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jueves, 13 de junio de 2019

EL DERRUMBE DE LA OPERACIÓN LAVA-JATO Y LAS REVELACIONES DEL ESTADO DE EXCEPCIÓN



13/06/2019

Introducción

En el influyente poema latino de Lucrecio, reza un pasaje, Eripitur persona, manet res. Desaparece la persona (el personaje, la máscara), queda la cosa (lo real, la verdad). Una estudiosa traducción nos propone: Cae la máscara, allí de su rostro. En suma, una frase impecable que permite otorgarle su pleno sentido al derrumbe actual de la operación Lava-Jato. Su encantamiento fetichista ha sido resquebrajado. La relevancia del acontecimiento desborda las propias fronteras, y tocan las entrañas del imperialismo.

Tras las victorias de los gobiernos progresistas sobre las democracias “gobernables”, “controladas”, impuestas a nivel continental por EEUU, los gobiernos de Obama y Trump, reaccionaron con extraordinaria fuerza a las relaciones de la región con las potencias de China y Rusia. “El hemisferio occidental es nuestra región”, exclamó Mike Pompeo (Feb/2019). 

Los golpes de Estado “de nuevo tipo”, organizados por el imperialismo y las oligarquías latinoamericanas han sido constituidos en gran medida apelando a los principios del “Estado de Derecho”, a la “democracia”, y se han vinculado al uso político de los poderes de Justicia (Lawfare). Enormes cruzadas contra la corrupción y el aseguramiento o salvaguardia del “Estado de Derecho”, han sido de las principales formas encontradas por las clases dominantes locales y el imperialismo, para frustrar a los gobiernos ajenos a sus intereses. A poco más de tres meses del Golpe, Michel Temer, en su participación en la 71ª Asamblea General de la ONU (SEPT/2016), señaló que el proceso de destitución de Dilma Rousseff respetó “el inquebrantable compromiso con la democracia”, y señaló que Brasil “dio al mundo un ejemplo de que no puede haber democracia sin Estado de derecho”. Los casos se presentan no sólo en Brasil, sino en Honduras, Paraguay, Argentina, Ecuador, entre otros.

En el marco de la VIII Cumbre de las Américas, cuyo lema fue “Gobernabilidad Democrática Frente a la Corrupción” (ABR/2018), contestando al discurso revestido de “valores democráticos” del vicepresidente de EEUU., Mike Pence, el canciller cubano Bruno Rodríguez expresó: “se utiliza la lucha contra la corrupción como un arma política; los fiscales y jueces actúan como ´partidos políticos´ y se impide a los electores votar por candidatos con fuerte apoyo popular […] Hoy existe el peligro del retorno al uso de la fuerza, la imposición indiscriminada de medidas coercitivas unilaterales y de golpes militares”.

Dentro de este cuadro, la región ha venido experimentando el salto cuántico de las condiciones formales de las democracias a los Estados de excepción, bajo los cuales, se profundizan los procesos de criminalización de los movimientos de lucha social, y de militarización de nuestras sociedades.

Posterior a la elección brasileña de octubre de 2018, en el marco de lo que denominamos Estado de excepción con competencia electoral, señalamos: 

“En el país más grande de América Latina, se registra una extraordinaria ofensiva del imperialismo estadounidense hasta doblegar sus principales instituciones y centros de poder político. Desde 2014 puede rastrearse la operación Lava Jato, una espectacular operación de investigación judicial que manipuló la Justicia como estrategia política para demoler la legitimidad de los gobiernos del PT, la cual fue comandada por el ex juez Sergio Moro, vinculado a EEUU y actual ministro de Justicia y Seguridad Pública del nuevo gobierno. […] La fuerza electoral de la extrema derecha reside en el Estado de Excepción permanente. […]  El Estado de excepción no abolió ni postergó la competencia electoral, no obstante, sí modificó las condiciones y orientó el curso de esta competencia. […] Con el momento de inhabilitamiento del candidato más popular fue sellado un nuevo episodio del Estado de excepción, esta vez, sustentado principalmente en los brazos de los poderes de Justicia. Una vez más, eran mancilladas las condiciones de la democracia en Brasil […] Tras los resultados conocidos y la incorporación de Sergio Moro al equipo del gobierno Bolsonaro, terminaba por caer el velo que opacaba los procesos de judicialización política y Derecho de excepción controlados desde Washington.”

