Publicado el 17 de marzo de 2023 / Por José Iglesias
Fernandez
¿Por qué no
Autarkèia en vez de Democracia?
Dedicado a
Saul Curtoice
0. Preámbulo
1. El concepto de
comunidad ………………………………………….
2. El concepto de
autarkèia …………………………………………….
3. El concepto de
democracia (liberal, neoliberal, social)……..
4. Autarkèia versus
democracia ………………………………………
5. Apoyo del
republicanismo a la propiedad privada……………
6. Capitalismo, poder,
instituciones, indignados………………..
7. ¿Dónde debemos
situarnos?…………………………………….
Autarkèia versus democracia
Que nadie, mientras sea
joven, se muestre remiso en filosofar, ni, al llegar a viejo, de filosofar se
canse. Porque, para alcanzar la salud del alma, nunca se es demasiado viejo ni
demasiado joven. Epicuro
La tierra tiene sitio
para todos, o lo tendría, mejor dicho, si fuera administrada con el poder de la
satisfacción de las necesidades en lugar de con la satisfacción de las
necesidades del poder. Ernest Bloch
0. Preámbulo
No nos cansaremos de
repetir la opinión que le merecía el capitalismo a Bertrand Russell: es una sociedad en la cual una minoría muy pequeña de
propietarios somete a la explotación al resto de la población, arremete contra
la naturaleza y despilfarra los recursos naturales del planeta. 1 Z. Baumann añade
que, con la globalización capitalista, ha llegado la total degradación de la
condición humana.2
Y Néstor Kohan apuntilla: “una de las conclusiones políticas de Marx es
que el capital no sólo produce mercancías, no sólo produce plusvalor, produce y
reproduce al mismo tiempo la misma relación de capital. Por lo tanto, ¡no es
reformable! (ya que el capitalismo genera más capitalismo). En otras palabras:
el capitalismo nunca se caerá solo. Hay que derrocarlo”.3
Por tanto, si hemos de
derrocarlo, buscando una alternativa al sistema, la propuesta ha de contener
procesos e instrumentos que equilibren el respeto a la naturaleza con el
bienestar de la población. Y todo ello determinado por una total participación
horizontal de la ciudadanía. Una de las cuestiones que se presentan es
preguntarse qué papel pueden jugar la democracia liberal, neoliberal o
socialdemócrata, en el paso de la participación civil al gobierno político para
conjugar esos tres objetivos: destituir a esa minoría de propietarios del
control de los recursos humanos y materiales que explotan a las personas y
destruyen los recursos naturales. 4
Es decir, “¿es
democracia la democracia representativa? ¿Ha quedado la palabra pervertida tras
su infancia ateniense, una sociedad militarista y esclavista basada además en
la represión sistemática de las mujeres? […] Aquellos que buscan formas
descentralizadas de democracia directa, por consenso y no por mayorías, ¿pueden
reapropiarse del término? Y, en caso de que lo lograran ¿cómo convencerían al
resto del mundo de que la <<democracia>> no tiene nada que ver con
la elección de representantes? […] Si pensamos que la democracia directa es
algo distinto, ¿cómo seremos capaces de afirmar que estamos en contra de una
[forma de gobierno] tan cargado de connotaciones positivas?”.5
Una gran mayoría de
antisistemas estamos en posición de recalcar “la
importancia de organizarnos de forma horizontal y no vertical. También que las
iniciativas partan de grupos relativamente pequeños, auto gestionados y
autónomos, en vez de venir impuestas desde arriba y transmitidas por diversas
cadenas de mando, sin estructuras de liderazgo”. 6
Por tanto, ¿qué sistema
de gobierno civil es el más idóneo, democracia o autarkèia, para armonizar el
bienestar de la humanidad con el hábitat de la misma, la naturaleza?. Es decir,
más abajo propondremos el municipalismo comunalista,
porque es un proceso de transformación y alternativa al sistema que va más allá
de la democracia y el liberalismo, porque se opone,
no sólo a una forma de gobierno sino a un modelo de Estado. Qué esta
alternativa al capitalismo conlleva la opción de no Estado, no Nación, quizá
por eso es silenciado. Qué la forma de gobierno es directa, horizontal, la que
mencionaremos como autarkèia, y no la
democracia liberal, representativa, burguesa.7
La democracia a secas que se exalta, y
que esconde en sus entrañas la existencia de la democracia burguesa
representativa, que se cita como un valor de cualquier sociedad, ¿no esconde la
posibilidad de gobernarnos de una forma pier to
pier (P2P),8
entra iguales, es decir, la autarkèia como
forma de gobierno en una sociedad alternativa? Esta es una evidencia de la
presencia de otras formas de analizar el comportamiento del capitalismo y que
apenas se menciona incluso cuando se organizan congresos en torno a la
democracia comunal.
