Mostrando entradas con la etiqueta Recesión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recesión. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de junio de 2020

RECESIÓN Y PRESUPUESTO BASE CERO


LA HUELLA DEL FUTURO, César Pilco Flores - cesartirsop@gmail.com

“Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad” SENECA (4 A.C. - 65 D.C/Roma)

El Covid-19, está conllevando, a la caída abrupta de las economías del mundo, América Latina[1]1 , va influir el entorno, el día a día. La recesión es un síntoma, se va contraer fuertemente el crecimiento (negativo) de sus economías entre 8.0% al 15.0%, Brasil, México, Argentina, Chile, Colombia y el Perú, por la contracción de su demanda interna, la caída del consumo, las inversiones; agravándose por la reducción de la exportaciones; de los ingresos corrientes; el desmoronamiento del turismo, de las materias primas, los mercados financieros, situación a ahondarse si habría un rebote ; más aún todavía no se alcanza el pico, la ansiada meseta y el ulterior aplanamiento de las curvas. En el fondo se ve 2 situaciones, las acciones derivadas del propio tratamiento del virus, en una paralización global de las economías (una más críticas que otras); y luego del “confinamiento”, se verá la reanimación gradual de los negocios, emprendimientos, de la economía en su conjunto; por las señales de una incipiente atmósfera favorable, bajo el lema “no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista”, pues tiene que venir “tiempos mejores”; luego la reactivación, el crecimiento; entonces ¿Cómo enfrentar, para salir de la crisis y reflorecer la economía?

LOS NÚMEROS EN EL PAÍS Nuestra economía al 2020 tendría los siguientes magros resultados:

(1) En la primera guerra Mundial la economía se contrajo en 4.9% y en la Gran Depresión de 1930 en 5.0%

Los datos nos refleja la recesión en nuestro país, durante el 2,020: La CAÍDA del PBI, el consumo, la inversión, las exportaciones, por tanto la demanda interna. Así como el AUMENTO de la tasa de desempleo, las personas sin trabajo, la población vulnerable, el sub-empleo, la informalidad y la pobreza, por lo tanto la disminución de la clase media entre el 10% y 12%. Los ingresos corrientes (Ingresos tributarios y no tributarios), bajaran entre el 25% al 30.0% anual.

Se observa con nitidez, al 2020, los efectos económicos y sociales que tendrá nuestra economía, producto del coronavirus, resultados con cifras negativas; no vistas en la primera, ni en la Gran depresión de 1930; que conllevará a la disminución de los ingresos corrientes “que recauda la SUNAT”, entre el 25.0% al 30.0% el presente año; y afectara la financiación del presupuesto del 2021. Como ejemplo vemos el financiamiento del 2020.

FINANCIACIÓN DEL PRESUPUESTO 2020 

El Ejecutivo presentó el 26/08/2019, al Congreso de la República el proyecto de ley "Ley de equilibrio financiero del presupuesto del sector público para el año fiscal 2020", definiendo de dónde provendrán los recursos, para financiar el presupuesto del 2020.



(1) Rentas de propiedad, tasas, venta de bienes, prestación de servicios.
(2) Canon, sobre-canon, regalías, rentas de aduanas y participaciones

La ministra de economía, para frenar el Covid expreso en el Congreso, que va comprometer el 17.0%/PBI (antes sostuvo el 12.0%). El PBI del 2019=S/. 776,500.0 millones de soles. Por consiguiente para atender los “costos” del Covid-19, significa cerca del 74.4% del Presupuesto de la República, del “2020”.

Si tomamos como paralelo objetivo el presupuesto del 2020, en el financiamiento del presupuesto del 2021, se observa que la recaudación de la SUNAT vía Ingresos corrientes caerá, así como los RDR (Recursos Directamente Recaudados), los Recursos Determinados, ante esta realidad se va equilibrará el presupuesto vía endeudamiento y/o creación de nuevos impuestos. 

Antes de dar unos alcances, es conveniente que para esta situación específica por la pandemia, se aplique la metodología del Presupuesto Base Cero PBC), en la formulación del presupuesto 2021. 

ORIGEN DEL PRESUPUESTO BASE CERO (PBC) 

El Presupuesto Base Cero o ZBB (Zero Base Budgeting), nace en 1970, creado por Peter A. Pyhrr, lo aplicó en su propia empresa, ‘Texas Instruments Inc.’ , una multinacional de electrónica aplicada; un artículo de Pyhrr publicado en 1970 en la ‘Harvard Business Review’, acerca de dicho método, convenció al entonces Gobernador del Estado de Georgia y luego el Presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, de las ventajas que este método presenta, tales como la mejora de la eficiencia y eficacia en el uso de los recursos públicos. 

A mediados de 1971, se comenzó la implantación el PBC, en diversas empresas privadas y en los Presupuestos Generales del Estado de Georgia bajo la dirección de Peter A. Pyhrr. La puesta en práctica del PBC, hizo ahorrar 55 millones de dólares en el Estado de Georgia, sin que hubiera una disminución significativa en la calidad de los servicios públicos provistos.




