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lunes, 4 de noviembre de 2019

LA FORTUNA DE SER PIER PAOLO PASOLINI



2 noviembre, 2019 Fernando Clemot
 
Alberto Moravia clamaba en el funeral de PPP(1) sobre la gran suerte que habían tenido los italianos de contar entre sus filas con alguien como Pasolini y posiblemente tenía toda la razón. La cultura italiana tuvo la fortuna de tener un intelectual de su talla, pero posiblemente Pasolini también tuvo suerte de vivir en el tiempo que el que le tocó vivir, tan agitado, tan violento, pero tan rico y lleno de propuestas y personalidades fascinantes de las que alimentarse.
Fueron los años cincuenta y sesenta en Italia un tiempo lleno de vitalidad, de esperanzas, de ingenio (allí se alude a menudo a esa época como una especie de Arcadia cultural) y Pasolini sólo vivió el tiempo de la desesperanza (personal y social) hacia el final de su vida, cuando todo lo hermoso por lo que siempre luchó parecía languidecer. Posiblemente el entierro de Pasolini no fue únicamente el de una figura brillantísima sino que representaba el final de muchas más cosas. El año 1975 fue el punto de inflexión de los anni di piombo(2), una década de violencia y frustraciones que aún se alargaría diez años más.

A Pasolini le gustaba definirse únicamente como “escritor”, a modo de buen resumen, pero fue muchas cosas más: poeta, ensayista, activista político, novelista, director de cine… No fue el mejor de su tiempo en muchas de estas actividades (con excepción de su trabajo en el cine) pero no está en la condición del intelectual ser el mejor en todos los campos, sino transmitir una idea, un impulso. Regenerar. Y Pasolini supo hacerlo. Su mensaje caló no sólo en su tiempo sino que posiblemente ha llegado con fuerza y renovada actualidad (la televisión, el fascismo, el individualismo, la pérdida de valores sociales) hasta nuestros días. El objetivo del intelectual no es tanto deslumbrar como que perviva su voz. Y la de él se mantiene intacta y florecida.

No es fácil crear un intelectual. No florecen tan a menudo como los buenos poetas o novelistas. Necesitan a su alrededor el abono de una cultura sólida y rica, el calor de buenas editoriales, de lectores interesados, de buenos compañeros de viaje con los que se pueda confluir en sus ideas, de un tiempo político y social que ayude (por su bonanza o como reacción a él), de algún tipo de sociedad emergente o sólida, reactiva, donde sus palabras tengan un eco y no caigan en el vacío. Tal vez por esa necesidad de tener un sustrato tan fértil, la erudición, la intelectualidad se ha desarrollado con más facilidad en culturas en las que este tipo de figuras tienen un reconocimiento, un premio. En Francia (un sustrato cultural que se adapta a lo señalado) tenemos una hermosa cantidad de nombres que se ajustan a ese patrón, como Sartre, Simone de Beauvoir (con ambos mantuvo siempre una buena relación Pasolini), Barthes, Foucault, Jean Genet, Georges Bataille, Albert Camus, etc. En Estados Unidos encontraríamos también figuras paradigmáticas como Susan Sontag, Allen Ginsberg o Noah Chomsky. Y quizá en España (aquí no tenemos un sustrato tan fértil) destacaríamos a Juan Goytisolo, que hizo acopio (y mucho) de todas las cualidades que hemos señalado. Un intelectual no sólo reflexiona y crea. A menudo actúa. Tiene una causa, es un militante. Hay un componente de acción, político, en cualquier acción transformadora. Un intelectual no es sólo una obra o un pensamiento: es una voz que necesita hacerse oír.

Tal vez por ese componente político estas figuras cobraron especial relevancia en los años cincuenta y sesenta. Europa había quedado destrozada y dividida tras dos largas carnicerías. Fueron tiempos de pobreza, pero también de resurgimientos. Nunca crecieron tanto las ciudades como entonces, ni las sociedades cambiaron de esa manera. Se enfrentaban también dos bloques, dos ideas de entender la sociedad en una guerra larga y taimada, de desgaste. Fueron años muy politizados: los escritores, cineastas, pintores, dramaturgos… solían tener ideologías férreas, un proyecto social. El artista buscaba cambiar la realidad que le rodeaba, no únicamente medrar o sobrevivir en un hábitat tan extremo como es el cultural. En un tiempo tan apático como el que nos ha tocado vivir estas figuras no hubieran tenido sentido ni desarrollo. Hubieran muerto de inanición.

