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lunes, 21 de agosto de 2023

TINA MODOTTI Y JULIO ANTONIO MELLA, DOS REVOLUCIONARIOS

 


I

NECROLOGIA

JULIO ANTONIO MELLA

Ha caído asesinado Julio Antonio Mella. Asilado en México, trabajaba en estrecha solidaridad, en absoluta identificación con la vanguardia del proletariado mexicano. Combatía con extrema energía a la dictadura de su patria, considerada como órgano de la clase capitalista cubana. No luchaba contra un gobierno, ni contra un dictador, sino contra la burguesía. Colaboraba en “El Libertador”, “El Machete”, “Tren Blindado”. Redactaba “Cuba Libre”.

Con este asesinato, el terror blanco adquiere en América una fisonomía aleve. A la vez que la masacre brutal, el fusilamiento en masa de los obreros insurgentes o protestatarios, se emplea el brazo irresponsable del asesino mercenario. Mella y los cien huelguistas de Colombia: he ahí las víctimas, las gloriosas víctimas, de ambos sistemas. Las muchedumbres revolucionarias no las olvidarán. Los nombres del joven y brillante líder y de los oscuros obreros, quedan inscritos en la historia de la revolución proletaria.

Mella era uno de los verdaderos revolucionarios salidos de las filas de la Reforma Universitaria, de esa variada y extensa gama de renovadores de toda especie, que no han sabido en su mayor parte superar un confuso ánimo pre revolucionario. Había tomado posición franca y neta. Por esto mismo, reaccionó quizá con exceso contra los que no se decidían a seguir, sin reservas, la misma vía. En la polémica se reconocía su tono tropical, su temperamento fogoso. Pero su sinceridad y su convicción revolucionarios, primaban, sobre todo, en sus campañas.

“Amauta” saluda con emoción la memoria del valiente camarada y se asocia a la protesta contra el crimen.

(Sin firma, pero el estilo y agudeza en la nota proviene sin duda de José Carlos Mariátegui)

Publicado en la Revista AMAUTA n° 20, enero 1929, pág. 96



II

TINA MODOTTI, DE ACTRIZ DE HOLLYWOOD A MILITANTE COMUNISTA


 

Actualizado el 19 de agosto de 2023 / Por Lois Pérez Leira

El 17 de agosto se cumplen 127 años del nacimiento de la artista y militante italiana Tina Modotti. Actriz y fotógrafa, fue la primera mujer que se desnudó ante la cámara de sus colegas. Fue amiga de los artistas y escritores más importantes de su época.

Assunta Adelaide Luigia Modotti nació en Udine, Italia, el 17 de agosto de 1896. A los diecisiete años emigra a los Estados Unidos con su familia. Fue actriz en Hollywood, siendo protagonista de varias películas mudas.

En 1921 conoció a Edward Weston, fotógrafo norteamericano que le enseñó a usar la cámara, convirtiéndose en una destacada fotógrafa.

Para su época fue una adelantada, posando desnuda para otros fotógrafos o deslumbrando con su personalidad en los círculos, tanto intelectuales como políticos. Era bella. Su mirada era melancólica, de grandes ojos. Su forma de ser era impactante, a pesar de su sencillez y de su modestia.

En 1922 llegó a México donde conoció a Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Fue íntima amiga de Frida Khalo, a quien retrato magistralmente. Su compromiso político la llevo a afiliarse al Partido Comunista Mexicano en 1927. Tina se convirtió en una activa militante revolucionaria. Tanto retrataba con su cámara, la vida cotidiana mexicana, como realizaba las más variadas actividades partidarias.

Participó activamente en la campaña «Manos fuera de Nicaragua» en apoyo a la lucha de Augusto César Sandino y ayudó a fundar el primer comité antifascista italiano. En 1928 conoció a Julio Antonio Mella, Mella dirigente estudiantil cubano, en una manifestación en protesta por la ejecución de Sacco y Vanzetti.

