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domingo, 14 de octubre de 2018

POR LA PROBLEMÁTICA DE LIMA SE NECESITA UN ALCALDE REALISTA CON IDEALES, CONOCIMIENTOS Y EXPERIENCIA



Frente a lo que venimos exponiendo sobre la problemática de Lima Metropolitana por cerca de treinta años, observamos que no solo se la identifica por su carácter centralista; sino que este centralismo se agudiza y se torna crónico, es decir, se hará difícil acabar con dicho centralismo asfixiante y negativo para un vivir aceptable y solidario.
En un segundo trabajo que realicé en el año 2000 sobre el tema de la descentralización, se apreciaba que los gobiernos peruanos no le daban importancia, aun cuando el país muestra ser geopolítico, y no se tomaba la decisión como para establecer la política de Estado en favor del descentralismo, a la vez no ha habido conciencia en avivar las medidas que acaben con el centralismo, al contrario continuó con mayor intensidad desde la segunda parte del siglo XX.
Durante el gobierno de transición de Valentín Paniagua, se preparó un esquema destinado para que el nuevo gobierno del 2001/2006 se avocara a estudiar planes y programas, a fin de que el congreso de la república en el período de gobierno mencionado, presentará los  proyectos de descentralización regional, llegándose a debatir y unificar todos ellos en un proyecto final, él mismo que fue aprobado, y del que se promulgaron las leyes que permitiría dar inicio al proceso de descentralización regional, lo cual representaba un avance que ha seguido hasta la actualidad, pese a que existen muchos defectos vigentes en estas dos últimas décadas.
En las leyes aprobadas se incluía capítulos especiales que creaban el gobierno metropolitano de Lima; asimismo, se dictaron otras disposiciones complementarias, a fin de que dicho gobierno metropolitano tuviera todas las condiciones para conformar a la vez un gobierno equiparable a un regional; sin embargo, el área metropolitana que comprende la provincia de Lima se ha desarrollado como cualquier concejo provincial de la república.
Ello significa que los concejos y alcaldes metropolitanos de Lima en estos años del presente siglo XXI no le han dado importancia a las disposiciones relacionadas a ser un gobierno que ejerza sus funciones y objetivos para ser a la vez un gobierno regional y esté en disposición a que, a partir de esta situación se convierte en el punto de ser estudiado para reformular sus políticas públicas no solo de orden organizativo; sino que ello conllevaría a un proceso tanto en la planificación de la ciudad de Lima, como en priorizar los programas dirigidos a concretar los cambios que modifiquen el nuevo accionar de Lima metropolitana, en cuanto a dar soluciones a la compleja crisis por la que viene pasando la metrópoli.
Es este momento en que se ha elegido a un nuevo alcalde y su equipo de regidores, sería oportuno comenzar la labor de acometer las reformas propicias a fin de dar un vuelco que significa no sólo cumplir con la legalidad de las instituciones, sino que daría una mayor autoridad y responsabilidad en el área metropolitana de Lima, destinada a llevar acabo una política del buen gobierno en lo que representa Lima ciudad en el contexto de las urbes actuales en el mundo, y lo que significa este cambio para el desarrollo del Perú.
Lo que manifestamos no son expresiones solamente de un buen augurio que más de las veces se desea, sino porque en este momento se cuenta con el tipo de autoridad que merece Lima, como ha sido la elección del abogado Jorge Muñoz Wells. Este ciudadano es portador de un recorrido en el manejo de los gobiernos locales, en especial de un concejo distrital como el de la ciudad de Miraflores, a la cual le ha dedicado 22 años de labor, incluido sus ocho años de alcalde.
Jorge Muñoz ha tenido que brindar su capacidad y entrega al servicio de una ciudad heroica, ejemplo en Lima y en la república, razón por la que Miraflores se ha convertido en una importante ciudad dentro de la gran Lima. Miraflores ha marchado por la modernidad, en particular en estos últimos 50 años, siguiendo este orden le ha valido que sus autoridades locales sean los ciudadanos destacados al servicio de la comunidad e identificarse por pertenecer a una organización que ha puesto como fin de vida la búsqueda del bienestar, acompañado de mejoras en su estructura  física y de un ambiente ecológico idóneo para los ciudadanos.
Poner a Miraflores como ejemplo de los distritos de la gran Lima, obliga a que ese espíritu de servicio y de entrega se replique y sea convocante en todo el ámbito de la Lima Metropolitana. Porque como bien sabemos en estas últimas décadas, Lima aparte de intensificar sus problemas, no ha tenido alcaldes y regidores, ni funcionarios adhoc en la gestión de sus gobiernos.