1. El derrumbe de la Lava-Jato y las revelaciones del Estado de Excepción

Ahora bien, con las divulgaciones de los intercambios de mensajes de texto a través de la aplicación rusa Telegram, entre el ex juez Sergio Moro, el Jefe del Grupo de Trabajo de la operación Lava-Jato, Deltan Dallagnol, y distintos procuradores y promotores de dicha Operación, las cuales fueron hechas por el portal The Intercept Brasil, queda evidenciada la naturaleza política de la Operación Lava-Jato como parte fundamental del Estado de Excepción. Los intercambios expresan la esencia inconstitucional de la Operación, su deliberado carácter de conspiración en contra del gobierno Dilma y las bases formales de la democracia brasileña, y reflejan la absoluta ilegalidad del campo de acción del ex juez Sergio Moro y su contubernio con los procuradores y promotores de la Operación, que entre otras cosas, impidieron la candidatura de Lula, llevándolo a la prisión. En resumen, reflejan una operación que participa del golpe contra Dilma, el ascenso del gobierno Temer, el encarcelamiento de Lula, y la elección de Jair Bolsonaro. 

a)  Colusión y corrosión de la Justicia

En la Parte 4 (https://theintercept.com/2019/06/09/chat-moro-deltan-telegram-lava-jato/) de los mensajes divulgados el domingo 9 de junio, se pone de manifiesto el verdadero campo de acción a todas luces ilegal que lleva a cabo el ex juez Sergio Moro. La noche del 12 de junio se han agregado nuevas conversaciones que fortalecen la ilegalidad del papel del ex juez Sergio Moro. En las conversaciones reveladas, se pone de relieve el modo en que el ex juez Moro realiza una especie de funciones de una “jerarquía superior” sobre los propios procuradores y la policía Federal. Es decir, un Juez que actúa más allá de la independencia de sus funciones constitucionales, del principio de imparcialidad, “sugiriendo al procurador cambiar el orden de las fases de la Lava Jato”, asesorando líneas de acción, “reclamando agilidad en nuevas operaciones”, auxiliando en “consejos estratégicos y pistas informales de investigación”, “criticando y sugiriendo recursos al Ministerio Público”, etc. En una palabra, un Juez olímpicamente transfigurado en la parte acusatoria. Los mensajes develados dan luz de las verdaderas prácticas de conspiración y colusión entre los distintos órganos de Justicia y en los que Sergio Moro asume el papel de verdadero Jefe de la Operación. La ilegalidad de la simbiosis entre Juez-Procurador en la persona de Sergio Moro, basta para obtener la nulidad de los procesos involucrados en la acciones de esta escandalosa conspiración. 

El mismo domingo 9 de junio, el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Marco Aurelio Mello señaló: “La equidistancia de la Justicia, que tiene que ser absoluta, fue puesta en duda por el ex juez Sergio Moro y el procurador Deltan Dallagnol”. Así también, otro ministro del STF, Gilmar Mendes, el día 11 expresó: “Un juez no puede dirigir a un procurador”.        

Para la jurista Carol Proner, profesora de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), el comportamiento del ex juez, Sérgio Moro, es “completamente ilegal”. Y señala: “El juez, en los pasajes que fueron revelados, simplemente orienta al procurador Deltan Dallagnol de cómo debe ser el trabajo del Ministerio Público, entonces, conduce las investigaciones, auxiliando la acusación... Eso es completamente ilegal... No es sólo el caso del ex presidente Lula que está comprometido con esas revelaciones, sino todo y cualquier proceso de la operación Lava Jato ante esta confusión de funciones entre acusación y juicio…”.

