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lunes, 23 de julio de 2018

UNA IMPORTANTE LECCIÓN EN LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO



(23 de julio de 2018)
Por Miguel Aragón

Entre otras conmemoraciones muy destacables, desde noviembre de 2017  los socialistas en el mundo entero  todavía nos encontramos  en el Año del Centenario de la Gran Revolución Rusa de 1917.

No deberíamos desaprovechar este aniversario circunstancial, para comentar y aprovechar algunas de las grandes enseñanzas de las  lecciones de ese transcendental acontecimiento histórico, y tener en cuenta esas enseñanzas en el análisis de los  problemas de la realidad presente.

I

Más abajo trascribo el artículo  Obama y Trump se equivocan con China”, escrito por el investigador Juan Jiménez Herrera, publicado en las páginas de Rebelión el 17 de julio, y reproducido entre nosotros por el blog Tacna Comunitaria, que nos ha servido de fuente para trascribirlo.   

         En las últimas décadas, casi a nadie deja de sorprender,  y  llamar la atención, la intensidad y la velocidad con  que la República Popular China está creciendo económicamente. Resulta muy cotidiano  leer sobre el “despertar de China”,  sobre la superación y  “próximo desplazamiento de EEUU” en el predominio económico en el mundo entero.

         Tampoco sorprende, que muy a la ligera, se afirme que el actual crecimiento de China se debe a  su “abandono del camino  socialista”,  y su conversión en un país capitalista.       

Del texto escrito por Juan  Jiménez,  considero necesario resaltar tres afirmaciones muy precisas e importantes del autor:

1.- “El socialismo no se puede construir sobre bases materiales subdesarrolladas”;

2.- “Quien ha despertado al gigante asiático, quien ha puesto en marcha sus prodigiosas fuerzas productivas no ha sido, sin embargo, el capitalismo. Ha sido, por el contrario, el socialismo; en concreto, la construcción del socialismo en sus primeras etapas de transición”; y

3.- “El espectacular desarrollo chino se debe al socialismo y sus ventajas, y el declive americano a la senectud del capitalismo. La URSS pudo cumplir también ese papel, pero el abandono precipitado de la NEP esbozada por Lenin malogró la multiplicación exponencial del desarrollo de las fuerzas productivas, que el centralismo y el socialismo pleno nunca pueden conseguir sobre bases materiales insuficientes, subdesarrolladas o pre capitalistas. China, sin embargo, ahora, ha encontrado su propio camino

II

         Después de leer este artículo de Juan Jiménez, considero  conveniente analizar en primer lugar lo que realmente ocurrió durante la construcción del socialismo en la URSS en el transcurso de siete decenios; y en segundo lugar, analizar cuáles son las perspectivas del futuro desarrollo  de China (y complementariamente también analizar    lo que actualmente está  ocurriendo en Viet Nam y en Cuba) 

         Recordemos que en el largo tránsito de las viejas sociedades feudales a las modernas sociedades capitalistas, la  nueva clase dirigente, es decir la  burguesía, se vio obligada a desarrollar “el capitalismo semi-feudal”  en muchos países.  

Parecería que la historia le ha planteado al proletariado  retos similares. Desde 1917 hasta el presente, en todos los países en los cuales ha triunfado la revolución dirigida por el proletariado, la nueva clase dirigente,  se ha visto  obligada a desarrollar una especie de “socialismo semi-capitalista”, o algo parecido, nueva modalidad de desarrollo económico social transitorio que más adelante la ciencia se encargará de definirla acertada y definitivamente.   


OBAMA Y TRUMP SE EQUIVOCAN CON CHINA

17-07-2018

No muchos años atrás, Obama afirmó, ante una congregación de su democrático partido, que los EE.UU ganarían, ante China, el desafío y que el siglo XXI seguirá marcado por la pax americana. Cifró el empeño en preservar el liderazgo norteamericano en los nuevos sectores de las tecnologías vinculadas a las energías renovables no fósiles. No olvidó, tampoco, el ex mandatario norteamericano enfatizar que, en cualquier caso, el objetivo no podría ser otro que mantener buenas relaciones con China, aunque emplazándola a abrir sus mercados, porque de ello dependería la creación de riqueza y puestos de trabajo en EE.UU. El imperio, por otra parte, hostigó a China, presionando a sus autoridades para que se avinieran a seguir financiando las necesidades de la descomunal deuda pública y externa norteamericana. Se sucedieron, asimismo, en un escenario de tensas relaciones internacionales, varios incidentes: la venta de armas a Taiwán, los choques con Google, etc,

Y Obama se equivocó.

Como, ahora, también yerra su sucesor: el imprevisible Trump. El actual inquilino de la Casa Blanca ha reaccionado, de un lado, sustituyendo la apuesta por las renovables por un renovado impulso a favor de los combustibles fósiles (petróleo y carbón); y, de otro, (paradojas de la historia) dejando al Partido Comunista Chino como abanderado del libre comercio frente a las políticas proteccionistas del imperio, que ve como declina su antes indiscutido poderío industrial y exportador.

Napoleón, señalando China sobre un mapa, afirmó: “Ahí yace un gigante dormido; déjenlo dormir. Para cuando despierte, los destinos del mundo serán suyos”. Antes Obama y, ahora, Trump se esfuerzan, además, en ensalzar la superioridad del sistema americano.