Por tanto, en estas elecciones del 2018 se presenta la mayor oportunidad para que se realice un cambio porque en estos últimos años sus autoridades, no han tenido las calificaciones y méritos suficientes que direccionen a la metrópoli por el camino de una recreación similar -con diferencias de los tiempos- en los años que estuvieron de alcaldes, personalidades como Bedoya Reyes, Eduardo Orrego, Alfonso Barrantes y Alberto Andrade. Ellos militaron no sólo como personas de gran valer; sino pertenecieron a movimientos políticos que batallaron por la institucionalidad democrática del país y de una concepción histórica y que, durante las administraciones autocráticas las han llamado despectivamente tradicionales.
La ignorancia del término tradicional es supina propia de quienes no creen, ni entienden, ni entenderán al régimen de vivir en democracia. Asimismo, hablando de las irregularidades, los candidatos a la alcaldía de Lima metropolitana lamentablemente fueron 20; sin embargo, un significativo número de ellos no estaban calificados para ser autoridad en Lima. Como siempre los que tenían financiamiento -no perdían el tiempo- y otros que desde años atrás se publicitaron como para aparecer primeros en las encuestas, entre ellos hubo los que apuntaban como prioridad la seguridad y más parecían candidatos dirigidos a ejercer la jefatura de la región policial de Lima o ministros del interior los más avezados, y hubo quienes parecían postular al ministerio de transportes en razón a su ilusión por las obras públicas y por la implantación de los teleféricos.
Hablando de ilusiones, hubo candidatos que se sentían dueños de la alcaldía (Renzo Reggiardo y el venerable Ricardo Belmont), según ellos no había rivales que los alcanzarán, y se dieron el lujo de no participar en los debates, esto para la ciudadanía se consideraba soberbia, hubo candidato que confundió autoridad legal al reemplazarla con agresivo autoritarismo.
Esto último resultó peligroso, y no conjuga con la democracia política que nace en el Perú, es el caso del general retirado Daniel Urresti. Él pensó que libre de sentencia por la muerte del periodista Bustios significaba reforzar su candidatura, pero no fue suficiente en razonar que después de 12 años y en un segundo juicio no fue valiente en declarar en firme quienes fueron los autores de ese asesinato, pertenece al tipo de profesionales que por el espíritu de cuerpo no revelan ¿cómo y por qué? sus compañeros de armas actuaron en el asesinato de Bustios; aun cuando Urresti era hombre de inteligencia y vivía en el misma base militar, esto representó para el ciudadano una fuerte decepción y se prestó a un sinnúmero de dudas que llegaban a retratar la personalidad disminuida en los valores de la verdad y de ser democrático por parte de dicho general. Auguramos que este candidato será el último que postule en favor de los gobiernos fuertes, se perdona a quienes no creen, ni son devotos de la democracia.
Por último estimados amigos, a pesar del opaco ambiente de estas últimas elecciones municipales, se observa que se han dado pasos en que los ciudadanos, en este caso de los que residen en Lima metropolitana, están en un proceso de recuperación de no dar su voto por un candidato el cual no mantiene el equilibrio emocional y que hay necesidad de conocer la trayectoria del candidato.
Aparte de los candidatos mencionados, hubo pocos de los que estaban preparados y tenían experiencia, como Manuel Velarde y los que fueron de Somos Perú, pero que no se acercaban al candidato como Jorge Muñoz que ganó formando parte de una renovada militancia del partido Acción Popular, el pertenece a esa promoción de alcaldes de Miraflores que como hemos señalado tenía calificaciones y experiencia lograda como para ser alcalde metropolitano de Lima.
Jorge Muñoz supo mantener la paciencia y el tiempo necesario para ir progresando en las encuestas, caminó por toda la Lima y después de algún evento medía su grado de aceptación de los residentes de Lima ciudad. Muñoz saca a la luz lo que hemos puesto como título de este escrito: realista, idealista (honesto), conocedor y con experiencia. Ello le ha permitido ganar con casi el 40% del electorado, porque reunió esas cualidades que lo distinguirían y a eso se sumó su personalidad de estabilidad emocional y la de ser militante de una agrupación tradicional que luce los pergaminos de haber tenido tres períodos de gobiernos democráticos, que luchó desde su nacimiento en favor de las reformas estructurales (década del 60) teniendo la fuerte oposición congresal conservadora que impidió cumplir con sus ofertas de reforma; en la década del 80 enfrentó a lo dejado por el gobierno militar en la organización ampulosa del Estado, alta deuda externa impagable; y en el año 2000 Paniagua de presidente hizo posible la recuperación de la democracia después de la dura autocracia del 90.
Jorge Muñoz no fue el candidato improvisado que busca el alquiler ofrecido por movimientos políticos carentes de institucionalidad y sin experiencia en la gestión gubernamental. La ciudadanía tomó muy en cuenta el respaldo del partido de la institucionalidad como es  Acción Popular. Jorge Muñoz supo y consiguió tener los elementos internos y externos todos positivos de ganador y del éxito.
Fernando Arce Meza                    Surco,12 de Octubre del 2018

