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martes, 28 de abril de 2020

CHINA Y RUSIA, AHORA O NUNCA


27/04/2020

Mucho se habla y escribe ahora sobre el surgimiento indetenible de un nuevo orden multipolar y pluricéntrico, el cual vería al poder mundial redistribuido en grandes áreas de influencia que representarían tres polos comandados por EEUU, China y Rusia; cada polo incluiría una serie de potencias regionales y locales en alianza con las superpotencias, por lo que en lugar de tres centros geopolíticos tendríamos una pluralidad de centros en cada área. Ahora bien, los Estados Unidos no están muy felices con esa perspectiva por lo que están haciendo lo que consideren necesario para evitarlo o retrasarlo, o al menos quedarse con la mayor porción y una ventaja significativa en el nuevo orden mundial, no importa si para ello deba violar abierta y descaradamente todos los principios, valores y derechos humanos, o la soberanía y la libre autodeterminación de los pueblos del mundo.

La política exterior de los Estados Unidos bajo la administración Trump (que internamente vive lo que algunos llaman ya una guerra civil fría)  asume un carácter ofensivo y agresivo que ya no se preocupa por disimular su verdadera naturaleza imperial, ya no disfraza su relación con sus socios del occidente colectivo y el norte global como alianzas, simplemente les deja claro que son sus vasallos y deben obedecer, seguirlo y callar, aún a costo de su propia seguridad y bienestar, una realidad que está abofeteando a la orgullosa Europa en su aristocrático rostro; al mismo tiempo rompe con cualquier atadura legal del derecho internacional que pueda limitar en sus propósitos, así abandona la UNESCO, rompe unilateralmente con el pacto nuclear con Irán y los 5 + 1, se retira de los tratados de regulación de la armas nucleares como el INF y crea las condiciones para romper el Start-III el próximo año, sanciona a la CPI y retira su contribución a la OMS en medio de la pandemia, acusándola además de complicidad complaciente con China, responsable de todo según la tesis imperial.

En el terreno propiamente geopolítico y militar, así como deja claro el papel de los aliados, también establece quienes sus rivales y enemigos, demonizados por todas las razones posibles que el discurso oficial pueda argumentar o simplemente inventar, y además por todas las que la maquinaria cultural hollywoodense ha venido construyendo en el imaginario colectivo de occidente en forma de la liga del mal; acusaciones de terrorismo (siendo sus principales promotores y financistas históricos), o de narcotráfico (aun cuando es el principal consumidor y protector de los principales productores que son sus socios estratégicos); incluso supuestos reclamos de libertad de navegación en el mar de China, el golfo pérsico, el mar negro o el ártico sirven para justificar su presencia militar extraterritorial en aguas y cielos ajenos. Sanciones unilaterales e ilegales, leyes extraterritoriales que sustentan la competencia desleal en el comercio de bienes y servicios, e incluso de armas; medidas de máxima presión dicen ellos, que lejos de flexibilizarse en tiempos de coronavirus se incrementan y agudizan aun en contra del clamor mundial por solidaridad.

Ante la arremetida imperial el mundo mira expectante las reacciones de los llamados nuevos polos de poder, es decir, tanto a la Rusia Reemergente como a la China creciente e indetenible, la razón es muy sencilla, y es que siendo honestos son los únicos estados con el poder disuasivo suficiente para desafiar a los EEUU, otras potencias regionales y algunas naciones dignas y soberanas  pueden plantear una seria resistencia a la agresión imperial, e incluso pasarle una alta factura, pero únicamente rusos y chinos pueden intimidar al gigante con el único argumento que este parece entender: La Fuerza. Al respecto, mientras los EEUU asumen una estrategia a lo Mike Tyson, sabiéndose dueños de una ventaja de tamaño, peso y gran pegada, va hacia adelante a aplastar a su rival, sin compasión, espera incluso ganar antes de entrar al rin, sembrando el miedo en su contendor para luego derrotarlo y humillarlo llevándolo a lona, sin descartar la posibilidad de arrancarle algún pedazo de oreja; Rusia en cambio es como el boxeador experimentado y técnico, cuenta con la experiencia y la sabiduría de una historia de lucha y defensa permanente por su supervivencia, sabe que ya no tiene la misma mano de piedra de antes, pero se mueve con elegancia, esquivando los golpes y marcando puntos importantes, recibe golpes pero los asimila, lo más importante es que no se amilana ante la diferencia de tamaño y poder, parece frío, es sereno y firme, no deja ofensas sin respuesta y se gana el respeto de los espectadores; por su parte China me recuerda un poco a Rocky, aún no es el favorito pero es muy fuerte y cada vez se fortalece más, tiene una extraordinaria capacidad de resistencia, tal vez le falta experiencia y técnica boxística, pero es paciente y observador, recibe unos golpes y los asimila, devuelve algunos, bloquea otros, es prudente, quizás demasiado, aun así espera su momento Rocky, ese en el que dará el golpe decisivo que lo convierta en el indiscutible ganador a pesar de que aparentemente puede estar perdiendo en las papeletas.

