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miércoles, 31 de diciembre de 2025

ESTUDIAR LA REALIDAD PERUANA CON VISION DE FUTURO

 


(31 de diciembre de 2025)

Por Miguel Aragón

 

Aunque priorizar el estudio de la realidad peruana lo tenemos previsto, para cuando culminemos (espero que pronto) el estudio panorámico de la realidad mundial, no podemos postergar y menos eludir algunos comentarios, publicados recientemente en este foro La Escena Contemporánea HOY

1.- En nuestro medio es muy común contraponer la necesidad de desarrollar la producción agraria a la actividad minera. Esa posición equívoca se expresa en la manoseada consigna ¡AGRO SI, MINAS NO!

De manera similar, se está convirtiendo en un lugar común, contraponer la agricultura familiar a la agroexportación.

Contraponer una actividad económica a la otra, tanto en el segundo caso, como en el primer caso, es el resultado de continuar planteándonos los problemas nacionales sin una visión de futuro. O dicho más directa y claramente, es una posición pasadista, presentada en envoltura justicialista  

2.- El fondo del problema es mucho más complejo, y tenemos que analizarlo, tanto estratégica, como tácticamente.

Estratégicamente, tenemos que respondernos la siguiente pregunta:

¿Cuál es nuestra posición con respecto al crecimiento capitalista en el país?

Un sector de la pequeña burguesía, desestabilizada por el crecimiento capitalista, asume una posición reaccionaria, pretende mantener el viejo estado de la situación, y plantea luchar contra el capitalismo desde fuera del capitalismo, defendiendo la supervivencia de las relaciones precapitalistas existentes en el país.

Esa fue la actitud de los artesanos qué en los comienzos de la revolución industrial comenzaron a destruir máquinas, con cuya producción no podían competir en el mercado. 

Esa es la misma actitud de la pequeña burguesía nacionalista que en nuestros países semicoloniales levanta la bandera del antimperialismo para defender el viejo orden feudal (ejemplo la APRA de los años '20 y '30).

En el fondo, esa es la misma posición del indigenismo restauracionista, que utópicamente pretende restaurar la   grandeza del Incanato.

3 - Por el contrario, el proletariado plantea la lucha contra el crecimiento capitalista en otros términos.

El proletariado lucha contra el capitalismo, desde dentro del capitalismo, no lucha por oponerse al necesario crecimiento capitalista, sino por nacionalizarlo y superarlo, socializando la gran propiedad capitalista.

El objetivo estratégico del proletariado minero no es cerrar las minas, de igual manera el objetivo estratégico del proletariado agrícola no puede ser cerrar las grandes empresas de agroexportación. Eso sería, no solo absurdo, sino retrogrado y reaccionario.

Nuestro país, siendo una de los países con más riquezas naturales en el mundo, continúa siendo un país muy atrasado técnica y económicamente, y a la vez muy pobre socialmente.

No podemos oponernos al crecimiento y desarrollo de las principales actividades económicas, las cuales deben desarrollarse de manera armónica y planificada, para superar las actuales contradicciones en el uso de la tierra y del agua.   En nuestro país, con la escasa población que tiene (35 o 40 millones) en comparación con el gran tamaño (Perú se encuentra entre los 20 países más extensos del mundo), no falta tierra ni tampoco falta agua, por el contrario ambos recursos sobran, pero su uso es irracional.

Por eso, nuestra bandera de lucha estratégica es   luchar Por un Perú Nuevo en el mundo nuevo

4.- En la lucha táctica, las tareas tienen que ser tareas más concretas, no deben oponerse a las tareas estratégicas, sino que deben de estar encuadradas dentro de ellas.

Esta es la gran tarea que tenemos en la presente lucha político electoral del   año 2026, lucha que ya ha comenzado.

En Perú hay aproximadamente 1,800 municipios y 200 provincias. Nuestra tarea es investigar la realidad concreta en cada municipio y en cada provincia, y descubrir (no inventar) cuales son las necesidades más urgentes de la población (que son muy diferentes a los apetitos desmedidos de los caudillos y caciques que proliferan en la política criolla).

Podemos adelantar que un criterio general, para las tareas tácticas es luchar por mejores condiciones de trabajo y mejores condiciones de vida para la población mayoritaria, en cada municipio y en cada provincia.  

