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miércoles, 30 de marzo de 2022

EL CUARTO REICH : LA OBSESIÓN DE LOS GOBIERNOS DE EEUU Y LA UNIÓN EUROPEA

 

La guerra en Ucrania está revelando las verdaderas intenciones de los gobiernos y las principales instituciones de EEUU y la Unión Europea.

Detrás de la expansión de la OTAN, de la Unión Europea y la revolución de colores en Ucrania está el verdadero objetivo de los EEUU. Vale decir, la creación de un nuevo orden bajo su control y/o hegemonía. La revolución naranja del 2014 fue un movimiento para nazificar Ucrania. Este fue un paso necesario en el renacimiento del nazismo en la “civilización” occidental bajo el mando y conducción de Washington para el establecimiento del cuarto Reich a nivel global.

La segunda guerra mundial enfrentó la Rusia bolchevique a las ambiciones por el dominio mundial del nazismo. La URSS sacrificó más de 40 millones de vidas para salvar a la humanidad de la esclavitud, el racismo y genocidio Nazi en el siglo pasado.

La ideología que unifica a las minorías plutocráticas y un sector de la pequeña burguesía de la Europa “civilizada” es la supremacía blanca. El neofascismo es el renacimiento de la supremacía blanca que tuvo su expresión máxima en la abominación Nazi del siglo pasado. Hoy, esta corriente ideológica prácticamente se ha apoderado de los gobiernos de occidente. Corriente que intenta desgastar, fragmentar y aniquilar, a través de sanciones y guerras, la resistencia de Irán, Venezuela, Cuba, Rusia, China, etc., al unipolarismo de EEUU.

Rusia, principal blanco en el viejo continente, se ve obligada a "desmilitarizar y desnazificar a Ucrania" para impedir los intentos de Washington de controlar el mundo entero bajo un modelo unipolar. La lucha por preservar el dominio de su “patio delantero” es vital para sus planes. EEUU utiliza como su peón a la OTAN y como carne de cañón a los ucranianos para alcanzar sus objetivos de aplastar toda resistencia a su proyecto de una aldea global de su propiedad.

América Nativa no es ajena a los desesperados esfuerzos de Washington no sólo por retener el control su “patio delantero”, Europa; sino, también, por conservar el control en su “patio trasero”, América Nativa, escenario de una guerra de baja intensidad donde los golpes blandos se combinan con el uso de la fuerza.

Un rasgo que distingue el siglo XXI del siglo XX es que la lucha antimperialista ha pasado a ser definidamente anticapitalista. Una intensa aversión al neoliberalismo se ha impuesto a nivel continental.  El Perú no es una excepción en esa tendencia. La lucha contra el centralismo, la corrupción y la desigualdad ha llevado a una polarización entre los dos polos naturales de la lucha de clases: Capital – Trabajo. La derecha ultraconservadora colorina de blanquitos y amarillos destilan todo su odio de clase, al inquilino del Palacio de Pizarro, gritando “fraude” en un primer momento y “vacancia” después. El Perú es una mixtura de razas y colores que impregnan todas las clases sociales. El Perú es un imposible como nación si se sigue marginando a la diversidad sociocultural de todas las razas. La conciencia de esa realidad indiscutible. Prepara el terreno al entendimiento que la única salida para el Perú diverso es el Perú integral: “La nueva peruanidad es una cosa por crear. Su cimiento histórico tiene que ser indígena. Su eje descansará quizá en la piedra andina, mejor que en la arcilla costeña.” “No es mi ideal el Perú colonial ni el Perú incaico sino un Perú integral.” JCM

Los cuatro jinetes del apocalipsis (EEUU, Inglaterra, Canadá y Australia) amenazan la estabilidad, la democracia y la paz de la diversidad humana. Los trabajadores de todos los colores tienen ante sí una disyuntiva. O se someten a la dictadura neofascista del capital que traerá más miseria, hambre y muerte; abundancia para una minoría y pobreza a las grandes mayorías. O se unen a la gran batalla por un nuevo orden dominado por quienes efectivamente crean la riqueza en el planeta: los trabajadores.

