acusación... Eso es completamente ilegal... No es sólo el caso del ex presidente Lula que está comprometido con esas revelaciones, sino todo y cualquier proceso de la operación Lava Jato ante esta confusión de funciones entre acusación y juicio…”.

b)   Dudas sobre la solidez de las pruebas

En la Parte 3 (https://theintercept.com/2019/06/09/dallagnol-duvidas-triplex-lula-telegram-petrobras/), se aprecia con claridad las dudas que el coordinador del Grupo de Trabajo de la Lava Jato, Deltan Dallagnol, albergaba a cuatro días (Sept/2016) de que presentara la denuncia sobre el ex presidente Lula para conducirlo a la prisión e impedir con ello su candidatura a la presidencia. Los constreñimientos de Dallagnol sobre “la solidez de la historia” que llevaría al entonces juez Sergio Moro, para que éste lograra sentenciar a Lula, giraban en torno al “punto central de la acusación”, esto es, el supuesto de “que Lula había recibido de regalo un apartamento triplex en la playa de Guarujá luego de favorecer a la contratista OAS en contratos con Petrobras”. Dallagnol escribe a un grupo de 13 procuradores con quien dialoga: “Hablarán que estamos acusando con base en noticias de periódico e indicios frágiles... entonces es un ítem que es bueno que esté bien amarrado. En este punto, hasta ahora tengo preocupación de la conexión entre la petrobras y el enriquecimiento, y después de que me hablaron estoy con preocupación de la historia del apartamento... Son puntos en los que tenemos que tener las respuestas ajustadas y en la punta de la lengua.”

Un elemento que subraya The Intercept es la necesidad de los procuradores de mostrar “la conexión con Petrobras y el enriquecimiento” para que Lula pudiese ser juzgado en Curitiba, es decir, con el exjuez Sergio Moro, quien fungía como Juez Federal de la 13.ª Vara Criminal Federal de Curitiba.

c)    El silencio para Lula

En la parte 2 (https://theintercept.com/2019/06/09/procuradores-tramaram-impedir-entrevista-lula/) se muestra la indignación de los procuradores cuando fueron informados de la autorización del STF de la entrevista a Lula por parte de la periodista Mônica Bergamo del diario Folha de S. Paulo, esto es, en pleno calendario de la contienda presidencial. Los mensajes reflejan la trama para bloquear la realización de la entrevista, ya que al decir de los procuradores ésta “puede elegir a Haddad”. Así, un procurador señala “que la Policía Federal maniobrase para que la entrevista fuera hecha después de las elecciones, ya que no había indicación explícita de la fecha en que debería ocurrir. De esa forma, sería posible evitar la entrevista sin incumplir la decisión”. Como se sabe, la entrevista fue suspendida por el ministro del STF, Luiz Fux, mediante un recurso del Partido Novo. Los mensajes secretos de Telegram, muestran la celebración de los procuradores: “Debemos agradecer a nuestra PGR: Partido Novo”.

d)   Conversación del procurador con el ministro del STF

El día 12 de junio, The Intercept revela una nueva conversación en un grupo de procuradores (ABR/2016). En ella, Deltan Dallagnol dice al grupo “haber conversado una vez más con Fux, hoy, reservado, es claro”. Y señala: “dice que contamos con él para lo que necesitemos”. Y en dicha conversación del grupo, el entonces Juez, Sergio Moro, respondió: “Excelente, en Fux confiamos”.  Importante es señalar que Fux fue el ministro del STF que prohibió la entrevista a Lula en la campaña electoral, y en enero de este año, a pedido de Flavio Bolsonaro, concedió la suspensión a la investigación instaurada por el Ministerio Público de RJ que investigaba los movimientos financieros de Fabricio Queiroz, ex asesor del senador Flavio Bolsonaro. Vale recordar que el mes de mayo fue autorizado el levantamiento del secreto bancario del hijo de Bolsonaro y de su ex asesor para su investigación.

Así también, llama la atención otro comentario de Dallagnol: “El ministro Fux dice casi espontáneamente que Teori Zavascki hizo caída de brazo con Moro y se quemó, y que el tono de la respuesta de Moro fue óptimo”. Ello en referencia a la reprensión del magistrado Teori a Moro hecha por los instrumentos de Dilma Rousseff. Teori Zavascki, quien dirigía las investigaciones en el Tribunal Supremo brasileño en el caso Petrobras, muere en enero de 2017 en un accidente de avión, en un vuelo privado.

