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jueves, 14 de enero de 2016

"EL PODER SE DEFINE POR QUIÉN LO TENGA Y CÓMO LO USE"





Entrevista al periodista y escritor venezolano Modesto Emilio Guerrero


14-01-2016

M.H.: En comunicación con Modesto Emilio Guerrero para analizar la situación que vive su país donde juró la oposición legislativa y prometió sacar a Maduro en 6 meses.

M.E.G.: Eso es lo que ofreció y proclamó en el primer día de la jura, aunque ya lo había venido anunciando desde hace aproximadamente 8 días cuando ya se sentían más empoderados por el triunfo. Lo oficializaron con el poder en la mano en la Asamblea Nacional. Se presenta una lucha entre cuatro poderes, el Parlamento oficial tradicional, la Corte Suprema de Justicia que le ha ordenado mediante una Sentencia que 4 diputados, entre ellos uno chavista, no podían juramentarse porque están impugnados; sentencia que el Presidente de la Cámara desacató juramentando a sus 112 diputados, porque los 54 diputados chavistas salieron del recinto para no aprobar esta medida o no darle legalidad a la misma. 

Luego está el poder presidencial, en directa relación con lo que haga o deje de hacer el poder parlamentario. Por otro lado, está un poder alterno en proceso de desarrollo en Venezuela que es el Parlamento Comunal, una institución del llamado poder popular, que se instaló dos días antes al oficial. Esos son los cuatro poderes en pugna, que en realidad depende de cómo lo veas son cuatro o dos, porque hoy la Corte Suprema de Justicia actúa a favor del gobierno y en contra del Parlamento de derecha, pero tranquilamente puede voltearse porque esos jueces no son confiables, ni siquiera son de izquierda; por razones que no conozco han votado a favor del gobierno en la medida de impugnar 4 diputados, lo que le sacó la mayoría calificada a la Mesa de Unidad Democrática (MUD).

M.H.: Más allá de que la afirmación de Henry Ramos Allup al asumir el control del poder legislativo pudiera ser una bravuconada, ¿cuál es la situación política y social por la que está atravesando Venezuela? Es evidente que el chavismo en la última elección legislativa ha perdido más de 2 millones de votos, la oposición no ha modificado sustancialmente su cantidad de votos, fueron alrededor de 400.000 votos más respecto de la última elección. Pero sí es significativa la pérdida de votos que ha tenido el chavismo, de simpatizantes que no han concurrido a votar en las elecciones legislativas del 6 de diciembre.

M.E.G.: Ese es el panorama en términos del voto, pero el panorama social, igual que acá en Argentina, es otro y hay que medirlo con otros criterios. Pero en términos electorales es así como informas, la representatividad del chavismo bajó en más de 2 millones y la representatividad electoral de la derecha creció en alrededor de 400.000 personas, lo cual no es muy significativo en un padrón total de 18 millones donde siempre votan alrededor de 14 millones. No es significativo pero el poder no se define por una pequeña minoría que se vaya o se quede, se define por quién lo tenga y cómo lo use, esa es la diferencia cualitativa que viene a partir del nuevo Parlamento. 

Este Parlamento va a utilizar su poder institucionalizado en la Asamblea Nacional para boicotear la presidencia, o sea, impedir que pueda actuar. Lo vamos a ver cuando la semana que viene tenga que presentar constitucionalmente su memoria y cuenta a la Nación y luego, a lo largo de todas las semanas siguientes, vamos a ver un permanente torpedeo de todas las medidas, leyes, regulaciones de cualquier tipo que quiera presentar la presidencia, por parte de la oposición dominante en el Congreso.

Va a haber otro factor dinamizador, la Corte Suprema puede, si quisiera hacer respetar su poder, autorizar a la policía judicial a obligar al Presidente de la Asamblea Nacional a hacer cumplir la Sentencia de no juramentar a los 4 diputados que están impugnados. Así perdería la mayoría calificada, porque quedarían en 109 diputados y el chavismo en 54. La noticia es que la derecha pierde su mayoría calificada y el chavismo no pierde nada.

Por primera vez, desde 2002, ingresa un empresario capitalista al Poder Ejecutivo Nacional

En términos políticos, legales y sociales, la diferencia la puede aportar el Parlamento Comunal, si éste junto con el resto de las instituciones del poder popular, desarrollan un mecanismo político sistémico a nivel nacional y una acción de calle suficientemente impactante, entonces pueden poner en cuestión toda la legalidad institucional del poder de la derecha en la Asamblea Nacional.

Ya la Asamblea comenzó violando la Ley, porque el primer día de sesiones, en su primera acción legislativa decide desacatar a uno de los tres poderes, eso puede generar una confrontación. 

Ya le respondió la Corte Suprema, veremos en qué acciones de tipo policial puede terminar eso. 

