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sábado, 6 de febrero de 2016

UN NUEVO FLANCO DE BATALLA SE ABRE CONTRA EL TPP




Servindi, 5 de febrero, 2016.- Un nuevo flanco de lucha en el plano social y político se abre en torno al Acuerdo Transpacífico (TPP), a propósito de su reciente firma por 12 países, el 4 de febrero en Nueva Zelanda. 

Si bien es prematuro señalar que el nivel de consciencia en las calles es grande, protestas como las que tuvieron lugar el jueves en Chile, México y Perú, dejan entrever que el camino se irá poblando a medida que más ciudadanos se vayan enterando en frío del daño que le podría significar dicho acuerdo en temas como salud, trabajo y ambiente. 

Dicho esto, organizaciones sociales, colectivos de jóvenes, profesionales de la salud y del sector químico-farmacéutico, expertos en derecho, entre otros, han hecho suyo el tema y un grupo de ellos se dieron cita en Lima como antesala a una marcha que solo en la capital peruana llegó a movilizar a más de dos mil personas. 

El objetivo en este momento, como bien exclamaron los marchantes en su recorrido, es evitar que los Congresos ratifiquen el tratado, en un espacio de tiempo máximo de dos años. 

Lo primero que cabe precisar es que si bien son 12 los países que integran el TPP, son Estados Unidos y Japón los que tienen casi todo el peso.

"Hay que terminar con esa falacia que dice que todos hacemos el 40 por ciento de la economía mundial. Estados Unidos y Japón son el 80 por ciento de ese 40", explica Luis Hallazi, del Instituto del Bien Común (IBC) y miembro del grupo juvenil Las Zonas

Lo segundo es señalar que se trata de un "acuerdo" cuyo contenido nunca fue abierto al público, sino solo a los negociadores de los Estados y a un grupo de 500 grandes empresas, según reporta el Observatorio Ciudadano de Chile en un reciente informe

El mismo se enfoca en el impacto que tendrá el polémico acuerdo en los derechos humanos en Chile, México y Perú, el bloque latinoamericano del grupo. Esto en contraste con los anuncios triunfalistas de los gobiernos sobre que el TPP será bueno para sus ciudadanos. 

"Se trata de una afirmación que no solo no tiene fundamento empírico que lo respalde, sino que es rebatida por diversos estudios que demuestran que las bondades económicas que para los estados de América Latina  tendría el TPP son, al menos, dudosas", señala. 

Juan Carlos Vargas, del Programa Laboral de Desarrollo (PLADES), sostiene que en el plano laboral el tratado perjudicará a algunos sectores económicos del país, principalmente al "ya golpeado sector textil".

Esto se dará, explica, porque países como Vietnam tendrán vía libre para posicionarse sobre mercados a los que habitualmente el Perú atiende. 

Señala así que Vietnam, que tiene una legislación laboral sumamente débil frente a la peruana, lo que impacta en el costo de sus productos, tiene todas las de ganar. Esa misma "ventaja" competitiva la tienen Singapur, Malasia y Brunei, que también forman parte del TPP. 

Pero el riesgo se prolonga mucho más. Y sin duda el capítulo que por el momento más preocupa, al menos en Perú, es el que afecta el derecho a la salud. Vale precisar que hasta el fin de las negociaciones del TPP, que se cerraron el 5 de octubre pasado en Atlanta, EE.UU., el Ministerio de Salud mantuvo su negativa a firmar el tratado.

Los negociadores de esta cartera se oponían a la protección de los llamados datos de prueba de fármacos biológicos para el cáncer, que debido al monopolio tienen precios astronómicos.

De acuerdo a Ana Romero, de la Red Peruana por una Globalización con Equidad – RedGE, el mecanismo de datos de pruebas, seudopatentes para algunos, aún no se implementa en el Perú.

Lo cierto es que con el TPP en vigencia, dicho mecanismo será impuesto por un plazo de 8 años, lo que hará que los pacientes no se beneficien de los últimos avances en medicamentos, debido a que solo una empresa tendrá la exclusividad para su elaboración. 

El capítulo de inversiones es igual de preocupante a raíz de que establece la obligación de los Estados de otorgar a los inversionistas un “trato justo y equitativo, y la protección y seguridad plenas”.

En este punto llama la atención el futuro que le espera a las comunidades y pueblos originarios. Luis Hallazi sostiene que dichas inversiones representan un peligro ya que territorialmente hablando no se sabe dónde se van a ejecutar estas inversiones.

