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martes, 7 de febrero de 2017

PODEMOS SE DESINFLA Y SE RESQUEBRAJA




Podemos ya liquidó la ilusión de masas que representaba. De todos modos la ilusión es volátil y efímera. Más importantes son los intereses. Pero los intereses sin conciencia de clase no se sostienen. Así y todo  los intereses que representa Podemos no son claros, son fragmentarios y abstractos. Siguen recurriendo a la sociología vulgar, siguen señalando a las élites como los principales enemigos, y enfrente el pueblo. Pero el pueblo no es una masa homogénea y las élites no constituyen una clase social. Siguen encubriendo bajo el manto de la democracia los intereses nacionalistas de la burguesía catalana. Los intereses de Podemos se han ido convirtiendo en los intereses territoriales de los líderes regionales de dicha formación. No hay unidad ideológica porque Podemos  carece de ideología.

Podemos truncó las posibilidades de una IU fuerte. Pero fue más lejos aún, ayudado por Garzón, ha representado la liquidación de IU. Con ello ha acabado con el núcleo ideológico de IU, esto es, el marxismo. De ahí que la contradicción entre propiedad pública y propiedad privada, entre capitalismo y socialismo, haya dejado de ser la guía de la izquierda radical. A Podemos se han subido oportunistas y liquidacionistas, sectarios y extremistas de todo tipo, y han enfermado el corazón puro de la formación morada. Podemos no es lo viejo ni lo nuevo, puesto que la contradicción entre lo viejo y lo nuevo en política no era ni es una contradicción real. Tampoco han representado ninguna revolución democrática tal como anunciaron Colau e Iglesias. Podemos es un movimiento de masas que no ha terminado de consolidarse ni se consolidará.

Pablo Iglesias sigue dirigiéndose a la gente como al principio: les habla enfadado y con agresividad. Y sigue poniendo sus ojos en las capas más desfavorecidas de la población: los desahuciados y los parados de larga duración. Anuncia que habla para las mayorías sociales, pero solo lo hace para las minorías más necesitadas y desfavorecidas. Y estas minorías son más fáciles de convencer y son más manipulables. También son minorías que abrazan con facilidad las consignas reaccionarias. El ejemplo es la victoria de Trump. “Populismo” es una palabra insuficiente para explicar el caso de Podemos y el caso de la victoria de Trump. Lo único cierto de toda clase de populismo es que se habla al corazón y no a la mente. También lo hacen los líderes religiosos.
 
Podemos no es uno sino muchos. Podemos carece de unidad ideológica. Podemos carece de experiencia política. Podemos ha querido ir muy rápido. Podemos carece de intereses claros. Podemos carece de conciencia de clase. Podemos carece de vanguardia o sus dirigentes no representan una vanguardia. Podemos depende de que las cosas en España vayan mal. Podemos no representa una conciencia serena e imperturbable. Podemos no representa el futuro. Podemos ha liquidado la ilusión de masas del 15 M. Podemos se desinfla. Podemos se resquebraja.  



viernes, 24 de junio de 2016

PODEMOS Y LOS PREJUICIOS DE LA IZQUIERDA





jueves, 23 de junio de 2016

1. Hablar al margen de la experiencia del socialismo real. No tener en cuentas las lecciones del socialismo soviético. Hablar como si no hubiera historia, como si las cosas de hoy fueran como las de ayer, y apoyarse para ello en las nuevas generaciones que no vivieron esa época. No aceptar que se puede ser de izquierda pero reaccionario y fascista. No aceptar que Podemos representa el socialismo reaccionario.  No ver que Podemos juega con la ambigüedad y cambia de color según le cuadre: hoy me declaro populista y mañana socialdemócrata. Legitimar la mentira y la falsedad si tiene el cuño de izquierda.  Obnubilarse con el concepto de izquierda. No reconocer abiertamente que Stalin y la banda de los cuatros, por ejemplo, eran de izquierda pero fascistas.

2. Presentar a Mariano Rajoy como la encarnación del mal, el mal por antonomasia, el mal absoluto. Y le voto a Podemos con tal de que Rajoy desaparezca del mapa político. Creer que es la política económica la esencia de nuestros males y no el sistema económico. De ahí que se acepte como natural los grandes sueldos de los grandes capitalistas, entre los que deben incluirse, por ejemplo, a Messi y Ronaldo,  y cuestionar los sueldos de los políticos.

