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viernes, 5 de noviembre de 2021

A PROPÓSITO DE PERÚ LIBRE Y EL VOTO DE CONFIANZA

 

Voto de confianza al Gabinete que preside Mirtha Vásquez y el viejo dicho, “Dime con quién andas, y te diré quién eres”, que desnuda las verdaderas intenciones de los votos emitidos.


¡Mucho espectáculo y pocas ideas o Mucha demostración y nada de ideas!

 

Para la reflexión de los que luchan por un IDEAL y no por un mísero interés material.

 

 

CÓMO PARTICIPAN LOS SOCIALISTAS EN LAS ELECCIONES BURGUESAS

“Concurrirán además a las elecciones, con candidatura propia, el Partido Socialista y el Par­tido Comunista. Pero, la concurrencia de am­bos, sólo tiene por objeto afirmar su autonomía ante los dos bloques burgueses. El comunismo conforme a su práctica mundial asistirá a las elecciones con meros fines de agitación y pro­paganda clasistas.”

JCM, Temas de nuestra América

 

 

LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD

“La revolución francesa tuvo la misma idea de su magnitud. Sus hombres creyeron también inaugurar una era nueva. La Convención quiso grabar para siempre en el tiempo, el comienzo del milenio republicano. Pensó que la era cristiana y el calendario gregoriano no podían contener a la República. El himno de la revolución saludó el alba de un nuevo día: le jour de gloire est arrivé. La república individualista y jacobina aparecía como el supremo desiderátum de la humanidad. La revolución se sentía definitiva e insuperable. Era la lucha final. La lucha final por la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.

Menos de un siglo y medio ha bastado para que este mito envejezca. La Marsellesa ha dejado de ser un canto revolucionario. El "día de gloria" ha perdido su prestigio sobrenatural. Los propios fautores de la democracia se muestran desencantados de la prestancia del parlamento y del sufragio universal. Fermenta en el mundo otra revolución. Un régimen colectivista pugna por reemplazar al régimen individualista. Los revolucionarios del siglo veinte se aprestan a juzgar sumariamente la obra de los revolucionarios del siglo dieciocho.”

JCM,   El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy.

 

CRISIS DE LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA

Los propios fautores de la democracia —el término democracia es empleado como equivalente del término Estado demo-liberal-burgués— reconocen la decadencia de este sistema político. Convienen en que se encuentra envejecido y gastado y aceptan su reparación y su compostura. Más, a su parecer, lo que está deteriorado no es la democracia como idea, como espíritu, sino la democracia como forma.

Este juicio sobre el sentido y el valor de la crisis de la democracia se inspira en la incorregible inclinación a distinguir en todas las cosas cuerpo y espíritu. Del antiguo dualismo de la esencia y la forma, que conserva en la mayoría de las inteligencias sus viejos rasgos clásicos, se desprenden diversas supersticiones.

Pero una idea realizada no es ya válida como idea sino como realización. La forma no puede ser separada, no puede ser aislada de su esencia. La forma es la idea realizada, la idea actuada, la idea materializada. Diferenciar, independizar la idea de la forma es un artificio y una convención teóricos y dialécticos. No es posible renegar la expresión y la corporeidad de una idea sin renegar la idea misma. La forma representa todo lo que la idea animadora vale práctica y concretamente. Si se pudiese desandar la historia, se constataría que la repetición de un mismo experimento político tendría siempre las mismas consecuencias. Vuelta una idea a su pureza, a su virginidad originales, y a las condiciones primitivas de tiempo y lugar, no daría una segunda vez más de lo que dio la primera. Una forma política constituye, en suma, todo el rendimiento posible de la idea que la engendró. Tan cierto es esto que el hombre, prácticamente, en religión y en política, acaba por ignorar lo que en su iglesia o su partido es esencial para sentir únicamente lo que es formal y corpóreo.

Esto mismo les pasa a los fautores de la democracia que no quieren creerla vieja y gastada como idea sino como organismo. Lo que estos políticos defienden, realmente, es la forma perecedera y no el principio inmortal. La palabra democracia no sirve ya para designar la idea abstracta de la democracia pura, sino para designar el Estado demo-liberal-burgués. La democracia de los demócratas contemporáneos es la democracia capitalista. Es la democracia-forma y no la democracia-idea.

