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jueves, 15 de enero de 2026

IRÁN, LA OPERACIÓN SECRETA QUE NADIE VE

 

 


Irán es la llave maestra que puede destruir toda la arquitectura multipolar que Rusia y China han estado construyendo sistemáticamente durante los últimos 15 años

 

Transcripción de la intervención del analista geopolítico Pepe Escobar en su último streaming emitido por YouTube.

Hola, soy Pepe Escobar y estoy aquí desde un lugar que prefiero mantener discreto por razones que muy pronto van a comprender. Lo que les voy a contar no es simplemente otra historia más sobre protestas en Oriente Medio. Lo que está sucediendo en Irán en estos últimos días es algo que va a cambiar para siempre el tablero geopolítico mundial.

La historia más extraordinaria apenas está comenzando y lo que nadie les está contando va a cambiar todo lo que creían saber sobre el Medio Oriente. Porque lo que ningún medio occidental se atreve a revelar es que lo que estamos presenciando no es una simple revuelta popular espontánea: es el intento de colapso controlado de una de las últimas piezas clave del gran ajedrez euroasiático.

Y las implicaciones van mucho más allá de lo que cualquier analista de Washington o Londres se atreve ni siquiera a imaginar. Estamos en los primeros días de lo que podría convertirse en el evento más significativo en Asia occidental desde la Revolución Islámica de 1979. Pero hay algo que los medios corporativos deliberadamente ocultan, algo que cambia toda la narrativa por completo.

Aquí es exactamente donde esta historia se vuelve absolutamente explosiva. Porque mientras CNN y BBC nos hablan de protestas espontáneas por la libertad, mientras The Washington Post glorifica románticamente a los luchadores por la democracia, la realidad sobre el terreno es infinitamente más compleja e infinitamente más peligrosa para el futuro de la humanidad. Arranquemos desde el verdadero principio, diciembre de 2025.

Las primeras manifestaciones aparentemente comenzaron por el costo de vida, por la alta inflación, por las mismas quejas económicas legítimas que hemos visto en docenas de países en los últimos años. nada particularmente extraordinario a primera vista. Pero aquí está el primer detalle que debería hacer sonar todas las alarmas de cualquier analista serio: la coordinación militar.

En mi experiencia de tres décadas cubriendo revoluciones de colores desde Georgia hasta Ucrania, desde Hong Kong hasta Bielorrusia, hay ciertos patrones operacionales que simplemente no mienten. Y lo que estamos viendo en Irán sigue exactamente el mismo manual de operaciones que hemos observado una y otra vez.

Primer indicador irrefutable, la sofisticación extraordinaria de las comunicaciones. A pesar del corte total y absoluto de internet que implementó el gobierno iraní el jueves pasado, de alguna manera misteriosa, los manifestantes continúan coordinándose con una precisión que raya en lo militar. ¿Cómo diablos es esto posible?. Bueno, aquí entra en juego el primer elemento tecnológico que nadie quiere mencionar públicamente. Los terminales Starlink de contrabando que han estado llegando a Irán durante los últimos 6 meses a través de rutas que pasan por Kurdistán, Azerbaiyán y Armenia.

Pero esa no es ni siquiera la parte más impactante de toda esta operación. Porque hay algo que acabo de confirmar con fuentes de inteligencia en tres continentes diferentes. Resulta que las protestas en Irán no comenzaron espontáneamente en diciembre del año pasado.

La preparación logística comenzó hace más de 18 meses, coordinada meticulosamente desde centros de operaciones que van desde Fort Langley Virginia hasta Tel Aviv, pasando por ciertos edificios muy específicos e inidentificables en Londres y París. Los centros de entrenamiento en Polonia, donde se preparó a los líderes estudiantiles, los campos de Georgia (EEUU) donde se entrenó en técnicas de guerra urbana, los laboratorios de narrativas en Estonia donde se fabricaron los mensajes para redes sociales.

El patrón es siempre idéntico. Primero, se identifica un país que está bloqueando los intereses geoestratégicos del imperio decadente. Segundo, se infiltran masivamente las redes sociales con narrativas prefabricadas y focus groups. Tercero, se prepara durante años a los líderes estudiantiles en universidades occidentales específicas. Cuarto, se establece toda la infraestructura financiera necesaria para sostener meses y meses de operaciones costosas y finalmente se elige el momento perfecto para activar simultáneamente toda la red dormida.

¿Y cuál fue el momento perfecto para activar la operación Irán? Aquí es donde todo encaja de manera aterrorizante. Exactamente cuándo Trump regresa al poder con su agenda renovada de máxima presión sobre el gobierno iraní. Exactamente cuando Israel necesita desesperadamente una distracción masiva de su situación completamente insostenible en Gaza y en Líbano. Exactamente cuando la alianza estratégica entre Irán, Rusia y China está alcanzando niveles de cooperación militar y económica sin precedentes históricos.

Y aquí viene la parte que nadie ve, pero que cambia todo el análisis geopolítico, porque resulta que estas protestas no están dirigidas realmente contra el sistema teocrático iraní per sé. Esa es apenas la fachada mediática. El verdadero objetivo es mucho más ambicioso y, francamente, mucho más aterrador para el futuro.

El objetivo real es destruir definitivamente el último eslabón independiente en la cadena energética euroasiática que conecta básicamente a Rusia con China, pasando estratégicamente por Asia central e Irán. Es romper para siempre el corredor energético más crucial del siglo XXI.

Piénsenlo detenidamente por un momento. Irán no es solamente Irán. Irán es el corredor energético estratégicamente crucial. entre el petróleo y gas rusos y los mercados asiáticos en expansión. Irán es el eslabón geográfico que permite que China acceda a recursos energéticos masivos sin depender de las rutas marítimas controladas por la armada estadounidense.

Irán es, literalmente hablando, la llave maestra que puede hacer o destruir completamente toda la arquitectura multipolar que Rusia y China han estado construyendo sistemáticamente durante los últimos 15 años de coordinación estratégica. Y aquí está el detalle cronológico que debería hacer temblar a cualquier analista geopolítico serio del planeta.

Lo que está pasando en Irán está perfectamente sincronizado con lo que acaba de suceder en Venezuela con el secuestro del presidente Maduro. ¿Coincidencia temporal? Por favor, somos adultos. En geopolítica de alto nivel no existen las coincidencias, especialmente cuando hablamos de operaciones simultáneas de esta magnitud estratégica.

Información verificada, confirmada e independiente de fuentes, tanto en el Kremlin como en Beijin, demuestra que el momento preciso de estas operaciones coordinadas no es para nada casual. El imperio estadounidense y sus vasallos europeos tienen una ventana temporal muy específica de aproximadamente 4 a 6 meses antes de que la expansión completa de BRICS Plus se consolide definitiva e irreversiblemente. Antes que el nuevo sistema financiero paralelo esté completamente operativo y funcional. Antes de que las nuevas rutas comerciales terrestres de La franja y La Ruta hagan completamente irrelevante todo el sistema occidental de control marítimo mundial.

