jueves, 27 de junio de 2019

SEPARACIÓN, UNIÓN Y CAMBIO DE FORMA DE LOS CONTRARIOS


 


Mensaje a Semioticians. 2 de junio de 2002.


Se afirma que el significante y el significado son dos lados inseparables. También se dice de la expresión y del contenido. Y Lelia lo decía en su última colaboración acerca del signo y del objeto, ayudándose de una idea de Peirce: el objeto de un signo es ya un signo. En suma, se parte de la noción de que los contrarios deben estar unidos. Surgen algunas preguntas: ¿Siempre están unidos? ¿No pueden existir separados? ¿Han estado desde siempre unidos?

Pongo un ejemplo concreto para precisar y aclarar. Y en lo que hablo siempre habrá excepciones. Incluso cuando hablamos de un caso concreto, siempre lo hacemos con un cierto grado de generalidad y de idealidad. Existen la tierra, el agua y la tierra húmeda. La tierra sin agua no produce flores. Y el agua sin tierra tampoco produce flores. Solo la tierra húmeda produce flores. Analizaré ahora las distintas formas en que existen los dos contrarios o los dos lados de la contradicción: la tierra y el agua.

-Primero concebimos los contrarios separados. Vemos en un lado a  la tierra y el agua del mar en otro lado. Así existen separados el uno del otro. Esa separación puede ser extrema: los desiertos son ejemplos de tierra sin agua y algunas zonas polares son ejemplos de agua sin tierra. Es decir, cada lado de la contradicción puede existir separado del otro. (Repito que hablamos con cierto grado de generalidad, puesto que durante la noche la arena del desierto se humedece).

-Veamos ahora a los contrarios unidos. Para que la tierra y el agua del mar se unan es necesario que esta última sufra algunos cambios de forma. El agua del mar por medio de la evaporación, liberándose de la sal, debe transformarse en nube, y después en lluvia. Solo el agua en forma de lluvia puede unirse a la tierra.

-Ahora tenemos la tierra húmeda: la unidad interna de la tierra y del agua.  Y después tendremos la flor, al cabo de unos meses. ¿Qué representa la flor? La expresión objetiva, la existencia objetiva, de la unidad de la tierra y el agua.

-En suma, la concepción dialéctica del mundo debe presuponer, uno, la separación de los contrarios, dos, el cambio de forma de uno de los contrarios para poder unirse al otro contrario, tres, la unidad de los contrarios, y cuatro, la objetivación de la unidad de los contrarios.

-Se afirma, con Peirce, que el objeto de un signo es ya un signo. Yo mantengo que esta expresión no es del todo acertada, puesto que aquí se supone que al unirse  un lado de los contrarios con el otro hace que este último se transforma en el primero, o que al unirse un contrario con otro se hacen iguales. Yo creo que es más acertado decir que el objeto de un signo deja de ser un objeto en general y se transforma en un objeto significado o un objeto simbolizado. Un lado de los contrarios que originariamente debe existir separado experimenta un cambio de forma cuando se une al otro, pero en ningún caso la unión puede provocar la igualdad con el otro, puesto que de ser así la contradicción dejaría de existir y cesaría el movimiento.

(Este texto ha sido modificado en el último punto).


LA RECUPERACIÓN DE SISTEMAS DE AGUA PRE-INCAS PODRÍA SOLVENTAR LA ESCASEZ EN LA REGIÓN COSTERA



Monitoreo de la calidad del agua de los ríos de Perú. (Foto: UNMSM)

 
Ubicada entre el Océano Pacífico y las montañas de los Andes, la región costera de Perú depende de las aguas superficiales de los Andes para disponer de agua potable y para mantener las actividades industriales, la agricultura y la ganadería.

La región, en la en que se encuentra la capital, Lima, a menudo se ve abrumada por la lluvia en la estación húmeda pero cuando llega la temporada seca, los recursos escasean. Estos factores, unidos al rápido crecimiento de la población de Lima, significan que la ciudad lucha por suministrar agua a sus 12 millones de residentes durante los meses secos de mayo a octubre.

Ahora, investigadores del Imperial College de Londres y de la Iniciativa Regional para el Monitoreo Hidrológico de los Ecosistemas Andinos en América del Sur, sugieren que recobrar los antiguos sistemas de agua podría ayudar a ahorrar agua de la estación húmeda para la estación seca, cuando se necesita imperiosamente.