b)   Dudas sobre la solidez de las pruebas

En la Parte 3 (https://theintercept.com/2019/06/09/dallagnol-duvidas-triplex-lula-telegram-petrobras/), se aprecia con claridad las dudas que el coordinador del Grupo de Trabajo de la Lava Jato, Deltan Dallagnol, albergaba a cuatro días (Sept/2016) de que presentara la denuncia sobre el ex presidente Lula para conducirlo a la prisión e impedir con ello su candidatura a la presidencia. Los constreñimientos de Dallagnol sobre “la solidez de la historia” que llevaría al entonces juez Sergio Moro, para que éste lograra sentenciar a Lula, giraban en torno al “punto central de la acusación”, esto es, el supuesto de “que Lula había recibido de regalo un apartamento triplex en la playa de Guarujá luego de favorecer a la contratista OAS en contratos con Petrobras”. Dallagnol escribe a un grupo de 13 procuradores con quien dialoga: “Hablarán que estamos acusando con base en noticias de periódico e indicios frágiles... entonces es un ítem que es bueno que esté bien amarrado. En este punto, hasta ahora tengo preocupación de la conexión entre la petrobras y el enriquecimiento, y después de que me hablaron estoy con preocupación de la historia del apartamento... Son puntos en los que tenemos que tener las respuestas ajustadas y en la punta de la lengua.”

Un elemento que subraya The Intercept es la necesidad de los procuradores de mostrar “la conexión con Petrobras y el enriquecimiento” para que Lula pudiese ser juzgado en Curitiba, es decir, con el exjuez Sergio Moro, quien fungía como Juez Federal de la 13.ª Vara Criminal Federal de Curitiba.

c)    El silencio para Lula

En la parte 2 (https://theintercept.com/2019/06/09/procuradores-tramaram-impedir-entrevista-lula/) se muestra la indignación de los procuradores cuando fueron informados de la autorización del STF de la entrevista a Lula por parte de la periodista Mônica Bergamo del diario Folha de S. Paulo, esto es, en pleno calendario de la contienda presidencial. Los mensajes reflejan la trama para bloquear la realización de la entrevista, ya que al decir de los procuradores ésta “puede elegir a Haddad”. Así, un procurador señala “que la Policía Federal maniobrase para que la entrevista fuera hecha después de las elecciones, ya que no había indicación explícita de la fecha en que debería ocurrir. De esa forma, sería posible evitar la entrevista sin incumplir la decisión”. Como se sabe, la entrevista fue suspendida por el ministro del STF, Luiz Fux, mediante un recurso del Partido Novo. Los mensajes secretos de Telegram, muestran la celebración de los procuradores: “Debemos agradecer a nuestra PGR: Partido Novo”.

d)   Conversación del procurador con el ministro del STF

El día 12 de junio, The Intercept revela una nueva conversación en un grupo de procuradores (ABR/2016). En ella, Deltan Dallagnol dice al grupo “haber conversado una vez más con Fux, hoy, reservado, es claro”. Y señala: “dice que contamos con él para lo que necesitemos”. Y en dicha conversación del grupo, el entonces Juez, Sergio Moro, respondió: “Excelente, en Fux confiamos”.  Importante es señalar que Fux fue el ministro del STF que prohibió la entrevista a Lula en la campaña electoral, y en enero de este año, a pedido de Flavio Bolsonaro, concedió la suspensión a la investigación instaurada por el Ministerio Público de RJ que investigaba los movimientos financieros de Fabricio Queiroz, ex asesor del senador Flavio Bolsonaro. Vale recordar que el mes de mayo fue autorizado el levantamiento del secreto bancario del hijo de Bolsonaro y de su ex asesor para su investigación.

Así también, llama la atención otro comentario de Dallagnol: “El ministro Fux dice casi espontáneamente que Teori Zavascki hizo caída de brazo con Moro y se quemó, y que el tono de la respuesta de Moro fue óptimo”. Ello en referencia a la reprensión del magistrado Teori a Moro hecha por los instrumentos de Dilma Rousseff. Teori Zavascki, quien dirigía las investigaciones en el Tribunal Supremo brasileño en el caso Petrobras, muere en enero de 2017 en un accidente de avión, en un vuelo privado.

Mientras escribimos este trabajo, recibimos un nuevo cable de prensa en el que se comunica la noche del 12 de junio la publicación en el portal The Intercept de nuevas conversaciones entre Moro y Dallagnol (Parte 5, https://theintercept.com/2019/06/12/chat-sergio-moro-deltan-dallagnol-lavajato/). Aquí se habla de un cierto papel de “los americanos” para continuar con la operación Lava-Jato. En esta conversación de Moro con Dallagnol (31/AGO/2016), el Juez reclama a éste que ha pasado “mucho tiempo sin Operación”, a lo que el propio Dallagnol le responde que hay algunos “problemas”, pero que la Operación  “depende de la Articulación con los americanos”, no obstante que “están programados para denunciar el día 14”.

