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viernes, 6 de diciembre de 2019

EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL Y LOS GRUPOS OPULENTOS QUE FINANCIAN CAMPAÑAS PRESIDENCIALES



EN EL PERÚ LOS GRUPOS OPULENTOS FINANCIAN LAS CAMPAÑAS PRESIDENCIALES DETERMINADAS -EN ELECCIONES SIN FRAUDES-  AL FINAL POCO IMPORTA A LOS PRESIDENTES LOGRAR LA IGUALDAD, LA INCLUSIÓN Y LA DEMOCRACIA

Últimamente el Tribunal Constitucional aparece resolviendo temas que han debido merecer mayor análisis, esto ha ocurrido porque el presidente saliente del TC, doctor Ernesto Blume, quiere salir de las cosas pendientes, caso de la libertad de la señora Fujimori, y ahí nomás elegir a un nuevo presidente, a quien le tocará atender asuntos sobre la disolución del congreso, pues esto viene siendo engorroso, en cuanto a situar si el ejecutivo, y particularmente el presidente Vizcarra no solo procedió constitucionalmente, sino que si a la vez se respetó las formas y los procedimientos, todo ello enmarcado en lo que significó la decisión tomada de disolver al congreso 2016/2021.

También se puede colegir que al TC tal vez le corresponda dar respuestas  relativas a los pedidos de aclaración tanto de la fiscalía, como probablemente de la apelación que la procuraduría de la PCM sobre el pronunciamiento del TC  respecto a la liberación de la señora Keiko Fujimori.

La opinión pública se manifiesta: por un lado, la ciudadanía no tiene una visión sobre los temas constitucionales, ni menos un conocimiento de lo que representa el TC en el accionar de la vida pública; sabiendo que su misión está dirigida a la solución e interpretación de los aspectos estrictamente constitucionales, y también viene funcionando como una cuarta instancia.

Por otro lado, existen ciudadanos que poseen un conocimiento meridiano de lo que significa el quehacer del TC, pero ellos andan confundidos con el comportamiento de los miembros de dicho tribunal que debieron evaluar que la sentencia del poder judicial en sus tres instancias consideró que la señora Fujimori merecía prisión preventiva.

Tal como lo hemos señalado en el primer párrafo, observamos que el TC no ha medido su tiempo con un tema tan importante de liberar sin mayor debate a la señora Fujimori. El presidente del TC doctor Ernesto Blume preparó su ponencia sin incluir los últimos acontecimientos investigados relacionados con los aportes no solo de Odebrecht a las campañas del movimiento fujimorista, sino los otros que aparecieron de parte de las empresas del sector privado nacional, lo que muestra los altos montos que les concedieron de manera irregular al fujimorismo y en especial a las candidaturas de Keiko Fujimori en los procesos electorales del 2011 y 2016.

Los últimos aportes puestos al descubierto se han reforzado tomando en cuenta las confecciones tanto del señor Jorge Yoshiyama –sobrino de Jaime Yoshiyama, hombre fuerte del fujimorismo y conocedor inobjetable de los movimientos financieros de las campañas mencionadas-, como de los propios empresarios extranjeros y nacionales a la fiscalía.

La ponencia del doctor Blume no ha tomado en cuenta los nuevos aportes a las campañas del fujimorismo, tampoco las confecciones de los colaboradores ante el ministerio público; sin embargo, se acepta que la disolución del congreso, al decir en su dictamen por el miembro del TC Carlos Ramos, de que este hecho resta poder a Keiko Fujimori, al no tener la presencia del congreso a su favor al ser disuelto.

Lo que hemos dicho en el anterior párrafo abunda acerca de que el pronunciamiento, diríamos adelantado e incompleto sobre la liberación de la acusada Keiko Fujimori la ha favorecido en su liberación; sin embargo, los fiscales acusadores del comportamiento del fujimorismo (fuerza popular) evidencian con mayor nitidez que cada vez más se llega a constatar que este movimiento estuvo al borde de la ley, en cuanto que sí sería una organización criminal, la misma que ha venido usando no solo el aparato partidario, sino ha ignorado los efectos de su accionar pro delictivo, como el respeto que merecen sus partidarios y la opinión pública.