La del estribo: Se espera la buena administración de Muñoz, pero no se espera que después de algunos años se vaya descubriendo que rendía cuentas en falso, como le ha ocurrido a la señora Keiko cuando rindió cuentas a la ONPE. 


lunes, 1 de octubre de 2018

LOS ELECTORES DE LIMA TIENEN QUE REFLEXIONAR, VARIAS VECES NO PUEDEN EQUIVOCARSE EN ELEGIR AL ALCALDE METROPOLITANO



La última semana de este proceso electoral Lima ha soportado a 20 candidatos llenos de audacias, ofertas y promesas para alcanzar la alcaldía de Lima Metropolitana.
Los más audaces ofrecieron mucho, pero se ha visto que varios de ellos carecen de un programa no solo propio, sino no se enfoca y  y formula teniendo en cuenta la problemática de la provincia de Lima. Aparte que la capital del Perú estás habitada por más de 10 millones de personas, asimismo no se quedó atrás, llegando a contar con 42 alcaldes distritales; en principio se estimaba que darían una dinámica frente a lo pasado en que Lima Metropolitana prácticamente, era gobernada por una sola autoridad.
Sobre esto último en el transcurso de por lo menos 60 años en que las autoridades municipales pasaban a ser elegidas y no nombradas por el ministerio del interior; sin embargo, los avances para convertir a Lima en una verdadera capital moderna a tono con los tiempos y su futuro no han sido del todo felices. Los alcaldes y regidores de Lima metropolitana en general no se han comportado como gobernantes locales, y sobre todo, no han sabido respetar los fueros municipales porque en su mayoría cometieron y cometen muchos errores, faltas y además muchos actos de corrupción.
Esperamos que en esta semana se intente debatir el porque de estas administraciones irregulares, donde la improvisación ha sido la preferencia conque fueron elegidas las autoridades municipales. Claro está que no todos han fracasado en ser gobierno local, pero éstos han sido pocos, los alcaldes distritales que ostentan calidad, resultan también menores para llegar a ser alcalde provincial, en este caso de la llamada Lima metropolitana.
En los debates se confirma que a lo más dos de los que se presentan están debidamente preparados, y por cierto tienen una experiencia muy bien ganada, tanto Manuel Velarde (San Isidro), como Jorge Muñoz (Miraflores). Sin ánimo de hacer comparaciones odiosas, ellos superan grandemente al resto de alcaldes distritales que como candidatos no muestran condiciones como para ser el alcalde Lima.
Hasta el momento aparece repuntando el miraflorino Muñoz que tiene los pergaminos necesarios para liquidar ya no solo a sus colegas alcaldes; sino comparativamente es superior en todos los aspectos programáticos a los rivales como Urresti y Reggiardo.
El primero es una persona controversial, pues tiene un pasado muy propio de los militares de carácter autoritario y con una mochila pesada de estar bastante comprometido con la muerte de un periodista, no será fácil que se le reconozca su total inocencia, él ha participado en el movimiento del ejército durante la guerra interna donde nadie escapó de ser injustamente eliminado, sea o no terrorista, porque se abusó de ese conflicto y se ejecutó a peruanos, principalmente quechuahablantes que no fueron procesados de probable acusación de ser terrucos.
Daniel Urresti Elera de ganar la elección, ella no será bien vista, que sea en Lima o en otra localidad se convierta en autoridad con ese currículo vitae, creemos que los residentes de Lima no pasarán por la vergüenza de alegrarse de que una autoridad de esa trayectoria sea elegida. La elección de Urresti mella el prestigio del Perú entre los países democráticos, sería un relajo el tener tamaña autoridad.
El otro candidato señor Renzo Reggiardo un profesional joven, ha pasado por la hazaña de intentar ocupar por una elección, para ser alta autoridad, eso le ha mermado la ventaja en un año, en que  todos lo veían como el próximo alcalde de Lima; sin embargo, su juventud no está en discusión.