Por otro lado estaría lo que haga el poder comunal, porque si evaluamos lo que está haciendo el gobierno central, Presidencia y Ejecutivo, aparecen nuevos problemas. El gabinete que nombró ayer Maduro tiene tantas luces y sombras que anuncia hacia dónde va. Es la primera vez desde el año 2002 que en Venezuela ingresa un empresario capitalista al Poder Ejecutivo Nacional. Entró Manuel Pérez Abad, un empresario bolivariano, boliburgués, un rico millonario comerciante, asociado mediante contratos con PDVSA, dirige una de las tres cámaras más importantes asociadas al chavismo. Pérez Abad y el encuestador chavista Schemell son dos de los artífices de usar los activos del Estado para saldar deudas y compromisos internacionales. Esto se debe a que parece que los chinos están reacios a seguir aportando al Fondo Chino-Venezolano sin saber adónde va la economía y el gobierno, pero también porque China debe atender sus propios problemas internos.

Este nuevo ministro será el enlace directo con la clase capitalista que estaba fuera del poder político central desde abril de 2002, aunque mantenía su poder como la clase social dominante en la sociedad venezolana. 

La segunda novedad es que el gobierno no incluyó en el cambio de gabinete a ningún miembro del poder popular, ni el campesino, ni el obrero, ni el de sexo diverso, ni el de barrios, son las cuatro Comisiones Presidenciales del Poder Popular. De ellos, tres tienen importancia en poder social, pero los dejaron fuera del gabinete. 

Por otro lado, han integrado al gabinete a Víctor Álvarez y Jesús Farías, dos economistas chavistas que sostienen, junto a otros jefes del PSUV y una personalidad nacional como José Vicente Rangel, que es necesario ir a un pacto con la burguesía “buena” que sería la que sacó los votos para el Parlamento. Estos dos economistas lo justifican con viejos argumentos de la socialdemocracia del siglo XX, como la necesidad de dar “un paso atrás para dar dos hacia adelante”, una frase robada a Lenin, o la táctica bolchevique conocida como la Nueva Política Económica (NEP) que los bolcheviques aplicaron en 1921 para recomponer el mercado, pero sin restarle nada al poder de los soviets. 

Si en Venezuela se hiciera una suerte de NEP, pero con el poder en manos de las Comunas y los sindicatos, por ejemplo, sería comprensible, pero en manos de Pérez Abad y la burguesía es un desastre anunciado. Con esos cuentos, que no caben en la situación venezolana, el gobierno busca un pacto rápido con la burguesía. Ahora tienen un representante directo dentro del gabinete y muchos otros como indirectos, por ejemplo al nuevo Vice Presidente, Arístóbulo Istúriz, uno de los más sostenedores del pacto en 2014, luego de las guarimbas. Falta saber qué piensan las Fuerzas Armadas, donde seguro habrá los interesados en esa salida burguesa.

M.H.: Precisamente quería preguntarte sobre la tensión entre el Estado y los movimientos populares, con esto que has comentado, el gobierno parece inclinarse a una actitud que no sé si denominar contraria, pero al menos no favorable, a los movimientos populares que expresan el poder comunal. 

En este sentido, quisiera preguntarte en relación al Ejército porque Maduro en todo este período se ha apoyado mucho en Las Fuerzas Armadas Bolivarianas, a las que también ha apelado la oposición para que los apoyaran al asumir la mayoría legislativa el 5 de enero.

M.E.G.: A mí me da la impresión que Maduro ha quedado atrapado entre dos fuerzas distintas, por un lado, la fuerza pactista que busca la gobernabilidad para ellos, por otro, el sector que no siendo el poder popular en el gobierno está opuesto a esa opción del pacto, están a favor de seguir con la política anterior sin necesidad de pactar con la burguesía orgánica o directa. 

Además, está presionado por el poder popular, que le reclamó de manera personal en reuniones que tuvieron en Presidencia durante las ultimas tres semanas, que no pacte con la burguesía. Maduro les dijo que no lo haría, que no era su política y en la práctica terminó dando señales en sentido opuesto. Veo a Maduro cada vez más flotando en un poder que ya no maneja solo.

A mí desde acá me da la impresión que juega entre dos mareas que no sabe controlar. Puede terminar ahogado. 

Ahí entra el fenómeno militar, uno de esos poderes es el militar, no todos los altos oficiales están por un pacto con la burguesía, es cierto que algunos se han vuelto burgueses comerciales por su asociación con el Estado, pero otros no, otros están más relacionados con una corriente chavista tradicional, digamos “ortodoxa”, que no es la del poder popular, aunque tiene conexiones con los movimientos y se apoya en ellos para contraponerse al sector pactista más a la derecha. En ese juego de fuerzas está atrapado Nicolás Maduro y no le veo salida. Venezuela marcha a una crisis política descomunal.

M.H.: Me gustaría que aclares quién es Henry Ramos Allup que ha asumido el control de la oposición como titular del Poder Legislativo.