Lo que estamos reseñando es por demás importante, porque el TC se ha comportado como la cuarta instancia judicial, no sólo al resolver los abusos que se han considerado con relación a las prisiones preventivas, sino que no ha observado como ya lo hemos dicho, sobre que hay una reiteración en la acusación inicial de que el fujimorismo usó y abusó de los financiamientos en su mayor parte de manera irregular, inclusive engañó a la ONPE al presentar  falsas rendiciones de cuentas y del balance contable/financiero.

Todo ello hace más evidente que el movimiento político fujimorista tiene más de una década escondiendo y no diciendo la verdad sobre la comisión de infracciones a las leyes electorales, partiendo no solo de su jefa del movimiento, sino del grupo dirigente allegado a ella y a su agrupación política.

La fiscalía encargada de investigar sin menor duda los lavados de dinero ya tuvo un pronunciamiento y específicamente ha puesto en manos de la justicia el mal andar de la agrupación fujimorista. Se espera que el TC explique y aclare porque tan rápidamente se pronunció a favor del hábeas corpus que presentó la hermana de la señora Fujimori, quien a parte de haberlo hecho por su relación familiar, su pedido pone en evidencia que la agrupación política fujimorista no ha tenido el valor, para plantear su propio pedido de hábeas corpus dirigido a la liberación de su jefa.

La no presencia de la representación fujimorista en el asunto de la liberación de la señora Fujimori, ha significado hasta dos consecuencias: la primera, que esta agrupación política no se atrevido a preparar como partido político organizado la ponencia sobre la libertad de la señora Fujimori, esto significa que la organización como tal, ha dejado que la presentación corra a cargo de la hermana de la acusada; y la segunda, que esto representa una demostración más de lo que sostenemos “el fujimorismo esconde su aparato organizativo delictivo”, lo que pone a fuerza popular, a su jefa y sus dirigentes como responsables de ocultar delitos cometidos, situación que coloca a este movimiento, esta vez fuera de la ley, y no al borde de la ley.

La fiscalía que tiene a cargo la acusación de la señora Keiko Fujimori tiene que actuar en consonancia a la realidad que se viene presentando, entre lo relevante están los financiamientos grandes de carácter irregular, por decir lo menos resulta repetitivo que ha sido en dos procesos electorales; situación que se agrava aún mas, si se considera que sus partidarios y dirigentes en general se atreven a empujar a la señora Fujimori que, mientras no esté sentenciada definitivamente, ella no solo aparece acaudillando este movimiento, sino la posiciona, que a buen seguro la mencionada señora no podrá dudar que además de ser peligrosa, resulta insultante para el país que se esté preparando su tercera candidatura presidencial.

El Perú tiene ciudadanos, no súbditos, está habitada por personas, no por quienes se les pueda seguir engañando, ante un país que ha sufrido tantas frustraciones y desesperanzas de sus políticos, y que ante el mundo se nos ve como un país no solo bananero, como se le ha calificado en el siglo XX; sino que se le vea al Perú como una república informal, generalizando el término en todos los campos de su quehacer en su vida republicana, al pertenecer a un grupo de países que conviven con el narcotráfico, con los movimientos terroristas musulmanes, y todo lo que representa a un país que en sus fueros de república se encuentra fuera de lo lícito y también fuera de las leyes internacionales, en cuanto que pierde la poca democracia ganada cuando ya los especialistas en los temas lo sitúan lejos de la total democracia.

El sociólogo francés Alaín Touraine señalaba que en el Perú al existir una dualidad entre lo formal y la vasta informalidad, “¿puede hablarse de democracia cuando domina la heterogeneidad estructural?”, la respuesta está en el triunfo de candidatos como Alberto Fujimori, y que la candidata Keiko Fujimori en dos procesos electorales ha tenido copiosa votación. En este orden de cosas la democracia se hace disfuncional ante una realidad complicada por la alta informalidad y sus consecuencias negativas, tanto es así que por un lado los muy ricos y los pobres pobres eligen a candidatos de trayectorias sinuosas vinculadas a la corrupción autocrática, como es el caso de la familia Fujimori.

