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viernes, 26 de junio de 2020

EL CORONAVIRUS PUSO LA PSICOLOGÍA EN EL CENTRO DE LA POLÍTICA



La psicología será una herramienta vital en el nuevo y extraño escenario psicosocial que comienza a partir de la pandemia. La mejor comunicación será la de quienes comprendan que en los momentos más críticos las personas se concentran más en sus problemas y sus miedos que en las diferencias políticas. Recién después de la crisis viene el tiempo del balance y ahí sí valen la diferenciación y la confrontación.

El consultor político Isaac Hernández me entrevistó en su podcast Políticast.
El diálogo fue a fines de abril de 2020 y hablamos de psicología política, de comunicación y de marketing político en tiempos de Coronavirus. Pero además me preguntó por temas más personales y así fue que surgieron mis raíces vascas, el ajedrez, los libros y el cine (entre otros asuntos).
Resumen de la entrevista
A continuación un resumen de lo conceptualmente más importante de la entrevista:
¿En qué proyecto te encuentras trabajando ahora?
En este momento estoy trabajando en una campaña presidencial, en la comunicación para un par de empresas y próximo a cerrar acuerdos para una campaña legislativa y otra a Gobernador. Es complejo lo que está pasando en este tiempo porque mi trabajo habitualmente implicaba estar una vez por mes en el país de mis clientes, haciendo allí trabajo presencial durante 4 o 5 días. Pero con la pandemia he tenido que reformularlo todo y desplazar el trabajo íntegramente hacia herramientas de comunicación a distancia como por ejemplo Zoom para reuniones virtualesSignal para conversaciones confidencialesTelegram para mensajes rápidos y Protonmail para correos encriptados.
Estas herramientas al final resultan más eficaces y nos permiten a todos optimizar recursos, tanto a mí como a mis clientes. Inclusive en las reuniones virtuales se aprovecha más y mejor el tiempo que en las reuniones presenciales, y además los clientes evitan todos los gastos de transporte aéreo, hoteles y estadías.
Por otra parte también estoy tratando de leer y estudiar mucho porque todo esto que está pasando es un enorme desafío para la comunicación política, las campañas electorales y el marketing político. Además de para nuestro trabajo como consultores, claro.
¿Por dónde deberían los partidos políticos empezar a aplicar la psicología?
Si los partidos y las campañas no conocen la psicología del votante están regalando un terreno que alguien va a ocupar. Ahí tiene que haber un lugar para estudiar las razones y las sinrazones del voto, para profundizar en el conocimiento de los votantes, para posicionar un liderazgo.
Todos los caminos de la política conducen a la mente humana. Todo lo que se hace y se dice en materia política y electoral termina siendo procesado por la mente de los votantes. Y es entonces allí, en la mente humana, donde hay que instalar el mensaje y el liderazgo.
En estos tiempos de pandemia, y en la también dura etapa que vendrá después, la psicología será un arma vital para los partidos políticos. Sin ella no van a poder comprender el nuevo y en cierto modo extraño escenario político que se abre. Y sin esa comprensión fallarán desde la raíz tanto la estrategia como la comunicación. Ya sabes: si eso falla, pues entonces no hay votos.
¿Crees que va a cambiar mucho la comunicación política debido al Coronavirus?
Sin duda que sí. Todavía no sé exactamente hacia dónde, pero estamos descubriendo cosas, cambiando hábitos y todo esto va a ser una gran sacudida para la comunicación política y también para la estrategia.
Estamos en una etapa de grandes transformaciones desde la revolución científico-técnica que se aceleró en los años ochenta del siglo pasado. Hemos quemado etapas a toda velocidad: ordenadores personales en todos los lugares de trabajo y en todas las casas, conexión generalizada a internet, desarrollo de todo el ecosistema de la web, internet en la palma de la mano a través de los móviles, mensajería instantánea, internet de las cosas, redes sociales y nuevos modos de aprendizaje y de relacionamiento.
Hasta comenzado este 2020 no sabíamos realmente cómo manejar toda esta revolución de un modo razonable y productivo. En su conjunto, como especie humana, todavía no encontrábamos el mejor rumbo. Por eso veíamos todavía procedimientos de comunicación de la Edad de Piedra junto con campañas tradicionales ancladas en un pasado históricamente reciente, con campañas novedosas pero poco eficaces y asimismo con campañas nuevas pero efectivas y potentes.
Estábamos en medio de todo eso cuando comenzó a caer el Coronavirus. Todavía no teníamos las mejores respuestas cuando de golpe nos cambiaron todas las preguntas. Y en eso estamos.
¿Qué consejos le darías a los políticos para trabajar mejor su comunicación?
Un manual breve de consejos rápidos iniciales podría ser el siguiente:
·        Tener siempre muy claro a qué público se va a dirigir. Porque el mensaje es el mismo pero hay que modularlo para que cada público realmente lo pueda asimilar.
·        Concentrarse en los problemas principales que tiene ese público. Eso es lo que hará que esas personas sientan que vale la pena escuchar a ese político.
·        Autenticidad. Es necesario que cada cual sea fiel a sí mismo, a su personalidad. No hay nada peor que alguien tratando de ser quien no es.
·        Comunicar con hechos, con acciones. La trayectoria, la biografía y lo que se hace ante cada situación son de una enorme potencia comunicativa.
·        Contar historias. Las cifras y los datos sirven de poco si no forman parte de una buena narrativa.
·        Emocionar. La política nunca fue un frío torneo dialéctico. Ahora menos que nunca. Ahora hay muertos, hay enfermos, hay dolor, hay sufrimiento, hay miedo, hay temor a la enfermedad y angustia ante los problemas económicos. El que no conecte con ese universo emocional quedará fuera de juego.
·        Mantener un talante abierto, tranquilo, democrático. Mi hipótesis es que en el punto álgido de la crisis a la gente no le importan tanto las diferencias políticas sino que se concentra en sus problemas y en sus miedos, en que se resuelvan y se alivien.
·        Tener en cuenta que los discursos para diferenciarse son menos efectivos en los momentos más duros de la pandemia. Los tiempos de diferenciación y de confrontación son posteriores, al llegar el momento del balance.
·        Prepararse para lo que viene. Y lo que viene es una crisis económica de magnitudes no vistas por nuestra generación. Será sobre eso, sobre la economía personal y familiar, la gran demanda popular hacia los políticos.