Esta es su última oportunidad real y en Washington lo saben perfectamente. Por eso la desesperación es palpable, por eso la brutalidad sin disimulos, por eso están completamente dispuestos a arriesgar una conflagración regional que podría escaparse totalmente de cualquier control racional.

Porque hay algo fundamental que Trump acaba de declarar: "Si ustedes empiezan a disparar, nosotros también vamos a empezar a disparar". No es retórica vacía para consumo mediático. Las fuerzas estadounidenses desplegadas en todo el Golfo Pérsico están en máxima alerta de combate desde hace 72 horas. Los israelíes han puesto discretamente sus fuerzas nucleares en estado de preparación total.

Y lo más inquietante de todo, hay conversaciones muy serias y documentadas en círculos militares estadounidenses sobre un ataque preventivo masivo contra todas las instalaciones nucleares iraníes usando armas nucleares tácticas si es necesario.

La diferencia, esta vez, es que Irán no está solo como estaba en 1979. La diferencia es que cualquier ataque militar serio contra territorio iraní significa automáticamente la activación inmediata de tratados de defensa mutua con Rusia y China. La diferencia es que estamos literalmente a una decisión impulsiva de poca distancia de la tercera guerra mundial nuclear. Y aquí es exactamente donde la historia toma un giro completamente inesperado que nadie calculó, porque hay algo que las élites occidentales no calcularon correctamente en sus "modelos de simulación".

Hay algo que su arrogancia imperial histórica simplemente no les permite ver ni comprender. Resulta que el pueblo iraní común, más allá de sus quejas absolutamente legítimas contra la inflación y autoritarismo de su gobierno, entiende perfectamente lo que realmente está en juego.

Resulta que la inmensa mayoría de los iraníes tiene memoria histórica y recuerda exactamente lo que pasó en Irak, en Libia, en Siria, en Afganistán. Resulta que no quieren, bajo ninguna circunstancia convertirse en el próximo éxito "democrático" de la libertad exportada mediante bombardeos masivos y ocupación militar. Las manifestaciones antigobierno están perdiendo fuerza rápidamente (y al mismo tiempo se multiplican las marchas contra el terrorismo occidental). Y no solamente porque el gobierno haya reprimido a las bandas organizadas, sino porque la gente común iraní está empezando a comprender perfectamente el verdadero juego geopolítico.

Están comenzando a ver con claridad que detrás de las banderas románticas de la libertad y la democracia occidental se esconde la misma agenda imperial depredadora de siempre, la misma agenda que convirtió a Libia en un mercado de esclavos, la misma que sumió a Irak en 20 años de guerra sectaria, la misma que está intentando fragmentar Siria desde hace más de una década. Pero hay algo más, algo extremadamente significativo que confirmaron fuentes muy cercanas al Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní.

El gobierno iraní ha estado preparándose meticulosamente para este escenario durante años. Tiene planes de contingencia militar que van desde el cierre total e inmediato de todas las exportaciones petroleras del Golfo Pérsico hasta opciones de respuesta que francamente prefiero no detallar específicamente.

La verdadera pregunta ahora es completamente diferente a todo lo que están discutiendo en los medios occidentales. La verdadera pregunta que debería quitarnos el sueño a todos es ¿está realmente el mundo preparado para las consecuencias similares a un cataclismo, de lo que está a punto de suceder en las próximas semanas?

Porque si estas operaciones coordinadas fracasan estrepitosamente y todo indica que van a fracasar de manera humillante, el imperio estadounidense va a quedar expuesto globalmente como lo que realmente es: un tigre de papel nuclear, con dientes nucleares, pero sin garras convencionales efectivas para usarlas de manera coherente.

El fracaso completo en Irán, combinado con el desastre que se está desarrollando en tiempo real en Venezuela, más la humillación militar absoluta en Ucrania, más la pérdida irreversible de control sobre todas las rutas comerciales asiáticas, significa una cosa muy simple, pero trascendental: el fin definitivo de 500 años de dominación occidental sobre el sistema mundial.

Pero las élites psicopáticas del imperio no van a aceptar esta nueva realidad histórica sin una lucha desesperada hasta la muerte. Y aquí es precisamente donde las cosas se vuelven realmente peligrosas para toda la humanidad, porque un animal imperial herido de muerte es infinitamente más peligroso que un animal que todavía tiene control de la situación.

En Washington hay una discusión muy seria sobre lo que internamente llaman la opción Sansón nuclear. La idea completamente psicopática de que si el imperio norteamericano va a colapsar históricamente, entonces todo el sistema de civilización mundial debe colapsar junto con él en una conflagración final. Es una mentalidad absolutamente demencial, pero es terriblemente real y aterrorizante para cualquier persona racional en el planeta.

La lógica interna es simple, pero enloquecida. Si ya no podemos controlar y dominar el mundo como lo hemos hecho durante siglos, entonces nadie más puede tenerlo. Si China y Rusia van a crear exitosamente un nuevo sistema multipolar próspero, entonces destruimos preventivamente todo antes de permitir que eso suceda. Por eso, las protestas en Irán son infinitamente más que simples protestas internas. son el detonador calculado de una crisis que puede llevarnos directamente al abismo de una guerra nuclear global.

Por eso Trump está jugando literalmente con fuego atómico de una manera que debería aterrorizarnos. Pero aquí viene la parte esperanzadora y luminosa de toda esta historia apocalíptica, porque hay algo fundamental que el imperio occidental no calculó en sus modelos predictivos. Hay algo que su arrogancia milenaria no les permite ver ni aceptar. El mundo ya cambió irreversiblemente.

El sistema multipolar ya existe y funciona. Las nuevas rutas comerciales ya están completamente operativas. Las nuevas alianzas estratégicas ya están consolidadas y son irreversibles. Lo que estamos presenciando día a día no es el nacimiento doloroso de un nuevo orden mundial, es la agonía terminal del viejo orden unipolar. es el colapso sistémico de un sistema internacional basado en la dominación militar y financiera, que ya no tiene bases materiales ni legitimidad para sostenerse.

China es ahora oficialmente la primera economía del mundo en términos reales de paridad de poder adquisitivo. Rusia ha demostrado militarmente que es completamente invencible en su propia esfera de influencia histórica. Los países del sur global han encontrado alternativas completamente funcionales al sistema financiero occidental controlado desde Wall Street.

El dólar como moneda de reserva mundial está viviendo literalmente sus últimos días. Irán es simplemente el campo de batalla simbólico donde se está librando la batalla final y decisiva entre el viejo mundo unipolar agonizante y el nuevo mundo multipolar ascendente, entre el unipolarismo imperial decadente y el multipolarismo soberano emergente, entre un pasado de dominación y un futuro de cooperación.