PRESUPUESTO BASE CERO (PBC), 

Es una metodología de planeación, presupuesto y asignación de recursos, que tiene por finalidad revaluar, todos los programas, costos y gastos de la organización o entidad anualmente. 

En su elaboración se establece programas, con objetivos, metas, sustentando y analizando con detalle las actividades, que se llevaran a cabo en los Programas, seleccionados, comparando las actividades por sus beneficios, costos,siendo priorizadas y para implementar el programa y obtener los resultados esperados. 

Por tanto, el presupuesto Base Cero (PBC), es la alternativa, para ejercer con eficiencia y eficacia el gasto público, permitiendo revisar el gasto, y gastar solo para lo estrictamente necesario y fundamental.


FINALIDAD DEL PBC - 

Eficiencia en el uso de recursos, para el logro de objetivos programados. 

- Contar con una herramienta en el corto plazo, debido a la contracción de nuestra economía por la recesión económica derivado del Covid-19.

- Utilización de la metodología hasta cuando se logre niveles adecuados de crecimiento económico, bajo el concepto de no incrementar impuestos, ni deuda pública. 

- Medida de austeridad, disciplina presupuestaria del gasto, de responsabilidad fiscal y de prevención, para mantener la estabilidad y el equilibrio de las finanzas públicas, mejora de la presión tributaria, y contribuir un mejor manejo de la deuda y reducir el ratio deuda pública/PBI. 

- Estrategia de optimización de los procesos, priorización de estudios y proyectos de inversión, con el mayor rentabilidad e impacto económico, social, generar empleo y reducir el déficit fiscal. 

- Sentar bases para el impulso de una reingeniería integral de la administración pública 

LOS PILARES ESTRUCTURALES DEL PSC 

Para la implementación del Presupuesto Base Cero (PBC), es necesario definir las prioridades estratégicas de la organización, identificar las fuentes y los fondos, direccionados hacia los objetivos estratégicos y metas, su aplicación se sustenta en 4 pilares fundamentales: 

1) Manejo de los costos, que permitiría un “ahorro” del 15.0% al 35.0%, de los gastos. 

2) El manejo óptimo y oportuno de los costos y gastos, permite un gerenciamiento por resultados esperados; por la definición de objetivos y metas claras y precisos. 

3) La definición y aplicación de una política de costos y gastos, permite ahorros y la calidad de gasto en la ejecución de los costos, por la priorización de las actividades, programas y proyectos. 

4) Estos ahorros generados permite reinvertir en otras actividades y proyectos de la entidad.
  


OPERATIVIDAD 

La operatividad del presupuesto base cero es: 

- Debe hacer por escrito, detallando el área al que corresponde e indicando las necesidades o elementos que deben ser cubiertos, así como sus costos y tiempos. 

- Únicamente se pueden considerar aquellos gastos que son realmente necesarios, e inversiones de alto impacto de generación de empleo, con la justificación de cada uno de ellos. 

- Definición de objetivos a conseguir, entre los que suelen estar la reducción de gastos, optimizar la función costo rendimiento y asignar los recursos escasos a los diferentes centros de responsabilidad. - Identificación de los paquetes de decisión. 

- Diseño de las hojas de análisis de los distintos bloques de decisión. 

- Establecimiento de alternativas de gastos. 

- Ordenación por prioridades. 

- La carpeta de decisión, se expresa las características relevares de la planeación de las actividades, recursos solicitados para llevarlos a cabo. 

- Esquema de prioridades, con criterios definidos, para seleccionar lo más necesario, fundamental y prioritario. 

- Consolidación de los requerimientos por unidades operativas y sistemas administrativos priorizados.

- Revisión final y asignar recursos a los requerimientos solicitados según el techo presupuestal aprobados. 

- El bolsón de “imprevistos” y el “fondo de contingencia”, debe ser escrupulosamente formulado, evaluado y monitoreado. 

- Decisión y acción. 

NOTA: Formular el PBC, con anticipación”, para no caer en el “formato”, del presupuesto tradicional, fijarle un techo y garantizar su priorización (evitando la “ampliación” de gastos). 

BENEFICIOS ESPERADOS 

Necesidad de una planificación estratégica, antes de su formulación y puesta en operación. 

Implementar una cultura de disciplina fiscal, control y monitoreo del gasto público. 

Posibilidad de contar con una plataforma de gestión que facilite el control de los gastos 

Ahorro entre 15% y 45% de los gastos de gestión y operación. 

Obtener recursos frescos y con los ahorros, para ejecutar otras iniciativas de alto impacto. 

Mostrar fehacientemente ¿En qué están gastando? ¿Quién lo solicita?, y el ¿Porque del gasto?. 