1. El
concepto de comunidad
Mientras no vivamos en
un sistema social sin propiedad privada, sin clases y sin jerarquías, laico,
antimilitarista, anti racista y anti sexista, en el que los seres humanos
decidamos y gestionemos horizontalmente entre
iguales 9 la
riqueza comunal y los recursos que han de cubrir nuestras necesidades, poco o
casi nada podremos hacer contra las agresiones que perpetran las sociedades
clasistas, y el capitalismo en particular, contra el ser humano y el planeta,
contra el conjunto formado por el hábitat natural y por la especie humana,
contra la casa común de la especie humana. 10
Estos rechazos nos
llevan a pensar en la comunidad como la
unidad de convivencia de aquellas personas que deciden de manera libre,
autónoma y voluntariamente vivir de forma colectiva, buscando el bien común y
el apoyo mutuo, la fraternidad y la amistad, sin distinción de credos, razas,
etnias, edades, sexos, colores, culturas, lenguas, etc., lo que lleva a que la
comunidad no tenga necesidad de reivindicar un Estado-nación, y menos por
motivos religiosos, étnicos, lingüísticos, culturales, clasistas, geográficos,
y demás contingencias. La vida comunitaria prescindirá de los tres pilares de
las sociedades clasistas en donde se ejerce la opresión, como son el Estado, el Mercado y el Dinero.
El concepto de buen vivir es muy subjetivo, lo que hace que
hayan aflorado muchas definiciones. Mis preferencias toman como contenido
algunas de las recomendaciones a las comunidades epicúreas:
§ Asumir que “nacemos una sola vez, pues dos veces no
es posible, y no podemos vivir eternamente”.
Por tanto, previene contra los mitos religiosos.
§ Qué “el hombre bien nacido se dedica principalmente
a la sabiduría y a la amistad. De estas,
una es un bien mortal, la otra, inmortal”.
§ Qué, “según el derecho común, lo justo es lo mismo para todos, pues es algo
útil en la relación de unos con otros”.
§ Qué “no hay vida placentera sin que sea juiciosa, bella y justa, ni se puede vivir
juiciosa, bella y justamente sin el placer. A quien le falte esto, no le es
posible vivir una vida placentera”. Por tanto, el
placer ha de estar orientado por la prudencia.
§ Y nos exhorta a considerar que “la necesidad es un
mal, pero no hay necesidad alguna de vivir con
necesidad”, así como “nada es suficiente para quien lo suficiente es poco ”.11
En resumen, “las
comunidades igualitarias han existido a lo largo de la historia de la
humanidad, muchas de ellas bastante más igualitarias que la de Atenas del siglo
V, y todas ellas contaban con métodos de toma de decisiones para tratar asuntos
que afectaban a la colectividad. Los miembros de la
comunidad se reunían en asambleas de deliberación en las que cada participante
tenía idéntico derecho a que su opinión se tuviera en cuenta para la decisión
final, al menos en teoría”.12
2. El
concepto de autarkèia
De forma concreta, en la
ética 13
de Epicuro se señalan dos aspectos importantes: la ataraxia y la
autarkèia: la ataraxia como una
vivencia, una tranquilidad de ánimo de los miembros comunitarios; es decir, la ataraxia como principio que rige a uno mismo en
relación con lo físico o material, una forma armónica de vivir del hombre con
la naturaleza;14 mientras que esta
actitud trasladada a las relaciones sociales, a una comunidad, a la autarkèia, es una forma de autonomía
independiente de cualquier tipo de jerarquía, es decir, una gestión horizontal
basada en la soberanía armónica de sus miembros. Más ampliamente, o como
definía Epicuro, “la noción de autosuficiencia (autarkèia) se refiere a la posibilidad y la
capacidad de concurrir sobre la base de los propios medios a la satisfacción de
lo que es necesario para la vida y su plenitud” Y añadía, “la autarkèia la
tenemos por un gran bien, no porque debamos siempre conformarnos con poco, sino
para que, si no tenemos mucho, con este poco nos baste, pues estamos
convencidos de que de la abundancia gozan con mayor dulzura aquellos que
mínimamente la necesitan, y que todo lo que la naturaleza reclama es fácil de
obtener, y difícil lo que representa un capricho”. 15
3. El
concepto de democracia
Ya hemos señalado alguna
características, pero ampliamos este concepto. En las sociedades helenas, 16
pero también en las del imperio romano, la población estaba dividida en tres
estamentos principales: el llamado demos,
constituido por los ricos y otros pequeños propietarios de riqueza; las mujeres de los hombres que componían el
demos; y las personas esclavas. El
sistema político, o democracia, estaba
compuesto únicamente por la parte propietaria de la población masculina; los polites. Como clase esclavista, en este forum los polites del demos se representaban a sí
mismo y gestionaban sus intereses, ya que las mujeres y los esclavos quedaban
excluidos por no estar considerados propietarios. Actualmente, en el
capitalismo, a este demos lo hubiésemos considerado una oligarquía, o gobierno de unos pocos
propietarios, que se ponen de acuerdo entre ellos para controlar la vida y el
bienestar de las poblaciones no propietarias.
