“El marxismo del cual todos hablan pero que muy pocos conocen y,
sobre todo comprende, es un método fundamentalmente dialéctico.
Esto es, un método que se apoya íntegramente en la realidad, en los hechos”.
José Carlos Mariátegui
1
El método dialéctico de aquí a un tiempo a tenido desarrollo gradual, en lo que concierne su aplicación es necesario ver los aspectos principales, que son los lineamientos básicos de su aplicación. Federico Engels señala: “La dialéctica no es mas que la ciencia de las leyes generales del movimiento y evolución de la naturaleza, de la sociedad humana y del pensamiento”. Manifestaría también que: "El movimiento, en su sentido más general, concebido como modo de existencia, atributo inherente a la materia, abarca todos los cambios y procesos que se producen en el universo, desde el simple cambio de lugar hasta el pensamiento"
Luego señalaría también cómo es que: “La investigación de la naturaleza del movimiento debiera, evidentemente, partir de las formas más bajas y más simples de este movimiento y explicarlas, antes de remontarse a la explicación de las formas más altas y más complicadas”. Engels también nos daría la fundamentación de 3 leyes de la dialéctica como son: ley del trueque de la cantidad en cualidad, y viceversa (llamada como ley del cambio dialéctico); ley de la penetración de los contrarios (llamada como la ley de las contradicciones) y la ley de la negación de la negación (llamada como ley de desarrollo) .
2
Lenin en su Articulo “Sobre la dialéctica”, explica aspectos fundamentales: “La división de un todo y el conocimiento de sus partes contradictorias es la esencia de la dialéctica. La justeza de este aspecto del contenido de la dialéctica debe ser verificada por la historia de la ciencia”, señala también que “La identidad de los contrarios es el reconocimiento de las tendencias contradictorias, mutuamente excluyentes, opuestas, de todos los fenómenos y procesos de la naturaleza. La condición para el conocimiento de todos los procesos del mundo en su automovimiento, en su desarrollo espontáneo, en su vida real, es el conocimiento de los mismos como unidad de contrarios”.
También dice que: “El desarrollo es la lucha de los contrarios. Las dos concepciones fundamentales del desarrollo son: el desarrollo como aumento y disminución, como repetición, y el desarrollo como unidad de contrarios, donde dirige la atención principal, precisamente hacia el conocimiento de la fuente del auto movimiento”.
3
Por otro lado, Mao Tse Tung también manifestaría en sus “cinco tesis”: “Todo movimiento dialéctico del mundo objetivo se refleja tarde o temprano en el conocimiento humano. En la práctica social, el proceso de nacimiento, desarrollo y extinción es infinito. Y así lo es el proceso de nacimiento, desarrollo y extinción en el conocimiento humano.”
Mao señala la importancia de la practica: “A medida que avanza cada vez mas lejos la practica del hombre que transforma la realidad objetiva de acuerdo con determinadas ideas, teorías, planes o proyectos, mas y mas profunda se va haciendo el conocimiento que de la realidad objetiva tiene el hombre. Nunca terminara el movimiento de cambio en el mundo de la realidad objetiva, y tampoco tendrá fin la cognición de la verdad por el hombre a través de la práctica”. Señala que “transformar el mundo objetivo y al mismo tiempo su propio mundo subjetivo, esto es, su propia capacidad cognoscitiva y las relaciones entre su mundo subjetivo y el objetivo”. Así dice que “descubrir la verdad a través de la practica y, nuevamente a través de la practica, comprobarla y desarrollarla. Practicar, conocer, practica otra vez y conocer de nuevo. Esta forma se repite en infinitos ciclos y, con cada ciclo, el contenido de la práctica y del conocimiento se eleva a un nivel más alto. Esta en su conjunto es la teoría materialista dialéctica del conocimiento” .
4
Lev Trosky también desarrolla sobre la dialéctica, manifiesta que: “Las leyes de la historia no tienen nada en común con el esquematismo pedantesco. El desarrollo desigual, que es la ley más general del proceso histórico, no se nos revela, en parte alguna, con la evidencia y la complejidad con que lo patentiza el destino de los países atrasados. Azotados por el látigo de las necesidades materiales, los países atrasados véase obligados a avanzar a saltos. De esta ley universal del desarrollo desigual se deriva otra que, a falta de nombre más adecuado, calificaremos de ley del desarrollo combinado, aludiendo a la aproximación de las distintas etapas del camino y a la combinación de distintas fases, a la amalgama de formas arcaicas y modernas. Sin acudir a esta ley, enfocada, naturalmente, en la integridad de su contenido material, sería imposible comprender la historia de Rusia ni de ningún otro país de avance cultural rezagado, cualquiera sea su grado”. Ernest Mandel discípulo de Trosky señala que el método dialéctico como método de análisis de la situación concreta es un análisis que tiene una estructura de triple mediación: 1. El análisis de la situación concreta en un país determinado. 2. El análisis del periodo internacional, de las relaciones de fuerza y amplitud de las luchas entre las clases a escala mundial. 3. El análisis del lugar preciso que ocupa en la totalidad de la dinámica de la economía y de los estados a escala mundial”.
5
Hasta aquí, hemos recogido diferente aportes, “cada quien según su practica”. Ahora, el cómo empezar aplicar el método dialéctico, considerando que el marxismo es en si, un método para la acción con puntos de partida. Requiere ciertamente de un ordenamiento de lógica dialéctica. Aquí hay que detallar las recomendaciones de Federico Engels: “La investigación de la naturaleza del movimiento debiera, evidentemente, partir de las formas más bajas y más simples de este movimiento y explicarlas, antes de remontarse a la explicación de las formas más altas y más complicadas”. Aunque el método dialéctico se desarrolla para explicar las leyes del movimiento de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento. En su aplicación al análisis de la sociedad. Lenin nos da una cierta orientación de cómo Marx analiza la sociedad capitalista: “Marx analiza primero la relación mas simple, mas ordinaria y fundamental, mas común y cotidiana de la sociedad burguesa (la mercancía), una relación que se encuentra miles de millones de veces, a saber, el intercambio de mercancías. En ese fenómeno sencillísimo (en esa célula de la sociedad burguesa) el análisis revela todas las contradicciones (o los gérmenes de todas las contradicciones) de la sociedad moderna. La posterior exposición nos muestra el desarrollo (a la vez crecimiento y movimiento) de dichas contradicciones y de esa sociedad en la suma de sus partes individuales, de su comienzo a fin”. Así, la tarea de sistematizar los aportes del método dialéctico según los sujetos revolucionarios en la historia, es una tarea que el llamado la cuarta generación del socialismo peruano, tiene que comprender, interpretar, aplicar y explicar
28.02.10
Freddy Alca
SIGLO XXI - QUINTO LUSTRO - "Un nuevo orden emerge de la desintegración del capitalismo que irá reemplazando la célula económica (familia) por una nueva matriz reproductiva (comunas) que cumplirá funciones defensivas, judiciales, productivas y administrativas."
jueves, 4 de marzo de 2010
sábado, 27 de febrero de 2010
Génesis del cordero filosófico
Todo concepto es una abstracción que expresa la singularidad del objeto. Pero, toda singularidad refleja la identidad del antagonismo de la contradicción.
Superar las contradicciones forma parte de un conjunto de necesidades inmanentes al hombre y que lo distingue del resto de las especies. Vencer todas las dificultades u obstáculos es una cualidad que brota de un impulso irresistible e imperecedero del espíritu humano. José Carlos Mariátegui, lo tenía muy presente: “A cada experiencia frustrada, recomienzan. No han encontrado la solución: la encontrarán. Jamás los asalta la idea de que la solución no exista. He ahí su fuerza.” La solución existe ¡Sí o Sí! … En todo caso, la inventa, la imagina, la disimula o disfraza. Por eso, desde que la plétora de recursos le dio “todo el tiempo del mundo”, ha enfrentado la necesidad de resolver la relación entre el concepto y la realidad, entre la conciencia y la materia, entre el pensar y el ser social, entre el mundo subjetivo y el mundo objetivo. Aclarar esta dificultad dio origen al cordero filosófico: materiismo e ideísmo .
El punto de partida define la singularidad del concepto, la originalidad del cordero filosófico. Si consideramos la materia el punto de arranque y limite del pensar; luego, la materia es lo primario y la idea lo secundario, lo derivado. Pero, aclara Engels, ésta no es una relación unidireccional ni mecánica sino bidireccional y dialéctica: “…el factor que en última instancia determina la historia es la producción y la reproducción de la vida real (…) La situación económica es la base, pero los diversos factores de la superestructura que sobre ella se levanta (…) ejercen también su influencia sobre el curso de las luchas históricas y determinan, predominantemente en muchos casos, su forma. Es un juego mutuo de acciones y reacciones entre todos estos factores, (…) (finalmente) acaba imponiéndose como necesidad el movimiento económico.” En otros términos. La conciencia social (mundo subjetivo) no sólo es un reflejo pasivo, sino, también, es una fuerza activa que actúa sobre el ser social (mundo objetivo=materia=naturaleza=hombre).