·        Escucha la entrevista completa en el enlace de abajo:



miércoles, 31 de julio de 2019

LA NEGOCIACIÓN POLÍTICA QUE DEJÓ A ESPAÑA SIN GOBIERNO



Las portadas de los periódicos españoles del 26 de julio de 2019 mostraban la fotografía de un cabizbajo Pedro Sánchez. No era para menos, ya que el día anterior el candidato socialista había fracasado en su intento de investidura como Presidente del Gobierno.

¿Por qué fracasó si había ganado las elecciones generales 3 meses antes?

¿Por qué fracasó si ya tenía algunas coincidencias políticas básicas con su posible aliado de gobierno Pablo Iglesias?

¿Por qué fracasó si ya tenía previamente algunas experiencias políticas de cierto consenso con ese mismo posible aliado?

Y más importante aún: ¿qué podemos aprender del episodio?

10 apuntes sobre una negociación política fallida

La sesión de investidura de Pedro Sánchez reveló aspectos importantes no solo de la política española sino también de las peculiaridades de la negociación y de la estrategia política.

En los siguientes 10 apuntes repaso algunos de esos aspectos:

1.     El sistema de partidos sigue siendo inestable. Durante décadas España tuvo un sistema bipartidista en el cual solo el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) tenían expectativas reales de acceder a la Presidencia del Gobierno. En los últimos 5 años surgieron nuevas formaciones (Ciudadanos, Podemos, Vox) que pusieron en cuestión aquel bipartidismo y fragmentaron el voto. Los nuevos partidos, de todos modos, no han logrado desplazar a los tradicionales. El sistema ya no es lo que era pero tampoco se ha estabilizado en una nueva estructura. Eso significa, inevitablemente, turbulencias políticas.
2.     La negociación política es la clave del sistema. Negociar es una acción decisiva en todos los contextos políticos. Para todo: para consolidar una victoria, para achicar una derrota, para conquistar nuevas posiciones o para defender algunos logros. Cuando se trata de un sistema parlamentario como el español, entonces la negociación política se convierte en la herramienta más poderosa de los partidos políticos y al mismo tiempo en el oxígeno que permite respirar al sistema entero. Con más razón aún en tiempos turbulentos.
3.     Los liderazgos políticos actuales son inexperientes. Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Santiago Abascal son los máximos líderes de sus partidos. Ninguno de ellos tiene un largo historial de liderazgo partidario ni de gestión de gobierno ni de convocatoria popular. Ninguno de ellos supera los 5 años de presencia destacada en la política española. Surgieron como un soplo de aire fresco para sus respectivos votantes, crecieron políticamente y ahora son grandes protagonistas del presente. Tal vez alguno de ellos sea hasta un gran proyecto de futuro, pero aún no lo sabemos.
4.     El PSOE y Podemos hicieron de la negociación un espectáculo mediático. La negociación política debe ser privada. Para que sea efectiva tiene que ser llevada adelante por equipos negociadores que se reúnan de manera reservada, lejos de los micrófonos y de las cámaras, con suma discreción, con profesionalismo y con mucha paciencia. Lo que sí tiene que ser público y transparente es el resultado final, el acuerdo alcanzado entre las partes, pero nunca el proceso mismo. La negociación fracasa invariablemente si se transforma en campaña electoral o en espectáculo televisivo.
5.     Fue una negociación marcada por los ataques y la desconfianza mutua. La empatía y la confianza facilitan la negociación. Los negociadores necesitan crear un clima empático en el cual se fortalezca la confianza mutua. Las filtraciones, los ataques políticos y las agresiones personales dinamitan ese clima y lanzan la negociación por el barranco.
6.     Negociaron tarde y mal. La negociación política es un proceso. Se desarrolla a lo largo de un tiempo, el cual debe ser aprovechado sin especulaciones de menor calado que solo dilapidan ese valioso activo que es el tiempo. Un criterio fundamental debería ser el de comenzar por las coincidencias, continuar por las zonas de proximidad y así ir consolidando y avanzando poco a poco, conquistando mayor solidez antes de llegar a los temas más difíciles y que más separan.