Pasolini nació cuando nacía el fascismo, en 1922. Lo vivió durante su juventud. Sufrió muy directamente la crueldad de la guerra (su hermano fue asesinado por partisanos yugoslavos en febrero de 1945). También vivió con esperanza el nacimiento de “la República de los trabajadores” de 1946. Tuvo sus primeros reconocimientos en aquella Italia de la “fiebre de América”, la del realismo social bajo la vigilancia estricta de Einaudi y otros intelectuales, la de las traducciones y las novelas de Pavese, del Neorrealismo que suplía la falta de medios con una nueva forma de ver el cine, del erotismo de Moravia, de Elsa Morante, de Natalia Ginzburg o Carlos Emilio Gadda, hasta de figuras tan poliédricas como la de Curzio Malaparte. Vivió años de un intenso desarrollismo (que menciona una y otra vez en sus escritos), del silencioso control social de la Democracia Cristiana, de la emigración del sur al norte industrializado. En esos años convulsos siempre buscó con anhelo lo más sencillo, la pureza de lo popular, de aquella Italia humilde que funcionaba todavía como una comunidad y que todavía podía reconocer en algunos barrios de Roma. Tiempos convulsos, llenos de anhelos y también de desesperanzas. Hacia el final de su vida todo se tornó terrible y violento. PPP vivió un tiempo brutal, fiero, pero también digno y apasionante.

Es por ello que todos tuvimos suerte de tener a Pier Paolo Pasolini, pero posiblemente él también tuvo la fortuna de vivir una época en la que todo parecía posible.

PPP: Una vida violenta

En una de las entrevistas de este dossier, la editora de Gallo Nero, Donatella Iannuzzi, hizo una definición reveladora de lo que fueron las últimas obras de Pier Paolo Pasolini -en este caso relacionada con su cine-, sobre las diferencias entre Accatone (1961) y Salò o los ciento veinte días de Sodoma (1975), primera y última obra que dirigió: «Es el mismo camino que recorrió él. Un camino hacia la amargura. Sus últimas denuncias son muy violentas. Ya no era un mensaje de denuncia, se convirtió en un enfado violento. Evolucionó hacia algo más duro, sangriento».

La imposibilidad de cambio, la impotencia, condujo a un mensaje más radical, más desabrido, que impregna sus últimos años. Nada tienen que ver sus primeras poesías en lengua friulana, sus primeras novelas y películas neorrealistas con sus obras finales como Teorema (1968), Pocilga (1969) o la mencionada Los 120 días de Sodoma. Es un camino que va del idealismo y la búsqueda de la pureza (búsqueda en algún momento obsesiva) a la crudeza y la violencia final. Su propia obra parecía venir marcada en sus últimos años hacia un destino violento y terrible.

Años atrás, cuando ya era un autor maduro y reconocido (a finales de los cincuenta ya había obtenido el premio Viareggio por Las cenizas de Gramsci) pero no había empezado todavía su carrera como realizador, nos muestra todavía esa mirada esperanzada, deseosa de encontrar la pureza. Es entonces, en el verano de 1959, cuando emprende un viaje de ida y vuelta desde las primeras playas de Liguria, en la frontera francesa, hasta el municipio más meridional de Sicilia, regresando por la costa adriática hasta Trieste. El escritor (que plasmará este viaje al volante de su Fiat 1100 en una serie de artículos para la revista Successo, recopilados en La larga carretera de arena [3]) parece exultante, esperanzado. No es sólo una pequeña aventura solitaria, sino también un viaje hacia la pureza, hacia la sensualidad y la inmanencia de lo sencillo. El viaje está repleto de elementos que revelan el estado de ánimo del escritor: «El corazón me late de felicidad y de impaciencia», «Aquí todo es perfecto, como en las islas de Verne». Sobre Ravello, cerca de Nápoles, dice: «No soy capaz de separarme de este rincón de cielo: un lugar destinado al éxtasis».

