Mostrando entradas con la etiqueta Julio Blanco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Julio Blanco. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de diciembre de 2016

PERÚ: DOCENTES YA LLEVAN MÁS DE 34 DÍAS DE HUELGA




Por incremento salarial, más presupuesto y autonomía universitaria
DOCENTES YA LLEVAN MÁS DE 34 DÍAS DE HUELGA
Por Julio Blanco

El 26 de octubre se inició la huelga indefinida de docentes universitarios, la cual es acatada por más de 12 mil docentes quienes se desempeñan en 32 universidades de todo el país. Han pasado más de 34 días y al gobierno neoliberal de Pedro Pablo Kuczynski no parece interesarle logar una solución a este problema que no solo afecta a los docentes sino a miles de estudiantes.

La huelga fue convocada por la Federación Nacional de Docentes Universitarios del Perú-FENDUP, que preside el arquitecto Jaime Juárez Angulo quien a su vez encabeza el Comité Nacional de Lucha que es la instancia nacional encargada de centralizar esta medida de fuerza.

Las demandas

Una de las principales demandas es que se cumpla con la homologación salarial, lo cual significaría igualar el sueldo de los docentes al de los magistrados del poder judicial. Este incremento salarial está contemplado en la nueva ley universitaria 30220, sin embargo no se materializa debido a las políticas de ajuste que viene implementando este gobierno y que se expresan en la reducción del gasto corriente. 

Los docentes universitarios, así como los profesores de la educación básica que laboran en los niveles de inicial, primaria y secundaria, padecen salarios que están muy por debajo de su alta responsabilidad social. Los profesores de educación básica, por ejemplo, perciben un salario que oscila entre 400 dólares mensuales al igual que un docente universitario de categoría auxiliar, mientras un docente universitario de categoría asociado (con más de 10 años de servicio en la universidad, de mayor grado académico y dedicado a tiempo completo a su labor) percibe un salario que bordea los 800 dólares mensuales, por ultimo un docente universitario de categoría principal (la más alta y que le demanda no solo mas años de servicio, sino el grado de doctor) gana un promedio de 1,200 dólares mensuales. Los profesores contratados perciben salarios que no superan los 300 dólares al mes.

Estos salarios contrastan con los sueldos de los policías, quienes debiendo estudiar solo un año, empiezan a trabajar ganando 1,300 dólares mensuales, muy aparte de los ingresos que obtienen por brindar sus “servicios” a empresas privadas como las grandes mineras quienes les pagan por reprimir al movimiento social (forma de mercenarizacion avalada por ley). 

Otra de las demandas de los docentes es la derogatoria del artículo 84 de la ley universitaria 30220, que promueve el cese inmediato en sus funciones a aquellos docentes que tengan más de 70 años. Este artículo, amparado en burdos y medievales criterios biologistas, genera discriminación etaria y promueve una mayor precariedad laboral, ya que los puestos de los docentes mayores de 70 años serán cubiertos por profesores contratados que ganaran incluso menos de 300 dólares mensuales. 

Hacen parte también del pliego de reclamos la defensa de la autonomía universitaria y por tanto la derogatoria de la superintendencia nacional de educación universitaria SUNEDU, órgano creado por la nueva ley universitaria, que condiciona el funcionamiento académico y administrativo de las universidades a la orientación política e ideológica del estado. También plantean el incremento del presupuesto público para las universidades vía recursos ordinarios, la defensa de la gratuidad de la enseñanza, el nombramiento de los docentes contratados, la eliminación de modalidades lesivas como los CAS y locación de servicios y, por último, piden la revisión de la ley universitaria 30220 que se aprobó en el gobierno de Ollanta Humala sin contar con la participación de los docentes, los estudiantes y los trabajadores administrativos.

La respuesta del gobierno 

Hace poco se aprobó el presupuesto público 2017, en el cual no se incorporaron las demandas de los docentes, al menos no como ellos lo hubieran querido. El gobierno se da el “lujo” de hacer eso porque es consiente que sobre este estamento pesa un alto grado de estigmatización social que fue llevada a su extremo por el ex congresista Daniel Mora quien fue el promotor de la elaboración, aprobación e implementación de la actual ley universitaria.