Mientras escribimos este trabajo, recibimos un nuevo cable de prensa en el que se comunica la noche del 12 de junio la publicación en el portal The Intercept de nuevas conversaciones entre Moro y Dallagnol (Parte 5, https://theintercept.com/2019/06/12/chat-sergio-moro-deltan-dallagnol-lavajato/). Aquí se habla de un cierto papel de “los americanos” para continuar con la operación Lava-Jato. En esta conversación de Moro con Dallagnol (31/AGO/2016), el Juez reclama a éste que ha pasado “mucho tiempo sin Operación”, a lo que el propio Dallagnol le responde que hay algunos “problemas”, pero que la Operación  “depende de la Articulación con los americanos”, no obstante que “están programados para denunciar el día 14”.

El problema para los conspiradores es que de acuerdo con The Intercept, la información resguardada por el portal y su equipo de periodistas, conforma un volumen de 1800 páginas. Y solo una muy pequeña parte ha sido difundida. Muchísima información falta por salir a la luz. Muy posiblemente se nos muestren conversaciones de Moro con otros ministros del STJ, STF, o quizá con funcionarios del gobierno de Estados Unidos.

2.    Estado de excepción y bloque en el poder

La crisis económica brasileña, acentuó las contradicciones de clase y agravó el equilibrio inestable de fuerzas que sustentaron a los gobiernos del PT. La crisis política abierta desde 2013-2014 desembocó en el Golpe de 2016, el cual implicó una mudanza de lo político-estatal (Estado de excepción) girando en torno a una radical reestructuración en la reproducción del capital con un marcado énfasis en el desmantelamiento del Estado social (neodesarrollista).

El marco de las elecciones de octubre de 2018 fue constituido por el golpe de Estado de 2016 y la instauración del Estado de excepción permanente que le ha sucedido. Es el cuadro de crisis terminal del orden político pos-dictadura, de las bases de democracia liberal y condiciones de participación y representación política formales, en un entorno de corrosión de las instituciones estatales (Ejecutivo, Legislativo, Judicial).

El bloque de las clases dominantes en Brasil cerró filas en la elección del gobierno Bolsonaro: El poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Fuerzas Armadas, medios de comunicación, iglesias, todos ellos asociados con las fracciones hegemónicas (locales y extranjeras) y al imperialismo estadounidense, construyeron un pacto de dominación de clase sustentando la inhabilitación política de Lula y abrazando la elección del gobierno Bolsonaro.

3. Realineamiento del gobierno Bolsonaro al imperialismo estadounidense

Distintos estudios no se cansan de señalar que el principal problema de la Lava Jato se encuentra en el Departamento de Justicia de EEUU. El realineamiento pleno del gobierno Bolsonaro al trumpismo imperialista es evidente. Con Bolsonaro, el imperialismo hace del Brasil una conquista geoestratégica, iniciada desde el proceso de defenestración del gobierno Dilma.

El apoyo del eje Trump-Pompeo-Mattis-Bannon en la elección del gobierno Bolsonaro no ha sido ningún secreto. Los intereses expansionistas del imperialismo en Brasil han comenzado a manifestarse en forma. Bolsonaro ha declarado que quiere “explotar” la Amazonia junto a EEUU. Paulo Guedes, muy recientemente ha vuelto a manifestarse por entregar el Banco do Brasil al Bank of America. La venta de Embraer a Boeing y la entrega de la base militar de Alcántara a los intereses de EEUU, reflejan la estrategia de conquista de Brasil por el imperialismo. Los cuestionamientos de S. Bannon al gobierno Bolsonaro en el sentido de que Brasil “necesita reducir su co-dependencia de China”, y los intereses de EEUU clavados en Petrobras, en las riquezas del Pre-sal, expresan un realineamiento que EEUU no lograba conseguir en Brasil bajo la política exterior de los gobiernos del PT, y que, en suma, bajo el Departamento de Justicia de EEUU, la operación Lava-Jato, y lo que se ha denominado como “Imperialismo jurídico”, han profundizado la capacidad de penetración de los intereses económicos y políticos de EEUU.