M.E.G.: Es como si en Argentina asumiera en nombre de la oposición más dura del país, un personaje de primera línea parlamentaria del PJ o de la UCR (pero de cuando el radicalismo tenía alguna importancia electoral). Es del partido Acción Democrática, que gobernó Venezuela durante 40 años, la primera fuerza política desde 1958. Es un viejo carcamán de la política venezolana, participó del golpe de Estado del 2002, fue miembro del partido y del gobierno cuando fue la masacre del Caracazo en 1989, él no fue un represor, hubo otros como Ledesma, que hoy está preso porque ordenó matar y liberar presos para liquidarlos en la huida. Pero Ramos Allup fue parte de la dirección del partido que tomaba las decisiones durante la masacre del Caracazo. No ha sido del ala mas violentista o guerrerista como lo es Leopoldo López, a pesar de haber participado del golpe de 2002 y tomar parte de algunas conspiraciones, por ejemplo, él siempre ha tenido buenas relaciones con algunos políticos chavistas y se ha movido en ese juego doble de buscar pactos, acomodos y acuerdos. 

Es un experto en política parlamentaria, es maniobrero y tiene una característica personal que lo distingue de otros, es completamente autoritario. El segundo día de gobierno parlamentario ordenó bajar los retratos de Simón Bolívar, es como que ordenen sacar el retrato de San Martín del Congreso. Y además ordenó con ínfulas de general, y se puede ver en un video que circula en internet, que saquen todo lo que huela a chavismo y todo lo que huela “al Bolívar ese que inventó Hugo Chávez”, se refiere a un retrato que se logró a través de métodos digitales, recuperando rasgos mucho más mestizos que los hispánicos con los que se lo pintó siempre en la iconografía nacional. 

Además, ordenó bajar el retrato del ex presidente constitucional por 4 períodos: Hugo Chávez Frías. Ordenó bajarlo y mandárselo a la abuela de Chávez para que lo tenga ella. Imagínate lo que serían gobernando desde Miraflores todo país, si con solo tener el poder parlamentario hacen eso. Venezuela se dirige a un escenario de sucesivos enfrentamientos, sociales, políticos y militares. Cuando digo militares, no me refiero solo a las Fuerzas Armadas.

No se puede descartar un escenario de guerra civil

M.H.: ¿Podríamos hablar de un escenario de guerra civil?

M.E.G.: Sí. Está inscripto en la realidad, porque ya se practicó en tres oportunidades, 2002, 2013 y 2014. Las fuerzas políticas ya saben cómo es eso, la derecha ha armado sus fuerzas. Leopoldo López que está preso y su partidito ganó nueve diputados, no bajó en ningún momento la guardia, dijo desde la cárcel que a Maduro hay que sacarlo por cualquier vía. Ellos quieren eso, lo que no saben es que hay dos fuerzas en términos físicos que pueden enfrentarlos y generar una guerra civil o algo parecido. Unas son las Fuerzas Armadas Bolivarianas, que son chavistas en su mayoría, otras son los movimientos sociales y comunales, incluido el movimiento obrero que comenzó a formarse militarmente desde 2014; eso no juega a favor de un pacto, juega para minar y hacer explotar un pacto. No está descartado, aunque no es el escenario más probable en este preciso momento porque va a haber un juego de negociaciones políticas y porque la derecha ha ganado dentro del gobierno un pequeño espacio. Necesitan consolidarlo. Van a apostar por ese lado, a nadie le gusta la guerra civil, ni siquiera al fascismo, si la puede evitar mejor. Pero, más allá de las intenciones y deseos, hay fuerzas para enfrentarse y se preparan para esa eventualidad, sin dudas.

M.H.: ¿Cómo es la vida cotidiana del venezolano? Intuyo que el desabastecimiento de productos de primera necesidad, de medicamentos, transforma el día a día en una incesante lucha por resolver una serie de situaciones que seguramente no han conocido, al menos en este nivel.

M.E.G.: Eso se conoció en 1989, cuando en los meses previos al Caracazo hubo un terrible desabastecimiento. Yo recuerdo haber ido a buscar harina pan que es la harina para hacer arepas, al lugar más recóndito de mi ciudad porque no se encontraba en los supermercados. Lo que no hubo fue la sistematicidad con la que la derecha ha organizado el desabastecimiento actual junto con sus amigos en el gobierno, que se han asociado en ese negocio criminal. 

La gente en la vida cotidiana sobrevive de distintas maneras. Las capas más oprimidas consiguen el alimento donde pueden y pueden donde es más caro. Los “bachaqueros”, que son traficantes de productos acaparados que revenden en el barrio, sin ningún tinglado legal, en cualquier lugar, mediante el mismo mecanismo que se usa para vender droga, hasta 50 veces más caro y la gente lo compra, porque hay mucho dinero circulando, es un país petrolero, entonces los salarios son altos, al día de hoy Venezuela tiene el salario más alto en dólares de toda América Latina. Esa capacidad de compra agota la posibilidad de ahorro, de disfrute, lo que ha aumentado la angustia social y ha llevado al chavismo a la derrota. 