Los primeros pasos del pensar filosófico en la antigüedad fueron balbuceantes, intuitivos, instintivos, espontáneos, naturales pero, a fin de cuentas, materiistas. Los hombres, antes de argumentar, habían actuado; el pudín se prueba comiéndolo, dice Engels. Y no podía ser de otra manera. La impotencia del hombre ante las fuerzas amenazadoras e incomprendidas de la naturaleza era enfrentada con el culto a esas fuerzas ignotas. Pero, a medida que la diferenciación económica fue asentando sus fueros, su poder, la necesidad de preservar los privilegios de clase recién conquistados dieron origen al ideísmo como filosofía. De otro modo, ¿Cómo se justificaba la propiedad privada, la voluntad de apropiación, el dominio de los unos sobre los otros?
El realismo espontáneo en Aristóteles, por ejemplo, es relegado por la exigencia ideológica (de la clase social a la que pertenece) que debía probar que la esclavitud era un orden natural. Pero lo cierto es que política y esclavitud son artificios que el hombre inventa para imponer su voluntad. La genial intuición de Aristóteles (“la trata de esclavos envilece a los ciudadanos”) es arrinconada por la exigencia de dominio de clase (“la naturaleza hace al esclavo“, no es un hombre sino una simple cosa, un “instrumento que habla” ). Y así, durante la vida útil del Estado y las clases sociales, siglo tras siglo, el interés de clase somete, domina o condiciona la objetividad en el análisis o estudio de las relaciones sociales.
El hombre al entrar en contacto con la naturaleza o sus semejantes lo hace con una intencionalidad definida; es decir, con apetencias, deseos, emociones, pasiones que le impulsa su constitución física y una serie de circunstancias externas que, precisa Engels, en última instancia son circunstancias económicas. Entonces, al actuar las emociones preceden a las relaciones materiales. El hombre proyecta en su cerebro lo que se propone realizar. Y las pretensiones de hacer suyos los resultados del esfuerzo social (que dan la impresión de ser individuales), se imponen a la realidad del trabajo social, del esfuerzo mancomunado (sin el cuál la fatiga individual no es nada). Esta aspiración es la que impulsa a que el hombre imagine que la idea es lo primario y la materia lo secundario. La inteligencia había inventado una forma de eludir o ignorar lo que tercamente la experiencia indicaba: el hombre para sobrevivir tiene que ser realista (materiista) si no quiere sucumbir.
Con la crisis del derecho gentil y la superación del régimen comunal se llega a la propiedad de los medios de producción, y la entronización del pensar ideísta constituye la respuesta de clase para preservar los privilegios conquistados. El realismo filosófico de la antigüedad es sustituido por el ideísmo filosófico de clase. Esta es la razón por la que el combate de clase (lucha teórica-lucha política-lucha económica) está íntimamente vinculado al combate filosófico: materiismo e ideísmo (lucha ideológica). Así, el cordero filosófico, refleja la identidad del antagonismo de la contradicción (“lo dialéctico es captar la antítesis en su unidad.” ): capital y trabajo, burguesía y proletariado, capitalismo y socialismo.
Tacna, 25 Agosto 2007
Edgar Bolaños Marín
[1] JCM, El Hombre y el mito, El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy, Biblioteca Amauta, 1985, Pág. 28
[2] En realidad. Los sueños constituyen el vehículo de las primeras cavilaciones filosóficas desde que el dominio del fuego le permite dormir sin sobresaltos.
[3] Ramón García Rodríguez, en Socialismo y religión (01/04/07), precisa una antigua confusión en la terminología filosófica: “Idealismo y Materialismo son, pues, conceptos filosóficos. Pero aquí es menester hacer una precisión. Si lo primario es la idea (del griego idéa: ver), el primer término derivado debería ser ideísmo. Y si lo primario es la materia (del latín mater: sustancia), el primer término derivado debería ser materiismo. / Si ideísmo y materiismo son términos precisos, que no dan lugar a confusión alguna, idealismo y materialismo tienen otros significados más, lo que ocasiona confusión hasta el presente. Y es que idealismo deriva de ideal, que también significa altruismo, elevación, generosidad, desprendimiento. Y materialismo deriva de material, que también significa egoísmo, bajeza, utilitarismo, mezquindad.”
[4] Carta de Engels a Joseph Bloch, Londres, 21-22 de setiembre de 1890
[5] Las grandes transiciones siempre han sido épocas de búsqueda, de respuestas innovadoras, de cambios trascendentales. El paso del esclavismo al feudalismo es la excepción, pero, tiene sus porqués. En la edad antigua. Grecia es paradigma de transición y de su entraña nace un nuevo orden esclavista. Engels, en Extractos de los escritos preparatorios de Engels para el Anti-Duhring, escribe “Grecia pereció por causa de la esclavitud. Aristóteles ya había dicho que la trata de esclavos envilecía a los ciudadanos –sin contar con que les imposibilitaba trabajar–.”(La Génesis del “Anti-Duhring” , México, D.F., 1975, Pág. 64) En la antigüedad, el modo de vida comunitario –inevitable como necesario– brotaba de la insuficiencia, de la escasez, de la carencia de recursos. Charles Fourier (1772-1837), en hora temprana del capitalismo decía: “en la civilización, la pobreza nace de la misma abundancia”. Años después, Marx y Engels dirían: “la incompatibilidad entre la producción social y la apropiación capitalista se reproduce como contraposició n entre la organización de la producción en cada fábrica y la anarquía de la producción en la sociedad en su conjunto.” La competencia es la forma capitalista de eliminar capital y capacidad excedente (máquinas y hombres). El resultado de la revolución industrial y la brutal competencia: “tres personas millonarias poseen mas que 600 millones de personas.” (Fuente: la ONU) La paradoja de nuestro tiempo: Mira al avaro, en sus riquezas, pobre. El hombre de caudales cuanto más dinero posee se hace más pobre, su menesterosidad crece cuando su fortuna se incrementa. Y la opulencia contrasta con la miseria que nace de la misma abundancia. Vivimos un intenso período de transición que preludian grandes transformaciones. ¡Qué duda cabe!
[6] V. I. Lenin, Cuadernos filosóficos, Obras completas Tomo XLII, Editorial Cartago, 1972, Pág. 98
Superar las contradicciones forma parte de un conjunto de necesidades inmanentes al hombre y que lo distingue del resto de las especies. Vencer todas las dificultades u obstáculos es una cualidad que brota de un impulso irresistible e imperecedero del espíritu humano. José Carlos Mariátegui, lo tenía muy presente: “A cada experiencia frustrada, recomienzan. No han encontrado la solución: la encontrarán. Jamás los asalta la idea de que la solución no exista. He ahí su fuerza.” La solución existe ¡Sí o Sí! … En todo caso, la inventa, la imagina, la disimula o disfraza. Por eso, desde que la plétora de recursos le dio “todo el tiempo del mundo”, ha enfrentado la necesidad de resolver la relación entre el concepto y la realidad, entre la conciencia y la materia, entre el pensar y el ser social, entre el mundo subjetivo y el mundo objetivo. Aclarar esta dificultad dio origen al cordero filosófico: materiismo e ideísmo .
El punto de partida define la singularidad del concepto, la originalidad del cordero filosófico. Si consideramos la materia el punto de arranque y limite del pensar; luego, la materia es lo primario y la idea lo secundario, lo derivado. Pero, aclara Engels, ésta no es una relación unidireccional ni mecánica sino bidireccional y dialéctica: “…el factor que en última instancia determina la historia es la producción y la reproducción de la vida real (…) La situación económica es la base, pero los diversos factores de la superestructura que sobre ella se levanta (…) ejercen también su influencia sobre el curso de las luchas históricas y determinan, predominantemente en muchos casos, su forma. Es un juego mutuo de acciones y reacciones entre todos estos factores, (…) (finalmente) acaba imponiéndose como necesidad el movimiento económico.” En otros términos. La conciencia social (mundo subjetivo) no sólo es un reflejo pasivo, sino, también, es una fuerza activa que actúa sobre el ser social (mundo objetivo=materia=naturaleza=hombre).