¡¡El nuevo imperio Nazi contra la humanidad no pasará!!

¡¡Trabajadores de todos los países uníos!!

 

T. 29/03/22

Resistencia Antifascista “Donato González Rejas”


jueves, 22 de octubre de 2020

AMERCA LATINA: “UNA LUCHA SIMULTÁNEA EN LA MISMA EXTENSIÓN DE ESTE HEMISFERIO”

 

La Minga formada por miles de indígenas y campesinos rumbo a Bogotá

22/10/2020

Durante los meses finales del año pasado escribí dos artículos en meses sucesivos bajo los títulos “¡Arde América Latina!” y “Algunas reflexiones sobre los recientes acontecimientos en la región” en los que observaba que comenzaban a soplar tenues vientos de cambio. Al respecto, varios lectores me escribieron con opiniones que iban desde “gracias por transmitir optimismo” hasta “¿es posible ser optimistas?”.

Uno de esos artículos finalizaba diciendo que la participación popular que los gobiernos progresistas habían generado en la región en los primeros quince años de este siglo permitirían que emergiera un “nuevo liderazgo que llevará la lucha a estadios superiores hasta lograr la independencia y la libertad definitiva”.

Hoy, un año después, vengo a ratificar que tal mirada fue correcta a la luz de los acontecimientos ocurridos en el continente en días recientes. No se trata de ser optimistas solo por razón de vida, también de la observación de hechos reales sometidos a la lupa de un análisis dialéctico que estudia acontecimientos que van negando los anteriores y que van produciendo cambios cuantitativos que transforman la calidad de la lucha.

Durante un fin de semana victorioso que tuvo en las elecciones de Bolivia el eje de su influjo transformador, los pueblos de América Latina comenzaron a hacer patente el despertar después que la noche neoliberal se reinstaló en la región a partir de 2015. Como dijimos hace un tiempo atrás, esta vez no tendrían que esperarse 25 años como los que transcurrieron desde el derrocamiento del presidente Allende en 1973 hasta la victoria del Comandante Chávez en 1998.

América Latina no se ha rendido, lo hicieron sus élites plegadas ciegamente a Estados Unidos, país en el que las propias organizaciones populares y sociales y sus intelectuales comienzan a preguntarse si efectivamente viven en democracia. El espíritu de lucha al sur del Río Bravo no ha cejado, solo ha hecho una pausa para desperezarse, estudiar las nuevas condiciones que la derecha conservadora y fascista de la región le ha impuesto a la política y a partir de ello, entender que –como siempre ha sido- la organización, formación y movilización son los instrumentos adecuados para romper el bloque neofascista al que ya no le alcanza la democracia representativa para sostenerse en el poder.

El fin de semana pasado comenzó con la multitudinaria celebración en Argentina del día de la lealtad peronista el sábado 17. Las limitaciones propias de la pandemia no impidieron que esa variopinta gama de ciudadanos y ciudadanas que se agrupan bajo las ideas del general Perón, dieran una contundente muestra de apoyo al gobierno, el que a pesar de su ambigüedad en algunos temas, se está esforzando por recuperar el país del desastre cuatrienal de la derecha neoliberal que gobernó entre 2015 y 2019.

Es imposible entender a Argentina al margen del peronismo, se sabe que hay corrientes neoliberales y de derecha en su interior que poco se diferencian del gobierno de Macri y que no tienen el menos desparpajo en lamer las botas del imperio, pero me quedo con las palabras de Emilio Pérsico, secretario general del Movimiento Evita quien el sábado dijo que “el peronismo es revolucionario porque les dio poder a los que no tenían poder e incorporó a los trabajadores a la política", asegurando que "sigue vigente en los trabajadores y los humildes de la patria".