El autor principal, Wouter Buytaert, señala que “la gente de Lima vive con una de las situaciones de agua más inestables del mundo”. “Hay demasiada agua en las estaciones húmedas y muy poca en las secas. Los pueblos indígenas del Perú sabían cómo solucionar esto, por lo que estamos buscando estas respuestas", señala.

Civilizaciones antiguas peruanas –en torno al año 600 después de Cristo- crearon sistemas dentro de las montañas para desviar el exceso de agua de lluvia a las laderas y a través de las rocas. El agua tardaba algunos meses en gotear a través del sistema y resurgir río abajo, justo a tiempo para la estación seca.

Para estudiar esto, los investigadores analizaron uno de estos sistemas en Huamantanga. Usaron colorante y monitoreo hidrológico para estudiar el sistema entre las estaciones húmedas y secas de 2014-2015 y 2015-2016. Los científicos sociales involucrados también trabajaron con poblaciones locales de Huamantanga para comprender el sistema y ayudar a mapear el paisaje.

Encontraron que el agua tardó entre dos semanas y ocho meses en resurgir, con un tiempo promedio de 45 días. A partir de estas escalas de tiempo calcularon que, si los gobiernos mejoraran estos sistemas, se podría desviar y retrasar el 35 por ciento del agua de la estación húmeda, el equivalente a 99 millones de metros cúbicos por año de agua a través del terreno natural de Lima.

Esto podría aumentar el agua disponible en la estación seca hasta en un 33 por ciento en los primeros meses, y un promedio del 7’5 por ciento en los meses restantes. El método, esencialmente, extendería la temporada de lluvias, proporcionando más agua potable y períodos más largos de cultivo para los agricultores locales.

Los autores apuntan que su investigación muestra cómo los sistemas indígenas podrían complementar las soluciones de ingeniería moderna para asegurar el agua en la costa del Perú. Otro autor principal, Boris Ochoa-Tocachi concluyó: "Este es un ejemplo fascinante de ingenio dentro de las comunidades locales y muestra el enorme potencial del conocimiento indígena para complementar la ciencia moderna. (Fuente: DICYT)


miércoles, 26 de junio de 2019

VIDAS HEROICAS : YRMA LOO GARRIDO





 A NUESTRA MADRE

(4 de noviembre 1924 - 23 de junio 2019)

Nuestra querida madre nació en el departamento de Ica, cerca del turístico oasis de la Huacachina. De padre chino y madre peruana, tuvo una hermana más a los pocos años de nacer. Nuestro abuelo al ver que no tuvo un hijo varón, un día, sin decir nada, vende la bodega que tenía y de pronto desaparece, sin dejar rastro.

Nuestra abuela tuvo tiempos muy difíciles, trabajando de todo para mantenerse y en el camino tuvo dos hijas más.

Un día, cuando nuestra madre tenía como siete años, nuestra abuela decidió llevarla a visitar a su madrina, una señora de recursos. La madrina la recibió en la entrada de la casa, después que nuestra abuela la saludara y presentara a su ahijada, ella sin ningún cariño de por medio y sabiendo la mala situación económica que atravesaba nuestra abuela, y sin ningún sentimiento, ni muestra de afecto, saco unas monedas del bolsillo, y se los ofreció a nuestra abuela para que le comprase unas golosinas, y dijo,

-Porque no llevas a tu hija a un orfanato?

Nuestra madre a pesar de sus pocos años de edad sintió el desprecio que le habían hecho, jaló del brazo a nuestra abuela en dirección de la salida, para indicarle que quería irse, y saliendo le dice a nuestra abuela,

-Nunca más me traigas a esta casa.

Ese acto formó y le dio carácter a nuestra madre, y desde ese entonces quería ser profesora para educar a las personas.

Pero lamentablemente la mala situación económica que atravesaba nuestra abuela y la falta del abuelo no pudieron hacer que el sueño de nuestra madre se cumpliera.

Pasaron los años.

Un día, un paisano que conocía a mi abuela, le da el dato, que el padre de  nuestra madre estaba en Pacanga - Trujillo, y esa noticia había salido en el periódico chino, resulta que nuestro abuelo era dirigente del partido nacionalista Chino y cada cierto tiempo publicaban sus actividades en el periódico chino.