Los primeros pasos del pensar filosófico en la antigüedad fueron balbuceantes, intuitivos, instintivos, espontáneos, naturales pero, a fin de cuentas, materiistas. Los hombres, antes de argumentar, habían actuado; el pudín se prueba comiéndolo, dice Engels. Y no podía ser de otra manera. La impotencia del hombre ante las fuerzas amenazadoras e incomprendidas de la naturaleza era enfrentada con el culto a esas fuerzas ignotas. Pero, a medida que la diferenciación económica fue asentando sus fueros, su poder, la necesidad de preservar los privilegios de clase recién conquistados dieron origen al ideísmo como filosofía. De otro modo, ¿Cómo se justificaba la propiedad privada, la voluntad de apropiación, el dominio de los unos sobre los otros?
El realismo espontáneo en Aristóteles, por ejemplo, es relegado por la exigencia ideológica (de la clase social a la que pertenece) que debía probar que la esclavitud era un orden natural. Pero lo cierto es que política y esclavitud son artificios que el hombre inventa para imponer su voluntad. La genial intuición de Aristóteles (“la trata de esclavos envilece a los ciudadanos”) es arrinconada por la exigencia de dominio de clase (“la naturaleza hace al esclavo“, no es un hombre sino una simple cosa, un “instrumento que habla” ). Y así, durante la vida útil del Estado y las clases sociales, siglo tras siglo, el interés de clase somete, domina o condiciona la objetividad en el análisis o estudio de las relaciones sociales.
El hombre al entrar en contacto con la naturaleza o sus semejantes lo hace con una intencionalidad definida; es decir, con apetencias, deseos, emociones, pasiones que le impulsa su constitución física y una serie de circunstancias externas que, precisa Engels, en última instancia son circunstancias económicas. Entonces, al actuar las emociones preceden a las relaciones materiales. El hombre proyecta en su cerebro lo que se propone realizar. Y las pretensiones de hacer suyos los resultados del esfuerzo social (que dan la impresión de ser individuales), se imponen a la realidad del trabajo social, del esfuerzo mancomunado (sin el cuál la fatiga individual no es nada). Esta aspiración es la que impulsa a que el hombre imagine que la idea es lo primario y la materia lo secundario. La inteligencia había inventado una forma de eludir o ignorar lo que tercamente la experiencia indicaba: el hombre para sobrevivir tiene que ser realista (materiista) si no quiere sucumbir.
Con la crisis del derecho gentil y la superación del régimen comunal se llega a la propiedad de los medios de producción, y la entronización del pensar ideísta constituye la respuesta de clase para preservar los privilegios conquistados. El realismo filosófico de la antigüedad es sustituido por el ideísmo filosófico de clase. Esta es la razón por la que el combate de clase (lucha teórica-lucha política-lucha económica) está íntimamente vinculado al combate filosófico: materiismo e ideísmo (lucha ideológica). Así, el cordero filosófico, refleja la identidad del antagonismo de la contradicción (“lo dialéctico es captar la antítesis en su unidad.” ): capital y trabajo, burguesía y proletariado, capitalismo y socialismo.
Tacna, 25 Agosto 2007
Edgar Bolaños Marín
[1] JCM, El Hombre y el mito, El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy, Biblioteca Amauta, 1985, Pág. 28
[2] En realidad. Los sueños constituyen el vehículo de las primeras cavilaciones filosóficas desde que el dominio del fuego le permite dormir sin sobresaltos.
[3] Ramón García Rodríguez, en Socialismo y religión (01/04/07), precisa una antigua confusión en la terminología filosófica: “Idealismo y Materialismo son, pues, conceptos filosóficos. Pero aquí es menester hacer una precisión. Si lo primario es la idea (del griego idéa: ver), el primer término derivado debería ser ideísmo. Y si lo primario es la materia (del latín mater: sustancia), el primer término derivado debería ser materiismo. / Si ideísmo y materiismo son términos precisos, que no dan lugar a confusión alguna, idealismo y materialismo tienen otros significados más, lo que ocasiona confusión hasta el presente. Y es que idealismo deriva de ideal, que también significa altruismo, elevación, generosidad, desprendimiento. Y materialismo deriva de material, que también significa egoísmo, bajeza, utilitarismo, mezquindad.”
[4] Carta de Engels a Joseph Bloch, Londres, 21-22 de setiembre de 1890
[5] Las grandes transiciones siempre han sido épocas de búsqueda, de respuestas innovadoras, de cambios trascendentales. El paso del esclavismo al feudalismo es la excepción, pero, tiene sus porqués. En la edad antigua. Grecia es paradigma de transición y de su entraña nace un nuevo orden esclavista. Engels, en Extractos de los escritos preparatorios de Engels para el Anti-Duhring, escribe “Grecia pereció por causa de la esclavitud. Aristóteles ya había dicho que la trata de esclavos envilecía a los ciudadanos –sin contar con que les imposibilitaba trabajar–.”(La Génesis del “Anti-Duhring” , México, D.F., 1975, Pág. 64) En la antigüedad, el modo de vida comunitario –inevitable como necesario– brotaba de la insuficiencia, de la escasez, de la carencia de recursos. Charles Fourier (1772-1837), en hora temprana del capitalismo decía: “en la civilización, la pobreza nace de la misma abundancia”. Años después, Marx y Engels dirían: “la incompatibilidad entre la producción social y la apropiación capitalista se reproduce como contraposició n entre la organización de la producción en cada fábrica y la anarquía de la producción en la sociedad en su conjunto.” La competencia es la forma capitalista de eliminar capital y capacidad excedente (máquinas y hombres). El resultado de la revolución industrial y la brutal competencia: “tres personas millonarias poseen mas que 600 millones de personas.” (Fuente: la ONU) La paradoja de nuestro tiempo: Mira al avaro, en sus riquezas, pobre. El hombre de caudales cuanto más dinero posee se hace más pobre, su menesterosidad crece cuando su fortuna se incrementa. Y la opulencia contrasta con la miseria que nace de la misma abundancia. Vivimos un intenso período de transición que preludian grandes transformaciones. ¡Qué duda cabe!
[6] V. I. Lenin, Cuadernos filosóficos, Obras completas Tomo XLII, Editorial Cartago, 1972, Pág. 98
lunes, 22 de febrero de 2010
El Perú necesita Quijotes

Cervantes en El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha nos entrega la perfecta fusión de ilusión y realidad. En su obra, el legendario Jinete de la Mancha carecería de brío sin la célebre figura de Sancho, el hombre práctico. Sus principales personajes se complementan como las dos caras de una moneda. Así como la vitalidad de la inmortal obra del Manco de Lepanto brota de la complementariedad y dependencia de Don Quijote y su fiel escudero Sancho. Así un programa prospectivo es el complemento necesario del programa reivindicativo. Sin un programa del futuro, la energía social liberada se diluye en una nueva cara del viejo orden. Sin un programa del presente, la revolución social es simplemente una quimera, sueños de opio sin un ápice de realismo. Por eso, la organización de la clase operaria responde a necesidades inmediatas (sanchopancescas) y necesidades mediatas (quijotescas). Los programas que triunfan, como la vida misma son cambiantes, no se construyen sobre caprichos sino sobre realidades, se edifican sobre tendencias de clase.
El Perú no puede sustraerse de ser una parcela más del mercado mundial. Los productos materiales o espirituales se ofertan al mejor precio en un mercado formal o informal. Quiérase o no el eje de la vida socio-económica es el mercado. El mercado, en la perspectiva histórica, en su dinámica interna, crea increscendo la oferta para una demanda que tiende al colapso. Colapso que anuncia y prepara una incontenible tormenta social. Actualmente, hay demasiados bienes persiguiendo pocos compradores; demasiado dinero a la busca de pocas inversiones lucrativas; demasiados obreros tras la búsqueda de pocos puestos de trabajo; demasiados bancos persiguiendo a los pocos ahorristas y depositantes empobrecidos; en fin, demasiadas mercancías para millones de "potenciales" compradores. Un nuevo negocio aparece y al toque se multiplican los replicadores. Sobran los repetidores, abundan los copistas, fusilar es un oficio sencillo pero que daña en su abundancia. En el mundo sobran Sanchos cuando se necesita Quijotes. Hacen falta más molinos de viento, hace falta imaginación mucha imaginación, para salir de la ciénaga del capitalismo. Todavía estamos descubriendo las genialidades del autor de los 7 Ensayos. Al Perú actual le hacen falta hombres PRÁCTICOS como Mariátegui, Caro Ríos, le hacen falta muchos Quijotes armados del método marxista.