Reggiardo no tenía según parece un programa propio, ni tampoco un equipo del momento. Además creyó que su estrategia de no participar en el debate de hace una semana, era porque  se sentía ganador imbatible frente a los otros candidatos, se comportó al igual a los candidatos tradicionales de hace algunos años, le pasó lo mismo a la señora Lourdes Flores que no midió sus comportamientos y se creen dicho de virtudes. Esperamos que por ese camino Renzo Reeggiardo no use esas armas que lo lleven siempre a perder, y en consecuencia, tampoco puede ser motivo de una votación para ganar. El necesita experiencias como para superar su comportamiento, de tal manera que se vuelva un líder, y no como ahora de ser un simple caudillo del momento. 
En síntesis, lo escrito tienen como objetivo que los residentes de Lima no vuelvan a caer en elegir a personas como Belmont, y Castañeda, y se equivoquen con la señora Villarán que le faltó gerentes y asesoría de los preparados y de los otros, aparte de que en condición de mujer fue ferozmente atacada con mala fibra y serán las investigaciones que determinen si los actos irregulares cometidos de ser ciertos contra del erario municipal, la sancionen irremediablemente.  
Los limeños tienen que reflexionar no solo al elegir a personas que no pasan por momentos de buena salud o están vencidos por los años y que nunca han reconocido sus errores; sino hay que recordar que se ha tenido alcaldes desde la década del 80 de mucha calidad: Orrego, Barrantes y Alberto Andrade. Estos ejemplos son experiencias que deben servir a los ciudadanos, a fin de superar al universo que contiene de lo bueno y de lo malo en relación a anteriores alcaldes de Lima Metropolitana.    
Sin embargo, el alcalde Lima  se dedica al cercado y a las cuadras que rodean la plaza de armas, tiene que comprase el pleito de que la provincia de Lima por su carácter tan especial, sea semejante a un gobierno regional, todo esto está legislado, pero ha faltado decisiones para poner en firme que los distritos municipales deben obedecer las instancias del alcalde metropolitano en el marco de la racionalidad administrativa, y que éste asuma su responsabilidad y se olvide de las fantasías de los candidatos y de los electores que insisten en creer que el alcalde de Lima es ministro del Interior y ministro de obras públicas.
Gobernar Lima es considerar en primer lugar a sus residentes que caminan desorientados entre diferentes territorios, sin unidad y donde la exclusión se presenta de diversas maneras, sin tomar en cuenta que se vive en un régimen de vida en que, impera la democracia y el Estado de derecho.
Fernando Arce Meza                    Surco, 1 de Octubre del 2018
DNI 09145657
CEL 1900
La del estribo: la señora Fujimori lanza una falacia de que el  congresista Oracio Pacori no fundamentó con suficiencia que el juez supremo Cesar Hinostroza era el jefe de la banda y por tanto, existía una organización criminal. Ella dice que no lo salva; sin embargo, la señora no mide sus palabras, porque da la impresión que al poner como pretexto que las congresistas abogadas Letona, Betteta y Bartra y otros carecerían de una pequeña forma de razonar.
Ellas por el ejercicio profesional saben como se presentan las organizaciones criminales, a la luz del día no pueden mostrar jefaturas, miembros, fines y relaciones para delinquir. La señora K está recordando que el ladrón fue solamente Montesinos y que su padre ignoraba esta situación, o mejor que su padre fue engañado con quien el confiaba y hasta vivían en el SIN; es decir, su papá pasaba de tonto e ingenuo, ahora sus congresistas son retrasadas que no toman la iniciativa en culpar a Hinostroza y a los ex CNM que formaban una organización criminal.   