Quien ha despertado al gigante asiático, quien ha puesto en marcha sus prodigiosas fuerzas productivas no ha sido, sin embargo, el capitalismo. Ha sido, por el contrario, el socialismo; en concreto, la construcción del socialismo en sus primeras etapas de transición.

Desde la dirección planificada de la economía, la prevalencia de la propiedad pública y la preservación del carácter de clase y popular del Estado, China acordó iniciar un periodo de transición al socialismo, que no se tuvo empacho en aceptar que fuese considerablemente duradero; se aceptó por el marxismo chino el postulado de que, como condición previa para alcanzar los objetivos del socialismo, las fuerzas productivas habrían de ser desarrolladas, en principio, por la lógica y las relaciones del capital, no obstante, subordinadas, matizadas y reguladas desde el Estado popular y socialista. El socialismo no se puede construir sobre bases materiales subdesarrolladas; la necesidad reproduce las miserias y porquerías de siempre. La burguesía que se habría de encargar de esta tarea no sería, empero, sino una emanación de las propias estructuras del partido comunista chino; es decir, en ningún caso, una burguesía al uso, con capacidad de dirección y vocación de dominación política. Cumpliría una misión histórica específica, más que como sujeto, como objeto y ente instrumental dinamizador de unas estructuras y relaciones que el mercado y el beneficio se encargarían de engranar.

La burguesía china no es homologable a ninguna otra; ni cuantitativa ni cualitativamente. Desde la primera perspectiva, la parte del producto social que se apropia es incomparablemente menor que la de cualquier otra, y. desde la segunda, ya hemos avanzado que se le ha extraído la voluntad de dominación, al asumir y asignársele un papel secundario e instrumental en la acumulación de capital y riqueza en China. El país, en estas dos últimas décadas, abierto al mundo, en contacto con las fuerzas productivas y con las distintas formas de propiedad mundiales, ha conseguido despertar el colosal potencial productivo propio; ha hecho acopio de tecnología, de métodos de producción; ha aumentado la productividad del trabajo y ha puesto a trabajar a una gran parte de su población activa (superior a la europea y norteamericana juntas), antes postrada en el campo y subdesarrollo, por más socialistas que fuesen las relaciones sociales allí existentes.

Con ser importante que este modelo de crecimiento y generación de riqueza, que bien podría denominarse socialismo en fase inicial e instrumental capitalista, haya sacado del estado de necesidad a más de 400 millones de habitantes, no lo es menos que, al tiempo, la colosal producción de bienes, servicios, mercancías e infraestructuras han trastocado las estructuras sociales y económicas de los países con quienes se relaciona China. En el centro capitalista, a más de disolver a la aristocracia obrera, a la que condena a aceptar condiciones cada vez menos sociales en el trabajo, convierte a gran parte de la población activa en innecesaria. El ingente ejército industrial chino es capaz de nuclear en torno a sí a cada vez más zonas del mundo; su entrada en África es imparable; entabla relaciones con los Estados, en un trato igual, otorgando facilidades crediticias y un intercambio igualitario de bienes y servicios (Cuba, Venezuela, Brasil, Argentina, África), comprometiéndose con el desarrollo de infraestructuras necesarias en los países con quienes entabla relaciones. Teje, pues, cada vez más, relaciones económicas y monetarias en los cinco continentes, consecuencia de lo cual es la expulsión, en gran medida, de las antiguas potencias capitalistas de sus plazas tradicionales.

Y esto es solo el principio. En un par de décadas, con crecimientos anuales de dos dígitos, los 800 millones de trabajadores chinos y sus industrias pueden, sencillamente, dejar, no sólo sin empleo a los trabajadores europeos y norteamericanos, sino, también, sin plusvalía que extraer y realizar a las burguesías europeas y norteamericana.

Obama y Trump están profundamente equivocados, cuando fiaron, el primero, el salvamento de su país a un expediente tecnológico y, el segundo, al proteccionismo. El espectacular desarrollo chino se debe al socialismo y sus ventajas, y el declive americano a la senectud del capitalismo. La URSS pudo cumplir también ese papel, pero el abandono precipitado de la NEP esbozada por Lenin malogró la multiplicación exponencial del desarrollo de las fuerzas productivas, que el centralismo y el socialismo pleno nunca pueden conseguir sobre bases materiales insuficientes, subdesarrolladas o pre capitalistas. China, sin embargo, ahora, ha encontrado su propio camino. Europa y EE.U U no tienen por que sucumbir junto a su caduco y senil capitalismo. Si China ha “inventado” una burguesía instrumental y con fecha de caducidad, a los pueblos Europa y de los Estados Unidos les corresponde, por el contrario, desprenderse de sus respectivas burguesías. Paradojas de la historia. Y, de esta forma, tendrán ante sí, como China, un mundo de posibilidades, sobre las bases de la cooperación internacional y no de la trasnochada, nociva, insalubre y peligrosa competitividad capitalista.