El resultado ya está completamente escrito en las tendencias históricas objetivas que llevamos observando y documentando durante décadas enteras. El futuro de la humanidad pertenece inexorablemente a Eurasia integrada.

El futuro pertenece a la cooperación mutuamente beneficiosa en lugar de la dominación parasitaria. El futuro pertenece a un mundo multipolar donde ninguna potencia individual puede jamás imponer unilateralmente su voluntad sobre todos los demás. Las protestas en Irán van a fracasar estrepitosamente, no porque el gobierno sea popular entre su población, sino porque representan un proyecto imperial occidental. que simplemente ya no tiene futuro histórico viable.

La gente iraní va a elegir conscientemente la independencia nacional imperfecta sobre la libertad fabricada en los laboratorios de Langley. Van a elegir la soberanía nacional problemática sobre la democracia exportada mediante bombardeos y ocupación militar extranjera. Y cuando eso suceda, inevitablemente, cuando la operación Irán fracase, como ya fracasó la operación Venezuela, como ya fracasó estrepitosamente la operación Ucrania, el imperio va a tener que enfrentar una realidad que ha estado evitando desesperadamente durante décadas: que su tiempo histórico se acabó para siempre.

Pero hay que poner atención los próximos 6 meses, porqué van a ser absolutamente cruciales para el destino de toda la civilización humana, porque un imperio en colapso terminal es exactamente como una estrella en explosión supernova. Puede destruir completamente todo a su alrededor antes de convertirse finalmente en una enana blanca insignificante.

Y ese es el peligro existencial real que enfrentamos todos los habitantes de este planeta en los próximos meses. El peligro no es que Irán se convierta mágicamente en una democracia occidental al estilo Hollywood. El peligro real es que las élites imperiales occidentales, en su desesperación terminal y su negación psicótica de la realidad hagan algo completamente irreversible para toda la humanidad.

Los próximos días, las próximas semanas decisivas van a determinar si la transición inevitable hacia un mundo multipolar soberano se hace de manera relativamente civilizada y pacífica, o si vamos a tener que pasar todos por una conflagración global antes de llegar exactamente al mismo resultado final. La elección histórica, en última instancia no está realmente en las manos de Trump, ni de Netanyahu, ni del gobierno iraní, ni de Putin, ni de Xi Jinping.

La elección definitiva está en las manos de todos y cada uno de nosotros, en nuestra capacidad colectiva de ver claramente más allá de las narrativas fabricadas por los medios corporativos, en nuestra capacidad de entender los verdaderos intereses geoestratégicos en juego, en nuestra capacidad de exigir categóricamente a nuestros líderes que elijan la diplomacia constructiva sobre la guerra destructiva, la cooperación mutuamente beneficios sobre la dominación parasitaria, el futuro promisorio sobre el pasado decadente.

 

www.observatoriocrisis.com

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Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/iran-la-operacion-secreta-que-nadie-ve

martes, 17 de junio de 2025

TODO EL PLANETA ESTÁ SIENDO REHÉN DE UNA SECTA MORTAL



Pepe Escobar

17/06/2025

Es una incógnita si los otros dos miembros principales del BRICS, Rusia y China, responderán. Si no, Irán podría jugar su última carta: cerrar el estrecho de Ormuz y colapsar la economía mundial

Vamos al grano.

El devastador ataque contra Irán por parte del grupo psicopatológico y genocida de supremacistas étnicos ‘elegidos’ instalados en Tel Aviv —una declaración de guerra de facto— fue coordinado al detalle con el el maestro de ceremonias de circo Trump.

Este Narciso infantil ahogado en el estanque de su propia imagen delató el juego él mismo en una publicación incoherente. Algunos fragmentos destacados:

“Le di a Irán oportunidad tras oportunidad para llegar a un acuerdo”. No hubo tal intento de “acuerdo”, sino sus exigencias unilaterales. Al fin y al cabo, él mismo torpedeó el acuerdo original, el JCPOA, porque no era “su acuerdo”.

“Les dije que sería mucho peor que cualquier cosa que conocieran, anticiparan o les hubieran dicho”. La decisión de atacar ya estaba tomada.

“Algunos iraníes de línea dura hablaron con valentía, pero (…) ahora están todos MUERTOS, ¡y la situación solo empeorará!”. La jactancia es inherente al cargo.

“Los próximos ataques, ya planeados, serán aún más brutales”. Alineamiento total con la estrategia sionista de ‘decapitación’.

“Irán debe llegar a un acuerdo, antes de que no quede nada, y salvar lo que una vez se conoció como el Imperio Iraní”. Era el Imperio Persa, pero al fin y al cabo se trata de un hombre que no lee ni estudia. Fíjense en el arte de la diplomacia: acepten mi acuerdo o mueran.

 

Esta década incandescente se inició con el asesinato del general Soleimani en Bagdad. Estaba en una misión diplomática. La luz verde la dio personalmente el entonces presidente de los EEUU, Trump.

La mitad de los furiosos años veinte se ve ahora abocada al borde de una guerra devastadora en Asia Occidental, con repercusiones globales, por el asesinato en serie de algunos líderes del IRGC en Teherán a manos de la entidad sionista psicogenocida.

Tras un elaborado kabuki de engaños, la luz verde a Tel Aviv —adelante, háganlo— también vino de Trump 2.0 (que afirmó estar ‘al corriente’ de los ataques).

Una guerra preventiva contra los BRICS

El plan maestro psicopatológico y genocida consiste en obligar a Teherán a capitular, sin siquiera oponer resistencia. El preámbulo kabuki se ejecutó con maestría.

Las negociaciones nucleares indirectas en Omán se tomaron en serio en Teherán, lo que adormeció a los líderes iraníes, tanto civiles como militares. Cayeron en la trampa y fueron capturados, literalmente, mientras dormían.

El ayatolá Jamenei, que se encuentra en peligro físico, ya que Israel está aplicando el mismo modelo de decapitación que utilizó con Hezbolá, tiene que tomar una decisión muy difícil: capitulación o guerra total. Por lo que se ve hasta ahora, con la también desvastadora respuesta iraní, será una guerra total, y con EEUU como participante directo.

Los líderes iraníes —en realidad, más la presidencia de Pezeshkian, repleta de partidarios de un ‘acuerdo’ con Occidente— fueron inducidos a una falsa sensación de seguridad, olvidando que los asesinos en serie no hacen diplomacia.

Así que el precio que tendrá que pagar ahora Irán será aún más insoportable. Teherán responderá, ya que dispone de los medios necesarios. En ese caso, su industria petrolera corre el riesgo de ser destruida. Es una incógnita si los otros dos miembros principales del BRICS, Rusia y China, por diferentes razones, permitirán que eso suceda.