CONSIDERACIONES FINALES

El PBC, se aplicó en México, impuesta por el Gobierno Federal, debido a la caída del precio y la producción; así como en Perú, Guatemala y el Ecuador. 

La disminución de la recaudación fiscal, presión tributaria, obliga a tomar medidas extremas de manejo presupuestal con el lema “solo aprobar lo estrictamente fundamental”. 

El Covid-19, nos imprime y obliga una austera política fiscal de gasto, aprobar y ejecutar lo imprescindible, lo necesario, la reducción de gastos y mejorar la presión tributaria. 

Implementar la ejecución de proyectos e iniciativas de alto impacto que generen empleo inmediato y demostrable en el corto plazo. 

No recurrir al endeudamiento o la creación de impuestos para financiar el presupuesto 2021 

El Congreso, debe formar una Comisión especial lo más pronto posible, con pautas claras, para revisar escrupulosamente el presupuesto, a ser presentados por el ejecutivo en agosto/octubre, para no caer en impuestos y endeudamientos que afectan la economía del país; así como definir un Plan de austeridad, recorte del gasto público, para el presupuesto 2021 y años subsiguientes. 

Revisión de todas las fuentes de ingresos y el sinceramiento de las exoneraciones tributarias, de la suspensión del pago de impuestos, los otros beneficios dados anteriormente, los gasto de “funcionamiento y por función y los alcances de la simplificación de la reforma tributaria. 

El Presupuesto Base Cero, permitirá la ejecución de proyectos e iniciativas de alto impacto que generen empleo inmediato; aplicarse en el Gobierno nacional y los Sub-nacionales. 

Por las circunstancias derivadas del Covid-19 a nuestra economía, se presenta esta alternativa PBC, en formulación del presupuesto 2021, para un manejo riguroso del presupuesto en estos años. 

Señores Congresistas, el presupuesto de la República al 2020, fue S/. 177,367.8 millones de soles, y en los últimos 10 años cerca de S/. 1.4 Billones de soles; es una vergüenza la carencia de camas UCI y balones de gas, el país no se merece tanta indiferencia, indolencia, y respeto por la vida de nuestro prójimo, es la oportunidad histórica a partir de este presupuesto 2021 (Bicentenario), sentar las bases, para que la salud y la educación sean un derecho y no un negocio. 

RECUERDE: Tacna, continúa mediterránea. Junio del 2020

NOTA: El presente artículo ha sido publicado en parte por el Diario Prensa Regional, del Lunes 15 de Junio del 2020, página 4 Análisis & Opinión.





[1] La crisis del coronavirus es una crisis estructural, por que cambiarán las costumbres o hábitos en un entorno; y que afectan inevitablemente la seguridad de los miembros de un entorno; su gestión u operación requiere el uso de soluciones anti cíclicas, que son "complementos" que cubren las debilidades reales de las acciones que son necesarias para compensar la falta de adaptación a un entorno o debido a los cambios “abruptos” en un entorno. El Coronavirus, representa el tercer “Shock económico, financiero, social”, de paralización mundial, que llevara a la recesión, desaceleración en países y sectores; el 2° se dio en sep./2008 la “crisis financiera global” de exceso de liquidez (por la liberalización financiera), el 1ro, atentados de las “Torres Gemelas” del World Trade Center EEUU, el 11/09/2001.

miércoles, 13 de mayo de 2020

RECESIÓN Y DESEMPLEO EN AMÉRICA LATINA





LA HUELLA DEL FUTURO
César Pilco Flores
cesartirsop@gmail.com

Ahora con la cuarentena, se observa muy claramente la recesión que significa que la tasa de crecimiento del PBI tiene un crecimiento negativo, y ello conlleva a tomar acciones inmediatas que son vitales para reducir en todo lo posible el despido, el desempleo y subempleo masivo causado por el Covid-19. Lo más preocupante tiene que ver con la tasa de desempleo que el aislamiento de la cuarentena está produciendo y los despidos por el “frenazo”- paralización de las actividades.

 La Organización Internacional de Trabajo (OIT), en reciente informe precisa y da la alerta que va a perder entre 5,0 y 25.0 millones por el Covid-19, dependiendo directamente de la caída del PBI mundial. En un escenario conservador; se deduce que si el PBI cae en 2.0% la pérdida sería 5.3 millones de puestos de trabajo, En un escenario extremo, si el PBI disminuye en 8.0%, la pérdida de empleo sería alrededor de 25 millones de puestos laborables. En uno intermedio, si el PBI se contrae en el 4.0%, conllevaría a la pérdida de 13.0 millones de empleos masivos en el mundo. Es decir, a una mayor tasa de crecimiento negativo del PBI (recesión económica), conllevará a un mayor número de pérdidas de puestos de trabajo.
 



EL PRODUCTO BRUTO INTERNO: Observamos su comportamiento en 3 periodos.