Al respecto, advierte que el 47 por ciento del territorio peruano abarca superficie de pueblos indígenas, según estudios del IBC, y de ese porcentaje una parte significativa aún está pendiente de reconocimiento, es decir, de titulación. 

No obstante, apuntando al tratado en sí, José Aylwin, del Observatorio Ciudadano de Chile, sostiene que una dimensión no abordada por los Estados latinoamericanos en el proceso que llevó a la aprobación del TPP, es la de la afectación que este acuerdo tiene sobre los citados pueblos. 

"Se trata de una realidad crítica puesto a que los 3 estados de la región involucrados en el TPP se encuentran entre los de mayor demografía indígena en América Latina", explica Aylwin. Se trata además de Estados que han ratificado el Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales, y suscrito la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de Pueblos Indígenas

En ese sentido, por tratarse de un acuerdo que los afectará directamente procede la consulta previa, señala el experto jurídico. Lo concreto hasta el momento es que tanto Chile como Nueva Zelanda lograron incluir salvaguardas al polémico tratado.  

En el caso del primero, sus negociadores establecieron una salvaguarda al capítulo de inversiones en la que se señala que el Estado de ese país “se reserva a adoptar o mantener cualquiera medida  conforme a los derechos o preferencias de los pueblos indígenas”. Se desconoce si México y Perú han incluido algo parecido. 

“Si el tratado es tan beneficioso (como dicen los Gobiernos) por qué se mantiene en secreto”, se pregunta Flora Luna, médico-pediatra y representante del colectivo Perú Libre de Transgénicos. Es la misma pregunta que se hacen los opositores al tratado. 

Para Magali Silva, ministra de Comercio Exterior y Turismo de Perú, quien finalmente fue la que estampó su firma el 4 de este mes en Auckland, Nueva Zelanda, en representación de Perú, se trató de un tema de "estrategias" para lograr términos más favorables en las negociaciones. 

En ese marco, Luna plantea la necesidad de encarar a las autoridades de los sectores claves por su conveniente silencio. Apuntó directamente al Ministerio del Ambiente, a cargo de Manuel Pulgar-Vidal, el cual tendría mucho que explicar respecto al capítulo que le concierne en el tratado. 

El TPP involucra una serie de temas aún difíciles de abordad y explicar con total claridad -propiedad intelectual, solución de controversias, compras gubernamentales, entre otros-, lo que explica en parte que mucha gente aún no conecte o advierta todas sus amenazas. Gabriela Delgado y Ciro Salazar, jóvenes de la Plataforma Peruanos contra el TPP consideran que es así.

"Necesitamos más creatividad para la creación de contenidos, para poder traducir el TPP", afirma Salazar, quien ha sido blanco de los abusos de las fuerzas del orden que incluso han llegado a detenerlo, cuando participaba en marchas contra el TPP. 

"El TPP no es un acuerdo de comercio, es un acuerdo de derechos de los inversionistas", sostiene el activista a la vez que recibe el respaldo de un auditorio atento y con muchas preguntas. 

Lo que sigue ahora, explican representantes de diversos frentes ciudadanos, es una batalla en diversos ámbitos. El social parece garantizado, el que se debe trabajar ahora es el político, señalaron. Por ello plantearon buscar el apoyo de un número importante de congresistas, y por otro lado fortalecer una estrategia internacional, con Chile, México y, eventualmente, otros países.  

En ese sentido ya han dado algunos pasos; el Gobierno por su parte a nivel interno recién lo hará, tal es así que la ministra de Comercio Exterior de Perú reconoció en conferencia de prensa desde Nueva Zelanda que lo que le toca al Gobierno hacer ahora, es convencer al Congreso de las supuestas bondades del TPP. En poco tiempo se verá quién acelera más el paso. 


domingo, 22 de marzo de 2015

LA DEMOCRACIA Y LAS ELECCIONES EN MÉXICO




Guillermo Almeyra

Los trabajadores mexicanos, como todos los explotados y oprimidos del mundo, anhelan un cambio social logrado con métodos pacíficos y democráticos, pues conocen en carne propia y por la historia el precio en sangre y en sufrimientos de los cambios violentos. Pero cuando no pueden mantener su modo anterior de vida, ni asegurar su existencia misma, pueden verse obligados a reaccionar colectivamente y a responder a la violencia criminal del Estado y de los delincuentes y a la injusticia con la autodefensa y con una acción violenta liberadora.