3. Creer que cuando se produce un movimiento social como el que representa Unidos-Podemos hay que perder la libertad de pensamiento. Dejar de ser autocrítico y dejarnos llevar por el movimiento político populista como si fuera a una avalancha a la que nadie de izquierda puede oponerse; porque si no, sería visto con malos ojos y aparecería alineado con la derecha. No ser valientes e independientes como pensadores. No criticar a los oportunistas y arribistas que se han subido al carro “exitoso” de Podemos.

4. Dejar de lado los más mínimos principios y dentro del mismo movimiento que cada cual tire por su lado: que unos digan que el movimiento es de izquierda, que otros digan que es un movimiento social de carácter transversal, que otros hablen de un sujeto abstracto llamado pueblo, que su líder diga que en el 2013 se declaraba comunista porque quería ser un provocador y que ahora se llama socialdemócrata porque aspira a gobernar, que otros hagan del derecho a decidir un asunto clave,…

5. Confundir la legitimidad de las causas sociales, la lucha contra la pobreza, el paro y la desigualdad, con la legitimidad de la fuerza que quiere representarla. Adherirse a la esperanza y no a la teoría. Sobrevalorar el sentimiento y la emoción frente a la conciencia.

6. No criticar lo sustancial del sistema económico capitalista, la explotación del trabajo por el capital y la apropiación de trabajo ajeno por miles de resortes, y centrarse en lo accidental: la corrupción.

7. Transformar la política en la primera realidad y abandonar la concepción marxista que hace de la economía la primera realidad. Enajenar la sociedad civil por medio del Estado.

8. Simplificar la visión del mundo y sustituir, por ejemplo, la concepción marxista de las clases sociales, llena de complejidad y profundidad, por la concepción superficial del populismo: los de arriba y los de abajo.

9. Negarse a reflexionar y a buscar la verdad en los hechos. En Alemania gobierna el CDU desde el año 2005: un partido de derecha liderado por Angela Merkel que aplica la política económica del “neoliberalismo”. Sin embargo, el paro no llega al 5 por cien y su Estado del bienestar es de los mejores de Europa. Puse entre comillas la expresión “neoliberalismo” para indicar que las políticas económicas neoliberales no son iguales en todas las naciones. Igual sucede con el capitalismo. No se puede hablar de las políticas económicas haciendo abstracción de la determinación histórico-nacional. Lo que intento demostrar con el ejemplo de Alemania es que la política económica no representa la quintaesencia de lo que sucede en términos económicos y sociales en un país.

10. Toda crítica que viene de la derecha debe ser negada. La verdad es una cuestión partidista y no una cuestión científica. Desde siempre la derecha afirmó que en la URSS había capitalismo de Estado y la izquierda comunista y marxista lo negó. Sin embargo, lo cierto era que en la URSS había capitalismo de Estado, capitalismo burocrático y socialismo feudal. Era un mundo reaccionario. Del mismo modo toda crítica que hace la derecha a Podemos debe ser negada porque proviene de la derecha.

11. No asumir que además de la política económica son necesarios cambios profundos en la estructura económica para reducir el paro y mejorar el Estado del bienestar, como por ejemplo un potente desarrollo industrial y un aumento de la cuota de participación del país en cuestión  en el mercado mundial, como bien pone de manifiesto el caso alemán.

12. No ver que la conciencia socialista es una manifestación particular de la conciencia social y que esta conciencia social viene desarrollándose desde las sociedades esclavistas, y que no siempre el predominio de los partidos de izquierda asegura el predominio de la conciencia social. Entiendo por conciencia social aquella conciencia que desarrolla, fortalece y preserva los bienes públicos. De manera que en una país como Austria donde ha predominado en la política los partidos de derecha la conciencia social es mucho más poderosa y profunda que en España, donde desde la transición la izquierda ha tenido un peso decisivo en la política.

13. No entender ni asumir que la irrupción de China en el mercado mundial con su potente y acelerado desarrollo económico y sus costes laborales bajos ha sido uno de los causantes de la bajada de los salarios y la merma de las prestaciones sociales en los países de la Unión Europea.