Daniel Mora, el actual ministro de educación Jaime Saavedra y los medios de comunicación a su servicio, les achacan a los docentes universitarios ser los responsables de la crisis de calidad académica que viven las universidades públicas en el Perú. Sin embargo, olvidan antojadizamente que en nuestro país como en muchos otros de América latina se dio un proceso de masificación del acceso a las universidades públicas, el cual no estuvo acompañado de una reforma fiscal que se sostenga en los impuestos a los grandes capitales, sino todo lo contrario, con el pago de la deuda externa y la descapitalización vía beneficios tributarios al gran capital que Fujimori acentuó, los servicios públicos como la educación superior terminaron abandonados a su suerte. 

Por eso hoy la implementación infraestructural o las innovaciones tecnológicas (si es que se les puede llamar así) que se hacen en las universidades publicas corren a cuenta del canon minero, de los pagos que hacen los estudiantes a través de las tasas educativas o de la capacidad empresarial de las mismas universidades para captar recursos a través de sus centros de producción. En la actualidad la prioridad para las autoridades universitarias ya no es la promoción de la ciencia o del conocimiento, sino más bien la búsqueda de recursos directamente recaudados, eso ha conllevo también a que el espíritu de lucro se convierta en la principal motivación, lo cual ha dado pie a la corrupción generalizada.

Las perspectivas de la lucha

Si bien la larga lucha que vienen llevando a cabo los docentes ha servido para fortalecer al sector más de izquierda debilitando y aislando por ende a los pro gobiernistas y moristas encabezados por Mendivure, la estigmatización de los docentes sumada a la carencia de una política de la FENDUP hacia el estamento estudiantil, ha provocado también que muchos estudiantes, al desconocer las principales motivaciones de la lucha docente, terminen haciéndole el juego al gobierno al exigir el fin de la huelga y el inicio de las labores académicas. Lo mismo ocurre a nivel de la sociedad ya que muchos gremios de trabajadores se quedan con la versión del gobierno y de Mora sobre la crisis universitaria y eso porque la FENDUP no ha tenido durante lo que va de su lucha iniciativas para vincularse al movimiento obrero y a los movimientos sociales que también están en pie de lucha.

Para comprometer a los estudiantes urge crear un espacio de coordinación permanente entre docentes y estudiantes que se exprese en cada universidad del país a través de asambleas donde se tomen las decisiones y se definan las responsabilidades. Así mismo, es necesario incorporar demandas que sean sentidas por este sector como por ejemplo la lucha contra la eliminación del bachillerato automático, o la necesidad que se establezca que la única entidad encargada de financiar las universidades públicas es el estado y no los estudiantes a través de las tasas educativas o el endeudamiento bancario, así como dejar en claro que los docentes no están por el retorno de instancias corporativas y corruptas como la ANR, sino más bien que la autonomía implica que todos los miembros de la comunidad universitaria elijan cada cierto tiempo no solo a sus rectores y decanos sino a quienes conformaran una instancia superior con revocabilidad de cargos donde no solo estarán los docentes sino también los estudiantes. Esta instancia superior, que en la práctica reemplazaría a la SUNEDU y por tanto la intervención directa del estado, solo hará las veces de espacio centralizador para coordinar iniciativas interuniversitarias, mas no impondrá criterios ideológicos, académicos ni administrativos. Estas iniciativas sumadas a otras que seguramente surgirán en el camino, creemos que pueden contribuir a dinamizar esta lucha.

Tacna, 01 de diciembre de 2016.

viernes, 20 de mayo de 2016

¡¡KEIKO FUJIMORI Y PPK NO NOS REPRESENTAN!!





Organicemos la resistencia en las calles y con el pueblo.

Las elecciones del 10 de abril pasado estuvieron marcadas por el fraude electoral. Los grupos de poder económico, valiéndose del Jurado Nacional de Elecciones, manipularon el proceso a fin de que en esta segunda vuelta tengamos a dos personajes marcadamente neoliberales disputando la posibilidad de ser gobierno.