miércoles, 25 de diciembre de 2013

LA OBJETIVACIÓN, LA ADQUISICIÓN DE LA OBJETIVIDAD Y LA REALIZACIÓN


miércoles, 25 de diciembre de 2013

En el foro Filosofía y Pensamiento ha tenido lugar un pequeño debate, auspiciado fundamentalmente por Yolanda Pérez y Pako Soler, sobre los siguientes conceptos: potencia, acto, ser y realización. Como era de prever para hablar de estos conceptos se pusieron en movimiento otros conceptos y se emplearon ejemplos como ilustración de los mismos. Yolanda y Pako realizaron ejercicios para medir hasta qué punto habían entendido los conceptos, circunstancia que les brindó la oportunidad para diferenciar los productos con forma mercantil y los productos que no la tienen. En este marco Pako Soler ha hecho uso de los términos “objetivación” y “realización” como si fueran equivalentes, y en cierto sentido lo serán. Pero me generó ciertas dudas que ahora quiero poner de manifiesto. 

La objetivación

En el capítulo de El Capital dedicado a explicar el proceso de trabajo, Marx dice lo siguiente: “En el proceso de trabajo la actividad del hombre opera, a través del medio de trabajo, un cambio en el objeto de trabajo. El proceso se extingue en el producto. El trabajo se confunde con su objeto. El trabajo se objetiva y el objeto se elabora. Y lo que en el trabajador era dinamismo, se presenta ahora en el producto como quietud, en la forma del ser”. Tenemos al inicio del proceso de trabajo, por un lado, al trabajador, y por el otro lado, al objeto de trabajo. Hay quietud: ambos están en la forma del ser, como cuando al inicio de una carrera todos los corredores están quietos y en disposición.  Luego viene el movimiento, el ajetreo, el activismo. A la actividad del trabajador durante el proceso de trabajo la denominamos trabajo. Y es este trabajo, la actividad del trabajador, la que se objetiva, la que se hace objeto. Pero el objeto no queda como está, no queda como al principio, sino que se elabora. Así que en el objeto elaborado, en el producto, ha quedado objetivado el trabajo. Aquí la objetivación se opone, en parte, a la subjetividad del trabajador entendida como fuerzas esenciales objetivas que éste pone en movimiento cuando trabaja, y en parte, al dinamismo del trabajo. No hablaremos en este ámbito de “realización” como un término intercambiable o equivalente a “objetivación”. Ya aclararemos más adelante el sentido propio de “realización” frente a “objetivación”.

La adquisición de la  objetividad

En la sección de El Capital titulada  La forma del valor o el valor de cambio, Marx dice lo siguiente: “La objetividad del valor de las mercancías se distingue de la Mistress Quickly en que no se sabe dónde encontrarla. En contraste directo con la burda objetividad sensible de los cuerpos de las mercancías no penetra en su objetividad de valor  ni un solo átomo de material natural. De ahí que le puedan dar las vueltas que se quiera a una mercancía, más como cosa de valor permanece inasequible. Recordemos, sin embargo, que las mercancías solo poseen objetividad de valor en tanto son expresión de la misma unidad social, del trabajo humano, que su objetividad de valor, por tanto, es puramente social, y se sobreentiende entonces que solamente puede presentarse en la relación social de una mercancía con otra”.

Según lo dicho por Marx, hay cosas o propiedades que carecen de objetividad. Eso le pasa al valor en su forma natural. Cuando decimos que en una mercancía determinada, un par de zapatos, se encierra, por ejemplo, 2 horas de trabajo social, esa propiedad no es objetiva. O lo que es lo mismo: esa propiedad carece de objetividad. Pero aquí la objetividad no se opone a la subjetividad. Aquí la no objetividad se entiende en el sentido de que el valor no es ninguna propiedad natural. Ahora bien, el carácter no natural del valor no se entiende como una propiedad sobrenatural, sino como una propiedad social. Y dada esa naturaleza,  no hay medio físico para detectarla. Cómo se resuelve ese problema no es asunto a tratar aquí. La explicación pormenorizada de cómo el valor adquiere objetividad se encuentra en el propio El Capital de Karl Marx. Si algún lector quiere estudiar al detalle este proceso, puede leer mi trabajo La transformación de la mercancía en dinero,  http://fcoumpierrezblogspotcom.blogspot.com.es/2000/07/transformacion-de-la-mercancia-en-dinero.html

Pero busquemos ahora una explicación amena. Marx señala que los valores de uso tienen una burda objetividad. Nadie compraría una cosa que careciera de objetividad, que no pudiera tocarse, que no tuviera existencia sensible. No obstante, en contra de esta burda objetividad, Marx dice, en la misma sección referida al inicio de este trabajo, lo siguiente: “Todo el mundo sabe, aunque no sepa nada más, que las mercancías poseen una forma  de valor que contrasta del modo más palmario con las multicolores formas naturales de sus valores de uso, y que es común a todas: la forma de dinero”. Aquí está respuesta: el dinero es la forma objetiva y acabada del valor. Al principio el dinero fue la mercancía indígena predominante, por ejemplo, cabezas de ganado. Luego logró una apariencia más impactante y más apta como medio de circulación: el oro y la plata. Finalmente adquirió su máxima objetivación separándose totalmente del valor de uso: el dinero papel. Se convirtió así en signo del valor, demostrándose con ello la naturaleza social del valor. A este respecto en Contribución a la Crítica de la Economía Política Marx se expresa en los siguientes términos: el oro circula porque tiene valor, mientras que el dinero papel tiene valor porque circula. De hecho, cuando sobreviene una guerra civil, el dinero papel deja de circular y pierde su valor. Ahora los vendedores quieren mercancías reales que tengan valor en sí mismas, preferentemente joyas.  El dinero surgió tras un largo proceso de desarrollo del intercambio mercantil. Es decir la adquisición de la objetividad por parte del valor fue un proceso que duró años o quizás siglos.