5.- Las observaciones y criticas escritas por Luis Ch, Gonzalo F, y otros compañeros, me parece que se refieren más a las cuestiones tácticas. A esas denuncias hay que darles forma de propuestas, para elevarnos de la oposición protestataria a la oposición contestataria.

Mientras más rápido apoyemos y concluyamos la tarea central de esta etapa (o sea aportar elementos de investigación para la interpretación de la realidad mundial), más rápidamente pasaremos al siguiente tema interpretación de la realidad peruana.

 

Luis:

Nadie se opone a la agroexportación. Les va bien luego alas y buen viento. Pero lo hacen con exoneraciones tributarias mientras que la Agricultura Familiar que da empleo a unas quizás 5 millones de personas en el campo no recibe apoyo alguno del Estado lo que se plantea primero es que no se puede hablar de "agricultura" en general, sino que hay que diferenciarla para donde se genera más empleo y desarrollo de mercado interno allí se orienten los recursos del Estado.

Miguel Aragón:

Justamente, para eso tenemos que prepararnos, para presentar y agitar Propuestas, para un desarrollo planificado y armónico de los diferentes sectores de la producción.

En mi comentario del día 29 La base y el factor dirigente..., partiendo de nuestra realidad, y tomando como ejemplo la política de la economía mercantil socialista aplicada en la URSS y en China, propuse un posible lema tomar la agricultura y la minería como base y la industria como factor dirigente.

La experiencia inicial de la URSS, la voy a comentar en el conversatorio sobre el capítulo 3: Hechos e Ideas de la revolución rusa.

Espero que otros compañeros también aporten comentarios sobre el mismo tema, antes y después del conversatorio.

Si hay más interesados en el tema, convendría formar una especie de grupo de estudio sobre cada uno de los siete capítulos del libro La Escena Contemporánea.

Respecto a las proyecciones de la agricultura familiar, me parece que sería bueno buscar la propuesta de reforma agraria que se presentó durante el gobierno de Pedro Castillo, propuesta que fue encarpetada por la mayoría en el Congreso. No estoy informado quien fue el asesor principal de ese proyecto, pero en caso haya sido el ing. Alencastre, que ejerció el Ministerio de Agricultura por un breve periodo, puedo suponer que era una buena propuesta. 

domingo, 6 de febrero de 2022

LA VACUNA OLVIDADA

 


Escribe: Milciades Ruiz

Desde que se fundó la república del Perú, los dominadores siendo minoría, han mantenido adrede, una estructura jurídica de cerrojo contra los dominados que, siempre han sido mayoría. Desde entonces, la mayoría no ha podido liberarse de esta aberración, porque esa cerradura lo impide. Pretender cambiar esto, es “ilegal”, y atentatoria contra el “Estado de Derecho”. Viene al caso, la dramática situación de los trabajadores agropecuarios que, siendo el sector laboral mayoritario vive esclavizado jurídicamente, sin poder romper las cadenas de esa opresión.

Los derechos humanos no son para ellos. Comparen los derechos y beneficios sociales que poseen los trabajadores de otros sectores económicos y verán la abismal segregación. Vayan a cualquier chacra de la sierra y pregunten si perciben salario, vacaciones, dominical, adicional por trabajo en altura, descanso pre natal y post natal, subsidio por maternidad, CTS, aguinaldos, seguro social, jubilación, licencia sindical, etc.

El trabajador agropecuario y su esposa, se levantan a las 04 a.m. para preparar el caldo que le servirá de desayuno. Van a pie, subiendo y bajando laderas, a su centro de labores. Regresan cuando el sol se va. No trabajan en ambientes cerrados, sino a la intemperie, soportando laceraciones solares, lluvias, granizo y heladas. No usan máquinas ni tienen ayuda de tecnología digital. Todo es a fuerza corporal y las madres con los bebes a la espalda.

Ningún otro trabajador tiene la enorme responsabilidad de laborar con seres vivos, a los que cultiva, o cría, desde la germinación y el parto, hasta su madurez. Trabaja con seres que se alimentan, enferman, tienen sed, se estresan, sufren y hablan a su modo. Por eso los ama como a hijos. Cada vaca tiene un nombre femenino. Muchos laboran en la puna, al pie de la cordillera, con menos oxígeno que nosotros. Eso no ven los gobernantes, ni los consumidores de alimentos que, ignoran cómo se producen.