Para que hoy en México un cambio por vía electoral fuese posible debería imperar un grado mínimo de legalidad y de democracia, y el Estado de la oligarquía y del capital financiero internacional debería ser capaz de respetar lo que dicen las urnas, aunque el veredicto le fuese desfavorable. Pero ¿quién puede creer en la posibilidad de elecciones limpias, con resultados honestos, cuando la violencia desenfrenada decapita, como en Guerrero, candidatos, decidiendo así por anticipado quiénes representarán al Estado capitalista, y cuando la llamada justicia y las fuerzas del orden a su servicio consolidan la alianza entre el aparato estatal y un narcotráfico sostenido y alimentado desde Estados Unidos para someter y dominar a México y obtener mano de obra y recursos baratísimos?

Si Estados Unidos amenaza a Venezuela porque ese país es políticamente independiente, aunque siga siendo dependiente en materia económica, y porque ayuda a las economías cubana y caribeñas, ¿es posible creer que aceptaría en México –que está integrado a la economía y la sociedad estadunidenses– un gobierno con veleidades de independencia? Si durante la Revolución Mexicana, cuando Washington no tenía aún un ejército, Estados Unidos invadió México y ocupó Veracruz, ¿permanecería ahora pasivo cuando es la primera potencia mundial y decide sin apelación quién amenaza su seguridad interna?

¿Podría ser garante de elecciones libres un gobierno nacido del fraude y derivado de otro gobierno que militarizó el país, mató a decenas de miles de personas y metió el narcotráfico dentro de las fuerzas armadas?

Si en Guerrero los comuneros, los campesinos, con el apoyo de los demás explotados y oprimidos, eligen el camino de la autodefensa porque no creen en los aparatos del Estado ni en su justicia tuerta, que ve sólo los intereses de los poderosos, y se autorganizan y arman para garantizar sus vidas y la democracia, ¿es sensato y moralmente aceptable dejarlos solos para colaborar en la farsa de elecciones regionales, imposibles de realizar en las actuales condiciones?

Durante mucho tiempo los capitalistas negaron el voto a los trabajadores y a las mujeres, que conquistaron con duras luchas su derecho a sufragar. El voto es algo que debe defenderse. No se trata hoy, pues, de negar las elecciones por principio, sino de contraponer a esta farsa electoral en Guerrero las elecciones democráticas, en asamblea, de los representantes populares y de los ciudadanos en armas designados por esas asambleas para combatir los delitos y los abusos de todo tipo. Se trata de garantizar el derecho democrático de seleccionar –y revocar, si es necesario– los propios representantes elegidos por voz popular.


lunes, 2 de febrero de 2015

CRISIS TERMINAL DEL CAPITALISMO: ¿POR QUÉ LA ELITE ESTÁ COMPRANDO ESCONDRIJOS SECRETOS?




propagandamatrix.com
02-02-2015
Traducido del inglés para Rebelión por Carlos Riba García


La noticia de esta semana que da cuenta de que los ricos están comprando escondites secretos en sitios remotos para poder escapar de la agitación social y posibles disturbios es la culminación de la advertencia hecha por Zbigniew Brzezinski acerca de que una “toma de conciencia política” de ámbito mundial está trastornando los esfuerzos hacia una mayor centralización del poder. 

Los dichos del economista Robert Johnson en el reciente foro económico de Davos se convirtieron en titulares mediáticos. Fue cuando reveló que “los gestores de fondos de riesgo de todo el mundo... están comprando pistas de aterrizaje y campos en lugares como Nueva Zelanda porque piensan que necesitan una puerta de salida”. Johnson se hizo eco de las diferencias de ingresos, el potencial de intranquilidad social y los disturbios callejeros como razones para el pánico. 

“Ahora mismo, muchos ricos y poderosos están bastante asustados: nos ven en una senda de inestabilidad”, dijo Johnson. “Como el sistema no tiene recursos apropiados, como no representa a la gente, las cosas se están poniendo más y más peligrosas, como se pudo ver en Ferguson, Missouri.” 

Sin embargo, la advertencia de Johnson no es nada novedosa; los super-ricos vienen ocupándose de asegurarse propiedades en paraísos de salvación desde hace al menos cinco años para anticiparse al próximo colapso financiero. 