14. No ver que en el programa de Podemos no hay ningún medida que nos haga imaginar que el poder financiero, en especial los poderosos fondos de inversión, vaya a perder su hegemonía en la economía y vaya a dejar de determinar de manera decisiva  la política económica.

15. No querer ver que el aumento del gasto del Estado provocará inevitablemente un aumento de la deuda pública y que, por tanto, el Estado estará aún más bajo el dominio del poder financiero.

16. En tiempos de la transición democrática, en los años setenta y ochenta, el nivel ideológico teórico de la política española era alto. Hoy día, en especial con la irrupción de Podemos, el nivel teórico ideológico ha decaído de manera estrepitosa y la bancarrota ideológica de los marxistas ha sido plena.

17. No ver que la irrupción de Podemos impidió que IU rentabilizara el descontento social y se convirtiera en una fuerza política poderosa. No ver que la alianza de IU con Podemos significa la muerte política de IU  y la sepultura del marxismo por el populismo.

18.  No recordar que forma parte de la historia de los partidos comunistas, al principio partidos socialdemócratas, la crítica no solo a la derecha sino también a la izquierda extremista y reaccionaria. Y en este sentido IU nos defraudó por no criticar y desenmascarar a Podemos como un partido de la pequeña burguesía con una concepción reaccionaria del  socialismo.




martes, 14 de junio de 2016

PODEMOS EN ESPAÑA, ¿A QUIÉN DEFIENDE, AL 1% DE LOS RICOS O AL 99% DE LOS TRABAJADORES?




IÑIGO ERREJÓN A PROPÓSITO DE AMANCIO ORTEGA EN EL HORMIGUERO 

lunes, 13 de junio de 2016

Paso a transcribirles una parte de la entrevista. Pablo Motos: “Le vais a subir los impuestos a los grandes empresarios”. Iñigo  Errejón: “Sí”. Pablo  Motos: “Los grandes empresarios son los que generan el mayor número de empleos”. Errejón: “En realidad en nuestro país son las pequeñas empresas y los autónomos los que generan una buena parte del empleo. A mí no me parece mal que haya grandes empresarios que facturen muchísimo dinero, pero lo único que estamos diciendo es,..” Motos: “Los que facturan muchísimo dinero también dan muchísimos puestos de trabajo,…Amancio Ortega, por ponerte un ejemplo, un empresario grande, grandioso, unos de los más importantes del mundo, español, ¿va a poder seguir viviendo en España si gobierna Podemos o se va a ir porque le vais a meter tantos impuestos que dirá pues me voy a la India?” Errejón: “Yo creo que los grandes empresarios no siempre se van de los países que son un poquito más exigentes; porque si no, no habría ningún gran empresario ni en Alemania, ni en Noruega,  ni en Francia, yo creo que también buscan otras cosas: buenas infraestructuras, trabajadores mejor cualificados,..” Pablo: “Ganar pasta,  los empresarios no hacen las grandes empresas, que siempre empiezan siendo pequeñas, para pagar muchos impuestos, la hacen para ganar pasta; y si les aprietan, desplazan los puestos de trabajo a otros sitios donde les aprieten menos, como haríamos tú y yo”. Errejón: “Pero yo creo que también ganarán más pasta si la población española tiene más capacidad de comprar y…” Motos: “Aclárame este punto: ¿A partir de cuánto dinero para Podemos una persona es rica?” Errejón: “ es una categoría subjetiva. Nosotros decimos que hay que mantener los impuestos o bajárselo a la gente que más se ha apretado el cinturón, y que desde 61.000 euros al año hacia arriba, hasta llegar a los 300.000 euros hay que subirles paulatinamente los impuestos, que ya está bien; …que si se los ha ganado, bien ganados están,…”.