El domingo 18 fue un día de jolgorio y victoria para la región. En Chile una multitudinaria manifestación conmemoró el primer aniversario del inicio de la lucha por la recuperación de la dignidad y la patria. Cientos de miles de personas se movilizaron para expresar su oposición a la estructura extrema del neoliberalismo en un país que se consideraba el modelo a seguir porque era administrado por “socialistas” y “cristianos democráticos” que dieron continuidad al legado de Pinochet bajo la atenta vigilancia de unas fuerzas armadas y de seguridad también modeladas por el dictador.

El imperecedero espíritu de combate del pueblo chileno esta presente hoy cuando recogiendo las mejores tradiciones de su historia, las jóvenes generaciones enarbolan sus propias banderas al mismo tiempo que desde perspectivas novedosas están haciendo surgir un liderazgo y una organización- frágil todavía- pero que ha conseguido obligar al sistema a organizar un plebiscito tramposo, pero que –en los hechos- es un nuevo escenario de combate que puede conducir a luchas superiores y decisivas. Como se señala en las manifestaciones. “Chile ya no es el mismo”.

Ese día en Colombia, la Minga formada por miles de indígenas y campesinos entró en Bogotá donde fue calurosamente recibida por los ciudadanos de la capital. A lo largo de su recorrido desde el sur del país fueron aclamados en campos y ciudades por mujeres y hombres que se sentían identificados con la decisión de los marchistas de querer hablar con el presidente, solo para pedirle que no los sigan matando.

La opinión de Álvaro Uribe respecto de esta forma de lucha está presente en un tweet del 6 de abril de 2019 cuando dijo: “Es preferible cerrar esa carretera dos años, mejorar y cuidar la alterna que firmar acuerdos con la minga apoyada en el terrorismo”. Cuando en un país luchar por el derecho a la vida es considerado por las élites un acto de terror, estamos ante una situación que el escritor colombiano Santiago Gamboa denomina “festín del odio democrático”.

Con todo, el movimiento de protesta contra Iván Duque que gobierna en representación de Uribe ha llevado a la realización hoy miércoles 21 de octubre de un paro nacional convocado por el comité en el que están participando organizaciones comunales, estudiantiles, sindicales, de mujeres, transportistas y comerciantes entre otros, con el objetivo de “defender la vida y la democracia, protestar contra la violencia y exigir la negociación del pliego nacional de emergencia”.

También el domingo pasado, los magistrados del Tribunal Contencioso Electoral (TCE) de Ecuador desestimaron el recurso interpuesto contra Andrés Arauz y Carlos Rabascall, aspirantes a la Presidencia y Vicepresidencia de la República, respectivamente por el movimiento Unión por la Esperanza (UNES) para las elecciones generales de febrero de 2021. Este fallo que no puede ser apelado, permite la participación de ambos en los comicios del próximo año, superando un nuevo escollo anti democrático intentado por el gobierno de Lenin Moreno en alianza con la derecha tradicional del país. En un comunicado, el movimiento UNES expuso que una vez que se ejecute la sentencia, acción que está prevista para hoy miércoles 21, el Consejo Nacional Electoral "debe calificar el binomio de la Revolución Ciudadana", con lo que entraría en firme en la carrera electoral.

Finalmente, la histórica jornada del 18 de octubre se cerraría ya en la madrugada del lunes con la confirmación de la aplastante victoria electoral del Movimiento al Socialismo- Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS- IPSP) de Bolivia que no sólo obtuvo la presidencia del país, sino que también logró la mayoría absoluta que le dará el control de ambas cámaras de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Más que una elección, este hecho significó la derrota del golpe de Estado realizado el año pasado por la derecha fascista, con el aval del gobierno de Estados Unidos y la OEA. En ese contexto, la victoria del MAS representa el fracaso de la política estadounidense que ha sentido el golpe si se considera que el reconocimiento de las nuevas autoridades electas fue realizada por el secretario de Estado Mike Pompeo, hoy miércoles, tres días después del evento, mientras que el año pasado, un alborozado Donald Trump felicitó personalmente y de inmediato a la autoproclamada presidenta de facto impuesta en esa condición tras el golpe de Estado.