La novedad, según me cuentan amigos de allá y mi familia, es que chavistas y antichavistas coinciden en un sentimiento de angustia, pero dividida, por un lado la población antichavista se metió en la cabeza desde el triunfo electoral del 6 de diciembre que gobernar la Asamblea es gobernar el país. La población chavista siente que ha habido un derrumbe y no sabe dónde va a terminar. Esas dos sensaciones llevan un mes, transcurrirán algunos más y se irán verificando las tendencias sobre la base de las acciones que harán las comunas, la derecha, la Corte Suprema, el nuevo gabinete, etc.

M.H.: Modesto, en esta votación desfavorable al chavismo, con la derecha muy empoderada planteando su programa, priorizando la modificación de la reforma agraria del 2001, hablan de la liberación de los llamados presos políticos, el tema de la Ley del Trabajo que impide los despidos masivos y reduce la semana laboral de 44 a 40 horas; ¿este voto a la oposición fue para cuestionar estas medidas o más bien se trató de enviar un mensaje de protesta a las actuales autoridades?

M.E.G.: Los 4 millones o 2 millones, según con qué criterio se mida, de personas que le dieron el poder en la Asamblea a la derecha en Venezuela, no hicieron ese análisis, no es la vanguardia y ni siquiera es la capa más politizada que sí mantuvo su voto por el chavismo. La gente que votó por la derecha es la más angustiada, no son solo los de la parte más oprimida y pobre, sino también es gente que viene de la clase media profesional y que ha sido triturada en su capacidad y nivel de vida durante los últimos dos años a raíz del colapso económico. Esa gente aunque lo sepa en términos de información, a la hora de votar, no lo hizo sobre la base de un programa o de una comprensión, sino sobre la base de sensaciones, sentimientos y reacciones. 

En esa medida se traslada a la segunda parte de tu planteo que es más bien un alerta. Para un sector de los que votaron a favor de la derecha es un mensaje, por eso están devolviéndose algunos, así como va a ocurrir en Argentina con algunos de los que votaron al macrismo, se habla ya de sectores importantes de ese voto a la derecha que empezó a darse cuenta de que votó equivocadamente, pero que ante la desesperación no sabía a quién más votar. No había una tercera alternativa que pudiera ser ganadora. 

El otro fenómeno es que otra parte de la población va a tardar más, porque sigue creyendo que la derecha le va a dar una solución. Cuando esa derecha empiece a aplicar medidas que desmonten las medidas sociales, vamos a ver la reacción de los que votaron por el chavismo arrastrando a los que votaron contra el chavismo, hablo de los campesinos, los peones o trabajadores rurales, con comunas o sin comunas. 

Maduro decretó antes de asumir el nuevo Parlamento, la inamovilidad laboral hasta el año 2019. Yo nunca había escuchado algo semejante en situaciones normales de un país, fue muy bueno porque entonces los pone contra la pared en algunas cuestiones y es uno de los motivos por los cuales pienso que Maduro está más bien atrapado antes que entregado. Pero eso también dependerá de la reacción social, porque si se impone una desmoralización generalizada dentro del chavismo más pobre, hasta la Asamblea puede derogar el decreto de inamovilidad laboral sin que haya conflicto. Todas esas medidas que se aplican, que decidió el gobierno en el último mes y medio, tendrán que ser desmontadas por la oposición, además de la legislación progresiva de la Constitución. Si eso empieza a ser tirado, ya no será el cuadro de Chávez, un hecho que causó cierto escozor, ni el cuadro de Simón Bolívar, serán ataques que golpean a la vida diaria y ahí sí podríamos a ver un problema serio. O no, también la historia de la lucha de clases ha mostrado escenarios de desmoralización social ampliada que condujeron a derrotas. Yo milito para la primera opción, pero nada depende de nadie individualmente.


sábado, 12 de diciembre de 2015

“LA CUESTIÓN ES QUE EL GOBIERNO BOLIVARIANO NUNCA SE PROPUSO DESTRUIR EL ESTADO CAPITALISTA”




Entrevista con Modesto Emilio Guerrero

12-12-2015



“Es en la práctica donde el hombre debe demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poder, la terrenalidad de su pensamiento.”   Carlos Marx
 
Hace más de un año, el comunicador que escribe se entrevistó con el destacado escritor, periodista, académico y luchador social de origen venezolano y residente en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, Modesto Emilio Guerrero (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=190638). En la ocasión, con la honestidad que escasea en muchos intelectuales orgánicos de las y los oprimidos, advirtió sobre las tendencias que trágicamente se concretaron el pasado 6 de diciembre de 2015, en el marco de los resultados de los comicios para renovar la Asamblea Nacional de Venezuela. He aquí una nueva entrevista con Guerrero respecto de los acontecimientos en curso. 