2019: Las tres principales referencias mundiales señalan un débil crecimiento de América Latina, que oscilaba alrededor del -0.1% al 1.8%. La economías de mayor crecimiento del PBI fueron Perú del 2.2% al 3.3%; Colombia cerca del 3.3%; y Bolivia 2.8%, las demás economías expresan tasas de crecimiento mínimo alrededor del 1.0% Ejemplo Chile 1.1%, Uruguay 0.2% (B.M.).

2020 ANTES DEL VIRUS: Se observa en el Trimestre I, mejores resultados del PBI y América Latina creció en promedio 2.5%. Las economías que mejoraron fue Paraguay 4.0%; Bolivia 3.8%; Perú y Colombia 3.6%; Venezuela y Argentina muestran tasa negativas (recesión) en sus economías.

2020 CON VIRUS DECLARADO: Las 4 instituciones más relevantes FMI, Banco Mundial, CEPAL y el Banco de Inversión Goldman Sachs señala una fuerte y aguda recesión en América Latina, done la tasa de crecimiento del PBI es negativa y varía entre el -3.8% al -5.3%, para el año 2020.

América Latina, Si tomamos como referencia lo señalado por el Banco Mundial (BM), tendrá una tasa de crecimiento negativo del -4.6%; Los países dónde se contraerán fuertemente sus economías son: México -6.0%; Argentina -5.2% y Brasil -5.0%. En menor grado son Paraguay -1.2%; Colombia -2.0% y Uruguay -2.7%. El Perú tendría una caída intermedio de su tasa de crecimiento del orden del -4.7% para el año 2020.

2021: El FMI y el BM, señalan que América Latina tendrá una reactivación de sus economías con tendencia positiva con un promedio del 2.6%; si tomamos como referencia los pronósticos del B.M. los países que tendrán un mayor crecimiento serían Perú 6.6%; Paraguay 5.6% y Uruguay 5.5%. Las economías que tendrán un crecimiento positivo menor del PBI serían Brasil 1.5%, Argentina 2.2% y México 2.5%.

EL DESEMPLEO: Al trimestre I del 2020, según las estimaciones del Banco Mundial (BM), reflejan que el desempleo promedio en América Latina es del 10.3%. Los países con una mayor tasa de desempleo son: Colombia 12.2%; Bolivia 11.7% y Venezuela 11.5%; y los países con menor tasa de desempleo son Paraguay 7.1%; Perú 7.8% y Chile 8.2%

LA POBREZA: Al 2020, la pobreza en América Latina, se estiman en promedio el 20.3%. Los países con mayores tasas de Pobreza son Venezuela 35.6%, México 34.8% y Bolivia 24.7%. Los países con menor tasa de pobreza Uruguay 2.9%, Chile 6.4% y Argentina 7.1%. En el Perú se estima una tasa de pobreza del 23.9%, es de decir de cada 4 peruanos uno es pobre

LA PERFORMANCE DEL PERÚ: Antes, Durante y Después.

El perfil macroeconómico de nuestra economía señala, que creció el 2019 en 2.2%; y el 3.6% en el Trimestre I del 2020 (antes de decretado el Virus); declarada la pandemia el 2020 conllevaría a que nuestra economía se contraiga en -4.7%; mejorando su crecimiento al 2021 con el 5.2%, de acuerdo al FMI; con una tasa de desempleo del 7.8% en Lima al Trimestre I del 2020 (se redujo en 5,700 personas en comparación con el trimestre del año anterior, luego de 5 años de crecimiento permanente), y estimándose en 406,200 personas las que buscan empleo.

La pobreza en el país se elevó el año 2020 en 23.9% (el año 2019 la pobreza fue del 20.5%); por lo que cerca de 6.4 millones de persona se encuentran en esta situación de pobreza al 2020.

CONSIDERACIONES FINALES

La recesión en América Latina al año 2020 es muy fuerte, con cierta similitud al de la primera guerra mundial, donde el crecimiento de la economía mundial fue del -4.9%, o con la Gran Depresión de los años 1930, la tasa de crecimiento del PBI fué -5.0%.

Manifestado el Covid-19, las proyecciones para el 2020, señalan que América Latina entra en una fuerte de recesión entre el -3.8% y -5.3% en la caída de la tasa de crecimiento del PBI; así como en los 10 países considerados, con un promedio de desempleo del 10.3% al Trimestre I del 2020 y una pobreza del 20.3%.

El aumento hasta el 10% del desempleo, conllevaría a que la pobreza en la región podría alcanzar a 220 millones de personas en América Latina (CEPAL).

El aumento en el desempleo llevaría a que, de los 620 millones de habitantes de la región, los pobres aumentarían de 185,0 a 220,0 millones de personas (35.5%/población A.L.), y la población en pobreza extrema se elevaría de 67,4 a 90 ,0 millones de persona (14.5%/población A.L.).

