SUPERAR
LA FORMACIÓN MUY DOGMÁTICA, LIBRESCA Y SECTARIA
Miguel Aragón
(26 de octubre de 2024)
Estimado compañero, muy
agradecido por su saludo y comentario del día 14 de octubre. Coincido con
usted, tenemos que “superar la formación muy dogmática, libresca y sectaria”
que recibimos en las décadas de 1970 y 1980. Recién dispongo de tiempo para contestarle.
En el transcurso del siglo XX,
los socialistas en el Perú recibimos la influencia de varios acontecimientos
mundiales muy importantes, que impactaron de manera decisiva en nuestra propia
formación.
En las décadas de 1920 y 1930 la
influencia de la Gran Revolución Rusa tuvo un gran impacto y efecto en los
socialistas peruanos. Algunos lo asimilaron certeramente, mientras que otros se
conformaron con conocer solamente los aspectos superficiales de los inicios de
la construcción del socialismo, en Rusia primero, y en la URSS después.
En las décadas de 1960 y 1970, la
influencia de la Gran Revolución China fue muy impactante y determinante en la
formación de los socialistas jóvenes de ese tiempo. La difusión de la
literatura publicada por las Ediciones en Lenguas Extranjeras de Pekín fue
masiva, la mayoría la recibimos con actitud poco crítica. Muchos de los
lectores de esas publicaciones no supimos discernir lo incorrecto (la menor
parte) de lo correcto (la mayor parte).
Recién hace poco tiempo, en las
últimas décadas del siglo XX, nos percatamos que “no todo lo que brillaba era
oro” en las ediciones de los libros de procedencia china.
1.- OMISIÓN EN EL MANIFIESTO
COMUNISTA.-
Muy pocos lectores se han dado
cuenta de la diferencia entre la edición china y la edición soviética del
“Manifiesto Comunista”.
Revisemos el breve y magistral
preámbulo del folleto “Manifiesto Comunista”, escrito por Marx y Engels a fines
de 1847 y publicado en febrero de 1848, me refiero al breve texto que comienza
con “Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo …”
En el quinto párrafo de la edición soviética
está escrito: “Que ya es hora de que los comunistas expongan a la faz del mundo
entero sus conceptos, sus fines y sus tendencias (…)”, (Ver “Obras Escogidas de
Marx y Engels, en Un Tomo, pp. 32, Editorial Progreso, Moscú).
Mientras que, en la edición en
Lenguas Extranjeras Pekín, publicada en 1961 y reeditada en 1975, en las
últimas líneas de ese párrafo dice “(…) expongan a la faz del mundo entero sus
conceptos, sus fines y sus aspiraciones (…)” (Ver Manifiesto del Partido
Comunista, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín 1975, pp.31).
La diferencia es demasiado
evidente. En la edición soviética se lee “sus conceptos, sus fines y SUS
TENDENCIAS”, mientras que en esa edición china se lee “sus conceptos, sus fines
y SUS ASPIRACIONES”.
Indudablemente que la palabra
“Aspiraciones”, no tiene el mismo significado que la palabra “Tendencias”.
Realmente ¿Qué expresaron Marx y
Engels en ese preámbulo?
¿Cuál de las dos versiones es la
correcta?
Leyendo los tres primeros
capítulos del Manifiesto, se entiende, con toda claridad, cual es la relación
entre los tres objetivos anunciados en el Preámbulo, con el contenido del
folleto.
En el capítulo I, “Burgueses y
proletarios”, se exponen SUS CONCEPTOS TEÓRICOS;
En el capítulo II, “Proletarios y
Comunistas”, se exponen SUS FINES POLÍTICOS; y
En el capítulo III, “Literatura
socialista y comunista”, se exponen SUS TENDENCIAS.
Para el movimiento socialista
mundial, el “Manifiesto Comunista” fue la primera propuesta de programa y de
organización del proletariado según la orientación del socialismo científico.
Primero, se expone la construcción teórica (la interpretación de la realidad);
segundo, la construcción política (la transformación de la realidad, el
programa estratégico); y tercero, la construcción orgánica (el análisis de las
diferentes tendencias que conforman el movimiento socialista).