Contrasta esta mirada ilusionada con la que estaba mostrando en alguna de sus primeras novelas, las de los años cincuenta, Muchachos de la calle (1955), Una vida violenta (1959), Nebulosa (1959) o Mujeres de Roma (1960). Por entonces había centrado su interés en los suburbios de las grandes ciudades italianas, alrededor de las cuales se había ido creando un cinturón de pobreza. Los escenarios son variados pero no tan semejantes como se podría pensar. En Roma se centra en los barrios del sur y oeste de la ciudad, como la Garbatella o el Gianicolense, y también los alrededores de la Estación Termini, siempre tan abigarrados y extraños. Allí deambulan una serie de personajes al límite de la delincuencia -algunos incluso habitan en cuevas debajo del monte Testaccio-, que malviven y se ganan la vida como pueden. La mirada de PPP no es una mirada censora, se siente cercano a la vida sencilla y todavía primitiva de estos arrabales romanos que, en el fondo, reproducen todavía una forma de vida tradicional, colectiva, muy semejante a la que podían tener en sus pueblos de origen en el Mezzogiorno.

Su mirada será más distante y dura cuando reproduzca la vida de los arrabales del norte de Milán (Sesto, Paderno) con el fondo del naciente skyline formado por la Torre Breda, el Pirellone. La juventud desarraigada que retrata allí sí que le produce escalofríos y su retrato no es tan benevolente. Esos jóvenes desarraigados no son los culpables, son el resultado, son los teddy boys, una mezcla de delincuencia e imitación del estilo de vida americano (ropa, música, en la jerga, cierto nihilismo vehemente). Ese tipo de adaptación forzada de la juventud a “lo americano” representa para PPP las pequeñas monstruosidades que está creando el desarrollismo acelerado de la sociedad italiana, la entrada del capitalismo, la imitación llevada al delirio que se empezó a crear en los años de la “fiebre de América” (4).

Quizá esta mirada en busca de lo esencial, lo sencillo y puro que representaba una sociedad más antigua, más cohesionada, es lo que hará que el autor (no olvidemos que era un hombre del norte de Italia) se sienta siempre mucho más representado por Roma que por Milán. En Roma podía encontrar señales de lo que buscaba.

Desde entonces para Pasolini el viaje al sur será siempre un viaje hacia lo esencial, hacia una forma de vida más equilibrada que anhela, pero que observa que está cada vez más alejada de su propia realidad. Buscará no sólo en el sur esta pureza antigua, sino que también tratará de encontrar su reproducción en los distritos más populares de Roma.

El discurso cinematográfico de sus primeras películas será también una búsqueda de esa pureza. Son las llamadas “películas en blanco y negro”, el eje formado por Accatone (1961), Mamma Roma (1962), El Evangelio según San Mateo (1964) y Pajaritos y pajarracos (1966). Las dos primeras están todavía rodadas en clave neorrealista (con toda seguridad marcan ya el cierre de este movimiento) y muestran un mundo de prostitución y pequeña delincuencia en los suburbios romanos, siempre teñidas de un trasfondo trágico. Tras acabar Mamma Roma se embarca en Ro.Go. Pa.G, una película dividida en cuatro episodios dirigidos por cuatro directores (Rossellini, Godard, Pasolini, Gregoretti). En su parte, La ricotta, (alterna ya escenas en color) hace en su escasa media hora un retrato crítico, crudo y desangelado de la crucifixión de Cristo (en forma de una trouppe de actores que están rodando una película) que le costará una condena en 1963 por «insulto a la religión». Pese al apoyo de buena parte de la intelectualidad italiana e internacional, la condena seguirá adelante y posiblemente este hecho marcará de forma decisiva la sensación de persecución e incomprensión que arraigará en PPP hasta el final de sus días. El Evangelio según San Mateo sólo se puede entender como una continuación y depuración de la simplicidad de algunas escenas de La ricotta y una forma de entender el cine como una representación de lo puro y esencial. Y posiblemente sea el clímax de esta esencialidad.

Desde finales de los años sesenta, la producción literaria y cinematográfica de Pasolini adopta una mirada más dura. Sus ensayos, apariciones televisivas y discursos se tornan más críticos, ácidos y resentidos. Podemos ver entonces cómo carga contra la televisión, contra el sistema político (se aleja del PCI en esos años) y contra una sociedad entera de la que se siente cada vez más alejado. Comienza a sentirse alienado, sin un papel social. Teorema (novela y película de 1968) aborda ya una temática más burguesa (con pinceladas todavía de su primera época) y en la Trilogía de la vida (El Decamerón, de 1971, Los cuentos de Canterbury, de 1972, y Las mil y una noches, de 1974) muestra a las claras una última deriva hacia temáticas y escenarios más complejos y extremos que se subliman en películas como Pocilga (1969) o Salò o los ciento veinte días de Sodoma (1975) en los que predominan escenarios de una sexualidad convulsa y desabrida, de una violencia latente, casi escatológica en algún momento, reflejo posiblemente de una realidad social mucho más extrema y violenta que empezaba a contaminar a la sociedad italiana en aquellos años, y espejo también de ese desencanto que él mismo parecía arrastrar.