Creo que Tyson, digo Estados Unidos está convencido de poder vencer a sus retadores uno por uno, por esa razón es que su mayor pesadilla se traduce en una alianza real y completa Ruso/China, no sólo política y económica sino también militar, ahora bien ¿qué tan posibles es esto?, ¿acaso no existe ya?, ¿qué favorece y qué obstruye esa posibilidad? Para comenzar debemos decir que Rusia y China hasta hora comparten algunos objetivos geopolíticos comunes como la necesidad del fin del orden unipolar estadounidense y la obligación de defenderse de un enemigo común, eso los hace coincidir en sus posiciones en el CSNU, en los BRICS y otros organismos multilaterales, así como hacer causa común en algunos aspectos de la política exterior, sin olvidar los lazos económicos y energéticos; no obstante, coincidir en el lugar de destino no significa compartir el camino y caminar juntos lado a lado; es decir que no, una alianza como tal aún no existe entre ambas potencias. Las razones que hasta ahora lo han impedido son en primer lugar las distintas realidades de las que cada uno parte y las diferentes estrategias adoptadas por cada quien, amén de sus particulares cosmovisiones, culturas, tradiciones y características de sus sistemas políticos y económicos; incluso la historia y la geografía juegan un papel aquí, por cuanto siendo vecinos hay algunos diferendos por resolver, e incluso han ocurrido conflictos armados y relaciones tensas en el pasado en diferentes momentos de la historia contemporánea. Finalmente, ninguno aceptaría una alianza en los términos de la OTAN, por ejemplo, es decir que, por orgullo nacional ni Rusia, ni China aceptaría ser el socio menor del otro, con todas las implicaciones del caso.

Planteado este escenario, la arremetida imperial y la pandemia han lanzado un desafío de proporciones globales que las potencias emergentes y reemergentes no pueden eludir, si este reto los encuentra divididos, y EEUU cuenta con eso, es probable que un imperio que declina obtenga un triunfo que le permita extender su hegemonía por más tiempo, o al menos asegurarse que en un orden multipolar, continúe conservando el indiscutible título de número uno mundial. La apuesta de Estados Unidos (no sólo de Trump y su administración) ya está sobre el tablero: La feroz y multifactorial guerra desatada contra China desde múltiples frentes, oficial, civil, legal, seguida fielmente por los socios europeos y sionistas, para responsabilizar y hacer pagar a los chinos por la pandemia y sus consecuencias globales, a través de sanciones, suspensión del pago de la enorme deuda de EEUU con China, e incluso el pago de indemnizaciones estratosféricas al occidente colectivo; sumemos el apoyo descarado a Taiwán y a la subversión de Hong Kong, así como los reclamos de Vietnam y otros países del mar de China, la presencia constante de barcos de guerra y aviones militares en las aguas disputadas, todas estas líneas rojas para los chinos.

Con los Rusos, la OTAN se empeña en estrechar el bucle de la anaconda para estrangular las fronteras del oso ruso, estrategia que implica la constante presencia armada en el mar negro y báltico, los reclamos de libertad de navegación en la ruta ártica, el apoyo abierto con recursos y equipos a Ucrania en el Dombas y a Japón en las islas Kuriles, la intención de prolongar indefinidamente el conflicto sirio, la aplicación de la ley extraterritorial para contrarrestar enemigos a cualquier país que pretenda comprar armas rusas y la descarada campaña desatada contra los gasoductos Nord Stream II y Turkish Stream que llevan el gas a Europa; al igual que las consabidas acusaciones contra Rusia por Crimea, Skripal, injerencia electoral en EEUU y un montón de cosas más que alimentan la rusofobía en la sociedad estadounidense y europea, tan necesaria para mantener el miedo que justifique las acciones económicas y militares contra el pueblo ruso.