Se gobierna mediante leyes de ajuste a la estructura jurídica de dominación. Los trabajadores agropecuarios nunca tuvieron representación real en el poder legislativo. Por consiguiente, nadie que vele por sus intereses. Es que la estructura jurídica del sistema político electoral, está hecho precisamente para impedir la participación de los dominados en el gobierno nacional. Son los intereses de los dominadores, los que priman en el orden jurídico. Eso evita que la mayoría tome el poder de legislar.

La dominación nos ha amaestrado para concebir como gobierno del Perú a la gestión del Presidente que, es solo un administrador, de las leyes que las da el poder legislativo. Pero la responsabilidad de gobierno, es tanto del poder legislativo como del ejecutivo. Siendo así, ¿Cuál es la concepción que tienen ambos poderes de la problemática agropecuaria nacional? Busquen en la idiosincrasia de los gobernantes y verán el vacío que tiene sobre la problemática rural.

En la farándula política se habla del crecimiento del PBI (tergiversando la realidad), déficit fiscal, reactivación, crecimiento de exportaciones, inversión pública y privada, estabilidad política y otros brebajes que no alteran la estructura de dominación. Vayan al campo y pregunten a los campesinos si todo esto, tiene que ver con lo suyo. Las estadísticas podrán decir: “Creció el sector agropecuario”, pero el 97% de los agricultores que laboran en agricultura familiar, saben que lo único que ha crecido es la pobreza (el 80% es agricultura familiar es de subsistencia).

Los ministros del sector no lideran la reivindicación campesina, porque son designados por política y no, por su liderazgo agrario. Gobierna según su parecer sin seguir un patrón de desarrollo. Dirán que están aprendiendo, pero el anterior ministro no logró aprender y ha salido repudiado. El nuevo, recién tendrá que aprender y cuando lo haga, quizá será cambiado, y así, sucesivamente. Lo ministros podrán ser eminentes técnicos y empresarios, pero terminan fracasando sin sacar de la postración a esa mayoría campesina. Conocen lo suyo, pero no el entrampado estructural.

En alusión al título, hoy quiero abogar por la ganadería vacuna y particularmente por los criadores de vacas lecheras. Hicieron su marcha hasta el Parlamento para que atiendan sus reclamos y han obtenido al menos la consabida “mesa de diálogo” en la PCM. Solicitan, aumento del precio a la leche que compran las empresas oligopólicas privadas. Aducen que los costos de producción de la leche fresca se han incrementado en 70% (encarecimiento del forraje) pero se les compra a precio congelado de 1 sol el litro.

Su problemática no es tan simple, pues se trata de un sector estratégico nacional de seguridad alimentaria. Tenemos que ver “más allá de nuestras narices”. El gobernante tiene que ver esta problemática, en función del desarrollo nacional. La álgida situación de los ganaderos, motiva sus justos reclamos por los precios que no compensan los costos de producción. Es un reclamo justo, pero eso, es lo coyuntural, pues es toda la producción ganadera la que se encuentra en situación calamitosa.

El 73 % de la población vacuna se encuentra localizado en la sierra los que nos da una idea de los afectados, 12% en la costa y 15% en la selva (CENAGRO, 2012). Los pequeños productores(as) representan el 85.9%, los cuales tienen menos de 10 cabezas de ganado y menos posibilidades de explotar con economías de escala. El 51.3% de los ganaderos manejan ganado vacuno lechero.

Para muchas familias ganaderas, sus vacas lecheras son la “caja chica” que otorga el sustento familiar diario. Si cada vaca rinde 6 litros diarios y se le paga apenas S/. 1.00 por cada litro, entonces necesitaría más de 20 vacas para tener ingresos similares al salario diario de un obrero de construcción civil, sin descontar los costos de producción. ¿Se dan cuenta de esta disparidad? Pero la mayoría tiene menos de 10 vacas, pues cada vaca es un capital que se deprecia con la edad. (Holstein US$ 2,000 cada ejemplar de raza). Los más pobres solamente pueden tener ganado chusco o criollo.

Entonces, si los costos de producción han subido por la inflación y la devaluación de nuestra moneda, por la corruptela de las importaciones, la culpa no es de los campesinos ganaderos. Ellos, pagan culpas ajenas. El precio del maíz aumentó un 85% desde setiembre del 2020 cuando la tonelada métrica costaba S/ 664 y hoy cuesta más de 1,300. La soya para forraje pasó de S/ 1.224 a S/ 1.900. Si el costo de los insumos sube, pero no el precio, entonces las pérdidas son crecientes.