miércoles, 17 de enero de 2018

LA UNIVERSIDAD DE SAN MARCOS EN LA DEFENSA DE LIMA





En San Juan y Miraflores lo que nunca se debe olvidar

      
Análisis
16/01/2018

Existe una leyenda negra respecto a la defensa de Lima en la guerra que sostuvo nuestro país contra Chile e Inglaterra por el Guano y el Salitre, respecto a las jornadas del 13 y 15 de enero de 1881, cuando prácticamente el ejército profesional había sido liquidado en la Campaña del Sur a pesar de la épica victoria en Tarapacá; es más, el presidente Mariano Ignacio Prado había sido depuesto en su alta responsabilidad ante un vergonzoso viaje con sabor a traición; el insigne monitor Huáscar navegando bajo bandera chilena bloqueaba y cañoneaba puertos peruanos, y el ejército boliviano se había retirado al interior en una acción de deslealtad histórica que hasta hoy tiene lamentables consecuencias.

Prácticamente los defensores de Lima en las batallas de San Juan, Chorrillos y Miraflores se enfrentarían a un ejército profesional de más de 25 mil soldados, con apoyo de una poderosa flota, una excelente caballería y una moderna artillería con cañones Krupp probados en la guerra franco/prusiana de 1871, contando con miles de auxiliares chinos que consideraban  al capitán de navío experto en saqueos, Patricio Lynch el “Emperador Rojo”, pues como ex oficial de la marina inglesa conocía el chino mandarín, y les prometía en su idioma mejores condiciones de vida ante la cruel explotación de las haciendas de la costa peruana y las oprobiosas condiciones de los coolíes en las islas guaneras.

En esas condiciones, en noviembre de 1880 había la certeza que el ensoberbecido ejército chileno desembarcando en Chilca, en las playas de Curayacu, juntándose con la división de Lynch que avanzaba desde Pisco, en una marcha de rapiña hacia Lurín convertía en inexorable el asalto a las líneas de defensa de San Juan de más de 20 kilómetros de extensión defendida por los restos del ejército profesional y guardias nacionales de diferentes provincias del país.

Así, a partir de las primeras horas de la madrugada del 13 de enero, aprovechando la neblina y la extensión de la primera línea de defensa defendida por lo que quedaba del ejército profesional, que fue la batalla de San Juan la cual fue prácticamente  atravesada en cuestión de horas, salvo la heroica defensa del Morro Solar que recién fue tomado pasadas las 18 horas de la tarde, luego de avances y retrocesos donde en algún momento la victoria pudo favorecer a las fuerzas peruanas. En todo caso el ejército invasor tuvo un alto costo de muertos y heridos según sus propias fuentes.

Allí, en el Morro Solar que debiera ser un recinto sagrado con llama votiva las 24 horas, está ahora atravesado de antenas de TV, radios con invasiones indebidas. En el histórico Morro curiosamente pelearon tres futuros presidentes conjuntamente con los soldados y oficiales que combatieron valientemente bajo órdenes del coronel Miguel Iglesias que vio morir a su hijo mayor, el empresario tarapaqueño Guillermo Billinsghurst y el joven Augusto B. Leguía que combatía envestido en el grado de sargento.

Con la conquista de los balnearios del sur de la ciudad de Lima, la llamada capital de los virreyes, la misma que tenía en Chorrillos y Barranco, los balnearios más modernos de esta parte del Pacífico, con casinos, baños, y casas de descanso de la llamada plutocracia que se había enriquecido con la explotación mercantilista del guano. Los llamados nuevos ricos, los conocidos consignatarios que asaltaron el presupuesto público pagando cifras ridículas al estado por tonelada de guano para ser revendido al mejor precio al mercado mundial.

Ello no debiera extrañar en una República Extractivista donde la riqueza de la Nación se valoriza a precio vil, pues lo mismo sucede con el gas natural de Camisea que se exporta del lote 56, con el agua potable de pozos usufructuada por unas cuantas empresas con precios ridículos, con los recursos mineros como el cobre y el oro, donde el estado percibe miserables ingresos (regalías) por la explotación de tales recursos naturales no renovables.