El problema para los conspiradores es que de acuerdo con The Intercept, la información resguardada por el portal y su equipo de periodistas, conforma un volumen de 1800 páginas. Y solo una muy pequeña parte ha sido difundida. Muchísima información falta por salir a la luz. Muy posiblemente se nos muestren conversaciones de Moro con otros ministros del STJ, STF, o quizá con funcionarios del gobierno de Estados Unidos.

2.    Estado de excepción y bloque en el poder

La crisis económica brasileña, acentuó las contradicciones de clase y agravó el equilibrio inestable de fuerzas que sustentaron a los gobiernos del PT. La crisis política abierta desde 2013-2014 desembocó en el Golpe de 2016, el cual implicó una mudanza de lo político-estatal (Estado de excepción) girando en torno a una radical reestructuración en la reproducción del capital con un marcado énfasis en el desmantelamiento del Estado social (neodesarrollista).

El marco de las elecciones de octubre de 2018 fue constituido por el golpe de Estado de 2016 y la instauración del Estado de excepción permanente que le ha sucedido. Es el cuadro de crisis terminal del orden político pos-dictadura, de las bases de democracia liberal y condiciones de participación y representación política formales, en un entorno de corrosión de las instituciones estatales (Ejecutivo, Legislativo, Judicial).

El bloque de las clases dominantes en Brasil cerró filas en la elección del gobierno Bolsonaro: El poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Fuerzas Armadas, medios de comunicación, iglesias, todos ellos asociados con las fracciones hegemónicas (locales y extranjeras) y al imperialismo estadounidense, construyeron un pacto de dominación de clase sustentando la inhabilitación política de Lula y abrazando la elección del gobierno Bolsonaro.

3. Realineamiento del gobierno Bolsonaro al imperialismo estadounidense

Distintos estudios no se cansan de señalar que el principal problema de la Lava Jato se encuentra en el Departamento de Justicia de EEUU. El realineamiento pleno del gobierno Bolsonaro al trumpismo imperialista es evidente. Con Bolsonaro, el imperialismo hace del Brasil una conquista geoestratégica, iniciada desde el proceso de defenestración del gobierno Dilma.

El apoyo del eje Trump-Pompeo-Mattis-Bannon en la elección del gobierno Bolsonaro no ha sido ningún secreto. Los intereses expansionistas del imperialismo en Brasil han comenzado a manifestarse en forma. Bolsonaro ha declarado que quiere “explotar” la Amazonia junto a EEUU. Paulo Guedes, muy recientemente ha vuelto a manifestarse por entregar el Banco do Brasil al Bank of America. La venta de Embraer a Boeing y la entrega de la base militar de Alcántara a los intereses de EEUU, reflejan la estrategia de conquista de Brasil por el imperialismo. Los cuestionamientos de S. Bannon al gobierno Bolsonaro en el sentido de que Brasil “necesita reducir su co-dependencia de China”, y los intereses de EEUU clavados en Petrobras, en las riquezas del Pre-sal, expresan un realineamiento que EEUU no lograba conseguir en Brasil bajo la política exterior de los gobiernos del PT, y que, en suma, bajo el Departamento de Justicia de EEUU, la operación Lava-Jato, y lo que se ha denominado como “Imperialismo jurídico”, han profundizado la capacidad de penetración de los intereses económicos y políticos de EEUU.

4. El contexto de la pulverización de la Lava-Jato: contradicciones, inestabilidad y crisis política  

Hemos insistido en los nuevos elementos que se inscriben en esta etapa del gobierno Bolsonaro. Uno de los principales reside en el agravamiento de las contradicciones de clase en el seno del bloque en el poder, así como en un proceso de fortalecimiento de la movilización obrera, social y popular. Las publicaciones en The Intercept, se inscriben en un contexto de fuerte movilización social y del estado de agudización de la crisis política derivada de intensas contradicciones en el seno de las clases dominantes, con impactos en los poderes y aparatos del Estado, lo que intensifica el marco de inestabilidad y crisis política. Tan solo mayo/2019, condensa esta intensidad de contradicciones y luchas que se despliegan en los distintos campos de la vida social, económica y política en Brasil. A modo de síntesis señalamos los procesos más relevantes en este período.