Es difícil saber cómo se hubiera desarrollado la obra de Pier Paolo Pasolini de no haber sido asesinado aquella noche de noviembre de 1975. Parecía estar en un callejón sin salida. Con poco recorrido. Sin voz.

A los que amamos su obra nos gustar pensar que, tras esa deriva final, el autor podría haber vuelto a la esperanza, a algún tipo de seguridad, a nuevas ilusiones: a esa búsqueda de lo sencillo y lo antiguo que durante un tiempo anheló.

Es imposible saberlo, pero es preferible pensar que sí.

Que podría haber pasado.

Que le esperaba un final mejor.

Notas:

[1] En Roma, el cinco de noviembre de 1975
[2] Se alude a los años de plomo al periodo de violencia terrorista y de mafiosa en la sociedad italiana y que abarcaría desde 1969 (atentado de Piazza Fontana en Milán, obra de las Brigadas Rojas) al atentado del tren 904 (finales de 1984, a cargo de la Mafia siciliana). Esos quince años de violencia tendrían posiblemente su clímax en el atentado de la estación de Bolonia, en agosto de 1980, y el secuestro y ejecución de Aldo Moro (mayo de 1978).
[3] Publicada en Gallo Nero (Madrid, 2018)
[4] La fiebre de América es el nombre que recibe un movimiento masivo de emigración a los Estados Unidos (1898-1915) pero también un movimiento de imitación del modo de vida americano que se plasma en la sociedad italiana desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta finales de los años cincuenta.
Artículo publicado originalmente en la revista Quimera nº 423, marzo de 2019.


martes, 22 de diciembre de 2015

¿DE QUE ANTIGUEDAD ES EL ARTE?



 

Stephen Davies

En este artículo te sugiero que la música y la danza de un tipo ingenioso podría pre-fecha de la aparición de nuestra especie por varios cientos de miles de años. Nuestra progenitora, H. heidelbergensis, tenía los recursos fisiológicos necesarios y las capacidades sociales. Y ella heredó los modos anteriores de mudanza y vocalización que podría haber sentado las bases para la danza y la música. Es cierto que, para ella, estas actividades artísticas habrían sido más acerca de compartir y expresar emociones que aproximadamente simboliza las ideas abstractas o transmitir pensamientos complejos. Pero eso es algo por lo que canto y la danza son ideales. Por consiguiente, la suposición común cometido por muchos paleoarchaeologists en las discusiones sobre los orígenes del arte y de la modernidad psicológica - que el arte es una sapiens distintivamente atribuyen presuponiendo el tipo de mentalidad complejo que puede ser única para nuestra especie - es un error. Además, hay algunas moralejas filosóficas sobre la naturaleza del arte que se burlaban de los hechos de su origen antiguo.

Filósofos analíticos de arte han mostrado relativamente poco interés en los orígenes profundos de arte. Lo mismo ocurre, aunque en menor grado, a su consideración del arte no occidental. Su preocupación fue más a menudo estimulada por el desafío a las concepciones tradicionales de la naturaleza de la bella arte generado por las vanguardias del siglo XX, a partir de Duchamp's. en este artículo voy a sacar algunas moralejas filosóficas de las reflexiones acerca de las condiciones bajo las cuales el primer arte - el arte de la prehistoria - surgió.

Es cierto que las afirmaciones sobre el primer arte no puede evitar ser especulativa. Estamos en el dominio de paleoarchaeology, que trata de fragmentos y fragmenta la importancia de que a menudo es controversial y muy debatido. Y nos vamos a centrar en el canto y la danza, la existencia de las cuales por lo general debe ser una cuestión de inferencia y no de registro artefactos. Inevitablemente, las conclusiones deben entenderse condicionada y calificada.