Los peruanos en esta oportunidad tenemos que protestar ante las autoridades como el TC, que aparece incumpliendo todo lo que le corresponde efectuar a una institución constitucional, pues en este caso, tanto el ministerio público como los jueces de la república en todas sus instancias, se pronunciaron porque la señora Fujimori continuara encarcelada y que lo más pronto posible se llamara a juicio oral, para validar su sentencia final.

No es dable que el país tenga este problema en tanto tiempo sin condenar a quien presuntamente ha dirigido una agrupación que ha estado a punto de alcanzar la presidencia, y que tuvo una mayoría absoluta de representantes en el congreso, representación que también abusó de ser mayoría, para hostigar a los últimos presidentes en su afán revanchista. Preguntamos ¿cómo sería el Perú bajo el comando del segundo fujimorismo?

Es inexplicable que haya peruanos que voten tantas veces seguidas por una persona heredera de un pasado vergonzante, ligado a la autocracia que su padre estableció en el Perú en la década del noventa, y que, tal vez habría de representar con resultados indebidos al presidir y dirigir el segundo fujimorismo en el Perú, ¿qué pasa con los grupos sociales altos “los ricos de la república” y las colectividades mayoritarias de evidentes signos de pobreza que, votan por esta clase de candidata y candidatos?
¿Cuál ha sido el futuro de los aportes de los ricos del Perú a la candidatura de la Fujimori?, ¿en donde han terminado dichos aportes? No hay duda que han financiando las campañas; pero por lo abundante de los fondos aportados hubo y hay un monto significativo no utilizado ¿este monto dónde está, en qué bancos y quiénes son los titulares del dinero no gastado?

Fernando Arce Meza                             Surco, 5 de diciembre del 2019

martes, 23 de julio de 2013

POR QUÉ URVIOLA SE CORRE DE LA PRENSA ¿TENDRÁN ALGO QUE VER LOS PROPIETARIOS DE LOS BONOS AGRARIOS?




Óscar Urviola presidente del Tribunal Constitucional.



Jurista Guillermo Olivera Díaz dice que debería responder por cuestionado fallo que favorece a banco tenedor de bonos de la Reforma Agraria y sostiene que habría cometido prevaricato. 

Al comentar las reiteradas negativas del presidente del Tribunal Constitucional (TC), Óscar Urviola, de conceder una entrevista a la prensa y en particular a LA PRIMERA sobre el tema del pago de los bonos agrarios, el jurista Guillermo Olivera Díaz dijo que dicho magistrado estaría ignorando la Constitución por desconocer el derecho a la información. “Todo funcionario está obligado a explicar, porque la Constitución reconoce a todo ciudadano el derecho a la información. Un funcionario que se niega a informar en forma reiterada a la población, a través de la prensa, está cometiendo una infracción constitucional”, afirmó.

Añadió que, en todo caso, el Congreso tiene la facultad de obligar a Urviola a que declare en caso de que siga negándose a sustentar jurídicamente cómo y por qué decidió la aprobación de una resolución que determina la forma en que el Estado debe pagar por los bonos agrarios.

Sobre el voto del presidente del TC que decidió la mencionada resolución, Olivera dijo que Urviola cometió una ilegalidad al votar dos veces para decidir la sentencia que estaba empatada, ya que este y dos votaron a favor frente a otros tres magistrados que votaron en contra.

El presidente Urviola votó por segunda vez y desempató, es decir hizo un cuatro a tres, por un reglamento hecho por los mismos magistrados del TC que establece ese doble voto para desempatar votaciones, lo que no corresponde a la ley, remarcó.