No todo terminaría ahí, el lunes 19 se realizó exitosamente en Costa Rica un paro nacional contra las políticas neoliberales del gobierno. La convocatoria expuso la necesidad de combatir las políticas, proyectos de ley y medidas impulsadas por el gobierno del Partido Acción Ciudadana de corte neoliberal. Así mismo, denuncia que “los diputados y sectores empresariales, pretenden precarizar el trabajo y actuar contra la justicia social, eliminando derechos laborales, sindicales y afectando negativamente la seguridad social en los momentos en que más necesitamos fortalecerla”. Olman Chinchilla presidente de la Central del Movimiento de Trabajadores Costarricenses (CMTC) organización convocante del paro, manifestó al referirse al mismo que “… lo hacemos por Costa Rica, por nuestra Patria, en defensa de nuestras instituciones estratégicas, por los derechos laborales y para manifestar que no queremos absolutamente nada del Fondo Monetario Internacional”.

Bolívar nos señaló que “La patria es la América”. A veces la cotidianidad de nuestros problemas y la particularidad de nuestros conflictos no nos dejan ver que latinoamericanos y caribeños formamos parte de un todo que lucha y que sueña con un mundo mejor, cada quien en su país, en sus condiciones y su contexto, pero debemos tener en cuenta que como nos enseñara Bolívar en la Carta de Jamaica: “Porque los sucesos hayan sido parciales y alternados, no debemos desconfiar de la fortuna. En unas partes triunfan los independientes, mientras que los tiranos en lugares diferentes obtienen sus ventajas ¿cuál es el resultado final? ¿No está el Nuevo Mundo conmovido y armado para su defensa? Echemos una ojeada y observaremos una lucha simultánea en la misma extensión de este hemisferio.”

 

https://www.alainet.org/es/articulo/209441

 

jueves, 8 de diciembre de 2016

DE LITTLE BIGHORN A STANDING ROCK: LA GUERRA Y LA PAZ EN ESTADOS UNIDOS



Gerardo Honty

ALAI AMLATINA, 08/12/2016.-  En mayo de este año la empresa Energy Transfer Partners inició la construcción del oleoducto Dakota Access Pipeline que debe unir los campos petroleros de Bakken, en Dakota del  Norte, con las refinerías de Illinois. El ducto, de casi 2.000 kilómetros de extensión, transportará medio millón de barriles diarios y su tendido tendrá un costo de USD 3.000 millones. Si bien los cuatro estados por donde debe pasar el ducto (Dakota del Norte, Dakota del Sur, Iowa e Illinois) habían aprobado las obras, aún faltaba la autorización del Cuerpo de Ingenieros del Ejército para el cruce de la tubería por debajo de los ríos Mississipi y Missouri.

Standing Rock

En el límite entre los estados de Dakota del Norte y del Sur, sobre el río Missouri se encuentra la reserva Sioux (pueblos Lakota y Dakota) de Standing Rock. Esta reserva, de 9.000 km2 de extensión y 8.000 habitantes, es una de las mayores de Estados Unidos y es parte de la Gran Reserva Sioux definida en 1851 por el tratado de Fort Laramie. Algunos años después de la firma del tratado en las montañas de Black Hill (Colinas Negras), sagradas para los Sioux, fue descubierta una importante veta de oro y el Congreso de Estados Unidos modificó unilateralmente y sin consentimiento indio los límites del tratado para apropiarse de Black Hills. Esto dio origen en 1876 a una de las mayores guerras entre el ejército y los nativos americanos en la historia de Estados Unidos y tuvo su epicentro en la famosa batalla de Little Bighorn donde Toro Sentado derrotó y dio muerte al general George Custer. Pero finalmente los Sioux fueron vencidos por el poderío del ejército y en 1889 la Gran Reserva Sioux fue dividida en seis reservas menores entre las que se encuentra Standing Rock.