Esto se expresó en la forma parcializada como es que la instancia electoral acciono para sacar de carrera a los también neoliberales Julio Guzmán y Cesar Acuña y de esa manera favoreció el crecimiento de Keiko Fujimori y de Pedro Pablo Kusinsky (engreídos del gran capital norteamericano). Por otro lado y para impedir que pierda la inscripción la alianza electoral presidida por Alan García, el Jurado Nacional de Elecciones, un día antes de las elecciones cambio las reglas de juego bajando el porcentaje de votos requeridos para pasar la valla electoral con lo cual el APRA logro meter cinco congresistas que estamos convencidos serán férreos defensores del orden establecido. A ello habría que sumarle la serie de irregularidades ocurridas durante el día de las elecciones que permitieron que PPK rompa el empate técnico y pase a segunda vuelta.

Estos hechos, que no hacen más que deslegitimar el proceso electoral en curso, ponen también en evidencia hasta donde están dispuestos a llegar los dueños del Perú con tal de concretizar sus objetivos expresados en el saqueo de nuestros recursos naturales, la explotación desregulada y flexibilizada de nuestra mano de obra y el control monopólico de nuestro mercado nacional. Para ellos, la democracia es sinónimo de elecciones cada cinco años y sirve solo si les permite perpetuar sus intereses económicos y políticos.

Si bien es cierto existen diferencias entre las candidaturas de Keiko y PPK, consideramos que estas son de forma mas no de contenido, ya que ambas representan los intereses del gran capital norteamericano, por tanto, de ser gobierno cualquiera de las dos opciones no reparara en arremeter contra el movimiento social con tal de concretizar los requerimientos del imperio del norte que actualmente se encuentra golpeado por las consecuencias de la crisis económica mundial y por la emergencia de otros polos de poder a escala internacional como China y Rusia que le disputan la hegemonía del mercado mundial, lo cual lo hace mucho más agresivo con los países periféricos ubicados en lo que ellos consideran su patio trasero. Por eso hoy EEUU pasa a la ofensiva y trata de imponer el TPP y abre nuevas bases militares en América del sur, mientras que por otro lado promueve “golpes de estado democráticos” en Brasil y Venezuela y ajustes contra reformistas en la Argentina de Macri.

Ese es el poder real que está detrás de las candidaturas de Keiko y PPK, el mismo que buscara profundizar las medidas neoliberales a través del próximo presidente. No es cierto entonces que la disputa en segunda vuelta sea entre democracia y dictadura o entre dictadura y equilibrio de poderes. La disputa es entre dos versiones neoliberales al servicio del gran capital norteamericano: una lumpenesca, clientelista y vinculada al narcotráfico (como lo evidencias las últimas denuncias periodísticas) representada por Keiko Fujimori la cual construyo su liderazgo en función al legado de su padre y la otra más tecnocrática expresada en la candidatura de Pedro Pablo Kusinsky, quien se hizo famoso por ser un lobista del gran capital y articulador oficial entre las agencias pro imperialistas y el estado peruano (esa fue la labor que cumplió durante el primer y segundo gobierno de Belaunde y durante el gobierno de Alejandro Toledo donde se desempeñó como ministro de economía y primer ministro).

Con el fraude electoral los grupos de poder no solo lograran entonces que el próximo presidente y por tanto el nuevo ejecutivo sean adictos a sus intereses, sino que también han impuesto un parlamento que en su mayoría será neoliberal (110 de 130), en ese sentido es ilusorio pensar que en esos espacios el pueblo pueda pelear por sus reivindicaciones y por sus derechos. Sin embargo y a pesar de ello la voluntad de cambio de las grandes mayorías sigue vigente. Esta encontró su cauce electoral en las candidaturas de Veronika Mendoza del Frente Amplio y en Goyo Santos de Democracia Directa, las cuales sumadas bordean el 25% de los votos validos en primera vuelta, ello le permitió al Frente Amplio poner 20 congresistas .

Esa voluntad de cambio que geográficamente la podemos ubicar en la macro región sur, en Cajamarca y en las zonas rurales donde la mega minería ha hecho estragos y donde no llega el crecimiento económico, tiene en los campesinos, los trabajadores, los indígenas, las mujeres, los desempleados, los informales y la juventud al sujeto social más dinámico y combativo. Es precisamente con este sector con el cual debemos fundirnos para construir espacios de resistencia a lo que será la arremetida del próximo gobierno sea el que fuere. Organizar espacios de debate y centralización nacional de las luchas del movimiento social anti neoliberal es una tarea de primer orden que debemos asumir para a partir de allí construir un instrumento político genuinamente representativo de los sectores subalternos.