Edgar Bolaños Marín
19 Febrero 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
Platón: un fósforo en el cerebro

Dos mil trescientos años atrás, decía Platón en su Carta VII: “de repente, como la luz que salta de la chispa, brota la verdad en el alma y crece espontáneamente.” Ese es un proceso mental que ocasionalmente se presenta entre los hombres. La historia los tiene registrados en frases que con los años nos recuerdan el momento preciso de un gran descubrimiento. ¡Eureka! Es célebre porque inmortaliza el instante en que Arquímedes encontró la respuesta a sus indagaciones. En los barrios la solución a un problema se la registra comentando con alborozo: ¡Idea, se me prendió el foquito! En el proceso del conocimiento, un fósforo en el cerebro ilumina el tránsito de la representación del objeto (cosa en sí) al uso de éste (cosa para sí). La representación del objeto es su descubrimiento (cosa en si); pero, sólo en el momento en que logra tener conciencia de su utilidad, de su uso, se puede decir que lo inventa o reinventa (cosa para sí). Así como la luz que salta de la chispa tiene sus causas o fuentes (materiales y espirituales). Las verdades o inventos se apoyan o inspiran en el conocimiento precedente y en los materiales que constituyen la base ineludible del conocimiento como proceso. Así y sólo así, las ideas avanzadas de uno se transforman en ideas avanzadas de todos y las ideas avanzadas de todos sirven de base para los nuevos descubrimientos que resaltan la singularidad del inventor. Esa es la singularidad de los procesos del conocimiento humano que nos distingue del resto de las especies. Platón, por las limitaciones de su tiempo y el punto de vista de su clase, en una carta que “mandó desde Sicilia a los amigos de Dión, decía entre otras cosas que la ventaja de tener una posición filosófica es que en ésta ocurre algo muy distinto de lo que ocurre en el comercio, porque cuando uno hace una discusión, y la hace racionalmente, allí el que pierde gana, porque tenía un error y encontró una verdad; lo que quiere decir que el que gana pierde porque simplemente él sostuvo su verdad.”[1] El perdedor de Platón es el que suelta una verdad y el ganador el que rectifica un error. Desde la óptica individualista de Platón tenemos un perdedor, base del egoísmo capitalista[2]; pero, desde una mirada humana no existen perdedores, base de la colaboración socialista. Perdedores y ganadores pertenecen al mundo y submundo de la burguesía. Un atributo inherente a la clase obrera no es precisamente la competencia: La victoria del proletariado no lo convierte en el lado absoluto de la sociedad, pues sólo vence destruyéndose a sí mismo y a su parte contraria. Victoria del proceso dialéctico: no hay dominados sin dominadores, ni hay dominadores sin dominados.
Edgar Bolaños Marín
17 Febrero 2010
[1] Democracia y Participación, Fragmento de la obra de Estanislao Zuleta, Ensayos Selectos. Instituto para el Desarrollo de Antioquia, Medellín, febrero de 2004. Digitalizada y presentada por Ramón García Rodríguez.
[2] El egoísmo hunde sus raíces en la propiedad privada y es la base de la competencia capitalista en todos los terrenos: económico, político, social, intelectual.
martes, 16 de febrero de 2010
Vanguardia Política: Potencia creadora de sus Ideas

En septiembre de 1928 se anuncia al mundo que el proceso de definición socialista en el Perú había concluido. Pero, ¿cómo es que se llega a ese colofón? En el primer párrafo de Aniversario y Balance , José Carlos Mariátegui, apunta una de las líneas maestras de su trabajo político: “Si la historia es la creación de los hombres y las ideas, podemos encarar con esperanza el porvenir. De hombres y de ideas es nuestra fuerza.” Ciertamente, la fuerza de los hombres reside en sus ideas. En su replica a Luis Alberto Sánchez le dice: “el trabajo de propugnar ideas nuevas trae agregado el de confrontarlas y oponerlas a las viejas, vale decir, de polemizar con ellas para proclamar su caducidad y su falencia (…) Mi actitud sólita es la actitud polémica, aunque polemice poco con los individuos y mucho con las ideas.” El Mariátegui pedagogo prevalece sobre el temperamento beligerante y su gestión individual se diluye en una gestión social. El proyecto individual (“literato inficionado de decadentismo y bizantinismo finiseculares” ) se transforma en un proyecto de vida íntegramente dedicado a la organización política de la clase obrera. La revolución social deviene en objetivo supremo del clan Mariátegui. Mientras José Carlos tuvo autonomía de movimiento, su presencia era notoria en los centros laborales, eventos sindicales, estudiantiles y las luchas que éstos emprendían. Conocedor que para unir a los combatientes y construir el edificio proletario hay que nadar con los trabajadores. El hombre se zambullía cuál pez en medio de las tormentas que protagonizaban los trabajadores. Participa, observa e interroga los acontecimientos para arrancarles las respuestas que necesita para definir los términos y condiciones de la lucha social. Creativo realizador del espíritu y la letra del Manifiesto construyó de la “nada” el edificio proletario. Cinco años le bastaron para levantar el edificio socialista. La clave del éxito de Amauta y su promotor está en orientar el trabajo político hacia la confrontación de ideas: ¡De hombres y de ideas es nuestra fuerza!, sentenciaba el maestro. ¡Las guerras se ganan en el cerebro! Una nueva pedagogía se despliega en medio y a través de la lucha de ideas. La dialéctica de la vida nos enseña a vivir en permanente combate. Somos una especie que prevalece por la constante superación de los obstáculos que nos presenta la vida. Superar es luchar pero luchar no siempre es sinónimo de movimiento físico es también debate, polémica, contraposición de ideas. Y, como es natural, la inteligencia entiende razones no bastones, entiende argumentos no injurias. Entrar en razones es el medio más eficaz para concluir una desinteligencia, es dejar al oponente sin que tenga qué responder o replicar; entrar en razones, contrastar ideas y realidades “es el único medio de concertar y polarizar fuerzas, y nosotros – no lo ocultamos – nos proponemos precisamente este resultado.” Mariátegui como Marx, confiaba que el desarrollo intelectual de la clase obrera, debía ser el resultado inevitable de la acción conjunta y de la discusión. Marx y Mariátegui creen en las multitudes que llegarán a ser concientes de su propia potencia a través de la vanguardia organizada. El espíritu de Marx renace en la teoría de partido (“el primer gran partido de masas y de ideas de toda nuestra historia republicana” ), en la búsqueda de la verdad (interroga a los acontecimientos) y en la formación del hombre total (pensante y operante). Precisamente, éste hombre pensante y operante es la clave en la construcción de la vanguardia revolucionaria que sólo puede forjarse en el combate de clase. José Carlos Mariátegui descubrió los futuros dirigentes del Partido Socialista en el combate callejero, en los conflictos sociales, en la lucha de clases. Las revoluciones no se dirigen desde una ventana virtual ni desde la comodidad del hogar dulce hogar. Las direcciones revolucionarias brotan y se forjan en las grandes contiendas sociales. Y una vanguardia organizada es efectivamente Vanguardia Política por la potencia creadora de sus Ideas.
Edgar Bolaños Marín
16 Febrero 2010
1 Editorial de la revista Amauta Nº 17, Lima, Setiembre de 1928
2 JCM, La organización del proletariado, Ediciones “Bandera Roja”, 1967, Lima, Pág.159
3 Muy temprano Mariátegui aprendió a reprimir los ímpetus juveniles. En 1918, publicó un artículo antiarmamentista, titulado Malas tendencias: El deber del Ejército y el deber del Estado. Esa fue la razón de la agresión, por parte de un grupo de oficiales del Ejército, exasperados por el tono del controvertido artículo. Mayúsculo incidente había generado. Un 24 de junio fue agredido Mariátegui. El 26 del mismo mes tuvo lugar una manifestación de solidaridad institucional organizada por los oficiales del Ejército. El incidente culminó con la renuncia del Ministro de Guerra y el Jefe del Estado Mayor, y Nuestra Época dejó de publicarse. El incidente repercute en el propio Mariátegui. Y se evidencia en su posterior estilo de propaganda y de análisis. Estilo que pone el acento en la interpretación, análisis y denuncia de las raíces de los males del Perú. Y no como en 1918 que se entrampa en las manifestaciones de esos males. Toda su obra posterior va a estar signada por ese estilo de buscar las causas últimas de los problemas del Perú.
4 Apuntes autobiográficos, carta de JCM a Samuel Glusberg, 10 enero 1927
5 J.C. Mariátegui, Polémica finita, La organización del proletariado, Ediciones “Bandera Roja”, Lima-Perú, 1967, Pág. 154
6 F. Engels, Prefacio a la edición Alemana de 1890 del Manifiesto Comunista.
7 Carta de JCM a César Vallejo, 14 de octubre de 1929
viernes, 12 de febrero de 2010
FORTALECER EL FRENTE UNIDO
Autor: Miguel Aragón
(4 de junio de 2003) (*)
1.- La independencia nacional.-
En las batallas de Junín y Ayacucho, a fines de 1824, hace 180 años, los pueblos de América del Sur concluyeron la etapa de lucha prolongada por la liberación nacional. Abatida la dominación colonial española, nuestros pueblos iniciaron una nueva etapa histórica, la etapa republicana. El objetivo central dejaba de ser la lucha por la independencia nacional, que ya se había logrado; y pasaba a ser, en un primer momento, la lucha por el desarrollo o evolución social, dirigido por la burguesía nacional; y en un segundo momento, tiempo después, el objetivo central pasaba a ser la lucha por el cambio social dirigido por el proletariado.