Podemos ha sido una de las fuerzas políticas que más ha denunciado la mayor de las desigualdades que ha generado la globalización: el 1 % de la población posee la mitad de la riqueza mundial. Amancio Ortega pertenece a ese 1 % y está situado a la cabeza. Su patrimonio en el año 2015 ascendió a 65.000 millones de euros, y durante ese año su patrimonio aumentó en un 17 %, esto es, durante ese año ingresó más de 10.000 millones de euros, esto es, ganó en un año lo que ganan en el mismo periodo de tiempo 700.000 trabajadores con un salario mensual de 800 euros. Y poniéndoselo Pablo Motos en bandeja para formular una crítica dura a esa oligarquía a la que pertenece Amancio Ortega, Iñigo Errejón no dijo nada, no aprovechó la oportunidad. ¿Cómo puede Errejón incurrir en este despiste? Respuesta sencilla: por falta de conciencia. O mejor: en su sentimiento no está que hay que denunciar sin tregua las riquezas desproporcionadas. La extrema pobreza de muchos está estrechamente vinculada con la extrema riqueza de unos pocos. La economía capitalista y más en su época globalizadora es un sistema. Y en un sistema todo está interconectado con todo. De manera que la extrema riqueza acumulada por Amancio Ortega es inexplicable sin su vinculación con el resto de los mecanismos del sistema económico capitalista. En la conciencia, al decir de Hegel, el objeto está fuera de la conciencia, pero en el sentimiento está íntimamente unido al sujeto. De ahí que la extrema riqueza solo exista para Errejón en su conciencia y no en su sentimiento. Y lo que no está en el sentimiento es muy fácil que se escape de la conciencia actuante, de la conciencia vigilante, de la conciencia en lucha. De ahí igualmente su debilidad ideológica.

Pablo Motos está dominado por entero por la ideología capitalista –detesto esa complacencia de Pablo Motos con la enorme desigualdad capitalista y que considere natural un hecho tan oprobioso como la extrema riqueza–, pero a Errejón le sucede lo mismo. El aparente lenguaje radical de Errejón, que solo sale a relucir en ocasiones o en textos teóricos, está totalmente divorciado de su conciencia práctica.  No de otro modo podemos explicarnos que afirme que “ser rico” es una categoría subjetiva. Si “ser rico” es una categoría subjetiva, también lo será su contrario “ser pobre”. Así que no habrá manera objetiva, de acuerdo con el pensamiento de Errejón, de determinar quiénes son ricos y quiénes son pobres.  ¡Qué desliz mental! ¡Cómo se puede ser tan inconsecuente y tan inconsciente! Esta clase de pensamientos no lo defienden ni los economistas de derecha. Tampoco lo defienden los neoliberales. Y cualquier persona sabrá que midiendo el patrimonio y el nivel de ingreso anual se podrá establecer con total objetividad quiénes son ricos y quiénes pobres. Y de lo que no hay duda es que Amancio Ortega es extremadamente rico.

Cuando Pablo Motos refiriéndose a Amancio Ortega dice que este monta su gran empresa para ganar pasta, Iñigo Errejón lo secunda diciéndole que ganaría más pasta aún si los trabajadores tuvieran mayor poder de compra. (Y anteriormente había afirmado que no le parecía mal que los grandes empresarios facturen muchísimo dinero). ¿Cómo es esto? Iñigo Errejón quiere incluso que Amancio Ortega sea aún más codicioso, quiere convencerle que el aumento de los salarios le favorece, que le hará ganar aún más dinero. ¡Cuánta falta de conciencia teórica marxista tiene Errejón! Beneficios y salarios son polos opuestos. Los salarios solo pueden aumentar de una manera efectiva si los beneficios disminuyen. Hay que luchar contra las rentas de capital injustas. ¿Y cuáles son las rentas de capital injustas? Aquellas que obtienen los que poseen mucho capital y aquellas que obtienen quienes ingresan en concepto de interés, beneficio o renta del suelo porcentajes demasiado altos en relación con el capital invertido. ¡Qué hermosa oportunidad ha perdido Errejón de denunciar la explotación capitalista! Estos grandes capitalistas como Amancio Ortega explotan no solo a los trabajadores, sino también a las pequeñas empresas y a los autónomos. Los grandes capitalistas se hacen tan extremadamente ricos porque por miles de medios hay trasvases de ingresos de las pequeñas empresas y autónomos hacia sus ensanchados bolsillos.