¡¡GANE QUIEN GANE, PIERDE EL PUEBLO!!

Tacna, 18 de mayo de 2016.

jueves, 14 de abril de 2016

EN SEGUNDA VUELTA RECHACEMOS LA DICTADURA Y EL NEOLIBERALISMO




Por: Julio Blanco

Según cifras oficiales del organismo electoral, la candidatura de Keiko Fujimori alcanzo un 39.61% del total de votos; seguida por Pedro Pablo Kuczynski (lobista de vieja data, estrechamente vinculado al gran capital trasnacional) quien obtiene el 21.13%; más atrás aparece Veronika Mendoza del Frente Amplio con 18,77%. Con estos resultados pasan a la segunda vuelta Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski. 

Como consecuencia de ello el nuevo parlamento peruano – conformado por 130 congresistas - estará compuesto mayoritariamente por la facción fujimorista, quienes logran colocar un promedio de 68 parlamentarios. Por la agrupación de Kuczynski ingresan 21, por el Frente Amplio 20, por la agrupación de Cesar Acuña 11, por la alianza conformada entre el APRA y el PPC 5 y por Acción Popular de Barnechea 5. 

La organización del dirigente social Gregorio Santos – actualmente preso - no logra poner ni un parlamentario a pesar de haber arrasado en Cajamarca con más del 40% de votos. Santos también logro muy buena votación en Puno, donde existe una alta conflictividad social. Sin embargo su agrupación no supero el 5% del voto nacional, por tanto perdería la inscripción electoral. Cabe mencionar que Cajamarca es la región donde se dio el más importante conflicto socio ambiental de los últimos tiempos. Santos encabezo esa lucha desde el gobierno regional que presidia, lo que lo llevo a ser reelegido en el cargo a pesar de encontrarse ya preso. 

EL REPUNTE DE KUCZYNSKI

Hasta una semana antes de las elecciones, la mayoría de las encuestadoras y los analistas políticos coincidían en señalar el abrumador ascenso de Veronika Mendoza, el cual se expresaba en un crecimiento promedio de un punto por día, mientras tanto la candidatura de Pedro Pablo Kuczynski se estancaba. De consolidarse esta tendencia, todo hacía prever que Veronika Mendoza pasaba a la segunda vuelta junto a Keiko Fujimori.

La buena performance de Mendoza se debió a que logro llenar con éxito el vacío dejado por la salida de Acuña y Guzmán, además de la izquierdizacion de su discurso, que término empalmando con los sectores del interior del país (básicamente del sur) que apuestan por un cambio del modelo económico. Muchos coincidían que a su favor también jugaba el movimiento social que se generó contra la candidatura de Keiko. Este movimiento alcanzo su máxima expresión el último 5 de abril, cuando miles se movilizaron en todo el Perú rechazando un probable gobierno de la familia Fujimori.

La posibilidad real que Veronika Mendoza pase a segunda vuelta y que gane las elecciones, asusto mucho a la derecha, la cual arremetió contra la candidata del Frente Amplio, logrando con ello conmocionar a un sector importante de las clases medias limeñas que si bien rechazaban la candidatura de Keiko e incluso se movilizaron contra ella el 05 de abril, no estaban ganadas por la política del Frente Amplio y entendían que Kuczynski tendría mejores posibilidades de victoria frente a la hija del dictador en una probable segunda vuelta. Por eso este sector, que inicialmente había comprometido su apoyo a Alfredo Barnechea, el 10 de abril cambio abruptamente y termino votando por Pedro Pablo Kuczynski, lo cual permitió que este pueda remontar su estancamiento subiendo del 16% al 21% y que Barnechea caiga del 12% al 6% en los resultados finales.

EL FRENTE AMPLIO Y LA SEGUNDA VUELTA

Más allá de haber quedado en tercer lugar, estas elecciones significaron una gran victoria para el Frente Amplio, más aun si consideramos que en enero la discusión central era si se pasaba o no la valla electoral. Ahora, el Frente Amplio ha salido airoso en siete regiones de las 24 que existen a nivel nacional, lo cual le da una magnifica ubicación.