Actualmente, mientras la burguesía peruana definitivamente ya agotó todas sus posibilidades históricas de dirigir el desarrollo social del país, el proletariado se encuentra en una etapa avanzada de su lucha por el cambio social.
2.- La democratización de la sociedad peruana.-
En las décadas de 1840 y 1850, las utilidades del guano y del salitre crearon en el Perú, donde la propiedad había conservado hasta entonces un carácter aristocrático y feudal, los primeros elementos sólidos de capital comercial y bancario. El gobierno de Ramón Castilla (1845-1851, 1855-1862) marcó la etapa de solidificación de una clase capitalista. Las concesiones del estado y los beneficios del guano y del salitre crearon un capitalismo y una burguesía. Y esta clase, que se organizó luego en el "civilismo", se movió muy pronto a la conquista total del poder.
Apoyándose en esta nueva base social se organizaron primero el Partido Civilista, y después el Partido Constitucional de Andrés Cáceres, el Partido Demócrata de Nicolás de Piérola y el Partido Liberal de Augusto Durand. Durante siete décadas, de 1850 a 1920, la burguesía peruana, sin mucha convicción, y muy a su pesar, agitó las banderas de "reivindicación y defensa de las garantías individuales" y "democratización de la sociedad peruana". Cada vez que el gobierno de turno se entrampaba en sus propias crisis, para salir del atolladero, la oposición tolerada reclamaba "cambio de política económica", "cambio de ministros", "cambio de gobierno" y hasta "nueva constitución" como máxima aspiración. Algunas veces, a título de excepción, cuando los cachorros de sus caudillos, para salir de la modorra y cuando se sentían invadidos por un temporal arrebato de imaginación, hasta exigían airadamente "nueva república", repitiendo lo que sin entender, acababan de escuchar en sus viajes de placer por París y otras ciudades europeas más cercanas a las playas de las costas del Mar Mediterráneo, donde frecuentaban veranear y descansar sus ocios.
Esta etapa de agitación política burguesa, más que de lucha consecuente "por la democratización de la sociedad peruana", concluyó con el golpe de estado del 4 de julio de 1919, precisamente el día de conmemoración de la fiesta nacional de los Estado Unidos de Norteamérica, día elegido como un tributo de la servil burguesía peruana al nuevo amo. Con la "revolución del 4 de julio" el nuevo civilismo, el civilismo burgués, representado por el "Partido Democrático Reformista" de Leguía, desplazó definitivamente del gobierno al viejo civilismo, al civilismo feudal representado por el presidente Pardo y el candidato Aspíllaga. En 1919, con la culminación de la lucha "por la democratización de la sociedad", la mediocre burguesía peruana, muy de mala gana, y saturada de nostalgia pasadista, tuvo que asumir definitivamente las funciones de gobierno, sostenida con muletas por el gamonalismo y el capital extranjero, que de esa manera se sentían mejor representados en la defensa de sus intereses. Sin proponérselo, y sin siquiera imaginárselo, se habían creado las condiciones para ingresar a una nueva etapa de lucha social en el país. Atrás quedaba la lucha "por la democratización de la sociedad", y mucho más atrás, un siglo de por medio, la lucha "por la liberación nacional", cuyo centenario fue fastuosamente celebrado por el gobierno de la "patria nueva" en 1921 y 1924.
3.- El cambio social.-
Mientras estos cambios superficiales ocurrían en la política criolla peruana, otros cambios más trascendentales se venían dando en la base de la sociedad. El proletariado peruano había surgido en las últimas décadas del siglo XIX, con la aparición de la industria moderna, con lo cual se crearon las condiciones materiales para el cambió de los términos de la lucha política. Al comienzo, el naciente proletariado se sumó a las esporádicas y timoratas acciones políticas de la burguesía contra la feudalidad, pero muy pronto encontró su propio camino. En 1918, un numeroso contingente del proletariado peruano "nauseado de política criolla se orientó resueltamente al socialismo", constituyeron el comité de propaganda y concentración socialista, y el 22 de junio de 1918 publicaron el primer número de la revista "Nuestra Época", hito que marcó el nacimiento del movimiento socialista peruano, que este mes cumple su Aniversario 85. [texto escrito el año 2003].
Desde un comienzo, el movimiento socialista peruano desechó las banderas de la "liberación nacional" y de la "democratización de la sociedad", que fueron necesarias y correctas para tiempos ya superados, hasta 1821 la primera, y hasta 1919 la segunda. El movimiento socialista peruano agitó sus propias propuestas de reconstrucción peruana, renovación peruana, crear un Perú nuevo en el mundo nuevo, y resurgimiento del pueblo indígena, diferentes nombres que asumía creativamente "la lucha por el cambio social". Esta nueva tarea era diferente y superior a la revolución política, a la revolución de "la independencia nacional" que quedaba relegada para los anaqueles del museo de la historia. José Carlos Mariátegui al participar en el Tercer Congreso Indígena, el 29 de agosto de 1923, declaró "El instante es de transformación mundial. También la raza indígena se despereza. Hay que ayudarle a comprender su problema y encontrar su camino", "el indio no es siquiera un proletario, es un siervo. La independencia fue una revolución criolla, política, no social". Semanas antes, al iniciar sus conferencias en la Universidad Popular había declarado "con la revolución rusa ha comenzado la revolución social".
Durante cuatro generaciones el proletariado ha mantenido en alto su propia bandera de lucha por la revolución social, por el cambio social; y durante cuatro generaciones ha tenido que resistir las sucesivas ofensivas confusionistas de la burguesía y de la pequeña burguesía. Cada vez que se agudizaba en extremo la lucha social, la burguesía rescataba su anacrónica bandera de "la democratización de la sociedad"; y la demagógica pequeña burguesía sacaba del baúl de antigüedades, la todavía más anquilosada y raída bandera de "lucha por la segunda independencia" , y de lucha "por la liberación nacional". En su temporal borrachera nacionalista, sus caudillos hinchaban el pecho y se nutrían del espíritu de don José (de San Martín) y de don Simón (Bolivar), y no faltaban quienes hasta recurrían a disfrazarse con los vistosos uniformes de los Húsares de Junín, con chatarra, botones dorados y espuelas incluidas.
4.- Fortalecer el frente unido.-
En esta prolongada lucha del movimiento socialista peruano, que este mes cumple su Aniversario 85 [junio de 2003], cuatro generaciones se han sucedido en la historia, cuatro generaciones que han luchado y siguen luchando por el cambio social, para lo cual han agrupado sus fuerzas y encontrando la forma más adecuada de organización en cada etapa. Por un lado, de manera casi permanente y constante ha promovido y fortalecido el frente unido de los trabajadores; y por otro lado, en forma esporádica y temporal, ha intentado promover y organizar "el partido de masas y de ideas".
Cuando el movimiento socialista peruano aplicaba certeramente la política de frente unido, a su vez se desarrollaba la organización partidaria; cuando se equivocaba en la política del frente unido y se desvinculaba de las masas, se anulaban las condiciones necesarias para la organización partidaria.
El frente unido más que una teoría, es una acción contingente, concreta, eminentemente práctica. El frente unido más que un concepto, es una actitud solidaria ante un problema concreto, ante una necesidad urgente. El frente unido más que una ampulosa organización, o un aparato burocrático, es ante todo un organismo vivo, multiforme, que cambia permanentemente de tamaño, de forma y hasta de nombre; pero que en cada instante unifica a las fuerzas del pueblo peruano que están luchando por sus reivindicaciones inmediatas. El frente unido un día se nos presenta como "frente regional de Puno", otro día como "frente provincial de Arequipa"; en un momento aparece como "asociación de productores de arroz de Tarapoto", y en otro momento como "federación de campesinos productores de coca"; más adelante demanda nuestro apoyo como "federación de trabajadores de construcción civil" y luego como "federación de trabajadores mineros y metalúrgicos" . En cada acción concreta, todo el pueblo trabajador, todo el pueblo consciente apoya esa lucha concreta, culminada esa lucha, se prepara para la siguiente.
Hoy por hoy, y todo mayo y junio [de 2003], el frente unido del pueblo peruano se nos presenta como SUTEP-SIDESP, porque la lucha de los maestros es la lucha de todo el pueblo peruano. Cuenta con la participación de 300,000 maestros, y cuenta con el apoyo activo de ocho millones de estudiantes, ocho millones de padres de familia, y el respaldo del 85 % de la población, según nos informan las más confiables encuestas de opinión pública.