Y esta democracia se encuentra en decadencia y disolución. El parlamento es el órgano, es el corazón de la democracia. Y el parlamento ha cesado de corresponder a sus fines y ha perdido su autoridad y su función en el organismo democrático. La democracia se muere de mal cardíaco.

JCM, El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy

 

https://elcomercio.pe/politica/congreso/congreso-otorgo-el-voto-de-confianza-al-gabinete-mirtha-vasquez-pedro-castillo-noticia/

 

domingo, 31 de octubre de 2021

ALGO ACERCA DE UN CONFUSIONISTA QUE SE CREE LENINISTA.

 


(31 de octubre de 2021)

 

Por Miguel Ángel Aragón

 

Gracias Guillermo, por confirmar que Vladimir Cerrón es el autor de semejante esperpento, titulado "Un paso adelante, dos pasos atrás".

Siempre debemos tener presente, que antes de opinar, debemos investigar.

En la década de 1920, los nacionalistas y antisocialistas, Eudocio Rabines y Haya de la Torre acostumbraban fanfarronear presentándose como "marxistas" y "leninistas", y así lograron confundir a muchos jóvenes de su tiempo.

Cincuenta años después, el nacionalista, y enemigo del movimiento socialista peruano, Abimael Guzmán, se presentaba como "marxista-leninista-maoista", y fue un fanfarrón igual que sus maestros Rabines y Haya. En su tiempo también logró confundir a muchos jóvenes, con las lamentables consecuencias ampliamente conocidas.

Ahora, cien años después, aparece el nacionalista Vladimir Cerrón, y se presenta como "marxista-leninista" y "Mariáteguista".

Tanto en sus declaraciones como en sus accionar de caudillo personalista, este señor está demostrando que no es leninista, que no es marxista, y que nunca ha leído y menos comprendido lo esencial del legado de Mariátegui.

Las propuestas de Vladimir Cerrón demuestran que tiene una gran confusión mental, tanto en lo teórico, como en lo político y en lo organizativo.

Entre otros aspectos, hay que señalar estas tres primeras confusiones del "pensamiento Cerrón":

- Confunde Gobierno con Estado;

- Confunde Táctica con Estrategia

- Confunde Partido con Frente Unido

Tenemos que esclarecer y deslindar en estos y otros aspectos, con la gran   confusión que están promoviendo el señor Cerrón y sus seguidores más serviles.

Este gran debate y gran deslinde, tenemos que desarrollarlo, continuando la tarea de fortalecimiento del frente unido del pueblo peruano, y continuando la lucha por las reformas democráticas más urgentes

 

“UN PASO ADELANTE, DOS PASOS ATRÁS”

 Por VLADIMIR ROY CERRÓN ROJAS

31 octubre 2021

La frase que inmortalizara Lenin: “Un paso adelante, dos pasos atrás”, no es comprendida cabalmente por nuestros camaradas y menos por nuestros aliados. Sin embargo, esta frase es la que puede explicar magistralmente la crisis política actual.

Los aliados, son aliados, no son militantes, ellos acompañan hasta cierto punto, no es obligación de ellos llegar a la meta final, no debe sorprendernos nada, se unen con intereses comunes, no idénticos, hasta derrotar al enemigo mayor; pero en el tramo de esta alianza, desde su nacimiento hasta el logro de su objetivo, se gesta un nuevo campo de batalla donde lidiarán los aliados para tomar la hegemonía política, decía Lenin.

Debemos una autocrítica pública sobre el triunfo de Perú Libre a las masas peruanas para entender la situación política actual. La categoría dialéctica de necesidad y casualidad, podría explicar este fenómeno, pues teníamos la necesidad de participar en las elecciones, nuestro cálculo era pasar la valla y colocar una bancada que allanara el camino a la presidencia, matemáticamente era posible, no planificamos un triunfo presidencial, pero la casualidad hizo su trabajo tras iniciarse la pandemia.

Pedro Castillo no estaba en el cálculo de nuestros planes iniciales, su presencia se origina frente a la imposibilidad de la candidatura natural de Perú Libre, a la flexibilidad brindada por el Partido aceptando su postulación, pero también debemos reconocer al espacio mediático que el candidato había ganado tras la huelga magisterial del 2017. Así, el triunfo presidencial responde a la casualidad objetiva, eso es una realidad y todos los peruanos lo saben. Es así como se consuma el “paso adelante”.