El Frente Amplio tendrá 20 congresistas que le permitirán ir posicionando su programa y a partir de ello ir consolidándose como un espacio alternativo al discurso hegemónico neoliberal. Esto, definitivamente abre una nueva oportunidad a las fuerzas de izquierda que hacen parte de este espacio, las cuales empezaran a jugar un rol protagónico en la estructuración de la agenda del movimiento social. Fijar posición en relacion a la segunda vuelta, se convierte entonces, en la primera prueba que urge encarar de la mejor manera para no perder la sintonía con el pueblo. 

En ese entender, consideramos que las diferencias entre Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski son solo de forma mas no de contenido, ya que ambas candidaturas representan los intereses del gran capital monopólico. Hay que entender que la lucha contra Keiko, si bien tiene un alto componente democrático, en esencia es anti neoliberal y por esa vía antiimperialista y anticapitalista. No podemos olvidar que la dictadura impuesta por Alberto Fujimori tuvo como objetivo central implementar a sangre y fuego un nuevo modelo de acumulación que buscaba acabar con la soberanía nacional y favorecer al gran capital transnacional en detrimento de los trabajadores y el pueblo. Este modelo, que tiene en la constitución de 1993 a su instrumento legal más importante, es suscrito por Pedro Pablo Kuczynski de principio a fin, no solo ahora sino desde que fue ministro de economía y primer ministro durante el gobierno de Alejandro Toledo. Tampoco podemos olvidar que Kuczynski mando votar por Keiko en las anteriores elecciones.

Por eso creemos que es necesario implementar el rechazo a ambas candidaturas en la segunda vuelta, poniendo por delante el cuestionamiento al modelo económico y al régimen jurídico que ambas sostienen, tomando como método la movilización y la organización desde las bases. Solo de esa manera se contribuirá a politizar y a organizar la indignación de millones de peruanos que empiezan a recuperar la esperanza en un nuevo Perú.

Tacna – Perú , 13 de abril de 2016.

martes, 29 de marzo de 2016

EL JURADO ELECTORAL SE PARCIALIZA CON LA HIJA DEL DICTADOR




El pueblo peruano prepara respuesta en las calles y en las urnas


29-03-2016

Emulando los métodos de la dictadura fujimorista, el Jurado Electoral Especial de Lima centro, en la madrugada del jueves 24 de marzo, emitió una resolución en la cual literalmente "declara infundada la solicitud de exclusión interpuesta contra la candidata a la Presidencia de la República Keiko Fujimori". A pesar de las pruebas existentes, la instancia electoral le da asi el visto bueno a la hija del dictador, contribuyendo a enturbiar - y con ello a deslegitimar aún más - el actual proceso electoral. 

Estamos seguros que la respuesta social no se hará esperar y este 05 de abril miles saldrán a las calles en todo el Perú a rechazar el probable retorno de la dictadura y el inminente fraude electoral.

Un proceso plagado de irregularidades 

Desde que el pasado 13 de noviembre del 2015 Ollanta Humala convocó a elecciones presidenciales, muchos hechos han contribuido a descalificar el actual proceso electoral, haciendo que a escasas tres semanas del 10 de abril, el tufillo de fraude se instale en la conciencia de la gente. 

Una de las causas del actual desmadre, tiene que ver con la nueva ley electoral aprobada el año pasado por el congreso de la Republica. Aquí, entre otras cosas, se establece que los candidatos que directa o indirectamente ofrezcan y otorguen dádivas (regalos o dinero) a los votantes y que no cumplan al pie de la letra con los requerimientos administrativos para la inscripción de sus candidaturas, serán sancionados incluso con la exclusión del proceso electoral. Bajo esta nueva ley se vienen llevando las actuales elecciones, lo cual ha conllevado a que hasta la fecha las candidaturas de Cesar Acuña de Alianza para el Progreso y de Julio Guzmán de Todos por el Perú, sean separadas definitivamente por no respetar lo establecido en la norma. 