En 2010, John Malone, milmillonario presidente de Liberty Media, divulgó que había comprado un retiro en la frontera de Quebec como medida de seguridad para “tener un sitio dónde ir en caso de que las cosas aquí salten por los aires”, y agregó que de un modo u otro, “Estados Unidos (estaba) saliendo bien parado” de la crisis económica. En 2012, el director hollyoodense James Cameron también anunció su decisión de dejar EEUU y trasladarse con toda su familia a una granja de 1.067 hectáreas en Nueva Zelanda. La familia Bush también adquirió 247.000 hectáreas en Paraguay hace al menos nueve años. 

Hay varias razones para que los ricos estén preparándose para huir, pero la principal es el aumento de la desigualdad en los ingresos, un factor al que Brzezinski culpó del “despertar político mundial” que plantea una amenaza directa a la apuesta de las elites por una mayor centralización del poder. 

“Por primera vez en la historia de la humanidad el ser humano está tomando conciencia política –una realidad totalmente novedosa– y esto no ha sido así en la mayor parte de la historia del hombre”, dijo Brzezinski en un discurso ante el Consejo de Relaciones Exteriores 2010 en Montreal, agregando que el desarrollo había resultado en “injusticia a escala mundial, desigualdad, falta de respeto y explotación”. 

Brzezinski hizo comentarios similares en un discurso que pronunció en Polonia en noviembre de 2012, en el que admitió que el movimiento de “resistencia” al “control externo” de ámbito mundial conducido por el “activismo populista” estaba amenazando con echar por tierra los esfuerzos destinados a un nuevo orden mundial. 

El antiguo asesor de la seguridad nacional de EEUU señaló también que “se ha comprobado que resistencia persistente y muy motivada de pueblos históricamente resentidos y políticamente concientes contra el control externo es cada vez más difícil de contener”. 

Es importante resaltar que Brzezinski no estaba defendiendo este desarrollo. En su libro Between Two Ages: America’s Role in the Technotronic Era (1970), el ex asesor de Obama presagiaba la llegada de una era tecnotrónica, “dominada por una elite y liberada de los valores tradicionales”, en la cual los ciudadanos estarían estrictamente controlados y manipulados. 

La probabilidad de que la falta de reprensatividad y las turbulencias económicas provoquen descontento social ha sido evocada repetidamente también por el economista Martin Armstrong, quien predijo correctamente tanto el crac del Lunes Negro de 1987 como el colapso de las finanzas rusas en 1998. “Cada día parece más probable la aparición de serias revueltas políticas hacia 2016, cuando se rechace la economía. Este es el ingrediente mágico. Rechace la importancia de la economía y tendrá malestar social y revolución”, escribió Armstrong.

Con la falta de confianza en el gobierno y en el liderazgo, tanto en EEUU como en otros países occidentales, manteniéndose en niveles cercanos a los más bajos de la historia, el cóctel tóxico del aumento de la corrupción, la alienación social y la falta de lazos de comunidad (todos los factores que contribuyeron a los disturbios en el Londres de 2011), se incrementarán los riesgos de desórdenes nacionales. 

Mientras continué bajando el salario real será cada vez más difícil apaciguar las generaciones jóvenes mediante la cultura del consumo. Con el declive de la influencia de la religión, la familia y la movilidad social, será cada vez más arduo mantener los estilos de vida construidos alrededor de la adquisición de productos en la medida que empeora el entorno económico y se ensancha la brecha entre pobres y ricos.

La brutalidad policial y la percepción generalizada de la injusticia también agudizarán el descontento en los sectores más pobres, como saltó a la vista en Ferguson, Missouri, el año pasado. 

La preocupación de los más ricos por la compra de propiedades en paraísos de salvación de ninguna manera significa que quieran renunciar al poder; significa que los super-ricos están preparando políticas de seguridad en forma de puertas de salida secretas por si acaso el descontento político generalizado diera lugar a una agitación sostenida en Estados Unidos. 