Mella había sido presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios. Fundó junto a Carlos Baliño en agosto de 1925 el Partido Comunista de Cuba. Fue fundador con otros revolucionarios de la Liga Antiimperialista de las Americas. En Cuba había protagonizado una huelga de hambre contra el gobierno de Gerardo Machado. Por aquellos años se había convertido en un intelectual brillante, seguía el camino de otros marxistas revolucionarios latinoamericanos como Emilio Ponce o José Carlos Mariátegui.

Los cuales concebían un marxismo creativo, arraigado en la tierra americana. En México participo de la Tercera Internacional escribiendo en el periódico del Partido Comunista Mexicano “El Machete”. En su exilio mexicano en 1926 escribió: “Ya no hay patria. Solo hay clases enemigas. La guerra clasista ha estallado brutal, violenta, sanguinaria… ¡Silencio a las bocas que gritan asustadas! ¡Desprecio al cobarde que lloran! ¡Castigo a los miserables que no luchan! ¡Leer a los valientes que están en la vanguardia! ¡Que la discusión teórica y el bizantinismo estúpido cesen y la acción hable con su elocuencia definitiva!

El pasado heroico de nuestra clase nos guía y nos alienta. El grito de las victima inmoladas en los fosos de la Comuna del 71, los alaridos de los mártires del 1905 inmolados en las nieves de la Rusia zarista, el clamor mundial de rebelión de 1917, tal es la música triunfal de nuestra guerra…”

En 1928 Julio Antonio y Tina comienzan un profundo romance, a los pocos meses terminara trágicamente con el asesinato de Mella, el 10 de enero de 1929, por las balas asesinas del machadísimo. Esa noche salían ambos de participar de una reunión del Socorro Rojo Internacional.

Dirá el periodista e intelectual comunista cubano Pablo de la Torriente Brau, sobre Julio Antonio: “Mella es la síntesis perfecta de la audacia y la abnegación en la lucha por la justicia social…y el ejemplo formidable de lo que debe ser un joven revolucionario.”

A principios de 1930, Tina fue expulsada de México, acusada injustamente de conspirar para asesinar al Presidente. Llegó a Alemania a mediados de 1930.Viajó a la Unión Soviética donde se reencontró con Vittorio Vidali, a quien había conocido en México. En aquel país se incorporo al Socorro Rojo Internacional. Partiendo para España en 1934 para participar e impulsar la solidaridad internacional con la segunda republica después, de la revolución de Asturias.

Con el alzamiento fascista del 1936, se alistó al Quinto Regimiento y trabajó con las Brigadas Internacionales, con el nombre de María. Fue una de las dirigentes más importantes del Socorro Rojo Internacional.

Durante la guerra conoció a Robert Capa, Gerda Taro, Ernest Hemingway, Malraux, Rafael Alberti y Antonio Machado, entre otros artistas.

La histórica dirigente comunista Argentina Fanny Edelmán quien fuera compañera y amiga de Tina la recordara en su libro de memorias: “María era un ser excepcional. Fina, dulce, frágil, comprensiva, valiente, generosa, con un enorme poder de persuasión y una impresionante fuerza interior. Su temple de revolucionaria, si era necesario que se pusiera de manifiesto una vez más, estuvo presente en la trágica evacuación de Málaga, cuando esa marea humana constituida fundamentalmente por mujeres y niños, era ametrallada impiadosamente por los aviones italianos y los cañones alemanes.

Ella se preocupo por los heridos en los inolvidables días de Madrid en noviembre de 1936. A ella le cupo organizar la asistencia a los refugiados catalanes que bajaban a Barcelona en doloroso éxodo y no se detuvo hasta llegar a la frontera de Francia… María era nada menos que Tina Modotti, la excepcional fotógrafa…”

En 1939 regresó como asilada a México, donde continuó con su actividad política a través de la Alianza Antifascista Giuseppe Garibaldi.

Murió, de un ataque cardiaco, el 5 de enero de 1942, tenía en ese momento 46 años. En su tumba, en el Distrito Federal de México, un poema de Pablo Neruda, la recuerda:»Tina Modotti, hermana, no duermes, no, no duermes; tal vez tu corazón oye crecer la rosa de ayer, la última rosa de ayer, la nueva rosa…».