Adicionalmente las campañas contra Irán y Venezuela, sólo retrasadas por la pandemia y sus terribles efectos sobre la sociedad y las fuerzas armadas estadounidenses, constituyen un desafío directo a los intereses de Rusia y China en el Oeste de Asia y en América Latina; el caso venezolano alcanza unas dimensiones que aun algunos no alcanzan a ver: Perdido de facto el Brasil como aliado geopolítico del BRICS, atraído este a la esfera política y militar de EEUU, renunciando a su oportunidad histórica de convertirse en la potencia emergente del sur y a un lugar protagónico en el escenario global, a rusos y chinos sólo les queda un enclave para mantener una presencia importante en suelo americano, y ese enclave es Venezuela; de esta forma la agresión contra los venezolanos no sólo es para apropiarse de sus enormes riquezas a través de la imposición de un gobierno títere como en Brasil, Ecuador y Bolivia, sino que de hecho persigue como objetivo global dar una dura lección a sus rivales geopolíticos y demostrarle al mundo que Latino américa seguirá siendo su patio trasero y su hacienda, mina y pozo particular de uso exclusivo.

La realidad hasta ahora expuesta justifica el título de este artículo, Rusia y China están frente a una decisión histórica con implicaciones globales; deben decidir qué hacer ante el desafío imperial vigente; por un lado pueden seguir cada uno con su estrategia particular y asumir la confrontación en solitario, u optar por el control de perdidas cediendo ante las pretensiones estadounidenses para evitar la amenaza de un conflicto armado de consecuencias inasumibles; por otra parte está la opción de hacer una alianza real y completa, no sólo para confrontar el desafío sino para salir victoriosos sin necesidad de llegar a las armas, lo cual nadie en el mundo desea; por esta razón es ahora o nunca, es necesario sentarse y llegar a acuerdos, ceder en algunos puntos específicos en las diferentes aspiraciones llegando a lugar intermedio que satisfaga a ambas partes; se requiere reconocer las fortalezas y debilidades de cada uno que pueden ser complementadas por la fortalezas y debilidades del otro alcanzando un nivel de fortaleza que disuada al imperio y lo obligue a ceder en la mayoría de sus ambiciones.

Una alianza política y económica de Rusia y China, por ejemplo entre el potencial energético ruso y la enorme capacidad industrial china tendría alcances que le quitaría el sueño a Estados Unidos, pero lo que realmente le causaría pesadillas sería una alianza militar real Rusia/China; todos los expertos militares estadounidenses en publicaciones especializadas estadounidenses coinciden en que sería imposible ganar una guerra contra esta alianza, tal cual lo demuestran todos los juegos de guerra y simulaciones realizadas por ellos; es decir que la alianza militar puede disuadir efectivamente al imperio, impidiendo al mismo tiempo la prolongación de su hegemonía unipolar y una guerra de proporciones globales.

Pongamos sólo algunos ejemplos del alcance militar de la alianza: Rusia heredó la flota soviética que en su mayoría ha envejecido y está desactualizada, siendo hasta hora imposible sustituir los grandes navíos oceánicos (Destructores, Cruceros, Porta helicópteros y Porta aviones), aun así los rusos conservan una ventaja considerable en tecnología de misiles crucero de despliegue naval de largo alcance y altísima velocidad contra objetivos terrestres y marítimos, el problema es que sus barcos más nuevos no son lo suficientemente grandes y sus barcos más grandes no son para nada nuevos; por su parte China tiene una gigantesca industria naval militar que produce grandes barcos de guerra oceánicos a una velocidad mayor que la de los propios EEUU, los misiles de esos barcos son buenos y temibles, pero aún son menos rápidos y con menor alcance que sus contrapartes rusas; siendo metafóricos es como decir que Rusia tiene las mejores balas pero pocas y pequeñas pistolas, mientras China tiene las pistolas grandes y numerosas con buenas municiones, pero no necesariamente las mejores; un acuerdo de construcción naval conjunto que permitiera a ambas potencias disponer de grandes barcos chinos armados con los mejores misiles anti arreos y anti buque rusos sería aterrador para EEUU; concretamente: Un Destructor/Crucero tipo 055 de 13 mil  toneladas de desplazamiento, con sus 112 celdas de lanzamiento vertical armadas con misiles anti aéreo  navales S-400, y de crucero Caliber (2.500 Km de alcance a tierra), anti buque Ónix (velocidad mach 3 y 600 Km de alcance) y los hipersónicos Circón (velocidad mach 9 y 1000 Km de alcance), se convertiría automáticamente en la nave de guerra más poderosa del planeta; únicamente este acuerdo ya plantea el escenario de pesadilla para Estados Unidos, y eso sin mencionar lo que se pueda hacer con las fuerzas áreas, terrestres y misilísticas.