-¿Qué pasó el 6D? 

“Lo ocurrido fue la manifestación de un proceso que venía construyéndose y que inevitablemente conduciría a la derrota. Y si no conducía a la derrota, al menos significaría un retroceso político para la llamada Revolución Bolivariana, para la sociedad venezolana y para el movimiento chavista.” 

-¿Por qué inevitable? 

“No porque se trate de un hecho teleológico o una suerte de maldición pre-escrita, sino porque la construcción del proceso nació torcida, hasta que en octubre de 2012 surgió un proyecto de cambio del Estado. En Venezuela sólo se modificó la arquitectura jurídica, el armado legal, algunos elementos importantes de la vida política (una nueva Constitución), y se modificaron aspectos de la base social que sostienen la gobernabilidad a través de las leyes. Ellas facilitaron mediante la Ley de Tierras, la Ley de Aduanas, la Ley de los Trabajadores y Trabajadoras, y otras, un avance monumental en la sociedad venezolana en el sentido de su progresividad en relación a todo lo conocido anteriormente en el país.” 

-Pero ¿cuál consideras el problema fundamental? 

“Nunca fue planteada desde el gobierno de manera taxativa la destrucción del Estado burgués y capitalista. El 27 de octubre de 2012, sabiendo que no volvería vivo de La Habana, el Comandante Hugo Chávez le encargó al nuevo gobierno, en la persona de Nicolás Maduro, que derribara de forma inmediata el Estado burocrático burgués, rentista petrolero que rige al país, y que lo transformara sobre sus ruinas en un Estado comunal, fundado en los nuevos organismos que estaban en proceso de desarrollo, que el 2012 eran muy pocos, y que en la actualidad corresponden a alrededor de 1800 comunas trabajando desde el denominado Poder Popular. Chávez, tarde, pero inteligentemente frente a la percepción de los peligros que sufría su gobierno, descubrió que si no se modificaba el tipo de Estado, que no sólo es el aparato político, el chavismo iría lamentablemente a su destrucción. Lo segundo no lo dijo, pero surge como consecuencia lógica de la primera definición que hizo; a saber, la necesidad urgente de cambiar el Estado. De lo contrario, sólo sería un capricho sustituirlo.” 

-¿Y cuáles son las determinaciones de ese Estado por transformar? 

“Se trata del mismo Estado que teníamos antes de la Revolución. Es el Estado de la Cuarta República, el Estado del enemigo. Es el Estado diseñado hace más de 70 años por Estados Unidos, por sus abogados y economistas. Ese Estado prebendario y rentista de la burguesía venezolana y de la burguesía norteamericana, no podía conducir a una transformación seria, compleja, coherente, integral de la sociedad. Y así fue que, al no ocurrir esa transformación necesaria, inevitablemente se provocó la derrota parlamentaria reciente, y conduciría a una derrota total del gobierno y del chavismo si hubiera una elección presidencial en el próximo período corto.” 

-¿Qué le pasó a la sociedad venezolana? 

“Se cansó, se llenó de angustia y de una acumulación de problemas que el gobierno no pudo solucionar, a pesar de los intentos y de las correctas actitudes que tuvo el gobierno de Maduro, por ejemplo, metiendo presos a más de 70 gerentes de compañías comerciales nacionales y multinacionales, que han convertido la especulación comercial en el modo de hacer economía en el país.” 

-¿Fue una medida suficiente? 

“Claramente no. No se puede encarcelar por más de 48 horas o unos pocos días, a lo sumo, a alguien que ha cometido un delito de este tipo. El capitalismo tiene una enorme capacidad de absorción de esos problemas. Simplemente los subsume en el mecanismo infernal de la valorización del capital mediante la especulación comercial, que en Venezuela es mucho más especulativa debido al juego del dólar respecto del bolívar.” 

-¿Y en qué consiste ese juego? 

“En robarle dólares al Estado para comprar en el exterior, traerlo al país, esconderlo, acapararlo, trasladarlo a Colombia, y retornarlo 8 o 10 días después a un precio inflado, 100 a 200 veces más caro.” 

Chávez en el 2012: ‘Me siento infiltrado en este gobierno’
-¿Por qué el gobierno venezolano, teniendo a la vista el repertorio usado por la burguesía y el imperialismo en el Chile de Salvador Allende, incumplió el legado de Chávez? 

“La respuesta es sencilla y compleja, a la vez. El Estado de Venezuela durante los años de Chávez, y sobre todo aceleradamente después de su muerte, fue asaltado por una caterva de burócratas, de mafiosos de la economía que emergieron del propio chavismo. Ellos, en asociación con el capital privado, fueron tomando las palancas principales de la economía estatal, y junto con la banca privada, formaron el fatal sistema de negocios basado en comprar y vender en Venezuela. El país, desde 1840, siempre fue una economía ‘de puerto’. Ahora bien; no tan sólo fue una economía ‘de puerto’, que ya es malo para cualquier sociedad, también se trata de una economía de especulación, donde el dólar es la principal mercancía del país, mientras que el bolívar, la moneda nacional, es la mercancía menos valiosa. En una economía así, resulta muy difícil que pueda prosperar el desarrollo y la profesión de las leyes, las cuales son aminoradas frente a una realidad económica que sobrepasa a cualquier legislación.” 