La tarea que tenemos por delante, no es "crear un frente único entre cuatro paredes", ni tampoco "crear una coalición de partidos de caudillos", uno más para engrosar la larga lista de "frentes únicos" que matizan la folklórica política peruana desde los lejanos tiempos de la fallida "alianza popular revolucionaria americana". La tarea que realmente tenemos por delante, es fortalecer el frente unido que está luchando a lo largo y ancho del país, en más 1,800 municipios y más de 200 provincias (**)
(**) Texto Adicional.- En los meses de abril. mayo y junio de 2009, el frente unido del pueblo peruano estuvo representado principalmente por las comunidades nativas de la región amazónica y las comunidades campesinas del sur de la región alto andina, que en el momento de mayor intensidad de la lucha coordinaron en el Frente Comunitario por la Vida , como la máxima expresión de la coordinación duradera del pueblo peruano en esos momentos. En las próximas luchas, que ya están madurando aceleradamente en las filas del pueblo, otros sectores serán los principales representantes y abanderados del frente en esos momentos de lucha concreta. Porque ya es tiempo que entendamos que, el frente unido del pueblo es una organización sumamente flexible y multiforme, en la cual no hay cabida para dirigentes burocráticos, ni caudillos eternos, quedando atrás las obsoletas pugnas entre caudillos y las descaradas maniobras por copar los cargos de "secretarios generales" (Nota agregada el 08 de agosto de 2009).
(*) El presente pronunciamiento fue escrito en junio de 2003, en los precisos momentos que se desarrollaba la Gran Huelga General de Maestros agrupados en el SUTEP y el SIDESP (la más importante lucha de masas ocurrida en veinticinco años, después del Paro General del 19 de julio de 1977). La movilización de maestros con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo, estremeció las 200 provincias del país por más de cuarenta días. Sospechosamente cuando la lucha de masas se encontraba en su máximo grado de combatividad, los diarios anunciaron la ocurrencia de una acción terrorista en la zona del Valle de La Convención, y la clase dominante intentó desprestigiar la lucha magisterial vinculándola a la torpe acción de provocación.
(4 de junio de 2003) (*)
1.- La independencia nacional.-
En las batallas de Junín y Ayacucho, a fines de 1824, hace 180 años, los pueblos de América del Sur concluyeron la etapa de lucha prolongada por la liberación nacional. Abatida la dominación colonial española, nuestros pueblos iniciaron una nueva etapa histórica, la etapa republicana. El objetivo central dejaba de ser la lucha por la independencia nacional, que ya se había logrado; y pasaba a ser, en un primer momento, la lucha por el desarrollo o evolución social, dirigido por la burguesía nacional; y en un segundo momento, tiempo después, el objetivo central pasaba a ser la lucha por el cambio social dirigido por el proletariado.
Actualmente, mientras la burguesía peruana definitivamente ya agotó todas sus posibilidades históricas de dirigir el desarrollo social del país, el proletariado se encuentra en una etapa avanzada de su lucha por el cambio social.
2.- La democratización de la sociedad peruana.-
En las décadas de 1840 y 1850, las utilidades del guano y del salitre crearon en el Perú, donde la propiedad había conservado hasta entonces un carácter aristocrático y feudal, los primeros elementos sólidos de capital comercial y bancario. El gobierno de Ramón Castilla (1845-1851, 1855-1862) marcó la etapa de solidificación de una clase capitalista. Las concesiones del estado y los beneficios del guano y del salitre crearon un capitalismo y una burguesía. Y esta clase, que se organizó luego en el "civilismo", se movió muy pronto a la conquista total del poder.
Apoyándose en esta nueva base social se organizaron primero el Partido Civilista, y después el Partido Constitucional de Andrés Cáceres, el Partido Demócrata de Nicolás de Piérola y el Partido Liberal de Augusto Durand. Durante siete décadas, de 1850 a 1920, la burguesía peruana, sin mucha convicción, y muy a su pesar, agitó las banderas de "reivindicación y defensa de las garantías individuales" y "democratización de la sociedad peruana". Cada vez que el gobierno de turno se entrampaba en sus propias crisis, para salir del atolladero, la oposición tolerada reclamaba "cambio de política económica", "cambio de ministros", "cambio de gobierno" y hasta "nueva constitución" como máxima aspiración. Algunas veces, a título de excepción, cuando los cachorros de sus caudillos, para salir de la modorra y cuando se sentían invadidos por un temporal arrebato de imaginación, hasta exigían airadamente "nueva república", repitiendo lo que sin entender, acababan de escuchar en sus viajes de placer por París y otras ciudades europeas más cercanas a las playas de las costas del Mar Mediterráneo, donde frecuentaban veranear y descansar sus ocios.
Esta etapa de agitación política burguesa, más que de lucha consecuente "por la democratización de la sociedad peruana", concluyó con el golpe de estado del 4 de julio de 1919, precisamente el día de conmemoración de la fiesta nacional de los Estado Unidos de Norteamérica, día elegido como un tributo de la servil burguesía peruana al nuevo amo. Con la "revolución del 4 de julio" el nuevo civilismo, el civilismo burgués, representado por el "Partido Democrático Reformista" de Leguía, desplazó definitivamente del gobierno al viejo civilismo, al civilismo feudal representado por el presidente Pardo y el candidato Aspíllaga. En 1919, con la culminación de la lucha "por la democratización de la sociedad", la mediocre burguesía peruana, muy de mala gana, y saturada de nostalgia pasadista, tuvo que asumir definitivamente las funciones de gobierno, sostenida con muletas por el gamonalismo y el capital extranjero, que de esa manera se sentían mejor representados en la defensa de sus intereses. Sin proponérselo, y sin siquiera imaginárselo, se habían creado las condiciones para ingresar a una nueva etapa de lucha social en el país. Atrás quedaba la lucha "por la democratización de la sociedad", y mucho más atrás, un siglo de por medio, la lucha "por la liberación nacional", cuyo centenario fue fastuosamente celebrado por el gobierno de la "patria nueva" en 1921 y 1924.
3.- El cambio social.-
Mientras estos cambios superficiales ocurrían en la política criolla peruana, otros cambios más trascendentales se venían dando en la base de la sociedad. El proletariado peruano había surgido en las últimas décadas del siglo XIX, con la aparición de la industria moderna, con lo cual se crearon las condiciones materiales para el cambió de los términos de la lucha política. Al comienzo, el naciente proletariado se sumó a las esporádicas y timoratas acciones políticas de la burguesía contra la feudalidad, pero muy pronto encontró su propio camino. En 1918, un numeroso contingente del proletariado peruano "nauseado de política criolla se orientó resueltamente al socialismo", constituyeron el comité de propaganda y concentración socialista, y el 22 de junio de 1918 publicaron el primer número de la revista "Nuestra Época", hito que marcó el nacimiento del movimiento socialista peruano, que este mes cumple su Aniversario 85. [texto escrito el año 2003].
Desde un comienzo, el movimiento socialista peruano desechó las banderas de la "liberación nacional" y de la "democratización de la sociedad", que fueron necesarias y correctas para tiempos ya superados, hasta 1821 la primera, y hasta 1919 la segunda. El movimiento socialista peruano agitó sus propias propuestas de reconstrucción peruana, renovación peruana, crear un Perú nuevo en el mundo nuevo, y resurgimiento del pueblo indígena, diferentes nombres que asumía creativamente "la lucha por el cambio social". Esta nueva tarea era diferente y superior a la revolución política, a la revolución de "la independencia nacional" que quedaba relegada para los anaqueles del museo de la historia. José Carlos Mariátegui al participar en el Tercer Congreso Indígena, el 29 de agosto de 1923, declaró "El instante es de transformación mundial. También la raza indígena se despereza. Hay que ayudarle a comprender su problema y encontrar su camino", "el indio no es siquiera un proletario, es un siervo. La independencia fue una revolución criolla, política, no social". Semanas antes, al iniciar sus conferencias en la Universidad Popular había declarado "con la revolución rusa ha comenzado la revolución social".
Durante cuatro generaciones el proletariado ha mantenido en alto su propia bandera de lucha por la revolución social, por el cambio social; y durante cuatro generaciones ha tenido que resistir las sucesivas ofensivas confusionistas de la burguesía y de la pequeña burguesía. Cada vez que se agudizaba en extremo la lucha social, la burguesía rescataba su anacrónica bandera de "la democratización de la sociedad"; y la demagógica pequeña burguesía sacaba del baúl de antigüedades, la todavía más anquilosada y raída bandera de "lucha por la segunda independencia" , y de lucha "por la liberación nacional". En su temporal borrachera nacionalista, sus caudillos hinchaban el pecho y se nutrían del espíritu de don José (de San Martín) y de don Simón (Bolivar), y no faltaban quienes hasta recurrían a disfrazarse con los vistosos uniformes de los Húsares de Junín, con chatarra, botones dorados y espuelas incluidas.