Si asumimos esta realidad, podremos explicarnos el motivo por el que no podríamos exigirle al hoy Presidente una revolución, porque “la revolución no se hace, sino que se organiza” (sic), el candidato no estaba preparado para enfrentar una circunstancia como esta desde el Ejecutivo, lo que contrariamente, sí podríamos exigirle en el Legislativo a la bancada militante, mas no a la bancada no militante. Aquí empiezan los “dos pasos atrás”.

Llegamos al gobierno, dimos este “paso adelante”, pero luego entregamos el gobierno económico y social a la derecha disfrazada de centro o caviar, esos son los “dos pasos atrás”; además de advertir el fraccionamiento de la alianza de bancada, en la práctica bolcheviques y mencheviques se van poniendo en evidencia. Esta es la gran lección de Lenin que sigue vigente.

Ahora, también debemos puntualizar al respecto de lo que se especula acerca de la ruptura de la bancada, pero en realidad no podría dividirse lo que nunca fue único, se divide lo que se constituye en partes y la bancada siempre fue expresión de dos nítidas partes, de la militancia nata del Partido y los aliados del sindicato magisterial, no hay nada nuevo que descubrir, solo oficializar.

Aluden que el Partido y su líder estarían fomentando una división en la bancada, cosa absurda, porque no somos nosotros quienes patrocinamos la inscripción de dos nuevos partidos desde el Ejecutivo en complicidad al ala magisterial.

Se le quiere endosar al Partido la irresponsabilidad de haberse pasado a la oposición, pero en realidad los que pasaron a la oposición son los que renunciaron a luchar por sus propuestas primigenias, como la Asamblea Constituyente, la renegociación de los contratos lesivos al Estado y la recuperación de la administración soberana de nuestros recursos naturales, y arriaron sus banderas.

En el último debate del Pleno acerca del voto de confianza para la investidura del nuevo gabinete, los parlamentarios de Perú Libre defendieron su postura con una precisión diáfana y revolucionaria, tanto que después de más de tres décadas de opresión hoy podemos decir que existe una verdadera bancada de izquierda, una bancada del pueblo.

Muchos ven una tragedia desesperante si no se otorga la confianza al nuevo consejo de ministros, pero no olvidemos que toda crisis también puede ser una oportunidad de recomponer, reorientar y rectificar el rumbo político del gobierno, pues discrepar no es más que una forma de encontrarse, decía Flores Galindo.

A nosotros también nos interesa que el gobierno vaya bien, nuestra única disyuntiva es la composición del gabinete que ha aumentado su cuota caviar y de oportunistas. En el I Congreso del Partido del 2021 se dejó claro que: “si el gobierno se desvía, el Partido rectifica la línea, o viceversa”, ciertamente tenemos la misión de salvaguardar la dignidad de nuestra organización y del pueblo que ha confiado en su proyecto, cualquier acierto o desacierto gubernamental recaerá sobre las espaldas del Partido.

Siempre decimos que no hay crítica mala o buena, simplemente la crítica es una gran herramienta, pero debe utilizarse como medio y no como fin. En esta perspectiva, tras la crítica, nos hemos dado la tarea de buscar las firmas para la Asamblea Constituyente como parte de la lucha, pero a la vez como un motivo de organización popular, que de realizarse vendría a convertirse en el nuevo y verdadero poder político.

En la lucha contra el neoliberalismo el pueblo se organiza de diferentes formas, como los sindicatos de maestros, de pensionistas, colectivos juveniles, foros públicos, organizaciones culturales, movimientos, partidos y bancadas parlamentarias. Lenin decía que desde estas últimas no se podía hacer la revolución, eso es muy cierto, pero tampoco podría hacerse desde las demás unilateralmente, por ello era necesario que alguien se ponga a la cabeza, en este caso el Partido, y se organice un parlamento extraoficial, aceptando la jerarquía del Partido, bajo la única condición de que el Partido se subordine a los intereses propios del pueblo.

Esta es la razón por la que para el Partido no le es esencial una apertura, cierre o reapertura del congreso, es más, ya hemos tenido la oportunidad de ver el cierre de dos congresos y los que los han sustituido en nada se han diferenciado y no han coadyuvado a los objetivos populares.