-¿Por ejemplo? 

“En el 2013, cuando Maduro asumió el Ejecutivo, nombró como Presidenta del Banco Central (BC) a la honesta economista marxista, Edmée Betancourt. Ella, al hacerse cargo del Banco Central, pidió un estado de cuentas, el cual arrojó un haber, un debe y un parque de 23.800 millones de dólares que habían desaparecido del arca del BC y que fueron trasladados legalmente a la banca privada con el fin de importar y luego realizar el negocio de la especulación. Edmée Betancourt fue despedida a las pocas semanas, pero no así el negocio de más de 23 mil millones de dólares, que puede ser el presupuesto de varios países juntos del Caribe y Centroamérica. Esa masa de dinero refleja una nueva razia, no burguesa porque todavía no se constituye como clase social. Es burocrática porque está compuesta por funcionarios, por una parte de las Fuerzas Armadas, del Partido Socialista Unido (PSUV), y en algunos casos, también del sindicalismo. Esa componenda ya estaba cuando Chávez vivía. Por ello, Hugo Chávez, antes de su última partida a Cuba, le confesó a dos de sus amigos, uno de los cuales me lo dijo en forma directa, que ‘Me siento infiltrado en este gobierno’, ¡en su propio gobierno! Ahí observamos la honestidad de Chávez a la hora de reconocer en los hechos, las falencias, las debilidades o tardanzas e incomprensiones políticas. Chávez siempre denunció a la burocracia y a la corrupción al interior del gobierno, pero tarde comprendió que él estaba en minoría en términos de moral política. Hoy existe un general asociado a multinacionales; ministros ligados a negocios privados. Por eso surge con fuerzas por parte del Ejecutivo, hacer un gobierno de coalición, idea que tiene más o menos dos años y medio de vida, pero que nunca había prosperado porque le faltaba la base social. Ahora ya existe esa base social y tiene dos capas: la capa gerencial del Estado y de su dirigencia política (no toda, por supuesto, sino que una porción importante); y la segunda capa corresponde a un amplísimo funcionarado que se convirtió en los últimos años, acelerado en los últimos dos años y medio, en una casta de funcionarios conservadores en el sentido de no querer desafiar más ni cuestionar más el actual estado de cosas. Sólo pretenden vivir tranquilos con lo que tienen. Sin embargo, quien esquive la dialéctica de la historia será tomado por el cuello por esa misma dialéctica. De este modo, fueron asaltados el 6 de diciembre de 2015 porque la realidad no se frena, no hiberna. Entonces, lo que no hiciste como amigo, lo ganó el enemigo como terreno.” 

Las causas del retroceso de las vanguardias políticas y el movimiento popular
-Modesto, en una entrevista que te realicé hace más de un año, no sólo advertías las tendencias que trágicamente se han concretado ahora último, sino que planteabas que una salida revolucionaria posible era la reunión de las organizaciones revolucionarias y socialistas, en su sentido más fuerte. ¿Qué ocurrió con ello? 

“Pasó lo que ha sucedido en la historia, no siempre, con las vanguardias revolucionarias más activas. Una parte de desmoralizó, otra fue despedida, irradiada; otra fracción decidió apartarse de la función militante y dedicarse a su vida y trabajo privados. Otros se han refugiado en la vida artística. Y estamos hablando de que alrededor de 30 mil cuadros se alejaron de la militancia chavista en los últimos tres años. Se trata de los mejores cuadros políticos y técnicos de la Revolución Bolivariana. Conozco a muchos de ellos.” 

-¿Qué impacto contempla ese fenómeno? 

“Que el rol intermedio de la vanguardia quedó en manos de los ‘arribistas’, de los que escalan cuando los revolucionarios abandonan sus puestos. De todos aquellos que, en conjunto, hacen la alfombra conservadora de todo lo que significa no desafiar al Estado burgués-capitalista de Venezuela. Puedo ilustrar esta desgracia política con dos ejemplos. Uno es Roland Denis, que como decenas de miles, decidió romper con el PSUV y con el chavismo como movimiento al entender que ya no hay manera de reformar el proceso. Roland Denis es, pese a su juventud, uno de los cuadros políticos mejor formados y de los más probados en las más duras peleas en Venezuela. Él, por ser muy conocido, tuvo la oportunidad de hacer pública su renuncia. 