FRAUDE

Olivera sostuvo que Urviola, el exdecano del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) Juan Fernán Muñoz y el banco tenedor de bonos, habrían cometido un fraude en agravio del Estado al orquestar la ejecución del pago de los bonos de la deuda agraria.

Olivera dijo que el presidente del TC habría cometido delito de prevaricato, porque modificó el fallo del 15 de marzo del 2001, “ya que en la resolución del 16 de julio del 2013 se establecen cosas complementarias para la ejecución de la sentencia y por lo tanto modifican la sentencia que es cosa juzgada”.

Reiteró que los involucrados violaron el artículo 139 de la Constitución, inciso segundo, que prohíbe a cualquier autoridad modificar un fallo que es cosa juzgada. “Los magistrados no tenían por qué ampliar el fallo anterior con criterios de valoración de bonos que no estaban en la sentencia del 15 de marzo del 2001”, precisó.

Agregó que la ley establece que hay un plazo de 10 años para reclamar una modificación en la ejecución de un fallo anterior. “En este caso lo hicieron después de 12 años, por lo tanto violaron el artículo 2001 del Código Civil y cometieron prevaricato”, enfatizó.

Refirió que el TC debió declarar inadmisible el pedido de ejecución de fallo realizado por Muñoz, porque tiene las características de una nueva demanda y no de un pedido enmarcado en un fallo anterior.

“Por su contenido, el pedido de Muñoz es una demanda, porque pide cosas diferentes al fallo. Cuando alguien hace un pedido de ejecución de fallo tiene que ser en los mismos términos de este fallo. Aquí hicieron un pedido nuevo, en otros términos, y eso es modificar el fallo y lo hicieron prevaricadoramente”, subrayó.

ESTADO EN PROBLEMAS

Los millones que están en juego 

Josué Gutiérrez, presidente de la Comisión de Presupuesto del Congreso, ha informado que hasta el 2004, el cálculo de los bonos de la Reforma Agraria era de aproximadamente cuatro mil 500 millones de dólares.

El presidente del Tribunal Constitucional, Óscar Urviola, dio el martes 16 de julio el voto decisorio sobre la solicitud de ejecución del fallo de pago de bonos agrarios, luego de que los magistrados del Tribunal Constitucional quedaran empatados en la votación.

En dicha oportunidad, Urviola sostuvo que el Estado tiene un plazo de seis meses para reglamentar el pago de los bonos de la deuda agraria. El magistrado informó que el Gobierno tendrá que pagar los bonos en un periodo de ocho años. Destacó que el Ejecutivo posee el manejo de la hacienda pública y el Estado elegirá la forma de pago de la mencionada deuda.

RECUERDAN

Exdecano tenía mandato vencido

El jurista Guillermo Olivera Díaz señaló que el actual decano del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP), Carlos Herrera Descalzi, recordó que el Tribunal Constitucional (TC) tenía conocimiento que el exdecano Juan Fernán Muñoz tenía su mandato vencido cuando formuló su petición de pago de los bonos agrarios.

“Sobre eso había una controversia judicializada, pero el TC no le exigió poderes con facultades actuales y específicas sobre esa petición monstruosa, temeraria y con mala fe procesal que favorecía a terceros (los bancos tenedores de bonos) y no al CIP”, dijo.

Agregó que hay fundadas razones para concluir que el TC y el CIP actuaron en pareja y de manera criminal, “lo cual explica el doloso ocultamiento que hizo el TC de la solicitud temeraria de Muñoz Rodríguez desde el 2011 hasta el 2013 en que se resuelve”.


Llamil Vásquez
Redacción



 
desde México Eduardo Bueno León

Artículo Nº 44, registro de PUNTO DE VISTA Y PROPUESTA
Sociólogo y Politólogo egresado de la Universidad Complutense de Madrid. Master en Estudios del Desarrollo por la misma universidad. Doctor en Estudios Latinoamericanos por la UNAM. Distinguido miembro de la Comisión Política del Partido del Pueblo (PdP)


San Dionisio Romero (BCP) y Fondo buitre Gamercy son dueños de 80% de los bonos agrarios

Interesados. El Banco de Crédito del Perú (BCP) y el Fondo de Inversión Gramercy de Estados Unidos tendrían el 80% de los bonos agrarios, que habrían comprado a precio muy bajo.