Pablo Motos afirma que los grandes empresarios son los que generan el mayor número de empleos. Errejón no le responde desmontando la falacia de esa afirmación y atacando a su esencia ideológica capitalista, sino que responde con la afirmación que todo el mundo sabe: que son las pequeñas y medianas empresas las que crean el mayor número de empleos. Reflexionemos entonces sobre la esencia ideológica de la afirmación de Pablo Motos. El capital, para conservar su valor y multiplicarlo, necesita del trabajo. Capital sin trabajo es imposible. Un marxista debe afirmar que el capital necesita del trabajo para ser tal capital, mientras que un apologista del capitalista afirma que el capital crea puestos de trabajado. Y hay una gran diferencia esencial entre las categorías “necesitar” y “crear”. Afirma Pablo Motos que todas las empresas empiezan siendo pequeñas, pero Errejón debió señalarle que desde el principio el capital de esas empresas necesitó del trabajo. Y cuanto más crecían, más trabajo necesitaban.  Y claro, si el capital necesita del trabajo para multiplicarse, el capital tiene que crear puestos de trabajo. La creación de puestos de trabajo es una consecuencia de la necesidad que tiene el capital de trabajo si quiere conservarse y multiplicarse.

Cuando Pablo Motos afirmó que si subían muchos los impuestos Amancio Ortega terminaría por trasladar sus empresas a la India, Errejón debió responderle con total dureza. ¿Por qué se iría Amancio Ortega a la India? Por dos razones: porque los impuestos serían más bajos y porque los salarios sería más bajos. Impuestos bajos significan una sanidad y una enseñanza de baja calidad. Y salarios bajos significan un nivel de vida bajo para los trabajadores. Así que Pablo Motos quiere darle legitimidad a la actuación capitalista de Amancio Ortega propia de hace un siglo. Pero Iñigo Errejón, con una falta de conciencia teórica marxista enorme, lo dejó estar. Así que sobre la decepción se amontona más decepción. Y secundo a Cayo Lara: “me va a costar votar estas elecciones”.


lunes, 16 de noviembre de 2015

DEBATE SOBRE EL PROGRAMA ECONÓMICO: PODEMOS TRAS LA RENDICIÓN GRIEGA




Michel Husson
Viernes 13 de noviembre de 2015

En esta nota breve se discute el proyecto del programa económico de Podemos tratando de integrar las enseñanzas que se pueden extraer de la experiencia griega/1. Comienza con algunas reflexiones metodológicas sobre la cuestión programática antes de analizar la posición de Podemos sobre la deuda.

¿Qué es un programa de transformación social? 

Ante todo, un programa de transformación social debe fijarse objetivos. Desde este punto de vista, el borrador del programa económico de Podemos (recibido el 15 de octubre) enuncia cuatro objetivos económicos:

1. Crear empleos decentes y reducir el desempleo.
2. Atender la situación de las personas más afectadas por la crisis y disminuir la pobreza y la desigualdad, incluyendo la discriminación de género.
3. Transformar el modelo productivo y hacerlo más sostenible.
4. Disminuir el peso de la deuda pública y privada.

El proyecto de programa detalla a continuación once medidas prioritarias/2:

1. renta garantizada contra la pobreza;
2. plan de transición energética;
3. empleos decentes para todos y todas;
4. política presupuestaria expansionista compatible con una reducción gradual del déficit público;
5. reforma fiscal;
6. plan para la igualdad de género y para la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo;
7. reforma de las pensiones;
8. desarrollo de un nuevo modelo industrial;
9. extensión del sector bancario público;
10. reestructuración de la deuda;
11. creación de un Parlamento para la zona euro.

Evidentemente, todas estas medidas van en la buena dirección, pero mezclan horizontes totalmente diferentes: por ejemplo, el desarrollo de un nuevo modelo industrial no es, por definición, una medida inmediata, del mismo modo que la creación de un Parlamento para la zona euro no la puede ser decidir solo el gobierno español.