A Julio Guzmán se lo saca de carrera por no haber cumplido con los trámites administrativos que exige la ley para la inscripción de los candidatos. Este hecho, como lo han explicado diversos especialistas, viola el derecho fundamental a ser elegido, cometiéndose asi una antojadiza y parcializada interpretación legal que saca de la competencia al candidato Guzmán justo cuando este se encontraba en segundo lugar con un promedio de 20% del apoyo electoral. Cabe destacar que Julio Guzmán construye su liderazgo político a partir de un discurso y un simbolismo orientado a cuestionar las viejas formas de hacer política en el Perú (corrupción, ineficacia, caudillismo, etc.), eso le permitió empalmar con el sentimiento de cambio que anida en millones de peruanos. 

Cesar Acuña, de Alianza para el Progreso, es desaforado por haber entregado dádivas a pobladores que acudieron a sus presentaciones en Lima y provincias. Acuña, dueño de un consorcio educativo a través del cual acumuló fortuna aprovechando para ello la mercantilización de la educación universitaria implementada por Fujimori desde 1996 a través del decreto 882, inició su campaña con buen pie logrando atraer la simpatía de los sectores provincianos y de bajos recursos que fueron los más golpeados por las políticas neoliberales. Cesar Acuña sostenía su discurso en una propuesta asistencial y en su biografía personal, donde destacaba su capacidad para salir de la pobreza a partir del esfuerzo personal y la educación. Pruebas de plagio académico terminaron por derrumbar su performance académica, sin embargo, cuando fue sacado de la competencia se encontraba aun en el tercer lugar de las preferencias electorales.

La mano que mece la cuna 

La entidad encargada de llevar adelante las elecciones del 10 de abril del año en curso, es el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) apoyado en sus órganos descentralizados (Jurados Electorales Especiales-JEE). 

Esta institución la preside el Dr. Francisco Távara Córdoba, al cual lo acompañan cuatro magistrados más, quienes a su vez son elegidos por el poder judicial. Este poder del estado actualmente se encuentra copado por funcionarios muy cercanos al partido aprista, al igual que la fiscalía de la nación cuyo presidente, Dr. Jose Pelaes Bardales, no solo absolvió al ex presidente aprista y hoy candidato presidencial Alan García Pérez y a otros ex ministros apristas de la talla de Jorge del Castillo y Jose Antonio Chang, sino que también a través del Consejo Nacional de la Magistratura impidió que Francisco Tavara Córdova fuera destituido del JNE por inconducta funcional el año 2012. 

A Alan García, quien encabeza una alianza contra natura entre el partido aprista y el partido popular cristiano de la derechista Lurdes Flores Nano, no le esta yendo nada bien en estas elecciones. Según los últimos sondeos electorales de la empresa encuestadora GFK (20 de marzo) su aprobación oscila entre un 5.8%, lo cual ni siquiera les serviría para pasar la valla electoral (al ser alianza electoral, requieren más del 7% de la votación). Al parecer, por esa razón, el candidato de la estrella y el mapa ha optado por mover sus influencias al más alto nivel a fin de limpiar el camino, sacando para ello de escena a quienes considera podrían obstruirle su marcha a palacio.

El efecto boomerang 

Sin embargo, lo que en realidad han logrado Alan García y sus amigos es abrir una caja de pandora de efectos impredecibles, cuyas consecuencias incluso podrían terminar poniendo en jaque el status quo. 

La manipulación asimétrica del proceso electoral por parte del Jurado Nacional de Elecciones, los ha llevado a una encrucijada tremenda. Si actuaban coherentemente con su afán legalista que les permitió sancionar a Acuña y a Guzmán, debieron sacar del proceso también a Keiko Fujimori a pesar que esta encabeza hoy las encuestas, eso los hubiera enfrentado a un sector importante de la derecha nacional conservadora, aliada natural del gran capital imperialista. De lo contrario, su parcialización quedaría expuesta a la luz pública, como viene ocurriendo ahora con la decisión tomada el último jueves 24 de marzo. 