Para entender la importancia de
la expresión “tendencias”, que Marx y Engels escribieron en el preámbulo, se
recomienda revisar, en primer lugar, la primera página del capítulo II, en el
cual Marx y Engels afirmaron que “Los comunistas no forman un partido aparte,
opuesto a los otros partidos obreros”, y en segundo lugar, revisar todo el capítulo
III, en el cual Marx y Engels hicieron
una revisión crítica de cinco tendencias socialistas y comunistas
existentes en ese tiempo.
Para los editores que dirigían
las publicaciones en Lenguas extranjeras de Pekín en la década de 1960 y en la
primera mitad de la década de 1970, no les convenía publicar que Marx y Engels
reconocieron que desde 1847 había varias tendencias en el movimiento obrero. Y
sin el menor escrúpulo cambiaron esa palabra (y tal vez otras).
Ya que estamos comentando el
Manifiesto Comunista, aprovecharé para adicionalmente exponer el siguiente
comentario.
El capítulo IV del Manifiesto
Comunista “Actitud de los comunistas ante los diferentes partidos de
Oposición”, es complementario a los tres primeros capítulos. En ese último
capítulo, los autores expusieron las propuestas TÁCTICAS acordes a las
necesidades concretas de las luchas en el año 1848 en Francia, Suiza, Polonia y
Alemania.
En el capítulo II, Marx y Engels
varias veces propusieron la necesidad de
“la revolución comunista”, como tarea estratégica a largo plazo. Mientras que,
en el capítulo IV propusieron tareas tácticas, acordes al momento en que
vivían. En esos años, ningún país estaba preparado para desarrollar “la
revolución comunista”.
Marx y Engels escribieron “Los
comunistas fijan su principal atención en Alemania, porque Alemania se halla en
vísperas de una revolución burguesa (…)”, “En Alemania, el Partido Comunista
lucha de acuerdo con la burguesía (…)”, “entre los polacos, los comunistas
apoyan al partido que ve en una revolución agraria la condición de la liberación nacional (,…)”.
Actualmente los “doctrinarios”,
que reducen la lucha de clases a la contradicción entre el proletariado y la
burguesía, solamente han leído los dos primeros capítulos del
Manifiesto, y por lo tanto, no están en capacidad de entender, que Marx y
Engels, al lado de la propuesta estratégica de
“revolución comunista” (capítulo II), tácticamente también propusieron apoyar “la revolución agraria”, “la
revolución burguesa” y “la revolución de liberación nacional” (capítulo
IV).
2.- OMISIÓN EN LAS OBRAS
ESCOGIDAS DE MAO ZEDONG (en cuatro Tomos)
En la convulsa década de 1960, al
publicarse los cuatro primeros tomos de las Obras Escogidas de Mao Zedong, en
las ediciones en castellano (año 1968), los editores de ese tiempo omitieron un
texto fundamental de Mao Zedong. El breve texto titulado “Contra el culto a los
libros” (escrito en mayo de 1930).
Ese breve texto de Mao fue una crítica directa
a las desviaciones de “izquierda”, formadas a comienzos de la década de 1930,
acaudilladas primero por Li Lisan y después por Wang Ming. Esas tendencias
hicieron mucho daño al desarrollo del Partido Comunista de China, al desarrollo
de la revolución china, y al pueblo chino.
En la década de 1960, a los
responsables de la publicación de las ediciones en lenguas extranjeras de
Pekín, que estaban ganados por la influencia de las desviaciones de “izquierda”
de esos años, no les convenía difundir esa crítica tan precisa y directa de Mao
Zedong expuesta en “Contra el culto a los libros”. En el extremo de su desviación,
ellos optaron por la censura.
Durante la década de 1930 la
crítica principal en la producción teórica y en la lucha política de Mao Zedong
estuvo enfilada contra las desviaciones de “izquierda”. Textos tan importantes
de Mao, como “Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria en China”
(diciembre de 1936), “Sobre la Práctica” (julio de 1937) y “Sobre la
Contradicción” (agosto de 1937), fueron desarrollados principalmente en lucha contra
esas tendencias “izquierdistas”. La campaña de Rectificación (para combatir el
subjetivismo y el sectarismo), realizada en los primeros años de la década de
1940, también tenía como blanco principal, la crítica a las desviaciones de
“izquierda”.
Según los historiadores chinos,
después de 20 años de existencia, “lo que mayor daño hizo a la causa
revolucionaria de China fueron los errores dogmáticos, de los cuales Wang Ming
fue el principal responsable” (Hu Sheng, Breve Historia del Partido Comunista
de China, pp. 337)
Ya que estamos comentando
omisiones en las Obras Escogidas de Mao Zedong, aprovecharé para hacer otro
comentario complementario.