Y si estuviéramos a punto de entrar en este peligroso terreno, Irán podría jugar su última carta: cerrar el estrecho de Ormuz y colapsar la economía mundial.

El ataque a Irán, respaldado plenamente por el Imperio del Caos, es ante todo un ataque preventivo contra el núcleo energético de los BRICS. Es parte integrante de la guerra imperial contra los BRICS, especialmente contra Rusia y China. Moscú y Pekín deben estar sacando las conclusiones necesarias en tiempo real.

Irán, China y Rusia están unidos por alianzas estratégicas entrelazadas. El mes pasado estuve en Irán siguiendo los avances del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC), que une Rusia, Irán y la India.

Este es solo uno de una serie de proyectos de infraestructura estratégica clave que consolidarán aún más la conectividad económica euroasiática. Una guerra devastadora en Asia Occidental y el colapso de Irán supondrán un golpe mortal para la creciente integración de Eurasia.

Eso es exactamente lo que conviene a los planes del Imperio. Así que no es de extrañar que Washington se haya volcado en ello. Ahora se trata de una guerra de circo.

Una respuesta devastadora, un arma nuclear o la capitulación

El mensaje de Teherán es:

Nosotros no hemos empezado la guerra, pero Irán determinará cómo termina.

La pregunta candente es si su capacidad disuasoria —y ofensiva— será suficiente en caso de que Trump entre en la guerra. Los genocidas están atacando los sistemas de almacenamiento de misiles balísticos en el noroeste de Irán e incluso el aeropuerto civil de Mehrabad, en Teherán. Pero se ve poca defensa aérea.

La versión del ejército israelí, con toda probabilidad muy exagerada, afirma que algunos silos de misiles y complejos móviles fueron destruidos incluso antes de que se pusieran en alerta de combate.

Sin embargo, lo cierto es que la inmensa mayoría del vasto arsenal de misiles balísticos de Irán está almacenada en silos y túneles subterráneos muy profundos, capaces de resistir ataques aéreos masivos y defensas aéreas sobrecargadas.

Por el momento, Teherán guarda un silencio inquietante, aunque sus oleadas de misiles y drones están causando un daño significativo a la infraestructura económica y militar sionista.

Necesitan, en un tiempo récord, restablecer una cadena de mando unificada que ha quedado dañada por los ataques; asegurarse de que los lanzamisiles puedan desplegarse y no sean neutralizados por la supremacía aérea israelí; reorganizar la operación Promesa Verdadera 3, que estaba lista para ponerse en marcha, como algunos de nosotros supimos en Teherán el mes pasado, pero ahora adaptada a la nueva situación (ya está funcionando con grandes pérdidas en Israel); y planificar cómo seguir asestando golpes dolorosos al militarismo sionista.

Hay pruebas de que los ataques no han destruido la infraestructura nuclear de Irán, que está enterrada a gran profundidad.

Tal y como están las cosas, los dirigentes de Teherán están aprendiendo por las malas que la diplomacia —comités, cartas a la ONU, declaraciones a la OIEA, reuniones ministeriales— queda reducida a la nada cuando se trata de la ley de la selva.

Los iraníes fueron lo suficientemente ingenuos como para permitir que la AIEA visitara sus instalaciones estratégicas, mientras espías proverbiales recopilaban toda la información que necesitaban para facilitar los ataques israelíes. La RPDC nunca habría caído en una trampa así.

Eliminar a una parte del liderazgo militar y diplomático de Irán en cuestión de horas encaja con la lógica de destrozar el círculo cercano de Jamenei.

Esto comenzó hace mucho tiempo con el asesinato de Soleimani ordenado por Trump y sin duda incluye la misteriosa muerte del expresidente Raisi y del ministro de Asuntos Exteriores Abdollahian en ese sospechoso ‘accidente’ de helicóptero. Se trata de crear las condiciones para un cambio de régimen.

En una nota auspiciosa, el IRGC dio a conocer, antes de los ataques, que ha estado desarrollando una tecnología secreta para intensificar el impacto de sus misiles sobre Israel.

Ahora todos estamos a merced de la tormenta. Una vez más, no hay salida: o se asesta un golpe devastador a los psicópatas genocidas, o Irán fabrica un arma nuclear en poco tiempo. La tercera opción es la capitulación, la castración y el cambio de régimen.

Mientras tanto, todo el planeta es rehén de una amenaza letal. Andrea Zhok es profesor de Filosofía Moral en la Universidad de Milán. Ha señalado sucintamente cómo ninguna construcción política en la historia moderna ha acumulado una combinación tan tóxica de supremacismo étnico mesiánico; desprecio supremo por la vida humana (todos los demás, los que no son ‘elegidos’, son ‘amalecitas’); desprecio supremo por el derecho internacional; y acceso ilimitado a un poderío militar letal.

Entonces, ¿qué se puede hacer con un culto a la muerte tan voraz y fuera de control?

Strategic Culture Foundation / observatoriodetrabajad.com / lahaine.org

 

Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/todo-el-planeta-esta-siendo

domingo, 1 de diciembre de 2024

TRUMP PODRÍA SER ‘ORESHNIKZADO’ EN UCRANIA INCLUSO ANTES DE LLEGAR A CHINA

 

Pepe Escobar

30 noviembre 2024

Con el misil hipersónico Oreshnik entrando ahora en escena, dondequiera que el Hegemón intente hostigar a China (o a Irán) también tendrá que enfrentarse a Rusia

Cuando se trata de armamento ruso de última generación, lo que el inestimable Ray McGovern define como el MICIMATT -(Military-Industrial-Congressional-Intelligence-Media-Academia-Think-Tank), todo el complejo hegemónico- parece vivir en un estupor perpetuo.

No tenían ni idea de Kalibr, Sarmat, Khinzal, Zircon o Avangard antes de que fueran introducidos.

No tenían ni idea de Oreshnik («avellana») antes de la advertencia protocolaria de 30 minutos de los rusos, en la que afirmaban que se avecinaba una prueba de misiles, y que no era nuclear. Los estadounidenses supusieron que se trataría de otra prueba de misiles balísticos, como las que se producen habitualmente cerca del Ártico.

Incluso el presidente Putin no supo que Oreshnik estaba listo para su acercamiento hasta el último minuto. Y el portavoz del Kremlin, Peskov, confirmó que sólo un círculo ultra restringido sabía siquiera que Oreshnik existía.

En pocas palabras: el MICIMATT sólo ve lo que Rusia muestra, y cuando sucede. Se trata de un secreto a prueba de filtraciones que impregna el complejo militar ruso, que, por cierto, es una enorme empresa estatal nacionalizada, con algunos componentes privados.

Y eso ofrece al gobierno ruso, en la práctica, mejor ingeniería, mejores conocimientos de física, mejores matemáticas y mejores resultados prácticos y finales que cualquier cosa del presuntuoso Occidente colectivo.