4. Autarkèia
versus democracia
Es decir, la democracia
no nace ni se desarrolla como un gobierno del pueblo, ya que como tal nunca
tuvo esta capacidad de convocatoria y gestión. Hay que rechazar la democracia, representativa o participativa, inclusiva o radical,
como forma de gobierno, y pensar más en la forma de autarkèia
o autonomía, 17
que significa la participación horizontal y la capacidad de gestión del pueblo
considerado entre iguales. Hay
que pensar e inclinarse por los modelos asamblearios, con autonomía
independiente de cualquier tipo de jerarquía, es decir, con una gestión
horizontal basada en la autarkèia, o de
la soberanía de sus miembros.
Por tanto, es hora de ir
ajustando cuentas con la democracia, el gobierno de los poderosos, e
instaurando y ensayando la autarkèia o gobierno de los oprimidos.
5. Apoyo del
republicanismo a la propiedad
No me sorprende leer, o
advertir, sobre la siguiente afirmación: “que toda la ley es privada, así como
toda ley pública es meramente un representación ideológica introducida por los
teóricos de la legalidad burguesa. Pero,
lo que es central en este tema es que el concepto
de propiedad y la defensa de la misma lo encontramos como núcleo
central en cada una de las constituciones políticas de hoy en día. El sentido
de la república, desde las grandes revoluciones burguesas hasta hoy, es una república de la propiedad”. 18
Esta afirmación nos lleva al siguiente silogismo: la propiedad está sacralizada
por la ley, y donde la legalidad constitucional es republicana, la propiedad
está santificada por la república. Y así encontramos que ocurre en la mayoría
de las cartas constitucionales, 19 así como, geopolíticamente, en la
mayoría de los países que componen el planeta.20
Esto me recuerda lo que
en su día escribí sobre que preferencia debía tener la
república, como forma de gobierno, para las izquierdas
anticapitalistas. Y en algún lugar del trabajo señalaba: “como lo primero y
central que tenemos que diseñar y debatir es una sociedad sin clases, es una sociedad de iguales.21 Esto quiere decir que
nos desplazamos al ámbito de la utopía, que es desde donde hemos de construir,
desde donde hemos de empezar a pensar en los sujetos sociales que han de
transformar, levantar los procesos, afilar los instrumentos, y vislumbrar los
múltiples puntos de llegada, o sea, las sociedades sin clase y sin sexismo en
las que deseamos vivir. Por tanto, sosteníamos:
- Una cosa es la utopía y
otra las realidades históricas. La historia de la humanidad nos informa de
los múltiples y variados tipos de sociedad, así como de las formas de
gobierno que se han ensayado en las mismas. Hoy es del dominio público que
una república capitalista no
difiere sustancialmente de una monarquía o de
otra clase de dictadura capitalista: el sistema capitalista ha
aprendido a explotar a las personas y a esquilmar los recursos naturales
con todas las formas de gobierno imaginables. Ejemplos de estos modelos de
gobierno bajo el capitalismo son las repúblicas
alemana, la suiza, la francesa, 22 la italiana, la
estadounidense, etc.; como ejemplos de monarquías
están ahí la inglesa, la sueca, la danesa, la noruega, la belga, la holandesa,
y la española, por citar unas pocas comparaciones; de nuevo, bajo el
capitalismo hemos conocido dictaduras
de todo tipo, especialmente de índole militar. También sabemos que el
hecho de que podamos votar al presidente de la república y no al monarca
de turno no le hace mucha diferencia dentro de la sociedad capitalista. Y
en lo que respecta a personas republicanas como G. Bush, N. Sarkozy, A.