Este razonamiento se colige al no ser nuestra intención promover un cierre del parlamento y menos una vacancia presidencial como le han hecho creer al Presidente los tibios y movacos, quienes le han metido a la cabeza que el rol histórico de Perú Libre es fácilmente sustituible con un paquetón de firmas, en su afán de capturarlo.

El futuro evidenciará quiénes son los que adulan, quiénes los oportunistas, quiénes los enemigos, quiénes los que privatizan las victorias del pueblo para usufructuo propio o de grupo y quiénes los de siempre críticos pero consecuentes. Es cuestión de que las agujas del reloj sigan su avance infinito, en la que hemos visto pasar tantos de ellos, y solo algunos quedan eternamente vivos aun así hayan muerto.

*Secretario General del Partido Perú Libre

Fuente: http://perulibre.pe/un-paso-adelante-dos-pasos-atras/

 

domingo, 3 de octubre de 2021

LÁPIZ CON BORRADOR

 


Escribe: Milcíades Ruiz

Como es norma en todo el mundo, hemos tomado el triunfo electoral de Perú Libre como corresponde consuetudinariamente. Son los partidos políticos los que compiten y el ganador, es la persona jurídica, más no las personas naturales. Triunfó el lápiz, pero el borrador hace desaparecer lo escrito y se esfuma como el gas de Camisea.

Todas las disposiciones del proceso jurídico electoral, giran en torno a los partidos políticos. Por consiguiente, el actual, es el gobierno ejecutivo del partido Perú Libre, como se ha reconocido siempre a los partidos políticos que ganaron las elecciones a lo largo de república. La asamblea general de los partidos, designa a las personas que los representan y estas, deben lealtad a la línea política de sus asociaciones políticas. El partido está por encima de cualquier militante y no, a la inversa.

Como en toda asociación civil, el ingreso y retiro es voluntario. Aquel que no está de acuerdo con la línea política del partido puede renunciar. Pero si en representación del partido postula y accede a un cargo público, este se lo debe al partido, al cual la persona, natural solo lo representa. Si en el ejercicio de esta representación se desliga de su representada, es impropio llevarse el cargo que no le pertenece. Sería un delito de usurpación representativa, estafa política, apropiación ilícita y contra la fe pública.

Es lo que hacen los tránsfugas parlamentarios. El cargo público no es propiedad privada. Así también, las asociaciones políticas pueden sancionar y expulsar a los miembros nocivos al estatuto, o que perjudiquen la buena imagen del partido. Es lo podría hacer Perú Libre, aplicando su estatuto a quienes corresponda. Nadie es el dueño del partido. La asamblea general es la máxima autoridad.

“Perú Libre”, ha sido acreditado por el JNE pues, en cumplimiento de la normatividad electoral, se ha presentado textualmente, como un partido “antiimperialista, revolucionario y propugna la autodeterminación de los pueblos, tiene fijado como tarea principal la integración y unidad de los peruanos en defensa de nuestra soberanía y patrimonio nacional, como base fundamental para mejorar las condiciones de vida de la gran masa de peruanos desfavorecidos”.

“Su lucha está orientada a la instauración del socialismo, en conjunción con los sectores progresistas, estudiantes, empleados, obreros y campesinos, con una verdadera democracia, en el que no haya lugar la explotación y discriminación del ser humano. Su posición internacionalista nos hace solidarios con todas las organizaciones del mundo que luchan por el socialismo, por la paz y la justicia social.”

Esta es su línea política, aceptada formalmente por el JNE como se ha hecho respectivamente, con los demás partidos inscritos. Por consiguiente, es su derecho a gobernar conforme a esos propósitos, legalmente aceptados por el vigente “estado de derecho”. Querer obligar a Perú Libre para que vaya contra propia concepción de gobierno, traicionando sus principios ideológicos, es ilegítimo, por más que utilicemos subterfugios en nombre de las libertades democráticas.

Este mismo derecho es el que se le ha reconocido siempre a los partidos de derecha y no hay por qué, negárselo a la actual administración. Otra cosa es que no pueda aplicar sus enunciados. Son las condiciones imperantes, las que determinan la factibilidad de los propósitos. Los hechos reales, suelen ocurrir de manera diferente a la teoría, porque intervienen una serie de factores de diversa predominancia que configuran una situación favorable o no.