La acentuación de la disputa por la hegemonía y la tutela del Ejecutivo entre la llamada “ala militar” del gobierno frente a los bolsonarianos neofascistas. El “tsunami” (15M) del movimiento de estudiantes, profesores y trabajadores de la Educación que tomaron las calles de todo el país en protestas por los recortes y la privatización de la Universidad Pública. Las graves amenazas a la familia Bolsonaro respecto a la investigación sobre Flavio Bolsonaro y F. Queiroz y el levantamiento de su secreto bancario y de sus movimientos financieros. La postración de Bolsonaro a intereses específicos del capital y de EEUU, que lo incapacita para reproducir la hegemonía y lo convierte en factor de crisis política al interior de las propias clases dominantes. La profundización de los cortocircuitos del Legislativo y del STF con el Ejecutivo. La agudización de las divisiones intestinas entre las clases dominantes que marcaron el aislamiento de Bolsonaro. La aproximación del Ejecutivo a las condiciones de un impeachment que puede poner fin a su gobierno. La ofensiva neofascista del Ejecutivo con la divulgación masiva de textos en redes sociales de cariz fascista (“Brasil ingobernable”) y la convocatoria a la manifestación del 26M, en las que se atacó al Legislativo, al STF (y a sus máximos representantes) y a los partidos políticos del llamado “centro democrático”, al tiempo que se promovía una salida golpista contra el orden institucional (en crisis) y “la vieja política”. Las exitosas manifestaciones del 24M en el nordeste brasileño en repudio a la visita de Bolsonaro al estado de Pernambuco y su capital Recife.

La nueva manifestación del movimiento en defensa de la Educación (el 30M) en la que destacó la fuerza del movimiento estudiantil en la lucha contra el neoliberalismo extremo (privatizaciones, Reforma Previsional, devastación ambiental) del proyecto Bolsonaro-Guedes. Con las manifestaciones neofascistas del 26M se acentuaron las tensiones entre el Congreso, el “centro democrático” y el STF con el poder Ejecutivo. Fueron intensificadas las contradicciones en el interior de los aparatos y poderes estatales. Ante ello, el gobierno Bolsonaro, amparado en su expresión de fuerza reflejada en la manifestación del 26M, promovió una reunión (28/Mayo) con los representantes del poder Legislativo (Cámara de Diputados y Senado) y del STF, con miras a los acuerdos para establecer una especie de Pacto de gobernabilidad, un “Pacto de entendimiento y de metas” con el objeto de aprobar las reformas económicas, fundamentalmente la Reforma Previsional, la “madre de todas las reformas” del gobierno Bolsonaro. Por parte del Ejecutivo, queda claro el objetivo del Pacto: buscar la subordinación de los poderes del Estado. Previsto el día 10 de junio para su firma entre los tres poderes, el calendario ha sido diferido, sin mencionarse una nueva fecha.

Es en este cuadro de contradicciones, inestabilidad y crisis política, que se inscribe la divulgación de las conversaciones de diferentes agentes y órganos de Justicia que ha evidenciado la parcialidad y el carácter político de la Operación Lava Jato.

A la convocatoria del movimiento obrero y popular a la participación en la Huelga General programada para el jueves 14 de junio cuya principal bandera se levanta en contra de la Reforma Previsional, las fuerzas populares han añadido otras dos demandas: la defensa de la Educación Pública y de la Soberanía.