Merkel y tantas otras, que si las comparo conmigo, que me declaro
republicano, tenemos muy poco en común.
- Así mismo, si revisamos
el contenido de las tres constituciones españolas 23 también
comprobamos que ninguna de ellas se ajusta a las exigencias establecidas
por la brújula/matriz: no condenan la propiedad
privada, son clasistas, y sus órganos de poder de
gestión pública son en base a la democracia
representativa. La propiedad
privada en España ha estado sacralizada por el republicanismo
de estas constituciones, lo mismo que sigue por el de monarquía
parlamentaria.
Entonces, mi
planteamiento consiste en que un debate sobre la república es indispensable,
pero que ha de tener en cuenta no sólo la forma de
gobierno, sino tanto o más el modelo de
sociedad en el que se quiere vivir. Así como la importancia de
considerar el municipalismo de los / las iguales 24como
un punto de partida en ese largo proceso de transformación social hacia las sociedades comunales. Esto requiere que hagamos
un esfuerzo por precisar el tipo de sociedad que mejor responde a las
exigencias de mantener el bien común, porque la forma de gobierno, posiblemente
la republicana, se ajustará debidamente a ella. Personalmente, sostengo que
sólo en una sociedad sin propiedad privada, sin clases, antipatriarcal,
de ciudadanos iguales, con gestión horizontal, dónde ha de ser la voluntad del
pueblo quién decide autogestionar los recursos comunes disponibles de acuerdo
con las necesidades comunes expresadas por el mismo pueblo, donde el gobierno no representará la voluntad del pueblo, sino que
estará compuesto y formado por la misma voluntad del pueblo, entonces, y sólo
entonces, puede existir, aunque no necesariamente, una forma de gobierno genuinamente republicano entre iguales.
Pero en ningún caso, por repúblicas de la propiedad.25
6.
Capitalismo, poder, instituciones, indignados…
Entre otras cosas, el capitalismo es poder. Poder que nace de la
propiedad privada, y lo ejerce mediante las instituciones oficiales que
organiza y controla: políticas, económicas, sociales y civiles. Destaco
algunas, como los parlamentos (legislativo y ejecutivo), judicial, policial,
penal, militar, mercados (dinero, mano de obra, mercancías y servicios).
También ejerce poder mediante la creación de instituciones orgánicas al
sistema, o incorporando sujetos institucionalizados dentro
del mismo como los partidos, sindicatos, cooperativas, ONGs, etc.
Algunos de estos sujetos
colectivos institucionalizados luchan contra el sistema, pero son muy pocos, y
frecuentemente se quedan a nivel de oponerse sólo al neoliberalismo. La casi
totalidad de los grupos indignados, no se oponen al sistema sino que reclaman
un capitalismo más humano, verde, no racista y antipatriarcal, una nueva forma de revisionismo: 15-M, mareas,
Occupy, primaveras, etc.,26
estaban compuestos en su mayoría por estos últimos.
Para esto, debemos saber
separar el grano de la paja. Nos ayuda en esta tarea la advertencia de Henry
Lefebvre, incorporada ya en otras reflexiones:27
“A medio plazo, Marx anunciaba en los límites de lo previsible la
formación de una sociedad distinta. ¿Qué modalidades de existencia la
caracterizaban? De la futura sociedad que nacerá de una revolución total, Marx
habla poco, pero implica también el fin de las
instituciones represivas y opresivas: con el Estado, antes o después de él,
debían desaparecer la religión, la familia, la nación y la patria, el trabajo
impuesto, la ideología, etc”.28
7. ¿Dónde
debemos situarnos?