Se debería mejorar la presentación modificando la estructura del documento de forma que las medidas que se pueden poner en pie de forma inmediata aparezcan articuladas con los procesos de transformación que conllevarían. En 2011, un grupo de economistas vinculados al Front de Gauche (en Francia) intentó realizar una definición programática afirmando que la transformación social era un "cohete con tres pisos/3". E insistía en la importancia de articular esos tres "pisos":

· Primer piso: tomar el control,
Iniciar la ruptura, afianzar la legitimidad de la experiencia
· Segundo piso: bifurcar
Afianzar el proceso de transformación
· Tercer piso: reestructurar
Iniciar un nuevo modelo de desarrollo

A partir de ahí, el documento en cuestión deducía siete principios-guía para la puesta en práctica de ese proceso de transformación social:

1. Nada es posible sin desembarazarse de la hipoteca de la deuda
2. Nada es posible sin modificar la repartición de la renta
3. Es necesaria la ruptura y debe apoyarse en una legitimidad conquistada a base de medidas inmediatas
4. La ruptura se enfrentará a medidas de represalia a las que es preciso anticiparse con contra-medidas
5. Las medidas inmediatas deben poner en marcha la transición hacia otro modelo de desarrollo
6. La ruptura se debe hacer en nombre de un proyecto de refundación de Europa
7. La legitimidad del programa debe reforzarse mediante el ejercicio de nuevos derechos

Incluso aunque no sea posible transferir el método seguido en Francia, podemos inspirarnos en esos principios para analizar el proyecto de programa económico de Podemos. Este programa representa, sin duda, un proyecto coherente, que asocia de forma hábil una lógica de conjunto keynesiana con una perspectiva de transición ecológica. Pero no dice nada sobre los obstáculos y las resistencias a las que se va ver enfrentado, en la medida que se orienta a un cambio profundo en el reparto de la riqueza y del poder. Por ejemplo, sin salirnos del ámbito económico, no dice nada sobre la dependencia de las inversiones internacionales que afluyen actualmente a España atraídas por los costes salariales. Al fin y al cabo, se podría argumentar, no se trata más que de un programa económico que no entra en consideraciones políticas. Pero cualquier distinción entre los objetivos económicos y sociales y las condiciones políticas para su puesta en práctica constituye un grave error, porque resta credibilidad al proyecto y en la medida que no señala por delante la necesidad de una movilización social, se priva de un punto de apoyo decisivo.

Pero este criterio queda mucho más claro en el punto en el que se trata la cuestión de la deuda.

Octubre de 2014: la propuesta “Auditoría y reestructuración de la deuda

Evidentemente, la cuestión de la deuda es central (puede que en España menos que en Grecia) y por ello es interesante referirse a la resolución adoptada en la Asamblea de Podemos en octubre de 2014/4, en especial, porque es previo a la experiencia griega. Aquella resolución tomaba como punto de partida que la "reestructuración (de la deuda) es condición sine qua non para la aplicación de cualquier programa económico que tenga como objetivo la recuperación de las condiciones económicas y de bienestar de la población". A continuación el problema de la deuda se abordaba bajo una doble perspectiva: la auditoría y la reestructuración.

"Por un lado", es necesario "llevar a cabo una auditoría desarrollada por expertos independientes bajo control social efectivo" y, en relación a este punto, el documento desarrolla argumentos clásicos a favor de tal procedimiento.

"Por otro lado, es necesario iniciar una estrategia para la reestructuración ordenada de la deuda, tanto pública como privada". La mejor sería “que dicha reestructuración trascienda el ámbito estatal para acometerse de forma coordinada, al menos, entre las economías periféricas europeas” pero, en caso contrario, “cuando no se den las condiciones políticas para la solución coordinada a nivel internacional (...) no por ello debe descartarse la posibilidad de promover el proceso de reestructuración de forma unilateral”.

Un poco más adelante, el texto volvía sobre este último punto: "Insistimos en que si, a pesar de la convergencia de intereses, no existe una convergencia de voluntades a nivel político entre los estados periféricos, España deberá comenzar a acometer la reestructuración en solitario o en compañía de aquellos países que estén dispuestos a ello”.

