Dueños del país XIV
6. 05. 2021
Por: Francisco Durand
El término “candidata de los ricos” lo acuñó el
finado Alan García en las elecciones del 2006 cuando competía con Lourdes
Flores, la lideresa del PPC. Flores viajaba en la flota de aviones del grupo
Romero (ATSA), aceptando poner como candidato a la vicepresidencia a Arturo
Woodman. La colocación en la plancha del hombre de confianza de Dionisio Romero
Seminario, considerado por décadas “el empresario más poderoso del Perú”, le
mereció el acertado calificativo.
En las
siguientes elecciones, los ricos encontraron a otra candidata femenina, Keiko
Fujimori (KF), más popular, y que al menos, a diferencia de la desdichada
Lourdes, siempre ha pasado a la segunda vuelta. Esta calificación vale para las
tres últimas elecciones, y se hace más importante en el 2021, dada la
polarización existente. A mayor susto, mayor plata hacia la candidata pro
sistema.
El dinero
que ha recibido KF es enorme. Se trata de millonarias donaciones directas,
declaradas y no declaradas, y también aportes indirectos, vía campañas contra
el candidato percibido como amenaza para el modelo económico concentrador de
riqueza.
Estas
campañas se hicieron el 2011 contra Humala y se hacen hoy con renovados bríos
contra Castillo. Son campañas motivadas por el temor: se asustan entre los
ricos y propagan en paralelo una política del miedo con el fantasma de
Venezuela o la tesis de la expropiación extrema, “hasta de mis terrenitos”,
como alguien ha declarado recientemente.
También se
está preparando el clima para un posible gobierno cívico-militar, o un golpe de
Estado. La campaña dirigida por los Miro Quesada, del grupo El Comercio-Correo,
y seguida por todos los otros canales, además de las campañas subliminales de
avisos luminosos y redes sociales en curso, no tiene precedentes en tiempos
modernos. Quieren ser los electores y creen tener derecho a ello.
Pues bien,
en las elecciones del 2011 (Humala versus Keiko), el dinero declarado y no
declarado de los bolsillos profundos fue descomunal. Veamos las cifras elección
a elección.
El 2011 KF
recibió $ 9,505,000 de aportes no declarados. De ese total, $ 8,255,000 fueron
donaciones directas empresario-candidato, bajo la mesa y en efectivo,
facilitando la corrupción al abrir la posibilidad de usos privados. Ese dinero,
hasta donde se sabe del caso Romero (Alicorp, Credicorp), salió de las cuentas
de las empresas de los grupos de poder económico peruanos, no de sus bolsillos,
de modo que ni siquiera afectó su fortuna personal (aunque si su reputación, lo
han defenestrado de la dirección de Credicorp y Alicorp).
Dentro de
este grupo de grandes donantes de dinero oculto tenemos a los jefes de la nueva
oligarquía: Romero Paoletti del grupo Romero, Graña Miró Quesada del grupo G y
M y de El Comercio-Correo, Ramssus Echecopar de Sudamericana de Fibras,
Benavides Ganoza del grupo minero Buenaventura, Rodríguez Rodríguez del grupo
Gloria, acompañados de Jorge Barata, el corruptor gerente de Odebrecht.
Algunos
super grupos dirigidos por multimillonarios de la lista Forbes, sin embargo, no
se meten en estas lides, al menos no directamente: Rodríguez Pastor
(Intercorp), Belmont (Belcorp) y los Brescia (Breca, BBVA). Es otro su juego,
más silencioso.
El resto de
donaciones o fondos de campaña, un total de $1,250,00, salió de un aquelarre
coordinado por Ricardo Briceño, el entonces presidente de la CONFIEP (hoy en
problemas judiciales), donde participaron un selecto grupo de millonarios que
armaron una bolsa para organizar y financiar una campaña paralela de “defensa
de la empresa privada” y el modelo económico para defender el exitoso modelo
que, según dicen, había creado el Milagro Peruano.