El Perú, al 2019 registro una tasa de crecimiento del PBI del 2.2%, y fue una de las economía que más crecieron. Al I Trimestre del 2020 se elevó al 3.8%(antes de manifestarse el virus); sin embargo se estima que al año 2020 entra en recesión la economía peruana, con una tasa del crecimiento del -4.7 promedio (BM), ligado a un desempleo del 7.8% (Lima) y una pobreza país del 23.9%, (se considera una persona pobre cuando “percibe” un promedio de $ US 5.50 dólares/día PPA).

Por tanto, la recesión en el país (con tasa de crecimiento negativas del PBI) nos conlleva al aumento del: Desempleo, subempleo, la informalidad, la pobreza; la disminución de los ingresos; en sí la demanda interna, ahondada por el coronavirus; por ello la importancia de formular e implementar un Plan de Reactivación Nacional, regional y fronterizo, (que sientas las bases), para romper la paralización, y se dé señales claras y precisas para la reanimación, reactivación económica esperada (generando empleo, posibilidades y oportunidades), de modo que al 2022 se inicie lentamente la expansión y crecimiento de nuestra economía.

NOTA DEL TINTERO

Ley Okun, es una observación empírica que señala la correlación existente entre los cambios en la tasa de desempleo y el crecimiento de una economía. Una economía necesitaba crecer cada año entre el 2,6% y el 3%, para mantener los niveles de empleo. Cualquier crecimiento inferior significaba un incremento del desempleo; normalmente el valor oscila entre el 2% y 3%.

Una vez mantenido el nivel de empleo gracias al crecimiento del 3%, para conseguir disminuir el desempleo es necesario crecer dos puntos porcentuales por cada punto de desempleo que se quiera reducir.
CEPAL, estima que en la primera guerra mundial la economía mundial se contrajo en 4.9% y durante la Gran Depresión de 1930 fue del 5.0% la caída del PBI mundial.

Mayo del 2020
Recuerde: Tacna continúa mediterránea.

NOTA: El presente artículo ha sido publicado en parte por el Diario Prensa Regional, del Lunes 11 de Mayo del 2020, página 10 Análisis & Opinión.

jueves, 26 de marzo de 2020

¿ES EL VIRUS EL QUE PROVOCÓ LA CRISIS?



EconomíaMundo 26 marzo, 2020 Michael Roberts

Estoy seguro de que cuando este desastre termine, la economía convencional y las autoridades insistirán que esta crisis fue exógena y que no tiene nada que ver con el modo de producción capitalista y su estructura social. Para todos ellos el virus es el causante de la crisis. Este fue el argumento de los economistas neoclásicos después de la Gran Recesión de 2008-9 y que se repetirá en el 2020.

Mientras escribo, la pandemia de coronavirus aún no ha alcanzado su pico.  Aunque aparentemente comenzó en China ( hay pruebas que puede haber comenzado en otros lugares), ahora se ha extendido por todo el mundo.  En estos momentos el número de infecciones es mayor fuera de China que dentro de esa nación.  Los casos en China se han detenido; en otros lugares todavía aumentan exponencialmente.


Europa y EE.UU. parecen estar siguiendo la trayectoria de Hubei. Total de casos por cada millón de personas desde enero de 2020.

Esta crisis biológica ha creado pánico en los mercados financieros. Los mercados bursátiles se han desplomado hasta un 30% en el espacio de un par de semanas.  El mundo de fantasía que vivían los activos – financiados por préstamos de costo casi cero – ha terminado.

El COVID-19 parece ser un «desconocido», como el «cisne negro» que produjo el colapso financiero mundial que desencadenó la Gran Recesión hace más de diez años.  Pero el COVID-19, al igual que ese colapso financiero, no es un rayo emergido de la nada.

El llamado «shock» en una economía capitalista crece lentamente. Antes que se produjera la pandemia la actividad económica se ralentizaba hasta detenerse en la mayoría de las principales economías capitalistas y en las economías «en desarrollo» del «Sur global». Muchas economías se contraían y otras estaban al borde de este proceso.


Producción de manufactura mundial PMI y producción real.

El COVID-19 fue el punto de inflexión. Quizás, una analogía apropiada es imaginar  la construcción de cúmulo de arena hasta un pico; entonces la arena  necesariamente comienzan a deslizarse … hasta que con un solo grano arena más toda la construcción se desmorona.

Si usted es un post-keynesiano podría llamar a esto un «momento Minsky», en honor a Hyman Minsky, quien argumentó que el capitalismo parece ser estable hasta que deja de serlo, porque la estabilidad del capital engendra inestabilidad.  Un marxista diría, sí , hay inestabilidad pero esa inestabilidad se convierte en una avalancha periódicamente debido a las contradicciones subyacentes en el modo de producción capitalista, que existe sólo para obtener beneficios.