Retrospectivamente, Podemos contaba con “el peso económico de España en el interior de la Eurozona y el monto de su deuda externa (que) viabilizan la posibilidad de liderar dicho proceso o, en caso extremo, de que sus propuestas deban ser seriamente consideradas por parte de los acreedores”. Al mismo tiempo, Podemos se marcaba como objetivo un acuerdo cooperativo: “Es fundamental que la estrategia de reestructuración revista naturaleza cooperativa entre acreedores y deudores y no prime, como en el caso griego, los intereses de los primeros frente a los segundos”. En el caso griego, que ya se tomaba como referencia, las reestructuraciones impuestas por la Troika, que iban dirigidas a “alargar en el tiempo las transferencias de recursos hacia los acreedores

Esta referencia a Grecia permite preguntarse si, al fin y al cabo, esta opción programática no está puesta en cuestión por la propia experiencia griega. La estrategia diseñada en la resolución de Podemos estaba articulada en base al siguiente planteamiento fundamental: la búsqueda de una coalición con otros países periféricos y la auditoría de la deuda permitirían construir una legitimidad y una mejor relación de fuerzas con los acreedores, con la amenaza de una ruptura unilateral ("en solitario").

Evidentemente, estas dos ideas -apoyarse en una auditoría interior y posibles alianzas a nivel europeo- son coherentes. Pero una de las lecciones fundamentales de la experiencia griega es, sin duda, que la ruptura debe plantearse como primer paso bajo la forma de una moratoria unilateral; dicho de otra forma, de una suspensión de los pagos vinculados a la deuda. Después viene la auditoria y la búsqueda de la ampliación y, sobre todo, las medidas inmediatas orientadas a establecer una legitimidad popular en torno a tal medida; algo así como: "suspendiendo los pagos de la deuda, podemos aumentar el salario mínimo".

Otra lección de la experiencia griega es, evidentemente, la violencia de las instituciones europeas que el gobierno de Tsipras no había previsto. En la resolución de Podemos nos encontramos con la misma subestimación cuando hace referencia a la cooperación entre "acreedores y deudores". Las medidas que se anuncian ("renegociación de tipos de interés", "periodos de carencia", "alargamiento de los plazos de vencimiento", "amortización”) son, en el fondo, las mismas que Varoufakis había propuesto en las "negociaciones" con las "instituciones". Y las "quitas parciales" no se citan más que en último lugar, sin que se precise cual debería ser su amplitud.

Octubre 2015: el borrador de programa económico

Un año más tarde, ¿se han extraído las lecciones de la experiencia griega? Se puede analizar el proyecto de programa de 2015 en base a los dos ejes de la resolución de octubre de 2014: la auditoría y la reestructuración.

Respecto al primero, la auditoria de la deuda desaparece, de hecho, como eje central. Se le relega al rango de medida de acompañamiento. El texto solo menciona que la " la auditoría de la deuda española (...) debería servir para arrojar luz sobre el proceso de crecimiento y recomposición interna de la deuda”. Cierto que se afirma la necesidad de reducir el peso de la deuda: "los recursos destinados al pago de la deuda, la vulnerabilidad frente a los mercados financieros y el lastre sobre la demanda interna obligan a reducir su monto con un reparto justo de las cargas”. Sin embargo, el eje principal de una estrategia alternativa consiste en terminar con la austeridad para impulsar el crecimiento económico e incrementar la inflación, de forma que la "ratio deuda/PIB se reduzca más rápidamente"

El documento también parte de una modificación del “calendario actual de reducción del déficit público, alargando el plazo, para hacer compatible el principio de estabilidad presupuestaria con los objetivos de reducción del empleo, atención a las necesidades sociales y modernización económica”. Dicho de otro modo, no se pone en cuestión el “principio de estabilidad presupuestaria” y, para justificar este aplazamiento el documento se basa en el argumento de la “situación absolutamente excepcional que supone una tasa de paro del 22%”, pero precisando que “en el contexto del actual Pacto de Estabilidad y Crecimiento”, no se pone en cuestión.

De ese modo, el programa de Podemos se presenta como “perfectamente compatible con la reducción del déficit público y la deuda pública” incluso si “esta no puede ser la única prioridad de un gobierno preocupado por las necesidades de la mayoría”.