Hay un hecho parecido con el dilema de valor, su falta de objetividad, en el ámbito de la lingüística. El significado, presentado como una propiedad inmanente a la palabra, carece de objetividad. El significado solo es objetivo en el significante. No hay otro modo de captar el significado que no sea en forma de palabra. El hecho de que haya investigadores que nieguen la existencia del significado se debe a que el significado concebido como propiedad inmanente de la palabra aislada es inasequible. Y es inasequible porque carece de objetividad. No obstante, una propiedad puede carecer de objetividad y no por ello carece de existencia. Las propiedades sociales existen, pero en sus estadios de desarrollo más bajos y poco evolucionados carecen de objetividad. De ahí que cuando las palabras pudieron combinarse sintácticamente, el significado adquirió existencia objetiva. Los diccionarios son el ejemplo de esta objetividad. Este proceso también duró siglos.

La objetividad del tiempo

Hay fenómenos, propiedades de la  naturaleza, que resultan muy difíciles de percibir. Uno de ellos es el tiempo. Sólo podemos captarlo comparando dos cuerpos en movimiento. El reloj es tradicionalmente el modo más objetivo de representar el tiempo. El movimiento circular de las agujas de un reloj sirve para medir el tiempo. Llamamos hora, por ejemplo, al tiempo que tarda la aguja en recorrer una determinada distancia. Medimos el tiempo recurriendo al espacio: al movimiento de un cuerpo respecto a otro cuerpo que hace de referencia, en este caso de una  aguja en relación a un círculo. Es difícil captar el tiempo en sí, o mejor dicho,  es imposible. Lo captamos de forma relativa, esto es, en relación con otros fenómenos: el movimiento y el espacio. Así que la percepción de la  objetividad  del tiempo es más un intento que una realidad. Tal vez podríamos concluir que el tiempo sólo es asequible mediante el concepto. Cuando hablamos de que algo es asequible a la percepción, hablamos de algo que se nos presenta de forma inmediata. Mientras que si decimos que algo es asequible mediante concepto, indicamos con ello que ese algo es asequible mediante varios movimientos cognoscitivos, que incluyes percepciones, representaciones, juicios y razonamientos. Luego la objetividad dada mediante el concepto  no tiene las mismas características que la objetividad dada por los sentidos: viene dada de forma mediada.

Hablo ahora de Hegel. No sé en qué texto leí lo que les cuento a continuación. Creo que se encuentra en el capítulo dedicado a la música de su obra Lecciones sobre la Estética. La forma más objetiva de existencia del tiempo es el sonido. Y si Hegel no lo dijo así o no llegó a decir eso, quería ser honesto en el sentido de indicar de dónde provienen las ideas que expongo a continuación. Digamos que el tiempo puedo tomar cuerpo en varios fenómenos. Pero donde toma su forma más adecuada es en el sonido. Digo ahora, y ahora ya no es. Digo después y lo que no era ya es. El tiempo lleva en su seno la negación: el ser que de continuo se vuelve no ser. Cuando la gente dice que la vida pasa volando, no es cierto. Lo cierto es que todos los años que ha vivido han dejado de ser. Por eso, parece que la vida pasa volando, porque el tiempo tiene como esencia el no ser.

El sonido también tiene esa esencia: el no ser. Cuando oímos una pieza musical, dicha pieza musical existe en el tiempo. Y al final, cuando la pieza acaba, no hay nada. La música al estar constituida por sonidos carece de objetividad espacial. Su objetividad es temporal. Y si es temporal, lleva en su seno la negación, el no ser. Luego la esencia del sonido, llevar en su seno la negación, es idéntica a la esencia del tiempo. Luego lleva razón Hegel cuando afirmó que el sonido es la forma más adecuada de existencia del tiempo.

El ser y la realización

Según Marx los valores de uso se realizan en el consumo. Luego un valor de uso que no se consume no se realiza. La realización puede ser entendida en general como el proceso mediante el cual algo se vuelve real. Pero aunque un valor de uso no se consuma, no por ello deja de ser real. Luego el concepto de realización que emplea Marx no coincide con esta primera definición que nosotros hemos ofrecido. Esto nos da una idea de que debemos ser cuidadosos con el uso de los conceptos y que no podemos ponerlos en circulación sin antes analizar el  sentido en que los usamos. Así que sustituiremos aquella definición por esta otra: proceso durante el cual una cosa cumple con la función para la que fue creada. Así cuando un bolígrafo cumple con su función de escribir, diremos que el bolígrafo ha pasado de su estado del ser al estado de la realización. Podemos definir este segundo concepto de realización de acuerdo con el propio contenido conceptual expresado por Marx y diremos: cuando un valor de uso se usa.