4. El contexto de la pulverización de la Lava-Jato: contradicciones, inestabilidad y crisis política  

Hemos insistido en los nuevos elementos que se inscriben en esta etapa del gobierno Bolsonaro. Uno de los principales reside en el agravamiento de las contradicciones de clase en el seno del bloque en el poder, así como en un proceso de fortalecimiento de la movilización obrera, social y popular. Las publicaciones en The Intercept, se inscriben en un contexto de fuerte movilización social y del estado de agudización de la crisis política derivada de intensas contradicciones en el seno de las clases dominantes, con impactos en los poderes y aparatos del Estado, lo que intensifica el marco de inestabilidad y crisis política. Tan solo mayo/2019, condensa esta intensidad de contradicciones y luchas que se despliegan en los distintos campos de la vida social, económica y política en Brasil. A modo de síntesis señalamos los procesos más relevantes en este período.

La acentuación de la disputa por la hegemonía y la tutela del Ejecutivo entre la llamada “ala militar” del gobierno frente a los bolsonarianos neofascistas. El “tsunami” (15M) del movimiento de estudiantes, profesores y trabajadores de la Educación que tomaron las calles de todo el país en protestas por los recortes y la privatización de la Universidad Pública. Las graves amenazas a la familia Bolsonaro respecto a la investigación sobre Flavio Bolsonaro y F. Queiroz y el levantamiento de su secreto bancario y de sus movimientos financieros. La postración de Bolsonaro a intereses específicos del capital y de EEUU, que lo incapacita para reproducir la hegemonía y lo convierte en factor de crisis política al interior de las propias clases dominantes. La profundización de los cortocircuitos del Legislativo y del STF con el Ejecutivo. La agudización de las divisiones intestinas entre las clases dominantes que marcaron el aislamiento de Bolsonaro. La aproximación del Ejecutivo a las condiciones de un impeachment que puede poner fin a su gobierno. La ofensiva neofascista del Ejecutivo con la divulgación masiva de textos en redes sociales de cariz fascista (“Brasil ingobernable”) y la convocatoria a la manifestación del 26M, en las que se atacó al Legislativo, al STF (y a sus máximos representantes) y a los partidos políticos del llamado “centro democrático”, al tiempo que se promovía una salida golpista contra el orden institucional (en crisis) y “la vieja política”. Las exitosas manifestaciones del 24M en el nordeste brasileño en repudio a la visita de Bolsonaro al estado de Pernambuco y su capital Recife.

La nueva manifestación del movimiento en defensa de la Educación (el 30M) en la que destacó la fuerza del movimiento estudiantil en la lucha contra el neoliberalismo extremo (privatizaciones, Reforma Previsional, devastación ambiental) del proyecto Bolsonaro-Guedes. Con las manifestaciones neofascistas del 26M se acentuaron las tensiones entre el Congreso, el “centro democrático” y el STF con el poder Ejecutivo. Fueron intensificadas las contradicciones en el interior de los aparatos y poderes estatales. Ante ello, el gobierno Bolsonaro, amparado en su expresión de fuerza reflejada en la manifestación del 26M, promovió una reunión (28/Mayo) con los representantes del poder Legislativo (Cámara de Diputados y Senado) y del STF, con miras a los acuerdos para establecer una especie de Pacto de gobernabilidad, un “Pacto de entendimiento y de metas” con el objeto de aprobar las reformas económicas, fundamentalmente la Reforma Previsional, la “madre de todas las reformas” del gobierno Bolsonaro. Por parte del Ejecutivo, queda claro el objetivo del Pacto: buscar la subordinación de los poderes del Estado. Previsto el día 10 de junio para su firma entre los tres poderes, el calendario ha sido diferido, sin mencionarse una nueva fecha.

Es en este cuadro de contradicciones, inestabilidad y crisis política, que se inscribe la divulgación de las conversaciones de diferentes agentes y órganos de Justicia que ha evidenciado la parcialidad y el carácter político de la Operación Lava Jato.

A la convocatoria del movimiento obrero y popular a la participación en la Huelga General programada para el jueves 14 de junio cuya principal bandera se levanta en contra de la Reforma Previsional, las fuerzas populares han añadido otras dos demandas: la defensa de la Educación Pública y de la Soberanía.

Defender la soberanía es un paso fundamental en la lucha por la democracia y nuestra capacidad de autodeterminación. En los tiempos del capitalismo actual, implica la lucha contra la dependencia y las regresivas modalidades de neocolonialismo. Al mismo tiempo, supone la necesaria puesta en acción contra la violencia y estrategias de un imperialismo estadounidense (en declive).       




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