Rusia, China y las potencias regionales emergentes están ante una disyuntiva histórica, planteada por el doble desafío de la arremetida imperial y la pandemia del Covid-19, bien pueden optar por continuar con estrategias individuales, para alegría de los estadounidenses, o por el contrario buscar el dialogo y la traducción necesaria para coordinar esfuerzos, crear vínculos y alianzas que respetando la soberanía y la libre determinación de los pueblos, permitan hacer un frente común contra la pretensión de quienes se asumen como los amos del planeta de continuar reproduciendo un modelo imperial explotador que atenta contra la naturaleza, la humanidad y la vida como un todo. Finalmente, también los pueblos del mundo y del sur global debemos aprovechar las lecciones de la pandemia para hacer un verdadero cambio cultural, por cuanto como bien decía Silvio Rodríguez hace algunos días en una entrevista con el hermano José Negrón “Los complejos de superioridad y desmanes de algunos países son parte de una naturaleza, de una cultura. Nada de eso se va a abolir por decreto, porque no sólo creen en ello quienes mandan, también están convencidos muchos de los que son mandados”.

Oswaldo Espinoza
Pltgo. MSc.
Docente UBV.
Investigador CEPEC-UBV.
Investigador Colaborador CIM




miércoles, 4 de diciembre de 2019

BLOQUE SINDICAL Y PARLAMENTARIOS: A ESPALDAS DEL MANDATO POPULAR




Las volteretas de los diputados, las posiciones del PC y del Frente Amplio, nos muestran un camino con una dirección preconcebida hacia un acuerdo aunque más no sea parcial con el gobierno de Piñera. Las idas y venidas, las rupturas de Sharp, las líneas bajadas por el PC en dirección a buscar puntos de acuerdos con el piñerismo, las vacilaciones, divisiones y quiebres en el Frente Amplio, han puesto en una crisis, sin salida, al bloque de la Unidad Social.

Una crisis que es producto de la aislación, cada vez más notoria del movimiento de masas, de las conducciones de la Mesa de Santiago, que se ha arrogado o pretende hacerlo, la conducción del levantamiento nacional. 

Debemos decirlo sin eufemismos: los partidos políticos allí representados mayoritariamente PC, PS y FA, a través de la CUT, el movimiento No+AFP, el Sindicato de Profesores (quienes son los que participarán en la primera reunión con Blumel) han decidido en los hechos, tirarle un salvavidas al Gobierno abriendo unas negociaciones sin destino.

El primer intento, la firma del compromiso de un Acuerdo por la Paz por parte de un sector de parlamentarios entre los que se encontraban los diputados del PS y alguno del Frente Amplio, fue toda una advertencia. La ruptura de Sharp con elacuerdo, fue el resultado de las resistencias y el repudio popular. La negativa del Pc era alentadora, aunque siempre sospechosa de algún contubernio solapado en el llamado a plebiscito.  

Luego vinieron los paros generales que introdujeron un nuevo actor, la clase obrera organizada. 

Un dato no menor, mas allá del descrédito de aquellos dirigentes apoltronados desde décadas. Las Mesas de Unidad Social, que contenían en su interior a los sindicatos, empezaron a transformarse, teniendo ahora, en los gremios, a quienes toman las iniciativas. 