Aunque estamos en el dominio de paleoarchaeology, debemos ser cuidadosos de lo paleoarchaeologists dicen sobre el arte. Ellos usan el término tan liberalmente que denota cualquier superficie marcada, objeto decorado, o un elemento de adorno. Por ejemplo, conchas perforadas crudamente que pueden haber sido ensartados arereferredtoas "arte" . De hecho, forthesescientists "arte" servesasatermof art. con contraste, más cerca  a nuestra noción ordinaria de arte. Puede que no sean complejos o sofisticados, pero deben invitar a la etiqueta "arte" de una manera que es la misma extensión que lo que nos reservamos el término en su uso normal, amplio.

Como se indica en la actualidad, paleoarchaeologists también tienden a suponer que el arte es un marcador de pensamiento simbólico y capacidades intelectuales avanzados. Los filósofos de arte tienden a compartir esta suposición. Vamos a examinar y rechazar esta idea más adelante.

Vamos a recurrir a la moral filosófica al cierre. En primer lugar, tenemos que cazar a cabo los primeros candidatos para el arte-estado, para evaluar su credibilidad, y para localizar a sus primeros ejemplos.

La tradición del arte rupestre europeo (pintura, grabado, etc.) se extendió desde Hace 36-11,000 años en el Paleolítico Superior.   Se coincidió con la creación de tallado figuras, instrumentos musicales hechos a propósito,  la decoración de objetos prácticos, el adorno de la persona y su ropa,  entierro con ajuares,  observancias rituales, y "auto-conciencia espiritual."  Lo que solía celebrarse que los neandertales (H. neanderthalensis) en Europa no se comportan de esta manera, o al menos, no hasta que se encontraron con nuestra especie, Homo sapiens, no mucho antes de su eventual extinción sobre 35-30,000 hace años que. Pero hay evidencia de al menos el uso de adornos corporales,  incluyendo un collar de garra de águila pre-datan la llegada de Cro-Magnon H. sapiens en Europa por 80.000 años.  Sin embargo, en comparación, los neandertales eran no impulsado, al igual que los cromañones, para ser artístico

Sin embargo, este florecimiento del Paleolítico Superior de la actividad cultural fue aparentemente sin precedentes en nuestras anteriores sapiens antepasados. Nuestra especie surgió por primera vez hace unos 195.000 años, pero la evidencia de la modernidad del comportamiento - de pensamiento simbólico, abstracto - no era evidente en el registro arqueológico antes de la "explosión creativa" que tuvo lugar en Europa en el Paleolítico superior

Para explicar el repentino de esta alteración en la ausencia de cambio anatómico hacia fuera - por ejemplo, en el tamaño del cerebro - se ha postulado tanto que una mutación condujo a la recableado de nuestra cerebro y que el sistema de neuronas espejo había logrado su forma moderna.

Muchos elementos de esta historia sobre el amanecer de los modos modernos de cognición en nuestros sapiens precursores han sido impugnada, sin embargo. Arte de antigüedad similar se encuentra en Asia y África. Y la evidencia de antes períodos aislados de tecnologías avanzadas líticos, comportamientos rituales, abstractamente artículos marcados, tales como lápices de colores ocres y collares de conchas, se pueden encontrar en África y el Medio Oriente que se remonta a más de 100.000 años. En consecuencia, algunos han afirmado la existencia del arte en estos tiempos anteriores - por ejemplo, las conchas de avestruz grabadas de refugio Diepkloof roca datan de 65- Hace 55.000 años. 

Con respecto a la música, podríamos aplicar el razonamiento más abstracto. Formas sofisticadas, pero diferentes de música se encuentran en todas las culturas y personas, aunque los grupos afectados a menudo han sido aislados por mucho hora.  Nuestra especie se originó en África y más tarde se extendió a otras partes de la globo. En conjunto, estos hechos sugieren que las formas sofisticadas de mosto de música han existido antes en África. Dado su ubicuidad y complejidad, el mosto de la música han dejado de África con H. sapiens emigrantes en lugar de ser inventado Posteriormente, en cada comunidad aislada. Así que cuando lo hicieron de nuestra especies dejan África? Después de una visita anterior de H. sapiens a Oriente Medio y tal vez más, el consenso actual pone la propagación mundial primaria de nuestra especies como inició desde África hace unos 60.000 años.  sofisticado formas de música deben haber pre-fechada eso.