Defender la soberanía es un paso fundamental en la lucha por la democracia y nuestra capacidad de autodeterminación. En los tiempos del capitalismo actual, implica la lucha contra la dependencia y las regresivas modalidades de neocolonialismo. Al mismo tiempo, supone la necesaria puesta en acción contra la violencia y estrategias de un imperialismo estadounidense (en declive).       




https://www.alainet.org/es/articulo/200409

sábado, 31 de marzo de 2018

DEMOCRACIA DE LA CORRUPTELA



Escribe: Milcíades Ruiz

Gran consternación ha causado en la población peruana la explosión de la corrupción al más alto nivel. Se tenía la certeza del deterioro de la vieja república pero al levantarle el velo hemos podido ver descarnadamente la gusanera que la aqueja y la repugnante podredumbre que hay en todo su organismo. El proceso de deterioro es alarmante y es necesario cortar la infección. No obstante, al designarse un nuevo gobierno, el velo ha vuelto a cubrir la realidad. Se piensa que todo se arreglará cambiando solamente las personas y no, el modelo que ocasiona dicho cáncer político. 

Se ha puesto en boga la  tramposa palabrita “gobernabilidad” como pretexto para dejar pasar por alto las atrocidades del sistema y en nombre de ella, asumir el comportamiento de “perro simpático que no da problemas”, al decir de PPK. Por lo pronto, el vocero de la bancada de Nuevo Perú, Alberto Quintanilla, según consigna el diario La República del 30.03.18, “subrayó que hay entre los grupos políticos el ánimo de dejar atrás la confrontación para dar paso al trabajo por el bien del país, y que esa nueva voluntad se verá reflejada en el voto de confianza que otorgará a los nuevos ministros”.

“Asimismo, el legislador opinó que el gabinete debe impulsar la reforma política y un diálogo con las bancadas para fortalecer la gobernabilidad. Ratificó la disposición de su agrupación de apoyar al gobierno en temas sustanciales, como la reactivación económica, lucha contra la corrupción y cambios en la normativa electoral y política”. 

La moción de la izquierda parlamentaria pidiendo la vacancia del defenestrado presidente gringo, ha culminado triunfalmente pero, no se debería aflojar el empeño tras la derrota del chupasangre. Se ha aprovechado bien las circunstancias para ganar pírricamente apenas un combate de una guerra en que la correlación de fuerzas sigue siendo desfavorable. La derecha está recomponiendo sus fuerzas y la izquierda tiene que seguir golpeándola en los puntos vulnerables.

Pero, ¿qué significa “fortalecer la gobernabilidad? Entiendo que se refiere al fortalecimiento del sistema de dominación que causa estragos en la vieja república. Esta consigna es diametralmente opuesta al de fortalecer el poder popular, en su lucha contra la opresión y la degeneración de los órganos de gobierno. La gobernabilidad de este sistema arroja por quinta vez consecutiva presidentes corruptos. ¿No es suficiente demostración de las fallas del sistema?¿Es lo que se quiere fortalecer? Esto plantea un deslinde en el seno de la izquierda pues el proceso degenerativo también alcanza nuestras filas. 

El fraude electoral a través de filtraciones millonarias para tergiversar la voluntad del electorado ha encumbrado a personas corruptas que han perdido toda legitimidad tanto en la derecha como en la izquierda, aunque nos duela decirlo. Si como consecuencia de este fraude muchos líderes de izquierda se han beneficiado con una curul o cualquier otro cargo público en gobiernos corruptos, lamentablemente también, pierden legitimidad de origen. No solamente las personas sino también, los movimientos políticos que lideran.

En este sentido, el dirigente brasileño Lula no solamente es un corrupto sino también corruptor, pues claramente ha quedado confirmado por Odebrecht, que atendía pedidos del Partido del Trabajo para apoyar campañas electorales en Perú. Las donaciones millonarias son inversiones empresariales como lo manifiestan abiertamente los dirigentes de la CONFIEP. Es que los neoliberales tienen como principio aquello de que “No hay lonche gratis”. Solo es un adelanto a cuenta de (…). La factura se carga a los costos de los proyectos pero la empresa nunca pierde y lo que se invierte en apoyos electorales se recupera por otro lado, con adendas, peajes, etc.

Si como autoridad recibes tres millones de dólares en la forma que fuere, ya estás comprometido. Y si este favor lo retribuyes con reajustes en peajes o, en el costo de los proyectos, no lo sentirás en propio bolsillo porque son números en el papel del contrato pero brutalmente estás endeudando coactivamente a los sufridos contribuyentes que pagarán tu picardía por decenas de años. Nada justifica este daño a la población. Podrán decir: “Yo no tengo nada que ocultar”. “No hice nada ilegal”, “Nunca recibí dinero alguno”, “Yo no sabía, no manejé la caja de la campaña”, etc. Pero todos sabemos que son artimañas y, favor con favor se paga.