Fuente: https://kaosenlared.net/tina-modotti-de-actriz-de-hollywood-a-militante-comunista/

 

III

JULIO ANTONIO MELLA, MÁS VIVO QUE NUNCA A 93 AÑOS DE SU ASESINATO



Por: Lic. Lilianis Becerra Paz

10 enero 2022

El 10 de enero, hace 93 años fue asesinado por sicarios de, “asno con garras”, a balazos por la espalda, como había vaticinado, el joven líder estudiantil y antiimperialista cubano, Julio Antonio Mella Mc Partland, de noche cuando caminaba por una calle de la ciudad de México con su compañera, Tina Modotti.

Cortaron su fecunda vida, con solo 25 años, convirtiéndose en uno de los héroes eternos de la Patria, con una obra tan extraordinaria que resulta difícil comprender cómo pudo hacer tanto, en tan corta vida. Su mensaje antiimperialista mantiene hoy plena vigencia, cuando decía: “La hora es de lucha, de lucha ardorosa; quien no tome las armas y se lance al combate pretextando pequeños desprecios, puede calificarse de traidor o cobarde. Mañana se podrá discutir, hoy solo es honrado luchar”.

Sus primeros trabajos periodísticos aparecieron en la revista universitaria Alma Máter, de la que fue fundador y administrador, es uno de los fundadores de la FEU, se convierte en el líder de la lucha estudiantil por la reforma universitaria y presidente de la organización, organiza y dirige el Primer Congreso Nacional de Estudiantes, y crea la Universidad Popular José Martí.

Al interés por la renovación universitaria, unió la preocupación política por la modernización de la sociedad, en busca de la ampliación de la democracia y la participación de los estudiantes en la vida nacional. Sobre la función social de la Universidad expresó: “El más alto centro de cultura no debe ni puede ser una simple fábrica de títulos. Una universidad latina no es una escuela de comercio a donde se va a buscar tan solo el medio de ganarse la vida: la universidad moderna debe influir de manera directa en la vida social, debe señalar las rutas del progreso, debe ocasionar por medio de la acción ese progreso entre los individuos, debe por medio de sus profesores arrancar los misterios de la ciencia y exponerlos al conocimiento de los humanos”.

Fue director y redactor de la revista Juventud, fundador de la Liga Anticlerical y de la sección cubana de la Liga Antiimperialista de Cuba junto a Carlos Baliño y Rubén Martínez Villena, llegó a convertirse en el máximo orientador de la organización en toda Latinoamérica, ingresa en la Agrupación Comunista de La Habana y desde ella despliega un trabajo muy activo entre el proletariado.

Fundó junto a Carlos Baliño el 1er Partido Marxista-Leninista en Cuba, siendo su primer secretario de organización. Expulsado de la Universidad de la Habana por sus acciones revolucionarias y de rebeldía, siendo además detenido por las autoridades, en la cárcel, se declara en huelga de hambre indefinida, es liberado tras campaña del comité Pro- Libertad de Mella.

Exiliado en México, se vincula al movimiento revolucionario continental e internacional del que es nombrado secretario general, establece contacto con los revolucionarios y demócratas de toda la región e impulsa las actividades preparatorias para un evento internacional.  Desde esa condición asiste al Congreso Mundial contra la opresión colonial y el imperialismo, celebrado en Bruselas, donde contacta con los revolucionarios y luchadores anticolonialistas de 37 países y 137 organizaciones progresistas del mundo.

Ya herido de muerte ratifica “Muero por la Revolución”, legado que trasciende hasta nuestros días. Tina lo recalcó al declarar: “En la persona de Mella asesinaron no solo al enemigo del dictador cubano, sino al enemigo de todas las dictaduras… Esta noche, un mes después del cobarde asesinato, honramos la memoria de Mella prometiendo seguir su camino hasta lograr la victoria de todos los explotados de la tierra. De esta manera lo recordamos como él lo hubiera preferido: no llorando, sino luchando”.