Querer, no es poder. Sobreponerse a los factores adversos, requiere de una fortaleza de convicción ideológica a toda prueba. Si no la hay, o es, solo en parte, habrá siempre el riesgo de desviaciones y claudicaciones. Influye la calidad de la militancia y la capacidad institucional, cuya solvencia determina si está en condiciones de asumir el reto. Si no lo está, se verá obligado a improvisar y buscar ayuda, para cubrir deficiencias. Pero hay ayudas buenas y malas.

De lo que conozco sobre el proceso de desarrollo de la asociación Perú Libre (PL), es que empezó modestamente como organización política regional para luego tener débil presencia nacional. La necesidad de crecer hizo que proliferaran los oportunistas de toda índole. Buscó aliarse con otros movimientos de izquierda, pero sin éxito. Hizo alianza con “Democracia Directa”, partido surgido de traficar con los reclamos de los jubilados y usado como “vientre de alquiler, por Gregorio Santos. Esta alianza tampoco prosperó.

En los últimos años, se introdujeron activistas clasistas y, sindicalistas magisteriales que fueron tomando predominancia. Con motivos electorales llegaron otros invitados izquierdistas y, los militantes antiguos fueron desplazados por los recién llegados, que manejaban un leguaje político más amplio. Esta primera injertación dio lugar a otra predominancia ideológica. Impedimentos judiciales, hicieron que el candidato a la presidencia en las últimas elecciones, no fuese el líder del partido Vladimiro Cerrón, sino Pedro Castillo. Tampoco se vislumbraban posibilidades.

Por circunstancias del momento histórico social, el electorado inesperadamente le dio preferencia al candidato de PL, Pedro Castillo, que por ello pasó a segunda vuelta electoral. Ignorábamos que el triunfador provenía del partido “Perú Posible”, en el que militó por 15 años, pero ahora representaba a un partido de izquierda. Solo importaba esto y así, lo consideramos con mucho cariño, aunque sus colaboradores cercanos decían que no lo era claramente.

Los halagos de la izquierda no se hicieron esperar y de pronto se encontró que tenía que asumir un libreto netamente de izquierda y enarbolar sus banderas. Para la segunda vuelta electoral, hubo necesidad de ratificar el triunfo y asegurar el apoyo de otros movimientos populares asumiendo compromisos de cogobierno con el frente de izquierda que lidera Verónica Mendoza y, con el movimiento “RUNA”.

Esta segunda injertación, también traería sus consecuencias. El 5 de mayo pasado, Pedro Castillo, no como persona sino en representación de Perú Libre, y Verónica Mendoza en representación del “Acuerdo Político Nuevo Perú/Juntos por el Perú”, firmaron una Declaración Conjunta comprometiéndose a “…construir un nuevo pacto social a través de una Asamblea Popular Constituyente”. Pero el borrador del lápiz está haciendo una mala pasada.

Obtenido el triunfo definitivo en segunda vuelta, armar el equipo de gobierno se tornó problemático, porque no había la calidad requerida en propias filas. La injertación de alianzas hacía perder unidad ideológica. Al iniciar el mandato hubo otra injertación de derecha en la cancillería. Esta mezcolanza ocasionó versiones gubernamentales sobre temas políticos puntuales que no concordaban. La yuxtaposición ideológica produjo desavenencias que no fueron encausadas, ni acopladas por un liderazgo presidencial.

Ante el vacío de liderazgo gubernamental, aparecieron varias cabezas supletorias: Vladimir Cerrón queriendo hacer prevalecer la línea del partido, el premier Guido Bellido tomando iniciativas inconsultas, el ministro Aníbal Torres, fungiendo como el otro yo del presidente, el canciller Maúrtua actuando al margen con su propia política, el ministro Francke llevando de la mano al Presidente. Cada uno jugando para su santo.

Desde la izquierda, no convendría criticar las falencias del gobierno ejecutivo, encumbrado por Perú Libre y sobre el cual, recae una lluvia de ataques desestabilizadores, lanzados desde la derecha mediante su poder mediático. Pero entonces, ¿Salimos en su defensa ciegamente a pesar de que cada vez se aleja más de los deseos de izquierda? Entre nos, si podemos expresar lo que pensamos, a su debido momento y no cuando ya es tarde.