Existen muchas formas de
hacer política, pero los colectivos que transitan por el ámbito del
anticapitalismo podrían circunscribirse a estas tres: 1) contra el sistema, pero desde fuera de las
instituciones capitalistas; 2) contra el sistema,
pero desde un adentro restringido de las mismas; y 3) contra el sistema, pero en una forma mixta:
1) Nadie puede luchar
desde fuera del capitalismo, pues vivimos en él (todo el planeta es la casa del
amo). Pero sí desde “las zonas liberadas
(ámbitos de autonomía) en la sociedad, no fuera de la sociedad. “Zonas donde
practicar nuevas formas de relación fuera de la lógica capitalista”, donde la
vida cotidiana funciona de acuerdo con las exigencias de la autárkeia (no de la democracia). Estas zonas
deben ser preferentemente alegales,
excepto cuando lo exijan ciertas actividades, tales como cursos en
instituciones oficiales que son pagados por las mismas. Son escuelas de formación y acción (teoría y praxis)
de las nuevas convivencias sociales, pues “en ellas es donde se inventa y se
pone en práctica el futuro, son formas instituyentes pues tienen el poder de
instituir” la autárkeia. Seguimos las
instrucciones de Audre Lorde: “no entrar en la casa del amo ni usar sus
herramientas”. 29
2) La lucha desde un adentro restringido de las instituciones,
por ejemplo a nivel municipal,30
sólo debe iniciarse cuando es fruto de un amplio programa diseñado y
consensuado por una buena mayoría de las zonas
liberadas. No se trata de tomar el
poder, ni de dispersarlo, sino de disolverlo, diluirlo. Dentro de la
legalidad, hay que saber crear zonas liberadas pero alegales,
al margen y fuera de la lógica de las instituciones del sistema.
3) El proceso
municipalista 31
sería uno de esos modelos de lucha que combina la
lucha contra el sistema, dentro y fuera
de las instituciones oficiales. Es decir, combina las luchas de las
zonas liberadas (ámbitos de autonomía) en los ámbitos civiles, laborales y
políticos de manera mixta, apoyándose en un pie fuera de las instituciones
públicas con el otro dentro de las mismas, sólo que en este caso municipales.
Hoy por hoy, mi visión es que estas luchas únicamente se pueden hacer a nivel
municipal por darse las características que exige una alternativa al
capitalismo, como es la sociedad comunal, y que responden a las definidas por
la brújula / matriz.32
Las instituciones a nivel de comunidades autonómicas, estatales o Europeas
tienen la capacidad de fagocitar a los sujetos sociales mucho antes ya de
acercarse a ellas, pues han de supeditarse previamente a sus exigencias
reglamentarias para formar parte de las mismas.33
Para finalizar, volvamos
otra vez a Epicuro, quién nos dice; “recordemos también que el futuro no
es nuestro, pero tampoco puede decirse que no nos pertenezca del todo. Por lo
tanto no hemos de esperarlo como si tuviera que cumplirse con certeza, ni
tenemos que desesperarnos como si nunca fuera a realizarse”.34
Esta reflexión da sentido al diseño de utopías posibles contra la democracia
capitalista.
José Iglesias Fernández
Barcelona, 18 noviembre
del 2021
1 B. Russell. Political Ideals.
Unwin Books. London 1963.
2
Zygmunt Baumann. La globalización: consecuencias humanas. FCE. México 1999.
3
Néstor Kohan. “Estudio preliminar. El taller de investigación de Karl Marx”. P
xxxvii. En Karl Marx. Comunidad, nacionalismos y capital. Textos inéditos.
Edicions Bellaterra, 2021.
4 Ver
https://www.rentabasica.net/obras_rb/RBisEcologiadef.doc.pdf
5 David Graeber, El Estado contra la Democracia,
pp 13-14. Errata Naturae 2021.
6 David Graeber, El Estado contra la Democracia,
p 15. Errata Naturae 2021.
7 https://www.rentabasica.net/villanias/No_me_representa_Respuesta_al_Documento_del_Seminario_Taifa_sobre_el_1_O.pdf
8 Silke Helfrich y David Bollier. Libres, dignos, vivos. El poder subversivo de los comunes, pp. 139-177. Icaria, 2020.
9 La libertad es
uno de los derechos humanos que ensalza el
individualismo, el egoísmo del ser individual, mientras que la igualdad es un derecho que ensalza el
reconocimiento del ser social, del apoyo
mutuo, de lo colectivo por vivir en una sociedad de seres iguales ante la
comunidad.
10 En
este contexto, sí que tiene sentido hablar de ser humano.
11 https://www.rentabasica.net/villanias/Izquierdistillos_sueltos_Cuidado_que_mangan.pdf
12
David Graeber, El Estado contra la Democracia, pp 51-52. Errata Naturae
2021.