Se añaden granos de arena: la pendiente aumenta. Pendiente crítica. Ocurren avalanchas: la pendiente disminuye

El COVID-19 no era un «desconocido».  A principios de 2018, durante una reunión en la Organización Mundial de la Salud en Ginebra, un grupo de expertos acuñó el término «Enfermedad X». Estos especialistas predijeron que la próxima pandemia sería causada por un patógeno desconocido que aún no había entrado en contacto con la población humana. La Enfermedad X probablemente sería el resultado de un virus originado en animales y surgiría en algún lugar del planeta.

La Enfermedad X se confundiría probablemente con otras enfermedades – en las primeras fases del brote – y se extendería silenciosamente utilizando las redes de viajes y comercio de los seres humanos. Con rapidez llegaría a múltiples países e impediría una contención eficaz. La Enfermedad X tendría una tasa de mortalidad superior a la gripe estacional, pero se propagaría tan fácilmente como la gripe. Sacudiría los mercados financieros antes de alcanzar la condición de pandemia. En resumen, Covid-19 es la Enfermedad X definida por los expertos de la OMS.

Como ha argumentado el biólogo Rob Wallace, las plagas no sólo son parte de nuestra cultura, sino que también son causadas por ella. La Peste Negra se extendió en Europa a mediados del siglo XIV con el crecimiento del comercio a lo largo de la Ruta de la Seda. Las nuevas cepas de gripe han surgido con la ganadería masiva ; el Ébola, el SARS, el MERS y ahora el Covid-19 que estaría vinculado a la vida silvestre.

Las pandemias suelen comenzar como virus en animales que saltan a la gente cuando hacemos contacto con ellos. Esto aumenta exponencialmente porque nuestra huella ecológica nos acerca a la vida silvestre en áreas remotas y el comercio de estos animales los lleva a los centros urbanos. La construcción de carreteras, la deforestación, el desmonte y el desarrollo agrícola, así como los viajes y el comercio globalizado, nos hacen sumamente susceptibles a patógenos como el corona virus.

Hay un argumento tonto entre los principales economistas sobre si el impacto económico de COVID-19 es un «shock de oferta» o un «shock de demanda».  La escuela neoclásica dice que es un shock de la oferta porque detiene la producción; los keynesianos argumentan que es shock de la demanda porque la gente y las empresas no gastarán en viajes, servicios, etc.

Primero, como se ha argumentado anteriormente, en absoluto es un «shock». Es el resultado inevitable del afán de lucro del capital en la agricultura y en la naturaleza. Y en el presente caso en el débil estado de la producción capitalista.

Y segundo, comienza con la oferta, no con la demanda como sostienen los keynesianos.  Como dijo Marx: » Hasta un niño sabe que cuando una nación deja de trabajar, no diré que por un año, sino por unas semanas, esa nación prácticamente perecerá.» (K Marx a Kugelmann, Londres, 11 de julio de 1868).

Es la producción, el comercio y la inversión lo que primero se detiene cuando las tiendas, escuelas y negocios se cierran para contener la pandemia.  Por supuesto, entonces la gente no puede trabajar y los negocios no pueden vender, los ingresos caen y el gasto se derrumba. Todo esto produce un «shock de demanda».  De hecho, así sucede con todas las crisis capitalistas: empiezan con una contracción de la oferta y terminan con una caída del consumo, y no al revés.

He aquí una visión general (y precisa) de la anatomía de las crisis.


Algunos optimistas del mundo financiero argumentan que la conmoción de COVID-19 en los mercados bursátiles terminará como la crisis del 19 de octubre de 1987.  En ese Lunes Negro el mercado de valores se desplomó muy rápidamente, incluso más que ahora, pero en pocos meses volvió a subir.

El actual Secretario del Tesoro de los EE.UU. Steven Mnuchin está seguro de que el pánico financiero terminará como en 1987. «Si miro a la gente que compró acciones después de la caída en 1987, pienso que lo hicieron bien. Para los inversores a largo plazo, esta crisis será una gran oportunidad. Este es un tema a corto plazo. Puede ser un par de meses, pero vamos a superarlo, y la economía será más fuerte que nunca».

Los comentarios de Mnuchin fueron repetidos por Larry Kudlow, asesor económico de la Casa Blanca, que instó a los inversionistas a capitalizar en el tambaleante mercado de valores en medio de los temores al coronavirus : “los inversionistas a largo plazo deberían pensar seriamente en comprar  durante la caída. La economía estadounidense es sólido, dijo orondo .

Kudlow realmente repitió lo que dijo justo dos semanas antes de la crisis financiera mundial de septiembre de 2008: «para aquellos que preferimos mirar hacia adelante, la perspectiva que suban las acciones es cada vez mayor.»

Se culpó al desplome de 1987 al aumento de las hostilidades en el Golfo Pérsico, que provocó una subida de los precios del petróleo, a un mercado alcista ( con cinco años sin una corrección) y a la introducción del comercio informatizado.  Como la economía estaba fundamentalmente «sana», la crisis no duró.