Hablemos ahora de la realización de la fuerza de trabajo en tanto es un valor de uso. En la sección de El Capital titulada Compra y venta de la fuerza de trabajo Marx da la siguiente definición de fuerza de trabajo: “Por fuerza de trabajo o capacidad de trabajo entendemos el compendio de aptitudes físicas e intelectuales que se dan en la corporeidad, en la personalidad viva de un ser humano, y que éste pone en movimiento al producir valores de uso de cualquier clase”. Es conveniente no confundir el trabajador con su fuerza de trabajo y a ésta con el trabajo. Lo que vende el trabajador al capitalista o al Estado es su fuerza de trabajo. Y como la fuerza de trabajo es un valor de uso, su realización es idéntica a la definida de forma general para todo valor de uso. Así que definiremos la realización de la fuerza de trabajo como el proceso durante el cual la fuerza de trabajo cumple con la función para la que fue creada. Así un profesor formó su fuerza de trabajo durante años para dar clase; si está en paro, su fuerza de trabajo carecerá de realización.

Pero aquello que afirmamos de la fuerza de trabajo, lo afirmamos de su propietario: el trabajador. Diremos que una persona no se realiza cuando su fuerza de trabajo no entra en acción, esto es, cuando está en paro.  Pero a la hora de hablar de la realización de una persona entran en juego otras cuestiones que las que tenemos en cuenta cuando hablamos de la realización de la fuerza de trabajo. Supongamos una persona que estudió economía y se ve en la necesidad de trabajar de limpiadora. Su fuerza de trabajo adquiere realización, pero no en aquella modalidad en la que fue formada. La persona tiene trabajo, pero no se siente realizada. Pensemos ahora en una persona que ha estudiado ingeniería y es contratado como gerente de una empresa. Resulta que como gerente tiene un éxito inmenso y percibe un suculento sueldo. Aquí hablaremos en el sentido de la fuerza de trabajo de realización parcial, porque en su calidad de gerente pone en juego parte de las aptitudes que conquistó cuando estudió ingeniería; pero en el sentido personal hablaremos de realización plena, pues la persona se siente contenta del puesto que ocupa y no lo cambiaría por un puesto de trabajo de ingeniería. Luego no es lo mismo hablar de la realización de la fuerza de trabajo que de realización de la persona propietaria de la fuerza de trabajo.

El error de Pako Soler, a mi juicio,  consiste en confundir la realización de la fuerza de trabajo con la objetivación del trabajo. Lo que se objetiva no es la fuerza de trabajo sino el trabajo. Y lo que se realiza, en el segundo sentido definido, no es el trabajo sino la fuerza de trabajo. Es cierto que solemos hablar en nuestra vida corriente de la realización del trabajo, pero en un sentido diferente a los dos expuestos. Cuando alguien nos pregunta ¿ya realizaste el trabajo?, es equivalente a preguntar: ¿ya terminaste el trabajo? o ¿ya hiciste el trabajo? En el ámbito de los conceptos los matices y los detalles son decisivos. Y como hemos vistos una misma palabra, “realización”, puede ser el nombre del objeto de tres conceptos diferentes: uno, algo que se hace realidad, dos, cumplir con la función para lo que algo ha sido concebido, y tres, culminación de una tarea.

Al inicio de este trabajo hice la siguiente afirmación: “En este marco Pako Soler ha hecho uso de los términos objetivación y realización como si fueran equivalentes, y en cierto sentido lo serán”. ¿En qué sentido pueden tomarse como equivalentes ambos términos? Según lo dicho en ninguno. No obstante, si hay cierta relación de simultaneidad entre los procesos o situaciones objetivas que designan. La realización de la fuerza de trabajo coincide con la objetivación del trabajo. Pero la simultaneidad entre dos procesos no los hace equivalentes.

Me queda por hablar de la realización del valor. Si del valor de uso decimos que se realiza en el consumo, del valor decimos que se realiza en el intercambio o mercado. Pero las mercancías expresan su valor mediante el precio. Así que vamos a detenernos en el precio y ver qué ocurre con él en el mercado. Los vendedores de mercancías tienen que transmitir el valor de éstas al mundo exterior y tienen que ponerles un precio. Pero para medir  el valor de una mercancía no es necesario dinero real, basta con dinero ideal o imaginado, esto es, basta con signos lingüísticos. Y así lo vemos en los escaparates: sobre las mercancías vemos anotado un número y al lado el nombre de la moneda de curso legal, por ejemplo: 100 euros.  Con el precio la mercancía se refiere al dinero como su figura real de valor. Y si la mercancía se vende, si atrae a un comprador, el precio se realiza: de dinero ideal se transforma en dinero real. Y si no se vende, el precio no se realiza y el dinero permanece en su existencia ideal.  Pero los comerciantes antes de perderlo todo, bajan los precios y logran vender sus mercancías sobrantes. De este modo realizan de modo parcial el valor de dichas mercancías. Cuando aquí hablamos de realización parcial del valor de las mercancías nos referimos a la determinación cuantitativa, puesto en lo que se refiere a la realización cualitativa es plena. Si se vende, aunque sea a precio bajo, el valor de la mercancía puesta a la venta se realiza, esto es, se transforma en dinero.