Como en una batalla definitiva, o como manera de avasallar últimamente el corazón sagrado de las montañas indias, el Congreso de Estados Unidos aprobó la construcción en las laderas de las Black Hills de las famosas esculturas con los rostros de los cuatro presidentes de EEUU: George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Theodore Roosevelt, finalizadas en 1941.

La población de Standing Rock manifestó desde el principio su oposición a que el oleoducto pasara por sus tierras y por debajo del lago Oahe, en el río Missouri argumentando que destruirían sus sitios sagrados, contaminarían el agua y destruirían su ambiente. Según los líderes indígenas el tendido proyectado pasa a menos de un kilómetro de la frontera de su territorio y, por lo tanto, la tribu defiende lo que entiende es su interés soberano sobre la protección del agua, sus recursos culturales y su patrimonio. Además, a lo largo de la ruta del oleoducto existen sitios de importancia religiosa y cultural, incluyendo sitios de entierro de sus antepasados. El oleoducto cruzaría las tierras tradicionales y ancestrales de la tribu, que formaron parte del tratado de Fort Laramie poniendo en peligro muchos lugares sagrados. Los indígenas argumentan que la ley federal y los tratados internacionales obligan a la consulta y su consentimiento previo, obligaciones que no se han cumplido.

La resistencia

Unos meses atrás, se estableció el campamento Oceti Sakowin Camp para sostener la protesta. Cientos de personas fueron llegando, provenientes de diferentes tribus y pueblos el país, hasta transformase en la mayor concentración Sioux en Estados Unidos desde la batalla de Litle Bighorn. Oceti Sakowin (Och-et-eeshak-oh-win) es el nombre lakota del Consejo de los Siete Fuegos, la histórica unión de varios clanes tribales para dar origen al pueblo Sioux. A fines de noviembre unas 7.000 personas acampaban cerca de la zona donde la policía mantenía bloqueado el puente de Backwater, cerca de Cannon Ball.

Los activistas de la protesta fueron reprimidos en varias ocasiones por la policía y la seguridad privada de la empresa utilizando gas lacrimógeno, balas de goma, granadas y perros. A pesar del intenso frío, llegando a fines de noviembre, el campamento seguía creciendo y personas de distintas partes del mundo llegaban para apoyar a los manifestantes. El 25 de noviembre, la Corporación de Ingenieros del Ejército envió una carta al presidente Sioux de Standing Rock, declarando que planeaba cerrar la propiedad federal al norte de Cannonball River el 5 de diciembre, incluyendo el campamento Oceti Sakowin. Cualquiera que acampara más allá de esa fecha sería considerado intruso y sujeto a procesamiento.

Llegan refuerzos

Ante esta amenaza, en los primeros días de diciembre un grupo de al menos 2.000 veteranos de guerra del Ejército de los Estados Unidos se hicieron presentes para formar un "escudo humano" de protección de los Sioux en lucha. Convocados por Wesley Clark Jr. (un ex Teniente de Caballería hijo del reconocido general retirado y ex candidato presidencial Wesley Clark) y Michael Wood Jr. (veterano de la Marina), los ex militares vestidos con sus uniformes, rangos y banderas militares, comenzaron a arribar al campamento. “Nos congregaremos como una milicia pacífica y desarmada en la Reserva Sioux Standing Rock” dijo Clark a los medios de prensa a su llegada al campamento.

Otro veterano, Jason Brocar, de 44 años, dijo al New York Times que se conmovió por las escenas televisadas entre la policía y los civiles y que eso estuviera sucediendo en los Estados Unidos. "Incluso en Irak, había algunas reglas que cumplir. Si esos chicos no tienen armas, simplemente no tiene sentido, esto no es un polígono de tiro".