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=194960

lunes, 21 de octubre de 2013

SYLVAIN GEORGE: “HE QUERIDO FILMAR LA ALEGRÍA Y LA BELLEZA COMO EXPERIENCIAS POLÍTICAS”





Querido Sylvain,
he conseguido tu película y tu mail a través de mi amigo Gonzalo de Pedro. Escribo en un diario digital y he entrevistado ya a otros dos directores que han realizado filmes sobre el 15-M:Stéphane M. Grueso y Basilio Martín Patino. Estoy muy interesado en seguir cómo cuentan o se cuenta a sí mismo un movimiento como el 15-M que en cierta medida supone también un desafío hacia las formas heredadas de hacer, decir y pensar la política, planteando por tanto muchos problemas sobre lenguaje. ¿Cómo puede aferrarse, comunicarse o prolongarse con imágenes, formas y palabras un movimiento así, sin traicionarlo encajándolo en viejos odres?
Me junté con otros amigos y amigas del 15-M para ver tu película. El grupo es un grupo "muy 15-M", es decir que desde hace dos años se dedica fundamentalmente a "perseguir el movimiento" en sus distintas fases o metamorfosis. Para todos nosotros el 15-M ha supuesto una gran apertura en las vidas que queremos seguir gozando y prolongando. No sabemos si ver tu película así en grupo, y no un grupo cualquiera sino uno muy identificado con el 15-M, fue una buena o una mala idea, si determina una mirada interesante o no de tu trabajo. Pero se dio así. Y he pensado que en lugar de entrevistarte, lo que voy a hacer es reconstruir los hilos del debate que mantuvimos después de la película, a ver si te dan algo qué pensar o responder o contarnos.
Hubo una primera discusión sobre si la película capta "las esencias" del 15-M o más bien reproduce los estereotipos. Por un lado, vemos la poesía y la emoción del movimiento en rostros y gestos, diálogos y situaciones. Ciertas intervenciones en asamblea, momentos de intimidad cotidiana en Sol, etc. Y también volvemos a sentir el caos mismo del que está hecho el 15-M, la dificultad para orientarse, la improvisación. Por otro lado, vemos lo más espectacular-folklórico del movimiento: el discurso del filósofo anarquista García Calvo en Sol, la actriz que consiguió publicidad para su film desnudándose frente a la policía el 25-S, algunos freaks que siempre consiguen ser el centro de atención, los rostros repetidos de chicas guapas (¡un clásico icono revolucionario!), etc. Ya ves que estuvimos divididos. ¿Qué has seleccionado en el montaje, qué has querido contar?
Hubo una segunda discusión sobre el "romancero del fuego", la parte sobre el 25-S. Como la película no tiene voz en off, la mirada parece siempre muy libre y azarosa, sin tesis que verificar o exponer. Pero justo en esa parte unos mails nos explican que el espíritu 15-M (la noviolencia, la alegría, etc.) "ha muerto" a porrazos de la policía el 25-S. De pronto un relato cierra tu película: hemos visto un film sobre el nacimiento, el desarrollo y la muerte de un movimiento.
Sin embargo, nos parece que no es así, que el espíritu del 15-M sigue muy vivo en la lucha actual de los médicos (marea blanca) o en el movimiento contra los desahucios (no violencia, lenguajes incluyentes, alegría en la toma de la calle, etc.), y que más bien lo que ha fracasado es cierta pretensión de "tensar y radicalizar el enfrentamiento" que introdujo el 25-S (el 25 de abril se trató de repetir la idea original de asedio al Congreso del 25 de septiembre resultando un gran fracaso de participación y energía). ¿Por qué una película tan abierta y libre, tan poética, se cierra de pronto así, con una lectura "política" tan clara? ¿O es que quizá hemos dado demasiada importancia a la lectura de la situación que ofrecen esos mails (muerte del 15-M, fascismo en ciernes en España)?
Estos son los dos hilos que se cruzaron en nuestra discusión tras ver tu película. Se dieron informal, espontánea, inmediatamente, sin preparación (no conocemos tu cine ni hemos leído otras entrevistas). Es lo que tu película dio que ver y pensar en cierto momento a un grupo de gente que se siente muy implicada en el objeto de tu film. No sabemos si algo de esto te puede dar algo que pensar o que decirnos a ti. Nosotros estaríamos encantados de escucharte al respecto. Ya veremos si también para publicar o compartir con otros o bien sólo para nosotros.
un abrazo, Sylvain, buen trabajo!
Amador

Querido Amador, queridas todas y queridos todos:
en primer lugar, quiero daros las gracias muy sinceramente por vuestro mensaje y por haber no solo visto la película, sino también por haberla comentado entre vosotros y por haber entablado un diálogo conmigo.
Filmar como una manera de estar presente