viernes, 13 de septiembre de 2013

UN NUEVO ORDEN EN MARCHA: MÉXICO-OAXACA, TELEFONÍA CELULAR CON SABOR COMUNITARIO


Oaxaca - Entrevista con Pedro Flores, coordinador del proyecto
Rhizomatica: telefonía celular con sabor comunitario

Pilku
2-09-2013

En comunidades indígenas de la Sierra Negra de Oaxaca ya funciona un sistema de telefonía celular comunitaria, un novedoso proyecto social de comunicación sin nombre definido pero único en México y el mundo, que busca un modelo de administración similar a las radios comunitarias. La esencia del proyecto es “que una comunidad pueda administrar su propio sistema basado en el modelos de las radios comunitarias”, declara Pedro Flores, coordinador del proyecto.

Pilku: Pedro, Rhizomática está desarrollando un proyecto de telefonía celular comunitaria, que gestionan ustedes mismos la forma en la que funcionan los equipos que tienen, las redes que tienen, y el gobierno les ha habilitado un permiso para poder trasmitir una frecuencia.

Pedro: Sí, logramos tener una concesión experimental de dos años y nos dieron un cachito de frecuencia que necesitamos y, pues, sobre eso estamos lanzando el proyecto.

Y sí, se trata de cómo encontrar una forma de hacer telefonía celular con un sabor comunitario. Eso significa que la misma comunidad mantiene su equipo. Son los dueños de los equipos, de la transmisión.

En comunidades indígenas de la Sierra Negra de Oaxaca ya funciona un sistema de telefonía celular comunitaria, un novedoso proyecto social de comunicación sin nombre definido pero único en México y el mundo, que busca un modelo de administración similar a las radios comunitarias. La esencia del proyecto es “que una comunidad pueda administrar su propio sistema basado en el modelos de las radios comunitarias”, declara Pedro Flores, coordinador del proyecto.

Pilku: Cuando decís que “son los dueños de sus equipos de trasmisión”, cuéntanos qué equipo es.

Pedro: Pues es un transceptor. Eso significa que es un equipo que tiene un transmisor y un receptor adentro, es como una caja que tiene su cable y tiene su antena, como si fuera una radio, algo así. Y eso emite y recibe señal en la banda de 850 MHZ, y eso en México es una frecuencia que usan los celulares. Entonces comunica con los celulares y los celulares también comunican este radio base y así creas una red de telefonía celular.

Los equipos que usamos tienen un alcance de 5 hasta 10, si tenemos suerte, Km a la redonda. Y luego esta misma caja, el transceptor se enchufa al internet, o sea al wifi – también puede usar wifi – y entonces desde el celular de uno se puede hacer una llama de larga distancia por voip, voz sobre ip, igual recibiríamos desde afuera en su celular.

Pilku: ¿Cuál es la comunidad, y qué situación geográfica, y qué características tiene la comunidad, para que ese proyecto pueda haberse desarrollado ahí? ¿Cómo empezó todo?

Pedro: La primera red que montamos está en un pueblo que se llama Villa Talea de Castro, que se encuentra en la Sierra Norte de Oaxaca. Es un pueblo zapoteco, que en la Sierra es algo grande, tiene como casi 3000 habitantes. Ahí empezamos a trabajar por una relación previa que tenemos con la radio comunitaria de este pueblo que se llama Diyaquero y además tiene algunas ventajas, hay luz eléctrica, ¡pues estable digamos!, hay buen internet, pero no hay telefonía, y eso es común. Se supone que según la Cofetel y la Secretaria de Comunicación y Transportes, hay 50.000 comunidades en México que no tienen cobertura, entonces estamos trabajando en uno. Pero la idea de nosotros es expandir en esta zona de la Sierra Norte, que es una región montañosa, una región muy rural e indígena, principalmente zapoteca.

Pilku: ¿A cuántos Km de la ciudad de Oaxaca queda?

Pedro: Talea de Castro queda como a 120 km de la ciudad. Haces, en buena condición de la carretera y todo, como 3/4 horas en coche.

Pilku: ¿Y cómo es que están funcionando a nivel técnico? ¿Están funcionando con tecnologías libres, hardware libre, software libre o un poco de cada cosa? ¿Como lo llevan a nivel técnico?

Pedro: Sí. En este momento estamos trabajando con una mezcla de hardware privado y software abierto. Pero nuestra idea es movernos también a hardware abierto y software abierto también y estamos por recibir un equipo que es de un diseño abierto que hace, se supone, exactamente lo mismo que el equipo que tenemos pero tiene un diseño abierto, lo podemos fabricar nosotros si queremos y el software también es abierto hay dos proyectos grandes de software uno se llama Open bts y el otro Open bac, el de Open bts empezó en California, Estados Unidos.

Pliku: ¿En Berkeley?

Pedro: No, ahora los que inventaron este software, digamos los primeros, fundaron una compañía privada que se llaman Ranger Outworks. Entonces usa su software que estos locos inventaron y usa un equipo que desarrollaron, pero el equipo es de diseño cerrado. Entonces la idea es migrar un poco hacia hardware abierto y seguir usando un software abierto.