Las
donaciones declaradas/legales de los mayores donantes alcanzan la cifra de
$3,605,109. Aquí destacan otros dos grandes grupos de poder: José
Chlimper (jefe de Agrokasa), autor de la infame “Ley Chlimper” para subsidiar a
los grandes agroexportadores, y los hermanos Wong Lu, ex dueños de la cadena de
supermercado Wong, con inversiones diversificadas, incluyendo el canal digital
Willax, de evidente sesgo ultraconservador, practicante asiduo del fake news.
El resto de las principales donaciones se pueden ver a continuación:
El 2016, las
cifras son menores por alcanzar la segunda vuelta un candidato salido de Wall
Street, Pedro Pablo Kuczynski, compitiendo con KF, ahora en calidad de
candidata semi-preferida de los ricos. Los grandes donantes se dividieron o
aportaron a las dos candidaturas (su privilegio, que les genera enorme ventaja
política y doble influencia, en el Ejecutivo y el Legislativo, y a través de
ellos en el Judicial).
Los grandes
aportes no declarados del 2016 (los detectados, en tanto debe haber varios
otros no detectados) fueron de $1,925,000, saliendo otra vez de bolsillos
conocidos en la elección anterior: Familia Romero, Rassmus Echecopar y Jorge
Peñaranda. Peñaranda ha sido acusado por recibir coimas de Odebrecht.
De lo
declarado, un total de $2,669,809, destacan nuevamente las donaciones de los
hermanos Wong Lu, Juan Francisco Raffo Novelli (jefe del grupo
inmobiliario-minero Los Portales), y Madeleine Osterling Letts, heredera de una
parte de fortuna de Roberto Letts Colmenares (minera Volcan, cuyo dueño murió
soltero), conocida fujimorista.
Son cifras
fuertes y solo Dios sabe cómo se han usado, con excepción del fiscal José
Domingo Pérez, el ángel vengador que lucha por su sobrevivencia, uno de los
pocos que se ha atrevido a investigar y armar expedientes de los dueños del
país y la CONFIEP. La tesis del fiscal Pérez es que KF ha dirigido junto con su
partido una mega operación de lavado de dinero, de varias fuentes, incluyendo
las informales y las ilegales.
En la
elección 2021, en la cual KF pasa nuevamente a segunda vuelta, compitiendo con
el maestro y rondero Pedro Castillo (con nuevas reglas de gasto electoral, en
plena pandemia, y con más susto de los ricos que el 2011), tenemos a la fecha
pocos datos. No obstante, a partir de la segunda vuelta han aparecido
importantes indicios de grandes gastos que deben ser financiados de alguna
manera.
En la
búsqueda nos encontramos de nuevo con la figura del cuestionado Secretario
General de Fuerza Popular el 2016, Joaquín Ramírez (Universidad Alas Peruanas y
diversos negocios inmobiliarios, investigado por la DEA por vínculos con el
narcotráfico y la Fiscalía por lavado de dinero), conocido por aceptar
donaciones “de donde vinieran”, incluyendo las propias.
Los datos de
la Primera Entrega firmada por Karina Beteta, mujer de entera confianza de KF,
indica lo siguiente: al 19 de marzo se había gastado S/. 87,068, suma
irrisoria.
Estas cifras ciertamente se van a incrementar exponencialmente en la segunda
vuelta. El primer reporte de financiamiento privado de campaña de Fuerza
Popular es modestísimo: S/ 48,298.52, que salen de 31 personas, 15 de sus
actuales congresistas. Además, figura en la lista Alejandro Saldarriaga León,
con cinco aportes que suman S/ 5,500. Saldarriaga León aparece como gerente en
la Empresa de Transporte Saldarriaga S.R.L. y en Alsale consultores, asesores,
constructora, inmobiliaria y servicios generales.