Oreshnik -un sistema de armas cinéticas- es un cambio de juego certificado en lo que respecta a la tecnología militar y la guerra en más de un sentido: en realidad, en varios.

La simple física nos dice que, combinando suficiente fuerza cinética y masa, se garantiza una devastación total, comparable a la de un arma nuclear de rendimiento bajo o medio. Con la ventaja añadida de la ausencia de radiación.

Oreshnik es un misil balístico de alcance intermedio (IRBM), desarrollado por Rusia (junto con otros sistemas) desde incluso antes de que Trump 1.0 sacara a EEUU del tratado INF en 2019.

Unos pocos análisis concisos han señalado cómo Oreshnik puede encajarse en misiles intercontinentales no nucleares.

Los rusos están siendo muy diplomáticos y no subrayan que, si Oreshnik se lanza desde el Lejano Oriente ruso, puede alcanzar fácilmente la mayoría de las latitudes de EEUU.

Por otra parte, la aplicación de la tecnología Oreshnik a los misiles tácticos - Putin dijo a finales de la semana pasada que esto ya está ocurriendo - también cambia todo el dominio táctico.

El nuevo juego de moda es que Rusia sea capaz de desatar armas cinéticas de altísima velocidad literalmente en cualquier parte del mundo - después de advertir a los civiles que abandonen el área alrededor de los objetivos.

Y no hay absolutamente ninguna defensa contra ello, en ninguna parte. Citando el épico éxito de Motown de los años sesenta: "Nowhere to run, baby, nowhere to hide" (No hay donde correr, nena, no hay donde esconderse).

Es bastante predecible que el despierto y arrogante/ignorante MICIMATT, así como la OTAN y todo el colectivo occidental adoctrinado, simplemente no tengan idea de lo que acaba de golpearlos, aparentemente de la nada.

Para ser concisos: un sistema con el poder destructivo de un arma nuclear táctica, pero con la precisión de la bala de un francotirador de primera.

Ergo, los portaaviones multimillonarios; todo el Imperio de Bases, más de 800; búnkeres subterráneos; plataformas de lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales; astilleros navales; por no mencionar el cuartel general de la OTAN en Bruselas, la base Aegis Ashore en Redzikowo (Polonia), el centro de fuerzas conjuntas de la OTAN en los Países Bajos, el mando sur de la OTAN en Nápoles - todos estos activos inmensamente caros son juego de niños para los Oreshniks no nucleares, capaces de reducirlos a polvo en un instante después de volar durante unos minutos a más de Mach 10.

A estas alturas, multitud de personas de todo el mundo saben que un Oreshnik puede alcanzar Berlín en 11 minutos y Londres en 19 minutos. También que, lanzado desde el sur de Rusia, Oreshnik puede alcanzar la base aérea estadounidense de Qatar en 13 minutos; lanzado desde Kamchatka, en el Lejano Oriente, puede llegar a Guam en 22 minutos; y lanzado desde Chukotka, puede alcanzar los silos Minuteman III de Montana en 23 minutos.

Prueba gráfica de que el MICIMATT y la OTAN no tienen la menor idea de lo que les ha golpeado -y les volverá a golpear- es la demencia de escalada en vigor incluso después de que las cabezas no nucleares de Oreshnik redujeran a añicos una fábrica de misiles en Dnipropetrovsk.

E incluso después de que Moscú dejara bien claro que no necesitan armas nucleares para golpear lo que quieran en cualquier lugar de la Tierra.

El MICIMATT más la OTAN, en tándem, dispararon ATACMS dos veces contra Kursk; lanzaron un globo sonda de relaciones públicas relacionado con la posibilidad suicida de enviar armas nucleares a Kiev; la OTAN advirtió a las empresas que entraran en un 'escenario bélico'; el almirante de sillón de la OTAN Rob Bauer, una nulidad holandesa, abogó por bombardeos preventivos contra Rusia; Le Petit Roi en Francia y el espantoso primer ministro británico reiniciaron la táctica del 'despliegue de tropas' en Ucrania (Starmer se echó atrás más tarde); y por último, pero no menos importante, el gobierno de la Salchicha de Hígado en Alemania comenzó a trazar planes para utilizar las estaciones de metro como refugios antiaéreos.

Toda esta paranoia de escalada suena como un puñado de niños gritones jugando en su arenero sucio. Porque, a efectos prácticos, es Rusia quien gobierna ahora el juego de la escalada.

Romper Rusia-China es difícil de lograr

Y eso nos lleva a Trump 2.0.

El Estado Profundo ya ha apuntado a Trump con una guerra despiadada - una contrainsurgencia interna y preventiva de facto, incluso antes de que intente hacer algo práctico con respecto al colapso del Proyecto Ucrania de la OTAN.

Su salida ideal podría ser una al estilo Afganistán, dejando toda la carga por delante en manos de un grupo de chihuahuas de la OTAN. Pero eso no va a ocurrir.

Andrey Sushentsov es director de programas del Club Valdai y decano de la escuela de Relaciones Internacionales MGIMO. Es uno de los mejores analistas de Rusia. Sushentsov soltó esta perla a TASS, entre otras cosas:

Trump está considerando poner fin a la crisis ucraniana, no por simpatía hacia Rusia, sino porque reconoce que Ucrania no tiene ninguna posibilidad realista de ganar. Su objetivo es preservar Ucrania como una herramienta para los intereses de EEUU, centrándose en congelar el conflicto en lugar de resolverlo. En consecuencia, bajo Trump persistirá la estrategia a largo plazo de contrarrestar a Rusia. EEUU sigue beneficiándose de la crisis ucraniana, independientemente de qué administración esté en el poder.

Sushentsov reconoce plenamente cómo el sistema estatal estadounidense es una estructura inercial que se resiste a las decisiones que considera contrarias a los intereses estadounidenses, por lo que no todas las ideas de Trump llegarán a buen puerto.

Esa es sólo una ilustración gráfica, entre muchas otras, de que Moscú no alberga ilusión alguna sobre Trump 2.0.

 

Las condiciones de Putin para un intento de resolver el enigma de Ucrania se conocen al menos desde junio:

 

retirada total de Kiev de Donbass y Novorossiya; ninguna Ucrania en la OTAN; fin de las más de 15.000 sanciones occidentales; y una Ucrania no alineada y libre de armas nucleares.

Eso es todo. Todo innegociable; de lo contrario, la guerra continuará en los campos de batalla, como Rusia considere oportuno, hasta la rendición total de Ucrania.

Evidentemente, los Cinco Ojos --en realidad solo 2 (EEUU y Reino Unido)-- junto con el subordinado Francia, y de la mano de los silos más poderosos dentro del 'Deep State', seguirán presionando a Trump para que redoble su compromiso con el Proyecto Ucrania, que es una parte esencial de la ideología de las Guerras Eternas.