Según la declaración a éste medio de la compañera Vilma Alvarez, Presidenta de uno de los sindicatos del Jumbo de Santiago: “ …en mayo la patronal despidió a 1.000 trabajadores en todo el país, sin embargo los dirigentes sindicales, muchos de los cuales son burócratas amarillos patronales, no movieron un dedo para impedirlo, e incluso criticaron a la presidenta del sindicato de Santiago por meterse en lo que no le corresponde, pero como producto de las asambleas y las protestas de los trabajadores de base, se fue generando un clima de lucha que se vió reflejado luego en el paro del 12 de noviembre”

Hoy, la propuesta del Frente Sindical de la Mesa de Unidad Social de Santiago para reunirse con el gobierno, arrogándose una dudosa representatividad, fue aceptada por el Gobierno.

“Unidad Social en el umbral de La Moneda: así llega el gran conglomerado al diálogo con el Ejecutivo” con estas palabras titulaba el medio eldesconcierto.cl. 

El Ministro Blumel va a intentar quebrar el frente social y político que enfrenta a este gobierno negociando con uno de sus sectores. De esta forma, el elenco gobernante suma un nuevo sector a sus negociaciones, ya tiene comprometido al parlamentario en el Acuerdo por la Paz. 

En ambas la convocatoria a una Asambleas Constituyente aparece diluida en una serie de puntos. Para el gobierno es una reforma que con una convención alcanza y sobra, para los cabildos y asambleas de base se trata de refundar el Estado chileno. Lo que no sabemos a ciencia cierta es que es lo que reclamarán parlamentarios y sindicalistas.

 Esta foto refleja un momento de la lucha portuaria de noviembre diciembre de 2018 

Recordamos como Sharp junto al patrón naval Von Appen y el sindicalista Klimpel quebraron el conflicto portuario dejando despedidos a los trabajadores que se destacaron por estar al frente de la lucha, Marcos Montecinos y Gabriel Inda entre otros, tratados como violentistas por enfrentar a los carabineros que les impedían manifestarse por sus reclamos. La lucha de los trabajadores portuarios de Valparaíso, trascendió nacional e internacionalmente, por la decisión de éstos de salir a las calles a protestar. Para evitar ser apaleados por Carabineros debieron levantar barricadas y también el centro de Valparaíso se convirtió en un caos. Ninguna Mesa de Unidad Social, ni parlamentarios del PC o del Ps se acercaron para darles apoyo. Solo las organizaciones barriales, los estudiantes, anarquistas, socialistas de base, Izquierda Socialista, trotkistas, independientes, feministas, ambientalistas junto al Porteño.cl y otras expresiones no parlamentarias los apoyaron.

Nos viene a la memoria un incidente en la Asamblea de Valparaíso de la cual fuimos partícipes.Cuando se lee la carta del pedido de los sindicatos para dialogar con el Gobierno, un grupo de compañeros reclamaron a viva vos por una resolución inconsulta, que lejos de afirmar una línea de lucha, tendía un puente hacia el Gobierno para negociar a espaldas de las asambleas, cabildos, coordinadoras, y de todos los sectores gremiales y políticos encolumnados en la movilización popular, incluido al enfrentamiento físico que soporta la juventud.

Hacemos este señalamiento con la finalidad de destacar la acción del Grupo Primero de Mayo y de El Porteño, porque en ese momento se la cuestionó, por extemporánea,desubicada y rupturista. El hecho de que no estemos acostumbrados a hacer balances de nuestra actividad, no justifica que cuando tenemos aciertos no podamos ser capaces de destacarlos. 

Observando la condenable visita del Bloque Gremial de la Mesa de Unidad Social de Santiago al gobierno con reclamos que no incluyen la salida del gobierno de Piñera y quedan lugar a introducir temas que por mas justos que sean, como el plebiscito de abril, la reducción laboral, o el aumento de las jubilaciones y pensiones, solo apuntan a darle largas al asunto y tratar de desmovilizar a gremios, asambleas y jóvenes, con el verdugo Piñera en el gobierno.