Las cenizas de Mella fueron trasladadas a La Habana el 29 de septiembre de 1933, y reposan frente a la escalinata universitaria por la cual tanto luchó. Los estudiantes universitarios han sabido ser fiel a su legado al asumir las tareas del nuevo tiempo histórico y, los de Ciencias Médicas en particular, han estado a la Vanguardia en estos momentos en que la Patria necesita enfrentar con dignidad las adversidades de la pandemia y la despiadada política imperial del gobierno de los Estados Unidos y sus acólitos.

Fuente: https://instituciones.sld.cu/fcmfajardo/2022/01/10/julio-antonio-mella-mas-vivo-que-nunca-a-93-anos-de-su-asesinato/

 

JULIO ANTONIO MELLA Y SU APORTE AL ESTUDIANTE COMO ACTOR REVOLUCIONARIO

 

Resumen

 

Estudio de la praxis de Julio Antonio Mella, recuperándolo desde la categoría gramsciana de intelectual, que aunó el pensamiento y acción revolucionaria en un contexto político dictatorial en la Cuba machadista. Se señalan los aportes a la praxis militante en lo que refiere a la unidad obrera estudiantil, la necesidad de abrir la universidad al pueblo – con la creación de la Universidad Popular José Martí- , la claridad para caracterizar y difundir, desde la matriz marxista leninista, la necesidad de una “revolución social”, como parte fundamental de la lucha contra el imperialismo norteamericano que debe darse desde la unidad de nuestrAmérica. Se señala lo precursor de su pensamiento en el plano cultural, anticipándose al movimiento estudiantil de los años ’60 y se señala como “puente” entre el pensamiento de José Martí y la misma Revolución Cubana.

Referencia bibliográfica

Tejada Gómez, M. N. & Pianesi, J. M. (2013). Julio Antonio Mella y su aporte al estudiante como actor revolucionario. Revista NuestrAmerica, 2, 54-65. Recuperado dehttp://www.revistanuestramerica.cl/ojs/index.php/nuestramerica/mella

Colecciones

Artículos de revistas [441]

Fuente: https://repositoriodigital.uns.edu.ar/handle/123456789/3840

 

 

 


domingo, 16 de marzo de 2014

ANTONIO RENGIFO COMENTA EL LIBRO DE RICARDO MELGAR: VIVIR EL EXILIO EN LA CIUDAD, 1928

PRESENTACIÓN DEL LIBRO

Vivir el exilio en la ciudad, 1928.
V. R. Haya de la Torre y J. A. Mella.

Día: Miércoles 12 de marzo de 2014
Hora: 6:30 p.m.
Lugar: Instituto de Estudios Peruanos - Horacio Urteaga 694, Jesús María, Lima


Víctor Raúl Haya de la Torre (1895-1979) y Julio Antonio Mella (1903-1929), más allá de sus respectivas adscripciones ideológicas y los obvios contrastes entre sus ciclos de vida, son dos figuras reconocidas del pensamiento político latinoamericano del siglo XX. Cada ciudad en la cual convergieron marcó un hito en sus relaciones. Si  La Habana y Bruselas fueron escenarios significativos, el centro de nuestra atención es la Ciudad de México, sin olvidarnos de lo que para las relaciones entre ambos significaron Nueva York, Moscú y París.

Vivir el exilio en la ciudad, 1928, en su brevedad, es una obra relevante y aportadora al develar la urdimbre urbana y cultural bajo la cual contendieron nuestros personajes entre sí en la Ciudad de México. A través de sus páginas, el autor devela los lugares, las prácticas culturales, las redes intelectuales y políticas de sus dos principales protagonistas, sus respectivos afanes en pos de claves de autoctonía que hiciesen viable los proyectos de emancipación política de sus países de origen y del propio continente. Se recuperan sus puntos de convergencia, fricción y adversidad, así como un desconocido duelo verbal  librado entre ellos en la Capital mexicana con la finalidad de dirimir la controversia iniciada en Bruselas en febrero de 1927.