En la actualidad se cree que no hubo un repentino momento de inspiración en Europa. Cualquiera de las formas modernas de pensamiento emergieron gradualmente en nuestra especie durante decenas de milenios, o nuestros primeros sapiens antepasados ​​eran psicológicamente moderna desde el principio, pero podría expresar esto en formas temporales solamente limitadas dadas las circunstancias de la vida-frágiles en las que existe.

Sin embargo, estas cuentas están en competencia para ser reconciliados, vale la pena destacar un supuesto sobre el arte que parecen compartir: a saber, que presupone una mente como la nuestra; uno que puede explorar escenarios ficticios y contrafactuales, manipular símbolos abstractos, metáforas de la moneda, y hacer conexiones entre dominios inesperados. Es, sin duda, tuvo imaginación para discernir la forma de un bisonte en el bulto de una pared de la cueva y la creatividad para dibujar el animal en carbón de leña con una habilidad que capturó su semejanza hostiles y se lo llevó vivo a la vida. Y tomó la planificación y el conocimiento sofisticado para apreciar dónde colocar agujeros en el ala-hueso de buitre con el fin de producir una flauta con la escala musical favorito. Arte, se da a entender, es el producto de los pensadores inteligentes, tales como nosotros y nuestros antepasados ​​homínidos anteriores no lo eran.

Ahora vamos a consultar ese supuesto para los casos de la música y la danza.

Una manera de cuestionar el origen sapiens del arte sería argumentando que nuestra especie predecesoras eran intelectualmente más capaz que es ampliamente asumido. Ciertamente, existe la posibilidad de lo que sugiere que deben haber tenido considerable inteligencia práctica.  multi-parte, las herramientas compuestas son al menos 300.000 años de antigüedad. Por otra parte, hace aproximadamente un millón de años, H. erectus ejecutados cacerías a caballo que debe haber requerido la planificación anticipada y la asignación a personas de diferentes roles funcionales dentro de la empresa en general. A casi al mismo tiempo, las redes de intercambio de bienes comerciales más de decenas de millas comenzó a desarrollarse, lo que sugiere que la comunicación sofisticada entre los grupos era posible. Hace 30 unos 500.000 años, H. heidelbergensis - El antepasado que compartimos con los neandertales - también usado compleja, técnicas de caza cooperativa. 

 Algunas personas piensan que estos antiguos tenido idiomas complejos.  Pero incluso si no lo hacían, eran aparentemente capaz de planificar y sofisticado de comunicación interpersonal. Es sólo recientemente se ha descubierto que el H. erectus en Java grabado conchas con patrones geométricos no hace menos de 430.000 años. Así que si el tallada lápices de colores ocres en Blombos cueva que data de hace 75-100,000 años testimonio de la psicología avanzada de Homo sapiens de África, como es generalmente pensamiento, estas conchas javaneses podrían sugerir que abstracto y simbólico el pensamiento es más antigua incluso que nuestra especie. 

La otra forma de argumentar que el arte podría retrotraer nuestra especie consiste en la demostración de que en al menos algunas de sus formas, no requiere modos abstractas o simbólicas de pensamiento. Un sentido de la belleza o la genialidad y la urgencia de expresar la emoción podría ser suficiente. Esto es lo que ahora consideramos.

La creación de hachas bifaciales "especiales" de hace 400.000 años sugiere que los artesanos de la época fueron motivados a veces por objetivos estéticos. Alrededor del dos por ciento de los ejes se trabajó en más allá de lo practicalityrequired.35 Theywerefinelyworkedtobehighlysymmetrical. Algunos hicieron una característica de fósiles o cristales. Otros eran de material inusual o colorido. Algunos fueron descomunales y no utilizados fácilmente. Y muchos de los ejemplos más notables no parece que se han utilizado como herramientas de carnicería.

Algunos autores identifican estos como las primeras obras de arte. Es posible, pensar. Pero en cualquier caso, podemos discernir los motivos estéticos (entre otros, tal vez) detrás de su producción. Estas personas eran quienes se sienten atraídos por belleza y se tomó el tiempo para crearla. De hecho, al parecer le dieron prioridad sobre más cuestiones prácticas en algunas ocasiones. Una mejor candidato para el arte más antiguo pre-sapiens, lo haría sugerir, es sin artefactos. Es la música vocal y de baile.  H. heidelbergensis posee los requisitos fisiológicos de la canción: la lengua fina y torácica caja de la voz control de la respiración, descendido y la estructura hueso hioides apropiada, audición orientado a detectar y procesar los pitchbands en el que la especie vocalizado, los recursos neuronales para procesar y almacenar modelados cuerdas de sonido, y así.  Por otra parte, estos homínidos vivían en grupos sociales y dependían en la coordinación, la comunicación y la cooperación,  por lo que tenían lo social capacidad de hacer música en grupo y podría beneficiarse de ello.  Si tuvieran idioma, sus canciones podría haber articulado pensamientos simples. Pero así como fácilmente, sus canciones podrían haber sido compuesto por sentido, repetidos vocablos.