La causa de la grave situación ganadera, está en las políticas de estado. Si se gobierna para los grupos de poder y, la inversión extranjera onerosa, en perjuicio de la producción nacional, entonces la gestión gubernamental tendrá ese perfil. En cambio, si se gobierna anteponiendo los intereses nacionales a los particulares, las políticas de estado serán diferentes. La finalidad de las empresas compradoras de leche es generar utilidades para los accionistas, lo más rápido y en la mayor cantidad posible. Nada que ver con el sufrimiento humano ni con los intereses nacionales.

Indudablemente, si como gobernante permito que los grupos de poder que controlan el mercado lácteo (Gloria-Nestlé-Laive) importen cada vez mayor cantidad de leche en polvo, libre de aranceles, lo que estoy haciendo es sabotear la producción nacional porque, con ello, cada vez se comprará menos a nuestros ganaderos. En el 2021, según la SUNAT, hubo récord histórico de importaciones lácteas. Se importó 78.000 toneladas de insumos lácteos en polvo (leche en polvo, grasa anhidra, sueros y lactosueros).

Si tomamos en cuenta que por cada kilo de leche en polvo se obtiene ocho litros de leche para el consumo, entonces el grupo Gloria ya no tendrá necesidad de comprar a nuestros ganaderos. Con lo importado, alcanza y sobra para exportar leche evaporada, elaborada solo con leche en polvo, como lo viene haciendo en el país y vendiendo en países vecinos además de Centro América.

Gloria, Laive y Nestlé acopian diariamente 2.100.000 litros de leche, sin embargo, ya en noviembre del 2021 hubo una disminución del 18% con relación al mismo mes del 2020. Ya advirtieron que dejarán de comprar en ciertos casos, asustando a los pequeños ganaderos, pues se quedarían sin sustento familiar. Muchos ya optaron por vender su ganado y esto, es ya peligroso para el desarrollo nacional y la seguridad alimentaria.

Los siguientes gráficos son ilustrativos de la situación:

 




La mayor concentración de vacas lecheras está en Cajamarca que es la región más pobre del país (18% de participación), Puno (11%), Cusco (9%), Amazonas (9%), Arequipa (8%) y Lima (8%). Las cuencas lecheras más productoras son Cajamarca (17.12%), Lima (16.94%), Arequipa (16.77%), La Libertad (7.37%) y Puno (6.16%); las cuales representan el 64.36% de la producción nacional.


 

En nuestro país existen 452 mil productores de leche con sus respectivas familias. El mayor problema está en la serranía, en las zonas de mayor pobreza y entre los campesinos sin establo. A ellos no les alcanza ni la segunda reforma agraria, ni la reactivación frente a la pandemia, ni los subsidios crediticios y arancelarios. El Perú, tiene condiciones para ser una potencia ganadera para la autosuficiencia y exportar leche y carne. Pero nadie repara en ello, porque son otros los intereses que priman.

Este gobierno, ¿solucionará estas inequidades? Lo dudo. Tal como va la situación en las esferas gubernamentales, no creo que hay muchas esperanzas de que la problemática descrita, sea atendida con prontitud y eficacia. Ya no se puede confiar sino, en nosotros mismos. No queda otra alternativa que el empoderamiento de los sectores populares. Los ganaderos del Perú, tendrán que asumir el reto de generar poder organizado, para forzar decisiones políticas que resuelvan sus problemas. O no. ¿Ustedes qué dicen?

Febrero 04-2022

Otra información en https://republicaequitativa.wordpress.com/

 

domingo, 20 de septiembre de 2020

¿PERÚ PAÍS MINERO?, LA DESINFORMACIÓN Y LA IMPORTANCIA DE LA AGRICULTURA FAMILIAR.


“Cuando solo queden piedras y petróleo, que no podrás comer, te acordaras de los campesinos”

 (Anónimo campesino).

por Alejo Lerzundi

19/09/20

Existe un mal entendido en considerar que el Perú es un “País minero”, la población mayoritaria está sensibilizada y repite sinrazón lo que se dice en los medios y las conversaciones entre personas mal informadas. Lamento decirlo, inclusive muchos profesionales del ramo agropecuario no han dimensionado adecuadamente la importancia del sector en el desarrollo del país.