Mi llegada a España estuvo motivada por la aparición de este "proceso", que hemos llamado 15M, unos meses después de las revoluciones en el mundo árabe que hoy en día se agrupan bajo el término de "Primavera Árabe". Un proceso tan único como fundamental, transnacional y transhistórico como se vio más adelante (el 15M de hecho marca el comienzo de las "Occupy" en todo el mundo...), y que reactiva nociones, conceptos e ideas que forman parte de ciertas filosofías y prácticas políticas en Occidente: demos, logos, revolución...
Cuando apareció este proceso, cuando comenzó a tomar forma, mi mirada, como la del mundo entero, se volvió hacia Madrid (de ahí el título del film: Vers Madrid). ¿Qué es lo que estaba sucediendo? ¿Cómo podían varios cientos de personas reunirse de tal manera en asambleas, construir en pocos días semejante "campamento", una isla utópica, un espacio heterotópico? ¿Estaríamos tal vez ante la primera revolución del mundo occidental en el siglo XXI?
Así que rápidamente tomé la decisión de venir a tratar de ver y entender lo que estaba pasando, para identificar problemas, descubrir nuevas "formas de vida" que podían estar experimentándose. En ningún momento fue mi intención hacer una película. Mi intención era simplemente estar ahí, estar presente para captar y retener ese singular espacio-tiempo que parecía desarrollarse. Sin embargo sí vine con una cámara. La cámara para mí es un instrumento dialéctico. Es una herramienta que me permite estar en contacto con el mundo y conmigo mismo, construir una relación para definir una posición, una postura, y afirmar su singularidad a través de una relación de diálogo con los seres y las cosas. Una herramienta muy necesaria y en la que podemos apoyarnos los que, al igual que yo, toman la decisión de ir como "outsiders" a lugares y espacios en los que las categorías aceptadas, los estereotipos habituales, están totalmente cuestionados o subvertidos, y donde la experiencia de "extrañamiento" se articula y se combina estrechamente con las cuestiones más fundamentales, políticas y metafísicas, ligadas tanto a la conducta de la vida de cada uno como a las condiciones de vida en común, a saber: ¿cómo vivir hoy, con uno mismo y con los demás? Y más concretamente, ¿cómo hacerlo en España, en este momento histórico y político, en mayo de 2011?
Mi llegada a España y a Madrid se produjo en un estado de ignorancia relativa: la ignorancia de la lengua española, de la ciudad, la ignorancia de la vida en esta ciudad, de la gente, la ignorancia del proceso... y las imágenes grabadas se han hecho en total "correspondencia" con el vasto y radical proceso de redefinición de la vida política, de cuestionamiento radical de las prácticas políticas españolas, así como en general de la ideología dominante hoy, el ultraliberalismo; esas imágenes en movimiento, por sus propias condiciones de existencia, marcan, dan cuenta de ese movimiento profundo de interrogación y de redefinición de las categorías de identidad y alteridad.
El trabajo del cine es presentar, no representar
Esta pequeña digresión la hago para aclarar y precisar que, contra lo que podría pensarse, la función de una película no es representar nada; aquí no se trata de alguien que detenta una verdad, la revela y divulga el mensaje. Una película trabaja sobre las fallas y las crisis, y es mediante la puesta en evidencia de este cuestionamiento profundo, de este juego de equilibrio entre lo que alguien ha llamado el ser y el no-ser, que se revela lo que el film puede tener de profundo o subversivo, de profundamente revolucionario o peligroso para el orden establecido. No hay fundamento, no hay una verdad absoluta, y es la necesidad de raíces lo que puede conducir al juego permanente de luz y oscuridad, del encuentro y del movimiento, como también al conservadurismo más craso, a las fronteras más fortificadas, a la represión más sangrienta.
Un film, por lo tanto, hace un trabajo de presentación, no de representación. De "presentación", en el sentido de que la imagen es la traducción del diálogo que se establece entre el cineasta, los seres y las cosas. Y no de "representación", como si la película pudiera erigirse fielmente, demagógicamente, en "portavoz" de las personas o de los sucesos filmados.
Con los medios con los que he contado al filmar, he tratado de identificar, de comprender y de aprehender, el proceso del 15M. El film trata de "presentar", no las cosas tal y como habrían sido, sino tal y como yo las he percibido. Presenta –y la cuestión de la exhaustividad no tiene, evidentemente, ninguna pertinencia aquí- "escenas", "momentos políticos", en el sentido en que puede entenderlo el filósofo Jacques Rancière cuando dice: «Un momento político no es simplemente una división del tiempo, es el impulso que desencadena o desvía un movimiento: no una simple ventaja tomada por una fuerza que se opone a otra, sino un desgarro del tejido común, una posibilidad de mundo que se hace perceptible y pone en cuestión la evidencia de un mundo dado».