Desde H. heidelbergensis pertenecía a una comunidad de cazadores-recolectores, probablemente compartió con nosotros una predilección instintiva para arrastrar a la música, es decir, para que coincida con el movimiento y la acción a un pulso musical regular. Al igual que en las comunidades de cazadores-recolectores en todas partes, esto significaría que la música evoca regularmente dance. Esta forma de danza no tiene por qué haber sido altamente coreografiada o diseñados para transmitir una narración. Podría haber sido más como una línea de rumba con personas balanceándose, mover y pisando fuerte en el tiempo a la música, por ejemplo, alrededor de un fuego. Esta música puede haber sido acompañado por percusión, generada por elementos que se alcance de la mano, por golpes en el cuerpo, o por el ruido rítmico de adornos en las extremidades de los bailarines.

Música de decisiones de una clase bastante desarrollada es a menudo más sobre la expresión emocional y el arrastre grupo y la coordinación que aproximadamente thought.Individuals abstractas o simbólicas con déficit mental de un ser altamente musical. Los niños muy pequeños pueden practicar el baile grupo de pacientes y el canto. Música de decisiones es una habilidad práctica que requiere de "know-how", pero no es necesario que requiere ", sabiendo que" la capacidad de reconocer verbalmente y articular lo que se hace. Lo que importa, entonces, no es si el H. heidelbergensis calificado como lo tendríamos hoy llamamos un intelectual, pero si ella estaba dispuesta a ventilar sus sentimientos de una manera musical, tal vez mientras interactúa con su bebé o mientras cooperando con sus compañeros. Si su grupo celebra sus éxitos y llorado sus pérdidas, estos antiguos haría tener aplicaciones que se encuentran en las capacidades musicales que poseían. Y si ella bailó y cantó, los neandertales que luego descendió de ella especies probablemente hicieron como bien.

Existe una considerable superposición en las muchas regiones neurales involucradas con la música y lenguaje  No sabemos cuales aptitudes llegarón primero. Algunos autores de sentido como un evolucionista subproducto de lenguaje  Otros ver la música como prior.48 De hecho, es posible que el lenguaje está mejor visto como un caso especial de música  En cualquier caso, había obviamente precursores vocales a la música; y si la música es antiguo, estos deben ser aún mayores.

Por supuesto, nuestros predecesores homínidos vocalizan como lo más antiguo especies. Emitieron llamadas de alarma y datos de contacto; posiblemente defendió su territorios o compañeros atraídos por vocalización; se arrullaban y cloqueaban a su criaturas; que descargaron su ira, desesperación y dolor con gritos, sollozos, y carcajadas. Una sugerencia es que lo que distingue las vocalizaciones de homínidos de los de los antepasados más lejanos que compartimos con los simios era adopción de los homínidos 'de coro sincrónica, lo que llevó finalmente a la música. 

Otro precursor candidato para la música es el lenguaje infantil dirigida (aka motherese), el modo melódicamente flexionada, altamente repetitivo en el que frente a nuestros bebés y las mascotas. 52 vocalizar dirigida infantil--que, obviamente, no necesita tomar la forma de expresión en el sentido del lenguaje - fue probablemente practicada por las especies de homínidos pre-datan la nuestra. Y tiene que tener proporcionado una fuente natural, si no fuera por el canto de grupo coordinada y el baile se ha descrito anteriormente, entonces para la canción de cuna, que universalmente pantallas cualidades calmantes expresivos y suave, descendiendo contornos melódicos. 