El objetivo de la presente nota es demostrar la falsedad del “Perú país minero”, se usa para ello las cifras comparativas con el sector agropecuario y el minero en términos de contribución a la formación del Producto Bruto Interno – PBI, su importancia en la generación de divisas, del empleo, la población ocupada, su importancia en términos de seguridad alimentaria y la preservación del medio ambiente. En suma en términos de bienestar de la población peruana.

Desde que se cimentó la actividad minera en el Perú y la importancia que fue tomando al paso del tiempo, las empresas mineras, han acuñado la frase de que “EL Perú es un país minero”. Los argumentos para esta aseveración sobre la que se ha montado una gran propaganda, radica en la importancia de los productos extractivos para la generación de divisas. Efectivamente, según el Banco Central de Reserva, significa cerca del 60% del total de exportaciones.

Según la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas – COFIEP, el sector contribuye con el 14% en la formación del Producto Bruto Interno – PBI, (cifra del año 2006, 2007). En realidad en 2018, es solamente el 8.8% según el Instituto Nacional de Estadística -INEI (dentro de estas, el subsector hidrocarburos es responsable del 4% en la formación del PBI).  En rigor, solo el 4.8 %, es la contribución de la minería a la formación del PIB. Estas cifras sobre exportaciones y formación del PBI, vienen disminuyendo paulatinamente en la medida de que otros productos llamados no tradicionales vienen creciendo a grandes pasos, especialmente en el sector agropecuario.

Según Beatriz Merino (2020) Presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos -SPH, las regalías de los hidrocarburos son 10 veces mayores que las regalías provenientes del sector minero. Mientras que para el año 2013 el total de las regalías mineras fue de S/. 502 millones, las regalías de los hidrocarburos sumaron un total de S/. 5,218 millones. Asimismo. En las regiones de Huánuco, Tumbes, Piura, Loreto, Ucayali y Cusco, los hidrocarburos han sido el principal financiador de los presupuestos.

Sólo el canon gasífero en el Cusco representó el 84.4% de los ingresos corrientes de este departamento en año 2013. Estas regiones han aprovechado los recursos para realizar inversiones, principalmente en: infraestructura, recursos hídricos, proyectos agrarios, mejoramiento del sistema de transporte terrestre, infraestructura en salud, gestión de proyectos y mejoramiento de la educación y el aprendizaje. Esta distinción es importante porque en las cuentas nacionales según actividad económica, minería va junto a extracción de gas y petróleo y servicios conexos.

La agricultura familiar, provee el 70% de los alimentos en el mundo y es la base para la producción sostenible de los mismos, está orientada a lograr la seguridad alimentaria y erradicar la pobreza. Incluye a las comunidades campesinas, nativas y a los pueblos indígenas u originarios; es una forma de vida que involucra el trabajo colectivo donde predomina la mano de obra de los miembros de la familia (jefe o jefa de familia, cónyuge, hijos e hijas) en las actividades agrícola, forestal, pesquera, ganadera y acuícola dentro de las unidades productivas que administran o de las que son poseedoras. En esta actividad están vinculadas “funciones económicas, ambientales, sociales y culturales” (FAO 2012).

En el Perú, según los datos del último Censo Nacional Agropecuario, la agricultura familiar representa el 97% del total de las más de 2,2 millones de unidades agropecuarias; y, en algunas regiones del país, esta tasa asciende a casi el 100%. Asimismo, en la agricultura familiar laboran más de 3 millones (83%) de los 3,8 millones de trabajadores agrícolas. Incluso, en seis regiones del país representan más del 50% del total de la población, y en otros siete superan el 30%. Por ello, la Agricultura Familiar es de vital importancia para el desarrollo nacional. En términos de empleo, la minería emplea sólo aproximadamente el 1.2% de la Población Económicamente Activa (PEA) a nivel nacional. (Maleta, 2017)

Por otro lado, es importante precisar que el resultado de la aplicación de la tipología de la Agricultura Familiar a todas las Unidades Agrícolas - UA del país, nos muestra que la mayoría pertenecen a la Agricultura Familiar de Subsistencia -AFS involucrando a 1 893 307 unidades familiares, las cuales representan el 88% del total de UA en el Perú. A junio del 2019, existen 6262 Comunidades Campesinas reconocidas, de las cuales se han titulado 5152 (23 951 441,2 hectáreas formalizadas); así como 2225 Comunidades Nativas reconocidas, de los cuales se han Titulado, 1488 (13 803 988,4 hectáreas formalizadas).