Pilku: ¿Cómo es el tema? Te he escuchado decir en algún momento: “pudimos hacer esto, en esta comunidad, porque hay ciertas características que anteceden a este proyecto que permiten que este proyecto sea realmente comunitario”. No es sólo el hecho de la tecnología en sí, sino lo que sucede a nivel comunitario, es decir, socialmente ¿qué es lo que permite que un tipo de proyecto así se esté desarrollando? Cuéntanos un poco cómo es esto, ¿cuáles son las características que hicieron a nivel sociocomunitario para que esto fuera posible, y que de repente haya 500 usuarios usando celulares en este momento?

Pedro: Pues al principio de esta entrevista usé la palabra “comunalizar”. Eso se refiere a un término que usamos mucho aquí en Oaxaca se llama comunalidad, y la comunalidad es como una forma de explicar la vida cotidiana de los pueblos indígenas.

Pliku: Es una cosmovisión

Pedro: Es su cosmovisión, es su quehacer comunitario, es su cotidiano, es su forma de autogobierno y todo. Entonces en Talea, por ejemplo, y en muchísimos pueblos de la Sierra, se rigen por asamblea. Entonces estamos hablando de una democracia participativa y directa. No hay partidos políticos metidos en el pueblo, entonces todo, digo se rige por esta asamblea y se toman las decisiones así.

Además de eso, pues, tienen una experiencia muy fuerte de tierra comunal, entonces hay hasta una parte del gobierno local que se llama bienes comunales y bienes comunales también está bajo el control de la asamblea comunitaria y son los que manejan los bienes comunales del pueblo que en el caso de Talea es el bosque, ellos tiene mucho terreno comunal, o sea, no tienen títulos de propiedad, no es propiedad privada, pero es bosque, entonces lo comercializan, hacen pues cosas de madera y todo eso. Entonces ya existe pues esta experiencia de manejar bienes comunales.

Así lo que estamos tratando de hacer con el proyecto, un poco, es ver con una cosa que es de alta tecnología como la telefonía celular y todos esos equipos. Se trata de ver la manera de también manejar y gestionarlos de forma comunal, por ejemplo, en Talea el equipo es del pueblo. Hubo una asamblea, la gente del pueblo dijo que sí querían la red, adquirieron el equipo con dinero de la comunidad y la infraestructura es de todos.

Pilku: ¿Cuánto les costó el equipo que adquirieron?

Pedro: El equipo que compraron con todo costó como $300,000.00 pesos mexicanos, lo cual es bastante dinero (más o menos U$23.450.00 dólares).

Pilku: ¿Eso se juntó entre la comunidad, o también hubieron donaciones externas?

Pedro: Dinero de la comunidad.

Pilku: ¿La comunidad juntó los $ 300,000.00 pesos y compró los equipos?

Pedro: Sí. Es de ellos, nadie metió dinero ahí, de hecho el pueblo pidió un préstamo de la cooperativa comunal del mismo pueblo, entonces están muchas capas de cosas comunitarias metidas ahí. Entonces es una caja de ahorro comunal, es una cooperativa que prestó el dinero al mismo pueblo.

Pilku: ¿Y estamos hablando de un pueblo de 3000 personas?

Pedro: Más o menos.

Pilku: ¿Y cuántos celulares conectados hay en esta red?

Pedro: Pues el día que fuimos a hacer pruebas allá, sin anunciar, bueno las autoridades sabían, pero el pueblo digamos que no sabía, cuando prendimos el equipo vimos 700 celulares prendidos en ese momento.

Pilku: ¿En el área?

Pedro: En el área de cobertura, que comprende el pueblo, más o menos. No hay otra población cerca.

Pilku: ¿700 celulares prendidos en pueblo sin cobertura celular?

Pedro: Sí. 700 en un lugar donde no había cobertura. Y eso es muy importante, porque muestra que el celular sí existe en las comunidades y es la tecnología de mayor uso.

Pilku: Se tiene, pero no se puede usar en las comunidades. Se tiene para usar fuera digamos, cuando se va a la ciudad o algo así.

Pedro: Sí, se tiene para usar fuera como teléfono. Pero el aparato es muy útil, entonces mucha gente no tiene computadora, pero sí tienen celulares para ver vídeos, escuchar música, escuchar la misma radio comunitaria, calculadora, linterna… lo que sea. Entonces usan el mismo celular.

Pilku: Que te sirve para muchas cosas…

Pedro: Te sirve para muchas cosas y una parte del objetivo del proyecto era no inducir la gente a que vaya y compre más cosas y todo eso. Porque el celular es algo que muchísima gente tiene, entonces la idea era: “ok, ya tiene la tecnología, pero falta la red”. Entonces la pregunta era: ¿cómo hacemos llegar la red?

Pilku: ¿Abonan algo, o sea, hay un abono mensual que hacen los compañeros y compañeras de la comunidad y con esto mantienen los gastos operativos de esta red? ¿Cómo eso funciona?

Pedro: Pues había dicho que el equipo les costó como alrededor de $300,000.00.

Pilku: Esa es la inversión inicial.