Miraflores: mausoleo de los jóvenes

En ese contexto, con todos sus errores el Dictador Nicolás de Piérola organizó la defensa de la ciudad capital, prácticamente convocando al pueblo en armas a través de varios decretos emitidos entre junio y julio de 1880, que obligaba a toda la población no importando clase, gremio, casta y rango social a formar el llamado Ejército de Reserva, convocando a los trabajadores de oficio, a los profesionales, magistrados del poder judicial, a los estudiantes y profesores de la Universidad de San Marcos, médicos de San Fernando, abogados, ingenieros, a los banqueros y comerciantes, mineros, artesanos, y a los miembros de la administración pública.

Así, desde julio de 1880, desde las tres de tarde hasta las seis, todos los habitantes de Lima entre los 15 y 60 años estaban obligados a practicar los rudimentos de la vida militar, marchas y contramarchas, prácticas de tiro, construcción de parapetos, reductos, trincheras, e incluso defensa absurdas como artillar el cerro San Cristóbal denominada la Ciudadela Piérola, sin ningún beneficio táctico solo para alimentar la egolatría del Dictador.

A pesar de todo si algún mérito histórico tiene la figura de Don Nicolás de Piérola, llamado el Califa por su audacia, arrojo y decisión, es haber levantado un ejército de la nada, con armamento diverso, uniformado, pero con una mística que permitía la ilusión de una resistencia efectiva y hasta la posibilidad de un triunfo ante un engreído ejército, a pesar de las condiciones adversas.

En todo caso, se debe reconocer que Piérola, al igual que Ramón Castilla, terminaron en la pobreza a pesar de haber ejercido la presidencia de la República en la era de la riqueza del guano y salitre, a diferencia de los presidentes de ahora, participantes activos de la corrupción haciendo negocios privados a partir del asalto a los recursos del Estado con las privatizaciones y asociaciones público/privadas como es el caso de Fujimori, Toledo, García, Humala, y el felón de PPK.

En tal sentido, el Bando de Alistamiento General julio de (1880) firmado por el coronel Juan Martín Echenique, hijo del ex presidente Rufino Echenique, más dedicado a la guerrillas de alcoba según Manuel Gonzáles Prada, que a sus labores de prefecto del departamento de Lima y Comandante en Jefe del Ejército de Reserva, decía que: “se ha dispuesto el alistamiento en masa de todos los peruanos varones existentes en esta capital que no hayan cumplido 60 años ni sean menores de 16 (…..)

Art. 1 Todo ciudadano residente en la capital que se halle comprendido en las edades ya determinadas, se presentará a inscribirse en su respectiva división, desde el domingo 11 del presente ( julio) hasta el sábado 17 inclusive, de las 12 a las 5 horas de la tarde.”

Al respecto el art. 2 contemplaba la formación de las divisiones según el oficio, profesión y gremio. Por tanto, la Tercera División del Ejército de la Reserva estaría, “comandada por el señor coronel don Serapio Orbegoso, y que se formará de los profesores y estudiantes, (que) concurrirán a los claustros de la universidad”

Se debe tener presente que la Universidad de San Marcos físicamente funcionaría en el local conocido como la Casona del Parque Universitario después de 1860, pues antes funcionaba allí el Colegio San Carlos, un centro de estudios superiores donde también se formaba la elite intelectual del Perú y América Latina.

De allí que el batallón universitario que se formó se denominó el batallón Universitario Carolino, compuesto por cuatro compañías con plazas de 600 soldados, y cuyos oficiales eran civiles con grado militar y la participación de algunos oficiales profesionales, que se batieron bravamente en la batalla de Miraflores, con un alto costo de muertos y heridos, donde lo más selecto de la inteligencia y la juventud limeña ofrendaría su sangre en la defensa del honor y dignidad nacional.

En general, tal fue el espíritu patriótico que se formaron 10 divisiones con una brigada de artillería y caballería, de los cuales se batirían heroicamente los que defendían los primeros cuatro reductos de los nueve que mandó a construir el Dictador; tales reductos de los cuales preservamos el Nº 2, trataban de imitar la experiencia de la guerra rusa/turca que se adoptaba como modelo, con un ejército de escasa preparación, con una larga extensión por defender, y sin el armamento adecuado.