Lo mejor que podría hacer es desviar la atención del Proyecto Ucrania acomodando a los genocidas psicopatológicos del Antiguo Testamento en Tel Aviv, más la armada sioconservadora en D.C., en su permanente obsesión de forzar a Washington a librar su guerra contra Irán. Hablando de un ligero cambio de enfoque de las Guerras Eternas.

Teherán no sólo exporta la mayor parte de su energía a China, sino que es un nodo absolutamente esencial del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC), así como de la Iniciativa del Cinturón y la Ruta (BRI); es decir, norte-sur y este-oeste entrecruzando Eurasia.

Esa sería la verdadera guerra elegida: simultáneamente contra los tres BRICS importantes (Rusia, China e Irán). Después de todo, la clase dominante estadounidense ya está invirtiendo en una Guerra Híbrida a vida o muerte contra los BRICS.

Aun así, el enfrentamiento entre Trump 2.0 y China será el eje central de la política exterior del Hegemón a partir del 20 de enero. Prácticamente todos los nombramientos de Trump, por equivocados que puedan ser, creen que es posible desmantelar la asociación estratégica integral entre Rusia y China y evitar que China compre energía a Irán.

Habrá intentos de interrumpir las rutas marítimas y las líneas de suministro -desde las Rutas Marítimas de la Seda en el borde del Océano Índico hasta la Ruta Marítima Septentrional por el Ártico, incluyendo posibles falsas banderas a lo largo del INSTC (Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur).

Pero con Oreshnik entrando ahora en escena, dondequiera que el Hegemón intente hostigar a China también tendrá que enfrentarse a Rusia.

Así que la tentación de acabar con el Proyecto Ucrania y la invasión de la OTAN en las fronteras occidentales de Rusia siempre estará ahí en el fondo de la mente de Trump, parte de un síndrome de 'seducir a Rusia para socavar a China'.

El problema para el hegemón es que las asociaciones estratégicas entre los BRICS y la OCS Rusia-China-Irán tienen otras ideas cinéticas.

Strategic Culture Foundation / observatoriodetrabajadores.wordpress.com

 

Fuente: https://www.lahaine.org/mundo.php/trump-podria-ser-oreshnikzado-en

 

 

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Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/trump-podria-ser-oreshnikzado-en

jueves, 13 de junio de 2024

APOYAR EL GENOCIDIO PARA DETENER LA MULTIPOLARIDAD

 


LUNES 10 DE JUNIO DE 2024,

Pepe Escobar

El Hegemón está calculando una guerra mundial para detener la multipolaridad. Apoya el genocidio de Israel en Gaza como un mal necesario para ganar con fuerza en Asia Occidental, pensando a quién le va a importar una vez que la guerra se haga global.

Esta semana se celebra el Foro Económico de San Petersburgo (SPIEF). Es una de las reuniones anuales más importantes de Eurasia. El tema general en 2024 es la «multipolaridad», muy apropiado teniendo en cuenta que este es el año de la presidencia rusa de los BRICS. La cumbre de los BRICS del próximo octubre en Kazán será crucial para trazar los contornos de la hoja de ruta hacia la multipolaridad en el futuro.

Ahí está el problema. Lo que nos lleva a la cuestión clave a la que se enfrenta la Mayoría Global: ¿Cómo podemos permitirnos soñar con la multipolaridad cuando estamos inmersos en Lo Impensable, reducidos al papel de meros espectadores, viendo un genocidio retransmitido 24 horas al día, 7 días a la semana en todos los teléfonos inteligentes del planeta?

La Corte Internacional de Justicia (CIJ), abiertamente imperfecta, al menos ordenó a los genocidas bíblicos que dejaran de bombardear Rafah. ¿La respuesta de Israel? Bombardearon Rafah. Peor aún, quemaron vivos a niños en tiendas de refugiados. Con misiles estadounidenses.

Y el genocidio continuará al menos hasta el final de este año multipolar, como alardea la inteligencia israelí. La Mayoría Global al menos ve claramente cómo funciona el «orden internacional basado en reglas». Sin embargo, eso no es un gran consuelo.

La orden de la CIJ de detener la carnicería de Rafah, más la iniciativa de la CPI de solicitar órdenes de detención contra altos dirigentes israelíes por crímenes de guerra en serie en Gaza, como era de prever, provocó un frenesí histérico en el combo Israel-EE.UU. unido por la cadera.

El meollo de la cuestión afecta a los verdaderos amos y gestores del Imperio del Caos y el Saqueo, mucho más que a sus humildes emisarios. Los amos no pueden permitir que ninguna institución afloje su control sobre la narrativa oficial.

La narrativa oficial es que «no hay genocidio en Gaza» y que no se han traspasado las «líneas rojas». Este es el dictado oficial del Occidente colectivo. No se permiten infracciones. Llegarán a extremos inconstitucionales para imponer un control narrativo total, con una férrea operación de relaciones públicas para envolver a todo el planeta en capa tras capa de estupor propagandístico.

Contradiciendo ligeramente a Mao Zedong, el poder real no viene del cañón de una pistola (o de un misil nuclear hipersónico); viene del control narrativo, o lo que solíamos llamar «poder blando». La diferencia ahora es que el Hegemón ya no controla el poder blando. La Mayoría Global está perfeccionando, en tiempo real, sus propios contragolpes de poder blando.

Una sociedad sistémicamente sociópata

Los controladores de la narrativa todavía pueden borrar hechos clave de la opinión pública occidental, por ejemplo, sobre la limpieza étnica. Los árabes cristianos han sido objeto de una limpieza étnica sistemática en Palestina. A principios de la década de 1950, Belén tenía un 86% de cristianos, cifra que desde entonces se ha desplomado a un triste 12% en la actualidad. Los psicópatas bíblicos construyeron un muro alrededor de Belén, anexionaron tierras en beneficio de colonos judíos armados y limpiaron étnicamente a los cristianos.

Los estudios serios sobre el hiperetnocentrismo o el carácter sistémicamente sociópata de la sociedad israelí no ofrecen mucho consuelo cuando se trata de detener un genocidio.

Porque la herida es mucho más profunda. Alastair Crooke, ex diplomático con amplia experiencia sobre el terreno, no tiene parangón entre los occidentales cuando se trata de comprender los entresijos de Asia Occidental.

En sus columnas y podcasts, aborda la principal herida que ha dejado al descubierto la guerra/genocidio de Gaza: el cisma, en el corazón de Occidente, entre un «proyecto de ingeniería social antiliberal» que se hace pasar por liberalismo y un proyecto para «recuperar los valores “eternos” (por imperfectos que sean) que una vez estuvieron detrás de la civilización europea».