Esta decisión, sin embargo, acrecentará el anti voto fujimorista, no ayudará a Alan García a subir en las encuestas y le dará mayor protagonismo a la movilización callejera, la cual se convierte ahora en el único canal para expresar el descontento ciudadano y seguramente será un factor condicionante de los resultados del 10 de abril.
Las irregularidades que viene cometiendo el Jurado Nacional de Elecciones, también han generado un efecto colateral, no deseado por quienes están detrás. Al sacar de carrera a Guzmán y Acuña han logrado poner en vitrina las candidaturas de Barnechea y Veronika Mendoza, quienes desde enfoques distintos son críticos al actual modelo de acumulación basado en la extracción y la exportación de minerales. El pueblo desencantado con la política y con las propuestas de cambio, sobre todo después de la traición de Ollanta, pero que sin embargo rechaza el modelo neoliberal (más del 60% según última encuesta de GFK), ha vuelto ahora su mirada hacia Barnechea y Mendoza y los ubica en tercer y cuarto lugar respectivamente, con muchas posibilidades de que uno de ellos llegue a la segunda vuelta. 

Veronika Mendoza tiene una oportunidad histórica 

Una vez más la voluntad de cambio ha empezado a moverse. Esa misma voluntad de cambio que llevo a Ollanta Humala al gobierno el 2011, se expresa ahora en la movilización callejera que rechaza el fraude del Jurado Nacional de Elecciones y por esa vía incrementa el antivoto fujimorista y hace de la candidatura de Veronika Mendoza su instrumento para enfrentar el continuismo neoliberal. 

Por eso Veronika Mendoza y el Frente Amplio tienen hoy la oportunidad histórica de convertir esa indignación ciudadana en una respuesta política de masas que nos permita trascender el actual modelo económico y abrir un periodo de transición hacia la construcción de una sociedad con justicia social y soberanía nacional. Para ello, es necesario poner en cuestionamiento el engranaje jurídico-político en el cual se sostiene el poder del empresariado local y transnacional, nos referimos a la constitución de 1993 que abrió un ciclo de reformas del estado que pusieron por delante los intereses del mercado y los capitalistas, antes que los intereses del pueblo y los trabajadores. 

El pueblo debe saber que en el marco del actual régimen jurídico ningún cambio del modelo económico que beneficie al pueblo y a la soberanía nacional será posible. Eso ayudará a poner en tela de juicio las propuestas centristas de Alfredo Barnechea y le devolverá al pueblo una visión estructural y de conjunto de la problemática nacional. 

Dignificar la política implica también restituir la capacidad soberana del pueblo de decidir sobre su destino sin la intervención de los poderes facticos y los políticos profesionales al servicio del status quo. Por eso la exigencia de cambio constitucional deberá ir atada a la de Asamblea Constituyente. Solo la convocatoria a una Asamblea Constituyente con participación del pueblo y los trabajadores asegurara poner en realidad la economía al servicio de la gente y de esa manera iniciar la construcción de un nuevo Perú. 

El pueblo debe saber que a través de una Asamblea Constituyente empezaremos a discutirlo todo. ¿Qué hacemos con el jurado electoral? ¿Qué hacemos con los jueces, fiscales y policías corruptos? ¿Qué hacemos con los presidentes de la república y los congresistas que incumplen sus promesas de campaña y traicionan la voluntad popular? ¿Seguimos dejando la salud y la educación en manos del mercado o le devolvemos mayor protagonismo al estado? ¿Qué hacemos con la gran minería que contamina el medio ambiente y atenta contra la vida? ¿Qué hacemos con los tratados de libre comercio que nos impusieron los gobiernos sin consultarnos y que liquidan nuestra precaria industria nacional? ¿Qué hacemos con la deuda externa que nos descapitaliza y recorta nuestra soberanía? ¿Qué hacemos con las empresas que no pagan impuestos o que pagan muy por debajo de lo que ganan? ¿Qué hacemos con los derechos de los pueblos originarios?, etc. 

La derecha hará todo lo que este a su alcance (guerra sucia incluida) para sacar de la discusión electoral el tema de cambiar la constitución del 93 vía una Asamblea Constituyente. Por eso el Frente Amplio con Veronika Mendoza a la cabeza, haría bien en poner como primer punto de su agenda programática este tema, que no es uno más de los tantos que hoy propone el FA, sino el más importante, por lo cual debería ser el número uno, en lo que queda de la campaña. Si se hace eso no solo se contribuirá a elevar significativamente el nivel de conciencia política del pueblo, sino que también se asegurara la vinculación a diversos sectores sociales del campo popular que de llegar Veronika al gobierno, se convertirán en su principal soporte que asegure que las promesas de campaña se concreticen.