4.- Fortalecer el frente unido.-
En esta prolongada lucha del movimiento socialista peruano, que este mes cumple su Aniversario 85 [junio de 2003], cuatro generaciones se han sucedido en la historia, cuatro generaciones que han luchado y siguen luchando por el cambio social, para lo cual han agrupado sus fuerzas y encontrando la forma más adecuada de organización en cada etapa. Por un lado, de manera casi permanente y constante ha promovido y fortalecido el frente unido de los trabajadores; y por otro lado, en forma esporádica y temporal, ha intentado promover y organizar "el partido de masas y de ideas".
Cuando el movimiento socialista peruano aplicaba certeramente la política de frente unido, a su vez se desarrollaba la organización partidaria; cuando se equivocaba en la política del frente unido y se desvinculaba de las masas, se anulaban las condiciones necesarias para la organización partidaria.
El frente unido más que una teoría, es una acción contingente, concreta, eminentemente práctica. El frente unido más que un concepto, es una actitud solidaria ante un problema concreto, ante una necesidad urgente. El frente unido más que una ampulosa organización, o un aparato burocrático, es ante todo un organismo vivo, multiforme, que cambia permanentemente de tamaño, de forma y hasta de nombre; pero que en cada instante unifica a las fuerzas del pueblo peruano que están luchando por sus reivindicaciones inmediatas. El frente unido un día se nos presenta como "frente regional de Puno", otro día como "frente provincial de Arequipa"; en un momento aparece como "asociación de productores de arroz de Tarapoto", y en otro momento como "federación de campesinos productores de coca"; más adelante demanda nuestro apoyo como "federación de trabajadores de construcción civil" y luego como "federación de trabajadores mineros y metalúrgicos" . En cada acción concreta, todo el pueblo trabajador, todo el pueblo consciente apoya esa lucha concreta, culminada esa lucha, se prepara para la siguiente.
Hoy por hoy, y todo mayo y junio [de 2003], el frente unido del pueblo peruano se nos presenta como SUTEP-SIDESP, porque la lucha de los maestros es la lucha de todo el pueblo peruano. Cuenta con la participación de 300,000 maestros, y cuenta con el apoyo activo de ocho millones de estudiantes, ocho millones de padres de familia, y el respaldo del 85 % de la población, según nos informan las más confiables encuestas de opinión pública.
La tarea que tenemos por delante, no es "crear un frente único entre cuatro paredes", ni tampoco "crear una coalición de partidos de caudillos", uno más para engrosar la larga lista de "frentes únicos" que matizan la folklórica política peruana desde los lejanos tiempos de la fallida "alianza popular revolucionaria americana". La tarea que realmente tenemos por delante, es fortalecer el frente unido que está luchando a lo largo y ancho del país, en más 1,800 municipios y más de 200 provincias (**)
(**) Texto Adicional.- En los meses de abril. mayo y junio de 2009, el frente unido del pueblo peruano estuvo representado principalmente por las comunidades nativas de la región amazónica y las comunidades campesinas del sur de la región alto andina, que en el momento de mayor intensidad de la lucha coordinaron en el Frente Comunitario por la Vida , como la máxima expresión de la coordinación duradera del pueblo peruano en esos momentos. En las próximas luchas, que ya están madurando aceleradamente en las filas del pueblo, otros sectores serán los principales representantes y abanderados del frente en esos momentos de lucha concreta. Porque ya es tiempo que entendamos que, el frente unido del pueblo es una organización sumamente flexible y multiforme, en la cual no hay cabida para dirigentes burocráticos, ni caudillos eternos, quedando atrás las obsoletas pugnas entre caudillos y las descaradas maniobras por copar los cargos de "secretarios generales" (Nota agregada el 08 de agosto de 2009).
(*) El presente pronunciamiento fue escrito en junio de 2003, en los precisos momentos que se desarrollaba la Gran Huelga General de Maestros agrupados en el SUTEP y el SIDESP (la más importante lucha de masas ocurrida en veinticinco años, después del Paro General del 19 de julio de 1977). La movilización de maestros con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo, estremeció las 200 provincias del país por más de cuarenta días. Sospechosamente cuando la lucha de masas se encontraba en su máximo grado de combatividad, los diarios anunciaron la ocurrencia de una acción terrorista en la zona del Valle de La Convención, y la clase dominante intentó desprestigiar la lucha magisterial vinculándola a la torpe acción de provocación.
lunes, 18 de enero de 2010
Aspectos de la actual evolución económica...

ASPECTOS DE LA ACTUAL EVOLUCION ECONOMICA DE LA REALIDAD PERUANA (*)
En la primera sesión del “III Conversatorio Vecinal de la zona Residencial Lima Sur”, se expusieron y comentaron algunos aspectos de la actual evolución de la economía peruana.
Se señaló que para entender la evolución económica en la actualidad, en primer lugar había que tener en cuenta tres tendencias principales que influyen decisivamente en su curso.
1.- TRES CONTRADICIONES EN LA BASE ECONOMICA.-
1.1.- Campo de disputa entre potencias capitalistas.-
Con el descubrimiento de América, y la posterior conquista y colonización, se interrumpió el desarrollo autónomo de los pueblos americanos, iniciándose la evolución de carácter colonial de la economía del nuevo continente. Las guerras de la independencia de los pueblos sudamericanos contra la dominación colonial española, entre 1810 y 1824, permitieron un breve periodo de desarrollo autónomo de las jóvenes repúblicas recién formadas, pero muy pronto estos países reanudaron su proceso colonial. Como resultado de las inversiones e introducción de productos manufacturados por parte de las potencias capitalistas europeas, principalmente Inglaterra, la economía de estos países fue sometida a mediados del siglo XIX a la influencia del capitalismo europeo en pleno apogeo.
Desde 1800 hasta la actualidad, en Perú y América del Sur cada cierto tiempo ha ido cambiando la influencia extranjera predominante, cambios originados por el crecimiento económico capitalista desigual, característica propia del modo capitalista de producción.
En las primeras décadas del siglo XIX la evolución y división en las filas de los grupos de poder económico americanos se entrelazó y sometió a la pugna por el control del mundo entre el viejo colonialismo español y el nuevo colonialismo inglés. Como resultado de esas pugnas internas los grupos de poder se dividieron en conservadores realistas aferrados a la continuidad del dominio colonial español, y liberales patriotas apoyados por los comerciantes y bancos ingleses.
Cien años después, en las primeras décadas del siglo XX el nuevo colonialismo norteamericano entró a disputar el predominio del ahora viejo colonialismo inglés. Las pugnas internas entre los diferentes sectores de la clase dominante de nuestros países se vieron entrelazadas y condicionadas por su alineamiento con una u otra potencia capitalista. En el Perú la clase dominante se dividió en exponentes del viejo civilismo feudal sostenidos por el capitalismo inglés, y en promotores del nuevo civilismo burgués, promovidos y financiados por las inversiones norteamericanas. Los reajustes en la economía mundial resultantes del desarrollo de la gran guerra europea de 1914 – 1918, facilitaron el desplazamiento del predominio inglés, cuyo lugar pasó a ser ocupado por el nuevo predominio norteamericano, que convirtió a los países de América del Sur en su patio trasero. Predominio que duró hasta las últimas décadas del siglo XX.
Transcurridos otros cien años, desde fines del siglo XX y toda esta primera década del siglo XXI, la decadencia económica del capitalismo norteamericano, está favoreciendo el retorno de la influencia, en nuestro continente, de la Europa unificada, con el renovado capitalismo español como punta de lanza. El retorno de estos inversionistas está condicionando e influyendo en la evolución de la clase dominante nativa. Por un lado siguen los viejos sectores burgueses que mantienen relaciones de dependencia principalmente con el capitalismo norteamericano; y por otro lado los nuevos sectores de la burguesía criolla que han establecido relaciones con las nuevas inversiones europeas.
Expresiones de esta nueva reconquista económica son las crecientes inversiones de los bancos españoles Bilbao Viscaya y Santander; las inversiones de las empresas españolas Telefónica en el sector de telecomunicaciones, Repsol en el sector petrolero, Endesa en el sector eléctrico, y así sucesivamente en otros sectores económicos. En la década de 1990 el volumen de las inversiones europeas superó a las norteamericanas en el Perú y otros países de Sudamérica. Paralelo a esta mayor intromisión económica, desde 1992 se reanudaron con gran intensidad los “Encuentros Iberoamericanos” con asistencia de los gobernantes de España y Portugal, y notoria ausencia de los gobiernos de EEUU y Canadá, que siendo americanos, no están considerados dentro de las relaciones “iberoamericanas”, o europeo americanas para ser más precisos.