La contribución de la Agricultura Familiar en el año 2012– resultó sumamente importante en los tres aspectos analizados. Contribuyó al 83% de la población económicamente activa en el sector agropecuario, al 86% del valor de la producción agrícola, al 69% del valor de la producción pecuaria, representó el 99% del total de productores agropecuarios y se concentró en el 43% del total de la superficie agropecuaria.

Está demostrado la importancia de la agricultura y particularmente de la Agricultura familiar en su aporte al PBI, las exportaciones, la producción de alimentos dando seguridad alimentaria y la generación de empleos, las diferencias son enormes con relación a la minería. Entonces, de dónde sale que el “Perú es país minero”, pues, sale de la desinformación y la propaganda, de las empresas mineras, en magnificar una importancia que no la tiene, para justificar las prebendas del Estado con relación a los impuestos las deudas, las concesiones y la condonaciones. También sirve para para incumplir los acuerdos y minimizar sus efectos negativos, en el medio ambiente, la vida de las personas, especialmente las comunidades andinas.

El significado de la noción de los derechos de los agricultores, con el que iniciamos esta nota, depende en gran medida del interlocutor con el que se esté hablando. Una organización campesina de Filipinas los define como un tema de control campesino sobre las semillas, la tierra, el conocimiento y los medios de sustento, mientras que un artículo del Hindú Business Line los describe como el derecho de los agricultores a tener acceso a los cultivos transgénicos. La Federación Semillerista Internacional, tiene poco respeto por el concepto, afirman que «los derechos de los agricultores se introdujeron de manera más bien emocional, sin un examen cuidadoso y han conducido a un debate interminable, porque los conceptos fueron acomodados a los intereses. (Borras M. Junior, 2004).

El Servicio de Información sobre Derechos de los Agricultores creado por la Fundación M.S. Swaminathan Research Foundation, explica su existencia en base a que además de las empresas, los grupos indígenas y los agricultores también necesitan obtener beneficios económicos de la explotación de la biodiversidad. La definición oficial que formula el artículo 9 del Tratado Internacional de la FAO sobre Recursos Filogenéticos para la Alimentación y la Agricultura tampoco ayuda mucho al respecto. Allí se afirma que los países deben proteger y promover los derechos de los agricultores brindándoles a estos una parte equitativa de los beneficios y permitiéndoles participar en la toma de decisiones. Este modelo de agricultura y producción, contribuye sustancialmente a la seguridad alimentaria y nutricional, preserva las prácticas culturales que le permiten producir la tierra, gestionar el territorio; adaptarlo para procurar la sostenibilidad ambiental o adaptarse a los cambios que suceden en el medio ambiente. (FAO, 2004)

Las poblaciones comienzan a tomar conciencia acerca de la importancia de consumir alimentos libres de contaminantes que puedan afectar su salud, preocupándose por la composición de los alimentos que consumen y su origen, lo que ha generado un creciente interés por la inocuidad de los alimentos, con el propósito de proteger la vida y la salud de los consumidores. Así mismo, la ausencia de políticas, planes y programas articulados (o su implementación) con un enfoque territorial, intersectorial y descentralizado; de leyes favorables al desarrollo del sector o el fortalecimiento de las instituciones; condicionan el desarrollo del espacio rural, haciendo invisibles a los ciudadanos que trabajan en el campo; afectando la sostenibilidad de la producción, la inserción en la cadena productiva y el acceso a los mercados. Este hecho se manifiesta en un conjunto de externalidades negativas; entre ellas, el bajo nivel de productividad, la migración, la pobreza, el incumplimiento de los derechos de las mujeres y hombres de la agricultura familiar; por citar algunos ejemplos.

Para atender los requerimientos encima nombrados, es importante señalar que fue creado el Programa nacional de Desarrollo Productivo Agrario Rural - AGRO RURAL, Unidad Ejecutora adscrita al Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI), y la formulación del Plan Nacional de Agricultura Familiar 2019 - 2021 (PLANAF) en coordinación con los sectores conformantes de la misma, así como las diversas dependencias del MINAGRI, y la participación de la sociedad civil. Tienen como objetivo, Incrementar el nivel de producción y productividad de los(as) agricultores(as) familiares, incrementar los niveles de inclusión social y seguridad alimentaria de los(as) agricultores(as) familiares e incrementar la eficiencia del manejo sostenible de los recursos naturales, así como en la articulación institucional en torno a la mitigación, prevención y adaptación al cambio climático, favorables al nivel de vida de los(as) agricultores(as) familiares, (PLANAF 2018)

Asimismo, se han aprobado diversos instrumentos para la implementación de las leyes de protección a la biodiversidad y la presencia de los transgénicos, faltan normativas complementarias y los mecanismos de control y vigilancia. Incluso el derecho milenario de los agricultores a guardar e intercambiar sus semillas no está claramente garantizado, sino que queda sujeto a «la legislación nacional según corresponda». Durante gran parte de la década pasada los derechos de los agricultores fueron un elemento central de batalla para muchas ONGs y organizaciones campesinas.