Contenido:
Agradecimientos
Preámbulo
La Ciudad de México: una cartografía político-cultural
Huellas, rondas y lances
Frente al imperialismo
Desafío y duelo político
Cerrando líneas y abriendo ventanas

El autor del presente libro es el antropólogo e historiador peruano, residente en México, Ricardo Melgar Bao. Es doctor en Estudios Latinoamericanos, investigador en el Instituto Nacional de Antropología e Historia y profesor en el posgrado en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de México, UNAM.

Los comentarios estarán a cargo del sociólogo Antonio Rengifo Balarezo, y del periodista y escritor Antonio Muñoz Monge.

ORGANIZAN:
CASA MUSEO JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI 
INSTITUTO DE ESTUDIOS PERUANOS

El ingreso es libre.
Se agradece su difusión.

Comentario a la presentación del libro:

MELGAR, Ricardo:
Vivir el exilio en la ciudad, 1928
V.H. de la Torre y J.A. Mella
Ed. Sociedad Cooperativa del “Taller abierto”, S.C.L.
(México 2013) pp. 218.-

Durante el llamado Oncenio de Leguía se produjo en nuestro país el mayor número de deportaciones en la época republicana.  Y Ricardo Melgar es el historiador que tiene amplio conocimiento y autoridad en la temática de los exilados peruanos de esa época. Ahora nos ha brindado una grata sorpresa con su nuevo libro que paso a comentar.

La obra del peruano/mexicano Ricardo Melgar nos ha revelado a un hábil, esforzado y paciente pesquisador.  Quien, primeramente, nos ubica en el escenario, la ciudad de México del año 1928; para, luego, introducirnos en la lucha ideológica de los principales protagonistas, los jóvenes y dirigentes universitarios y políticos:  el cubano Julio Antonio Mella (1903/1929) y el peruano Víctor Raúl Haya de la Torre (1895/1979).  La batalla de las ideas se sitúa en torno a la concepción del imperialismo y a la estrategia antiimperialista para el logro de la meta final: la sociedad socialista.  Es la época auroral de la utilización y aclimatación del método marxista en América latina.

El antagonismo de Mella y Haya no debe tomarse con enconada pasión que enceguece y fanatiza; sino, siguiendo un principio de nuestro José Carlos Mariátegui La Chira (1895/1930):  la unanimidad es siempre infecunda.

Hay apristas con quienes se puede dialogar y hasta tener amistad. Todo depende de la personalidad de cada quien.  Tal es así, que por el libro de Ricardo, y en las páginas 135, 187 y 207, me he informado de la colaboración mutua entre el historiador sanmarquino André Samplonius (Hayista o aprista) y Ricardo Melgar (Mariateguista o marxista).  Sin que se conocieran los presenté por internet.  Ambos intercambian algunos documentos exhumados de sus propias pesquisas.  También por el libro de Ricardo, se que André está trabajando el archivo del sociólogo sanmarquino, y destacado investigador, Rolando Pereda; mi compañero de carpeta, fallecido prematuramente.  Fue él quien puso generosamente a mi disposición, del acervo de la universidad Villareal, el libro de actas del sindicato textil la Victoria.  Dicho libro me permitió demostrar el asesoramiento de Mariátegui para la elaboración del pliego de reclamos del sindicato.  Otro gesto de acercamiento lo dio el dirigente aprista Manuel Seoane, quien fue el promotor de la primera edición en el extranjero de los 7 Ensayos de Mariátegui, ocurrió en Santiago de Chile en 1955.

Ricardo Melgar es un gran conocedor de la época; pero la temática que trata toca las sensibles cuerdas de su arpa de investigador que vuelven, en su proyección, a tensarse en la época actual.  Ya que como sentenciara Mariátegui:  la historia nos interesa en la medida que sirve para explicarnos el presente.  Este presente en nuestro país se grafica, simplemente, cuando se aprecia un mapa con las concesiones mineras y petroleras.