Intercediendo en estos cambios en las relaciones económicas, en la presente década están ocurriendo otros dos hechos muy importantes. Algunos sectores de las burguesías nativas están logrando mayor capacidad de maniobra propia, una relativa autonomía, aprovechando las pugnas externas. Por otro lado se han incrementado las relaciones comerciales de importación y exportación con la República Popular China. En los últimos años, en el Perú el comercio exterior con China ha pasado a ocupar el segundo lugar, disminuyendo significativamente el predominio casi absoluto que mantenía EEUU en el comercio exterior de nuestros países desde 1920. Un tercer factor a considerar, en la disminución del predominio norteamericano en nuestros países, es el creciente intercambio comercial con los países vecinos, principalmente Brasil, Chile y Colombia, intercambio que incluye inversiones directas.
Estos tres cambios de siglo, en 1800, 1900 y 2000, en los cuales América del Sur ha sido campo de confrontación y desplazamiento de la influencia de varias potencias colonialistas, han sido periodos de inestabilidad política que han facilitado y favorecido el desarrollo de las lucha de clases. El cambio de siglo en 1800 favoreció las guerras de independencia y la instauración de las repúblicas sudamericanas. El cambio de siglo en 1900 favoreció el desplazamiento de los regímenes feudales por los regímenes predominantemente burgueses, y el nacimiento de los movimientos proletarios. El reciente cambio de siglo, en el año 2000, puede señalar el impulso de las luchas proletarias por el cambio social. Las condiciones de inestabilidad y confrontación de intereses en las filas de la clase dominante son un factor favorable para el desarrollo de la lucha social.
1.2.- Restauración populista y continuismo neoliberal
La segunda contradicción que condiciona la evolución de la economía peruana y americana, es la división de la clase burguesa criolla en dos facciones, que tienen dos modelos diferentes de crecimiento capitalista. En el siglo XIX la división fue entre conservadores y liberales, que pugnaban por dar forma a las nacientes democracias burguesas criollas. En el siglo XX, desde la gran crisis de 1929, las tendencias burguesas se han reagrupado en populistas y neoliberales. El primer ensayo de populismo que se desarrolló en forma aislada fue la experiencia representada por el PRI, heredero natural de la fallida experiencia revolucionaria mexicana, experiencia acompañada años después por el demagógico régimen peronista en Argentina. Estas primeras experiencias fueron seguidas, a partir de la década de 1950, por la aplicación de las recetas de la CEPAL, que predominaron entre 1950 y 1990, hasta la gran crisis del capitalismo de estado en nuestros países. Los teóricos más notorios del populismo americano han sido Víctor Raúl Haya con su tesis del Estado Antiimperialista, y Raúl Prebisch principal mentor de la CEPAL.
Después de la crisis general del capitalismo de Estado en la década de 1980, en nuestros países se ha impuesto, desde comienzos de la década de 1990, la tendencia neoliberal, precedida por el ensayo chileno impuesto por el golpe de estado de Pinochet en 1973, que parcialmente desmontó el capitalismo de Estado chileno, inaugurando las reformas neoliberales.
El siglo XXI ha comenzado con las burguesías criollas divididas en dos grandes bandos, por un lado quienes enarbolan el continuismo neoliberal, instaurado por los Fujimori, Menem, Fox, y por otro lado quienes enarbolan la restauración populista, con el régimen de Hugo Chávez a la cabeza. Ambas tendencias burguesas pugnan por sostener el régimen capitalista, pero bajo diferentes modalidades, aunque una de ellas demagógicamente se presenta con ropaje socialista para encubrir su populismo y nacionalismo burgueses. Actualmente los gobiernos neoliberales dirigidos por Uribe en Colombia, García en Perú y Calderón en México, se alinean incondicionalmente con el viejo capitalismo norteamericano, mientras que los populistas se presentan como antiimperialistas, agitan demagógicamente la bandera “anti yanqui”, para encubrir su defensa del capitalismo, y sus propósitos de restaurar el capitalismo de Estado tipo CEPAL, con lo cual encubren su solapada dependencia a las nuevas inversiones europeas, que financian a más de un gobierno “anti yanqui”.
Así como en el pasado las pugnas entre conservadores y liberales fueron contradicciones en el seno de una misma clase; hoy las pugnas entre neoliberales y populistas, también son contradicciones en el seno de una misma clase, son pugnas en las filas de las burguesías criollas de nuestro continente. Las fuerzas renovadoras tienen que saber aprovechar esas pugnas en las alturas, para impulsar su propia propuesta de cambio social.
1.3.- Alternancia de ciclos de crecimiento y crisis capitalistas
La tercera contradicción que condiciona la evolución de la economía peruana, es el desarrollo de las etapas propias del ciclo capitalista. Entre 1950 y 1975 el Perú y la mayoría de países sudamericanos atravesaron por una etapa de relativa estabilidad y crecimiento capitalista. Entre 1975 y 1990 estos países ingresaron a una etapa de hundimiento y bancarrota. Por último, desde las reformas neoliberales de comienzos de los años 90, estos países nuevamente han ingresado a una etapa de relativa estabilidad y crecimiento capitalista. Crecimiento capitalista sin desarrollo social, que está haciendo “más ricos a los ricos, y más pobres a los pobres”. La gran crisis económica del capitalismo mundial, iniciada el año 2007, está poniendo a prueba la solidez de este relativo crecimiento económico de los países sudamericanos. Para entender los problemas concretos que se presentan en la situación económica peruana en la actualidad, debemos de tener en cuenta estas tres contradicciones arriba señaladas:
a) entre predominio norteamericano o predominio europeo;
b) entre la orientación neoliberal y la orientación populista; y
c) Entre el crecimiento y estabilidad, o el hundimiento y bancarrota.
Entre otros, en la primera sesión se plantearon los siguientes problemas económicos concretos que requieren ser analizados, para comprender el comportamiento político de las clases sociales en nuestro país.
2.- PROBLEMAS ECONOMICOS CONCRETOS
2.1 Tendencia a la integración económica mundial y problemas de los TLC. Similitud y diferencias entre los TLC con EEUU, Unión Europea, China y otros países. Perspectivas a corto y mediano plazo.
2.2 Tendencia a la integración económica continental, necesidad de los Estados Unidos de Sud América. Contradicciones en el Pacto Andino, en el Mercosur, Alba, el Banco del Sur, y otras contradicciones heredadas del pasado (la disputa peruano chilena).
2.3 Contradicciones entre sectores industriales productores de bienes de consumo, e importadores de productos elaborados del extranjero. Pugnas entre la SIN y la CONFIEP
2.4 Contradicciones entre exportadores tradicionales y exportadores de productos no tradicionales. Pugnas entre ADEX y SNE
2.5 Contradicciones entre grandes empresarios por el control de los complejos agroindustriales de la costa. Nueva reconcentración de la tierra. Del latifundio feudal y la parcelación individual a los nuevos latifundios burgueses. La lucha por el control de la tierra, el agua, los créditos y los mercados. Ubicación de CONVEAGRO, Juntas de Usuarios, CCP.
2.6 Contradicciones por el control de la extensa región Amazónica. Proyectos de penetración y control trasnacional, y proyectos de crecimiento y desarrollo autónomo. Análisis de los intereses económicos en disputa en la lucha de los pueblos amazónicos.
2.7 Crecientes contradicciones por el control de la extensa zona de recursos mineros. Lucha de las comunidades campesinas contra la explotación del capitalismo transnacional. Propuestas de desarrollo autónomo de la minería y la agricultura.
2.8 Proliferación de las medianas, pequeñas y micro empresas, como expresiones del capitalismo marginal. (Crítica a El Otro Sendero)
2.9 Persistencia e incremento del subempleo y desempleo crónicos.
2.10 Cambios en la composición de los grupos de poder económico, y su influencia en la representación política. Cambios en la composición de los diferentes sectores sociales que conforman el pueblo peruano.
2.11 Otros problemas económicos concretos: por analizar y ordenar.
3.- CONCLUSIONES Y TAREAS GENERALES.-
Para participar en la lucha social y política se necesita tener un análisis actualizado de las diferentes contradicciones que se dan en la base económica de la realidad peruana. (Revisar Malpica, Anaya, Durand)
Sobre la base del análisis económico actualizado, tenemos pendiente analizar la composición y la evolución de las clases sociales, de las facciones de clase, y sus diversas manifestaciones políticas.
(*) Resumen de lo expuesto y comentado el 05 de diciembre de 2009.
Autor: Miguel Aragón
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