Nuestra abuela al enterarse, sin pérdida de tiempo llevó a nuestra madre para que la acompañe a buscar al abuelo.

Para ese entonces nuestra madre bordeaba los veinte años.

Resulta que el abuelo después de vender la bodega, volvió a china y se casó con una cantonesa con la esperanza de tener un hijo varón , para no perder el apellido, pero había pasado varios años de convivencia con la nueva señora y no pudieron tener hijos alguno.

El encuentro fue una sorpresa para nuestra abuela, dado el nuevo compromiso que tenía nuestro abuelo.

Pero mi abuelo al ver a su hija grande, bella y con mucho carácter pidió a la abuela cuidar de ella, desde el primer momento hubo empatía entre nuestra madre y la nueva señora de nuestro abuelo.

Para ese entonces, nuestro padre trabajaba en la hacienda Cultambo y el abuelo tenía su tienda de abarrotes abasteciéndose de arroz y Chancaca de la hacienda Cultambo, y de tanto ir y venir se hicieron amigos con nuestro padre. Nuestro abuelo sabiendo que nuestro padre estaba solo, era un trabajador empedernido, sobretodo ahorrador y sin vicios alguno, no vio inconveniente en presentar su hija a nuestro padre, a pesar de los 25 años de diferencia.

Mientras andaban de enamorados.

Un día después de la cena, nuestro abuelo le dice a nuestra madre con los ojos lleno de lágrimas,

-Hija, siempre he deseado tener al menos un hijo para que me acompañe y mantener mi apellido.

Nuestra madre toda emocionada le contesta,

-Padre, yo siempre te acompañare y te voy a dar los hijos que te hacen falta.

A los pocos años de vivir con nuestro padre, nuestra madre le dio cinco hijos varones, para alegría de nuestro padre y sobre todo del abuelo, descansó unos años y tuvo dos hijas más para que le hagan compañía.

Nuestra madre con mucha devoción se dedicó a nuestro padre y con dedicación a nosotros.

Pasaron los años, tuve que ir a China a estudiar, ahí estuve nueve años, cuando volví al Perú, nuestro padre quiso que vaya a trabajar a la hacienda, y nuestra madre a escondidas me decía,

-El conocimiento es lo único que te acompaña hasta la muerte, hijo no dejes de estudiar.

Y es así es como he terminado mi carrera de Arquitectura.

Nuestra madre tenía la facilidad de la palabra y de la enseñanza, a todos nosotros nos enseñó a cocinar, manejar con prudencia, de principios y de moral, tener buenos amigos y también nos daba muchos consejos de vida. Muestra de ello fue cuando la llevábamos a las actividades del adulto mayor del Centro Cultural Peruano Chino, a pesar de su edad, hablaba sin parar de su vida y de sus experiencias, bailaba como un trompo que era el único ejercicio que hacía y cantaba con tanta pasión como si estuviera en un concurso.

Estos días hemos visto la fortaleza que has tenido, el esfuerzo que hacías para seguir acompañando a tu seres queridos.

Pero hoy, nos estas dejando, para encontrarte con el compañero de tu vida y con tu hija Geraldina que te está esperando.

Agradecemos todo ese legado de enseñanzas, de valores, de principios, de tradiciones que nos has dejado, el ayudar al prójimo en especial a tus sobrinos que hoy están tan agradecidos, esa canción que siempre te cantábamos en tus cumpleaños, esos pallares que nos cocinabas que eran una exquisitez al paladar, las charlas con tus recuerdos. Sobre todo los abrazos lleno de ternura que nos dabas en cada momento y el cariño y el amor que le has dejado a tus nietos y biznietos 

Agradecemos a nuestros sobrinos Yulieng y Manuel, que han estado cerca de nuestras madre, atenta a cualquiera necesidad que se presente, y te han llevado a Ica que tanto extrañabas. A nuestra cuñada Lídia que ha estado amaneciéndose a tu lado. A las enfermeras que la han acompañado las 24 horas del día, y a todos los que están presentes y a los que no han podido llegar en estos momentos tan penoso para nosotros. 

Víctor Tay Loo