Para agravar el problema, las estructuras de poder de Estados Unidos e Israel están unidas por la cadera. Y funcionan bajo una especie de lógica complementaria. Mientras que la versión israelí del saqueo se encarna en el colonialismo de colonos, el Hegemón -como explica brillantemente Michael Hudson- ha estado en una orgía de colonialismo financiarizado de búsqueda de rentas desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Y lo que Michael Hudson califica como el tinglado FIRE (finanzas-seguros-bienes raíces) se ha calcificado, como señala Alastair, en «un marco permanente para el sistema político y geopolítico occidental».

Por lo tanto, no es de extrañar que la Mayoría Global vea instintivamente el combo Israel-EE.UU. - portador de diferentes formas de explotación/explotación hasta el genocidio - como el epítome del colonialismo, ahora «suavizado» por una operación de control narrativo en un «orden internacional basado en reglas» sin sentido.

Tampoco es de extrañar que el genocidio de Gaza haya desencadenado una renovada ola anticolonial en toda la Mayoría Global.

Aún así, no es suficiente. Nadie está deteniendo realmente el genocidio. Eso sólo sería posible en la práctica infligiendo una devastadora derrota militar a Israel, con los vencedores dictando los términos de la capitulación. Eso no es factible -al menos no todavía- y contribuye a que los psicópatas bíblicos crean que pueden salirse con la suya.

Un nuevo horizonte de sacrificios humanos

Andrea Zhok es profesor de Filosofía Ética en la Universidad de Milán y uno de los intelectuales italianos independientes más destacados. Zhok nos adentra en el callejón sin salida - apropiadamente trágico - que contempla ahora el Occidente colectivo.

Occidente bajo el Hegemón, dice, sólo tenía un Plan A. No había Plan B. Eso implica que Occidente seguirá aplicando todas las formas de Divide y vencerás contra las principales potencias euroasiáticas: Rusia, China e Irán. Zhok señala, correctamente, que India está sustancialmente bajo control.

Ese es el escenario de encrucijada en el que nos encontramos ahora mismo. De cara al futuro, se trata o bien de una guerra caliente abierta o bien de una serie de guerras híbridas entre las grandes potencias y sus vasallos: esencialmente, la Tercera Guerra Mundial.

Zhok muestra cómo Occidente bajo el Hegemón está ahora obsesionado con crear «heridas sistémicas» capaces de una destrucción cíclica. Para abrir estas «heridas» existen dos procedimientos principales: la guerra y las pandemias.

Sostiene que sólo «un nuevo horizonte de sacrificios humanos» es capaz de permitir que la «Verdad Última» de Occidente siga en pie sobre sus pies de barro.

De hecho, es este «nuevo horizonte de sacrificio humano» el que está condicionando la falta de respuesta -o peor aún, la legitimación- de Occidente ante el genocidio de Gaza. Y eso está corroyendo inexorablemente la psique europea desde dentro. Lo que solía llamarse civilización europea -ahora completamente vasallada por el Hegemón- puede que no se cure nunca del cáncer.

Por si estas pruebas y tribulaciones no fueran suficientes, mensajeros irracionales -bajo órdenes- se ocupan de acercarnos día tras día a una guerra nuclear.

Y algunos funcionarios de bajo rango incluso lo admiten, a bocajarro.

Todo está aquí, en una conversación entre el juez Andrew Napolitano y los analistas Larry Johnson y Ray McGovern, durante la cual el primero se refiere a un correo electrónico que recibió de una fuente militar/inteligente. Esto es lo que le dijo la fuente:

Hoy he escuchado una extensa entrevista con un ex oficial de inteligencia de las FDI. Su posición era clara: «Estamos -dijo- apuntando hacia una guerra mundial» (la cursiva es mía). Israel, por tanto, no debería dejar de aplicar algunas de las medidas más radicales porque sus acciones se medirán retroactivamente en el contexto del brutal conflicto mundial que se avecina.

Esto debería verse como la explicación última de la escalada frenética sin pausa de los Hegemón/Vasallos en el frente entrelazado de las Guerras por Siempre -desde Gaza hasta Novorossiya.

Eso incluye el genocidio - y los derivados del genocidio, como la estafa del muelle de «ayuda» de 320 millones de dólares que ahora se ha convertido en chatarra en la costa de Gaza, devolviéndolo todo de nuevo al genocidio, ya que la estratagema del pan rallado de expulsar/enviar a los palestinos al extranjero ha fracasado miserablemente.

«Apuntando hacia una guerra mundial» deja todo tan claro quién dirige realmente el espectáculo. Y todo el mundo multipolar sigue siendo rehén.

 Fuente: https://geoestrategia.es/noticia/42926/geoestrategia/apoyar-el-genocidio-para-detener-la-multipolaridad.html

 

sábado, 8 de junio de 2024

RUSIA Y CHINA ESTÁN HARTAS


Por Administrator

Viernes 31 de mayo de 2024

Pepe Escobar

Algo muy importante ocurrió esta semana en Astaná durante la reunión del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS).

El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, fue directo al grano: pidió a los miembros de la OCS que «mantengan su autonomía estratégica» y «nunca permitan que fuerzas externas» conviertan Eurasia en una «arena geopolítica».

Wang Yi detalló cómo «unos pocos países persiguen la hegemonía y el poder, formando pequeñas camarillas, estableciendo reglas ocultas, participando en la interferencia y la supresión, “desacoplando y cortando lazos”, e incluso ayudando a las “tres fuerzas” de la región», intentando así suprimir la autonomía estratégica del Sur Global.

Las «tres fuerzas» es el código chino para referirse al terrorismo, el separatismo y el extremismo religioso, de hecho las tres razones principales de la fundación de la OCS allá por 2001, poco antes del 11-S.

La traducción directa del mensaje de Wang apunta a que Pekín es muy consciente de la miríada de tácticas de guerra híbrida del Hegemón desplegadas ahora por todo el Heartland. Aun así, Pekín destaca por su cortesía, haciendo un llamamiento a una cooperación en materia de seguridad «común, global, cooperativa y sostenible» y a colaborar con la «comunidad internacional».

El problema es que la «comunidad internacional» es rehén del «orden internacional basado en normas».

Redefinición de las «tres fuerzas»

La próxima reunión de jefes de Estado de la OCS se celebrará en Astaná en julio, sólo un mes después de la crucial reunión ministerial de los BRICS en Rusia. Hace dos meses, el Presidente kazajo, Kassym-Jomart Tokayev, en una reunión en Boao, en la provincia china de Hainan, dejó claro que todos los líderes de los Estados miembros de la OCS no pueden saltársela.

Más pronto que tarde, quizá ya el año que viene, el BRICS y la OCS podrían trabajar no sólo en tándem, sino posiblemente compartiendo la misma mesa.