Finalmente, en la tarde del 4 de diciembre, esta batalla llegó a su fin: el Cuerpo de Ingenieros del Ejército decidió no aprobar el actual trazado del oleoducto. La resolución argumenta que, después de extensas consultas, entiende que la mejor forma para proceder es “explorar rutas alternativas para el cruce del oleoducto” y elaborar un estudio de impacto ambiental más amplio. Seguramente no sea la batalla final. La amenaza de una rectificación de esta decisión una vez que Donald Trump asuma la presidencia, pende sobre la cabeza de los Sioux. Tampoco es evidente que un nuevo trazado vaya a minimizar las amenazas para los sitios y el agua de su población.

El perdón

Pero lo más significativo, o quizá la batalla tal vez más trascendental para el futuro fue lo que ocurrió el lunes 5 cuando los cientos de veteranos del ejército de los Estados Unidos pidieron perdón por las atrocidades cometidas contra el pueblo Sioux. "Hoy fui testigo de algo poderoso y profundo", dijo Jon Eagle, Oficial Tribal de la Reserva Sioux en Standing Rock. "Wes Clark Jr. y los veteranos reunidos se arrodillaron y colectivamente pidieron perdón por el genocidio y los crímenes de guerra cometidos por los militares de Estados Unidos contra naciones tribales en este país".

"Muchos de nosotros, yo particularmente," comenzó diciendo Clark, "provengo de unidades que los han lastimado a lo largo de muchos años, tomamos sus tierras, firmamos tratados que luego rompimos, robamos minerales de sus montañas sagradas, insultamos con las caras de nuestros presidentes sus colinas sagradas y tratamos de eliminar su idioma... Nosotros no los respetamos, contaminamos su tierra y los hemos herido de muchas maneras". Luego se arrodilló ante el jefe Leksi Leonard (Crow Dog) y agregó: "Pero ahora venimos a decir que lo sentimos, que estamos a su servicio y le rogamos su perdón".

El jefe Leonard, en nombre de las tribus presentes, a su vez pidió perdón por cualquier daño que podría haber sido causado el 25 de junio de 1876, cuando la Gran Nación Sioux derrotó a la 7 ª caballería dando muerte a más de doscientos cincuenta soldados estadounidenses. "Hoy perdonamos y pedimos la paz mundial", dijo al finalizar su discurso.

La hora de los veteranos

Sin duda, más allá del gran apoyo logrado de miles de personas, la presencia de los veteranos fue un elemento clave en la resolución del conflicto. Iba a ser muy difícil para la policía arremeter contra ellos como lo habían hecho contra los miembros de la comunidad y los demás activistas en ocasiones anteriores. Pero además, estos veteranos han logrado un cierto reconocimiento y organización que les permite imaginar nuevas batallas alineadas con sus nuevos objetivos. Estos ex militares están planeando dirigirse a la ciudad de Flint en Michigan, donde la población está embarcada en una batalla contra el gobernador Rick Snyder por la contaminacion con plomo del agua potable.

"No sabemos cuándo vamos a estar allí, pero nos dirigiremos a Flint", dijo Wesley Clark Jr. quien ha logrado recolectar más de un millón de dólares para su causa a través de GoFundMe, un sitio de recaudación de fondos para campañas de interés público. Según ABC News, este sábado 10 de diciembre, los veteranos tendrán su primera asamblea para resolver la mejor manera de apoyar la lucha de los ciudadanos de Flint. Un inesperado y poderoso apoyo viene a recibir el activismo ambiental norteamericano. Apoyo que aparenta ser una consecuencia directa de la victoria electoral de Donald Trump, una victoria que parece haber sembrado un nuevo mapa de alianzas en el corazón de la ciudadanía norteamericana.

- Gerardo Honty es analista de CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social).