 

Sabemos que la implementación del PLANAF, al margen de las formalidades legales requiere una organización del Estado, los productores y otras instancias de la sociedad civil, especialmente al nivel local, los instrumentos operacionales para la transparencia y efectividad del uso de los recursos públicos, los instrumentos para el acompañamiento y  el cumplimiento de las metas y la suficiencia de los recursos humanos y materiales. De esta manera, los «derechos» de los agricultores, están también limitados por las «necesidades y prioridades» del país y están «sujetos a la presión de las transnacionales que tienen sus adeptos entre los gestores del Estado.

BIBLIOGRÁFICA:

BORRAS M. Junior, (2004). “La Vía Campesina Un movimiento en movimiento”. Fundación de Investigación Marxista.  TNI BRIEFING SERIES No 2004/6.  https://www.tni.org/files/campesina-s.pdf . Amsterdam 2004.

FAO, (2012). Boletín de Agricultura Familiar., Oficina Regional de la FAO. Santiago de Chile.  2012. http://www.fao.org/americas/noticias/ver/es/c/229905/

FAO, (2004) “El Estado Mundial de la Agricultura y la alimentación”. Viale delle Terme di Caracalla, 00100 Roma, Italia o por correo electrónico a: copyright@fao.org © FAO 2004. http://www.fao.org/3/a-y5160s.pdf

MALETTA, H. (2017) “La Pequeña Agricultura Familiar en el Perú. Una Tipología Microrregionalizada”. En IV Censo Nacional Agropecuario 2012: Investigaciones para la toma de decisiones en políticas públicas. Libro V. Lima, FAO. http://www.fao.org/3/a-i6759s.pdf

MERINO, Beatriz (2020). Presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos- SPH https://revistel.pe/sph-los-hidrocarburos-han-sido-son-y-seguiran-siendo/

MINAGRI, PLANAF, (2018).  “Plan Nacional de Agricultura Familiar 2019 - 2021 (PLANAF)”. Decreto Supremo N° 007-2019-MINAGRI que aprueba el Plan Nacional de Agricultura Familiar 2019 – 2021. Lima 2018. https://busquedas.elperuano.pe/normaslegales/decreto-supremo-que-aprueba-el-plan-nacional-de-agricultura-decreto-supremo-n-007-2019-minagri-1828314-1/

Fuente: https://ceadesperu.wordpress.com/2020/09/19/peru-pais-minero-la-desinformacion-y-la-importancia-de-la-agricultura-familiar/

 



miércoles, 19 de septiembre de 2018

LA GUERRA CONTRA LA AGRICULTURA FAMILIAR: "SUTIL, CRUEL Y PERVERSA"



La producción comunitaria de alimentos está amenazada por las grandes industrias agropecuarias. "Hay una guerra", dijo a Sputnik Mauricio Vives, presidente de Graneco, una cooperativa uruguaya agroecológica que la FAO considera es una buena muestra de producción responsable. Según Vives, agricultura, comer sano y cuidar la tierra van de la mano.