Está en juego, la imagen de gobierno de la izquierda en general, porque la derecha no hace distingos. Por ello, quisiéramos que esta gestión gubernamental sea exitosa en lo económico, social y en sentar las bases de una nueva república. Pero nuestro gallo no responde a las expectativas. Quizá porque la trayectoria toledista, pesa más que el izquierdismo forzado. Se le ve atolondrado, porque lo jalonean de uno y otro lado. Entonces prefiere “estar bien con Dios y con el diablo”, dice y se desdice según interpósita persona.

En campaña electoral, decía “No más pobres en un país rico”, pero al igual que Toledo y Kuczynski (también toledista), fue en busca del imperialismo yanqui para ofrecerse ante los ricachones empresarios norteamericanos y decirles: “No tengan temor de invertir en Perú, les damos todas las garantías”. “El Perú es un país atractivo, no solamente turístico sino también, por los recursos que tiene en su subsuelo”. Sí, pues, más extractivismo, primario exportador, más entreguismo de nuestros recursos naturales.

Pero el imperialismo yanqui, tantas veces maldecido por la izquierda, seguramente se habrá preguntado. ¿Bajo qué garantías? ¿De la constitución vigente o de la nueva constitución para la cual se recolectan firmas? A lo que, el ministro Francke respondió: “El gobierno no promoverá una nueva constitución”. Estando en esto, inesperadamente el premier lanzó el asunto de renegociar el contrato sobre el gas de Camisea, dejando mal parado al presidente Castillo, pues en el consorcio concesionario están los intereses del imperialismo yanqui, Hunt Oil Company, y otros inversionistas.

Lo dicho me expone a malas interpretaciones, pero aclaro que no tengo nada que ver con Perú Libre ni defiendo a Cerrón. Si es un corrupto está por verse. Si fuera el caso, lo repudiaré. La verdad, es que, el Plan de Gobierno de PL (Cap III) aceptado por el JNE, dice textualmente lo siguiente:

«Como medida no descartada frente a no aceptar las nuevas condiciones de negociación, el Estado peruano debe proceder a la nacionalización del yacimiento en cuestión de los sectores mineros, gasíferos, petroleros, hidroenergéticos, comunicaciones, entre otros. En algunos casos solamente debe recurrirse a la nacionalización y no la estatización, indemnizando al privado lo invertido y administrando el total de las utilidades generadas, industrializando el país, generando empleo, fortaleciendo los sectores estratégicos (educación, salud, agricultura, defensa, etc.), y sosteniendo los programas sociales». (…) «Punto aparte merece la estafa al Perú respecto de la explotación del gas de Camisea. PlusPetrol Camisea compra al Perú a 0.54 USD el millar de pies cúbicos de gas (mientras Bolivia lo vende a 7 USD, Chile 10 USD y Argentina a 15 USD) y lo revende entre 10-14 USD. Paga al Perú regalías e impuesto a la renta 1,135 millones USD y no los 23,000 millones USD que corresponden por los precios de mercado. Los 23,000 millones USD equivale al monto de 75,900 millones de soles, es decir, el presupuesto anual de 340 gobiernos regionales.

(…) «Pluspetrol Lote 56, no declaró utilidades netas el 2018, pero reporta ventas de 207 millones de USD y años anteriores había declarado 158 millones de USD de utilidades netas. Así como Pluspetrol Lote 56, oculta información, también lo hacen Primax, Repsol, Peruana de Combustibles, Gas Natural Lima Callao, Hunt Oli Company SP, Repsol Marketing, Solgas, Cía Operadora de Gas de la Amazonía – COGA, Llama Gas, Herco Combustible, etc».

Bueno pues, si Pedro Castillo accedió a la presidencia con este Plan de Gobierno, no podría negar su pertinencia. O, es que el borrador del lápiz interfiere. “Estar bien con Dios y con el diablo” genera incertidumbre, tanto en la izquierda, como en la derecha. Es de imaginarse el cruce que tendrán los “clasistas” magisteriales. Pero a todos nos concierne, tener confianza en el gobierno ejecutivo de izquierda. Muchos socialistas capacitados quisieran ayudar. Ojalá se les permita.

Esta es solo una apreciación particular, como ustedes tienen la suya. Quizá es muy pronto para calificar el desempeño gubernamental. Disculpen las objeciones. ¿Qué hacemos? ¿Rezamos? ¿Ustedes qué dicen?

Octubre 02/ 2021

Otra información en https://republicaequitativa.wordpress.com/