Una política hecha de cuerpos y afectos
Así, la película presenta algunos "momentos políticos" entre mayo de 2011 y septiembre de 2012. Estos momentos o escenas se detallan en tres cortes que circunstancian tres grandes momentos, cortes que he hecho arbitrariamente. (Por supuesto, se entiende que el proceso del 15M, 25S, 29S... no puede ser circunscrito y limitado por este montaje. Y precisamente porque los cortes son flagrantes la película se deja ver en toda su evidencia como lo que es: una presentación del proceso experimental y político y no una representación del proceso tal y como ha sido o debería ser).
En el primer corte, en mayo de 2011, se presta atención a las distintas formas que puede adoptar este proceso político experimental. Por ejemplo, los diferentes registros de la palabra política y sus modalidades, tales como las tomas de palabra espontáneas a través de las cuales las personas expresan en voz alta, a menudo por primera vez, su ira, rabia, desesperación o experiencias de vida; las reuniones de las comisiones en las calles adyacentes a la Puerta del Sol y las intervenciones públicas (un ejemplo de intervención: la del filósofo Agustín García Calvo, que firma una de sus últimas intervenciones públicas después del compromiso político de una vida en contra del franquismo, etc. No se trata de una intervención "folk", sino una intervención "transhistórica", basada en la transmisión entre las generaciones y entre las épocas. Una intervención que acabará siendo testamentaria), las asambleas generales, etc.
También se destaca la dimensión "afectiva" del proceso (agradecimientos, efusiones de alegría, etc.), como categoría política desarrollada en el proceso del 15M. De hecho, muchas personas de diferentes generaciones que vivieron el franquismo y el post-franquismo tienen una representación de sí mismas totalmente devaluada, cuando no directamente destruida, por los sucesivos fracasos profesionales, etc. En la ideología ultraliberal, un desempleado es una persona no apta para trabajar y no una persona sin trabajo. En el proceso del 15M son elementos centrales la sensibilización mediante las tomas de palabra y los intercambios de experiencias, así como la recuperación de la confianza y la restauración de la integridad física y psicológica, frente al confinamiento de las problemáticas públicas en la esfera privada y su corolario, el desarrollo de la culpa en los más "frágiles".
La celebración, la ebriedad, también son componentes importantes del proceso, en el sentido de que ponen de relieve otra relación con el mundo y el cosmos que marca y fortalece a las personas que participan en el 15M, estigmatizadas por aquellos en el poder y los periódicos afines ("perroflautas", etc.). Así que hay momentos de alegría, de belleza, que son experiencias colectivas eminentemente políticas. Los cuerpos y las mentes se liberan, resplandecen. En las imágenes de jóvenes bailando, besándose o escuchando las tomas de palabra no hay pues exotismo ni construcción de figuritas icónicas. La celebración y la embriaguez traducen plásticamente las experimentaciones y la búsqueda de nuevas formas de vida que se deja leer en los cuerpos y en los rostros.
En los cuerpos se lee, obviamente, la dimensión biopolítica de las políticas oficiales. El cuerpo desnudo en una manifestación, confrontado directa o indirectamente con la armadura policial, designa la desigualdad en las relaciones de fuerza, así como la creación por parte del poder de una zona gris entre la excepción y la regla, donde las personas son reprimidas, privadas de sus derechos más básicos, reducidas a la vida desnuda. Que se trate de cuerpos de "freaks", como vosotros decís, o del de una actriz que despliega estrategias de reconocimiento (cosa que yo ignoraba), es secundario al proceso en el que se enmarcan. No puede haber una cuestión de "cuerpo puro" o "impuro". Este tipo de distinción no funciona. Que este proceso esté formado por personas muy diferentes y que responden a distintas motivaciones, conscientes o no, no hace sino enfatizar y fortalecer el poder del proceso, las dificultades inherentes a la construcción de una lucha colectiva, las condiciones de la vida en común y el mérito de los que participan en ella de forma más o menos activa.
Un diálogo con los acontecimientos, las personas y las cosas