Seguramente el gobierno aprovechará para comprometer a los dialoguistas en comisiones de trabajo para tratar algún tema y resolverlos en los próximos años.  La heterogeneidad de La Mesa Social de Santiago (arrogándose una representatividad nacional que no tiene) seguramente carga con sus propias contradicciones. Pero lo cierto es que la línea dialoguista se está imponiendo y seguramente chocará con las asambleas, cabildos y coordinadoras que pugnan por proponer sus propias reivindicaciones resueltas en las asambleas, como la Asamblea Popular de Temuco, la Coordinadora de Asambleas de Valparaíso, la Asamblea del Cerro Barón, la Asamblea Popular Cerro Alegre, la Asamblea Popular de Cerro Polanco, el Cordón Siete Cerros, del Cerro Larraín, mas las asambleas y cabildos de Viña, Santiago y Concepción.

Es por eso que destacamos, en este momento, la intervención del Grupo 1M en la asamblea dela Mesa Social de Valparaíso alertando anticipadamente sobre algo que ya se ha consumado: la decisión de la Mesa de Unidad Social de Santiago de concurrir a negociar con Piñera.

No sabemos que dirá ahora Jorge Sharp, el Alcalde de Valparaíso, respecto de la participación en el diálogo de la mesa Gremial. Recordemos que su grupo rompió con el Frente Amplio cuando éste aceptó participar en el acuerdo por la paz. Pero se ha mostrado preocupado por los destrozos en la ciudad y ha reclamado de Carabineros mas vigilancia aunque menos represión a la protesta, algo muy poco factible,por cierto.

Mientras todo esto ocurre y de acuerdo a las palabras de Alberto Espina Otero, Ministro de Defensa Nacional, Carabineros está sobrepasado y se hace necesario el empleo del Ejército en las tareas de represión. Esta declaración en apoyo a lo ya dicho por el presidente Piñera pone al conflicto en un nivel diferente, sumado a las persecuciones y detenciones de la PDI con el apoyo de las patotas de Carabineros por los cerros, nos plantea nuevas tareas de defensa que deberán resolver las asambleas. Pero seríamos necios sino comprendemos que esta nueva escalada represiva apunta a una militarización del gobierno tipo bordaberryzación.

 El 27 de junio de 1973 el presidente constitucional uruguayo, Juan María Bordaberry, decretó un golpe de estado, con parecidos argumentos a los que esgrime Piñera, quedando al frente de un ejecutivo que puso a los militares en el centro de las decisiones políticas, proscribiendo al parlamento, partidos, sindicatos y suspendiendo las garantías individuales.

Nos sentimos en la obligación de destacar nuestra opinión de que el Gobierno ya está implementando medidas de excepción (la amenaza de la vuelta del ejército a las calles, la caza militantes por parte de la  PDI apoyados por patotas de carabineros, los disparos de granadas de gases a la cara de los manifestantes, detenciones ilegales y secuestros) apoyado en el silencio dialoguista de la Mesa de Santiago y el Bloque de Unidad Sindical, la militarización estaría siendo por estas horas un hecho. 

Ésta es una posible salida evaluada probablemente por la burguesía chilena en su conjunto, en caso de que no prosperen las tratativas con los “conciliadores” parlamentarios y de las Mesa Social de Santiago.

Esto va a depender exclusivamente del nivel de organización y movilización de la juventud combatiente, las asambleas, cabildos, coordinadoras y sindicatos que repudien estos posibles acuerdos y pongan al frente a nuevos dirigentes desplazando a los acuerdistas Ps, Pc, Fa, P Humanista que se disputan entre ellos quién será el interlocutor del gobierno y representante de los que luchan. 

Hoy el “Fuera Piñera” y “Huelga General” en tanto consignas no alcanzan. 

Será necesario desentrañar los caminos de movilización que nos permitan desplazar a las dirigencias burocráticas de los sindicatos y la Mesa Social.  Eso se logra solo militando dentro del movimiento, dentro de la clase, construyendo el Grupo Primero de Mayo allí.

La etapa que estamos recorriendo es claramente preparatoria, necesitamos fortalecer la formación de cuadros sociales y políticos. Nos remitimos al título de un reportaje recogido por este medio: “La clase (obrera) se está construyendo a si misma en este proceso”.

Promover el Frente Único de todos los que luchan contra Piñera y las grandes patronales, los Luksic, Bloomberg, Paulmann, Errázuriz y tantos otros conocidos apellidos como los acaparadores de la riqueza nacional. En la convicción de construir una nueva dirección del movimiento de masas que desplace a los burócratas conciliadores y arribistas. 