Estos reductos iban separados en menos de 900 metros y cubría lo que hoy sería parte de los distritos de Miraflores y San Borja, es bueno tener en cuenta que en ese entonces tales lugares estaban poblados con fincas, chacras, y algunas casas de descanso sobre todo a extranjeros, atravesados por acequias, tapiales propios del mundo rural.





Al margen de lo sucedido el jueves 13 en la batalla de San Juan, según testimonios de Alberto Ulloa que participó activamente, cuando describe sobre dichas batallas “… Jefes de toda graduación inundaban las avenidas del ferrocarril, formando una espantosa confusión. No provenían tantos dispersos de una división desbandada, como habíamos oído decir; era todo un ejército en fuga…” según A. Ulloa, testimonio “Lo que yo vi”


En cambio el sábado 15 de enero en lo que se conoce como la batalla de Miraflores donde participa el llamado Ejército de la Reserva, que era prácticamente el pueblo en armas, el parte del general Pedro Silva Jefe del Estado Mayor dirigido al Dictador reconoce la participación valiente y decidida de los trabajadores, comerciantes, estudiantes universitarios etc. Como se ha señalado anteriormente. Así, escribe:

“Faltaría también a mis deberes sino consignase en este oficio una palabra de aplauso justamente merecido para los Batallones Nos. 2,4,6 y 8 del Ejército de Reserva que con la serenidad de esforzados veteranos sostuvieron los reductos encomendados a su custodia sin que los desalentase el terrible espectáculo de ver caer uno tras otro a sus abnegados compañeros de armas.
Compuestos esos cuerpos de ciudadanos pertenecientes a la parte más selecta de nuestra Sociedad, y no acostumbrados por lo mismo a las penalidades y azares de la guerra, la gratitud Nacional se halla aún más obligada para con ellos” (Fuente Guerra con Chile Partes Oficiales. Editorial Los Pinos 1992, página 55).

En el mismo sentido, el coronel Andrés A. Cáceres jefe de la segunda división que tuvo una parte activa y directa en el frente de batalla, en su informe señala que: “El batallón N°. 4 de la Reserva, merece un elogio especial en debido homenaje, a su bizarría. Él fue compuesto en sus nueve décimas partes, de las clases más selectas de esta capital; y así tuvieron en él su representación el foro, la magistratura, el magisterio, la universidad, el periodismo, la banca, los propietarios, comerciantes o altos empleados civiles y jefes de taller.

“Fueron jefes 1°.,2°. y 3°. del expresado cuerpo los doctores Ramón Ribeyro, distinguido abogado, Ministro de Estado y ex-diputado del Congreso y presidente de una de sus Cámaras; y Juan Corrales Melgar, Ministro de Estado, ex-senador de la república y antiguo vista de la Aduana del Callao, ambos ya fallecidos; y don Pablo Sarria, reputado comerciante de esta plaza, que aún vive.

“El N°. 4 pertenecía a la 1ª. división del 1er. cuerpo del Ejército de Reserva, que la mandaba el Coronel D. Pedro Correa y Santiago, propietario, ex-diputado y ex-alcalde municipal de Lima; y la 1ª. división estuvo a órdenes del Coronel Dionisio Derteano, acaudalado banquero. Dicho cuerpo del ejército ocupaba el 2°. reducto, a contar de la derecha.”

“En la batalla (de Miraflores) se distinguió por su ardimiento y entusiasmo la 6ª. compañía que en su mayor parte fue compuesto de universitarios. Tenían por sargento 1ª. al ilustrado y patriota Saturnino del Castillo, quien vivía consagrado al magisterio en varios Colegios de Lima, y había ya publicado algunos textos de enseñanza, que gozaban de reputación, dándole a él, al circular provecho y renombre a la vez. …” Todos estos datos se han extraído del libro de Jenaro Herrera, catedrático de San Marcos en una Monografía publicada en 1929 por encargo del Rector Matías Manzanilla. “La Universidad de San Marcos y la Guerra del Pacífico” ( páginas 218/219)

San Marcos a la vanguardia

En verdad, la participación de la Universidad de San Marcos se manifiesta desde el principio de la guerra un 5 de abril de 1879, incluso antes cuando el expansionismo chileno invade la costa boliviana. Así, llevados por el entusiasmo juvenil exigen al Rector de ese entonces Dr. Juan Antonio Ribeyro la conformación del batallón Universitario Carolino con 600 plazas para participar directamente en la Campaña del Sur, cuestión que la Comandancia General reconoce, agradece pero declina pues por la falta de preparación militar no era todavía tiempo de utilizar, como sí sucedería en la Defensa de Lima.