Por otro
lado, según informa El Comercio, entre otros financistas figuran dos personas
vinculadas a empresas del investigado Joaquín Ramírez. César Díaz Gamarra,
quien en el 2018 aparece como apoderado en Universidad Juan Pablo II. Este
personaje está relacionado a Joaquín Ramírez Gamarra, quien aporta S/ 17,974.78
en especie por el préstamo de la camioneta de placa ATH890. Holger Cueva
Gamarra, quien en el año 2004 aparece como gerente general de la empresa Lima
ingeniería y Construcción S.A.C., fundada por Joaquín Ramírez Gamarra, es
reportado como el chofer del vehículo cedido por César Díaz Gamarra. El monto
que se le asigna es de S/ 1,280.00
Dos tipos de
gastos fuertes no contabilizados relacionados a la campaña electoral destacan.
El indirecto más importante es el gasto publicitario de imponentes carteles
luminosos con propaganda anticomunista. Los carteles son evidentemente un
instrumento de la campaña, aunque no aparezca la foto de KF ni el logo de su partido.
Apuntan a defender su candidatura atacando al candidato opositor y apelando al
anticomunismo tipo Guerra Fría.
La empresa
Punto Visual (fundada en 1996, que al parecer es controlado por el Grupo
Maldonado) es la encargada de esta tarea propagandística de política del
miedo.
Los 10 (o
más) super paneles luminosos colocados en zonas estratégicas de Lima cuestan en
promedio $10,000 mensuales por concepto de alquiler. Hagamos un cálculo:
los letreros van a estar 2 meses, lo que hace un total (sólo por este rubro, es
decir sin contar el costo de diseño creativo y si solo se limitan a 10), de
$200,000 ¿Se trata de una donación de Punto Visual? ¿O es una operación de
gasto indirecto de bolsillos profundos que han pagado a la firma? Este es uno
de los misterios financieros de la campaña 2021 y la ONPE tiene la obligación
de investigarla para prevenir delitos electorales.
El otro
concepto de gasto muy fuerte son los pagos a especialistas internacionales de
manejo mediático. Jaime Durán Barba, ecuatoriano experto en campañas
electorales (asesor de imagen del presidente electo Lasso en la segunda vuelta)
es considerado uno de los jales más importantes y costosos de KF. Si se
confirma la sospecha de ser el asesor principal, en sumas que pueden estimarse
en varios cientos de miles de dólares, tenemos otro mega gasto que se debería
reportar. Durán Barba ya ha realizado declaraciones como experto mediático en
La República.
De modo que
KF, tanto ayer como hoy, tiene mucho que gastar, mucho apoyo entre los ricos
(sean formales, informales y quizás hasta delictivos), y también, mucho que
explicar sobre quiénes y cómo han contribuido directa e indirectamente a sus
costosas campañas en tres elecciones consecutivas.
El 2011-2016
recibió un total de $10,430,000 debajo de la mesa. y el 2021 puede ser más
debido a la mayor polarización Lima/provincias, pobres/ricos existente. Si KF
gana, usará el poder de la presidencia para cerrar los casos y recolocar a la
mafia judicial en el poder, liquidando el equipo Lava Jato, que ha sido el
primero en investigar el poder de los ricos, y toda la clase política que
colaboró con ellos, y los sobornos que pagaron.
Es decir, va
a agudizar el curso degenerativo de la institucionalidad judicial. Aquí no hay
una defensa de la propiedad privada sino de los sobornos de alto nivel y los
pagos bajo la mesa.
Si KF
pierde, el lavado de dinero y los mega sobornos de los ricos constructores será
su principal punto vulnerable si es que el equipo especial Lava Jato puede
finalmente cerrar los casos con una probable condena a KF, su partido y los
grandes empresarios del Club de la Construcción.
Ser la
candidata de los ricos es tanto una oportunidad de comodidades como una
garantía para tener más donaciones que el resto de candidatos y hasta de
alguien más. También un problema. Lo fue para Lourdes Flores, por abrirle un
flanco que aprovechó el astuto García el 2006. Lo ha sido para KF desde el 2011
al recibir dinero bajo la mesa de múltiples fuentes, generando el consabido
escándalo y hasta su ignominiosa prisión preventiva. Es el precio que se paga
por agraciarse con los dueños del país y querer llegar a la presidencia como
sea y para servir a sus fuentes.
Fuente: http://otramirada.pe/due%C3%B1os-del-pa%C3%ADs-xiv-la-candidata-de-los-ricos