En el marco de la reforma agraria, entre junio de 1969 y la primera mitad de la década de los 80, más de 10 millones de hectáreas pasaron de manos de los propietarios a los campesinos comuneros que antes habían trabajado para las haciendas.

Según el historiador Carlos Monge, los propietarios expropiados recibieron "bonos" de reforma agraria y algunos de ellos los invirtieron en otras actividades económicas, como es el caso del Grupo Romero.

"Otros retuvieron sus bonos y saludan la decisión de que se les pague, pero discrepan del método propuesto por el Tribunal Constitucional (calcula la deuda en S/. 1.300 millones). Sin embargo, sus estimados son de S/. 10.900 millones", explicó.

Monge también dice que un tercer grupo vendió sus bonos a empresas que compraron barato y que hoy esperan hacer su negocio, los cuales "serían el Banco de Crédito del Perú (20% de los bonos) y el fondo de inversión Gramercy de Estados Unidos (60%)".

"Si esto es verdad, la sentencia serviría principalmente no para reparar a las 'víctimas de la reforma agraria', sino para beneficiar a dos grandes empresas que han estado comprando bonos a precio vil para embolsarse ahora sumas millonarias", consideró Monge en un artículo publicado en el portal electrónico La Otra Mirada.

"¿Qué tal si pedimos a esos ex propietarios que le paguen a las comunidades campesinas y los siervos y peones de haciendas por las décadas y centurias previas de apropiación de sus tierra y su trabajo?

¿Y qué tal si devolvemos a las poblaciones nativas todas las tierras que les fueron arrebatadas desde la conquista en adelante, o al menos su valor en dinero, bien dolarizado y a precios actualizados?", se preguntó Monge.

En contraparte a esta opinión, Fernando Sabogal, presidente de la Asociación de Agricultores Expropiados Por Reforma Agraria (Adaepra), argumentó que en el proceso expropiatorio, el juez de tierras convocó a junta de acreedores y canceló las acreencias de los expropiados con bonos de la deuda agraria.

"Imponiendo el artículo 58 de la Ley de Reforma Agraria, los bancos fueron obligados a recibir bonos en cancelación de los préstamos concedidos a los agricultores expropiados, por lo que en aplicación de la norma citada, nuestro asociado, el Banco de Crédito del Perú fue obligado a recibir bonos como pago de colocaciones", detalló.

Igual suerte corrieron los acreedores laborales y comerciales, que por mandato legal tuvieron que aceptar bonos como cancelación de sus acreencias.

"Han sido los gobernantes de los últimos 22 años los que han organizado la incertidumbre que ha beneficiado a los especuladores. Los expropiados somos los primeros afectados por la especulación y es obligación del presidente de la República romper con esta política y afrontar con legalidad el problema de la deuda", acotó.

Agregó que Adaepra y el Banco de Crédito están en contra de la campaña que se hace respecto al tema.

EL VALOR NO ESTÁ CLARO
Por su parte, Pedro Olaechea, director de la Asociación de Tenedores de Bonos de la Reforma Agraria, afirmó que el fallo del Tribunal Constitucional (TC) se está tornando oscuro conforme pasan las horas porque no está clara la valorización de la deuda y ahora hasta se cuestiona su calidad de perjudicados.

Según expertos, se estima que el porcentaje de pago a los tenedores de los bonos de la reforma agraria representa alrededor del 2% del PBI y un poco menos del 7% en relación con la inversión pública.


En cifras
  • 15 mil haciendas se habrían expropiado durante el régimen militar peruano, según cálculos.
  • 2% del PBI representaría el pago de la deuda a los tenedores de los bonos de la reforma agraria.
Publicado hace Yesterday por CESAR ACHING GUZMAN