7.     A Podemos le faltó una dosis de Gramsci. Ya lo sabía el teórico marxista italiano Antonio Gramsci: conquistar trincheras es avanzar políticamente. Lo dijo con lucidez el diputado republicano Gabriel Rufián al señalarle a Iglesias que era extraordinario para Podemos lograr una vice presidencia y 3 ministerios con apenas 5 años de existencia política. Y lo dijo con poesía el diputado del Partido Nacionalista Vasco (PNV) Aitor Esteban cuando explicó que no se toma el cielo por asalto sino que se conquista nube por nube.
8.     El PSOE olfateó la sangre y atacó. En el tramo final de la sesión de investidura los socialistas atacaron de manera demoledora a Podemos. Por momentos parecía casi una ejecución política, un ajuste de cuentas dentro del campo de las izquierdas. Seguramente las consecuencias serán negativas tanto para Pablo Iglesias como para su formación política.
9.     Ciudadanos enfatizó en su viraje a la derecha. El movimiento político de Albert Rivera realiza desde hace ya un buen tiempo una trayectoria extraña: abandona el centro político donde no tenía competencia directa y podía desembarcar en los flancos moderados del PSOE y del PP, y al mismo tiempo intenta posicionarse en la derecha donde el PP mantiene su liderazgo histórico y donde Vox aparece como novedad. Estratégicamente parece un error importante. Empeorado por una oratoria malhumorada que parece buscar nada más que frases efectistas, todo muy por debajo de las posibilidades del propio Rivera.
10.                       El Partido Popular dejó que sus adversarios se equivocaran. La sonrisa de Pablo Casado sugería su rediseño estratégico. Lo mismo su oratoria fuertemente opositora pero institucional, tranquila y seria. La estrategia es clara: mostrar al PP como una fuerza segura y estable, al tiempo que le da espacio a sus adversarios y no los interrumpe mientras se equivocan. Con un as en la manga: la imposibilidad de ponerse de acuerdo por parte de las izquierdas seguramente provocará una menor participación de sus votantes en unas eventuales nuevas elecciones. Una abstención que podría cambiarlo todo, claro está.

El paisaje político español sigue inestable en 2019. La capacidad de negociación política de líderes y partidos es el principal factor que podría desbloquear la situación y que incluso podría comenzar a estabilizar el sistema. Aunque la crónica de la reciente negociación fallida abre un interrogante al respecto.

Recomendaciones para dirigentes políticos

Sea cual sea el lugar del mundo desde el cual lees este artículo, seguramente podrás extraer algunas recomendaciones que son válidas para todos los partidos políticos. Por ejemplo:
  • Capacita en negociación política a un grupo de tus más valiosos dirigentes.
  • Cuando es tiempo de negociar, pues negocia. Deja para después la batalla del relato, la lucha por imponer tu narrativa.
  • Nunca olvides que la política actual es lucha de trincheras. Tienes que ser frío y racional para valorar el peso de cada trinchera posible.
  • Nunca interrumpas a tu adversario mientras se equivoca. Let it be. Déjalo ser. Déjalo caer.
  • Recuerda que las tácticas efectistas de corto plazo te pueden dar notoriedad, pero lo que te da el triunfo es siempre la estrategia.
  • Analiza bien el contexto político y social antes de mover tus piezas. Y después también.
  • Conoce a tu adversario: sus posiciones políticas, pero también su psicología y sus necesidades.
  • Negocia. En privado. Con empatía. Creando confianza. Invirtiendo tiempo. Comenzando por las coincidencias. Negocia. Siempre.
La sociedad de hoy es muy compleja. Si eres dirigente político, ya no te bastará con el carisma, la intuición y la palabra. Vas a necesitar mucha estrategia y mucha negociación para lograr tus objetivos.

Prepárate.