La principal hipótesis alternativa es que la música y el lenguaje han tenido un ancestro común, conocido como protolengua o musilanguage.  Por cuenta estándar, esto no se limitaba a las interacciones con los niños, pero empleado como parte de una forma más general de la comunicación (verbal-cum-gestual-cumfacial-cum-conductual) entre todos los miembros del grupo. Es razonable para ver alguna versión de esta forma ancestral de la comunicación existente entre los antiguos pre-sapiensspecies, dada su caza cooperativa y prácticas sociales como se describe anteriormente. Más de milenios, diapositivas expresivos y se desliza, frases melódicas fragmentarias, beats y ritmos eran combinado, que se repite, y desarrollado hasta que algo reconocible como la música surgido. Mientras tanto, la acción conjunta y la cooperación establecidas las bases para movimiento arrastrado latido, la mímica y la coordinación del comportamiento, tomar turnos, y la complementariedad en las acciones mutuas, que fueron los facilitadores para la danza.

Tal vez la música tiene más de una fuente prehistórica. Pero en cualquier caso, dado el número de muy antiguos precursores potenciales, es plausible Creo que la primera sí la música se hizo hace tanto como 500.000 años.

En este trabajo se ha sugerido que la música y la danza de un tipo ingenioso podría pre-fecha de la aparición de nuestra especie por varios cientos de miles años. Nuestra progenitora, H. heidelbergensis, tuvo la fisiológica necesaria recursos y capacidades sociales. Y ella heredó los modos anteriores de movimiento y vocalización que han sentado las bases para la danza y la música. Es cierto que, para ella, estas actividades artísticas habrían sido más sobre compartiendo y expresando emociones que aproximadamente simboliza las ideas abstractas o transmitir pensamientos complejos. Pero la expresión de la emoción es algo para los que el canto y la danza son ideales. En consecuencia, el común suposición hecha por muchas discusiones paleoarchaeologistsin de los orígenes del arte y de la modernidad psicológica - que el arte es una sapiens distintivamente atribuir presuponiendo el tipo de mentalidad complejo que puede ser única para nuestra especie -es equivocado.

¿Qué lecciones filosóficas, aparte de una cautela de sapienschauvinism sobre arte-creación, podemos sacar de esta discusión, en el supuesto que sea suficientemente convincentes?

El primer arte fue hecho por gente que podría (aún) no han tenido la concepto de arte; también ellos han carecido de un idioma en el que expresar ese concepto. Ellos apuntan a efectos estéticos prominentes y con ello logrado hacer arte, incluso si no podría haber pensado en sí mismos ya que al hacerlo.  Además, hicieron arte en la ausencia de la clase de andamiaje institucional y contexto mundo del arte que damos por sentado.

Arte tenía muchos tipos de precursores. Su aparición a través de las botas de captura puede que no han sido claramente reconocido. Sin embargo, en algún momento, alguien reconoce una diferencia entre los efectos estéticos del arte y los de sus precursores. Los objetos que se conoció como bona fide obras de arte tal vez muestran un mayor nivel de habilidad técnica, originalidad y complejidad de sus precursores simplemente artefactos. Y los primeros música y la danza tal vez logra un mayor grado de excitación emocional y se requiere un nivel de coordinación y arrastre grupo que estaba de alguna manera más complicado que lo que otras formas de comunicación interpersonal denominan para. Los filósofos de arte debe tener en cuenta que los poderosos efectos estéticos que distinguen el arte de sus predecesores no lo hicieron la demanda del participante gran sofisticación cognitiva.

Los niños sin duda unido en el canto y el baile. Tendemos a pensar en el arte como cognitivamente sofisticado y léxicamente centrado, lo que a menudo es. Pero no todo el arte tiene que ser así, y en sus inicios estas cualidades no podrían haber sido central. En Además, tendemos a asumir que el arte es creado por los pocos para distanciada, contemplación desinteresada por los muchos, que a menudo es. Pero no todo el arte tiene que ser así. Muchos de los atributos identificados como arte-central en Europa de siglo XVIII podría aplicar a la gama alta de la bella arte, pero el arte es más amplio en su utilizar y apelación que eso. En sus orígenes, el arte era más probable funcional y -participación de la comunidad. 

Teniendo esto último en mente, podemos ver que será más apropiada al considerar el arte de averiguar qué capacidades que exige las  ocasiones para su aplicación, así como los beneficios que pudieran derivarse, en lugar de centrarse estrictamente en el artefacto producido (si lo hay), especialmente si debemos dar la música, la danza y las tradiciones orales de teatro, la poesía, y narración que les es debido. El arte es tanto una cuestión de comportamiento e interpersonal la interacción, ya que es una cuestión de cultura material.

Enviado por Elías du Halde