Mas asambleas masivas, mas plenarios, mas cabildos y todas las instancias de organización están a la orden del día, en la perspectiva de construir una alternativa de poder que hoy no está presente.

Mientras los jerarcas negocian, por debajo la clase obrera prepara su propia respuesta para enfrentar la represión y mostrarse como salida de gobierno ante la debacle de la patronal chilena. 

¡En ese proceso estaremos!


lunes, 4 de febrero de 2019

ESCENARIOS DE PAZ Y AGENDA TRASGRESORA EN VENEZUELA



04/02/2019

1. Las movilizaciones del día sábado 2 de febrero muestran algunos elementos interesantes. El 1ero, es la reanudación de una territorialización de la política, tal como lo vimos entre 2002-2007. Con movilizaciones importantes, que pretenden dar un mensaje de coherencia política. El 2do, que a pesar de los fakenews, el chavismo, cómo fenómeno político mantiene fuerza.

2. En este escenario, el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), tiene una doble ventaja. La 1era, que mantiene una estructura bien aceitada en todo el escenario nacional. La 2da, que esa maquinaria mantiene, pese a los ataques mediáticos, su moral y su logística intacta.

3. La oposición, ha mostrado su dependencia de las directrices indicadas esencialmente por John Bolton, Mike Pompeo, Mike Pence y Donald Trump. El escaso sentido de patria fue muy bien trabajado. Me hizo recordar lo que ocurre, los comunicados que a finales del siglo XIX hicieron algunos actores económicos (Zuluaga, Matos, Machados), solicitándole a Inglaterra que interviniera para restituir el orden social. Ese llamado, que hoy se repite, es una extraordinaria (y peligrosa), operación de Guerra Psicológica (Opsic).

4. El escenario de Guerra Compleja o Guerra Híbrida, sigue su curso. Mezcla acciones en el campo de las denominadas Fakediplomacy (falsa diplomacia), cómo la sugerida al señalar que la ONU apoya al Diputado de la AN. O los esfuerzos por "designar" embajadores en el exterior. Pero también sigue la guerra económica y se suma la agenda transgresora, entendida como esfuerzos para desinstitucionalizar los apoyos al Gobierno de Nicolás Maduro. Al respecto, es que deben entenderse los comunicados de algunas universidades como la Universidad del Zulia o la UCV, desconociendo al Presidente Maduro.

4. A pesar de las presiones y las operaciones psicológicas, más allá de los escasos goteos militares (un militar en EEUU y otro General de la Aviación sin comando), no ha habido manifestaciones de apoyo a los esfuerzos de la oposición.

5. Por ese escaso éxito, es que la AN en desacato, ha hecho público una Ley de Amnistía que exonera de antemano cualquier acto de desobediencia sin que haya ocurrido. Esa ley, muestra el desespero de los actores internos y externos por desestabilizar. Los llamados de la oposición, de Boltón, Pence y Pompeo para que los militares se pronuncien es un dato de las dificultades que ven para aventurarse a un acto de agresión militar externo.

6. Trump está aplicando a la situación en Venezuela sus estrategias agresivas, que tanto resultado le han dado en sus negocios. Declaraciones escandalosas y disonantes, marcan la pauta. Se trata de un ablandamiento que ejecuta las tesis de Sun Tsu sobre derrotar al enemigo sin pelear. Los EEUU sabe de los riesgos de desarrollar un conflicto en lo que considera sus áreas de influencia.

7. La situación interna, con la asfixia que significa el bloqueo económico, debe generar la búsqueda de alternativas de financiamiento a través de Rusia y China. La jugada es geopolítica y mantenerla en ese campo, es nuestra mejor estrategia. Somos una bisagra para la presencia de Rusia y China en nuestro espacio vital. Debería de complementarse con un Tratado de Asistencia Militar Recíproca, cómo un factor de disuasión.

8. Para afrontar un conflicto de baja intensidad, con posibilidades de escalar a uno convencional, tal como es la situación actual del país, debe cuidarse al máximo el tema de la moral. Al respecto el manejo de la inteligencia social para desmontar los fakenews es primordial. Asimismo, lo simbólico del acompañamiento al Presidente Maduro, de toda la estructura política y militar es igual de resaltante.