El otro caso es una organización: Marea Socialista ( http://mareasocialista.com.ve/ ), que en el sentido inverso, no renunció, ni se fue. Sigue resistiendo. ¿Entonces qué le hicieron? La burocracia del PSUV le impidió participar en las elecciones del 6D como organización política legal, para evitar que una parte del voto chavista se fuera ‘por izquierda’ detrás de Marea Socialista (MS), la cual cuenta con personalidades muy importantes y mucha visibilización a través de la página http://www.aporrea.org/ , entre otras cosas. Y MS que presentó 10 versiones de nombres, finalmente tuvo que apoyarse en tarjetas de otras agrupaciones donde no podía aparecer la expresión Marea Socialista. Esa manera de perseguir a una organización política sólo por sostener una posición crítica al proceso, es una inmejorable ilustración de lo que significa una vanguardia cuando comienza a estar derrotada. Se sabe por la historia que cuando una vanguardia, que se ha probado desde 1989 hasta nuestros días, comienza a retroceder, es porque algo también está retrocediendo en la base social de esa vanguardia.” 

-¿Y el movimiento de las comunas? 

“Es probable, carezco de los datos empíricos, de que parte del movimiento de las comunas haya sido adosado al aparato de Estado y que haya perdido su inicial dinámica transformadora, creativa y progresiva. Es una observación que deduzco del proceso mismo de la vanguardia. También es probable que un segmento del llamado Movimiento del Poder Popular, tenga una vida separada, autónoma. No debe ser casualidad que en los 5 estados donde el chavismo ganó, fueran precisamente donde existe mayor presencia del Poder Popular. Sólo estoy marcando tendencias y probabilidades que determinan a una vanguardia que comenzó su reflujo. Es cierto, se mantiene Marea Socialista y muchas otras formaciones, pero ya no es lo mismo porque se han perdido muchos cuadros.” 

Las opciones del chavismo 
-¿Cuál es tu caracterización del actual gobierno de Venezuela? 

“Es un gobierno que ha ido perdiendo gobernabilidad desde el 2013, cuando Maduro ganó por tres puntos de diferencia. Chávez nunca disminuyó su distancia de 11 a 12 puntos, que es lo que garantiza el margen de gobernabilidad estable para ejercer el poder. Hoy el gobierno se encuentra mucho más débil y demacrado por una situación económica y social incontrolable que, a pesar de haber sido creada desde afuera, la actual administración no contó con la capacidad política y militar para resolverla por medios revolucionarios, sino que prefirió negociar con esa conspiración y, en consecuencia, el resultado ha sido negativo. Perder el poder legislativo sólo es comparable a perder la Corte Suprema o PDVSA (Petróleos de Venezuela). Esa gobernabilidad ya comienza a enfilarse a un despeñadero, cuando las tres cámaras económicas más importantes del país han solicitado a las nuevas autoridades de derecha que se instalan en el Legislativo el próximo 6 de enero de 2016, que deroguen en forma inmediata la Ley de Tierras, Ley del Trabajo y Ley de Aduanas. Y exigen, además, que se imponga la amnistía general, esto es en concreto, la amnistía para tres presos políticos que incitaron a la violencia y al asesinato el año pasado. O sea, que un legislativo con la derecha ostentando mayoría calificada, es trascendente para advertir que esa asamblea parlamentaria se convertirá en el bastión para conducir al referendo revocatorio. Incluso ya se habla de votar una ley que le permita a la Asamblea Nacional destituir al Presidente antes del referendo revocatorio, que constitucionalmente sólo podría convocarse en un año más. Sería una jugada completamente ilegal, como en Paraguay, donde también era ilegal, pero lo hicieron de todos modos. Aquí lo que prima son las relaciones de fuerza. La derecha se siente envalentonada y lo va a intentar.” 

-¿Qué puede hacer el gobierno, considerando que en un año más la derecha podría convocar a un referendo revocatorio? 

“Tanto el gobierno como el Movimiento del Poder Popular, pueden hacer tres cosas. Resguardando los derechos políticos y democráticos de la población trabajadora, revertir con medidas revolucionarias todo el proceso de declive generalizado del poder chavista. La segunda opción es que el gobierno pacte con la burguesía un gobierno de transición, que ya está en proceso de negociación por algunos de los dirigentes del PSUV. Y la tercera opción es esperar impávidos e impotentes la derrota en un referendo revocatorio. Acá se construye, o en el vacío que dejas, el enemigo hace lo propio y construye tu destrucción.” 