En muchos artículos publicados en el popular
semanario “Pekín Informa” durante la segunda mitad de la década de los años 60
y la primera mitad de los años 70, la palabra que más se utilizaba era
“revisionista”, reduciendo esa importante categoría teórica a un vulgar
insulto. En la literatura de las organizaciones políticas en el Perú de esos
años ’60 y ’70, se reproducía el mismo fenómeno. Revisar colección del
periódico “Bandera Roja” y otros. Todas esas críticas se hacían en nombre de un
superficial “maoísmo” que habíamos aprendido a la ligera.
Muy pocos, habíamos reparado que
en los cuatro primeros tomos de las Obras Escogidas escritas entre 1926 y 1949,
Mao Zedong nunca utilizó la categoría “revisionismo” para criticar las
desviaciones en el seno del partido. Tampoco utilizó la categoría “lucha entre
dos líneas”. Mao Zedong reiteradamente se refería a “la lucha en dos frentes”,
contra el empirismo y contra el racionalismo. Así dirigió la revolución hasta
1949, en un país de 600 millones de habitantes, sin pronunciar ni atacar al
“revisionismo”.
Y qué casualidad, en las recopilaciones de
artículos de Mariátegui sobre el Perú (Peruanicemos el Perú, 7 Ensayos de
interpretación de la realidad peruana, e Ideología y Política) el Amauta
tampoco utilizo la palabra “revisionismo”, para referirse al debate en las
filas del movimiento social en el Perú.
Históricamente el revisionismo es
una desviación teórica que surgió y se desarrolló en países con condiciones
sociales para la formación de una aristocracia obrera, y condiciones políticas
para la formación de un movimiento socialdemócrata. Ni en el Perú de
Mariátegui, ni en la China de Mao Zedong, hubo condiciones para el surgimiento
del revisionismo en lo teórico.
03.- OMISIÓN DE OBRAS ESCOGIDAS
DE OTROS DIRIGENTES CHINOS.-
Durante el predominio de la
desviación de “izquierda”, en el aparato de publicación en lenguas extranjeras
de Pekín, únicamente se publicaban folletos y libros de Mao Zedong, omitiendo
la publicación de los aportes de otros dirigentes destacados. Durante la revolución china, la dirección fue
colectiva, no fue individualizada.
La edición en castellano del
primer tomo de las “Obras Escogidas de Zhou Enlai” recién se publicó el año
1981, del primer tomo de las “Obras Escogidas de Liu Shaoqi” se publicó el año
1983. Yo tengo esas dos ediciones, y en ambos libros encuentro grandes aportes,
que complementan los escritos de Mao Zedong. Tengo entendido que en la década
de 1980, también se han publicado obras de Zhu De y Chen Yun. Estas dos no las
conozco, pero supongo que tienen grandes aportes en la lucha militar y en la
lucha económica respectivamente, que deben complementar las ideas de Mao
Zedong.
En Google he encontrado el
“Segundo tomo de las Obras Escogidas de Zhou Enlai” en castellano, publicado el
año 1989. Este libro, en el cual se
incluyen los textos de Zhou Enlai posteriores al año 1949, es muy importante
para entender los inicios de la construcción del socialismo durante los
primeros 25 años, y lo más importante, para entender los sucesos actuales en
China.
Hay varios textos de Zhou Enlai
que urgentemente merecerían ser reproducidos para entender el programa de
transición, y la actual política exterior china. Recomiendo su lectura. Este
libro hay que leerlo en forma conjunta con el Tomo V de las Obras Escogidas de
Mao Zedong.
04.- REFORMEMEOS NUESTRO
ESTUDIO.-
Coincido con usted en que
“necesitamos más que nunca ideas y propuestas nuevas, eso creo es la tarea más
importante del momento y en ese campo podemos y debemos seguir colaborando”.
Necesitamos replantearnos el estudio de toda la grandiosa experiencia de la
construcción del socialismo desde 1917 hasta el presente, y extraer lecciones
para nuestra propia lucha en Perú.
Con ese objetivo, desde hace buen
tiempo he reordenado la literatura que tengo disponible, la estoy volviendo a
revisar desde los inicios. En un próximo mensaje compartiré con usted esa
bibliografía mínima, que recomiendo deberíamos estudiar y conocer, debatir y
compartir.