En ese año la rentabilidad del capital en las principales economías iba en aumento y llegó a punto máximo a finales de los años noventa (aunque hubo una caída en 1991). Fue lo que Marx llamó un «crash financiero puro”, debido a la inestabilidad inherente de los mercados del capital especulativo.

Pero este no es el caso en el 2020.  Esta vez el colapso del mercado de valores será seguido por una recesión económica como en 2008 porque (como he argumentado en posts anteriores) ahora la rentabilidad del capital es baja y los beneficios globales, en el mejor de los casos, están paralizados incluso antes que COVID-19 entrara en erupción.  El comercio y la inversión mundiales han estado cayendo, no aumentando.  Los precios del petróleo se han derrumbado, no han aumentado.  Y el impacto económico de COVID-19 se produjo primero en la cadena de suministros, no en mercados financieros inestables.

¿Cuál será la magnitud de la caída que se avecina? 

En un artículo de Pierre-Olivier Gourinchas  se explica gráficamente el comportamiento de la salud publica durante una pandemia. Veamos. Si no se toma ninguna medida, la pandemia toma la forma de una curva (línea roja) que lleva a un gran número de contaminados y de muertes.  Con acciones como los confinamientos y el aislamiento social, el pico de la curva (línea azul) puede retrasarse y moderarse y la pandemia se extiende durante más tiempo.  Esto supuestamente reduce el ritmo de la infección y el número de muertes.


Aplanar la curva de la pandemia. En rojo, número de casos sin aplicar medidas preventivas para la salud pública. En azul, número de casos aplicando medidas preventivas para la salud pública. La línea intermitente indica la capacidad del sistema sanitario.

La política de salud pública debe tener por objeto «aplanar la curva» imponiendo medidas drásticas de distanciamiento social y promoviendo prácticas sanitarias para reducir la tasa de transmisión.

Actualmente Italia está siguiendo el enfoque chino de confinamiento total, aunque pueden estar cerrando las puertas del establo después que el virus se haya escapado.  El Reino Unido tiene un enfoque muy arriesgado de auto-aislamiento para los vulnerables y permitiendo que los jóvenes y los sanos se infecten para crear la llamada «inmunidad de rebaño» y evitar que el sistema de salud se vea desbordado.

El enfoque inglés significa básicamente descartar a los ancianos y a los vulnerables porque si se infectan van a morir de todos modos. Con esto las autoridades conservadoras inglesas pretender evitar un bloqueo total de la economía que dañaría los beneficios de las grandes compañías.  Por el momento el enfoque de los Estados Unidos es parecido. No hacer nada: no hacer pruebas masivas, no auto-aislarse, no cerrar los eventos públicos; esperar a que la gente se enferme y luego ocuparse de los casos graves.

Podríamos llamar a este enfoque la respuesta maltusiana. El más reaccionario de los economistas clásicos de principios del siglo XIX fue el reverendo Thomas Malthus, que esencialmente sostuvo que había demasiados pobres «improductivos» en el mundo, por tanto las plagas y las enfermedades eran necesarias e inevitables para hacer las economías más productivas.

El periodista conservador británico Jeremy Warner acaba de argumentar que la pandemia del Covid-19 «como mata principalmente a los ancianos desde una perspectiva económica totalmente desinteresada, el COVID-19 podría incluso resultar ligeramente beneficiosa a largo plazo al sacrificar a los ancianos dependientes». Respondiendo a las crítica por su alocución dijo: «Obviamente, para los afectados es una tragedia humana, sea cual sea la edad, pero la economía, no es la suma de las miserias humanas».

Por este tipo de opiniones a principios del siglo 19 Marx llamó a la economía “la filosofía de la miseria”.


La tasa de mortalidad del Covid-19 aumenta con la edad, según los datos de China.

La razón por la que los gobiernos de los Estados Unidos y el Reino Unido no imponen (todavía) medidas draconianas, como lo hizo China y ahora Italia (tardíamente) es porque inevitablemente se empinará la curva de una recesión macroeconómica.

En China o en Italia el aumento de las distancias sociales ha requerido el cierre de escuelas, universidades, negocios no esenciales, y el confinamiento de la mayoría de la población en sus domicilios.

Pero, aunque algunas personas pueden trabajar desde casa, esto sigue siendo una pequeña fracción de la fuerza laboral total. Incluso si trabajar desde el hogar es una opción, la interrupción a corto plazo de las rutinas laborales y familiares con toda probabilidad afectará la producción . En resumen, la mejor política de salud pública sumerge a la economía en un repentino parón.  Un shock de la oferta.

El daño económico sería considerable. Gourinchas intenta modelar el impacto. A partir de una línea de base el escenario más probable es que las medidas de contención reduzcan la actividad económica en un 50% el primer mes y en un 25% el segundo mes.  «Este escenario, explica Gourinchas,  daría un brutal golpe al PIB mundial, provocaría una disminución del crecimiento anual de la producción del orden del 6,5% . Y el cierre en el segundo mes hará  disminuir el crecimiento anual hasta casi el 10%» en relación al año anterior.