Pedro: Esa es la inversión de la comunidad. Entonces, para recuperar esa inversión, la idea era que todo el manejo económico del sistema se quede en el pueblo: el dinero pues se queda ahí. Entonces en Talea ahora cobran $15.00 pesos mexicanos por mes (más o menos U$1,30 dólares).

Pilku: ¿$15.00 pesos por número telefónico?

Pedro: Sí, entonces uno se da el alta en el sistema pagando $15.00 cada mes, y si al final de mes ya no vayas a renovar pues se da de baja tu número. Esos $15.00 se usan para recuperar los gastos operativos y un poco se guarda para pagar la inversión.

Pilku: ¿Y cuántas personas están abonando esos $15.00?

Pedro: Ahora son alrededor de 500 personas.

Pilku: ¿500 personas usando la red pagando $15.00 mensuales, y tienen todo tipo de telefonía y mensajes completamente gratis e ilimitados por esos $15.00?

Pedro: Así es. Entonces, los $15.00 da derecho a estar de alta en el sistema y tener llamadas y mensajes de textos ilimitados en el área de cobertura. O sea, entre la gente del pueblo se comunican sin costo, más que los $15.00. Y para hacer llamadas para afuera, estamos usando tecnología de voz por IP que tiene tarifas muy bajas. Entonces hacen llamadas que antes costaban, por ejemplo, llamar a Estados Unidos costo $15.00 el minuto. Realmente es un robo, ¿no? Y ahora cuesta 20 centavos el minuto, para llamar a un teléfono fijo en México. Ahora cuesta 50 centavos mexicanos por minuto, antes costaba entre $5, 6 o 7 pesos el minuto. Y también para recibir llamadas asignamos unos números públicos a nuestra red.

Pilku: ¿Y los derivan internamente?

Pedro: ¡Ajá! Entonces hay mucha gente de esta comunidad que es migrante en Estados Unidos. Específicamente en Los Ángeles y Seatle. Entonces asignamos un numero de Los Ángeles y un número de Seatle a la red, entonces la gente llama a un numero de Los Angeles y llega hasta el pueblo.

Pilku: Llega hasta el pueblo y se conecta con la red y ahí internamente se deriva al numero que le corresponda…

Pedro: Entonces, para ese compa que esta en Los Ángeles que antes gastaba mucho dinero en larga distancia y todo…

Pilku: Llama directo a su hermana, a su hermano, a su mamá... como una llamada local

Pedro: Ahora es una llamada local. Igual, los de Seatle y en cualquier lado y en México también es un numero mexicano y llama y ahí llega.

Pilku: ¿Y cómo ven el futuro de esto?

Pedro: Pues el futuro de esto ¡es expandir! Nuestra idea es cómo desde Talea podamos ir expandiendo. Hay muchos pueblos alrededor que también tienen mucho interés, y ese trabajo viene desde hace casi dos años atrás. Nosotros yendo y haciendo presentaciones, conociendo las autoridades y comunidades que están ahí, para escuchar de ellos sus necesidades y gustos y todo. Entonces ya hay, digamos, una fila de comunidades que quieren entrarle y para nosotros en un reto.

Pilku: ¡Un desafío!

Pedro: Para tener la capacidad y todo eso, para poder atender a sus necesidades…

Pilku: Y acompañarles en sus procesos

Pedro: Y son procesos lentos, pues no es como llegar instalar y ¡chau! Son procesos comunitarios.

Pilku: Decisiones, tiempo, asambleas…

Pedro: Son decisiones que toman tiempo. Entonces no es, como por ejemplo, que digan: “sí, yo quiero en la comunidad” y mañana vayamos a instalar. Es todo un proceso.

Pilku: Y si expandieran, por ejemplo, ¿están pensado en la interconexión de estas redes?

Pedro: Sí, la idea ahora es que en el mismo pueblo, cuando hagan una llamada local dentro del área de cobertura, no haya costo. Y cuando el pueblo de al lado también tiene su propio sistema vamos a interconectar estos pueblos y entonces a la hora de llamar a pueblo 1 o a pueblo 2…

Pilku: De un pueblo a otro no va a haber costo

Pedro: No va ha haber costo. Y esa es la idea: ver como ir expandiendo esa red y casi haciendo una red paralela comunitaria de telefonía. Porque ahora hablamos de red pero es un sitio nomás. Ahora es un solo un lugar, pero cuando sean dos, tres, cinco, diez mil lugares, pues, ya estamos en otro nivel.

Pilku: Sí, también. O sea, a nivel técnico ahora está mas centralizado. Y yo escuche a otro compañero, que decía que una de las posibles ideas para implementar en el futuro era descentralizar, con equipo más baratos, que pudieran también distribuir más para no sobrecargar tanto cada uno de los transceptores.

Pedro: Sí, ahora estamos usando transceptores, pues la radio base de la cual hablé, que es grande, tienen 50W, tiene varios canales que permiten muchas llamadas, pero es cara. Entonces, estamos con la idea de movernos hacia un equipo mucho más barato, con menos capacidad y menos potencia, pero que se pueda instalar varios.

Entonces en un pueblo, desde una torre grande y todo, con mucha potencia, en cada barrio del pueblo un nodo pero más barato y sale más barato y le va a dar mejor servicio. Pues eso es en términos de la parte técnica el futuro como lo vemos nosotros.