Si no te preparas, pues entonces tarde o temprano los periódicos mostrarán en portada tu imagen cabizbaja.


miércoles, 3 de mayo de 2017

COMUNICACION POLTICA SE DIRIGE SOLO AL 5 % DEL CEREBRO DEL VOTANTE




Publicado por Daniel Eskibel en May 2, 2017

La vida psicológica humana está compuesta por un peculiar mix:
  • 5 % (o menos) de pensamientos racionales conscientes
  • 95 % de mecanismos mentales inconscientes e irracionales
Sin embargo la comunicación política trabaja casi exclusivamente con el 5 % y deja de lado el 95 % que es la zona más determinante de la conducta.

Por eso el fracaso es casi la norma en la comunicación política.

Lo que no ves es lo que te hunde

Es la noche del 14 de abril de 1912. El cielo está estrellado y el mar muy calmo. El enorme barco transatlántico, el más grande y seguro del mundo, navega a su velocidad de crucero. La gran mayoría de las 2223 personas que van a bordo descansa tranquilamente. Habían partido del puerto británico de Southampton y se dirigían rumbo a Nueva York.

A las 23.40 uno de los vigías del barco divisa un gran bloque de hielo en la trayectoria del buque. Suenan las alarmas, la tripulación realiza todas las maniobras necesarias y el transatlántico logra evitar el impacto frontal contra el bloque de hielo. Pero el casco roza la parte sumergida del iceberg.

El Titanic se hunde y fallecen 1514 personas.

Partidos políticos ven lo racional pero chocan contra lo irracional

Un iceberg es peligroso para la navegación porque lo que ves sobre el mar es apenas el 12,5 % de su tamaño real. El gigantesco 87,5 % restante es invisible a tus ojos porque está oculto debajo de la superficie del agua.

Así de peligrosa es la psicología del votante para los partidos políticos.

Porque los partidos políticos suelen ver solo lo que está sobre la superficie de la vida psicológica: lo consciente, lo que cada persona percibe en sí mismo, en su mente y en la realidad circundante.

Pero hace ya más de 100 años que sabemos, a partir principalmente de los trabajos fundacionales de Sigmund Freud, que lo consciente es solo la parte visible del iceberg.

Hundido en las profundidades psicológicas, lo inconsciente manda, determina, domina.
Los partidos políticos, mayoritariamente, prefieren ignorarlo. Dejan de lado lo inconsciente. Simplemente no lo ven. Y también dejan de lado los aspectos emocionales conscientes. Con lo cual se arrinconan en el pequeño 5 % de la mente humana. Quedan atrapados en la racionalidad consciente.

Y chocan contra el 95 % de la mente humana. Chocan contra lo inconsciente, contra lo irracional, contra las emociones.

Entonces se hunden.

Comunicación política y psicología del votante

Muchos partidos políticos protestan ante los llamados errores de las encuestas. Y es cierto: los cambios en la vida cotidiana de las personas y en los estilos de comunicación han creado nuevos desafíos para quienes estudian la opinión pública. Y la propia metodología está en plena revisión.

Pero hay un factor que va más allá de la metodología: se están haciendo las preguntas equivocadas.

¿Por qué equivocadas?

Porque solo se está preguntando para conocer lo consciente, lo racional, lo que cada entrevistado ya sabe sobre sí mismo. Pero esa consciencia racional ya vimos que solo es una parte relativamente pequeña de la ecuación.

A pesar de ello, los partidos políticos preparan su comunicación con los votantes a partir de dichas bases endebles. La comunicación política que hacen, como no podía ser de otra manera, se dirige a ese mismo pequeño sector de la mente humana.

Fracasa. Claro que fracasa.

No podía ser de otra manera.

Piensa: los partidos políticos perciben solo el 5 % de la vida psicológica de los humanos. Y se comunican con ese mismo 5 %. ¿Cómo podrían convencer en ese contexto?

¡Imposible!

Elige tu camino: ¿Freud o el Titanic?

La comunicación política es la vida misma de un partido, un candidato o una campaña. Pero antes que nada debes tomar una decisión estratégica: ¿Freud o el Titanic?

Al mencionar a Freud no digo que tengas que ser freudiano ni psicoanalista. Pero sí que te va la vida en alinear tu comunicación con el 95 % de la psicología del votante: lo inconsciente, lo irracional, las emociones, las fantasías, los mitos…

La política no es un juego racional donde triunfa quien tiene más o mejores argumentos lógicos o quien inunda al votante con datos, hechos y cifras.

La razón es parte de la política, claro que sí. Y es necesaria la comunicación con esa parte racional.

Necesaria pero no suficiente.

Para avanzar políticamente tienes que ir mucho más allá. Tienes que ir al encuentro de ese enigmático 95 % de la vida psicológica del votante. Tienes que comunicarte con la parte oculta del iceberg.

PD: ¿Sabías que 1 hora de vídeo-conferencia con Daniel Eskibel te ayuda a cambiar tu comunicación política aplicando la psicología?