El segundo momento político evidente en la película, mayo de 2012, da cuenta del aniversario del proceso, las leyes de excepción aprobadas por el gobierno para prevenir una nueva ocupación de la plaza y la represión que sale al encuentro del proceso en marcha. Y el tercer momento, septiembre de 2012, da cuenta de la extrema represión por parte del gobierno en el poder, al tiempo que de la continuidad del proceso, sus "fluctuaciones", sus etapas recorridas...
El tratamiento cinematográfico de este último momento integra una correspondencia que tuve ocasión de mantener con alguien a quien yo no conocía pero que conocía mi trabajo y que al enterarse de que yo estaba trabajando en el 15M, me pidió que le contara un poco lo que estaba haciendo, o construyendo, al respecto. A su vez me dio su opinión sobre el proceso del 15M, 25S, 29S, etc. Tuve la idea de tomar en consideración estos correos en tanto que documentos. ¿Estaba yo pensando que esta persona y sus mensajes representaban el estado de ánimo de las personas involucradas en el proceso, el clima reinante en España, la verdad absoluta? ¿Inducen acaso a una lectura unilateral del proceso? La respuesta es no. Era el punto de vista de alguien que se había dirigido a mí y que me pareció interesante -una opinión que luego fue "discutida" más adelante en la película mediante imágenes del evento 29S, en el que se leyó una larga declaración que indicaba claramente el camino recorrido desde mayo de 2011, cómo las personas aprendieron a organizarse contra los desalojos, a hablar con los medios de comunicación, etc-. Aquella declaración señalaba más que nunca que el 15M es un proceso todavía en marcha, cuya eficacia hay que "medir", por lo tanto, en el corto, medio y largo plazo. Un proceso o medio sin fin. Y que en consecuencia, por esa razón, no puede morir.
Del mismo modo, al mismo tiempo un amigo me escribía algunos correos impactantes en los que expresaba sus pensamientos sobre lo que estaba pasando en España; mails que también decidí considerar como documentos históricos e integrarlos en la película. No porque estos mensajes representen el 15M, 25S, 29S..., sino porque daban cuenta de manera inteligente y punzante de las sensaciones de un hombre joven en la España de la década del siglo XXI, al tiempo que informaban sobre las leyes de excepción promulgadas por el Gobierno.
Como se ha señalado ampliamente más arriba, una persona no representa a nadie más que a sí misma. Pasa exactamente lo mismo con una película. Un film, lo repito una vez más, no representa a nadie más que a su autor. Es una presentación, afortunadamente subjetiva, de los acontecimientos, las personas y las cosas con las que el director ha participado en un diálogo.
Cine de contra-actualidad
Este problema de la representación (política) es la pregunta central, primordial, crucial que el proceso del 15M plantea al poder instituido. Este es el núcleo de la crítica radical contra las prácticas políticas contemporáneas llevada a cabo por el proceso del 15M: "No nos representan." Ahora bien, la problemática en torno a la representación política se articula también, evidentemente, cuando la representación es de tipo simbólico.
Como os habréis dado cuenta, la película actualiza una forma cinematográfica comúnmente llamada newsreel y practicada por cineastas como Robert Kramer, Jean-Luc Godard, etc. Se trata de una forma cinematográfica que retoma el principio de los "informativos", pero fijándose en aspectos ignorados o estigmatizados por los media dominantes. Películas, por lo tanto, "contra-informativas".
A través de la noción de noticia, de aquello que es actual, inmediato, que forma parte de lo contemporáneo más extremo, aparece de manera dialéctica la noción de "inactualidad", de extemporaneidad, lo que viene de lejos, lo que está en suspenso, a la espera, imprescriptible, y que sin embargo las categorías aceptadas, los poderes reinantes, se empeñan en apagar, asfixiar, proscribir.
Tal es el poder del proceso del 15M, 25S, 29S: el haber puesto en juego, a cada instante, campos de tensión por los que las categorías de identidad y alteridad, clases sociales y políticas quedan subvertidas; y el haber ofrecido condiciones de posibilidad para experiencias nuevas que se abren a nuevos reordenamientos y reconfiguraciones políticas y simbólicas.
Este es el poder creador y destructor de este proceso, que hace de cada segundo un singular espacio-tiempo en el que se reconoce y celebra el derecho a la existencia de las personas y las cosas.
Un proceso como un gesto soberano, un medio sin fin, en construcción permanente.
Amistosamente,
Sylvain George

Traducción: Álvaro García-Ormaechea