En cambio se adoptó el criterio de sortear entre todos los estudiantes voluntarios de la Universidad de San Marcos, para elegir a tres jóvenes que representarían a la universidad en las distintas batallas del sur, llevando el estandarte de nuestra casa de estudios. Esta bandera formaba parte del batallón Zepita que estaba bajo órdenes del coronel Andrés. A. Cáceres y dicho estandarte estuvo presente en San Francisco, Tarapacá, Alto de la Alianza, Tarapacá, San Juan, Miraflores, Concepción, Marcavalle, Pucará, y Huamachuco.

En cambio, en la Facultad de San Fernando, donde se formaban los futuros médicos la demanda de cirujanos, practicantes, auxiliares fue permanente. Tan es así que todos los buques de guerra desde el Huáscar a la Unión tenían una dotación de médicos y practicantes de la universidad. Es más, tal era la demanda que el propio Rector en la Defensa de Lima tuvo que oficiar que todos los estudiantes de medicina comprendidos entre el tercer año al séptimo estaban comprometidos en la defensa nacional, sea como practicantes, o soldados.

Prueba de esta voluntad viril, patriótica de la Universidad de San Marcos es que con el Rector, decanos de las diversas facultades, profesores y estudiantes que participaron en la defensa de Lima lo constituye los cientos de jóvenes que ofrendaron su vida en esas históricas jornadas. En especial debemos destacar la participación de la facultad de Ciencias Políticas y Administrativas la madre de la actual facultad de Ciencias Económicas, donde su decano fundador el profesor francés Pablo Pradier Fodere se convirtió en un enérgico defensor de la causa peruana en su retorno a Europa.

En la historia está demostrado que los pueblos que no rinden homenaje a sus héroes y defensores, y que no conocen su historia han de cometer los mismos errores. En tal sentido, así como ayer los jóvenes y el pueblo en armas defendieron el honor nacional ante la agresión chilena, hoy los jóvenes en especial  universitarios defienden las instituciones democráticas, la legalidad por ello luchan contra la corrupción de nuestros gobernantes y un perverso indulto presidencial que atenta contra los intereses de la República.



martes, 10 de enero de 2017

"LUIS CASTAÑEDA ACTÚA COMO ABOGADO DE ODEBRECHT EN PEAJE DE PUENTE PIEDRA"




El congresista Juan Sheput consideró que si el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, decide hacer caso omiso a las protestas contra el peaje de Puente Piedra y continuar cobrándolo es por favorecer a la concesionaria Rutas de Lima, de la que forma parte Odebrecht, pues tiene la posibilidad de renegociar el contrato.


"Si el alcalde de Lima lo cree conveniente, puede suspender de inmediato ese peaje tal como se hizo con el peaje del Callao (...). Todo contrato se puede revisar", dijo el portavoz alterno de la bancada de Peruanos por el Kambio.

También respondió a la negativa del alcalde, quien ha afirmado que no se encuentra en la capacidad de anular el contrato y que la suspensión del cobro del peaje puede decidirla el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski.

"Está absolutamente equivocado el alcalde. Es más, él mismo ha revisado contratos durante su gestión, ha suspendido presupuestos. O sea que cuando él quiere, puede. Ahorita no sé por qué razón él se está comportando como un abogado de oficio de Odebrecht", acotó El parlamentario.

Las protestas contra el alza del peaje en Puente Piedra y la implementación de una nueva garita en el lugar dejaron cinco personas heridas y 26 detenidos.

"En estos momentos hay un problema real en Puente Piedra de que un sector poblacional de cerca de 2,5 millones de personas está sufriendo las consecuencias de un peaje abusivo, que genera incremento de pprecios en los alimentos, que está generando distorsiones en la cadena de precios, que está generando una gran cantidad de malestar", recordó Sheput.