Como punto de comparación, la disminución del crecimiento en los EEUU durante la «Gran Recesión» de 2008-09 fue de alrededor del 4,5%. Gourinchas concluye que «estamos a punto de ser testigos de un descenso que podría empequeñecer la Gran Recesión».

En el punto álgido de la Gran Recesión, la economía estadounidense estaba perdiendo puestos de trabajo a un ritmo de 800.000 trabajadores al mes, pero a pesar de estas cifras una gran mayoría de la gente estaba empleada y trabajando. La tasa de desempleo llegó a un máximo de «sólo» el 10%.  Por el contrario, el coronavirus está creando una situación en la que – por un breve período de tiempo – el 50% o más de las personas no pueden trabajar. El impacto en la actividad económica es comparativamente mucho mayor.

El resultado es que la economía, al igual que el sistema de salud, se enfrenta a un problema de «aplanamiento de la curva». La curva roja muestra la producción perdida durante una fuerte e intensa caída, amplificada por las decisiones económicas de millones de agentes económicos que intentan protegerse recortando el gasto, dejando de lado la inversión, reduciendo el crédito y, en general, achicándose .

¿Qué hacer para aplanar la curva? 

Bueno, los bancos centrales pueden y están proporcionando liquidez de emergencia al sector financiero. Los gobiernos pueden desplegar medidas fiscales discrecionales y específicas o  realizar programas para apoyar la actividad económica.


Aplanar la curva de la crisis. En rojo, severidad de la crisis sin aplicar medidas Macro. En azul, severidad de la crisis aplicando medidas Macro.

Estas medidas podrían ayudar a «aplanar la curva económica», es decir, limitar la pérdida económica, como en la curva azul, manteniendo a los trabajadores pagados y empleados, de manera que puedan cumplir con las facturas o que las facturas se retrasen o se cancelen durante un período.  Las pequeñas empresas podrían ser financiadas para soportar la tormenta y los bancos rescatados, como en la Gran Recesión del 2008 .

Pero una crisis financiera sigue siendo un alto riesgo.  En los Estados Unidos, la deuda corporativa ha aumentado y se concentra en bonos emitidos por las empresas más débiles (BBB o inferior).


Deuda de bonos corporativos no financieros de EE.UU. por calificación, miles de millones de dólares en circulación

Y el sector de la energía está siendo golpeado con un doble porrazo, ya que los precios del petróleo se han desplomado. Las primas de riesgo de los bonos (el costo de los préstamos) se han disparado en los sectores de la energía y el transporte.


Alto rendimiento vs. energía de alto rendimiento, ocio y aire, %

La flexibilización monetaria no será suficiente para aplanar la curva.  Los tipos de interés de los bancos centrales ya están cerca o, por debajo de cero.  Y las enormes inyecciones de crédito o dinero en el sistema bancario serán como «empujar una cuerda, necesariamente se doblará. Su efecto sobre la producción y la inversión será insuficiente. La financiación barata no acelerará las cadenas de suministros ni hará que la gente quiera viajar de nuevo. Tampoco ayudará a las ganancias corporativas si los clientes no están gastando.


Como respuesta a la agitación del mercado y al aumento de la demanda de liquidez, la Reserva Federal ha aumentado masivamente el tamaño potencial de los repos pendientes hasta 5,4 billones de dólares en las próximas semanas.

La principal mitigación económica tendrá que venir de la política fiscal. Los organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial han ofrecido 50.000 millones de dólares. Los gobiernos nacionales están lanzando programas de estímulo fiscal.  El Reino Unido anunció un gran gasto en su último presupuesto y el Congreso de los Estados Unidos ha acordado un gasto de emergencia.

Pero, ¿será suficiente para aplanar la curva si dos meses de cierre hacen retroceder a la mayoría de las economías a un asombroso 10% ?

Ninguno de los paquetes fiscales actuales se acerca al 10% del PIB.  De hecho, en la Gran Recesión, sólo China facilitó esa cantidad.  Las propuestas del gobierno del Reino Unido ascienden a sólo el 1,5% del PIB, mientras que las de Italia son del 1,4% y las de EE.UU. a menos del 1%.

Existe la posibilidad de que a finales de abril hayamos visto el número total de casos llegar a su máximo y la epidemia comience a disminuir.  Eso es lo que los gobiernos están esperando.  Si ese escenario optimista ocurre, el coronavirus no desaparecerá.  Se convertirá en otro patógeno similar a la gripe (del que sabemos poco) que nos golpeará cada año como sus predecesores.

Pero dos meses de encierro causarán un enorme daño económico. Y los paquetes de estímulo monetario y fiscal previstos no van a evitar una profunda caída, aunque se reduzca la «curva» hasta cierto punto.  Lo peor está por venir.

Publicado originalmente en el blog de Michael Roberts. Traducido por Observatorio de la crisis.