En un estudio mundial realizado por “Transparencia Internacional” antes del escándalo ODEBRECHT se hizo la siguiente pregunta a los pobladores de más de un centenar de países, para que en un rango de 1 a 5 calificara a las instituciones por su grado de corrupción (Nada corrupto  (1)... Muy corrupto (5) ¿En qué medida percibe Ud. que los siguientes sectores se ven afectados en su país por la corrupción? – Partidos políticos, parlamento, ejército, ONG, prensa, iglesias, empresas privadas, sistema educativo, poder judicial, sector salud, policía, burocracia. 

De los 12 sectores mencionados, los partidos políticos tenían el más alto porcentaje de ser percibidos por la población como corruptos, con un promedio de 3,8. Pero en el caso de Perú, los partidos políticos se llevaban la bandera con un puntaje de 4.3, (cercano a muy corrupto) solo igualable por el Parlamento, que precisamente proviene de los partidos políticos. Fuente: https://webantigua.transparencia.org.es/barometro_global/barometro_global_2013/tabla_sintetica_barometro_2013.pdf. Sin embargo, todos los partidos políticos y parlamentarios dicen que luchan contra la corrupción. Los corruptos flagrantes también lo decían. ¿Es creíble este decir de los políticos?

No se debería generalizar pero las excepciones son muy escasas. Después de lo sucedido, es probable que la percepción de la población sobre los partidos políticos haya subido a 5 por encima de cualquier otra institución, pues se ha comprobado que casi todos los partidos políticos en el Perú han sido penetrados por la corruptela y han falseado información financiera para justificar gastos de campaña electoral tanto de los candidatos como del partido político en su conjunto. El dinero de la corrupción estaba destinado a la institución y es ella a la que también se debería castigar descalificándola como persona jurídica. 

Podrán decir, yo no vi nada sospechoso a pesar de que el dinero corría por raudales frente a sus ojos. ¿No era para preguntarse, de donde viene tanto dinero? No hay peros que valgan y hay que reconocer que la corrupción estaba en el ambiente pero nadie decía nada. Entonces, de aceptarse la premisa de que todos los partidos están contaminados, llegaríamos a la siguiente conclusión: 1. La democracia en el Perú se sustenta en los partidos políticos. 2. Los partidos políticos son las instituciones más corruptas del Perú. 3. Los partidos políticos están descalificados para gobernar el país. 

Siendo así, no deberíamos aceptar que los partidos políticos tengan el monopolio del proceso electoral y del poder político, suplantando la representación de los sectores sociales. Hay que acabar con los vientres de alquiler y las vallas de inscripción política. El alto número de firmas de respaldo ciudadano no garantiza para nada que un movimiento político sea representativo. Las firmas se compran. La experiencia descarta este procedimiento. Resulta absurdo conservar el foco infeccioso sin contrarrestar el mal. Tenemos que buscar alternativas de solución al problema.

En esta perspectiva, planteo una renovación del sistema político abriendo al abanico de opciones para una democracia más amplia y equitativa. Una alternativa es acabar con la exclusividad de los partidos políticos y permitir el acceso a otras formas de agrupación social al proceso electoral. Muchos partidos políticos son solo cascarón que solo cobran vida en época electoral. Pero hay organizaciones nacionales centenarias, colegios profesionales, federaciones de trabajadores de cada sector económico, asociaciones empresariales, asociaciones civiles y militares, gremios nacionales e integraciones sociales que sin ser partidos políticos son más representativos que estos.

¿Y Por qué no dejar que las regiones (no los ex departamentos) tengan autonomía política propia para la elección de sus autoridades? 

¿Ustedes qué dicen? Nada impide formular sus propios planteamientos. Pero sería de mucha utilidad intercambiar ideas al respecto. En uno de mis libros, “Trazos para una República Equitativa” he tratado este asunto con mayor detalle. Por esta vía tengo que ser breve. Así que, dejo para otra ocasión mayores explicaciones sobre lo planteado.

Marzo 2018.