13 file:///C:/Users/pc/Desktop/Escritorio/JIGLESIAS/Els%20meus%20documents/Carpeta%20Autarkeia%20y%20ataraxia/Filosof%C3%ADa%20de%20Epicuro%20de%20Samos%20autarkeia.html
14
“Sabio es aquel que consigue la ausencia de perturbación ( ataraxia ), el
sosiego, la paz del alma que se obtiene suprimiendo la agitación de los deseos
y de los temores que asaltan al hombre vulgar. Es la serenidad algo altiva (prepotente)
del intelectual que ha rechazado el mundo trágico de las religiones y de los
mitos, y como (tal y como se desprende de la física atomista) ya no teme a los
dioses ni a la muerte, y como pone límites a los deseos, consigue la felicidad.
Lo que ocurre es que la ataraxia nunca es presentada como un fin. El único fin
que nunca haya admitido Epicuro es el placer. Así pues, la ataraxia sólo es
estimable en la medida en que se subordina a este fin, es decir, en la medida
en que es productora de placer”. En
file:///C:/Users/pc/Desktop/Escritorio/JIGLESIAS/Els%20meus%20documents/Carpeta%20Autarkeia%20y%20ataraxia/La%20filosofia%20d’Epicur%20ataraxia.html
15 Ver
José Iglesias Fernández. De la renta básica a la Riqueza comunal. Nota a
pie de página 25. Baladre/Zambra 2013 y Epicuro. Carta a Meneceo. En http://cita.es/filosofar/hedonismo/ .
También en
http://www.medicinayarte.com/img/biblioteca_virtual_publica_epicurocarta_a_meneceo.pdf
16 Constituciones políticas griegas.
Alianza editorial, 2007.
17 Ver
Epicuro de Samos. En http://www.webdianoia.com/helenismo/epicuro_fil.htm
18
Michael Hardt y Antonio Negri. Commonwealth. 2009. En
http://korotonomedya.s3.amazonaws.com/Michael_Hardt_%26_Antonio_Negri_-_Commonwealth.pdf
19 Ver Micheline R. Ishay (ed.). The
Human Rights Reader. Major Political Essays, Speeches, and Documents. From de
Bible to the Present. Routledge, 1997.
20
Alemania, Argentina, Brasil. Canadá, Chile, China, Francia, Grecia, India,
Italia, México, Portugal, Rusia, Suiza, Suráfrica, etc.
21 José Iglesias Fernández. ¿Hay alternativas al
capitalismo? La renta Básica de los iguales. Baladre. Xátiva 2006
22
Incluso la constitución de 1789, aprobada en pleno auge de la Revolución
Francesa, conocida como la Carta de los derechos del hombre y del ciudadano,
se atrevió a condenar la propiedad privada.
23 Dos
constituciones republicanas (Primera 1873-1874 y Segunda 1931-1936); y la de
monarquía parlamentaria, 1978-?
24 Ver
José Iglesias Fernández. El municipalismo como proceso contra el capitalismo.
En
http://www.kaosenlared.net/colaboradores/92261-el-municipalismo-como-un-proceso-contra-el-capitalismo
25 La
esencia de estos párrafos está extraída, o inspirada en: José Iglesias
Fernández. ¿República, sí o no? Sobre las sociedades y las formas de
gobierno: la propuesta del municipalismo. Virus editorial, 2009.
26
Muchas de las personas participantes en estas luchas son rebeldes sin causa.
27
Importancia del I Congreso Internacional sobre la Democracia Comunal. En www.joseiglesiasfernandez.es
28
¿MARX HA MUERTO? Página 111. Henri Lefebvre. En Dialnet-MarxHaMuerto-5252028 .
29 No
utilices los valores ni los instrumentos del amo, porque las herramientas del
amo nunca desmontan la casa del amo. Audre Lorde
30 Ver
José Iglesias Fernández. De la renta básica a la Riqueza comunal.
Trabajo citado.
31 Ver
José Iglesias Fernández. El municipalismo como proceso contra el capitalismo.
En
http://www.kaosenlared.net/colaboradores/92261-el-municipalismo-como-un-proceso-contra-el-capitalismo
32 Ver
José Iglesias Fernández. De la Renta Básica a la Riqueza Comunal.
Trabajo citado
33 José
Iglesias Fernández. La riqueza del común. Lo municipal y lo comunal como
modelo alternativo al capitalismo. Baladre/Zambra, septiembre 2021.
34 Epicuro. Carta a Meneceo.
Trabajo citado.
Fuente: https://kaosenlared.net/con-todo-respeto-respuesta-a-floreal-un-modelo-de-gobierno-popular/