La cumbre de la OCS de este año no sólo es crucial para reorganizar una verdadera guerra contra el terrorismo frente a las tácticas hegemónicas, sino también para ampliar la OCS y mejorar la cooperación económica y comercial.

Bielorrusia se convertirá en miembro de pleno derecho de la OCS en julio, como ya confirmó el presidente Lukashenko. Y el año pasado el gabinete de Arabia Saudí también aprobó la decisión de unirse a la OCS.

Hace sólo tres meses, en Pekín, durante la celebración del 20 aniversario de la secretaría de la OCS, Wang se hizo eco de las palabras del Presidente Xi al término de su fatídico cara a cara con Putin en Moscú en 2023: Se avecinan «cambios nunca vistos en un siglo». De ahí la renovada importancia de la OCS, la mayor organización multilateral no occidental de facto centrada en la cooperación política y de seguridad, y uno de los pilares de la multipolaridad.

Es ocioso señalar una vez más que la OCS es ignorada, desestimada o malinterpretada por el Occidente colectivo, ya que no se basa en una expansión militar sin fin al estilo de la OTAN. La OCS se basa totalmente en la integración Sur-Sur. No es ninguna hazaña tener a India, China, Pakistán e Irán en la misma mesa discutiendo como iguales - y respetando las prioridades de sus socios de Asia Central/Heartland.

Con el paso de los años, en la mesa de la OCS se ha acabado discutiendo de todo, mucho más allá de la atención inicial a las «tres fuerzas»: diplomacia, defensa nacional, seguridad, economía, comercio, cultura, educación, transporte, tecnología, agricultura.

En la medida en que la OCS está en el centro de la asociación estratégica multimodal Rusia-China, también está impulsando la creciente interconexión económica de China y los «stans» de Asia Central.

En el Año de la Gran Decisión -en el que la presidencia rusa de los BRICS debería estar esbozando la hoja de ruta privilegiada para un sistema de relaciones internacionales más igualitario-, los actores de la OCS parecen ser plenamente conscientes de que las «tres fuerzas» no constituyen por casualidad la táctica de guerra híbrida preferida desplegada por el Imperio del Caos para Dividir y Gobernar.

Esto se aplica no sólo a los turbios grupos yihadistas como ISIS-Khorasan, sino también al control imperial sobre las drogas y el tráfico mundial de personas y órganos.

Poco a poco estamos alcanzando el siguiente nivel: la OCS va a por todas, como organización multilateral, contra las tácticas de terror de un Hegemón que incluso fomenta el genocidio.

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, no pudo ser más explícito al término de la cumbre de Astaná:

«Es urgente la tarea de desarrollar enfoques comunes para garantizar la seguridad y la cooperación euroasiáticas por parte de los propios Estados de este continente. Subrayamos que la OCS bien puede desempeñar el papel de catalizador de estos procesos, implicando a otros socios de la región.»

En la práctica, Lavrov mencionó un nuevo impulso al Comité Ejecutivo de la Estructura Regional Antiterrorista (ERAT). Traducción: La RATS ampliará su mandato en materia de seguridad de la información, lucha contra el crimen organizado y profundización en las conexiones entre el narcotráfico y la financiación del terrorismo.

¿Está preparado para la confrontación que desea?

Si a todo lo anterior unimos que el jefe del FSB, Alexander Bortnikov, ha sido más que explícito en una cumbre de la CEI celebrada en Bishkek (Kirguistán) sobre lo que el Imperio del Caos y sus vasallos se proponen hacer a continuación.

Las cuatro conclusiones principales:

Estados Unidos, el Reino Unido y la OTAN están ahora en plena guerra híbrida contra Rusia.

La OTAN está facilitando una transferencia masiva de terroristas/yihadistas desde varias latitudes a Ucrania, con algunos de ellos, especialmente de la marca ISIS-K, instrumentalizados por todo el Heartland. Se trata de una Legión Extranjera del Terror, que debería considerarse el enemigo número uno de la OCS. Bortnikov se refirió a «la rotación constante de militantes en las zonas sirio-iraquí y afgano-paquistaní, y la aparición de nuevos campos de entrenamiento de militantes cerca de las fronteras meridionales de la mancomunidad».

Ucrania se ha convertido en Terror Total - completo con incursiones de sabotaje sin parar a través de las fronteras de Rusia.

En una nota positiva, la Mayoría Global está en movimiento: Rusia está cooperando estrechamente, cada vez más, con decenas de naciones en Asia Occidental, Asia en general, África e Iberoamérica.

Tras una serie de extraordinarias «coincidencias» en las últimas semanas, desde intentos de asesinato por parte de «pistoleros solitarios» hasta golpes de Estado maquinados, amenazas directas y misteriosas desapariciones, todo el ecosistema BRICS-SCO tiene que estar en alerta máxima.

Tras la épica cumbre Putin-Xi en Pekín y el drama del helicóptero de Raisi, más extraño que la ficción, la renovada solidez de las asociaciones estratégicas entre Rusia, China e Irán apunta a que Rusia y China están a punto de quitarse los guantes de terciopelo.

Putin y Xi, cada uno a su manera, ya han advertido al colectivamente imbecilizado Occidente: si queréis confrontación, vais a tener confrontación. A raudales. Y por tu cuenta y riesgo.

La Madre de Todas las Pruebas que se avecina este verano es hasta dónde llegará la OTAN cuando se trate de atacar directamente a la Federación Rusa. El primer ministro húngaro, Viktor Orban, advierte de que «Europa se está preparando para iniciar una guerra con Rusia».

Las incultas e incultas «élites» político-militares eurófilas, por supuesto, son completamente incapaces de comprender la realidad fuera de su burbuja. Además, interpretan la paciencia rusa y su enfoque legalista como debilidad. Pues bien: fuentes de inteligencia en Moscú lo están dejando ahora muy claro -extraoficialmente-; la respuesta, si intentan alguna estupidez, será devastadora.

A nivel de los BRICS, hay una especie de intento de última hora para desactivar la incandescencia. Wang Yi y el principal asesor de política exterior del presidente Lula, Celso Amorim, han hecho pública una declaración en la que esbozan un «entendimiento común» sobre el final del juego en Ucrania.

Esencialmente, la declaración dice que «China y Brasil apoyan la celebración de una conferencia internacional de paz en el momento oportuno, reconocida tanto por Rusia como por Ucrania, con participación equitativa de todas las partes y un debate justo de todos los planes de paz.» Obviamente, el Imperio del Caos la rechazará.

Pekín tiene toda su atención centrada en las provocaciones del Imperio del Caos en Taiwán, mientras que Moscú se centra en las provocaciones de la OTAN en Ucrania. Ambos se han hartado de ser «educados». ¿Quieres confrontación? Confrontación es lo que vas a tener.

 

Fuente: https://geoestrategia.es/noticia/42909/geoestrategia/rusia-y-china-estan-hartas.html