9. Lo complementa el aspecto logístico. La definición del funcionamiento de la red de distribución y dotación de los servicios públicos (agua, luz, transporte), es un detalle a cuidar pues su falla es la mecha perfecta para buscar detonar la estabilidad interna que existe actualmente.

10. Hay que ser categórico en señalar la absoluta normalidad de la vida cotidiana en Venezuela. A pesar de los esfuerzos de neurotizar el hacer diario, con la presión psicológica sobre el venezolano, por encima de la paranoia contra el chavismo, el venezolano sigue desarrollando su vida social. Este aspecto es vital, para la contención del escalamiento del conflicto. La no existencia de focos de violencia extrema en el país, es otra dificultad que atenta contra el plan trazado desde los imperialismos colectivos.

11. Esos imperialismos insisten en aplicar la Doctrina de la Necesidad de Proteger, formulada por la ONU en 2005 y que pretende pasar por encima del Derecho Público Internacional, violando los principios de soberanía y no injerencia en asuntos internos. Esa Doctrina auspicia el uso de una fuerza multinacional en situaciones de crisis humanitaria, estado fallido o delitos de lesa humanidad. Se construye sobre 3 principios: 1) necesidad de actuar, 2) necesidad de intervenir y 3) necesidad de reconstruir. Ello se traduce en la violación de la soberanía por una fuerza multinacional, para "evitar" el caos. Ya lo hicieron en Haití para justificar el derrocamiento de Jean Bertrand Aristide. Y quieren hacerlo con el Presidente Nicolás Maduro.

12) Las acciones contra Citgo, son sólo una pequeña muestra de la Guerra Compleja. Lo difícil de su actuar es que la capacidad de refinación de la empresa es sólo con el crudo venezolano Merey. La afectación es más para el mercado interno norteamericano, en dónde tenemos un control de más del 10% del área de lubricantes y combustibles. Por otro lado, refuerza las futuras acciones de Rusia, que tiene capital accionario en Citgo y que se ve afectado por las acciones unilaterales.

13) Sostengo firmemente que los imperialismos colectivos, con EEUU a la cabeza, apostarán más por una guerra tipo proxy o de sustitución, que por una directa. El costo humano y material para ellos es mayor. Ahí juega un papel protagónico las ansias de control de espacio vital que siempre ha tenido la oligarquía colombiana y las apetencias de Guyana, así como el extremismo autoritario de Brasil. Pero sobre todo la amenaza primordial viene desde Colombia. La acumulación de fuerza en la frontera oriental del país vecino es notable.

14) La atención se centra sobre la llamada media luna: Zulia y Táchira. Con Zulia tienen la dificultad, que el Estado que tiene la mayor extensión de frontera con Colombia, cuenta con un Gobernador que es pieza de la estabilidad del Gobierno de Nicolás Maduro. Omar Prieto es parte de la Dirección Nacional del Psuv pero además viene de ganar en los 21 municipios que conforman la entidad federal. Se caracteriza por la firmeza de sus acciones y por la decisión de no permitir que este estado, geopolíticamente estratégico, sea parte de un esfuerzo desestabilizador. El Táchira por su parte, es un territorio con fragilidad por estar controlado por la oposición y plagado de paramilitares. No obstante, la acción y presencia de Freddy Bernal, también parte de la Dirección Nacional del Psuv, es una garantía de contención.

15) Los actores de la oposición que insisten en la inminencia de una crisis, por el apoyo del mundo occidental, ignoran, soslayan y subestiman la capacidad de resilencia del chavismo. Pero además minimizan el apoyo de las fuerzas populares en todo el continente. Asimismo Rusia y China no están dispuestas a permitir una nueva Libia o un nuevo Irak.

16) El proceso será prolongado. Por ello el concepto aplicado de Guerra Popular prolongada, con la incorporación de más de 1 millón 600 mil milicianos, como factor de disuasión. La elevación del apresto operacional es un pre requisito importante.

17) Cierro con una frase de José de San Martín:"en defensa de la patria todo es lícito, menos perderla".
Maracaibo, 3 febrero 2019


- Dr. Juan E. Romero, Vicepresidente del Consejo Legislativo del Zulia (CLEZ). Historiador/ politólogo Asesor de la Secretaria del Consejo de Defensa Nacional (SECODENA)
@historiadorjuan (twitter)


https://www.alainet.org/es/articulo/197952