Hace poco vi un hecho que provoca alegría y que define el carácter profundamente democrático del movimiento chavista. En ‘La esquina caliente’, que es una suerte de asamblea permanente chavista apostada en la Plaza Bolívar de Caracas, se armó una gigantesca asamblea como de dos mil personas para debatir (que es lo que hacen en esa plaza desde hace 14 años) con el Vicepresidente de la nación, Jorge Arreaza, sobre las causas que condujeron a la derrota. Ese ejercicio permite reconstituir fuerzas desde abajo. Al mismo tiempo, uno de los jefes del chavismo, un ex alcalde, dijo con toda claridad que había que sacarse la careta, basta de arrogancia y mencionemos por qué se produjo esta derrota. Y otros han expresado cosas parecidas. De todos modos lo decisivo será si el Poder Popular, a través de sus organismos militantes, convierten los tres organigramas del Consejo Presidencial del Poder Popular (comuneros, trabajadores y campesinos) en una fuerza para destruir al Estado burgués. Si esos tres organismos que ya existen, más la Ley del Poder Popular y el Programa del Estado comunal, que es una legislación nacional votada, actúan como una fuerza social apoyada en grandes movilizaciones, entonces al gobierno de la asamblea que se monta el 6 de enero de 2016, se le acortaría la medida para hacer lo que quiere hacer porque tendría que enfrentar a un movimiento popular. Si ello no ocurre, en consecuencia el gobierno no habrá entendido nada y estará convalidando, o involuntariamente, facilitando la tarea para que el enemigo se fortalezca en la próxima etapa.” 

“Así como se construyen las victorias, también se construyen las derrotas”
-Ahora, ¿qué pasa con las Fuerzas Armadas de Venezuela? 

“Allí existen varias incógnitas. Un dato sabido es que los candidatos chavistas del 6D perdieron mayoritariamente en los cuarteles. Quien no sabe, es bueno que se entere de que en Venezuela los militares votan y deliberan. La proporción aproximada entre los que votaron en contra de los chavistas fue de 6 a 4. 

En el 2013, cuando Maduro fue candidato presidencial contra Capriles, una fuerte presencia militar no voto por Maduro. Se desconocen los números, pero ninguno sufragó por Capriles, así como muchos se abstuvieron. 

Está incógnita está cruzada con la realidad de que las Fuerzas Armadas del país todavía son antiimperialistas, todavía son chavistas y de izquierda. Sin embargo, como no son un organismo sellado de cara a la sociedad, han recibido en los últimos dos años y medio las presiones de la lucha de clases y de la sociedad viva, y se han internalizado de la crisis social. Lo cierto es que no sabemos cuántos militares y oficiales van a girar un poco, en búsqueda de acuerdos con los nuevos legisladores de la Asamblea Nacional. Como ya se probó que Maduro puede ser vencido por el voto, se debilita la tesis del golpe de Estado.” 

-Algunos, desde el anticapitalismo y el antiimperialismo, desde el antipatriarcado y el eco-socialismo, advertimos que muchas fuerzas políticas que incluso hicieron la revolución y la guerra política y militar en América Latina y el Caribe en décadas pasadas contra el imperialismo y contra sistemas políticos espurios, criminales y antipopulares, en la actualidad ocupan, a modo de alternancia electoral, ese mismo espacio que perdió el antiguo sistema político dominante. Esto es, que según cada caso y guardando las proporciones y particularidades de cada uno de esos países, se remeda el sistema político norteamericano entre demócratas y republicanos. ¿Qué piensas al respecto para el caso venezolano? 

“Ese es el secreto del chavismo a estas alturas, si no hay un cambio radical, desde las bases y los cuadros más revolucionarios del gobierno. Es una forma de socialdemocratización, pero distinta a la antigua socialdemocracia, porque ella viene de vuelta. Nadie retorna igual después de una derrota. El gobierno de Maduro es posible que llegue a amoldarse a la lógica del bipartidismo, a la permanente alternatividad en el poder para administrar un mismo sistema.” 

-¿Cuál crees que serán las consecuencias del 6D fuera de Venezuela? 

“Yo considero que los movimientos chavistas fuera de Venezuela aún lo están procesando. Va a costar mucho. Como todo modelo, tarda en recomponerse el tejido más vivo del organismo. Al principio, los movimientos chavistas de América Latina se van a negar a comprender que las causas de la derrota no sólo están en los Estados Unidos y su destino de hacerle daño a todo pueblo que se emancipa, como en la derecha venezolana que inventó el desabastecimiento para desgobernabilizar, desquiciar a la sociedad de Venezuela y golpear a Maduro. Allí también existe una complementación con todo lo que no hizo y todo lo que mal hizo el gobierno de Maduro. Comprender esa clasificación inteligente de la realidad cuesta, porque hay un acostumbramiento en la militancia de América Latina a la compensación y al placer, entonces termina odiando o amando, creyendo con fe o rechazando con un mecanismo parecido a la fe. Por eso siempre, desde una zona de la izquierda latinoamericana, frente a nuestras derrotas, se plantean ‘manos oscuras’, teorías conspirativas. No se entiende que las realidades son superiores a todas las brujas (aunque algunas vuelan, ¡claro que vuelan!). El imperialismo, ciertamente conspira, siempre conspira. Pero no es la determinación de los cambios ‘algo extraño’. Así como se construyen las victorias, también se construyen las derrotas. La realidad es la que manda. No nuestros deseos e ilusiones. Como decía Gramsci, las derrotas siempre duelen y hacen difuso el panorama intelectual.”