Esta posición es, por otra parte, contradictoria con la voluntad totalmente legítima de "derogar y devolver a su estado anterior el artículo 135 de la Constitución Española/5. Este artículo, modificado en 2011, otorga una "prioridad absoluta" al servicio de la deuda. Estipula que “Todas las Administraciones Públicas adecuarán sus actuaciones al principio de estabilidad presupuestaria”; que El Estado y las Comunidades Autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos, en su caso, por la Unión Europea para sus Estados miembros” y que, en fin, “El volumen de deuda pública del conjunto de las Administraciones Públicas en relación con el producto interior bruto del Estado no podrá superar el valor de referencia establecido en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea”. Así pues, ¿cómo rechazar estas disposiciones y continuar situándose “en el contexto del actual Pacto de Estabilidad y Crecimiento”?

La única forma para reestructurar la deuda que se plantea para España es un "alargamiento de su plazo". Un objetivo más ambicioso sólo se puede alcanzar si se extiende a nivel de la zona euro "con una agenda que impulse una estrategia multilateral de reestructuración de la deuda en el marco de la zona euro”. Se hace referencia a una conferencia europea que tendría como objetivo exigir una intervención del BCE (Banco Central Europeo) para modificar "los plazos de vencimiento de las deudas europeas en circulación” y restructurar “las deudas públicas de las economías de la zona euro que excedan del 60% del PIB”.

A nivel más general, el documento avanza un proyecto de refundación de la Unión Europea. Se deberían reformar los estatutos del BCE par que "pueda actuar como prestamista en última instancia". Se deberían democratizar las instituciones europeas y Podemos propone la puesta en pie de una “Cámara Parlamentaria de la Eurozona, formada por representantes de los distintos parlamentos nacionales (...) con verdadera capacidad legislativa y de control político”.

Más que mencionar la posibilidad de “quitas posibles”, el documento insiste (con razón) en un mejor reparto de “las consecuencias económicas y sociales del elevado endeudamiento privado y público de nuestra economía” y propone “una redefinición de los pagadores últimos de la factura” que podría realizarse fundamentalmente a través de “un impuesto a las entidades financieras que canalice la devolución de los fondos prestados”.

Está bien la cláusula que precisa que “en todo caso, en ausencia de una voluntad colectiva en el Eurogrupo para avanzar en la reestructuración de la deuda de las economías de la zona euro, una estrategia alternativa debería comenzar a dar pasos en solitario”. Pero, parece evidente, que se trata de una cláusula de tipo subordinado. El proyecto no fija más que objetivos sub-dimensionados y establece la hipótesis de un posible acuerdo y de un proceso de transformación de las instituciones europeas basado en una lógica de cooperación. De ahí que se puede decir que el proyecto de programa económico no saca las verdaderas lecciones de la experiencia griega. Todo el mundo ha podido constatar que la voluntad de convencer a la Troika, de encontrar una salida racional y cooperativa se ha enfrentado con un muro. Cierto que el peso económico de España es mayor que el de Grecia, pero la única forma de avanzar realmente hacia un alivio significativo de la deuda es crear una relación de fuerzas inicial declarando una moratoria unilateral. Es preciso "comenzar a dar pasos en solitario”; sí, "comenzar” sin esperar a la constatación previsible de una “ausencia de una voluntad colectiva en el Eurogrupo”.

10/11/2015
Traducción: VIENTO SUR

Notas:
1/ Tras haber participado en la Comisión para la verdad de la deuda griega, he aceptado la invitación de Nacho Ávares para participar en la Comisión de expertos económicos de Podemos. Esta nota discute el "borrador del programa económico" que se ha puesto en circulación entre los expertos. Llega un poco tarde y soy consciente que ls "economistas deberían quedar en segunda fila" para retomar una formula de Keynes.
2/ Collectif, "Transformation sociale : une fusée à trois étages", 28 novembre 2011, http://gesd.free.fr/fusee2011.pdf
3/ Por el momento esta parte del documento solo está disponible en inglés
4/ Alberto Montero Soler, Bibiana Medialdea García y Nacho Álvarez Peralta, Auditoría y reestructuración de la deuda: una propuesta para Podemos”, Octubre de 2014, https://goo.gl/9uC87p
5/ Jérôme Duval, “El cambio constitucional del PSOE que nos somete a la esclavitud de la deuda es ilegal”, CADTM, 25 de septiembre, http://goo.gl/Q8JQny