El 70% de los alimentos del mundo son producidos por la agricultura campesina y sólo el resto es generado por empresas que, mayoritariamente, no se dedican a terminar con el hambre, sino a forrajes o a producir recursos para biocombustibles. Teniendo las cifras en cuenta, se podría pensar que la "guerra" mencionada por Vives la están ganando los agricultores comunitarios. Sin embargo, el panorama es bastante distinto.
El tipo de producción agroecológica de alimentos familiar generalmente no utiliza siembra directa, y en lugar de combatir la vegetación silvestre, "mal llamada maleza", con químicos, antes de sembrar hace un laboreo del suelo.
El presupuesto de esa práctica es que todos "forman parte de la naturaleza", y por ende uno debe "relacionarse con el resto de las especies vivas de una forma que no sea destructiva, sino colaborativa". En ese sentido, Mauricio Vives, presidente de Graneco, señaló que el primer axioma de la agroecología o agricultura comunitaria es "no matar".
"Si para producir alimentos, que son vida, tenemos que matar todo lo demás, estamos errando el camino […]. Los agricultores no es que se sientan dueños de la tierra, se sienten parte de la tierra, y para desarrollar su tarea precisan: semillas, tierra, agua y un ambiente sano, entonces por supuesto que van a luchar por eso y van a defenderlo", dijo el agricultor.
Producir alimentos con tecnología de punta no necesariamente implica seguir el modelo industrial del agronegocio. Según Vives, la opción más "viable" para preservar el medio ambiente y comer sano, es sembrar y cosechar utilizando la misma tecnología pero de forma "inclusiva", para facilitar la permanencia de las familias en el medio rural.

Vives considera que se debería evitar el modelo "sin gente", es decir, "los principios de la industria aplicados a la producción agropecuaria", porque no son viables, y no se pueden llamar agricultura.  

"No pretendemos mantenernos en el buey y el arado" […] Lo que tenemos hoy como ‘moderno' es sin gente, […] son los principios de la industria aplicados a la producción agropecuaria. Eso no es viable. Eso no se puede llamar agricultura", dijo Vives a Sputnik en el marco del seminario Sistemas Alimentarios Sostenibles para una Alimentación Saludable, apoyado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Montevideo.
La cooperativa

Graneco surgió en 2012 con el entusiasmo de cinco pequeños productores que se habían dado cuenta de que si seguían "dentro del sistema de mercado siempre [iban] a terminar siendo los más perjudicados". "Teníamos que corregir eso", aseguró Vives.
"Teníamos que tener una gestión propia de todo lo que hacíamos. Teníamos que tener nuestra propia semilla, no tener la necesidad de estar comprando todos los años; teníamos que tener independencia de los insumos externos, nuestra propia forma de agregarle valor a los granos que producimos, y además, teníamos que tener nuestra propia forma de distribución del producto final, que en el caso nuestro era la harina".

El proceso fue y sigue siendo "difícil": ellos tuvieron que desarrollar un "sistema dentro de un sistema que es todo lo contrario".

"Para un pequeño productor familiar que quiere producir sano, sin agrotóxicos, y está rodeado de productores que están en la producción basada en químicos, que fumigan y te pasan por arriba [de tus cultivos], es tremendamente difícil […]. Cuando nos dicen que tenemos que buscar la coexistencia de los dos sistemas, en realidad es como que nos digan que un zorro va a coexistir con las gallinas dentro del gallinero".
Situación en Uruguay y la región

La situación en el pequeño país sudamericano es bastante más "light" que en el resto de América Latina, dijo Vives. En Uruguay más del 60% de la tierra está en manos de extranjeros, el 80% en manos de sociedades anónimas. Allí no es necesario "hacer una guerra" para expulsar a los campesinos del medio rural, como sí lo es en Paraguay, en la Amazonia en Brasil, y en muchas regiones de Argentina, puntualizó.
Para Vives, sí se está dando una guerra, pero no es la típica que aparece en las noticias, sino una guerra "más sutil, más cruel, más perversa, llevada adelante por las grandes corporaciones transnacionales que lucran con un sistema agresivo de producir alimentos", aseguró.

"Es una guerra genocida, biocida, y los productores familiares, ante un enemigo tan poderoso, lo único que tenemos es la posibilidad de resistir".
Según el productor, las estrategias de las empresas empiezan por presionar a los gobiernos que, muchas veces por debilidad o corrupción, terminan accediendo a sus demandas y empleando "las mayores violencias", no sólo con la expulsión de las poblaciones de los territorios, sino con matanzas "muy crueles que no saltan en las noticias, pero que suceden permanentemente" en América Latina.

Vives considera que si no se logra el compromiso de la mayor cantidad de la población, que es la que no produce pero sí consume alimentos, si no se logra que entiendan que esa batalla abarca a toda la sociedad, "difícilmente vayamos a tener éxito y poder seguir produciendo para alimentar el mundo".

"Si bien a veces hay distancias muy grandes entres unas poblaciones y otras, lo que se contamine acá va a influir directamente en Rusia. Estamos compartiendo un único planeta, y lo afectemos donde lo afectemos, estamos afectando a un único planeta", concluyó.