En la primera parte de su libro, Ricardo Melgar nos lleva de la mano para visitar en la ciudad de México los mismos lugares que frecuentaba los exilados, especialmente, tratándose de Mella y Haya.  Así nos hace conocer alojamientos, librerías, bibliotecas, periódicos y revistas, cafés, restaurantes, teatros, cines; locales para la realización de eventos intelectuales, políticos y sindicales.  También nos presenta la red de amistades y compañeros de agrupaciones políticas y la interesante vida amorosa (ver pp. 54/56).

El peruano Jacobo Hurtwitz  fue expulsado de una de las células políticas de México D.F.; nada menos, que por el “pecado” de ser sensual. (p. 56). El amor es imprescindible; ya sin amor nos sobreviene la muerte. Pues, el amor es el pan de la vida, lo dice el compositor Pedro Flores (1894/1979) de Puerto Rico: en el bolero “Obsesión”. Alusivo al tema tratado, recordaré que de Pedro Flores es la canción antiimperialista: Sin bandera.

Si algún reparo habría que hacerle a Ricardo Melgar, ese sería obviar “El Salón México”, la catedral del baile urbano, especialmente del cadencioso Danzón; y donde las mujeres no pagaban entrada. Lugar emblemático de la ciudad para el relajo o esparcimiento mediante el acto liberador del baile. Ahí actuaban las mejores orquestas y cantantes del momento. Hay que tener en cuenta que una revolución sin baile no es una revolución que merezca la pena, según el decir de Enma Goldaman (1869/1940), anarquista y escritora.

Ricardo, al reconstruir y presentarnos la fisonomía de la ciudad de México y los circuitos e itinerarios de los exilados, hace propicia la elaboración de un guión cinematográfico para filmar un documental. (Tarea pendiente).

El meollo del libro es la enemistad de los dos amigos, Mella y Haya. Dicha enemistad ocurrió en el Congreso antiimperialista de de Bruselas en 1927 y, posteriormente, cuando la III Internacional “descubrió” América Latina en su VI Congreso de 1928, mientras se consolidaba la teoría del socialismo en un solo país.  El desafío y el duelo político concitan la mayor expectativa. El escenario de la contienda fue la ciudad de México. El conflicto se suscitó en torno a la relación del antiimperialismo y el socialismo en América latina.  Mella publicó en México y en el año 1928, el folleto polémico:  ¿Qué es el ARPA?.  Criticó con un lenguaje descarnado y directo, es decir, provocador, la posición ideológica y las actitudes de Haya de la Torre y del ApraEse folleto es de difícil ubicación en la actualidad.  Salió reproducido en Lima en los dos últimos números de la revista Amauta en el año 1930, después del fallecimiento de Mariátegui.  (Este sería un acto sintomático, según Freud).  La exégesis de los sustantivo del libro –sazonada con Punto vista antiimperialista de Mariátegui- se la dejo a la persona autorizada para ello; o sea, al autor para quién no va ser una tarea difícil; en cambio, para mí sí.

         Aprovecho esta oportunidad para honrar la memoria del gran lingüista y ex vicerector administrativo de la Universidad Mayor de San Marcos, Alfredo Torero Fernández de Córdova; quien murió en el exilio y con el permanente anhelo de retornar a la patria.  Fue un exilado romántico y fervoroso revolucionario.  Su exilio ocurrió durante la dictadura de Alberto Fujimori.

Finalizo mi exposición -en el presente acto celebratorio- lanzándole una broma a mi amigo Ricardo.  Se trata de una recomendación para todos los que tienen hijos, o sobrinos, si no tuvieran hijos. Les aconsejo que no se desesperen sí es que en los estudios secundarios sus hijos o sobrinos son expulsados de varios colegios.  Eso significa que no son alumnos “normales”.  Luego, pueden llegar a ser excelentes investigadores como lo es Ricardo Melgar profesor  del posgrado de Estudios Políticos latinoamericanos de la Universidad autónoma de México y elaborar un excelente libro como el que presentamos en esta ocasión.



Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 12 de marzo del 2014.
Antonio Rengifo Balarezo






domingo, 13 de enero de 2013

LA MUERTE DE MELLA Y EL FRACASO DE LA HEREJÍA






3-01-2013



Aunque normalmente se conmemore el día 10, no es hasta las dos de la madrugada del 11 de enero de 1929 que moría Mella en un hospital mexicano, el mismo en el que fallecería también su compañera Tina Modotti años más tarde. El revolucionario cubano dejaba atrás una obra sin precedentes para su corta edad y marcaba el rumbo para un marxismo autóctono, ajeno a los estrechos dogmas que lastraban al movimiento obrero internacional.

Quizás la mejor cualidad de Julio Antonio haya sido la herejía, primero contra el papel burgués que se esperaba de un joven de su clase, luego contra el mayor dictador que había sufrido Cuba hasta entonces y finalmente contra los esquemas que se autoimponía el propio movimiento comunista.

En su tiempo el movimiento obrero internacional respondía expresamente a las orientaciones procedentes de Moscú, por lo tanto la creación de un marxismo latinoamericano y cubano aunque imprescindible, contradecía directamente la política vertical de la Internacional Comunista. Mella fue testigo de esto.

Lejos del estereotipo de militante ortodoxo y disciplinado, nunca acató las normas que no consideró factibles y esto le conllevó numerosas dificultades, quizá el primer encontronazo fue su expulsión del partido comunista. En un caso de increíble falta de previsión política los cubanos expulsaron deshonrosamente a su miembro de más renombre, irónicamente la razón de su expulsión era a la misma vez la primera victoria que obtenía el pueblo cubano en su lucha contra el tirano: la huelga de hambre con la que Mella desafió a Machado.

El joven tuvo que marcharse a México para huir de la represión machadista, allá el partido azteca lo recibió con los brazos abiertos pese a las misivas que llegaban desde Cuba calificándolo como “perfecto y descarado saboteador de los ideales comunistas”, llegó incluso a sustituir temporalmente al secretario general en 1928.

Luego del VI Congreso Mundial de la Internacional Comunista comenzó una tendencia ultraizquierdista que no tardaría en llegar a América Latina, con esta el estalinismo terminaría por dominar todos los aspectos del movimiento comunista en el orbe. Mella no era muy ortodoxo en su proceder, en Moscú pudo tener contactos con la Oposición de Izquierda, en sus escritos calificó a Trotsky como “poderoso ejemplar de la raza humana” mientras omitía continuamente Stalin. Si tenemos en cuenta que la limpieza interna contra el “peligro de derecha” durante la década del treinta sería con sangre, no es vano especular que quizás el joven cubano no la hubiera sobrevivido.

El pensamiento de Mella integró la vertiente marxista clásica con el pensamiento antimperialista martiano, buscando al igual que su contemporáneo Mariátegui, una creación heroica con características propias. Los últimos días del joven cubano son muestra de la imposición de una corriente de pensamiento con tintes estalinistas sobre el marxismo autóctono que proclamaban Mella y Mariátegui.

Antes de morir se planteó la renuncia al partido comunista mexicano, optó por la lucha armada a contrapelo de que esta era mal vista por Moscú y para ello creó la ANERC, una organización con membresía supraclasista que también contradecía las indicaciones de la Internacional Comunista. Teniendo esto en cuenta no es muy difícil precisar el rumbo que tomaba el revolucionario cubano.

La herejía que simbolizaba Mella en Cuba, tanto como Mariátegui en el Perú, vio su declinar con la muerte de ambos. La fecha del 11 de enero de 1929 fue uno de los hitos que provocó que el marxismo “profesional” sustituyera al marxismo creador y comenzara la época de los apparatchik en América Latina. El epílogo lo veríamos a finales de siglo, cuando la línea ortodoxa del movimiento comunista terminaría fracasando y el camino del socialismo autóctono tendría que ser retomado. La herejía terminaría por demostrar su validez.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.